GRUPOS GNÓSTICOS: SECRETOS Y MENTIRAS

GRUPOS GNÓSTICOS: SECRETOS Y MENTIRAS
EL FANATISMO DENTRO DE NUESTRA SOCIEDAD

http://www.facebook.com/vicente.alcoseri


(Basado en los textos de Víctor M. Gómez Rodríguez, Samael Aun Weor)

http://groups.google.com/group/secreto-masonico/msg/f50c5aebee3ddc69?hl=es&

 

INTRODUCCIÓN:
 A lo largo de once años de existencia del Colectivo de Afectados por
las sectas destructivas, transformado a partir de 1998 en Asociación
de Ayuda a los Afectados por las S.D., una de las organizaciones sobre
la que más se ha requerido información y más casos se han atendido han
sido los grupos gnósticos, seguidores de las doctrinas de Samael Aun
Weor.  Algunos adeptos a estas organizaciones gnósticas han dejado su
militancia y han contado sus experiencias, desde las inquietudes
intelectuales que les hicieron asistir a conferencias sobre temas
varios y triviales en un principio, hasta llegar a participar en un
grupo de estudio, para finalmente practicar sus teorías.  Algunos a
raíz de la información que recibieron desde el exterior o por una
reflexión personal algunos lograron salir, no sólo del grupo en el que
participaban, sino de una dinámica psicológica en la que estuvieron
atrapados. Todos coinciden en que se ve de manera muy diferente las
doctrinas estudiada, según uno se sitúe en un punto de vista del
devoto o después de dejar de asistir, de practicar lo que exigen los
misioneros gnósticos y de dar vueltas sobre lo mismo. Por eso lo que
se recomienda siempre a alguien que se ha volcado en dichas enseñanzas
es dejar durante un tiempo la asistencia a reuniones, ceremonias y
situarse en otro punto de vista. De esta manera el adepto puede
comprobar si lo que está viviendo se trata de una creencia o de un
condicionamiento del grupo, que le altera su personalidad.
 Todos los que han dejado algún grupo gnóstico advierten que algo les
ha pasado. Les cuesta entender qué les ha sucedido y por qué. No pocos
son los que han tenido serios problemas psicológicos. La mayoría de
los familiares más cercanos observan cambios drásticos de la
personalidad, anomalías de las cuales quienes se adentran en la gnosis
no son conscientes. Esta situación es un hecho que podrá interpretarse
de muchas maneras, pero que es necesario estudiar a fondo, por la gran
cantidad de personas que se ven afectadas. En esta obra no se va a
entrar a describir casos personales, sino los factores comunes de
todos ellos, a partir de una profundo y exhaustivo análisis de los
textos que fundamentan y dan la razón de ser a las organizaciones
gnósticas.
 Un testimonio revelador y que desenmascaró el funcionamiento interno
de los grupos gnósticos es el de Alberto Morala de la Viuda, cuya
experiencia queda recogida en el libro “Las sectas: trampa y engaños”.
Cuenta el enredo psicológico en las que quedó atrapado, así como los
mecanismos de persuasión: “Se adueñan de tu personalidad, de tu mente,
de tu voluntad de una manera increíble”.  Tal documento ha sido de
gran valor para advertir a muchos jóvenes que se acercaban a ese
mundo. Unos por curiosidad querían saber algo nuevo. Otros en busca de
una esperanza ante el hastío de su existencia.  Recibir información a
tiempo ha servido a muchas personas para estar atentos a los trucos
emocionales del grupo y saber qué ocurre cuando se adentran en las
organizaciones fieles a las enseñanzas de Víctor Gómez, Samael Aun
Weor.  La advertencia les ha hecho darse cuenta del proceso en el que
les han querido envolver y lo han dejado. Pero la capacidad de las
asociaciones de afectados y de información sobre sectas es muy
limitada y hay gente que sigue cayendo en unos entresijos
desconocidos. Es difícil ayudar a recuperar luego su capacidad de
razonamiento y emocional, en definitiva su personalidad. Expertos en
la comunicación advierten certeramente que la simple información no es
suficiente, hace falta analizar y pensar sobre ella, para estar
prevenidos sobre las consecuencias de aquello sobre lo que hemos
recibido cierta información. Estar informado es fundamental, pero es
sólo una parte de la prevención, pues no es determinante. Lo
importante es saber. Se comprueba en ocasiones que personas informadas
sobre algunos grupos como sectarios han caído en un dependencia de sus
dinámicas, por no saber las consecuencias de iniciar unos cursos, o de
unas relaciones afectivas dentro de una organización.
 ¿Qué sucede en estos grupos? Sobre esto vamos intentar dar una
respuesta en este trabajo. La organización gnóstica se adapta a las
críticas y a la información que sobre ellos se difunde. Lo que hace
difícil su seguimiento. En 1982 las organizaciones gnósticas
realizaron un congreso internacional en México, para analizar nuevas
estrategias  con el objetivo de conseguir aumentar el número de
adeptos. Ya por entonces se comenzó a descubrir alguna de sus
prácticas, lo cual desactiva mucho la acción proselitista que se
fundamenta en el secreto de sus teorías. La ocultación de sus fines y
métodos, en un principio,  les permite sugestionar emocionalmente al
curioso que se adentra en sus ofertas de charlas y conferencias
públicas.  Para justificar tal medida aludieron que son conocimientos
muy fuertes y que quien no sea fuerte puede enloquecer. Los dirigentes
de las organizaciones gnósticas explican de esta manera la alteración
de la personalidad de muchos adeptos. Dan el calificativo de
“desequilibrado” para quien cuenta su experiencia de dentro de la
organización una vez que logra salir de su militancia obsesiva. Han
reconocido que es preciso una preparación más amplia e intensa, por lo
que se decidió prolongar el tiempo de “inciciación”, de manera que
quien comenzase a practicar las ceremonias internas no lo dejase al
cabo del tiempo, con el fin de que nadie contase fuera lo que realizan
al amparo de la libertad religiosa.
 Con el paso del tiempo se ha conocido más y mejor sus aspectos más
ocultos, hasta el punto de que muchos secretos o arcanos se han
comenzado a difundir. La explicación que dan, a bote pronto, es que ha
sido un problema de licencias y de que ha habido algún dirigente que
ha querido monopolizar los conocimientos del maestro Víctor Gómez,
alias Samael Aun Weor. ¿Cuál es la nueva táctica? Desarrollar una red
de grupos autónomos, independientes unos de otros de manera que
expanden los planteamientos teóricos y prácticos del Maestro,
infiltrándose en la sociedad  sin una organización concreta, más que a
modo de referencia. Esta es una dificultad para abordar a esta
agrupación, lo que nos hace hablar de grupos gnósticos en general. Han
atomizado de tal manera la organización que no hay puntos de
referencias oficiales. Unos a otros se califican de grupos blandos o
duros, según el grado de fanatismo, no hay un modelo unitario. Lo que
sí sucede es un factor común en todos ellos: los textos de  Víctor
Gómez. Son estos los que vamos a analizar especialmente. De un caso
concreto se va a pasar al estudio del fanatismo en general, sobre todo
de lo que afecta a la sociedad actual tras el atentado en EE.UU.
contra el Pentágono y las Torres Gemelas, y del peligro que suponen
las sectas en este nuevo contexto en el que el fanatismo islámico ha
pasado a la acción global.
 La atomización de las organizaciones gnósticas hace que sus foros de
enseñanza funcionen con una dinámica de grupo. De esta  manera se
intensifican los lazos emocionales y afectivos entre sus miembros.
Además el centro de su actividad interna se fundamenta en la relación
de pareja, por lo que separarse del grupo requiere resolver un
problema de dos, no de uno sólo. Esta característica supone una
dificultad añadida para el adepto de cara a plantearse una perspectiva
desde fuera, con la cual recuperar el punto de vista personal.
Hablamos, entonces, de psicogrupos o grupos de dinámica sectaria.
Estos logran una capacidad de adaptación suficiente para crecer y
mantener la cohesión interna, sean gnósticos o de otras creencias, al
aplicar técnicas manipulativas con fundamentos en teorías
extraterrestres, chamánicas, teosóficas, herméticas o cualquier otra.
 Desde un punto de vista teórico se observa una similitud de la
situación actual con el final del Imperio romano, periodo en el que ,
tal como recoge Xabier Pikaza, las viejas religiones han perdido su
sentido y sucede un gran derrumbamiento espiritual. La zozobra
interior hace que la gente busque, mezcle elementos de diversas
religiones.  La mentalidad social desembocó en aquella época en la
magia, la filosofía griega y la teurgia (actuar sobre Dios). Nuestra
época moderna se define por el consumo superfluo  y donde el fin
primordial de cualquier actividad es ganar dinero. Existencialmente
provoca el desamparo vital, en muchas personas genera desolación,
desencanto, vacío interior, relaciones fatuas y demás. Pero no hay un
debate al respecto, no hay posicionamientos teóricos, sino una huida
de la realidad y es en tal fuga en la que las propuestas sectarias
encuentran su capacidad de acción. El problema de las sectas no
podemos reducirlo meramente a una cuestión teórica, sino técnica.  Es
fundamentalmente desde este punto de vista desde el cual vamos a
analizar los textos del fundador de los actuales grupos gnósticos. Los
estudios sociológicos, de antropología sirven de complemento, mas no
se a de reducir a este terreno el problema de las sectas, pues
concluye en divagaciones abstractas que, por regla general falsifican
el análisis concreto del problema sectario y del fanatismo.
 Dejo claro que para nada se va a discutir en este trabajo sobre
creencias, ni sobre interpretación de una teoría o conocimiento. La fe
es algo muy personal, así como la conciencia y los pensamientos de
cada cual. Lo que haremos será comprobar y observar los fundamentos en
los que se basa la manipulación de los grupos gnósticos, especificar
su contexto e informar sobre aquello que ocultan a todo aquel que
comienza la andadura de un aparente nuevo saber. Lo relacionaremos con
el conjunto de otras sectas con las que forma una amalgama irracional
dentro de nuestra sociedad. Por último insertaremos este problema
específico en el contexto actual del fanatismo, para entender la
auténtica dimensión de la cuestión sectaria y vislumbrar el trasfondo
de la exaltación   doctrinaria o ideológica y sus consecuencias cuando
se proyecta en la sociedad.   A pesar de las pautas razonables y
respetuosas con que se aborda el tema   las sectas tachan cualquier
crítica o estudio de actitud inquisitorial o de persecución. Nada más
lejos de la realidad. Cuando a quienes lo proclaman se les pregunta si
se ha quemado a alguien en alguna hoguera, si se les persigue por su
creencia, trasladan su respuesta afirmativa a otras dimensiones, al
terreno de los astral o a una sensibilidad hipócrita con la que
camuflar sus propósitos doctrinales.  Informar es la base de la
libertad, tanto  de elección como de conciencia.
 Informar sobre las pléyades de organizaciones manipulativas que
condicionan la personalidad del adepto y le hacen depender
completamente de una organización, debería ser un compromiso firme de
las instituciones democráticas.  Serviría para garantizar realmente
el artículo 16. 1 de la Constitución Española que  garantiza la
libertad ideológica,  religiosa y de culto de individuos y de
comunidades. Según el artículo  16. 2: “Nadie podrá ser obligado a
declarar sobre su ideología, religión o creencia”. Este último punto
es muy importante por tanto y cuanto un derecho aplicado a un sujeto
no puede transformarse en un derecho para un colectivo, por cuanto
será ocultación de información, sobre cuya base se produce la técnica
de manipular, de tergiversar  la realidad para dominar la voluntad del
individuo. Es en este artículo en el que se basan las autoridades
administrativas para no hacer nada respecto al problema de las sectas
destructivas, aquellas que deterioran la manera de ser de los
adeptos.  La misma Constitución española, artículo 22.5 prohibe las
sociedades secretas. ¿Cuál es el truco? legalizar asociaciones,
grupos, dentro de los cuales hay estructuras secretas, pero ya no son
“sociedades”, sino aspectos íntimos. La intimidad pertenece al
individuo, o a las relaciones personales, nunca a un grupo. Lo que
carece de sentido en una sociedad tolerante y plural, que respeta la
libertad, es la confidencialidad maliciosa. Por eso ni siquiera desde
las asociaciones que informan sobre el funcionamiento de las sectas se
piden acciones judiciales, excepto en casos de delitos manifiestos,
sino informar. De ahí la necesidad de dar a conocer  los fundamentos
teóricos de los gnósticos, como en otras ocasiones se ha hecho
respecto a otras organizaciones. De esta manera que cada persona
decida participar o no con conocimiento de causa en el colectivo que
le interese. O al menos se reclama admitir la libertad de expresión
para poder cuestionar ciertas prácticas o propósitos de los grupos
sectarios. Ignorar quienes son, cómo funcionan y colaborar con su
silencio táctico es lo que sienta las bases para que aflore y cada vez
sea más eficaz el fanatismo en nuestra sociedad. El terrorismo con que
se expresa no es sino la punta del iceberg. Lo veremos detalladamente
a lo largo de este estudio, que partiendo de un caso concreto, los
grupos gnósticos, desemboca en las causas y consecuencias del atentado
perpetrado por la red tejida mundialmente por el fundamentalismo
islámico.
 En el contexto descrito de pasividad institucional, hace que las
sectas y el fanatismo sea un problema poco visible para la sociedad y
mal comprendido por las familias afectadas y la sociedad. Como mucho
se analizan los síntomas y se toman medidas por lo general poco
eficaces, que pueden ser necesarias algunas de ellas, pero no
suficientes.  Mucho se ha contado de manera espectacular y
sensacionalista, en los medios de comunicación, sobre sucesos
morbosos. Esto crea expectativas al respecto, pero no soluciona apenas
nada. Ciertamente se ha realizado un gran trabajo por parte de las
asociaciones que se dedican a este menester. También contados
periodistas que han descubierto muchos entramados sectarios. Pero no
hay continuidad en esta labor ni se estructura una política de
prevención, a través de los colegios, campañas divulgativas y sobre
todo asesorando al “consumidor” de ideales.  Lo mismo que se exige en
cualquier conserva alimenticia o productos gastronómicos sobre sus
componentes, ¿cómo no en algo tan esencial como son conocimientos o
doctrinas cuya floreciente industria hace que cada vez sea mayor el
mercadillo de ofertas espirituales, sean astrológicas, espíritas,
esotéricas, mágicas, etc.? No sólo por lo que haya de fraude, sino por
lo que, suponiendo que sea auténtico, se oculta, para ejercer un poder
despiadado sobre los adeptos y presionar desde una militancia obsesiva
a la sociedad. Lo cual puede poner en peligro la convivencia
ciudadana.
 Hemos visto y constatado la desesperación de muchas madres, padres y
parejas, de las víctimas de las sectas destructivas. A muchas madres
les queda mantener una vaga esperanza ante el deterioro de su hijo o
hija, ante la imposibilidad de poderle sacar a su ser querido de un
grupo u organización que le anula como persona, como sujeto autónomo.
Con las manos atadas para poder hacer nada los familiares de adeptos
se ven desvalidos en su soledad. El silencio de muchos familiares de
adeptos clama en la desidia de la sociedad. Cansados de oír que sus
allegados ya son mayores de edad, que si ese ser querido está dentro
de algún grupo raro es porque le gusta o lo ha elegido, etc. ¿Y qué
hacer? se preguntas muchos afectados. Mediante consejos e información,
para actuar con precaución y buscar la reflexión propia del sectario,
se han podido resolver  muchos casos. Pero otros tantos quedan en el
camino. Sobre todo porque cuando pasa el tiempo la recuperación es más
difícil sin que queden secuelas.  Es un error tratar de presionar al
adepto y evitar desmontar lo que es su contexto sectario, muchas veces
por miedo de los familiares. Las presiones personales, los chantajes
afectivos son un refuerzo que aplican las sectas  para lograr la
militancia obsesiva, ya que convierte seguir, a toda costa, en un
reto. A la vez se consideran mártires de la causa que profesan y
cualquier medida contra su fanatismo  es una prueba que Dios, el
destino o lo que sea les ha puesto para que la superen. Tengamos en
cuenta que lo que se haga desde fuera se va a reinterpretar según las
claves de la secta.

 Los padres y madres quieren hacer todo lo posible y poco pueden
hacer. Con el problema añadido de estar sujetos a un constante
chantaje. El enfado del afectado que exagera la preocupación de sus
allegados a extremos insólitos, como pensar que le quieren envenenar,
que le espían, que le tienen controlado, de manera que la convivencia
se hace cada vez más  tortuosa. Trampa en la que no hay que caer bajo
ningún concepto. Por otra parte, los jefes del grupo o de la
organización nunca actúan directamente contra la familia, sino
mediante el adepto. De tal manera que si los familiares dicen algo o
hacen algún movimiento que dificulte el adoctrinamiento del neófito
para la secta, se encargan de alejarle de sus padres. No sucede de
manera diáfana, sino que es a través de consejos, enseñanzas amañadas,
o bien ofreciendo  un trabajo, que muchas veces es repartir publicidad
en las casas, o en dedicar mucho tiempo a un negocio de algún otro
miembro. O por razones de matrimonio, que apañan la dirección de la
secta, jefes o venerables maestros. Todo lo cual quien es manipulado
lo “decide libremente”.  Así lo cree mucha gente. Y contra esta
práctica nada se puede hacer.
 Se puede comparar a muchas madres que deambulan de una institución a
otra para que hagan algo por sus hijos, con las madres de la Plaza de
Mayo de Argentina. Quienes sufren el problema de las sectas ven que
sus hijos desaparecen, pero les pueden seguir viendo, esporádicamente,
o nunca más, pero siempre comprueban que no son los mismos. ¿Qué les
ha sucedido?. “Es como si le mataran el alma y se lo cambiaran por el
de otra persona”; “Le han trasformado la cabeza”; “Le han cambiado de
arriba a bajo. No le reconozco”, son expresiones de muchas madres y
padres de miembros de sectas. Día a día andan en el desierto de la
soledad ante este problema. Sus gritos se diluyen en el vacío y claman
para sus adentros. Gracias a muchas madres y padres se han descubierto
tramas sectarias cuyos contenidos son impensables para cualquier
persona con dos dedos de frente.
 Muchas madres y padres, cuyos hijos están de alguno de los múltiples
grupos gnósticos, han realizado un trabajo impresionante metódico y
llevado a cabo con una paciencia infinita. Han recogido textos de
Víctor Gómez, don Samael Aun Weor. Hemos conseguido leer casi todas
sus obras para tratar de comprender a los adeptos de la gnosis, para
saber qué había dentro de su cabeza. Y para dar a conocer los
principios de la gnósticos actuales, que nada tiene que ver con la
herejía gnóstica de los primeros siglos d.C..  El planteamiento  de
todos los padres y madres es, por unanimidad,  que si sus hijos e
hijas respectivos hubiera conocido todo aquello no habría participado
en el grupo que les atrapó. Los adeptos fueron aceptando una serie de
ideas paulatinamente a medida que les cambiaron sus ideas y su manera
de ser. Muchas ideas eran criticadas en un principio por ellos y ellas
o las despreciaban, pero luego se entregaron a ellas con toda su alma.
Las  relaciones con el ambiente de aquellos grupos  fue lo que hizo
que la organización controlara la voluntad del recién incorporado.  La
esperanza de toda familia es que su allegado se dé cuenta de este
factor. A pesar de los problemas familiares que hubieran podido tener,
a pesar de querer huir de unas circunstancias adversas hay algo que ha
atrapado a muchos y muchas jóvenes y no por ello resolvieron,
finalmente, sus conflictos familiares y personales, se evadieron de
ellos.
 ¿Cómo funcionan las ideas sectarias en el pensamiento para ser un a
herramienta de manipulación psicológica, que apenas tiene que ver con
creencias ni ningún saber, mas que unas practicas que condicionan la
personalidad y la esclavizan al grupo y organización? ¿Cómo se fabrica
el fanatismo? Lo iremos viendo poco a poco.
 Se ha obviado discutir sobre cuestiones terminológicas. Nada tienen
que ver  los grupos gnósticos actuales con la historia de la gnosis.
El nombre que usan confunde muchas veces a estudiosos de las sectas
que mantienen un punto de vista filosófico o teológico sin conocer los
entresijos ni los contenidos doctrinarios de esta organización diluida
en múltiples grupúsculos.   Se ha preferido en la presente obra
relatar, comentar, estudiar los textos para ofrecer al lector una
visión general. Sobre todo llevar la crítica al terreno de la
reflexión. No sólo racional, sino emocional y si se quiere la visión
panorámica de la creencia que fabrica esta organización, para que
quienes estén atrapados en la dependencia de una doctrina psicológica
pierdan el miedo a ser ellos mismos, pierdan el miedo a su libertad.
De manera que afronten sus problemas por sí mismos, sin necesidad de
evadirse ni anularse como personas, por muy rimbombantes que sean los
discursos con los que se pretenda justificar la militancia obsesiva.
Incluso es posible mantener una base de creencias con el fundamento
del esoterismo, pero desde un criterio personal y de convivencia con
los demás. O sea, es esencial separar las ideas de la manipulación, lo
cual cuando se vincula una y otra cosa  retroalimenta la dinámica
sectaria cada vez más.
 Decir que a pesar   de estar curado de espantos, de tener callos en
la vista de cosas increíbles leídas en textos internos de las más
variadas sectas, muchas de las enseñanzas originales de Víctor Gómez,
impresionan. Muchos familiares afectados por los gnósticos pueden
quedar sorprendidos al conocer qué es lo que realmente han metido a
sus allegados en la cabeza.  No se trata de ofrecer un testimonio que
pueda exagerar las vivencias de los familiares, o deformarlas, o
simplemente hacerlo de manera subjetiva, sino que nos adentramos a
citas textuales que dan impulso a una maquinaría de captar gente. Nos
introducimos de lleno en la esencia de un delirio que se reproduce y
que, también, fabrica en su propia doctrina sus mecanismos de defensa
para fijarse psicológicamente en quien es convencido paulatinamente
mediante una participación afectivo-grupal.   La pregunta que nos
hicimos fue, como tantas veces respecto a otras teorías absurdas,
porqué funcionan y se desarrollan este tipo de ideas. En verdad leídas
tal como aparecen en los libros de Víctor Gómez-Samael, no tienen
sentido. Cualquiera que echase un vistazo a sus libros dejaría de leer
a las pocas páginas.  ¿Por qué convencen, sin embargo, sus creencias?
