Este texto es una modificación del texto del profesor Ángel F. de la Chica Cappa del IES EL TEMPLE (La Malahá)
1. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1808-1814).
1.1 Invasión francesa y Guerra de la Independencia.
La Revolución Francesa causó una gran conmoción entre los gobernantes españoles, especialmente en el rey Carlos IV (1788-1808), que era pariente del monarca francés.
Carlos IV era un rey nefasto, de hecho delegó el poder en su primer ministro, Manuel Godoy. Godoy fue el culpable de muchos de los errores que se cometieron durante su reinado.
Inicialmente se le declaró la guerra a la joven república francesa, pero posteriormente se firmó la paz y se inició, incluso, un periodo de colaboración. Ya con Napoleón en el poder en Francia, ambos países firman el tratado de Fontainebleau (1807), que planteaba como objetivo el reparto de Portugal y sus posesiones coloniales entre ambos países. Por ello, se autoriza al ejército francés a atravesar España para atacar a Portugal.
Sin embargo este tratado sirvió para que Napoleón conquistara España. Ante el descontento del pueblo por la presencia de tropas francesas en suelo español, Napoleón llama a Carlos IV y a su heredero Fernando, donde les presiona hasta conseguir la abdicación de ambos en favor de José Bonaparte, hermano de Napoleón, que se convierte en nuevo rey de España.
Esto provocará un levantamiento del pueblo de Madrid, el día 2 de mayo de 1808, que pronto se extenderá a otras ciudades. Como no se aceptaba al nuevo rey francés, se formaron Juntas por numerosas ciudades y territorios del país, con objeto de dirigir la resistencia contra los invasores.
Paralelamente se organizaron guerrillas para hostigar a los franceses. Se iniciaba así la Guerra de la Independencia, que duraría hasta 1814, en que las tropas francesas se retiraron de España y el hijo de Carlos IV, Fernando VII, fue proclamado nuevo rey. La derrota de los franceses fue motivada porque Napoleón comete el error de invadir Rusia y porque contamos con la ayuda de Inglaterra.
1.2 La Constitución de Cádiz (1812)
Las Juntas, formadas por toda España para luchar contra los franceses, nombraron unos representantes que se reunieron en Cádiz, una ciudad que aún no había podido ser tomada por los franceses. Dado que allí había mayoría de liberales frente a los absolutistas, se decidió la elaboración de una constitución. Tras casi dos años de trabajos, el 19 de marzo de 1812 se proclamó la primera constitución española, que es conocida como la Constitución de 1812 o la Constitución de Cádiz. En ella se elimina el Antiguo Régimen y la Inquisición y se establece la “igualdad” de todos los españoles frente a la ley y el impuesto. También se incluyó una declaración de derechos del hombre y se reconoce la libertad de expresión y reunión, la división de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) y el derecho al voto de los hombres mayores de 25 años.
No obstante, al estar el país invadido, la Constitución no llegó a aplicarse
2. EL REINADO DE FERNANDO VII (1814-1833).
2.1. El enfrentamiento entre absolutismo y liberalismo (1814-1833).
Al regresar Fernando VII a España, en 1814, opta por volver al absolutismo y abole la constitución de Cádiz y persigue a sus promotores, muchos de los cuales tuvieron que huir del país. Sin embargo, en 1820, el coronel Riego dio un golpe de estado que obligó al Rey a restituir la Constitución de Cádiz. Es el periodo conocido como Trienio Liberal.
Pero, tres años después, en 1823, el rey pidió ayuda los países absolutistas europeos (La Santa Alianza), que enviaron un ejército francés a España, que acabó con el sistema constitucional y volvió a implantar un régimen absolutista. Se inicia entonces un periodo de dura represión contra los liberales, denominado Ominosa Década (1823-1833), muchos de los cuales se exiliaron y otros fueron ejecutados.
Pese a todo, los gobiernos de Fernando VII no fueron capaces de solucionar los graves problemas sociales y económicos que vivía el país.
2.2. Independencia de las colonias americanas (1808-1826)
Durante este periodo las colonias americanas aprovecharon para independizarse. Los factores que ayudaron a esto fue que el vacío de poder y el desorden provocado durante el Trienio Liberal, lo aprovecharon militares e intelectuales que habían estado en contacto con las ideas de la Ilustración y la Revolución Francesa. Esto unido a que España no podía mantener un ejército en las colonias y en la península supuso que perdiéramos gran parte de nuestros territorios en América. Mantuvimos solo los territorios de Cuba y Puerto Rico en América, y el archipiélago de las Filipinas en Asia.
