landmarks masonicos- El tema más polémico de la Masonería

LOS LANDMARKS- EL TEMA MÁS POLEMICO DE LA FRANCMASONERÍA. 
Este tema de lo más interesante y polemico será analizado en partes, 
con el propósito de lograr claridad. 
a). Los «Antiguos Landmarks»: su Origen y Propósito. 
b). La Constitución de una Logia. 
c). Los Grados, Reales y Decorativos. 
Estas tres divisiones sin embargo serán consideradas desde el 
ángulo de que, en sí mismas, son «Landmarks», y este constituirá 
el tema general mayor.1 
Los «Antiguos Landmarks»: su Origen y Propósito 
Estamos tratando un tema sobre el cual existe tan amplia multiplicidad 
de opiniones que el entero problema es de la mayor importancia 
controversial. Que los «Antiguos Landmarks» existen, 
es un reconocimiento masónico general; que ellos nunca deben 
ser alterados, y nunca han sido alterados, es asimismo concedido. 
¿pero son legales o simplemente son absurdos? Como este Landmark 
XVIII. Ciertas calificaciones de los candidatos para la iniciación se 
derivan de la Señal de la Orden. Estas calificaciones se refieren a 
que debe ser un hombre no mutilado; de nacimiento libre, y de edad 
madura. Por consiguiente, la mujer, el que ha perdido el uso de sus 
facultades, el esclavo o el que ha nacido en cautiverio, están 
descalificados para la iniciación en los ritos de la Masonería. Los 
estatutos, es cierto, han decretado de vez en cuando, ya sea 
vigorizando o explicando estos principios. Pero las descalificaciones 
provienen de la propia naturaleza de la Institución masónica y de sus 
enseñanzas simbólicas, y han existido siempre como señales 
Pues estos Landmarks denigran a la mujer, poniéndola en un papel 
excluyente dentro de una Orden, que se hace llamar igualitaria a la 
vez que fraternal. 
Pero exactamente cuántos son y qué son, y cómo han llegado a 
ser, permanece siendo objeto de la más amplia especulación y polémica. 
Los Landmarks han marcado el carácter de la Francmasonería por siglos, 
y lo que ha llegado a ser y no ser es por causa de estos lineamientos. 
Todo sociedad tiene sus reglas las cuales norman la conducción de 
estas, uno de estas reglas ha gobernado y dado carácter a la Masonería 
como una sociedad Secreta hablamos del Landmark XXIII.- "La Mas:. es 
una sociedad secreta".- Ya que se exige de todos sus 
miembros el secreto inviolable de todo cuanto hayan visto, oído o 
descubierto dentro de ella; además, es una sociedad en la cual hay una 
cierta cantidad de conocimientos ya sea de método de reconocimiento y 
enseñanzas legendarias y tradicionales, los que se comunican solamente 
a aquellos que hayan pasado por una forma de iniciación establecida, 
siendo la forma en sí misma oculta y misteriosa. 