Porque suponen  una preparación previa que viene a ser una especie de
lavado de cerebro, el cual afecta a lo más íntimo de un sujeto y de la
pareja, la sexualidad. Pero además el peligro de la gnosis ideada por
Víctor Gómez, corre el peligro de trasladarse a la sociedad, mediante
un crecimiento de esta mentalidad, que se une a otros planteamientos
irracionales que circulan en un sentido paralelo.
 La Historia nos enseña que además de actos sueltos los grupos
fanáticos provocan sucesos colectivos de índole totalitario que se
fundamentan en principios irracionales que desembocan en la violencia,
contexto éste en el que los adeptos a la gnosis de Samael sitúan sus
enseñanzas como preámbulo al fin del mundo. Estos aspectos los iremos
analizando detenidamente.
 Antes de entrar de lleno en el análisis de los textos se debe indicar
y advertir que las madres y padres de los adeptos y adeptas representa
un paradigma de personas preocupadas, dolidas y desorientadas. Creo
que toda aquella persona que se ve afectada por cualquier secta
destructiva a través de algún ser querido, debe entender el problema
en sí. Sin embargo se suele caer en el sentimiento de culpabilidad.
Evidentemente hay responsabilidades en la educación de nuestros hijos,
pero no cabe duda de que las sectas no son espacios pasivos a donde se
llega, sino que son núcleos activos que se dedican a atraer a muchas
personas y aprovecharse de sus problemas y virtudes, muchas veces ser
idealista, bondadoso, confiado hace a un sujeto presa fácil de las
sectas.
 Uno de los primeros obstáculos que hay que salvar para afrontar el
problema del sectarismo, cuando el adepto vive en el seno de su
familia, es asumir la nueva situación  y ver ésta racionalmente, sin
dramatismo, con el fin de evitar potenciar un contexto emocional. La
secta saca partida de manejar dicha circunstancia. Otro error muy
generalizado, sobre todo entre las madres, es convertirse ellas en
víctimas de la situación, de forma que muchas veces llegan a admitir
las condiciones de la secta con tal de que dejen a su hijo cerca de
ella. Pero también para sufrir como afectada, de manera que al final
es el adepto quien se sale con la suya. La víctima es el que ha caído
en la secta, el hijo o la hija, y una madre y un padre deben ser
consciente de esta peculiar situación para ayudar a su vástago. Sobre
todo ocurre que cuando los padres se colocan como víctimas el problema
se acaba exagerando, deformando y no es posible abarcar una salida al
conflicto. No se puede buscar una solución repentina, sino dar unos
pasos con frialdad para, poco a poco, acercarse al sectario y lograr
que se dé cuenta de cuál ha sido y es su proceso de fanatización. No
es posible convencerle, por eso no es ésta nuestra intención con el
trabajo que abordamos, sino colocarle en una tesitura que le permita
darse cuenta por él mismo de cuáles son sus ataduras. Presentar unos
textos no es sólo para informar, sino para proponer una reflexión,
tanto para familiares como para adeptos. Y también para que las
autoridades, si les llega, sepan qué se incuba en los rincones oscuros
de nuestra sociedad, tan moderna, tan avanzada, tan democrática. Lo
cual sucede y progresa como si no ocurriera nada.
 Debiéramos percatarnos que el problema de las sectas no es algo
anecdótico. Se infiltra una mentalidad en la sociedad, por desidia de
ésta, pasotismo, actitud de consumo y banalidad. Lo cual es la base de
que muchos  y muchas jóvenes huyan del hastío y la frivolidad de las
relaciones sociales. El problema social no sería una secta, ni dos o
tres, sino el conjunto de todas ellas que tejen un frente común que
alberga en su finalidad una sociedad fanática, cuyos resortes pueden
ser usados ante una crisis política o económica. Ha sucedido a lo
largo de la historia y es preciso aprender la lección.  El
totalitarismo nunca ha surgido de la nada ni de rocambolescas
condiciones objetivas. Sino de la voluntad de muchas personas que
aúnan sus intereses para dar salida a sus principios totalitarios, los
cuales se han fraguado al margen de la sociedad. Mientras tanto muchas
familias quedan destrozadas por la miliancia obsesiva e irracional de
algún miembro que cae en alguna secta.
 Quede claro que no discutimos la fe de nadie, algo que cada cual debe
plantearse en su intimidad. Se analiza la manera de desarrollarse
psicológicamente una creencia. Lavarse las manos, por ejemplo, nadie
lo verá como un acto patológico y cada uno lo hace a su manera y
cuando lo considera conveniente. Ahora bien si esta conducta se
realiza cada dos minutos, de manera que altera la salud de la piel, se
puede decir que es una conducta anómala: una obsesión. Quien la padece
no la reconoce, pues busca alguna justificación exterior: el miedo a
los gérmenes, y citará algún libro científico que explica los
infinitos microbios que rodean el aire con el que estamos en contacto,
o acude a contar que la contaminación le altera su salud si no se
lava. El obsesivo está seguro de su conducta. Eso mismo sucede en las
sectas, en las que se planifica un pensamiento emocional obsesivo y
una conducta ritual ajena a una decisión personal o de pareja, sino
que la dirige, controla y da sentido el grupo o la organización.
 Incluso cuando alguien pueda tener fundamentos para defender su
postura es preciso recordar uno de esos refranes que enseña la tía
Lola, maestra jubilada de Marne, León: “Quien teniendo la razón se
obsesiona con ella acaba perdiéndola”. Y otro, también recogido por
ella,  que viene al caso: “el mentir de las estrellas es muy fácil de
mentir porque ninguno va a ir a preguntárselo a ellas”. Es evidente
que si alguien dice que es Napoleón se descubre su mentirijilla, pero
si ésta es más sofisticada y dice que es su reencarnación. No lo
podremos saber hasta llegar al Nirvana, y si dice que es el avatara o
el ángel Pascual o el extraterrestre Silo, o el Maestro Samael, o el
espíritu de Pirulo López, nadie puede demostrar que no lo es. Tampoco
es posible demostrar que lo sean , pero entonces intervienen las
técnicas de manipulación que fabrican una creencia en la mente de los
adeptos y, si se amplía su campo de acción, en la mentalidad de la
sociedad.

TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN
* CONTEXTO HISTÓRICO
 Lo primero que debemos aclarar es el contexto actual de la gnosis,
para no llevarnos a engaños por el mismo nombre que usan, “gnósticos”.
Nada tiene que ver con la continuidad de diversas herejías gnósticas
que aparecen a partir del s. III d.C. Consisten tales planteamientos
en lograr la salvación a través del conocimiento (gnosis) de los
misterios, lo que se puede obtener mediante un proceso iniciático para
quienes estén preparados. Por este motivo sus enseñanzas se consideran
esotéricas, internas, frente a los ritos y ceremonias que son
revelaciones exotéricas, externas, para hacer asequible una creencia a
las masas. Tales ideas fueron consideradas herejías por la iglesia
católica oficial. Se clasificaron en diversos tipos: paganas,
alquimistas, mandeístas, maniqueas, etc.  Hubo otras vías gnósticas
basadas en el misticismo extremo, cuyo objetivo fue lograr la
salvación renunciando al mundo. Estas herejías amenazaron a las
religiones de salvación, que proponen este camino mediante la fe y los
actos morales. Marción elabora una gnosis que consiste en una amalgama
de conocimientos.  Otros divulgadores del gnosticismo  fueron
Basílides, Valentín. Algunos provinieron de la escuela de Porfirio.
 Durante los primeros siglos del desarrollo del cristianismo surgieron
corrientes gnósticas y neoplatónicas que se disputaron la hegemonía
del mundo antiguo. Siguiendo los estudios de Henri Charles Puech
sabemos que para los gnósticos entre el hombre y Dios no hace falta
ningún intercesor. En 1945  se descubrieron los textos de Nag Hamnâd,
que recogen una buena parte de aquella tradición gnóstica. Uno de los
filósofos que más combatió el gnosticismo fue Plotino.  Para los
gnósticos la salvación es por el conocimiento, al cual tienen acceso
exclusivamente los escogidos. Se trata de un conocimiento verdadero.
No necesitan seguir ninguna norma. Las diversas corrientes van de un
ascetismo extremo a un libertinaje amoral.
 Sobre la gnosis histórica hay abundante documentación. Desde los
textos de los primeros cristianos que advierten de su peligro, desde
un punto de vista religioso, a textos que les critican o hablan de
ellos como Hipólito, Ireneo o autores paganos como Celso, Plotino,
Porfirio y aparecen también referencias en los escritos coptos.
 Los gnósticos reaccionan contra el judaísmo. Los primeros autores de
esta herejía son Dositeo, Simón el mago, Menandro. Se trata de una
herejía del cristianismo porque surge del seno de éste, pero  se
aparta al incluir mucho de la filosofía griega y de las ocurrencias de
sus autores.  Forman parte del ambiente de la época. Ireneo llega a
afirmar que las sectas gnósticas pululan como criaderos de setas: “un
humus anónimo e indiferenciado del que brotan y se reproducen sistemas
al mismo tiempo diversos y diferenciados”.
 Siguiendo las lecciones de Puerch, el gnosticismo es exterior y
anterior al cristianismo. Surge en Egipto y Babilonia. Fue Stornil el
primero que introdujo a Jesús en el sistema gnóstico. Es en esta
relación cuando se hace herejía, según la interpretación de los
católicos. Tal proceso histórico de la gnosis desaparece a partir del
s. VI. No hay posteriormente rastros históricos al respecto. Nada
tiene que ver con lo que se autodenomina la “gnosis” a finales del s.
XX. Se ha querido llenar este vacío en el tiempo con que se han
mantenido en secreto durante siglos, y que reaparece por la inminente
necesidad de dar un mensaje a la humanidad, debido a la urgencia que
supone vivir el final de los tiempos.
 El profesor de fenomenología religiosa de la Universidad Pontífica de
Salamanca, Xabier Pikaza, diferencia, y pienso que es conveniente
hacerlo, entre esoterismo vulgar, que es el deseo de conocimiento
inmediato y milagrero de las cosas., de otro que es el esoterismo
alto, con cierta profundidad filosófica. Ahora bien, ambos son un
fenómeno diferenciado de las sectas. En los dos casos puede suceder la
manipulación, la emocionalidad o el sentido de misión para actuar
sobre los demás. Para este profesor la gnosis es el conocimiento, que
se aplica al saber secreto y salvador de las religiones. Sucede en los
s. II y IV de nuestra era, y es más una actitud espiritual que da
lugar a comunidades esotéricas y que ha impulsado múltiples herejías.
El profesor Pikaza diferencia las religiones en dos grandes grupos:
las proféticas o históricas (cristianismo, judaísmo e islam) y las
gnósticas (hinduismo, budismo, taoísmo) que se basan en conocerse uno
mismo. Debemos sacar de este contexto el tema de las sectas, ya que lo
que nos ocupa es el fanatismo. Cómo sucede este fenómeno y porqué.
Tratamos de ver por dentro un despliegue de ideas delirantes, cuya
falta de pruebas y de conexión con la realidad se refugia en la excusa
de lo secreto.
 ¿Y la revelación? Para quien no crea en una religión su mensaje
inicial puede suponer una invención y por supuesto nada que ver con lo
divino. Al tratarse de la fe se da un paso más allá de la razón. El
problema de las sectas es que no pasan por la racionalidad. El
fanatismo religioso suprime el razonamiento, previo y posterior a la
fe, para convivir en y con la realidad, de uno mismo y de los demás.
Los textos de Víctor Gómez, Samael Aun Weor, carecen de cuerpo
doctrinal, no hay teología. Consisten en una superposición de ideas
anacrónicas e inconexas que se enlazan entre sí para vestir un
delirio.
 La teología, tal como la define Xavier Pikaza, es la fe razonada. Un
esfuerzo racional de aquellos que a sabiendas de que Dios ( más bien
diríamos “la idea de Dios”) les supone aceptar su revelación quieren
expresar con razones y palabras (logos) lo que implica el ser y la
acción de lo divino. Para el profesor de fenomenología de las
religiones: “cierto esoterismo actual puede parecer una simple comedia
burlesca: ingenua, engañosa actitud de iniciación de quienes deciden
evadirse del mundo real”. De esta manera considera peligrosa la
curiosidad por el esoterismo sin una preparación teórica consistente.
En el caso de las sectas no podemos pensar que quienes caen en una
dinámica de fanatismo “decide”, sino que es embaucado. Los adeptos en
una cadena de proselitismo inducen, empujan y arrastran a sus
víctimas. No es pues un acto voluntario, ni una huida decidida, es un
proceso manipulativo y en gran medida inconsciente. El profesor
Pikaza, también indica este aspecto cuando define ciertos ambientes
esotéricos como: “mezcla de engañados y engañantes dentro del gran
supermercado de necesidades y evasión psicológica”.
 Si analizamos el contenido de los postulados de la gnosis  originaria
nada tiene que ver con los de la actual que surge de la cabeza de
Víctor Gómez. Recoge elementos tradicionales, elucubraciones con
retazos de otras teorías ocultistas, pero nada más. El conocimiento
que trasmite, la gnósis, es una percepción subjetiva, por la cual va a
lograr que se pueda ver a Dios cara a cara. Para ofrecer una
credibilidad inventa su contexto histórico que hace creíble mediante
la coacción psicológica. Afirma Aun Weor que la iglesia gnóstica es la
continuación auténtica de los viejos cristianos de Galilea.
 El fundamento de lo que es el origen de la gnosis, como conocimiento,
evoluciona hacia lo que luego, siglos después, será la ciencia. Su
objetivo es conocer la verdad, pero su desarrollo exige un  método que
corrobore y compruebe los conocimientos. El profesor de química de la
Escuela de Ingenieros Industriales, Gabriel Pinto,  explica que el
origen de la química es la alquimia. La posibilidad de conocer  la
formación de la materia, de trasmutar los metales es lo que luego va a
desarrollar la rama de la química.  Lo que ha hecho posible el
progreso material de la sociedad. El saber científico es el resultado
de siglos de transmisión de saber y de investigaciones.  Remontándonos
a siglos atrás el lenguaje usado para canalizar tales inquietudes fue
de índole espiritual, una mezcla de querer conocer y misticismo.  Si
en algo evoluciona el conocimiento es en la ciencia. Pero tengamos
encuentra que la sabiduría a medida que ofrece respuesta abre nuevos
interrogantes, nuevas preguntas, hace consciente nuevos campos sobre
los que nada se conoce. Plantea dudas cada vez más profundas. De
alguna manera cada descubrimiento científico da un paso para el
progreso de la humanidad, pero a la vez hace saber a la humanidad que
es más lo que desconoce. Esta situación contradictoria genera
angustia, ansiedad y muchas personas buscan respuestas, sin más.
Encerrarse en un universo limitado que les ofrezca seguridad
existencial. Un paso previo a militar en una secta se comprueba que
es  querer creer en algo firmemente, acabar con un maremagnum de dudas
y zozobra. “¿Qué puedo pensar?” se preguntan muchos y muchas jóvenes.
Las sectas ofrecen una respuesta contundente. Nos encontramos con
aquella expresión que da título a una obra de Erich Fromm: “el miedo a
la libertad”.
 A finales del s. XIX se vive un estallido de conocimientos en todos
los ámbitos del saber. La ciencia se desarrolla en una cadena de
conocimientos que se comprueban y son útiles para el desarrollo
económico y para la salud física de la humanidad. Este avance va a
hacer que el conocimiento sea cada vez más utilitarista y material.
Surge una nueva mentalidad que se expone filosóficamente en el
positivismo. Aparece en el mundo occidental un nuevo conocimiento que
hace tambalear los principios de  antiguos criterios cuyo fundamento
ha sido la religión. Desde la asimilación de las teorías de Darwin, a
los estudios de Freud sobre el inconsciente y la importancia de la
sexualidad en el desarrollo de la personalidad humana. En política
surge el marxismo, como una visión materialista de la Historia y de la
economía. Los fundamentos morales entran en crisis y aparecen
reflexiones sobre unos nuevos principios éticos. Con Kant aparecen
éstos como fruto de la razón. Se quiebra la relación entre el
desarrollo material y el espiritual. La fractura entre la religiosidad
y la vida cotidiana genera cierta angustia e inquietud en la sociedad.
En este ambiente surgen visionarios que tratan en sus disquisiciones
buscar un nexo de unión entre ciencia y espiritualidad. Surge el
espiritismo, con Allan Kardec, que va a hacer de la relación con los
espíritus algo empírico, “científico”, pues mediante los médium se
enseña que se pueden comunicar con seres espirituales y el alma de los
muertos. Aparece la teosofía de Helevna P. Bavastky, cuya pretensión
es conocer la divinidad. No como una creencia sino como algo que se
puede saber. Recoge presuntos conocimientos guardados en templos
secretos del Himalaya. Se crea una especie intelectual de expectativa
que hace que mucha gente culta en un deseo de fundir los nuevos
conocimientos y la fe caigan en teorías estrambóticas. Sucede lo que
expresa Friedrich Niestche: “obtener por medios mágicos lo que no se
logra con la fe”. Late una angustia en el imaginario colectivo que
hace que estas ideas broten y se las dé en ciertos ambientes
credibilidad. Pero además se desarrollan como doctrinas y se crean en
torno suyo organizaciones que llegan hasta nuestros días. La Sociedad
de Investigaciones Psíquicas demostró claramente la falsedad de muchas
de las afirmaciones de Blavastky, a pesar de lo cual muchos centros de
estudios teosóficos siguen desarrollando sus postulados, en grupos
esotéricos, ocultistas o de pseudofilosofías. Siempre queda el recurso
de que la crítica o el desenmascaramiento es una labor de los enemigos
de la religión o de la ciencia para desacreditar la verdad.
 Cada cual tiene derecho a sus propios errores o aciertos
incomprendidos. De acuerdo. Pero el problema es cuando surgen
organizaciones en torno a tales doctrinas y la creencia se convierte
en un instrumento de manipulación. Las sectas abren sus puertas ante
la huida de la realidad de muchos ciudadanos y ciudadanas con el fin
de atraparles para su causa. Da lo mismo que sean con contenidos y
delirios de extraterrestres, de procesos iniciáticos, de saberes
ocultos, de seguir al espíritu de Tutankamón o del indio de Dakota, de
meditaciones o para el logro de la felicidad cósmica. El contenido es
una anécdota, sin embargo es lo único que ve el sectario y lo defiende
con toda su alma, y si es preciso da su vida por esa verdad que él ve,
siente y da sentido a su nueva manera de ser y existir.
 En un ambiente en el que surgen muchas  teorías y corrientes, sobre
conocer el mundo espiritual, aparecen las revelaciones de Víctor
Gómez. Este iluminado mezcla diversas teorías y las une a sus
disquisiciones y percepciones mesiánicas. Su fuerza emocional y
seguridad con que emite sus mensajes hace que se forme un núcleo
inicial de seguidores, los cuales propagarán las explicaciones de su
maestro. Los nuevos gnósticos forman un movimiento minoritario, pero a
la familia que pilla por medio cuando es afectada le destroza su
convivencia. Sucede que para que cuaje el crecimiento de esta
corriente mesiánica, a lo largo del tiempo, hay un caldo de cultivo
irracional. Del conocimiento científico, que ha llegado a los límites
de la materia para conocer su frontera con la energía, se ha pasado a
un mundo tecnológico que todavía no ha asimilado plenamente  la
sociedad. Estamos en un proceso de adaptación, que aún tardará años.
Ante tal zozobra surgen escuelas psicológicas de desarrollo personal,
escuelas espirituales, esotéricas de todo tipo, de meditación, de
adivinos, astrólogos, que hacen su agosto, pero dan una respuesta a
profundas dudas e inquietudes de las personas. Es en este punto donde
hay que ser muy sensible y delicados para no lanzarse a una caza de
brujas, sino saber delimitar muy bien y analizar que son factores
manipulativos, con los que se anula la personalidad porque sirve para
no sentir la angustia existencial.
 Los negocios basados en predecir el futuro aparecen, especial y
masivamente, en situaciones de crisis social. Se demandan debido a
zozobras personales. Un caso llamativo a comienzas de siglo XXI es el
de María Duval, que trabaja con la empresa Astroforce, S.L. establece
un mercado de esperanzas con las técnicas de mercadotecnia propias de
la sociedad de consumo, ajustadas a la oferta de esperanzas y
promesas. En una carta de diseño personalizado se presenta  esta mujer
como “radar humano”, con previsiones que ha hecho “correctas y
fidedignas”. Una de las “titulaciones” con las que se prestigia es
haber salido en numerosos programas de radio y televisión, ¡como si
tal hecho fuera un principio de autoridad, casi académico!. Asegura en
su misiva que ha atendido consultas de jefes de Estado y de
personalidades muy influyentes. Como es algo secreto evidentemente no
se puede comprobar. Advierte sobre la realidad incierta en que vive la
sociedad actual: las tensiones del mundo, el paro, las injusticias
sociales, etc. todo lo cual, asegura esta pitonisa moderna, está
escrito en los astros. Éstos indican, afirma la señora Duval, que
entramos en una Nueva Era. Advierte sobre grandes mutaciones que se
preparan a nivel mundial y que comprueba que se cumplen las
catastróficas profecías de Nostradamus. Ante lo cual sólo unos cuantos
iniciados podrán evitarlo, incluso beneficiarse de estas pésimas
circunstancias.  Invita a esta labor, ser un iniciado, para lo cual
propone una acción telepática dirigida por ella, para el 23 de
Noviembre de 20001, a media noche exactamente. Como segunda parte de
su acción oferta enviar el libro “Gran manual secreto de los
Iniciados”, el cual contiene indicaciones secretas para actuar sobre
la suerte, el dinero y el destino.  Asegura que quien se deje llevar
por estas pautas experimentará una revelación, una voz interior que le
guiará.  y podrá entrar en contacto directo con las energías cósmicas.
El que siga los pasos que ella propone despertará el “tercer ojo” y no
sólo podrá actuar sobre el destino propio, sino sobre el de los
demás.  Todo lo cual tiene un precio, 4.545 ptas., 27´01 euros, a
parte de lo que luego quiera aportar voluntariamente el “afortunado”.