3. ESTABLECIMIENTO DE LA MONARQUÍA LIBERAL.
El reinado de Isabel II (1833-1868).
A la muerte de Fernando VII, en 1833, es nombrada reina su hija única, Isabel II, que tan sólo tenía dos años de edad. Este nombramiento se hizo efectivo gracias a la derogación de la Ley Sálica, que no permitía reinar a las mujeres.
Por eso, momentáneamente es nombrada regente su madre, María Cristina. La regente se apoya en los liberales moderados y en el general Espartero. La reina accedió a la mayoría de edad en 1843.
Sin embargo, el hermano del difunto Fernando VII, Carlos Mª de Isidro, no acepta el nombramiento de su sobrina. Se forman entonces dos bandos; los carlistas, defensores del absolutismo; y los isabelinos, partidarios del establecimiento de un sistema liberal en España. Estalla entonces la 1ª guerra carlista (1833-1839).A lo largo del siglo XIX habrá dos nuevas guerras carlistas, aunque de menor importancia que la primera.
Con el reinado de Isabel II desaparece, por fin, la monarquía absoluta en España. Durante esos años se produjeron importantes transformaciones. Los más importantes cambios introducidos por los gobiernos liberales fueron: el paso de un sistema político absolutista a uno liberal y las desamortizaciones
En ese periodo hubo dos partidos políticos principales, ambos liberales: el Moderado y el Progresista. Los dos partidos se fueron alternando en el gobierno, pero, dado que las elecciones estaban frecuentemente manipuladas para que ganara el partido gobernante, la mayor parte de los cambios de partido en el gobierno se produjeron mediante pronunciamientos militares (golpes de Estado).
Así de 1833 a 1843 tenemos el periodo de regencia de Mª Cristina, hasta que en 1843 comienza el reinado de Isabel II con el apoyo de los liberales moderados, esto durará hasta 1854 denominándose a este perido la Década Moderada, que finaliza con un golpe de Estado que inicia el Bienio Progresista de 1854 a 1856. Será otro golpe de Estado el que reinicie el gobierno de Isabel II hasta 1868
4. EL SEXENIO DEMOCRÁTICO (1868-1874).
4.1. La Revolución de 1868 y el reinado de Amadeo I (1871-1873)
Los últimos años del reinado de Isabel II fueron años de crisis económica, enormes luchas políticas por el acceso al poder de los nuevos partidos y un serio descontento de gran parte de la sociedad, que sentía que el régimen era incapaz de resolver los problemas del país. Por eso, fue aumentando la oposición a Isabel II, hasta que, en 1868, se produjo un pronunciamiento militar. Fue la llamada revolución de “la Gloriosa”, que derrocó a la reina, que tuvo que exiliarse.
Los revolucionarios convocaron elecciones y las nuevas Cortes aprobaron la Constitución de 1869, la más avanzada de todas las del siglo XIX en España
Se buscó un monarca de ideología liberal en Europa y las Cortes, finalmente, propusieron a Amadeo de Saboya, un miembro de la casa real italiana. Amadeo reinó durante casi dos años, pero el asesinato de su principal valedor (el general Prim), las divisiones entre los políticos y los graves disturbios protagonizadas por los obreros en algunas ciudades españolas, hicieron que Amadeo abdicase y abandonase España.
4.2. La Primera República española (1873-1874).
Aunque los dirigentes republicanos intentaron mantener el orden, lo cierto es que, en los siguientes meses, España se sumió en el caos. Así los campesinos intentaron forzar a que se repartieran las tierras de los grandes latifundios, los obreros industriales organizaron frecuentes protestas en las calles y, para colmo, se produjo la “insurrección cantonal”.
Los cantones eran unas nuevas unidades administrativas, similares a los ayuntamientos, que reclamaban mucha más autonomía. Incluso, los propios republicanos estaban profundamente divididos en dos grupos: los centralistas y los federalistas.