LOS ANTIGUOS LÍMITES o "LANDMARKS" 
Desde hace siglos, la Francmasonería está extendida por todo el 
Mundo y, a pesar del tiempo y de los diferentes países y culturas, 
existen una serie de rasgos distintivos propios que la convierten en 
una 
institución homogénea y universal. Tiene establecidos una serie de 
símbolos, principios y leyes comunes, así como unos usos y unas 
costumbres, que son la base de una jurisprudencia e interpretación 
convergentes y unitarias en todas las Familias y las Obediencias y que 
su observancia es la que otorga la condición de masón y la Carta de 
Regularidad. 
Estas Leyes o Principios comunes se remontan a la Masonería 
operativa de la Edad Media y a sus "Old Charges" gremiales. A partir 
de 1717, con el nacimiento de la Masonería especulativa, y hasta 
nuestros días cada Obediencia va a desarrollar aspectos concretos y 
diferenciados de estas leyes fundamentales lo que va a otorgar una 
peculiaridad propia dentro del contexto de la Francmasonería 
Universal. 
La Constitución Universal de la Francmasonería se fundamenta 
sobre tres aspectos o principios: 
o Constituciones de Anderson (1723) 
o Antiguos límites o "Ancient Landmarks" (1813) 
o Las distintas modalidades rituales aceptadas 
En este trabajo solamente trataremos los Antiguos Límites o 
"Landmarks", que en términos profanos significa la forma de marcar, 
señalar o determinar los límites que separan las distintas propiedades 
de los diferentes dueños. No obstante, la Francmasonería dio este 
nombre a sus reglas tradicionales e inmutables, que han sido 
transmitidas desde sus orígenes hasta nuestros días y que son, 
asimismo, el vínculo de la Tradición Masónica con la Gran Tradición 
Iniciática Universal. 
Los "Landmarks" fueron reunidos y redactados partiendo de la 
tradición oral, por primera vez, el 27 de diciembre de 1813 cuando la 
Gran Logia de York se fusionó con la Gran Logia de Londres, dando 
lugar a la Gran Logia Unida de Inglaterra. Desde esa fecha los 
"Landmarks" originales han sufrido distintas actualizaciones (sobre 
todo a raíz de la actualización que la Gran Logia de Inglaterra hizo 
de 
los "Landmarks" el 4 de septiembre de 1929) y puestas al día, dando 
origen a las dos vertientes actuales de la Francmasonería: la regular 
anglosajona y la liberal adogmática, y ésta última en sus tres 
vertientes 
masculina, femenina y mixta. 
En su espíritu y naturaleza, los "Landmarks" son inmutables, pues 
su vulneración separa de la condición de masón, si bien la 
interpretación de su sentido y alcance está abierta a la particular 
concepción de cada tiempo. 
Albert G. Mackey, en su libro "Fundations of Masonic Law" (1856) 
establece que todo "Landmark" para ser auténtico de reunir las 
siguientes condiciones: 
4. Haber existido desde un tiempo del cual la memoria del hombre 
no encuentre nada al contrario. 
5. Debe ser universal. 
6. Debe ser absolutamente irrevocable o inalterable. 
La Tradición masónica española tiene una trayectoria histórica y 
espiritual propia, dentro del contexto de la Francmasonería Universal, 
hecho que se establece en la interpretación que realiza de los 
"Landmarks" y que fueron fijados en el año 1933, en la Gran 
Asamblea nacional que el histórico Grande Oriente Español tuvo en el 
Or.•. de Barcelona. 
•I. La Masonería es la Institución orgánica de la moralidad. 
•II. Sus principios son: la Moral universal y la ley natural, 
dictadas por 
la Razón y definidas por la Ciencia. Reconoce al Ser Supremo; no 
admite más diferencia entre los hombres que el mérito y el demérito; a 
nadie se rechaza por sus creencias y opiniones y no da cabida a 
debates 
acerca de religión o política. 
•III. La Institución es una e indivisible en todo el mundo, y sus 
enseñanzas se comunican en tres grados: Aprendiz; Compañero y 
Maestro. 
•IV. Su espíritu, sus medios de conocimiento y leyenda del tercer 
grado 
son inalterables. 
•V. La masonería acata y respeta la organización civil y política del 
país en el que vive. 
•VI. Aprecia en los hombres el mérito personal, no el rango o la 
antigüedad. En sus seno todos los HH.•. son iguales, sin que la 
Institución despoje de sus méritos civiles al que los posea. 
•VII. Sólo pueden recibirse masones hombres libres y de buenas 
costumbres. 
•VIII. Los masones tienen el deber de conducirse moral y 
decorosamente, dentro y fuera de la Logia; se dan el título de 
hermanos; deben amarse y protegerse y vivir en buena armonía. 
•IX. El gobierno de la Institución está fundamentado en el sufragio 
universal. 
•X. Un Gran Maestre es el Jefe Supremo de la Fraternidad. 
•XI. Ésta emplea señales, toques y palabras secretas, para conocerse 
los 
hermanos, y juramentos que dan la calidad de masón. 
•XII. Todo masón debe pertenecer a una Logia; asistir a sus reuniones 
compartir los cargos generales. 
•XIII. Nadie puede ser hecho masón por la autoridad de un H.•. 
aislado 
sino por una Logia Regular. 
•XIV. La Logia tiene todos los derechos de la Sociedad; admite o 
rechaza candidatos; legisla sobre asuntos de su competencia; 
administra sus fondos; enjuicia y castiga a sus miembros. 
•XV. La Logia congregada debe estar a cubierto de las miradas 
extrañas. 
•XVI. Un Maestro y dos Vigilantes que le sustituyen en su ausencia 
gobiernan la Logia. 
•XVII. Los masones tienen derecho de asistir a todas las Logias 
particulares y generales o Grandes Logias, de separarse o ingresar 
como miembros, de ser auxiliados en sus infortunios, de acusar, 
quejarse, apelar, defender y representar. 
•XVIII. El desconocido debe ser examinado antes de tratársele como 
hermano. 
•XIX. La Gran Logia gobierna soberana y exclusivamente la asociación 
de la Masonería en su jurisdicción, y está formada por la 
Confederación de las Logias. 
•XX. El Gran Maestre es el Presidente nato de la Gran Logia o Logias 
particulares; ejerce el Poder Ejecutivo, y es responsable de sus actos 
ante la gran Logia. 
•XXI. Las Logias son iguales entre sí y soberanas; no pudiendo 
intervenir unas en asuntos privados de otras, ni dar ascensos a sus 
miembros sin sus beneplácitos. 
•XXII. Tienen derecho a fijar el tiempo de sus reuniones y el lugar 
de 
sus domicilios; elegir e instalar funcionarios; imponer contribuciones 
sus miembros; apelar del Gran Maestro ante la Gran Logia; ser 
representados en ésta y dar instrucciones a sus representantes. 
•XXIII. Deben congregarse periódicamente y conservar incólume el 
espíritu y la forma de la fraternidad en sus trabajos. 
•XXIV. La Logia no debe desobedecer ni enjuiciar a su Maestro. 
•XXV. Las elecciones de Dignatarios son anuales. 
•XXVI. El número de miembros de una Logia es ilimitado. 
•XXVII. Todo hermano está sometido a las leyes de la Jurisdicción 
Masónica en que resida, aunque no sea miembro de ninguna Logia, o 
sea de otra lejana. 
•XXVIII. La iniciación reviste el carácter de masón, pero para poseer 
la 
plenitud de derechos como tal, es preciso recibir los tres primeros 
grados de la Masonería. 
•XXIX. Sólo se aceptan nuevos miembros en las Logias por 
unanimidad de votos de los hermanos. 
•XXX. El candidato debe tener capacidad para comprender y 
practicar las enseñanzas de la Institución y no tener defecto físico o 
mutilación tal, que le imposibilite para tomar parte en las ceremonias 
masónicas; ha de hacer su petición libre y espontáneamente bajos su 
firma; no puede ser admitido sino después de la averiguación sobre su 
conducta y antecedentes 