 El pesimismo de las corrientes existencialistas se compensa con la
euforia de crear falsas esperanzas, pero creídas por quien se agarra a
un clavo ardiendo. El fracaso de las revoluciones y la crisis de ideas
durante el s. XX hace que los grupos mesiánicos cobren fuerza y se
expandan. Uno de ellos los gnósticos. Una de las fuentes de las que
toma Víctor Gómez sus teorías es el conocimiento egipcio. El avance en
los conocimientos arqueológicos desarrollo por entonces el
conocimiento e interés por la cultura de los faraones. Pero el
despertar de una nueva incertidumbre sobre el pasado  es aprovechada
por grupos esotéricos para colocar sus peculiares interpretaciones
mágicas y fuera de la realidad. El nuevo conocimiento arqueológico
sobre la Historia antigua es convertida por organizaciones gnósticas y
teosóficas en puntos de apoyo, al deformar los datos en piezas de
elucubraciones y fantasías,  pero que convencen a un grupo selecto de
seguidores de cuentacuentos espirituales, porque ofrecen seguridad y
sobre todo porque se monta en torno suyo un sistema técnico de
convencimiento paralelo basado en métodos de manipulación mental.
 En los textos de  Víctor, Samael Aun Weor, recogen referencias de las
teorías de Guiseppe Bálsamo, conocido como Cagliostro, que a finales
del s. XVIII elaboró una serie de teorías en las que mezcla
historietas y leyendas sobre grupos masónicos en Italia. Provocó una
profunda crisis en la masonería como expresión social y política, al
deformar sus objetivos. Posteriormente fueron descubiertas las estafas
de este personaje y fue encarcelado. Como sus planteamientos se
formularon desde lo irracional sus seguidores lo consideraron una
persecución. A partir de entonces  sobre esta figura anecdótica se
creó una leyenda, que aún sigue viva en determinados grupos
herméticos.
 Una cosa es estudiar los textos, analizarlos, y otra es determinar la
vida de los adeptos en torno a sus contenidos. Textos demenciales se
fijan como creencia en los acólitos, de manera que se inculca el
fanatismo y se practican ritos, incluso cotidianos, para alterar la
percepción de la realidad. No es un fenómeno nuevo. Si se quiere
podemos decir que adquiere nuevas formas. Los estudiosos de la
brujería, hace tres y cuatro siglos, comprobaron que la sensación de
vivir una experiencia objetiva es placentera. Atrae y causa bienestar,
más aún si se vivencia en grupo. Sucede, tal como explica en la obra
sobre Pedro Valencia, el profesor de la Universidad de León, Gaspar
Morocho Gayo, que se asumen como reales imágenes del inconsciente. En
los siglos XVI y XVII esta característica la provoca la represión.
Cuatro siglos después se activa una sensación similar, no igual, ante
las prisas, el consumo de las relaciones sexuales, que hace que el
ideal de un grupo esotérico en auge consista en castrar el acto sexual
con practicas que evitan el orgasmo.  Se produce un histeria colectiva
dentro de estos grupos mesiánicos y apocalípticos que les hace
emocionarse con sus conocimientos y se regodean en aislamiento del
entorno social. Todo lo cual se racionaliza con sentencias que tienen
la aureola de ser una verdad ofrecida en exclusiva para los
iniciados.
 La herejía fue un movimiento contra la doctrina ortodoxa católica de
carácter conceptual. La brujería fue un fenómeno basado en
percepciones delirantes, en visiones y alucinaciones que se
interpretaron desde un punto de vista religioso, sin entender la
naturaleza de sus orígenes psicológicos hasta que se vio que carecían
de sentido todos los procesos inquisitoriales. Los cuales arrastraron
en el mismo delirio a los perseguidores.  Fray Martín de Castaneja,
Pedro Valencia y otros estudiosos en la época ya vieron que todo lo de
la brujería se trataba de algo enfermizo y que la percepción de
imágenes eran delirios, muchas de ellos provocados por el miedo
implícito en la persecución.  Cuando se tuvo este punto de vista se
comenzó a solucionar tal problema. Por eso es muy importante
comprender la naturaleza del fenómeno sectario y del fanatismo en
general. Para hacerlo visible y que se resuelva. Por ejemplo la
persecución y medidas contra la secta de Falun Gong en China lo que
hace es que aumente su influencia en la sociedad y que además adquiera
una proyección política que cada vez toma más fuerza. Lo mismo sucede
con la manera de perseguir y actuar contra el integrismo islámico,
sobre lo que ahondaremos más adelante. Más pronto o más tarde
emergerá, si no se actúa en consecuencia, un conjunto de mentalidades
que enfrenten modelos irracionales que se refuerzan mutuamente en la
pelea, en el combate, por paradójico que pueda parecer.
 Evidentemente la exposición que hacemos se refiere a las
circunstancias actuales en las que vivimos. Cuando se produce el
diálogo con algún miembro de los grupos gnósticos siempre se evaden
con referencias al medioevo. Comparan sus actitudes con las que
tuvieron antaño las grandes religiones monoteístas y se quejan de la
incomprensión de la que son objeto ahora ellos, lo que les sirve para
compararse y crear una semejanza, que a los adeptos les hacen creer
sus instructores que comparan al fundador o líder con grandes
personajes de la historia, tanto místicos como legendarios de diversas
religiones, o con relevantes filósofos o científicos cuyas teorías se
abrieron paso en una lucha contra la mentalidad de la época. Lo
curioso es que nunca utilizan argumentos propios, convincentes en sí.
Cualquiera puede decir que el planeta tierra es triangular, y para
verificar su afirmación aludir que cuando se dijo que era esférica
nadie lo creyó. Hace falta una teoría que lo explique y una
experiencia de los hechos que sea comunicable.  La táctica de las
sectas es ampliar una percepción subjetiva, que puede ser delirante,
mediante conexiones con otras teorías a través de técnicas del
lenguaje, de ahí su desconexión con la realidad, pero a la vez su
capacidad para convencer a no pocas personas.  Puede suceder que haya
ideas inventadas, o creídas, pero sin fundamentos racionales. En el
ámbito de la fe ocurre la creencia con las doctrinas religiosas, pero
en estos casos hay una conexión con lo que es la irracionalidad
colectiva, al menos respecto a una parte de la población, que puede
ser minoritaria, pero que fortalece las relaciones personales y el
desarrollo individual y colectivo, porque la religión elabora unos
mecanismos racionales de convivencia, con los que se puede estar o no
de acuerdo, que tienen que ver con la mentalidad de la época en que se
plantean o se desarrollan, aunque ponga en cuestión el modelo social
dominante. Tal es el origen de las luchas de Poder históricas, es
decir aquellas que se activan para establecer un modelo de sociedad,
dentro de una población determinada y frente a otros modelos de orden
social.  No quiere decir que este mecanismo sea bueno ni malo,
simplemente que forma parte de la realidad. Las sectas, sin embargo,
no. Muchas veces el carácter sectario de las religiones, de
comunidades nacionalistas o partidarios de alguna ideología ha
emergido en la sociedad dando como resultado la destrucción de las
personas, de la cultura con imposiciones totalitarias que se han
ejecutado mediante la aplicación sistemática de la violencia.
 Tomando como referencia la idea de I. Meyerson, sobre psicología
histórica, la cual es analizada por Maurice Reucklin en su obra
“Historia de la psicología”, se trata de emplear en este trabajo una
psicología que estudie y comprenda al hombre concreto y en un
determinado lugar, para analizar y comprender el fanatismo actual. Es
decir, dentro de su contexto en la  sociedad moderna. Con la noción
clara de que el ser humano es diverso y que se hace y erige
diversamente. Sucede que igual que se construye a sí mismo se puede
destruir, pero no en un sentido apocalíptico, sino en el de
incrementar el sufrimiento mediante extender la violencia, la
despersonalización  y anulación de la conciencia, y otros fenómenos
humanos. En adelante iremos viendo cómo sucede esto último en el caso
de los seguidores de Víctor Gómez, para descubrir la falsificación
psicológica, enmascarada de creencia, de conocimiento supremo o de lo
divino, que se genera en sus cursos. Cuya realización se ampara en
manipular la personalidad de los adeptos. Este análisis nos va a
permitir entender mejor las acciones fanáticas que intervienen en la
actualidad internacional.

EL USO DEL LENGUAJE
 La manipulación tiene  un objetivo. Su ejercicio no es convencer,
sino coaccionar. La mejor definición que he encontrado de esta
categoría es de Friedrich A. Hayek, economista premio Nobel  1974. En
su libro “Fundamentos de la libertad” manifiesta su temor a que los
cambios tecnológicos puedan afectar gravemente a la libertad de los
ciudadanos y ciudadanas porque con las técnicas psicológicas se
produce la mayor amenaza para la sociedad: el control de la mente.
Explica la coacción de la siguiente manera: “el individuo posee la
facultad de elegir, pero su mente es la herramienta de otra persona”.
De tal forma que la conducta que el líder quiere que elija el adepto
resulte la menos penosa. Esto sucede en todas las sectas. Se
desarrolla como agujeros negros en la sociedad democrática.
 La manipulación transcurre ante la posibilidad de elección, es decir
en el manejo de la voluntad del adepto. Pero para que module el
albedrío hace falta adecuar el pensamiento, lo cual se hace mediante
la manipulación de los términos, de las palabras. Para empezar hay un
dato significativo con el nombre de los líderes o fundadores de las
sectas. Se transforman para crear una aureola de misterio y a la vez
provocar un impacto emocional en el discípulo. Este truco lo realizan
casi todas las sectas. Algunas no dejan que se nombre al líder y se
usan sus siglas, como JAL, para indicar a Ángel Libraga Rizzi, de
Nueva Acrópolis. HPB, para referirse a Helevna Petrovna Blavastky.
Otros cambian su denominación para ser Sai Baba, Silo, el mesías de
los Andes, el Amador, Águila Negra, etc. En el caso de los gnósticos
Víctor Gómez Rodríguez se hace llamar Samael Aun Weor o Kattan Umaña
Tamines o Logo planetario de Marte y Gran Avatar de la Era Acuario. Su
mujer, Arnolda Garro de Gómez, se hace nombrar con el título de
Venerable Maestra Litelantes. Su discípulo, el  Venerable maestro
Rabolú es en verdad Joaquín Amórtegui, que también se da a conocer
como del Gran Tribunal de la Justicia Objetiva.
 Tanto nombre rimbombante tiene una función emocional  para lograr
fines manipulativos. No es lo mismo decir que las enseñanzas gnósticas
provienen de “Víctor Gómez” que de “Samael Aun Weor”. Tampoco
impresiona lo mismo que esté casado con “Arnolda Garro”, que con la
“Venerable maestra Litelantes”. Simplemente de oídas nos suena de otra
manera. Pero es importante estudiar este fenómeno. Cuando los adeptos
dejan de participar en su militancia obsesiva, de manera intuitiva,
comprueban que el uso del lenguaje les atrapó en cierta medida.
Asunto, éste, enjundia sobre el que es preciso hacer una reflexión al
respecto.
 Los impulsores de las sectas no solamente manejan los nombres, sino
las palabras, la traducción de ciertos términos con la finalidad de
tergiversar la realidad. Mi entrañable amigo y compañero, Alberto
Morala, que tras su militancia en la gnosis tiene problemas
psicológicos y dificultades para recuperarse por la distorsión tan
grande que sufrió de la realidad, ha pedido que se indique su
descubrimiento. Al estudiar las teorías y terminología a las que se
refieren los gnósticos, sobre todo en lo que es comprobable:  traducen
palabras del sánscrito a su antojo. Pone el ejemplo de la palabra
“Lingam”, que para los seguidores de Víctor Gómez, Samael Aun Weor,
quiere decir “órgano sexual masculino”. El órgano femenino es “Yoni”.
Comprobó, tras dejar su participación en la secta gnóstica y salir
fuera de su lenguaje, que tal palabra, “Lingam”, se refiere en verdad
a un tótem o amuleto oriental para la fertilidad. Simboliza al varón,
en todo su ser. Este tótem cuando se pinta, el dibujo es lo que
simboliza a la mujer. Es una piedra del tamaño de un coco, ovalada y
pulimentada.
 No es casualidad que en el título y en el transcurso de esta obra se
use el nombre de pila de don Samael, “Víctor”, pues de esta manera se
pretenden situar sus textos en un análisis lógico y descubrir las
trampas emocionales  que colocan en el pensamiento de los adeptos una
doctrina, que tiene la característica de ofrecer la apariencia
subjetiva de ser un tipo de conocimiento, y de ser la Verdad. Con
algunos adeptos gnósticos, antes de que salieran, se ha comentado esta
característica del nombre de su líder. Lo justifican en el sentido de
que  es una forma de trasladarse a otra dimensión, ya que se refiere a
que ha nacido a otra esfera espiritual y es ese ser adimensional el
que recibe un nuevo nombre. Todos coinciden, después de abandonar la
organización,  en que les ha afectado mucho el uso de tales nombres y
de otras palabras. Influjo que consiste en trasladarse a un nivel
psicológico de dependencia del líder o de las personas que le guían en
las enseñanzas. Sucede algo parecido a como en la obra de Miguel de
Cervantes: Don Quijote se cambia de nombre cuando su estructura
psicológica se deforma y ve la realidad de otro modo. A Aldonza
Lorenza la llama “Dulcinea”, para construirla de acuerdo a sus
ensoñaciones. Esta transformación psicológica sucede igualmente en los
grupos gnósticos. Detengámonos a analizar este aspecto, pues me parece
muy importante.
 En lo que se refiere a la dependencia psicológica la reunión
científica de psiquiatras de Castilla y León, lanzó la voz de alarma
sobre el incremento de lo que se denominan “patologías ligeras” dentro
de su campo.  Entre las cuales se encuentra la pertenencia a una secta
(Diario de león, 10 - XI - 2001). En la jornada de inauguración,
celebrada en Ponferrada, León, se reconoce la falta de datos y el
desconocimiento de la extensión del problema, por ser una anomalía
sobre la que no se consulta a los psiquiatras, entre otras razones,
porque quien lo padece no se considera atrapado en algo. En las
conclusiones se estima que de las cuatro adiciones leves: a internet,
al sexo como conducta convulsiva,  a las compras y la que se refiere a
las sectas, la cual  es la más dañina. Una de las características de
la adición es un cambio de vida significativo, sin que haya, fuera de
la dependencia psicológica, ningún otro elemento que lo provoque.
 Influye hasta tal punto el lenguaje en nuestro pensamiento, que no
sólo comunica sino que crea conocimiento. Noam Chomsky considera que
el estudio del lenguaje debería ocupar  el lugar central de la
psicología en general. Realmente queda mucho camino  aún para que se
tenga en cuenta este factor. Para el estudio de los efectos de las
sectas es fundamental partir de este análisis. Chomsky estudia en su
libro “El lenguaje y el entendimiento” cómo el lenguaje es estructura
de los hábitos de aprendizaje. Esto nos lleva a entender que en las
sectas se enseña una doctrina con un lenguaje propio, con palabras
exclusivas de la secta y que tienen, muchas veces, doble significado,
uno para dentro del grupo y otro para fuera. De tal manera que a la
vez que se aprende algo se está formando una mentalidad al discípulo y
para ello hace falta eliminar la manera de ser y de pensar  original
del individuo. Veremos más adelante la forma en que este proceso
sucede.
 Para Chomsky el lenguaje en los humanos tiene un aspecto creador, de
manera que “la posesión del lenguaje está asociada a un tipo de
organización mental”: Cuando los gnósticos enseñan unas palabras, su
significado y contexto lo que hacen es organizar la mente del futuro
adepto. Sucede en un contexto en el que comprobamos otra idea del
lingüista al que nos hemos referido: “El lenguaje no existe
objetivamente al margen de su representación mental”. Y de esta
situación que se crea luego es muy difícil salir, porque los adeptos
ven, viven, sienten, piensan con ella. No se dan cuenta de lo que les
sucede. Como en cualquier secta es obvio que no se realiza la
programación mental de una manera perversa en sí, sino que se hace en
un sentido de trasmitir algo bueno. El mensaje que un líder ha
visionado y ha hecho creer a otros. Se produce una cadena manipulativa
que funciona espontáneamente, lo que aumenta la dificultad de hacer
una crítica útil. Por esto no hay que buscar un culpable, error éste
de muchos familiares de adeptos, sino establecer una estrategia sobre
la manera de desmontar una situación que determina formar parte de una
secta.
 Lo mismo que sucede en la sociedad y en cualquiera de sus
organizaciones o instituciones, en las sectas se producen estructuras,
que tal como indica Lévi Straus, no se ven más que cuando se observan
desde fuera. Sucede que en cualquier organismo normal tales
estructuras  permanecen en comunicación con otras que hace que se
cuestionen y evolucionen los hábitos y formas de funcionar que no
sirvan o generen algún tipo de trastorno, una veces por sí mismas,
otras mediante la tensión social que sirve para  innovar ideas. Sucede
un continuo cambio de mentalidad que adapta al ser humano a los nuevos
descubrimientos, a nuevas formas de vivir que impone, por ejemplo,  la
tecnología o aplicaciones de ciertas medidas económicas. En las sectas
la comunicación hacia fuera se cierra, aunque aparentemente se
simule.
 El estudio que hace Fregue nos enseña que la palabra es algo
diferente al lenguaje. Matiz muy importante para comprender cómo se
pueden asimilar textos absurdos en la mente de cualquier persona.
Cuando usamos las palabras nos referimos a objetos. La trampa con la
que las sectas manipulan es que se refieren a conceptos como si fueran
objetos, de manera que realizan su idea, es decir, la convierten en
algo real o posible, en ese proceso de entender una idea como algo,
como objeto, para dar credibilidad a lo que dicen. En lugar de creer
una realidad los sectarios realizan una creencia en la mente del
adepto. Construyen un delirio que se convierte en pensamiento y en
conciencia de los fanáticos que sigan a un líder sectario. Tal
desatino impregna nuestra conciencia en general en la vida cotidiana,
pero en las sectas se vive con mayor intensidad y se aplica
estratégicamente, con un método que consiste en impartir cursos y
practicar determinados ejercicios. Un concepto no es un objeto. Éste
se construye con el lenguaje de ideas, de valores. En una secta la
doctrina es aconceptual, es revela, pero mientras que en una religión
la revelación es pensada, es meditada, en la secta es no-pensada, no
se piensa: se experimenta mediante trucos emocionales y de otros que
afectan a la percepción de la persona, con lo cual el contenido de los
mensajes son una construcción DEL lenguaje, nada más.  Las creencias
religiosas se construyen CON el lenguaje y también en gran medida sus
fundamentos son construcciones DEL lenguaje. Indicamos así una
diferencia substancial entre manipulación psicológica y fe.
 Theodor Adorno escribe en su obra “Terminología filosófica” algo que
nos ayuda a comprender la diferencia entre el razonamiento y la
manipulación del lenguaje: “Si reflexionamos sobre el problema de la
terminología filosófica, si se comportan frente a ella como hombres
libres, conscientes, e independientes, y no como el adepto que sólo es
feliz cuando sabe lo que significan esos miles de palabras tronantes,
entonces necesariamente reflexionarán de modo crítico sobre su propia
terminología y usarán el máximo escepticismo frente a las palabras
mediante las cuales uno cree sentirse calificado como el mejor”.
 Lo que transmite Víctor Gómez en sus escritos es la verdad, por lo
tanto es una doctrina perfecta y cerrada. No necesita evolucionar, ni
cambiar, sino transmitirse a los demás y alterar al resto de las
personas. El mensaje mesiánico impide lo que Umberto Eco explica en el
libro “Obra abierta”: una obra es abierta cuando es posible
interpretarla de mil modos. Aunque existan cientos de grupos gnósticos
diferentes parten de la verdad incuestionable de unos textos que
exigen cambiar la psicología del adepto, lo que denominan “psicología
revolucionaria”, el título de una obra de Víctor Samael. Cuando no es
otra cosa que una psicología cerrada y que genera una dependencia que
obliga a vivir tales postulados, lo que hace que el grupo se cierre
más. En el aspecto de vivenciar las doctrinas de Víctor, es lo que
ramifica y diversifica a los diversos gupúsculos gnósticos. Pues de
esta manera se adaptan a las múltiples circunstancias personales de
cada adepto. Al mismo tiempo penetran en ambientes variados cada uno
con su mentalidad, sea  dentro del ámbito laboral o de relaciones
personales que tiene cada uno de los  practicantes de la gnosis.
 La información de los cursos gnósticos es incompleta y escalonada, no
da significados mas que paulatinamente. Los cursos llenan de contenido
emocional el nuevo lenguaje que aprende el principiante, quien cree
que está aprendiendo algo. La táctica no es diseñada de antemano, sino
que surge espontáneamente, razón por la cual sus protagonistas niegan
que sea de esta manera. La enseñanza consiste en proponer
interrogantes durante las conferencias iniciales, que es a lo primero
que acude un ciudadano o ciudadana cuando ve los carteles, en las
calles y escaparates, con los que se anuncian las charlas. Después, a
quien asiste, le van orientando  sobre cómo responder a las cuestiones
enigmáticas que le han planteado. A medida que el neófito estudia le
ofrecen una doctrina hermética y por lo tanto cerrada, en la que no
caben preguntas. La comprobación es vivir aquello que descubre,
probarlo,  porque una vez que se practica reiteradamente el
conocimiento queda incrustado en la mentalidad del adepto, que luego
refuerza ejerciendo sobre otras víctimas la misma manera de ser
captando.  Esta técnica de hacer apostolado confirma al devoto su
verdad y le ofrece la oportunidad  experimentarla, pero no en la
realidad, sino en su nueva realidad psicológica ya manipulada.  De
esta manera el discípulo recién incorporado se ha convertido en un
instrumento de la doctrina de Víctor Gómez.  El cual fue el primer
instrumentalizado por su propia alucinación, la cual, para no
reconocerse como una patología o deformación, necesitó hacerse
realidad. La prueba de lo irreal de sus planteamientos es que nada de
lo que ha predestinado se ha cumplido ni de lo que predica o ha
prometido sucede. Sin embargo no importa, pues una vez que se ha caído
en la trampa del lenguaje, las justificaciones son infinitas. La
interpretación de sus palabras se adaptan al deseo de comprobar que ha
predicho  el futuro, que ha averiguado unos conocimientos muy
profundos, pero fuera del marco de una curiosa y tortuosas
interpretación no es verosímil. El adepto considera que sucede en
secreto lo que no aparece en el mundo conocido, o que no se producen
los efectos maravillosos para probar su fe y debe esperar hasta que
haya más gente convertida a la gnosis, o que hay que esperar al
definitivo momento final, etc.  Mientras tanto lo que hay que hacer es
reforzar la programación mental, que comienza con el uso de un
lenguaje peculiar. Lo veremos en breve con ejemplos concretos.
