BLOQUE III. La transformación de los materiales: la reacción química


El tercer curso de Ciencias para la educación secundaria se centra fundamentalmente en el ámbito Propiedades y transformaciones de los materiales; con ello se busca desarrollar en los alumnos la capacidad de explicar algunos procesos químicos que suceden en su entorno, a partir de la representación de la estructura interna de los
materiales; para ello, se parte de aproximaciones que van de lo microscópico y perceptible, a lo microscópico y abstracto.
En este bloque se aborda la identificación del cambio químico y se orienta al tratamiento de reacciones químicas sencillas que ocurren en fenómenos cotidianos utilizando, entre otras habilidades, la interpretación y representación. Asimismo, se destaca que en una reacción química se absorbe y desprende calor; este tema se vincula con el aporte calórico de los alimentos, para que se favorezca la toma de decisiones informadas relacionadas con la importancia de mantener una alimentación correcta.

Competencias que se favorecen: Comprensión de fenómenos y procesos naturales desde la perspectiva científica
 • Toma de decisiones informadas para el cuidado del ambiente y la promoción de la salud orientadas a la cultura de la
prevención
 • Comprensión de los alcances y limitaciones de la ciencia y del desarrollo tecnológico en diversos contextos.
 
 

 

Aprendizajes esperados

 

 

Contenidos

 

 

Representa la formación de compuestos en una reacción química sencilla, a partir de la estructura de Lewis, e identifica el tipo de enlace con base en su electronegatividad.

Explica la importancia del trabajo de Lewis al proponer que en el enlace químico los átomos adquieren una estructura estable.

Argumenta los aportes realizados por Pauling en el análisis y la sistematización de sus resultados al proponer la tabla de electronegatividad.

 

 

Tras la pista de la estructura de los materiales: aportaciones de

Lewis y Pauling.

Uso de la tabla de electronegatividad.

 Representa el cambio químico mediante una ecuación e interpreta la información que contiene.

Describe algunas manifestaciones de cambios químicos sencillos(efervescencia, emisión de luz o calor, precipitación, cambio de color)

Identifica las propiedades de los reactivos y los productos en una reacción química.

Verifica la correcta expresión de ecuaciones químicas sencillas con base en la Ley de conservación de la masa.

Identifica que en una reacción química se absorbe o se desprende energía en forma de calor.

 

 

 

 

Dificultades en la enseñanza del cambio químico

 De acuerdo a lo señalado por autores como Neus Sanmartín, Mercè Izquierdo. En su artículo Investigar en la enseñanza de la química. Nuevos horizontes: contextualizar y modelizar  pág. 141

“ La Química es al mismo tiempo una ciencia muy concreta y muy abstracta. Los fenómenos que estudia pueden ser espectaculares y motivadores, pero nunca son fáciles de caracterizar, ya que la relación entre lo que se observa y lo que hoy se sabe que sucede no es en ningún caso evidente. Además se habla de los cambios químicos con un lenguaje simbólico muy distinto del que conoce y utiliza el alumnado. Todo ello hace que sea bastante difícil enseñar química de manera significativa para los alumnos. (Solsona et al., 2003). “Otra de las formas de enseñar química consiste en presentar la teoría atómica y las fórmulas, y ‘organizar’ con ellas un universo químico que los alumnos no consiguen relacionar con aquello que observan cotidianamente, con sus preguntas sobre el mundo que les rodea (Caamaño, 2001, 2003).

El cambio químico es un contenido importante en la enseñanza de las ciencias puesto que resulta  estructurante para el aprendizaje de otros contenidos, resulta útil para explicar muchos  fenómenos de la realidad que nos rodea y es básico  para comprender muchos contenidos que  deben formar parte de la cultura científica del ciudadano (Guillespie, 1997; Reyes y Garritz,  2006). No es de extrañar, por tanto, que la construcción del concepto de cambio químico  aparezca como uno de los ejes centrales del currículo de ciencias tanto en secundaria obligatoria  como postobligatoria.  De hecho, constituye uno de  los primeros temas en la mayoría de los  libros de bachillerato desde hace más de un siglo (Jensen, 1998).  No obstante, junto a su indudable relevancia, esta  noción encierra un importante grado de  complejidad (Chamizo, Nieto y Sosa, 2002; Gómez Crespo, Pozo y Gutiérrez, 2002) y comporta  una gama importante de dificultades a la hora de acometer su aprendizaje por parte de los  alumnos. Así, de un lado, una comprensión profunda de la noción de cambio químico exige un  estudio complementario y paralelo a distintos niveles de construcción de los modelos: macroscópico, submiscroscópico y simbólico (Johnstone, 1982; Solsona, Izquierdo y de Jong,  2003). De otro, además, los alumnos suelen disponer, ya antes de empezar, de modelos  explicativos espontáneos desarrollados para visualizar la materia y sus cambios (Driver et al.,  1989; Trinidad-Velasco y Garritz, 2003), normalmente basados en explicaciones descriptivas  macroscópicas (Andersson, 1990), o en el mejor de los casos de carácter discontinuo  submiscroscópico en los que se proyectan propiedades y atributos del mundo macroscópico sobre  el nivel atómico-molecular (Gómez Crespo y Pozo, 2004).

Por todo ello, parece razonable que la búsqueda de  estrategias y recursos que favorezcan el  aprendizaje en este ámbito se convierta en un tema  necesario como foco de investigaciones  didácticas, y una línea prioritaria dentro de la enseñanza de la química

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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jose isaac gasca tejeda,
3 de ene. de 2013 14:34
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jose isaac gasca tejeda,
4 de ene. de 2013 7:07
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