1. El primer Landmark es la creencia en Dios como el G.A.D.U. 
como el Uno Quien «poderosa y dulcemente adornó todas 
las cosas», brindándonos un esquema al cual la humanidad 
debe amoldarse, y quien, desde Su Elevado Lugar, gobierna 
Su universo, y lo infunde con Su Vida. Sus propósitos 
y planes está ocultos en Su inescrutable voluntad, pero Él 
ha colocado sobre el T.T. lo suficiente como para guiarnos 
hacía adelante, y el esquema nos es dado con gran detalle, 
pero con la mayor simplicidad, a medida que prosigue el ciclo 
evolutivo. Con qué nombre llamemos al G.:A:.D.:U:. es de 
poca importancia, pero la palabra «DIOS» («GOD»), como 
breve y satisfactorio símbolo, nos debe satisfacer. 
Es una palabra reconocida por el mundo entero, y su origen 
es desconocido. Muchas teorías respecto a su origen se han 
formulado, de las cuales la que mas se acerca a la verdad 
es indicada aquí: 
«El nombre GOD [Dios en inglés] está compuesto 
por las iniciales de Gomer, Oz, Dabar. Es una coincidencia 
singular, que merece reflexión, que las letras 
que componen el nombre inglés de la Deidad sean 
las iniciales de las palabras en hebreo: Sabiduría, 
Fuerza, Belleza —los tres pilares del sostén metafórico 
de la Masonería. Ellas parecen representar la única 
razón que puede familiarizar a un masón, con el 
uso de la inicial «G» en su notable suspensión en el 
Oriente de la Logia». 
Este es un Landmark fundamental. Si no hay Dios, no hay 
G.M. presidiendo y no hay Iniciados, entonces la Masonería 
es fútil, y sólo una forma vacía que podría llegar a su fin 
como muchas otras organizaciones. Por la EXISTENCIA de 
Dios, la Masonería siempre ha atestiguado, junto a sus implicaciones, 
subsidiarias, la Divinidad del hombre, su poder 
para encontrar la luz, y su inmortalidad. 
El Gran Arquitecto del Universo es una fórmula relativamente moderna. 
Para algunos, un Dios polimórfico acomodo a cualquier creencia. Un 
símbolo de un principio generador para otros muchos otros. 
La creencia en un Ser Supremo y en una vida futura tiene 
específicamente un tono masónico. ¿Acaso ella no es también la ley 
fundamental de todas las Religiones , la base de todos los cultos, y a 
este título, no es ella común a la casi totalidad del mundo? aceptar 
en tales circunstancias que ella puede contarse entre esas 
“ceremonias, reglas y leyes juzgadas como absolutamente necesarias 
para distinguir a la Orden. ¿Dónde se encuentra la definición del Dios 
de los masones? Es inútil que se busque, pues tal definición no existe 
en ninguna parte como cuerpo de doctrina. Los términos de este 
“landmark” de Mackey pueden ser interpretados más que en un sentido 
compatible con los principios fundamentales y el espíritu de la Orden 
Masónica. Son muchos los que sostienen que los masones están obligados 
a tener una “religión” y no es posible la religión sin el 
reconocimiento de la responsabilidad del hombre respecto del Ser 
Supremo o Potestad que llamamos Dios, por lo que la necesidad de una 
religión requiere forzosamente la creencia en Dios. Esta definición 
resulta demasiado apegada al ideal masónico. En consecuencia, las 
“opiniones particulares” pueden recorrer todo el camino que va desde 
el más puro y refinado monoteísmo al deísmo, pasando por el 
politeísmo, el naturalismo y el paganismo. 
A pesar de que formamos parte de una gran fraternidad, poco es lo que 
sabemos respecto de la forma de pensar de nuestros hermanos, 
particularmente, aquellos que integran cuerpos considerados por 
algunos como irregulares. En el Convento organizado en 1877 por el 
Gran Oriente de Francia un pastor protestante, el hermano Federico 
Desmons propuso equivocadamente la supresión de la obligatoriedad de 
la creencia en Dios, algo aberrante para la Masonería. 