 Para inculcar una doctrina hace falta una base de experiencia con la
cual fijar el conocimiento de la verdad. Las sectas recurren a una
serie de prácticas y de ejercicios que suceden en un nivel subjetivo y
cuyas sensaciones fabrica la mente, como son los viajes astrales, la
comunicación telepática, gimnasia de lamasería que enseñan y practican
algunos grupos, o prácticas sexuales que se ejecutan en el contexto de
un lenguaje que hace de las percepciones un concepto, que a su vez se
toma como prueba de la idea que se practica.
 Por ejemplo, la gimnasia de lamasería exige un trabajo material y
espiritual para despertar los chakras, los cuales se entienden que son
centros energéticos.  Uno de los objetivos es rejuvenecer a quien haga
los ejercicios indicados, hasta el punto de que afirman los maestros
de los grupos gnósticos: “hombres de setenta años pueden quedar
convertidos en personas de treinta y cinco o cuarenta años”.
Cualquiera que vea los resultados en la realidad comprueba que es
altamente exagerada esta conclusión, pero todos conocen,
curiosamente,  el caso de un coronel inglés... Sucede que ninguno lo
ha visto. No hay forma de constatar ese bulo. Pero los integrantes de
los diversos grupos que siguen las enseñanzas de Víctor Gómez, Samael
Aun Weor, se lo creen y a medida que practican los ejercicios de
lamaseria creen que están rejuveneciendo. Las posiciones, los ritmos
respiratorios y demás condiciones se revelan como un gran secreto.
Sólo por entrar en la tensión de lo desconocido  comienza a
sugestionar a quien escucha confidencialmente la fórmula de un nuevo
saber. No recibe el mensaje en una conversación normal, sino como una
deferencia y dentro del lenguaje que le han comenzado a enseñar y por
lo tanto inmerso en la mentalidad gnóstica. Cualquiera que lo hubiera
leído lo mismo que le cuenten,  antes de hacer los cursos y seguido
las pautas de formación, diría que es una patraña, como así comentan
todos los exadeptos cuando dejan de militar. Comprenden lo que les ha
sucedido. Es entonces cuando reconocen que han sufrido  un fraude.
Pero mientras tanto sucede lo que se expresa harto frecuentemente
cuando se recuerda la experiencia: “Estas adormilado y no sé cómo te
hacen creer que tienes en tus manos el elixir de la eterna juventud.
Pero no sólo eso, sino que ves a quien te lo cuenta igual que a otros
compañeros de trabajo. Piensas que si no hicieran la lamasería
estarían decrépitos o muertos”. En este testimonio se comprueba una
vez más el pensamiento analógico, el cual al carecer de lógica. Se
comparan situaciones aunque nada tengan que ver y se toma esa trampa
del pensamiento como si fuera un razonamiento contundente.
 La gimnasia de lamasería se basa en la concentración mental para
activar los chakras y se indican efectos curativos. De no suceder es
que ha fallado la concentración. El adepto  nunca pone en cuetión el
sistema, porque viene dado por quien predica la Verdad. Para que
suceda la curación es necesario, según las instrucciones gnósticas,
hablar con el órgano enfermo. La curación se logra con la fuerza del
Tercer Logos. ¿Qué es esto? Da lo mismo. El caso es “tener fe, fe,
mucha fe, fe y fe”. Tales son las respuestas en nombre de la gnosis,
en nombre del conocimiento. Incluso de esta manera, se pregona en los
manuales de los grupos gnósticos, es posible obtener poderes
psíquicos. Los cuales muchos adeptos creen tenerlos, no por lo que
puedan realizar, sino por el simple hecho de formar parte de algún
grupo gnóstico y practicar sus ritos, danzas, ejercicios y relaciones
sexuales del modo que  indica Victor-Samael.
 Los ejercicios que propone el fundador de los movimientos gnósticos
se basan en posturas sagradas, los asanas. Para lograr mayor
efectividad se debe rogar a la Divina madre Kundalini para que active
todos los chakras. La explicación de lo que es kundalini representa
una muestra de como algo inventado, o que se recoge de una cultura
milenaria pero se saca de contexto,  puede  situarse en la conciencia
de una persona adepta y, luego, conectar con la realidad mediante la
instrumentalización del lenguaje. Una vez que se anula la conciencia
desde la dirección de una secta se construye un pensamiento nuevo que
se estructura con una doctrina por delirante que ésta pueda parecer.
Para Víctor Gómez “Kundalini es la serpiente ígnea de nuestros mágicos
poderes”. Se trata, según él, de una palabra del idioma sánscrito, que
significa “fuego sexual”. Se halla encerrado en una bolsa membranosa
localizada en el hueso cosígeo. Por supuesto que al querer localizarla
nadie la ve. Cuentan sus discípulos que así es porque la ciencia no
está suficientemente avanzada. Ahora que hay aparatos como escáner y
demás resulta que se ubica allí, pero en un plano astral y por eso no
se ve. O sea que no se puede demostrar mas que mediante la
experimentación de unas practicas sexuales. De esta manera  surte
efecto sólo sí se cree firmemente, de manera fanática. Pero Víctor
Gómez, Samael, va a construir un mecanismo analógico para enganchar
tal descripción a ideas ya establecidas e indemostrables: “En Oriente
se llama a la fuerza sexual kundalini, y en Occidente Espíritu Santo,
pero es el mismo fuego sexual encerrado entre la bolsa membranosa del
coxis. El secreto para despertar el kundalini reside  en introducir el
miembro viril en la vagina y retirarlo sin derramar el semen”. A esto
lo llama la magia-Sexual. Consiste en transmutar el semen en energía
divina. Se detiene en explicar los canales por dónde se eleva la
energía sexual, Susumá. Lo hace por las 33 vértebras, a las que llama
“cañones”. La Alta iniciación sucede cuando el gnóstico practicante ha
recibido el bastón de los Patriarcas, algo que ocurre, también y por
supuesto, en el plano astral. La apertura del Susumá  se realiza
gracias a un “átomo angélico” situado en el semen.
 “Arronsa”, es el nombre, según Víctor, del extracto anímico del
cuerpo etérico, palabra que sólo pueden pronunciar los Maestros, pero
él lo escribió para los nuevos guías que nacieran con sus enseñanzas.
A poco que se piense sobre esto se comprueba que es un dislate.  Lo he
comprobado con personas que no conocen el mundo gnóstico y de muy
diferentes ámbitos culturales. Cuando han leído algún texto, por si
pudiera tener algún interés, aunque fuera para investigar sobre ellos,
lo han desechado, cuando no reído. Sin embargo, fijémonos, que con su
práctica está provocando situaciones dramáticas en el seno de muchas
familias. Los gnósticos aluden que tal incomprensión sucede porque no
están preparados, porque no practican la magia sexual. Lo lógico será
practicarlo cuando se entiende la teoría. Encontramos ya un principio
de condicionamiento, que es actuar para luego aceptar una teoría
mediante la relación de sensaciones y trucos lingüísticos.
 También he pedido a exadeptops que lean determinados textos, algunos
de los cuales los oyeron contar mientras les adoctrinaron, pero no los
leyeron por aquel entonces. Encuentran , después de dejar la
militancia gnóstica, que son teorías absurdas. Los miembros que siguen
gnósticos participando comentan ante este experimento algo que ya lo
advierte Víctor Gómez en sus escritos: Dejan de creer aquellos que  en
alguna ocasión no han retirado el pene de la vagina de su compañera
gnóstica, antes del orgasmo. Con lo cual:  “se rompe  un fino hilo por
donde asciende el kundalini. Es tan fino que no se puede detectar con
los instrumentos de la ciencia. Entonces el kundalini baja”.
 “¿Cómo lo creíste y pusiste en práctica?”, es una pregunta típica a
quienes salen de la inercia que impulsan los grupos gnósticos.  Todos
los que se han recuperado coinciden en responder que no saben cómo.
Que comenzaron a practicar por curiosidad, a veces por morbo.  Que
luego tal actitud inicial les hizo sentir culpables y se volcaron más
en las enseñanzas del venerable maestro.  Aseguran que se lo han
creído  sin pensar. Es una dinámica elaborada para  anular el
pensamiento y por ende la conciencia y la voluntad. Tal es la manera
en que recuerdan la experiencia de militar en la gnosis de Samael-
Víctor.  Obsérvese que una creencia religiosa, sea cual fuere, es el
resultado de una reflexión, el final de un razonamiento y no deja de
ser una decisión que toma el individuo. Sobre todo cuando se toma
conciencia de lo que se cree. El problema de lo que estamos viendo es
que la creencia se convierte en conocimiento y viceversa, porque no es
ni una cosa ni otra, por ende se puede manipular como mejor
convenga.
 Cuando los ex-adeptos de diversos grupos gnósticos cuentan que
practicaron la magia sexual a diario, vocalizaban durante el coito el
mantram IAO,  “Iiiiiiiiiiiii, Aaaaaaaaa, Oooooooo”. Mientras que lo
practicaron se sintieron especiales, imbuidos de un Poder sobre los
demás mortales, lo que les dio una satisfacción especial, lo que
entendieron que fue algo  palpable del alma. Sensaciones que les
hicieron continuar porque experimentaban una exaltación de ánimo, sin
pensar para nada en lo que hacían. Visto retrospectivamente, al
recordarlo, les parece ridículo. Incluso que se han sentido
instrumentalizados.  Comentan unánimemente que dentro de aquella
historia aceptaron que se trataba de una vivencia infinita de amor,
pero a posteriori lo conciben como una nula relación de pareja, porque
es una relación de adoctrinamiento en el grupo con la pareja.
 En las enseñanzas del presunto  avatara de Acuario, Samael Aun Weor,
Víctor Gómez,  se introduce un lenguaje que se va colocando en la
mente del adepto. Sucede de tal forma  esa pérdida de conciencia que
cuando los afectados aluden que es eso lo que les ha ocurrido es
cuando logran salir de ese laberinto. Escribe Víctor Gómez, Samael,
que la mente vive reaccionando constantemente contra los impactos del
mundo exterior. Añade: “El centro mental de donde parten las
reacciones del entendimiento, es una criatura mental terriblemente
demoniaca. Esta criatura es el Guardián del Umbral del cuerpo mental,
el cual esclaviza la mente de todos los seres humanos”. Para superar
esta condición humana sus seguidores deben despojarse de este Guardián
para convertir la “mente materia” en “mente Cristo”, lo que denomina
ARHAT. Obsérvese que cuestiones inexistentes y absurdas se convierten
en verdaderas y lógicas en la mente de los adeptos mediante la
invención de un lenguaje específico para tal finalidad.
 Un miembro de la gnosis salió de esa dinámica por pensar en lo que se
le había comentado desde la Asociación de Afectados. Se le pidió a
instancia de su hermana, que quiso que se hablase con él, que
reflexionara por sí mismo sobre esas teorías en las que en ese momento
creyó firmemente. Al intentarlo se derrumbo. No fue capaz de
argumentar  nada, excepto que es verdad porque lo dice el Maestro, que
es secreto, que para entenderlo hay que vivir  las enseñanzas.
Finalmente, al decidir apartarse durante un tiempo de una doctrina que
le había despersonalizado, tuvo que separarse de su pareja y
reconstruirse a sí mismo para entender qué le había sucedido y vivir
autónomamente en adelante. Comentó que llega un momento en que se
viven tales teorías con inercia  y que por la misma se defiende. Ya es
una cuestión de orgullo, de estar en la Verdad. Pero “¿cómo comenzó
ese principio de aceptación?” se le preguntó. “Estás en un mar de
dudas, crees que puede ser verdad, que por probar no pasa nada y que
lo podrás dominar. De eso nada, esas teorías te envuelven y
arrastran.  Se acumula el miedo de miles de pequeñas cosas, muchos
pequeños miedos y tus monitores lo convierten en un gran miedo. Lo
mismo con tus pequeñas vanidades, deseos, frustraciones, éxitos,
esperanzas cotidianas. Lo van juntando en tu pensamiento. Supongo que
no lo harán conscientemente, pero así me sucedió a mí. Llega un
momento en que todo lo que te cuentan estalla psicológicamente, te
vienes a bajo, vital y existencialmente y ellos te ayudan y te forman
a su manera, eres entonces uno de ellos y ya está”, contestó.
 Los gnósticos, al igual que muchas sectas con terminología esotérica,
proponen el apotegma: “conócete a ti mismo”, “llega al íntimo”, como
dice Víctor Gómez.  Consiste en definir como va a ser el futuro adepto
mientras que le enseñan un lenguaje específico, el cual adquiere
significado y sentido en la medida que se aprende una doctrina, que
sólo puede ser vivida como tal en secreto, dentro del grupo. Si
cualquier idea, o costumbre sectaria sale al exterior se desmorona
porque carece de fundamentos, tanto lógicos como emocionales o
espirituales.  Lo cual no lo puede aceptar, ni asimilar, un adepto. A
l más que se puede aspirar es a que se lo plantee como un ejercicio de
reflexión personal para que llegue por sí mismo a unas conclusiones.
 El psiquiatra y filósofo Karl Jasper, en su obra “Concepciones del
mundo”, explica que la vista del “sí mismo” lleva continuamente a
engaños cuando el sí mismo es visto hipotéticamente como un todo.
Justamente es lo que sucede en las sectas. Además añade este pensador:
“Las simplificaciones por medio de los esquemas del sí mismo conducen
continuamente  la autovisión a engaños. Los esquemas son ofrecidos por
fórmulas del lenguaje”.
 Todo esto que venimos comentando, y mucho más que veremos a
continuación, es desconocido por quienes asisten a las conferencias o
conversan inicialmente y de manera informal con algún adepto. La
información que ofrecen las sectas al público y a la sociedad, lo
podemos comprobar en el periódico “El espejo” de Alacalé de Henarés
(Madrid), 23 - IV - 1999. Un representante de un grupo gnóstico
difunde el conocimiento gnóstico para aquellas personas que anhelan su
superación, que gnosis significa, según explica, conocimiento de las
capacidades latentes y que exige un trabajo interior y que pretenden
transformar las energías en una realización interior. Evidentemente no
dicen ninguna mentira, pero no dicen la verdad, por omisión. Para nada
hablan de sus requisitos, practicas o métodos.  Mucho menos en los
carteles que mensualmente invaden las calles de todas las ciudades de
España. Porque para admitir lo que predican hace falta mentalizar al
futuro adepto. Si lo conociera de antemano, sin esa presión o coacción
externa no quedaría atrapada la mayor parte de la militancia actual .
Cuando algunos ex-adeptos han hablado con la pareja para salir a la
vez, o con algún antiguo compañero de especial confianza,  se percatan
de que además de estar enganchados hay en ocasiones una soberbia
añadida que hace que no se planteen ninguna crítica, porque se han
acomodado. Participar en los ritos de magia sexual les hace ser
diferentes, especiales y eso ofrece la sensación de ser superior: “Se
ve que es eso, pero no lo quieren reconocer”, comentó un antiguo
miembro de los gnósticos.
 En el libro “Tres Montañas”, Víctor Gómez, cuenta: “El Anciano de los
Días, Sanat Kumara, el fundador del Gran Colegio de Iniciados de la
Logia Blanca en el planeta Tierra, acercándoseme, puso en mis manos el
símbolo del Imperator (la esfera con la cruz encima)”. ¿Qué quiere
decir esta perorata? ¿Cuál es su significado? En otra obra “Glosario
gnóstico”, el mismo autor, define más en concreto este tema: “El
Anciano de los Días, Tepeu Gucumaz.. El Anciano de los días mora en el
mundo de Kether. Es el verdadero padre de nosotros”; “El Anciano de
los Días es el punto dentro del círculo, el gran rostro, el
omnimisericordioso”. Seguimos sin salir de dudas. Ya en la obra
“Misterios mayores” específica aún más concretamente a que se refiere.
Nos descubre el mayor misterio de la gnosis: “El Arcano 13 es el
Anciano de los Días. El Anciano de los días es la primera encarnación
terriblemente divina del espacio abstracto absoluto”. Podemos, como
hacen los seguidores de la sui generis gnosis de Víctor Gómez,
interpretar desde la simbología estas explicaciones, pero no se
constata nada, ni se comprueba el conocimiento enseñado, ni es posible
creer porque queda fuera del lenguaje, incluso metafísico. Admitamos
que en su propio lenguaje tuviera aún sentido, ¿cómo acceder al
Anciano de los Días?. La respuesta no puede ser más contundente:
“Necesitamos una muerte suprema para tener derecho a encarnar al
Anciano de los Días”. Solucionado. Quien no esté avezado en la
doctrina gnóstica y en los procesos de programación sectaria puede
creer que esto va de cachondeo, pero es muy serio debido a que
arrastra a miles de personas, de ahí que nos parece muy importante
detallar el análisis.
 Un estudioso del  lenguaje como Sir Isaiah Berlin, explica que la
pertinencia, es decir observaciones pertinentes, no supone una
categoría lógica precisa. Los sistemas metafísicos fantásticos podrían
entonces recurrir al argumento de que hay datos de observación
“pertinentes” para su verdad. Explica el citado lingüista que tales
pretensiones no podrán  ser refutadas a menos que se asigne algún
significado al concepto de ser pertinente. Pero dada la palabra que
utiliza el fundador de los grupos gnósticos,  esencialmente vaga y
abstracta,  es imposible. En el texto que hemos recogido es además una
terminología fuera de toda referencia factible. Sin embargo los
gnósticos tienen constatación de todo esto. Pensemos que es un
conocimiento, no una verdad revelada, que para el caso manipulativo
sería  muy similar. Pero se acepta como Verdad pues dentro de los
grupos se estructura una lógica propia, a la que tienen que adaptar la
mente los nuevos miembros que van acudiendo a las charlas y
conferencias gratuitas. Llega un momento en que al dar el paso de
comprometerse con la misión gnóstica los discípulos consideran que los
textos aprendidos tienen una lógica implacable. Y que la gente de
fuera del grupo está dormida, es ignorante. Veremos qué mensajes les
han inculcado y cómo, pero de momento analicemos el modo básico de
transformar un  lenguaje inventado en pensamiento y fe.
 S. Isaiah Berlin, estima: “Lo absolutamente diferente de lo real es
absolutamente inconcebible”. Entiende por “real” la observación
sensible e introspectiva y lo que se infiere de ello.  De tal manera
que enseña que lo lógicamente posible se concibe por analogía con lo
real. En las sectas, y muy claramente lo comprobamos en los textos de
Víctor Gómez, Samael Aun Weor, la analogía se hace con la ocurrencia
del autor, creando una lógica de uso particular y una realidad propia
deformadora de la realidad individual del adepto. Se construye de esta
manera la “realidad sectaria”.
 Según Gilbert Ryle: “al aprender una lengua aprendemos sus palabras y
construcciones”. Alude al dicho asumido por muchos lingüistas, “no
preguntes el significado de una frase, pregunta su uso”. Significado
que puede ser  de una palabra, de una oración o de unos textos. Este
razonamiento resuelve la duda de muchos familiares de adeptos a la
gnosis de Samael Aun Weor, Víctor, ya que lo que estudian los adeptos
no significa nada y precisamente el vacío de significación se usa para
crear un significado sobre la invención original, ocurrencia o
alucinación. En los cursos de los grupos gnósticos se usa un nuevo
lenguaje para manipular la mente de los adeptos.
 Las enseñanzas de Víctor Gómez, Samael Aun Weor, explican cómo
obtener información respecto a sus enseñanzas. Mediante la meditación,
la cual despierta los poderes internos. De esta manera el estudiante
se convierte en mago. Se trata de un elemento subjetivo que mediante
un lenguaje impactante se convierte en verdad objetiva. Para el autor
de la doctrina de los grupos gnósticos “meditar significa reflexionar
internamente” sobre lo que él explica. De manera que no hay
conocimiento externo ni experimental sino pura y dura mentalización.
El siguiente paso es la concentración que consiste en “fijar la mente
en una sola cosa”. De esta manera  se aísla el lenguaje aprendido de
cualquier otro, se apartan las dudas y preguntas, de manera que la
doctrina se asienta en la conciencia del adepto, con el refuerzo
añadido  de las practicas que asocian las percepciones del adepto a
esa nueva conciencia formada con la terminología de Víctor Gómez. A su
vez se da forma a una ocurrencia inicial cuyas fuentes quedan fuera de
la realidad. Pero el tercer paso es la adoración. O sea la aceptación
y el sometimiento mental a lo que uno mismo cree que ha aprendido y
experimentado, cuando se le ha inculcado con una técnica  que surge
espontáneamente, como trampa del intelecto, al expandir una idea
irracional e ilógica, pero que se convierte en el sentido de la vida
de quienes son atrapados en dicha dinámica. Los pasos son
literalmente: CONCENTRACIÓN-MEDITACIÓN-ADORACIÓN.
 Como dice Sir Isaiah sobre determinados usos del lenguaje: “Carecen
de significado porque aunque las palabras se utilizan en él conforme a
las convenciones de la lógica y la gramática representan el resultado,
o bien de la genuina confusión, o bien de un deseo de oscuridad por
cualquier causa o motivo, puesto que están usadas de manera diferente
que cuando se intenta describir con ellas el mundo que conocemos por
la experiencia. Por lo tanto aun cuando se parezcan a expresiones
verdaderamente descriptivas no describen literalmente nada”. Víctor
Gómez  lo que hace es crear una experiencia subjetiva para su
lenguaje, que previamente ha sido fabricado por una experimentación
subjetiva, originada en su mente. Ojo, no por su mente, lo cual sería
una creación artística o literaria, sin EN su cerebro. En su obra “Sí
hay karma, sí hay infierno, sí hay diablo”, cuenta:  “Estoy hablando
de algo que me consta, de algo que he podido vivenciar, experimentar
por mí mismo de manera directa”. Pero ¿qué es eso que ha percibido?