Finalmente en 1874 se dió un golpe de Estado y se proclamó rey de España al príncipe Alfonso, hijo de Isabel II. Comenzando así la Restauración Borbónica.
5. LOS CAMBIOS ECONÓMICOS EN LA ESPAÑA DEL S. XIX.
5.1 Los cambios en el campo español.
Durante este siglo se intentó modernizar y modificar la estructura de la propiedad del campo español, de modo que se pudiera crear una clase media agraria y aportar ingresos al Estado. Para ello se acometen dos desamortizaciones, la de Madoz y la de Mendizabal. Ambas expropiaron las tierras a las consideradas “manos muerta”, es decir, nobleza, Iglesia y las tierras municipales de ayuntamientos y diputaciones, si bien se centraron más en las tierras municipales y de la Iglesia.
El proceso de expropiación y venta de las tierras se hizo mediante subasta pública, lo que provocó que solo pudieran acceder a la compra de tierras las personas más ricas. Eso supuso que los grandes propietarios consiguieron poseer aún mas tierras.
Así los objetivos que se buscaban chocaron con la realidad, ya que no se modificó la estructura de la propiedad, al contrario se hizo más injusta y desequilibrada. Existían grandes propietarios que concentraban la mayoría de la tierra, y una enorme masa de jornaleros y campesinos que malvivían con lo que obtenían y que se vieron empobrecidos porque ya no contaban con los ingresos extra de las tierras comunales. Eso provocó que no hubiera preocupación por modernizar y tecnificar el campo, ya que era más barato contratar jornalero por un salario de miseria. De modo que tampoco se crea la deseada clase media agraria que podría haber lanzado la Revolución Industrial en España.
El objetivo de conseguir ingresos para el Estado tampoco se cumplió. El sistema de subasta pública limitaba mucho quien podía acceder a la compra, así que los precios alcanzados por la tierra llegaban a un límite en el que solo los grandes propietarios podían comprar.
5.2 La 1ª Revolución Industrial española.
La Primera Revolución Industrial fue tardía e incompleta. España no contó con los factores necesarios para que tuviera un desarrollo pleno debido a:
a) El crecimiento de la población era escaso, lo que no provocó un aumento de la demanda de los productos indutriales, ni un aumento de la mano de obra industrial.
b) Existía una inestabilidad política constante, lo que no benefició a la industria por los continuos cambios, las guerras carlistas y la inexistencia de un poder central fuerte.
c) No existía una burguesía emprendedora, por el contrario la burguesía se centró en poseer tierras, y no en invertir en modernización o en creación de industria.
d) Las desamortizaciones provocaron que el capital se desviara hacia la compra de tierras.
e) El transporte era muy deficitario. No existían buenas redes de comunicación y las que se crearon se hicieron por intereses extranjeros.
f) Las mejoras tecnológicas eran limitadas y estas dependían de la compra de maquinaria y patentes extranjera.
g) Nuestros recursos mineros y energéticos y el desarrollo del ferrocarril se malvendieron y estuvieron en manos de empresas extranjeras
6. LOS CAMBIOS SOCIALES EN LA ESPAÑA DEL S. XIX.
España en el s. XIX pasa de una sociedad estamental a una sociedad de clases. En esta sociedad el predominio político y económico pasa de la nobleza a la burguesía, tanto propietaria de tierras como comercial e industrial.
La sociedad española va a estar muy polarizada entre la alta burguesía y la nobleza rica, y el resto de clases sociales.
Aparece una nueva clase, el proletariado urbano e industrial. Ellos son la mano de obra que empieza a aparecer en regiones como Cataluña, Madrid, País Vasco o el Levante español. Entre ellos pronto se van a extender las ideología de izquierda: Socialismo y Anarquismo, debido a las condiciones de explotación y miseria en las que viven.
Sin embargo la gran masa de la sociedad española son los campesinos y jornaleros. Durante este siglo se van a ver muy empobrecidos y entre ellos se va a extender principalmente el anarquismo.
Así en este siglo empiezan a aparecer las primeras asociaciones obreras y sindicatos, destacando la creación de círculos obreros, ateneos, mutuas de accidentes y toda una serie de organizaciones que ayudaran a mejorar la vida y condiciones de los obreros.
También es destacable la aparición de los primeros partidos políticos de izquierda. Especialmente destaca la creación del Partido Socialista Obrero Español