2. El segundo Landmark es la creencia de que Dios se expresa 
a Sí Mismo en Su universo como Sabiduria, Fuerza 
y Belleza. Este es el tributo masónico a la Trinidad de la 
Deidad. A esta activa Trinidad, los rituales masónicos han 
dado muestras de constante testimonio. En fuerza el G.M., 
el M.E., regula Su universo, y con Su vida y poder lleva 
adelante Sus planes. Con sabiduría, el G.M. trabajando como 
el G.G. coloca sus planos sobre el T.T. y guía a sus constructores, 
mientras ellos construyen el Templo. En belleza, 
el G.M. trabajando como el G.A.D.U. conduce Sus planes 
a la manifestación, y crea el universo físico, el cual finalmente 
revelará en belleza, Su Sabiduría y Su Fuerza. En 
estas tres palabras está expresada la meta de cada Logia 
de Masones, construir su Templo con sabiduría, erguirse 
en fuerza como las columnas de ese Templo, fortificándose 
mutuamente a través del lazo de la unidad, y así producir 
una ordenada belleza en todas las relaciones: divinas 
y humanas. En estas tres palabras se evoca la visión del 
masón individual —la eventual belleza con la cual sueña; 
la sabiduría por la cual él puede guiar sus pasos hacia la 
luz, y la fuerza de voluntad que le permitirán construir de 
acuerdo al diseño. 

3. El tercer Landmark es la creencia masónica en la inmortalidad del 
alma humana, 
y la comprensión de que los masones deben elevarse 
a una nueva vida, a otra esfera del ser y del trabajo. Mediante 
la muerte, pueden llegar al convencimiento de que 
no hay muerte, sino sólo la vida eterna. Esta creencia en la 
inmortalidad corre a través de la entera tradición masónica, 
y encuentra su culminación en ese misterioso y sublime 
Tercer Grado, donde es preservada la verdad de la vida y la 
muerte. 