Nada comprobable y mucho menos constatable, ni empírica ni
racionalmente. Tampoco como un sistema metafísico. De ahí que acude a
toda una recopilación de elucubraciones, símbolos, y teorías
esotéricas que tienen el mismo origen, las cuales han adquiero
existencia mediante reglas que  si se observan detenidamente son
pautas de manipulación mental. Lo cual podemos advertir en el
desarrollo teórico de una doctrina que necesita transformar el
entendimiento del receptor. En absoluto sucede como evolución o
desarrollo personal, sino como adaptación y adecuación a un invento
mesiánico. Si este criterio fuera un requerimiento social, de la
población, aunque fuera imaginario, hablaríamos de impulso mesiánico,
como suele ser el origen de muchas religiones.  En el mismo libro
Víctor Gómez, Samael Aun Weor,  índica: “la sombra del Sol Absoluto
dentro de nosotros es Lucifer, el gran entrenador psicológico que
tenemos para nuestro bien”. De esta manera, e inconscientemente,
justifica la transgresión del funcionamiento de la mente humana. Forma
un paralelismo entre el lenguaje entendido como comunicación, para
enlazar sus teorías con algo de la realidad. Por eso usa términos
descontextualizados, como cuando dice “Diablo es la sombra del Sol” y
“cada cual es la sombra del Dios íntimo”. Cuenta que las palabras
“Diablo” y satanás” son genéricas, porque simbolizan a Javhe y a las
billonadas de almas que él, Víctor Gómez, alias Samael, pretende
encerrar en el abismo. Considera este autor de metafísicas gnósticas
que gracias a él fue engendrado Belcebú para arreglar el Kundalini a
Lucifer: “El Kundalini de Bel Fluía abajo formando el rabo del diablo
(lo cual explica querido lector, porqué el diablo se representa con
una cola bajo su espalda) ahora tocaba al único Engendrado subirle el
Kundalini hacia arriba, la cabeza”
 Es evidente que las argumentaciones dejan de ofrecerse en lo que
suponen ser auténticos dislates. A cambio el venerable Maestro emite
mensajes cuya credulidad se basa en asentarlos directamente en el
cerebro, en el pensamiento de sus acólitos. Acompaña el proceso con
ejercicios manipulativos de meditación, concentración y otros. Dicta
sentencias que rompen y fracturan la evolución de la personalidad,
esquivan las resistencias racionales, para formar una nueva
conciencia, la del grupo. Las teorías irracionales se infiltran con la
duda sobre la experiencia y pone el cerrojo ante el nuevo conocimiento
de la “Verdad”, la gnosis. Dice Víctor Gómez, Samael: “Ruego a los
hermanos que me escuchan comprendan lo que estoy diciendo. No teman.
Las resistencias que hay en algunos que nos están oyendo se debe a los
perjuicios, al temor, a la información equivocada de algunos
sacerdotes dogmáticos. Todos de niños hemos recibido cierta educación
y, entonces, se nos inculcaron ideas negativas y perjudiciales,
erróneas y absurdas”.
 La teoría gnóstica es una construcción del lenguaje. Tomando el
análisis sobre el uso lingüístico de Friedrich Waismann: “el que (una
teoría) contenga o no verdad definitiva no podemos saberlo... Sólo la
experiencia puede producir pruebas contra ellas”. Con las sectas
sucede que hay una especie de juego sucio. Evidentemente no se puede
demostrar la falsedad de lo que predican, tan sólo desmontar su
proceso de construcción mediante la reducción al absurdo. Pero hay
algo añadido, como es que en su seno se forma una experiencia, la cual
acompaña al lenguaje.  Vivencia personal válida sólo dentro de la
comunidad sectaria. Por eso cuando se habla con algún adepto, sea de
Camino Rojo, de escuelas herméticas, acropolitanos, rosacruz o de
otras  organizaciones esotéricas que desarrollan poderes interiores es
necesario plantear una experiencia que   valide lo que creen que
creen, de manera  que vivan la percepción, creencia y experiencia
sectaria un tiempo alejados del grupo, para ver si funciona fuera.  No
pocos sienten tremenda angustia porque intuyen que se les pueda caer
el andamiaje que ha formado en su mente con nueva manera de ser. Por
regla general aquellas personas enganchadas a una secta rechazan
cualquier alejamiento de ella, incluso provisionalmente.
 Cuando Waismann comenta: “El lenguaje contribuye y participa en la
constitución de un hecho, lo que desde luego, no significa que
produzca el hecho”. Esto sucede en la relación específica entre el
entendimiento y la realidad. Pero cuando ambas partes son deformadas,
como sucede en las dinámicas sectarias, se produce una
retroalimentación, de tal manera que una experiencia delirante
adquiere cuerpo real mediante un lenguaje que traslada, cambia y
deforma el significado de los signos. Este conglomerado lingüístico,
forma y produce una realidad colectiva y a la vez subjetiva. Es decir,
todos los que forman parte del funcionamiento fanático comparten la
misma subjetividad, por lo que podemos hablar de una subjetividad
colectiva. De ahí que el sentimiento de unidad sea tremendo, algo que
podemos comprobar con el integrismo islámico, sobre lo que trataremos
más adelante. Es por ello que vemos que los adeptos y fanáticos en
general de una misma idea tienen un aire común, “como si les hicieran
por el mismo patrón”,   como comentan diversos familiares de adeptos
que observan desde cerca lo que sucede con sus allegados.
 El becario de la Universidad de Oxford, P. F. Strawson, conviene que
una oración no es verdadera ni falsa cuando no es acerca de algún
objeto. Sólo se puede usar en un sentido u otro si habla de algo. “Si
cuando la pronuncia no está hablando de nada, es un uso bastardo, un
pseudouso”, afirma. Por tal motivo concluye que además del significado
hay que plantearse  sobre qué puede originarse un uso particular de
determinadas sentencias.  Este análisis es muy importante, pues si lo
que predican las sectas se tratase de una narración literaria,
fantasiosamente ficticia, sería legítimo. Incluso si fuera la
propuesta de una teoría, por estrambótica que pueda parecer, o hasta
de una creencia. Pero cuando la revelación de un nuevo conocimiento o
una proclama sobre los designios de la voluntad divina, lo que hacen
es desencadenar el contagio de una alucinación que convierte lo que
dicen en algo objetivo y palpable, que experimentan los que lo asumen,
gracias a determinadas técnicas de manipulación, entonces hay que
advertir sobre ello. Dar un toque de atención.  No olvidemos que como
ha estudiado el profesor de Lingüística de la Universidad de
Manchester, W. Haas, “nuestro mundo - recordado, imaginado o percibido
- está organizado por el lenguaje”.
 Es muy interesante analizar el proceso de transformación de las obras
de ciencia ficción de Ron Hubbard. Lo que fue un producto de su
fantasía su autor comenzó por creer que podría ser verdad. Hasta que
llegó un momento en que lo vivió como realidad. Construyó un cuerpo
doctrinario y una tecnología religiosa cuya única realidad fue su
“realización”, convenciendo, para lograrlo, a más gente. Algo que se
hace por contagio mediante técnicas de persuasión psicológica. De esta
manera creó Cienciología, una empresa de tecnología religiosa y
Dianética, que significa “a través de la mente”, para hacer real una
ficción que en su mente llegó a convertirse en algo real. Es muy
importante, para comprender el fenómeno de las sectas, que lo que
parece increíble desde fuera de una organización sectaria dentro de
ella se vive y percibe como real, de ahí su afán proselitista, pues
tal condición es el impulso  y motivo para expandirse. No es solamente
conseguir dinero y Poder, lo que asemejaría las sectas a una mera
empresa, con más intensidad psicológica en sus métodos y un compromiso
personal más apasionado con el negocio, pero nada más. Hay estructuras
comerciales intermedias entre empresas y sectas, debido a sus métodos
de crecimiento y actuación, como Amway, Non limite, etc.
 Lo que expuesto nos lleva a comprender cómo se aceptan una serie de
reglas que tienen unas repercusiones prácticas de cierta gravedad. Se
ha comprobado que seguidores de Víctor Gómez, Samael, padecen
enfermedades  a las que no atienden, con el consiguiente deterioro
para su salud. Cuando algunos padres y madres leen algunos textos que
encuentran en las estanterías de sus hijos, inquietos por cómo se
están volviendo “locos”, según la primera impresión de casi todos
ellos, no entienden cómo es posible que se crean tales cosas. Por
ejemplo la preparación y las reglas del médico gnóstico carecen de
bases científicas, ni siquiera como un saber de medicina popular o
tradicional. Para los gnósticos basta desarrollar unos presuntos
poderes para lograr la curación. Lo que establece Víctor Gómez para
sanar a un enfermo es una serie de pautas que nada tienen que ver con
atender sanitariamente a nadie. Sin embargo a quienes aplican las
recetas de Samael Aun Weor, Víctor Gómez,  se les denomina "médicos
gnósticos". Para lo cual han de cumplir:
* El médico gnóstico está prohibido de comer carne de ninguna
especie.
* Debe estar limpio de vicios
* Debe ser casado
* Debe estar obligado a practicar diariamente magia sexual para
despertar el Kundalini.
* Practicar diariamente los ejercicios de meditación y de vocalización
oculta
* No puede ser jamás adúltero.
 Entre los consejos que constan por escritos en los textos de los
grupos gnósticos hay uno que es preocupante, cuanto menos, sin que
sobre esto hagan caso las autoridades sanitarias: “las vacunas deben
proscribirse en todos los casos, pues dañan el Cuerpo Astral de las
personas. Si se desea recibir ayuda de los maestros Paracelso,
Hipócrates, Galeno, Hermes, escriba (el adepto) al templo del Alden y
pida atención médica”.
 Cuenta Víctor, señor Aun Weor: “Los médicos Gnósticos de la Sierra
nevada de Santa Marta curan sífilis en quince días. Curan la lepra de
último grado en nueve meses precisos. La tuberculosis en quince días.
No hay enfermedad que los “Mamas” Arhuacos no puedan curar, y se ríen
de la ciencia de los civilizados del siglo XX”.  En otro texto
específica: “Realmente la medicina oficial no conoce el cuerpo
físico”.
 Es obvio que sirve únicamente, y de manera sugestiva cuando es útil,
para los adeptos de la gnosis, pero sin eficacia contrastable. A la
vez las exigencias que se establecen no son más que medidas para
estar, diariamente, obsesionado con lo que dictan las doctrinas del
grupo y cerrarse a otras fuentes de información externas, las cuales
desprecia. Se elimina la posibilidad de un diálogo con uno mismo y con
los demás, con gentes de otras ideas, para intercambiar puntos de
vista, opiniones y demás. Algunos adeptos dicen que hablan con más
gente, que no están aislados, pero al comprobar su relación con otras
personas es de disimulo y disfraz para evitar darse a conocer en su
implicación sectaria.
 Una carta firmada por el presidente de uno de los grupos gnósticos,
seguidores, como todos de  don Samael,  Sebastián Jurado Zapaa,
informa sobre lo que estudian los alumnos de la gnosis. Edita un
folleto, sobre cursos, en los que no aparece nada de lo que se enseña
cuando empiezan a participar en serio.  Lo mismo sucede con los
carteles que invitan a conferencias sobre el triángulo de las
Bermudas, el Yeti u Hombre de las Nieves, La herencia Atlante, el
Diluvio Universal, el shintoísmo, la Gran Pirámide de Keops, dioses y
símbolos, el descubrimiento de Tutankamon, el santo grial, la reina
Ginebra y el mago Merlín, realidad de Arturo Pendragón, Camelot y la
mesa redonda, los Tuathas de Danaag, etc. ¿Qué tiene que ver todo esto
con lo que luego van a estudiar internamente y a practicar quienes se
apuntan a los cursos? Nada. Pero forma parte de una estrategia
paulatina y constante que hace que se abran expectativas, que se
atienda a otras maneras de pensar.  Por lo que, en un principio, a
quien engancha la novedad se siente bien, liberado y satisfecho de
conocer algo diferente a lo habitual y que puede tener visos de ser
algo cultural. Pero luego se va desviando el programa de estudios muy
poco a poco, sin que se perciba, hacia un sistema de adoctrinamiento y
fanatización. Unos grupos culpan a otros y se califican de duros o
blandos respectivamente, pero todos tienen una base común: los textos
de Víctor Gómez, que son igual para todos. En ellos se fija la
deformación de la realidad y la anulación de la identidad personal, la
destrucción de la personalidad. Escribe rotundo el fundador de la
gnosis samaeliana: “...es urgente, inaplazable, impostergable
aniquilar el ego, reducirlo a cenizas en forma voluntaria y
consciente, si es que de verdad queremos evitar el descenso al mundo
de los infiernos”. Cuando se hace notar a los adeptos este párrafo
siempre dicen lo mismo: “no lo entiendes en su sentido original y
verdadero”. ¿Cuál es éste?. No contestan. Hacen falta los cursos de
adoctrinamiento. En algunos casos la incapacidad de dialogar y
discutir les hace reaccionar y acaban abandonando esa maraña de
pensamientos absorbentes. La frase que he citado va acompañada de un
dibujo de Jesucristo crucificado en el suelo, ante la mirada de dos
mujeres. El mensaje inconsciente es que él también fue incomprendido.
Se exige al adepto la crucifixión del alma. Tal comunicación produce
efecto, porque no se presenta al comenzar una conferencia, sino cuando
el neófito está preparado para dar el paso de entregarse al grupo, en
cuerpo y alma, y nunca mejor dicho.
 La manipulación consiste básicamente en emitir los mensajes que se
quieren inculcar en el momento oportuno. Por eso miden muy bien sus
pasos los maestros y preparadores de las sectas, con el fin de
adiestra y domesticar a quienes acuden a unas conferencias
culturales.  Los críticos de cualquier secta son acusados de
partidista, de increyente o infieles o mal intencionados, por lo que
no hay salida posible para un diálogo crítico. El argumento es
descalificar, como veremos más adelante, al informador. Sin embargo
nunca quienes dan a conocer lo que ocultan las sectas se posicionan
para defender una idea o creencia. Más aún, es menester diferenciar
claramente la manipulación, la programación o lavado de cerebro de lo
que es la creencia. Ésta es arracional (no racional), más que
irracional (contra lo racional), pero sobre todo de cara a los efectos
sobre cada cual creer permite el desarrollo de la personalidad, de la
misma manera que no creer también. Con una creencia se adapta la vida
a la sociedad y a las condiciones de vida del sujeto. El fanatismo lo
que hace es condicionar el pensamiento, la voluntad y la vida a la
creencia, coarta la personalidad e impide el desarrollo personal en
relación con los demás, porque la doctrina que sigue define cómo es el
adepto, “su ser íntimo”.
 El fanatismo consiste esencialmente en huir de la realidad, unas
veces tal escapatoria provoca la creación de un mundo fantástico en el
que se regodea el adepto y lo vive, no sólo se lo cree.  El resultado
es la formación de una vivencia colectiva que lleva a evadirse del
mundo real para construir el mensaje o la doctrina que ha ideado el
líder. Hay dos fenómenos que debemos diferenciar. Por un lado la
miseria de poblaciones empobrecidas hace que el malestar material
lleve al fanatismo, a seguir las consignas de visionarios y líderes
justicieros. Hay pues un substrato real en el fundamento de la evasión
de la realidad. En otros casos sucede en colectivos cerrados, en las
sectas, en donde el desencanto y la frustración sucede en el seno de
una vida rodeada de riquezas. Hay en estos casos un desaliento
psicológico, un inconformismo que también desemboca en la huida a
nuevas realidades, una veces psicodélicas, con el uso de drogas, otras
veces orientada al consumo compulsivo y también a la adoración de
doctrinas extravagantes. No es para nada una evolución espiritual,
sino lo contrario, una salida a la angustia psicológica.
 En psicología se conoce como disonancia cognoscitiva a la capacidad
de un individuo de romper esquemas para adecuarse a una nueva
situación y superar trances emocionales, como pueda ser la muerte de
un ser querido,  la separación de la pareja u otras circunstancias.
Consisten en un mecanismo de adaptación. Los grupos sectarios,
aprovechan una crisis emocional, o la provocan incidiendo en detalles
cuyos recuerdos se intensifican y exageran en importancia, para
provocar un estado de culpa cuya superación consiste en manejar la
disonancia cognoscitiva y emocional, con el fin de adaptarse al grupo.
En este caso los instructores de las sectas dirigen tal proceso. De
manera que frecuentemente  los adeptos que se jactan de haber
encontrado en la secta la solución a sus problemas, una salida a sus
crisis existenciales. En una situación normal de cambio, que a veces
requiere la ayuda de un profesional en psicología, se transforman los
puntos de vista, se elige un camino a seguir adecuado a cada
individuo. En la secta sucede a la vez el cambio de personalidad con
la terminación del problema, de manera que se elimina la referencia
del yo. Los resortes personales se han anulado. Algo que las víctimas
no detectan porque no pueden hacerlo. Precisamente la manipulación
sucede porque quien la sufre no se percata de ella. Llega a pensar que
se aprovecha de los conocimientos que le dan, del cariño que detecta,
etc. Esa deformación le exige posteriormente una entrega más intensa.
 El significado de la palabras puede ser sobre un objeto, una
descripción definida, una imagen, un concepto, lo que cada uno
atribuya a una expresión o palabra. En las sectas todo esto sucede en
el universo cerrado del grupo o de la organización.  Nadie puede
verificar los mensajes gnósticos. Nadie lo ha conseguido, pero sí
dentro del grupo. ¿Qué ocurre en su interior? En ellos se prueba la
verdad. Lo veremos a continuación. El significado de la metafísica es
creer. Cuando la creencia se convierte, o mejor pervierte, en
conocimiento, gnosis, se está falsificando su contenido y forma de
asimilación. No sólo en cuanto al mensaje de una doctrina, sino en
referencia directa al  pensamiento de quien sufre tal "efecto mental",
lo que equivaldría  en un sentido físico a un efecto visual. Una
persona que se emborracha, o que da vueltas sobre sí misma, observa,
ve, siente y percibe que el suelo y lo que le rodea da vueltas.
¿Ocurre realmente? Lo mismo sucede en los pensamientos y en las
emociones cuando acaece la borrachera o el mareo del fanatismo.
Entiéndase hablar con Dios, viajes astrales, hacer el amor con
extraterrestres o espíritus, convivir con elementales, encontrase con
los muertos, curaciones de cáncer o el sida milagrosamente, etc. No se
puede probar que cualquiera de estas situaciones sean falsas, sino que
es preciso descubrir la situación en la que se produce, para
corroborar la falsificación del proceso. Por tal motivo cuando se
discute con un adepto es muy difícil convencerle o sacarle de su
esquema mental.  Esta peculiaridad desespera a las familias de los
correligionarios de las sectas.
 La verificación de un mensaje, afirma Jhon Wilson, es una guía para
el sentido de lo que se quiere decir, pero también para la verdad de
lo que se quiere comunicar. En las sectas se detecta que falsifican y
se apropian del proceso de verificación. Se acepta como evidencia lo
que diga el gurú de turno.  La verificación corresponde a su
particular divinidad. Incluso advirtamos que  el contenido de lo que
dicen puede ser verdad o no. Lo que sí se puede asegurar es que en las
sectas el proceso de comprobación y su desarrollo es pervertido en
cuanto que desvían la argumentación de la conciencia del adepto, hacia
la aceptación acrítica de una doctrina. Por lo que no se entra nunca
desde la denuncia a las sectas a analizar las creencias, sino el
proceso de manipulación, las técnicas psicológicas cuyo fin es
fanatizar a los seguidores de un “iluminado”. No pocas veces se ha
propuesto a adeptos a la gnosis y de otras sectas, que se imaginen que
es falso todo lo que creen y consideren personalmente el sentido de su
vida. Todos dicen lo mismo: “No puedo. Es imposible. Lo que creo lo he
vivido”. “¿Y Si fuera un engaño?”, se insiste en preguntarles. Se
quedan parados. “No puede ser, lo he comprobado por mí mismo”,
terminan diciendo. Tenemos lo que antiguamente se llamó la fe del
carbonero: "creo porque lo he comprobado, lo compruebo porque me lo
creo". Para escapar de tal incertidumbre, todos acaban preguntando al
interlocutor crítico, “¿ de qué religión eres?”. De esa manera tienden
una trampa, que no es sino un escondite de ellos mismos. Si se cae en
la estratagema de contestar el adepto  busca los defectos a lo largo
de la historia o las contradicciones de la fe que profese su
contertulio. Si dijera ser agnóstico consideran que aplica mi
incredulidad a los  esquemas de la secta, pero por ser partidista. Y
si dice ser ateo entonces creen que quiere destruir su secta y a todas
las religiones y ven a la persona con la que hablan, para enjuiciar
racionalmente el funcionamiento de la secta,  como una especie de
Anticristo. No es más que un truco de la mente fanatizada, pues no es
una fe o una increencia lo que se debate en estos casos. Tan sólo se
entra en el proceso de analizar  las estrategias de una determinada
organización o grupo.
 Lo que ocurre con el lenguaje normal se intensifica en los grupos que
fundamentan su discurso en el esoterismo o en el ocultismo. Estas
corrientes, que bien pueden aportar una visión paradójica que abre la
concepción del pensamiento, desbarran cuando se convierten en una
doctrina o en un “conocimiento” por sí. Cierto que muchos científicos,
artista, políticos de todos los tiempos, también actuales, han
merodeado por estos mundillos teóricos. Pero no se han quedado en
ellos. Les ha servido para romper esquemas y aportar nuevas formas
estéticas y de saber.  Nombres actuales como Albert Einstein, Gustav
Strömberg, Robert Milikan, Thomas Alba Edisson, William Crookes,
Gaston Máspero, Herbert S. Turner, Rupert Sheldrake, Philip Perchion,
Elvis Preley, Nicolás Roerich, Wall Disney, W. B. Yeats, James Joyce,
G. Russell, Henri Muller, Jung, Mirca Eliade, Joseph Cambells,
Suzuki,  W. Kandinsky, P. Modrian, G. Mahler, J. Sibeluius, A.
Skrjabin, Gandhi,  son algunos nombres. Sin embargo lo que ha sido una
curiosidad, una forma de romper con determinadas premisas para buscar
otras en los respectivos campos de la cultura, se manipula por parte
de rosacruces, acropolitanos, gnósticos, y otros para dar credibilidad
a sus teorías.  La curiosidad y la transgresión de los límites de lo
racional son una forma de ampliar los puntos de vista, necesarios para
la creación. Pero dirigidas estas inquietudes como táctica de
persuasión se convierten  en instrumentos del control mental y de la
voluntad del acólito.
 Cuando un grupo se aferra a una teoría delirante pierde la noción de
la realidad. Además de un lenguaje propio introduce una serie de
elementos cobijados en una teoría adaptable a las intenciones
manipulativas, en los grupos gnósticos esta teoría es el simbolismo.
Como indica Juan Eduardo Cirlot,  en el simbolismo todo posee
significado, todo es intencional. Cita a Dante y Plotino, para ver la
unidad del símbolo con la mente: “Quien ha de pintar una figura si no
puede convertirse en ella no puede dibujarla”; "el ojo no podría ver
el sol si en cierto modo no fuera un sol”. Con la doctrina simbolista,
que desarrollan todas las organizaciones esotéricas, se produce,
mediante el símbolo, la unidad entre la teoría y la mente. En el
simbolismo cada detalle tiene algún significado. Lo cual intensifica
la obsesión en la vida cotidiana por comprobar los fundamentos
teóricos, que luego cada organización les da un contenido particular.
Muchos adeptos a la gnosis y a otras redes ocultistas y esotéricas,
acaban interpretando la realidad sobre el significado de los números,
de las letras. Lo aplican a su nombre, fecha de nacimiento, día de la
boda, etc. Deforman la realidad de tal manera que quien tiene un
número de teléfono con más de dos seis o vive en el número seis de una
calle le consideran un aliado de Satán, aunque esta persona no sepa
nada de todo ello. Las matrículas de los coches son interpretadas, la
forma corporal, los gestos, todo. Lo hacen en secreto. Aunque es un
desbarro frecuente no sucede siempre, pero sí es general que se
produce de esta manera una unidad entre  los mensajes del maestro de
la secta y el pensamiento del discipulado. El delirio del fundador se
hace de esta manera realidad. Se convierte en una alucinación
colectiva que se hace real en la nueva visión del mundo y de uno
mismo, a través, entre otras cosas,  del lenguaje de los símbolos.
 Además de las técnicas de influencia psicológica, de sugestión y de
otras como es el manejo del inconsciente del adepto o de condicionar
su conducta, que se han analizado en otras obras, como puede leerse en
la obra "Las sectas al descubierto", sucede una modulación en la mente
debido a determinados textos dentro de un ambiente cerrado. En los
escritos de los líderes de las sectas se puede comprobar. Lo vamos a
realizar con los mensajes y teorías de Víctor Gómez, que han impulsado
el movimiento gnóstico a nivel mundial. Gracias a la selección de
textos que recogemos  es posible hacer este estudio de manera
exhaustiva, si bien se ha hecho un resumen,  con el fin de no caer en
lo tediosos y sobre todo ser claros y concisos en la exposición que se
hace en la presente obra, cuyo objetivo es  desvelar y desenmascarar
los secretos de la gnosis y los mecanismos psicológicos y sociales que
hacen que funcione su dinámica de captación y de manipular a sus
adeptos.

MENSAJES EMOCIONALES
 Lo que tratamos en esta obra no es una teoría, ni una doctrina ni la
manera de pensar de nadie.  Sobre lo que se debate es respecto a un
estado psicológico inducido, el cual se construye sobre la base de un
lenguaje determinado cuyos contenidos iremos exponiendo
paulatinamente.  El simbolismo, sobre todo el de tipo esotérico,
articula la relación entre el significado de las palabras y los
estados emocionales. Las ideas dejan de ser conceptos para covertirse
en “ideas psicológicas”, las cuales, de esta manera, dan sentido a la
vida del adepto. Todo aquello que no tenga que ver con su militancia
carece de importancia.
 Las ideas psicológicas se sienten, no es posible discusión alguna.
Por eso entrar en un debate sobre si es falso o verdadero el contenido
de lo que predican las doctrinas sectarias es absurdo, una trampa para
desviarnos del tema fundamental: desenmascarar la esencia de una
doctrina inventada, pero que se disfraza de realidad, aunque sea en
otra dimensión, preferentemente la dimensión astral. Este mecanismo
sucede de manera análoga en todas las sectas  cuyo fundamento es la
existencia de vida inteligente extraterrestre y su intervención
permanente en la Historia de la Humanidad, tal como lo se lo creen y
vivencian los adeptos de Rama, Nonsiamosoli, Aztlan y Amadores. ¿Y si
existieran realmente seres de otras galaxias y se pudieran comunicar
con los terrícolas, o convivieran con nos? nada tiene que ver la
respuesta, en favor o en contra, para demostrar el componente sectario
y la fanatización de los miembros de estas organizaciones. Puede ser
una  hipótesis o teoría tan válida como cualquier otra. Lo que
dilucidamos es  la manipulación que afecta al adepto, mediante la cual
sientan en su mente un impacto emocional como base de la realidad, la
suya personal y la de todo lo que le rodea.  El manejo de las
emociones y pensamientos a los discípulos de una secta funciona sobre
elucubraciones fantasiosas o enajenadas, o sea, fuera de la realidad.
 La mejor manera de entender lo que exponemos es comprobar
textualmente  las enseñanzas de los grupos gnósticos, como ejemplo
amplio y concreto de lo que planteamos.   Escribe Víctor Gómez, Samael
Aun Weor, en su obra “Sí hay infierno... (pág. 165-166)”: “Sólo
quienes hemos ahondado en el esoterismo Cainita, Sataniano, Iscariote,
Naacenio, Esenio, Pedaticenio, etc., etc., etc., conocemos ciertamente
lo que son los misterios de Lucifer”.  En la pág. 137 es más concreto
al explicar: “Jahvé es un ángel caído, el genio del mal, un demonio
terriblemente perverso”. Tal traslocación del concepto de Dios provoca
un golpe emocional en el adepto. Dado que no es comprobable puede
servir de elucubración, pero se convierten en el fundamento de la
existencia de los miembros de los grupos gnósticos.  De lo que se
quejan muchas madres y padres es que esta y otras muchas referencias
al satanismo sus hijos e hijas las desconocieron al ingresar como
miembros de estos grupos. Una vez que participan de lleno en ellos lo
asimilan como lo más normal del mundo, sin haber hecho una reflexión
al respecto. Los adeptos a la gnosis niegan la evidencia de los
textos  con contradicciones que para él son "lógicas". Ninguno reniega
de religión alguna, se muestran comprensivos con todas ellas de cara a
sus familiares y personas de su entorno. Incluso se adentran en los
cursos que les ofrecen al comienzo bajo la promesa de estudiar la
esencia de todas las religiones. Pretenden  ser más coherente con su
religión y con su fe, para vivirlo de una manera más especial,
superior frente a la fe vulgar de los beatos y las beatas que se
limitan a ir a misa los domingos.  Esencialmente defienden esta
postura frente al catolicismo. Se muestran muy comprensivos,  y
participan en actos sociales  de esta religión, para mostrar que lo de
la gnosis es un complemento, un paso más avanzado, en consonancia con
el desarrollo más profundo de las religiones. Que lo que pretenden es
comprender mejor la vida espiritual. Así se lo explican a familiares y
amigos.
 En el libro antes citado estudian que el mundo no hubiera caído en el
cristianismo muerto del catolicismo romano,  si el esoterismo crístico
y la cábala secreta hubieran iluminado al mundo.  En la obra “Las Tres
montañas”, Víctor-Samael, escribe: “Lucifer es la alegoría del bien.
El símbolo del más alto sacrificio, el Dios de la Sabiduría Roma,
(esta palabra) a la inversa es "Amor". El Sacramento de la Iglesia del
Amor o Roma es el Sahaja Mahituna, Magia Sexual”.  La asimilación de
este lenguaje no es gracias a un proceso de reflexión o de
razonamiento, sino de impactos emocionales, mediante la practica de
una serie de ejercicios y reuniones llenas de emoción y en donde se
aplica el  pensamiento paradójico, no para abrir la mente a nuevas
ideas como sucede en la práctica del Zen, sino para cerrar la
capacidad de pensar en una contradicción que se aferra a la conciencia
del adepto bajo la forma de un sentimiento de sentirse incomprendido,
por quienes están fuera de la órbita de la gnosis. El adepto cada vez
se aleja más de su entorno y se aliena, se vacía, poco a poco de su
realidad, de su mundo concreto, de sus experiencias, de sí mismo, con
el amparo de una doctrina que así se lo exige. Lo que por otra parte
refuerza la práctica, en pareja y en grupo, de los principios que
estudian. Los instructores o maestros gnósticos convierten sus
enseñanzas en  un método que pretende  fijar en la mente de sus
seguidores un delirio. En el libro “Glosario gnóstico”, Víctor Gómez-
Samael,  profundiza  en la definición de Lucifer que es Ángel de la
Luz cuando “cada uno destruye al ego”. Los tridentes, explica para dar
más detalles "concretos", marcan los grados de perfección.
 En la página 137 de “Misterios mayores” se puede leer: “Hasta el
nacimiento carnal de Jesús encierra una tragedia moral muy dolorosa.
El Sepher Toldos Jeshu dice que un hombre llamado Jose Panther forzó y
violó a una virgen llamada María y que así fue engendrado el cuerpo de
Jesús. Cuando esto sucedió, María amaba a un joven llamado Jochanam,
el cual, lleno de profundo dolor, se fue a morar a Babilonia”.  ¿Y
pretenden los gnósticos hacer creer que su teoría es compatible con el
catolicismo? Aseguran, tal como viene en los textos gnósticos que la
doctrina de Jesús es el esoterismo crístico, la religión solar.  El
cristianismo gnóstico viene, aseguran los misioneros de Samael, del
paganismo. Para ofrecer datos más concretos y con referencias
históricas Víctor Gómez-Samael asevera que la estrella que vieron los
reyes magos es la que guía a los devotos del Fuego, a lo que añade:
“El arte de producir fuego es la magia sexual; así nos convertimos en
dioses”. He discutido esta postura mucho con algunos gnósticos. Es
incompatible creer en la reencarnación o, por el contrario, en la
resurrección. Para justificar sus afirmaciones contradictorias
trasladan los significados etimológicos de las palabras para
explicarse, hacen de las creencias un batiburrillo simbólico a su
conveniencia y pueden liar a su contertulio durante un rato. Cuando se
alude a este párrafo para demostrar lo que dicen de manera textual,
entonces es rechazan el diálogo porque se les quiere “eliminar”, o
aluden a que no se puede leer dicho párrafo sin una preparación
iniciática. Cuando pido que me lo expliquen en términos sencillos es
inútil. Lo curioso es que se son capaces de comunicar con su entorno
social mediante el camuflaje de ser una religión más, pero sin decir
claramente qué es lo que piensan o creen. Se desvela únicamente a
quien participa en sus cursos.
 Otra referencia a la figura de Jesús se puede leer en la obra
“Misterios mayores”: “Jesús conoció en la soledad del desierto a la
adorable diosa de la muerte. Cuando murió vinieron al sepulcro las
santas mujeres, en cuerpo astral, trayendo drogas aromáticas, con las
que fue tratado el cuerpo de Jesús. Junto a los güentos penetraron en
la glándula pineal astral del maestro; así quedó resucitado... Más
tarde el maestro fue al Tibet oriental. Enseñó y demostró a la
Humanidad la doctrina de la resurrección de los muertos practicando la
magia sexual”. El autor de estas explicaciones lo cuenta de manera que
parece que ha estado presente. Otra referencia con la que pretende
fundamentar sus doctrinas el fundador de los grupos gnósticos es que
leyó en un códice de Anáhuac una frase que dice: “Los dioses hicieron
a los hombres de madera y luego se fusionaron con la divinidad”. Lo
que le hace llegar a la siguiente conclusión: “Hombres hechos con
madera, esto nos recuerda a los maestros de carpintería: a José  el
carpintero, el padre terrenal de Jesús”.
 En las reuniones gnósticas no se ofrece un conocimiento, se estimula
una inquietud. La sabiduría  se adquiere poco a poco leyendo los
libros de Samael-Víctor. Se promueve imprimir en cada nuevo alumno un
impacto emocional. Se ofrece participar en una misión., en principio
abstracta, pero que luego se va a ir concretando. Se hace entender a
quienes se meten de lleno en algún grupo que cada acto que realicen,
sea en la intimidad de carácter sexual, o de meditación, o de malos o
buenos pensamientos tiene una influencia en el desarrollo de la
humanidad. Para no caer en contradicciones se alude a las relaciones
cósmicas mediante el alma. De esta manera el principiante que
participa acaba siendo influido por el grupo, del cual acaba por
depender para pensar, sentir y actuar. El comportamiento del afiliado
a los grupos gnósticos queda dirigido y modelado por la doctrina del
creador de unos enrevesados textos, que por el hecho de presentarse
como manifestaciones de profundos secretos ya tienen una
transcendencia fuera de lo normal en la persona que se lo cree.
 Pensemos además que las técnicas de manipulación de los gnósticos
inciden directamente en las sensaciones más primarias del individuo,
su sexualidad. Más adelante lo abordaremos más en profundidad,
mientras tanto comprobemos, como queriendo ofrecer una terminología
científica los instructores de los grupos gnósticos provocan la
anulación de la conciencia, de lo subjetivo, para orientar y dirigir
la relación sentimental del adepto, uno de los fundamentos sobre los
que se construye la personalidad humana. Escribe  Víctor, bajo el
seudónimo de Samael Aun Weor: “Aquel que sabe usar el arma de Eros (la
lanza, el sexo) puede reducir a polvareda cósmica el Yo pluralizado”;
“La madre Divina Kundalini le ayudará destruyendo el ego”.  Añade que
el adepto debe orar durante el coito. Define orar como la manera de
hablar con Dios. En tal instante de gozo asevera que es cuando hay que
pedir:  “pedir y se os dará”, “golpead y se os abrirá”. Lo cual
sucede, explica en el libro “El Misterio del áureo florecer”, mediante
"la multiplicación de la potencia de la voluntad que desencadena y
actualiza sutiles corrientes nerviosas".
 Frases que nada significan, que no hacen referencia a una realidad
son convertidas en una fe-psicológica, para transfigurarse en una
experiencia, la cual forma una conciencia, un ego adoctrinado, desde
el cual se cree. Para dar forma real a la interminable perorata de los
textos, el fundador de su peculiar gnosis busca una similitud con la
realidad, al tiempo que lo que cuenta admite que no es apto para el
vulgo. Entiende, Víctor Gómez- Aun Weor, que la serpiente ígnea o
Kundalini asciende por la espina dorsal, lentamente. Hasta el punto de
que afirma: "las 33 vértebras corresponden a los 33 grados de la maga
Oculta". Concluye en su obra “Tarot y kábala”: “Los 33 grados del
maestro masón, los 33 años de Jesús”. ¿Y esto qué quiere decir? Muy
sencillo, para quien está preparado para ser receptáculo de la
sabiduría oculta y saber la verdad de primera mano, tal como lo
explica Víctor Gómez, lo que hemos indicado hace referencia “a la
transformación”: “el Traje de Bodas del Hombre Solar de fulgor
diamantino, maestro resurrecto”. ¿Y cómo se puede probar? De la
manera  en que se conoce el saber de la verdad, en el grado 18, el
cual indica que 1 + 8 = 9 = 33, o sea grado 33. Lo cual nos lleva a
averiguar, tal como textualmente indica el fundador de la gnosis, que
3 +3 = 9. Lo que quiere decir que tenemos que evolucionar a la novena
esfera, es decir el sexo. Puede que a alguien esta disertación le
parezca burlesca, una farragosa y tremenda tontería.  Esta recogida de
sus libros  textualmente. Y lo exponemos con el máximo respeto para
reflexionar sobre un proceso psicológico que afecta a miles de
personas. Un ex-adepto cuenta que en una clase de alto nivel un
maestro preguntó ante esta teoría: “¿Alguna duda?” Nadie levantó la
mano, excepto él. No lo había entendido del todo. No supo concretar el
qué no entendió, pues era el conjunto de todo ello lo que no captó. La
respuesta fue: “Todavía no has destruido bien tu ego. No estás
preparado para asimilar”. Con esta contestación estuvo  todavía año y
medio más.  Y no se dio cuenta de la “chorrada” que suponía toda
aquella enseñanza (según sus palabras, las cuales no se quiere entrar
a valorar en este trabajo, ni tampoco en cuanto al contenido de lo que
se refiere) hasta salir del grupo en el que estuvo.
 Entre las lecciones magistrales de don Samael Aun Weor, Víctor Gómez,
podemos analizar la manera de conseguir el desarrollo del sexto
sentido, la clarividencia. Sin prejuzgar lo que dice ni analizar con
prejuicios. Vamos a leer lo que dice y pensar cómo esto alguien lo
puede valorar como “conocimiento”, gnosis. Podría establecerse como
una hipótesis entre muchas, pero se enseña como la Verdad.  Para
afirmar su mensaje contundente la persona que trasmite la gnosis a la
Humanidad descalifica a quienes no piensan como él: “Muchos médicos de
la ciencia oficial van a exclamar ante nuestras afirmaciones ¿dónde
están los cuerpos internos? Esta posición de negar todo lo que no
pueden comprender con los cinco sentidos es absurda. Si desarrollan la
clarividencia, el sexto sentido, se darían cuenta de estas
aseveraciones". Para dar validez a sus teorías Víctor-Samael vuelve a
comparar el hecho de que los representantes del saber académico  no le
den la razón en todo  con lo que sucedió a Pasteur, Copérnico y
Galileo. Enseña el autor de los textos de los grupos gnósticos:
“Despertada la clarividencia, se podrán ver los cuerpos internos y
estudiar su anatomía”. Algo que es muy importante para la doctrina de
la gnosis porque “un cuerpo físico enferma cuando su contrario etérico
ha enfermado; y al contrario, sana el cuerpo físico cuando el etérico
está curado”.
 Para los discípulos que no puedan recordar sus experiencias astrales,
Samael-Víctor, recomienda “someter al cuerpo etérico a una operación
quirúrgica, la cual realizan los Nirvanakayas en el primer salón del
Nirvana”. Mientras tanto  el discípulo debe levantarse de la cama y
saltar rumbo a la iglesia gnóstica, cuando se halle entre la vigilia y
el sueño. Pero antes de salir hay que dar un saltito con la intención
de flotar: “Si flota diríjase a la iglesia gnóstica o a casa del
enfermo; mas si al dar el saltito no flotare, vuelva a su lecho y
repita el experimento”. Podemos comprobar como se traslada el
conocimiento, la gnosis, al inconsciente, cada vez que esto se
practica diariamente.  A lo que hay que añadir todo aquello que es
preciso hacer para lograr la clarividencia: “Reconquistar la infancia
pérdida. Los átomos de nuestra infancia viven sumergidos en nuestro
interior, y hay necesidad de ponerlos a flote”. Para lograrlo hay que
vocalizar el siguiente mantram: “Maaaaaa, Maaaaaaaaa, Paaaaaaaaaa,
Paaaaaaaaa”. Esto que se escribe es textual. Lo aclaro porque muchas
familias de adeptos no se pueden creer, no les entra en la cabeza, que
este tipo de enseñanzas se puedan impartir y que sus hijos o hijas se
lo "traguen". Inciso éste que hago porque un socio de la Asociación de
Ayuda a los Afectados por las Sectas Destructivas, al leer alguno de
estos textos en una de las reuniones preguntó si iba en serio, pues
uno de los principios de esta Asociación  es no burlarse bajo ningún
concepto de quienes esto creen. Sin embargo  pudo darlo a entender
como sucedió a este socio, Daniel Vargas.
 Según relata el autor del compendio doctrinario de la gnosis, en su
obra “Tratado de medicina oculta y magia practica”, página 194, estas
enseñanzas se las entregó el ángel Aroch, para enseñársela a sus
discípulos. Y deja claro lo siguiente: “Nosotros los gnósticos podemos
entrar al otro mundo en carne y hueso cada vez que queramos” y da las
claves para ello. En las página 212, de “Tratado de medicina
oculta...” se lee: “Aquellos que acojan  este secreto para entrar en
cuerpo físico al plano astral podrán trasladarse a los sitios más
lejanos de la tierra en pocos segundos”.  Esto es algo que quien va a
formar parte de los grupos que lo enseñan debe saberlo antes de
entrar, para ver cuales son los objetivos de lo que va a aprender. De
otra manera no hay posibilidad de hacer un valoración  crítica sobre
los objetivos propuestos.
 Todas estas enseñanzas pueden valer para el que se las crea, y poco
se podría aludir o criticar si se supieran de antemano, pero son ideas
que se instrumentalizan para dar fuerza a la tarea de hacer
proselitismo. Forman parte de un contexto emocional que se vislumbra
altamente manipulador: “Yo, Samael, Aun Weor, (seudónimo de Víctor
Gómez) el maestro de los Misterios egipcios, soy el Gran Avatara de
Acuario, el iniciador de la Nueva Era, el maestro de la Fuerza”. Para
quien lo ponga en duda advierte: “¡Teólogos que nada sabéis de Dios!
Médicos que ignoráis la medicina!... ¿Jueces que jamás habéis juzgado
vuestros vicios y defectos.... ¡Gobernantes que no habéis aprendido a
gobernar vuestras bajas pasiones! ¡Ay de vosotros y de vuestros
hijos!” Anuncia que el mundo entero se ha lanzado a la catástrofe
final y anima a sus seguidores: “¡Vamos a la batalla contra los
exclusivismos científicos! ¡Vamos a la guerra contra lo dañoso y
anticuado!. ¡A la batalla por la Nueva Era!”. De esta manera se forma
un ejército de fanáticos, cuya arma fundamental es extender su
mentalidad. Ésta en sí misma nada podría suponer, mas que para las
familias afectadas, pero articulada dicha mentalidad, con otras
similares de otras muchas sectas destructivas y procesos de
movimientos integristas en marcha, requiere como mínimo una
advertencia y una labor de prevención por parte de las instituciones
de nuestra sociedad.
 La alucinación es una captación que perciben los sentidos, sean
auditivos, táctiles, olfativos o visuales. Se convierte en delirio
cuando funciona como el substrato del pensamiento y de la comprensión
de la existencia, aunque también sucede al revés, que un delirio dé
lugar a alucinaciones. Para convertir una quimera  en algo real
necesita destruir la realidad, anular la credibilidad de lo
normalmente admitido como real, como mínimo. Si se anula físicamente
la realidad externa a la ilusión forjada más se afianza en sus
propósitos, porque puede llegar a imponerse a los demás.  Los delirios
de grandeza o mesiánicos que han aflorado a lo largo de la Historia
han sido tremendamente crueles y han supuesto el motor de una
violencia máxima.