4. La leyenda expresada en el Tercer Grado, es en sí misma, 
un Landmark. Ella nos ha llegado en la forma de una 
historia judía muy hermosa, y a través de las edades el 
tema general y el delineamiento de la verdad presentada, 
ha permanecido sin cambio; el tema de la responsabilidad 
asumida, del servicio rendido, de la elección decidida, de la 
muerte padecida y de la final resurrección. Los detalles de 
la historia pueden variar, y la representación de la muerte 
y las leyendas que la acompañan puede que se alteren de 
acuerdo a la época, el país y a la raza, pero las líneas principales 
permanecen sin cambio y los hechos básicos inalterados. 
No existe trabajo masónico sin este Tercer Grado. 
Por ello, los otros dos grados son preparatorios, y los así 
llamados Grados superiores son solamente decorativos y 
de expansión de la simbología de los grados azules. La muerte hacia la 
vida se 
encuentra en alguna forma en todos los Misterios antiguos, 
y fue establecida para nosotros en Judea por el Salvador 
del Mundo. 
 
5. Los tres Grados de la Logia Azul también constituyen un 
Landmark de lo mas importante, indicando como lo hacen, 
las tres etapas del desenvolvimiento del hombre, así como 
a las muchas triplicidades que atestiguan tanto la Masonería 
como la mayoría de las religiones del mundo. Hay algo 
que debe ser recordado por todos los masones, ya sea 
que pertenezcan a las Grandes Logias o al Rito Escocés 
Antiguo y Aceptado (R.:E.:A:.A:.). En ambos grupos los tres 
Grados de A., de C. y de M.M. Son iguales, sus virtudes son 
similares excepto en ciertas diferencias verbales sin importancia, 
y sus procedimientos son idénticos. Pero las diferencias 
emergen en relación al Arco Real Sagrado (A.R.S.) 
y al Grado de la Marca (G.M.). Estos dos grados no son 
trabajados universalmente, aunque los Capítulos del A.R.S. 
se encuentran en todo el mundo. En el trabajo de estos dos 
grados llegará universalmente una fusión e integración más 
estrechas en el campo masónico. Se reconocerá que la G.M. 
es una extensión de, y un complemento del Grado de C. y 
se trabajará en conjunción con él, y que el Grado del A.R.S. 
sirve al Grado de M.M. en forma similar, completándolo y 
llevándolo adelante a su lógica conclusión. Cuando la deseada 
consumación de estos dos grados de la Logia Azul se 
lleve a cabo en todas partes, se verá que simbolizan la interacción 
de los dos grandes aspectos de la verdad, la visible 
y la invisible. Ni el G.M. ni el A.R.S. son Landmarks en sí 
mismos, pero ellos interpretan y concluyen el trabajo de la 
Logia Azul. 

6. Todas las diferentes maneras de reconocimiento son consideradas 
como un Landmark. Ellos nunca cambian y no 
sólo constituyen los medios en que un masón puede reconocer 
a otro tanto en la obscuridad como en la luz, sino 
que también constituyen una definida y clara —aunque aún 
no reconocida— formulación de la verdad. El significado 
de las señas, marchas, toques, señales de orden, apretones 
de mano y Palabras tienen un específico significado esotérico. 
Esto es poco advertido todavía, pero ellos son de efecto 
potente cuando se los usa correctamente con el poder 
de la mente iluminada del M.M. La enseñanza que subyace 
en esto será reconocida eventualmente, y así abrirá un 
amplio y comparativamente nuevo campo de interés e investigación 
masónicos. Estas maneras de contacto no sólo 
tienen un propósito externo o exotérico, sino que también 
conciernen a la trasmisión de la energía y al manejo de 
fuerzas, ya que la humanidad ha puesto el énfasis en el uso 
exotérico y no sabe las verdaderas significaciones internas. 
7. Es también un Landmark en la Masonería que nosotros 
reconozcamos y tengamos sobre nuestros altares las Tres 
Grandes Luces (GG.LL.). Estas son: el Libro de la Ley — LA SANTA 
BIBLIA 
llamado también el Volumen de la Sagrada Ley (V. de la 
S.L.)—, la Escuadra (Es. . . a) y el Compás (C. . . s). El Libro 
de la Ley es citado frecuentemente como un Landmark, 
pero las otras dos GG.LL. son omitidas. Pero los tres juntos 
forman una triplicidad que no debe ser quebrada. El Libro 
de la Ley puede ser alguna de las Escrituras del mundo, 
de acuerdo a la creencia de todo masón, pero éste continúa 
siendo un libro sellado para él a menos que aprenda a encuadrar 
su vida en esos principios y usarlo como compás 
por medio del cual trazar su curso. 
Cuando también él aprende a reconocer que es la Es. . . a, 
el cubo ; y el cuaternario inferior que debe ser iluminado 
por la luz de la Tríada Superior, el Alma, entonces puede 
conocerse a sí mismo realmente como una piedra de ese 
Templo. Cuando comprende el significado de la dualidad, 
simbolizada por las Columnas, entonces puede elegir entre 
los pares de opuestos, y aprender a hollar el angosto 
Sendero del filo de la navaja que lo conduce directamente 
al lugar de la luz. Por lo tanto las Tres GG.LL. permanecen 
inalterablemente como uno de los «Antiguos Landmarks». 