 Frente a la argumentación que se pretende aportar sobre unas idea que
adoctrinan a muchas personas, sobre todo jóvenes, cada año, hay que
ser consciente de que la misma doctrina alucinante e ilusoria forma
sus mecanismos de defensa para quien queda atrapado en su lógica y
lenguaje. Es una función del cerebro, como lo puede ser la dependencia
al juego, la abulimia, o la anorexia, cuyas consecuencias son adversas
a la persona que lo sufre y no puede dominar sus impulsos, pues salen
de ella, y para la sociedad. En el caso del fanatismo no sólo funciona
emocionalmente, sino en la actitud propia de creer o de pensar con
criterios razonables deformados por el proceso de adoctrinamiento.
  Escribe Víctor Gómez: “Cuando entró en circulación nuestro libro “El
matrimonio perfecto” miles de magos negros se lanzaron iracundos con
piedras en las manos contra nosotros, muy a pesar de que ese libro
enseña el bien”.  Cualquier crítica que se haga será catalógada como
la obra de un mago negro. Algo que carece de fundamento. Pero se
cierran en esta idea.  También es un mago negro, lo más perverso que
puede concebir un gnóstico, quien se pronuncia contra cualquiera de
las tres principales fuerzas del universo: la voluntad del padre, la
Imaginación del Hijo y la Fuerza Sexual del Espíritu Santo. Hacer caso
a cualquier crítica sobre las ideas de Samael, Víctor Gómez,  supone
de manera automática convertirse en un enemigo de los adeptos
gnósticos, los cuales se consideran miembros de una escuela de
regeneración. Los padres que critican la situación de sus hijos e
hijas atrapadas en semejante dinámica quedan así fichados como
enemigos de sus propios vástagos o, al menos, como  instrumentos de
enemigos mayores, por lo que tienen que luchar contra sus
progenitores, el arma más sagaz es engañarles. Incluso los adeptos de
la gnosis llegan a despreciar a sus mayores  por haber tenido hijos,
ya que los peores enemigos de la gnósticos son los infrasexuales, los
que eyaculan. Para ellos quienes sufren el orgasmo y la expulsión del
semen odian mortalmente el Suprasexo, máximo arcano revelado por
Víctor Gómez- Samael Aun Weor. En la actualidad se busca una armonía y
concordia con la familia, para que los grupos que enseñan la gnosis
samaeliana no sean acusados de ser una secta, por romper los lazos
familiares. Se comprende  que quienes taren hijos al mundo, por una
actividad biológica, son fruto de su ignorancia y deben de pagar el
karma.
 Se comprueba al hablar con  algunos  gnósticos se creen el centro del
mundo, hasta el punto de considerar que hay una trama para eliminar la
obra del fundador de su fe-gnosis. De nada vale explicar que analizar
los textos y la experiencia dentro de determinados grupos es
simplemente una crítica, un punto de vista. Pero sobre todo no
asimilan que, quitando a los adeptos y a los familiares afectados, a
nadie le interesa lo que dice su Maestro ni lo que ellos estudian,
hasta el punto de ser agrupaciones absolutamente desconocidos.
Insisten, no obstante, en pensar en que lo que hace la iglesia
católica en contra ellos, como si no tuvieran otra cosa en la que
pensar. Están pendientes de lo que hacen los políticos para adormecer
la conciencia de los ciudadanos y ciudadanas que ellos pretenden
despertar. La información que comunican  los colectivos que estudian
las sectas afirman que es especialmente contra ellos.  El delirio (en
esta caso de persecución) fabrica su propia lógica. Son perseguidos,
bajo el síndrome de que son espiados, formando una paranoia colectiva,
lo que justifica y hace necesario para ellos permanecer en secreto. Es
propio de grupos fanáticos interpretar la Historia, los
acontecimientos actuales y  las acciones de los demás en torno a
ellos, como centro del universo, de la Historia, de la Humanidad o de
la gente con la que convive. Lo cual refuerza su encerramiento, las
medidas para vigilar incluso el pensamiento de sus compañeros o
discípulos, para no perecer en manos del enemigo.
 Un ex-adepto contó en cierta ocasión que se percató de que era algo
raro el grupo en el que estuvo, porque los que lo dirigían, los
misioneros, pensaban que uno de los participantes era un infiltrado.
Tanto se preocuparon todos, que incluso quien lo cuenta llegó a pensar
que si lo sería él, sin percatarse de que fuera manejado por fuerzas
externas, gracias a la telepatía.  El caso es que una compañera del
grupo acabó creyendo que ella era una agente de los servicios secretos
mundiales y de la CIA.  Los misioneros en lugar de advertir que se
trataba de un delirio, como quien se cree que es Napoleón, integraron
esta demencia en su historia y le quisieron convertir. La chica acabó
con atención psiquiátrica. La explicación de los misioneros es que fue
poseída por los "agregados psíquicos" de un agente especializado en la
guerra psicológica contra ellos. Aquella pobre chavala fue considerada
por el grupo una víctima que usaron los agentes secretos del poder
mundial para infiltrarse y que luego, cuando fue descubierta, le
dejaron a la deriva y anularon como persona cuando se convirtió a la
gnosis. Es decir, su versión es que nada tuvo que ver con ellos. Pero
no vamos a entrar en describir casos morbosos, sino entender esta
anécdota como un ejemplo del mecanismo de funcionamiento psicológico
de los múltiples grupos gnósticos.
 En una de sus  obras Víctor Gómez arremete contra un discípulo suyo,
Israel Rojas P. por estar éste en contra de publicar las enseñanzas
secretas. Víctor-Samael le consideró desde entonces un traidor, por el
hecho de que  aunque “algunos hagan mal uso de estas enseñanzas no se
puede privar a la humanidad de este conocimiento porque los seres
humanos ya están maduros”.  El problema con que se encuentra el
Avatara de Acuario es complejo: “mientras la humanidad sea fornicaria
no tendrá luz”. Pero en su dislate mesiánico afirma: “Yo, Aun Weor, el
poderoso hierofante de los misterios egipcios iniciaré la edad
Acuario, aunque tenga que convertir la tierra en un gigantesco
cementerio”. Algo realmente alucinante y peligroso, sobre todo porque
sus seguidores le creen ciegamente y su finalidad es cumplir sus
deseos delirantes, lo cual refuerza en otras enseñanzas cuyo mensaje
textual es: “el cielo se toma por asalto, porque el cielo es de los
valientes”; “El gnóstico empuña la espada de la voluntad y como un
guerrero terrible se lanza a la batalla a tomarse el cielo por
asalto”; “los gnósticos somos los hombres de las grandes tempestades”.
Muchas veces se acusa a la información o crítica de las sectas de
sacar las frases fuera de contexto, cuando lo que se hace es sacarla
del proceso manipulador y de adoctrinamiento. Otra de sus frases
lapidarias es: “Cuando ya el guerrero se acerca a la iniciación, puede
entonces reírse de la muerte”.  Estos párrafos pueden ser
interpretados como una lucha interior, pero también para asumir una
acción violenta, que no siempre tiene porque ser armada.
 En el mensaje de Navidad publicado por los gnósticos, el fundador
hace un llamamiento drástico a sus seguidores: "LA DISOLUCIÓN DEL YO”.
Se consigue nacer dos veces, según Samael-Víctor, y para quien lo
logra queda prohibido absolutamente el acto sexual. Explica, este
nuevo Enviado, científicamente, o como conocimiento, la transmutación
gnóstica: "El sacerdote gnóstico en estado de éxtasis percibe la
sustancia cósmica del Cristo-Sol encerrada en el pan y el vino y actúa
desligándose de sus elementos físicos para que los átomos crísticos
penetren victoriosos dentro de los órganos humanos”. Se transforma
así, continúa su perorata, el pan (simiente) en carne solar, el vino
en sangre crística y el fuego santo en sexo-yoga. Explicación que no
es para creer, sino la que se ha de obedecer. Ofrece una sabiduría que
da a conocer el camino de salvación individual y colectivo para toda
la humanidad. Lo cual en este trabajo no queremos lanzar anatema
alguna en contra, ni menospreciar, pero sí analizar y dar nuestro
particular punto de vista, pero sobre todo pretendemos que se sepa.
Que quien lo vaya a practicar conozca de qué se trata previamente y
evite caer en un proceso de manipulación. Y también que las familias
de los afectados conozcan que es lo que ha arrastrado a sus familiares
enganchados a esa doctrina y cómo les ha generado una dependencia
psicológica que les hace seguir y seguir hacia ninguna parte, más que
dar vueltas sobre una irracionalidad.

MILITANCIA
 La participación en una secta comienza por asistir a actos
esporádicos, que se organizan como reclamo, durante ratos libres. Si
se continua interesado el paso siguiente es apuntarse a unos cursos.
Fijémonos que en lo que está interesado es en la doctrina interna de
las secta, que es algo que se desconoce en un primer momento. El
recién llegado acaba convirtiendo una parte de su tiempo libre  en
dedicación total, al cien por cien de todas las actividades. Se llega
a dejar el puesto laboral, la vida familiar, o disminuir el espacio
vital para uno mismo y su entorno porque la dinámica sectaria exige
interés pleno e impone una dinámica obsesiva. El sentido último de
militar es la dedicación absoluta, aunque sea de manera indirecta, a
desarrollar los contenidos de la secta, primero en uno mismo,
interiormente, y luego a los demás, mediante una acción proselitista.
De esta forma el afiliado se implica  algo irreal. En el ambiente
laboral, en las relaciones con gente que no forma parte del grupo u
organización se produce un fenómeno de camuflaje, se disimula el
encuentro con la Verdad. Las meditaciones, las emociones y la
orientación de lo que hay que hacer y decir es dirigido por la
doctrina de la secta. No lo hace nadie en concreto, lo cual es difícil
de entender para quien no ha estudiado en profundidad el fenómeno
sectario. Las sectas aplican una dinámica, una programación mental,
que luego despliegan los adeptos en sus vida particular.  Apenas
dispone el nuevo socio de un espacio de intimidad. Éste es acaparado
por la secta. Incluyendo la relación de pareja. En otras sectas este
paso sucede de manera indirecta, de forma que hay una determinación o
condicionamiento de la conducta que cada adepto acopla a sus
circunstancias. En los grupos gnósticos no. Las relaciones sexuales de
la pareja son definidas por la doctrina y forman parte del
adiestramiento de los seguidores de Víctor Gómez, Samael Aun Weor.
 La militancia en una organización sectaria es obsesiva y sus
principios organizan la vida de los adeptos. Cuando se toma la
decisión de implicarse más los lazos afectivos entre los miembros se
hacen más intensos. Es más difícil de detectar la participación del
adepto como algo dirigido desde la dirección de la secta, pues se da a
entender que se trata de un grupo de amigos, que son reuniones
informales, charlas, o conferencias pedagógicas.  La militancia se
diluye en una convivencia "natural" en el ambiente sectario. El
proceso despersonalizador es más intenso en estos casos, porque el
afectado no es consciente del proceso que sufre.  En una organización
normal hay unos estatutos, unas normas sabidas y sobre las que puede
intervenir o hacer ver que no se cumplen los objetivos o las maneras
de actuar. En una secta se manipulan las normas, "evolucionan" a
medida que se avanza en la dedicación.  Para el adepto su vida íntima
deja de ser personal, se convierte en una pieza más de la
organización. Vida personal y secta se fusionan en una misma
existencia. En los grupos sectarios se disuelve lo íntimo y la
doctrina en una estructura psicológica única. Esto hace que la
afección psíquica de los adeptos sea más peliaguda en los psicogrupos
o grupos de dinámica sectaria.
 Cuando alguien comienza a participar en los cursos de la gnosis el
estudiante cree que va a aprender algo, espera conocer nuevos amigos,
profundizar en alguna cuestión sobre la que ha leído alguna referencia
curiosa. Sin embargo, está avanzando en un proceso de anulación de su
yo, del que no tiene ni remota idea. Lo va asumiendo y hasta
conociendo a medida que se transforman sus ideas, emociones y
percepciones. De esta manera acepta algo que sabido de primera mano
rechazaría.  Con la manipulación se desencadena la  muerte dulce del
yo. Algo que vamos a comprobar aparece como un método táctico en los
manuales de los grupos gnósticos, y también en las demás sectas que
funcionan dentro de nuestra sociedad.  Lo mismo que ocurre físicamente
a quien fallece por culpa de un escape de gas, en el que no se da
cuenta y la persona se adormece hasta que se paran sus contantes
vitales, así ocurre en la aniquilación psicológica de la conciencia.
En muchos casos es reversible mediante un proceso de concienciación,
de saber qué les ha ocurrido. Algo que muchos ex-adeptos, sin
conocerse ni saber de lo que otros dicen, coinciden en explicar como
una descongelación de los pensamientos, las emociones y los sentidos.
 Algo que saca de quicio a los familiares de adeptos y adeptas, y que
hace muy difícil comprender el tema a personas que lo observan desde
fuera sin sufrirlo, es que se trata de una relación entre el entorno y
el adepto. También entre la doctrina y la mente del correligionario.
Se han realizado peritajes sobre la personalidad de algunos adeptos y
no se ha encontrado ninguna anomalía en su conducta y personalidad. El
problema es que tales análisis han sido realizados por profesionales
no especializados en los asuntos de manipulación sectaria. Entre otras
cosas no han propuesto una entrevista del adepto con la familia, para
observar las reacciones y la disparidad de recuerdos y vivencias entre
el afectado y su entorno. Por otra parte muchos teólogos, sociólogos y
antropólogos ven en las doctrinas y textos sectarios una
irracionalidad más entre otras muchas similares que se consideran
religiones. ¿Dónde está el problema? Ni en un lado ni en otro. Ni en
la personalidad del afiliado ni en la organización per se. Está en la
relación de ambos. Es como en el caso de dos substancias químicas
inertes por sí mismas, pero que al juntarse forman un explosivo, más
aún pueden estar juntas y no pasar nada de no darse ciertas
condiciones de temperatura o presión. Lo mismo ocurre con asunto de
las sectas.
 Muchas veces madres de adeptos cuentan cómo sus hijos son amables,
condescendientes y simpáticos al pasar una temporada con ellos, o un
rato. Pero como se toque el tema de la secta se ponen, irascibles,
agresivos y fuera de sí. En la actualidad algunas sectas están
adiestrando a sus seguidores a controlar este aspecto que les delata.
 En este trabajo damos mucha importancia al lenguaje, porque los
textos de Víctor Gómez, Samael,  son un ejemplo magnífico para
constatar como los postulados que predica su autor distorsionan la
realidad y la percepción de ésta.  También para observar como originan
una visión única del mundo sólo comunicable a la gente de la misma
mentalidad y que requiere expandirse para constituir una realidad.  Es
a través del lenguaje como se infiltra la doctrina en la mente del
iniciado y luego las exigencias de los jefes o misioneros se adecuan a
las circunstancias de cada cual. Cada neófito acaba por llevar a cabo
una misión, que se convierte en su destino, mediante la su entrega a
una militancia fanática.  El lenguaje en el que se ve atrapado, lo ha
confeccionado el creador de la doctrina. El gurú desliza significados
y definiciones de un contexto a otro, según su conveniencia y dando un
cuerpo mental o conceptual a sus visiones, alucinaciones, percepciones
imaginarias y demás alteraciones de lo real. Nada mejor que analizar
los mensajes de Víctor Gómez para darnos cuenta de esta situación
tremendamente  manipuladora.
 Los objetivos de un grupo sectario o de cualquier organización de
esta característica son cumplir los deseo del líder o guía-fundador.
Su consecución se convierte en un deber,  en el destino personal de
los adeptos. La participación puede ser ocultada a gente de fuera del
asunto y disimulada, como una actividad cultural, una filosofía
profunda, un conocimiento  del ser humano a través de la cultura
clásica. Lo cual se aprende y luego se cree porque hay unos contenidos
que se ponen en funcionamiento, por el funcionamiento de unas técnicas
para aplicar el lenguaje, de manera que se logra activar la psiquis
humana, lo cual acaba por  afectar a quien cae en la seducción de las
palabras y afectos de adeptos más avanzados y maestros o guías
especializados colocar, literalmente, la doctrina que predican en la
mente, en el pensamiento y las emociones, de sus alumnos.
 En la obra “Glosario Gnóstico” leemos: “No sería posible entender a
los seres estrictamente espirituales que viven allá en la región de
los Elohim, si uno no tuviera desarrollada la intuición”. Hasta el
punto de que el venerable maestro Samael afirma a continuación de su
anterior explicación que el gnóstico intuitivo con una sola letra
entiende, para lo cual: “necesitamos tener una mente simple y pura,
mente de niño”. Lo que quiere decir que no hace falta pensar sobre lo
que dice, sino aceptarlo, bajo la autoridad que le da ser un Elegido,
el Avatara. Para posicionarse y dar validez a sus ideas no argumenta
nada. Su idea que no necesita ser analizada pues es una idea-verdad.
Mediante el desarrollo un lenguaje, inventado y asociado a otros
lenguajes también inventados,  da forma a irracionalidades que forman
su teoría-verdad.  A la vez descalifica a quienes le critiquen: “Todos
esos maestros de la lengua, toda esa pléyade  de académicos modernos,
todos esos complicados intelectuales de nuestro tiempo no son sino
masturbadores de la inteligencia, prostitutas de la mente”. Las
palabras de este venerable maestro atraen con frecuencia a quienes se
posicionan contra el sistema por frustraciones personales o por
asqueamiento existencial. Luego el grupo se encargará de ofrecer un
sentido a la vida de estos desencantados y promete un éxito
esplendoroso en el más allá.
 En la obra “Misterios mayores” no puede ser más claro su autor: “El
intelecto es la función negativa de la mente, es demoniaco”: De manera
que tiende una trampa con el lenguajes para controlar la conciencia
del adepto. El miedo a fracasar en la iniciación, cuyo logro requiere
unas exigencias especiales, hace que el adepto se imbuya de una
ignorancia "ilustrada", con teorías raras y caóticas, llenas de
términos y explicaciones que sus defensores creen que son verdades
profundísimas y no aportan nada, ni quieren decir nada en realidad.
Ahora bien para impresionar y hacer ver que las enseñanzas gnósticas
están de vuelta de todo, su fundador cita a Kant, nombra a Bacon,
Aristóteles y otros autores para corroborar lo que él dice o matizar
sobre los estudios y pensamientos de dichos personajes del
conocimiento humano. Bastaría a los seguidores de sus predicaciones
leer a estos autores de la filosofía universal para desmontar el
tinglado teórico de Víctor Gómez, Samael Aun Weor.
 Para el creador de la gnosis samaeliana, “la lógica transcendental es
la lógica de la intuición, la lógica del infinito, la lógica del
éxtasis”. Semejante idea absurda  no se demuestra con razonamientos
sino al  hacer ejercicios de sugestión y de relajar el cuerpo con la
finalidad de provocar un estado placentero, que asocian al éxtasis,
para comprobar los efectos prácticos de la doctrina gnóstica, cuando
no es más que una falsa asociación de ideas con sensaciones provocadas
para tal fin. Darse cuenta de esta falsedad permite una toma de
conciencia de lo que supone el desarrollo de una doctrina
psicológica.
 Para el profesor de filosofía, Manuel García Morente, el arte y la
filosofía se unen por la intuición. Esta cualidad es lo que nos da
súbitamente el ser, su percepción directa. Henry Bergson  analiza esta
capacidad para dar respuesta al anhelo de una nueva espiritualidad y
desarrollar lo que se conoce como nueva espiritualidad. La diferencia
es que desde la filosofía y el razonamiento, la intuición es un
proceso consciente, que va encontrar unos límites precisos, en los que
lo que cualquier conclusión no va a traspasar los límites  de las
relaciones sociales, ni tampoco de las referencias personales con uno
mismo.  Para los filósofos idealistas hay partes de la realidad en la
que no penetra la ciencia, pero no les da pie  a inventar cualquier
ocurrencia y la transformen en un principio absoluto, aunque sólo sea
por un sentido básico de cordura y sensatez.
 Los intelectuales se han parado a pensar. No ofrecen verdades.
Proponen a quienes se interesan en sus obras que piensen por ellos
mismos y desde la crítica. Las sectas, por el contrario,  ofrecen
modelos cerrados, absolutos, revelados, sin ninguna garantía de la
revelación, más que la que ya consta en su propia invención. En el
tema de la intuición es determinante exponer que una cosa es esta
capacidad de percepción abierta y pensar sobre sus efectos, y otra es
entender que anula la propiedad intelectual de reflexionar. Porque es
bien distinto captar directamente un concepto, mediante una imagen o
una idea, por ejemplo, que eliminar el razonamiento per se.  la
intuición filosófica da respuesta a una inquietud, se resuelve sin
argumentar para conseguir resolver un conflicto, generalmente
interior. Surge y brota del sujeto como fruto directo de su
experiencia y saber. Otra cosa es la intuición sectaria que la fabrica
un grupo. En este caso se trata de la fijación de un modelo teórico
que penetra en el inconsciente del adepto, para salir en la nueva
conciencia sectaria, como si fuera algo genuino, cuando no lo es.
 Bergson ya a comienzos del s. XX, se percata de la gran manipulación
que aparecen en "círculos de peligrosa irracionalidad". Comenta en su
obra sobre metafísica: “manipulando símbolos se fabrican realidades”.
Observa  que  las palabras son símbolos, no parte de las cosas. ¿Es
esto aceptar una única realidad? Ni mucho menos. Es desarrollar la
pluralidad de múltiples realidades que se pueden interpretar y crear.
Lo que Bergson llama “evolución creadora”. Pero, para esta autor, se
trata de no encerrarse en las creaciones conceptuales. Filosofar, para
este filósofo es “invertir la dirección habitual del trabajo del
pensamiento”.  Ni la reflexión ni la creatividad pueden falsificarse
con un modelo imaginario convertido en verdad al que luego se va a
someter a los adeptos  para establecer una militancia ciega, que es lo
que ocurre en las sectas.