8. A los masones también les concierne el hecho de que todos 
los hombres son iguales, como un Landmark. Todos 
comienzan su búsqueda enceguecidos e ignorantes; todos 
pasan de etapa en etapa y de prueba en prueba, a medida 
que progresan hacia la luz; todos son iguales en propósito, 
y en su innata Divinidad; porque todos son hijos del mismo 
Padre y todos reconocen al mismo Dios, y el hecho de 
ser hermanos. Así, aprenden a encontrarse sobre el nivel, 
y ésto, si es comprendido correctamente, es una de las lecciones 
vitales que el masón debe dominar. 
 
9. También es un Landmark que «siete masones constituyen 
una Logia de Masones». La antigua afirmación hermética 
«Como es arriba así es abajo» determina siempre los 
principios de la expresión divina sobre el plano físico. Sin 
excepción, las Escrituras del mundo testimonian a un gobierno 
del universo que está establecido en una Trinidad y 
un septenario; Dios, el Tres en Uno, el Uno en Tres, y Sus 
regentes, los Siete espíritus ante el Trono, de acuerdo a las 
Escrituras Cristianas. A esto, la Masonería también testimonia, 
y esta forma de gobierno se puede ver reflejada en 
nuestras Logias a través de los tres oficiales principales y 
los siete masones que componen una Logia. 
 
10. Otro importante Landmark puede hallarse en los secretos 
de la Masonería cuidadosamente preservados. Este es un 
Landmark básico. La adopción del secreto es característica 
de todas las escuelas de iniciación, y los Misterios siempre 
fueron practicados bajo la protección del silencio y el 
secreto. Tal es también la costumbre masónica. El trabajo 
de la Logia en lo Alto permanece para nosotros, el vasto 
cuerpo de la humanidad, en cerrado misterio. Ante las 
masas, la Masonería mantiene el mismo simbolismo: secreto 
y silencio. Los lugares de iniciación Siempre han sido 
íntimamente guardados, y así nuestros Templos Masónicos 
lo están simbólicamente. El secreto que evoca tanto antagonismo 
hoy en muchos grupos no esta basado en el hecho de 
que la Orden Masónica posea algo de naturaleza verdaderamente 
secreta, o que encierre algún conocimiento que se 
oculta al público. Hay poco que hoy no sea conocido acerca 
del trabajo masónico, y nada que no pueda ser descubierto 
por alguien que lo busque diligentemente. Pero el principio 
del decreto se mantiene aquí inviolable, y en todas las 
Logias los masones se Comprometen, bajo las directas sanciones 
simbólicas, a no revelar los secretos entregados a su 
cuidado. Así, ellos están resguardando un proceso y una 
forma que proveerá un verdadero hogar para los Misterios, 
cuando sean restituidos a la humanidad, y que los protegerá 
de la intrusión del profano. 
Tal secreto es inevitable y deseable. El G:.M:.Cristo mismo se adhirió 
a esa regla, y no entregó todo lo que El sabía a los 
iniciados. Habló al profano en parábolas, pero con Sus discípulos 
e iniciados, El habló de los misterios del Reino de 
Dios. Mucho peligro existe en ciertas formas de conocimiento, 
y el conocimiento y consecuente poder dado en las manos 
del verdadero iniciado en los misterios, debe ser salvaguardado 
detrás de una pared de secreto, oculto por un desarrollado 
silencio. En consecuencia, la Masonería, simbolizando 
como lo hacen los misterios internos del Reino, y esperando 
ese tiempo (predicho por Cristo) en que los iniciados en 
los Divinos Misterios «harán mayores cosas» que las que 
Él hizo, enfatiza la necesidad del más estricto secreto. 
11. Otro Landmark es el requerimiento de que cada Logia debe 
tener un Guardián y estar «celosamente guardada». El Guardián 
cuida la puerta exterior del Templo. Nuestro primer Landmark 
proclamó el hecho de la existencia de Dios, Quien 
guarda los secretos del universo. Es ese aspecto de Su naturaleza 
el que representa el Guardián, y por lo tanto en cada 
Logia encontramos a un M.M. con una espada desenvainada, 
guardando los secretos de la Obra y protegiendo 
al Templo de la violación e intrusión del que no esta 
preparado o iniciado. El Guardián se yergue, como lo hizo 
el Ángel con la espada flamígera ante las puertas del Paraíso, 
para guardar los secretos portales. Pero él también se 
yergue para admitir y reconocer; lo hace también para proteger 
al que no esta preparado y al curioso, de la fuerza de 
la enceguecedora luz, que simbólicamente afluye en cada 
Logia cuando está reunida en debida forma, y cuyos miembros 
conocen las significaciones internas de su trabajo. 
 
12. El siguiente Landmark es el gobierno de la Fraternidad 
Masónica y cargo del G.M. y de una Logia por un V.M. Los 
dos oficiales son similares, difiriendo sólo en grado y esfera 
de influencia. Su autoridad, en lo que al trabajo y gobierno 
masónico concierne, se supone que es final y su decisión 
irrevocable, pues él representa al M.E. Hoy, sin embargo, 
debido a la naturaleza material de la Masonería, y al inmenso 
crecimiento externo de la organización masónica, con su 
gran cantidad de Logias, grupos de Logias, jurisdicciones y 
orientaciones, el trabajo del G.M. está claramente definido 
y es considerado principalmente el agente de la Gran Logia, 
así como el símbolo de su efectividad unida. Su trabajo 
es llevado adelante bajo límites definidos y legales. 
Sin embargo, cuando los Misterios sean restaurados y la 
Masonería reasuma su verdadera función, el G.M. también 
reasumirá sus antiguas prerrogativas, pues él será elegido 
por su rango iniciático y eso involucra conocimiento iniciático. 
Será restituido a su antiguo status, y su derecho a 
la autoridad será reconocido. El status del G.M. existía mucho 
antes de que hubiera una G.L. y sus derechos, deberes 
y prerrogativas eran muchos. 

13. Aún otro Landmark es la necesidad de que los masones 
trabajen en formación grupal en Logias. Este es un Landmark 
de suprema importancia. No existe verdadero trabajo 
masónico si se lleva a cabo fuera de los límites de una Logia. 
Es un trabajo crupal de clase peculiar, que sólo puede 
ser realizado al unísono con otros masones. Bajo la jurisdicción 
de siete MM.MM., la Humanidad esta trabajando 
hacia la síntesis, alejándose de la separatividad. Esto aparecerá 
acrecentadamente a medida que la humanidad se dirija 
hacia su verdadero destino. Los intereses grupales están 
asumiendo constante valor en la conciencia pública, y el 
individuo se valoriza de acuerdo a su contribución al bien 
grupal. Así como ningún masón puede ser elevado a la vida 
sin la cooperación de un grupo de sus hermanos masones, 
la humanidad, como un todo, no puede ser elevada de la 
muerte sin la cooperación de la Logia en lo Alto y de las 
Logias sobre la tierra. La elevación de la humanidad es una 
cooperación grupal, y para esto nos estarnos preparando. 
Es un grupo que eventualmente salvará al mundo. 

14.-El Landmark final se manifiesta en que ninguno de estos 
Landmarks (como puntualiza Mackey) pueden ser cambiados. 
Permanecen inalterablemente los mismos, y por estas 
señales y Landmarks ustedes sabrán si se paran sobre el 
suelo sagrado de la Masonería.   

https://groups.google.com/group/secreto-masonico/browse_thread/thread/a01ad21d3e6338ed
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