 Trascender los sentidos no quiere decir que valga cualquier idea para
resolver las grandes inquietudes de la humanidad. Puede ser un
delirio, por muy elaborada que esté una doctrina y con un sofisticado
lenguaje que lo adorne. Hay muchas patologías mentales, que al vivirse
individualmente se detectan con facilidad. Muchas de ellas crean su
propio lenguaje, que al ser individual se aísla en el paciente y no
permite la comunicación. Se puede observar en la pérdida de la
realidad cierta belleza, cierto encanto y originalidad, que da opción
a una terapia creativa, pero que debe basarse en  separar lo creado de
aquello que anula los vínculos con la realidad. No entendamos ésta
como algo objetivo, sino lo contrario, nos referimos a la realidad de
uno mismo y la visión subjetiva que conlleva. La patología psíquica
no se vive como un punto de vista, se hace, por el contrario,
objetiva y se adueña de quien la padece. Las sectas ofrecen la
objetividad máxima, la verdad absoluta. De esta manera sus esquemas
mentales anulan todas las demás realidades, incluida la personalidad
del adepto, al que se le exige matar el ego.  Desde el punto de vista
de la filosofía oriental  este término quiere decir abrirse para
acabar con el encierro de la visión que cada cual tiene de sí y del
mundo desde uno mismo.
 Es muy complejo diferenciar una invención falsa de otra  real. No es
el contenido lo que lo va a definir esta distinción. Lo corrobora la
certeza del mensaje que diga y las referencias que se aporten. Todo
aquello que queda fuera del tiempo, del un lugar concreto  y de las
percepciones comunes de todo ser humano no se va a poder mostrar.
Cuando esto sucede se trata de un efecto imaginario que no por
percibirse es real. Más aún puede uno en su delirio acertar en el
contenido de lo real, pero no por ello deja de serlo. Lo que  marca la
diferencia es la vivencia de aquello que se piensa y se cree. No
reducimos, como algunos teóricos hacen, la realidad psíquica a  sufrir
o ser feliz. Pues esta percepción o estado anímico es independiente, o
puede ser efecto o causa de un delirio, pero no lo define. Una persona
que padezca celos posee tal deformación psicológica,
independientemiente de su sufrimiento. Es una vivencia interior, que
tampoco depende de que su temor sea cierto o no.  Los celos aparecen
por sí mismos.
 No pocas veces amigos de familias afectadas aconsejan que se deje al
sujeto atrapado en la secta ya que es feliz en ella Pero hay una
necesidad por parte de los padres de informarle, de hacer algo, porque
detectan que es algo artificial, anormal. Como comentan algunos
afectados: "es una felicidad hueca".  Lo que es cierto.  La felicidad
o el bienestar no es sólo ausencia de dolor o de sufrimiento, como
sucede a los adeptos. Sería lo mismo que si a una persona le
anestesian para toda la vida, ¿permitiríamos esta situación a un ser
querido? No va a tener dolores de barriga, ni de muelas, ni nada. Pero
hemos anulado sus sentidos y su conexión con la realidad de la
percepción humana. Los fanáticos tienen anestesiada la mente. Esa es
su felicidad y su arma de cara a doblegar la voluntad de los demás.
No pueden sentir afecto mas que a través de la doctrina que profesan.
En los gnósticos no pueden tan siquiera  compartir un orgasmo con su
pareja, ni individualmente. Pero su relación sexual es cósmica y se
sienten “felices”, por la anestesia de la doctrina que les han
inculcado con técnicas de manipulación.
 Pongamos un ejemplo. Alguien puede pensar y creer que su vecino es un
agente de los servicios secretos, la CIA.  Puede ser cierto. Puede no
serlo. ¿Qué lo sea o no va a indicar que sea un  pensamiento
delirante? No, pues puede ser un error, si su vecino no es un agente
de la CIA. O si es un delirio puede haber acertado si sí lo fuese. En
este caso ¿se confirmaría que el delirio es una intuición que puede
llevar al conocimiento? En absoluto. Una persona razonable lo sospecha
si tiene elementos de juicio, como que viene de América, que no tiene
un horario fijo, que gasta mucho dinero sin ingresos reconocidos y que
habla con la policía frecuentemente. Puede ser o no. Pero quien lo
sospecha no da por verdad su sospecha. Si cree saberlo con un grado de
certeza que para él es fiable. Puede denunciarlo a alguna autoridad, o
no hacer nada y evitar hablar con él de cosas personales. No le cambia
la vida. Ni le va ni le viene. Sin embargo si es algo que a uno le
viene a la cabeza, sea o no verdad, y no deja de dar vueltas a la
cabeza a ese asunto. El que tiene esa certeza como delirio interpreta
cada gesto de su vecino. Deja de hacer su vida normal. Se esconde al
salir a la calle. Se disfraza para que no le reconozca, guiña el ojo a
los transeúntes creyendo que así les avisa de que su vecino es un
agente de la CIA. Incluso puede pensar que va a poner una bomba
nuclear en su piso y le puede llegar a matar, como consecuencia de su
pensamiento obsesivo. Aun cuando fuera cierto no dejaría de ser una
conducta delirante la suya, que puede coincidir con la realidad, por
un acierto, no por un conocimiento o certeza.  Pensemos el mismo
ejemplo pero que se sospecha de que es un extraterrestre. No tenemos
manera de comprobar que no lo es más que no creyendo en que exista
vida inteligente en otros planetas. Las historias que aparecen en no
pocas películas de ficción son creídas por muchas personas y se enseña
y contagia como delirio en algunas sectas.  ¿Creerlo es síntoma de
delirio? No, puede uno argumentar que podría ser cierta la vida
extraterrestre y conocer a quienes vienen de otros planetas debido a
unas características de su mano derecha y que, según determinadas
teorías, existe la posibilidad de que fuera un ser de otro planeta.
Quien así lo piense puede estar equivocado, pero deja de ser un error
o acierto cuando  su idea le hace desconectar de la realidad.   En
caso de un delirio el afectado cambia su vida, trata de buscar
cómplices a los que convencer.  Cualquier movimiento como rascarse en
la oreja puede convertirse en el delirio en una señal, un símbolo, que
reafirma esa idea, real o irreal, y la fija cada vezn más en su mente.
Además el paciente del delirio es feliz porque se siente importante de
estar cerca de algo tan especial. Deja el trabajo para no perder la
pista del vecino ni un minuto. Cada vez se convence más.  No es un
fallo de su lógica, sino de su pensamiento. Tampoco es un acierto en
caso de que fuera lo que cree, sino un efecto de su percepción
psicológica que le lleva a una desconexión de la realidad, empezando
por la suya propia.
 La capacidad delirante no es algo nuevo, sino que en épocas
pretéritas sucedió, incluso de manera colectiva, al socializar tales
visiones. Fue el caso de la creencia en los elementales, en las
fuerzas "inteligentes" de la Naturaleza, como espíritus con conciencia
o sobre los incubos y sucubos, espíritus con los que muchas personas
creyeron mantener relaciones sexuales, lo cual creyeron como algo
real, no imaginado y una gran parte de la sociedad de la época en que
se vivió esta creencia creyó que era posible y cierto. Lo mismo sucede
hoy en grupos cerrados, alejados del conocimiento científico que
proporciona la evolución y el progreso humano. En los más variopintos
grupos y sectas de toda índole. Extraterrestres que hacen experimentar
abduciones, contactos con ellos. Esotéricos, ocultistas, o
nuevaerianos que esperan a Maitreya y mientras tanto ven sus signos
por doquier.  Huellas que  hasta les fotografían confirmando su
veracidad  el visionario Benjamin Creme. Tales visiones se propagan en
la revista “Emerger mundial”. Sus seguidores justifican en la bondad
de sus propuestas, en preocuparse por el hambre en le mundo y demás el
sentido verdadero de sus ideas y la necesidad de extender sus visiones
fantasiosas a todo el mundo, cuando una cosa nada tiene que ver con la
otra.
 Los textos de Samael Aun Weor van cargados de una exagerada emoción,
de temores, de insinuaciones, de expectativas de grandeza,  que
activan los mecanismos del inconsciente del adepto. La vivencia de una
creencia dentro de una secta convierte unas teorías y unos textos en
el contenido real de algo que está fuera de la realidad. Al enseñarse
la Verdad en cursos y hacer que los apóstoles del conocimiento supremo
se dediquen a captar gente la creencia sectaria se convierte en algo
contagioso. Lo que enseñan los maestros gnósticos es a desconectar de
la realidad psicológica primero. Luego a desconectar del entorno en el
que viven, empezando por la familia. Pueden vivir con los padres y
hermanos, pero como indican muchas familias afectadas, “están idos”,
“no reciben”, “no es el mismo”, "están ausentes".  Semejante situación
es el resultado de unas técnicas de manipulación, las cuales se han
expuesto en el libro “Las sectas al descubierto”.  Pero tales son
impulsadas por unos textos, un mensaje, que ha creado el fundador de
los grupos gnósticos y da contenido a las técnicas manipuladoras de la
mente: “Resulta espantosamente doloroso  el trabajo que el Cristo
Íntimo  tiene que realizar dentro de nuestra propia psiquis” (La Gran
Rebelión, pág. 100). “En el trabajo de la disolución del Yo,
necesitamos entregarnos por completo al Cristo Interior”, lo cual las
instrucciones de los cursillos permiten adecuar en la mente del adepto
mediante una inversión de valores. La doctrina se incrusta psicológica
y emocionalmente  con una reelaboración del lenguaje y del significado
de las palabras, las cuales van a tener dos contextos, uno exotérico,
hacia afuera, y otro esotérico, hacia dentro. Dice don Samael, don
Víctor Gómez: “La moral convencional de nada sirve, es esclava de las
costumbres, de la época, del lugar”.  Puede incluso tener razón, pero
sitúa su afirmación fuera de la realidad, es ajena a  lo real, y
aprovecha el desencanto de muchos jóvenes hacia las condiciones
sociales para empujar al estudioso de sus textos a una evasión de sí
mismo y de sus circunstancias.
 Las prácticas y ceremonias no alientan una creencia, sino que afectan
directamente a la psicología del adepto. Para contrarrestar las
críticas y las observaciones que los familiares hacen sobre los
cambios que despersonalizan a los miembros de la gnosis, el mismo gurú
ofrece el antídoto: “El Cristo rebelde de inmediato recibe
calificativos como los siguientes: blasfemo, hereje, malvado,
profanador, sacrílego, etc”.  Ser recriminado se convierte, para los
seguidores de Víctor Gómez-Samael, en un orgullo.  Supone, creen, el
comienzo del camino de la iniciación. Iniciación a los misterios que
serán revelados poco a poco, cuando en realidad es la iniciación en un
delirio colectivo. El gran error inicial de muchas familias es
precisamente criticar, regañar al afectado por la gnosis, tras ver sus
transformaciones y comportamientos incoherentes y absurdos, porque
entran en el juego de la programación psicológica que ha diseñado con
su psicodoctrina quien funda tal corriente sectaria, a partir de
percibir, fruto de su mente, alucinaciones místicas de tipo mesiánico.
Quienes militan en esta historia quedan atrapadas y perturbados por
unos pensamientos nuevos que comienza a tener. No sólo aprende el
delirio, sino que desarrolla la capacidad para delirar, en forma de
creencia práctica. Lo cual es terrible para las familias que ven como
esto sucede a sus seres queridos impunemente y sin posibilidad de
hacer nada.
 La transmisión del conocimiento, la gnosis, es el contagio de un
estado delirante y el aprendizaje de poder distorsionar la realidad.
Quienes militen en tal proceso acaban por ver, sentir y percibir todo
aquello que el venerable maestro enseña. Y lo viven de buena fe. Esto
es algo que tenemos que entender desde fuera de esa militancia. Los
adeptos piensan y razonan sobre la base de una nueva experiencia.
Experiencia que obtienen de haber “experimentado” una serie de
ejercicios que ponen en práctica las enseñanzas del Maestro.
Comprueban en su mente algo que no existe, pero que sí existe para
ellos y los demás compañeros. Decimos que no existe porque sucede sólo
en su mente, pero ni siquiera podemos admitir el subjetivismo de tal
constatación, porque para vivirlo han tenido que anular su ego, su yo,
su personalidad. Y para lograr esto deben romper sus lazos afectivos y
de convivencia con el entorno. Se puede vivir al lado de los
familiares o de los compañeros de trabajo, pero el adepto se aísla
psicológicamente, mediante las interpretaciones que aprenden de los
textos de su líder. No obstante las posibilidades de interpretación
son pocas en unos escritos  cerrados y autoritarios: “Hasta nuestra
misma identidad personal debe perderse para nosotros mismos. El cambio
debe ser absoluto y ni siquiera nuestra identidad personal actual debe
seguir existiendo” (El Pistis Sophía develado”, pág. 197)
 Víctor Gómez, para elaborar su delirio y transformarlo en doctrina se
adentra en el lenguaje de creencias ya existentes, en mitos, leyendas
y simbolismo esotérico, para adaptar a su visión delirante un lenguaje
religioso. Su doctrina proviene de una alucinación. Por tal motivo  no
transmite una teoría sino que induce una manera de percibir la
realidad. La técnica de manipulación en las sectas se aplica con algo
tan invisible y tan potente a nivel de pensamiento como es un
lenguaje.   En el libro “Sí hay infierno ....” podemos leer: “Al
entrar en los Mundos de los Infiernos, he visto a los tenebrosos
horrorizados, los he escuchado exclamar <¡defendámonos!>. Ellos han
sentido pavor de mi presencia. Soy un demonio blanco para ellos. El
diablo es cuestión de contraste, de oposiciones” (pág. 259). Cuatro
páginas más adelante se lee: “En la Edad Media ciertos elementos
reaccionarios comprendieron que Samael Aun Weor, mi ser interior, el
quinto de los siete, enseña la sabiduría oculta revolucionaria. Dieron
a la sombra oculta del Logos el nombre de Samael, es decir me trataron
de diablo por el delito de no encajar en sus moldes tan tremendamente
estrechos”. De esta manera a quienes induce su fantasiosa percepción
del mundo les pone en el papel de perseguidos, que es lo que tienen
que representar, lo cual encaja perfectamente con la reacción de la
gente ante sus conductas anómalas, pero no por ellas en sí, sino por
ser guiadas por una mentalidad ajena al sujeto que las practica, Desde
la dirección de la secta se modela su nueva manera de ser, a partir de
la construcción de eso que llaman “ser íntimo”.
 El nombre de Samael es elegido por Víctor Gómez para quedar arraigado
en la historia mitológica de su delirio. Recoge elementos de los
evangelios cristianos, de los apócrifos y de leyendas de diversos
grupos herejes, para seleccionar todo aquello que encaje con su
percepción de visionario. Tal como cuenta Max Heindel, las leyendas de
los planteamientos gnósticos originarios y posteriores deformaciones
sobre la base de elucubraciones fantásticas, el luciferario espíritu
Samael se ayuntó con Eva, pero fue expulsado por Jehová, quien lo
separó de ella antes del nacimiento de su hijo Caín, al que por eso se
le llama “hijo de la viuda”. Los engendrados por el luciferario
espíritu de Samael heredaron de su divino ascendiente ser agresivos,
dotados de gran iniciativa, pero rebeldes a todo freno y autoridad,
tanto divina como humana. Lorca Campuzano en el libro “Las caras
ocultas de Dios” explica que se denominan luciferinos a los grupos
adoradores de Samael, entre los que circunscribe a los cátaros, y
albiguenses. Cainitas son, según este autor, los grandes rebeldes
contra Dios: Caín, Judas, Esaú ... y los Ofitas adoran a la serpiente,
fuerza rebelde contra Dios. En este imaginario marginal se sitúan las
sectas esotéricas y ocultistas. Lo cual sirve a los gnósticos,
seguidores de Víctor Gómez, para “normalizarse”, pues forman parte de
un contexto teórico en el que pretenden asentar los textos que
componen su doctrina.
 El fundador de los grupos gnósticos habla, y así lo recogen sus
transcripciones escritas, como si conociera de primera mano
acontecimientos bíblicos y hasta los cotilleos de sus protagonistas:
“La secta gnóstica de los Iscariotes estaba especializada en el
evangelio del gran maestro Judas, fiel discípulo de nuestro señor
Jesucristo. A Judas, no se le ha hecho justicia, a pesar de ser el más
exaltado de los doce”. Una distinguida dama gnóstica le pregunta por
qué Judas fue un traidor. A lo que responde Samael, Víctor: “Bien
saben los hermanos masones que son tres los traidores de Hiram Abiff,
Jesús.  Judas es el demonio del deseo, que traiciona al Cristo
Íntimo”.
 ¿Cómo puede saber, Víctor Gómez,  todo este tipo de cuestiones de
primera mano? Se puede preguntar el lector, lo mismo que quien se
inicia en su sabiduría. El Venerable maestro lo cuenta en secreto para
sus adeptos: “Sucedió que cierta noche fui llamado telepáticamente por
un grupo de maestros  de la venerable Gran Logia Blanca”. Tras una
exhaustiva investigación se llega a la conclusión de que no hay
constatación alguna de tal hecho. Pero es porque  le llaman, parece
ser, a través de la mente. Y continúa su relato fantástico: “Flotando
en el espacio, me posé suavemente sobre la azotea de un gran edificio.
Me recibieron los adeptos de la Fraternidad Oculta con exclamaciones
de júbilo diciendo: “Ha venido el arcángel Samael”. Y después de los
consiguientes abrazos y salutaciones fui interrogado de la siguiente
forma: “Tú como avatara de la nueva era de acuario debes respondernos
sobre la conveniencia o inconveniencia de entregarle a la humanidad
terrestre las naves cósmicas. Es de gran responsabilidad vuestra
respuesta”. Hincado de rodillas, vi entonces, con mi sentido espacial
del uso que los terrícolas podrían hacer en el futuro de tales naves.
El ojo de Dhagma me permitió ver dentro de tales males, en un futuro
inmediato, comerciantes, prostitutas, dictadores, etc. viajando a
otros planetas del sistema solar, llevando la discordia a rincones del
Universo. Pasaron los años y todo quedó resuelto. Mi padre que está en
secreto dio la respuesta adecuada. Selección del personal humano.
Entregar esas naves a ciertos grupos muy selectos de la humanidad. No
está de más decir a nuestros amigos que ya ciertos grupos aislados
poseen esa clase de vehículos espaciales”. ¿Dónde? se preguntará el
lector. En una zona del Himalaya. Pero no se puede comprobar, pues es
una zona inaccesible.
 Con su experiencia alucinante, Víctor Gómez se proclama: “Yo Samael
Aun Weor soy avatara de la quinta raza”; “Yo Samael Aun Weor,
Venerable maestro de los Misterios mayores”; “Vivimos en el Edad de
Samael, el 5º de los Siete. Se ha iniciado el retorno hacia la gran
luz”. ¿Trasmite algún tipo de conocimiento?. No. Lo que hace es crear
expectativas. Rompe la cadena lógica del pensamiento, para fomentar
impactos emocionales, propone dudas vacías de contenido que responden
a un lenguaje estructurado en torno a la verdad revelada, la cual
proviene de  la mente de Víctor Gómez, lo que traduce como telepatía,
viajes astrales y demás zarandajas. El resultado es la transmisión de
un delirio, cuya base empírica se obtiene mediante ejercicios y
ceremonias, los cuales además generan una adición tremenda, sobre todo
porque se estimulan alucinaciones conceptualizadas, a partir de un a
experiencia primaria como es la sexualidad, la cual deforma la
intimidad para ofrecer un fundamento sensible que “convence” y “hace
feliz al adepto”. Felicidad que viven realmente, aunque desde fuera se
observe en ellos una conducta anómala, una pose tensa y cínica. Se
trata de un malestar convertido en satisfacción y goce. Lo mismo que
quienes sienten placer con el dolor o provocándolo lo que da lugar a
una parafernalia  sadomasoquista. La diferencia estriba en que frente
a una opción personal, en los grupos gnósticos sucede una manipulación
externa que dirigen los misioneros, para imponer a sus adeptos una
conducta y una manera de ser adecuada para la consecución de sus
objetivos.
 En muchas ocasiones desde las instituciones del Estado de Derecho se
alude a la exigencia de respetar todo tipo de creencias. Lo que para
nada se pone en cuestión. Lo que también es una exigencia intelectual
y democrática es poder hacer una crítica o un análisis  y estudios
sobre la fe en diversos contenidos doctrinarios. La conclusión a la
que llegamos, tras estudiar el fenómeno sectario, es que el saber
gnóstico no es una creencia sino un proceso delirante que forma una
cadena de transmisión de su propia enajenación, cuyos efectos los
adeptos lo perciben de manera deformada. Donde ven gigantes hay
molinos. ¿Por qué son molinos y no gigantes? Porque para que sean
gigantes los seguidores del imaginario gnóstico deben trasladarse a un
estado de ensoñación, recurrir a una teoría que supone llevar la
doctrina que predica Víctor Gómez-Samael al contexto de nuevas y
fantásticas dimensiones. Pero sobre todo porque cuando se va a
constatar cualquiera de sus contenidos, cuando se hace real fuera de
un estado mental concreto, sugestionado y condicionado mediante
técnicas de automatización de conductas y percepciones, el aspa del
molino rompe la lanza. ¿Es que en ese momento se transforma y cambia
su apariencia? Pero el molino es visto por todos. El gigante sólo por
quien se lo imagina, es decir lo visionan (crean una visión, que no es
lo mismo que ver) únicamente el grupo selecto, los elegidos. El
problema de las sectas es que ni siquiera se puede defender un
comportamiento quijotesco y romántico ante la vida, sino más bien lo
contrario. Los fanáticos de cualquier  idea o creencia  se creen unos
superhombres y actúan de manera egoísta, mezquina y cínica, pero no
siendo ellos los sujetos de tal actitud, sino que el núcleo de la
voluntad es el grupo en el que militan. La deformación de la realidad
es tal que se ven a sí mismos justamente como lo contrario, héroes que
luchan por el bien, soldados-santos, guerrilleros de la libertad,
misioneros de una nueva era, apóstoles de la verdad, etc., etc.
 Un ex-adepto de los grupos gnósticos explicó de manera muy gráfica
qué es lo que le había sucedido para ser atrapado en una dinámica
irracional: “En la secta ocurre lo mismo que en los espectáculos de
ilusionismo. Cuando el mago hace un truco el espectador que sale para
ponerle a prueba cree que es él quien elige la carta que va a
adivinar. En realidad es el mago quien la ha elegido.  Hace que cojas
la que él quiere”. La manipulación de la mente es posible con la
aplicación de ciertas técnicas psicológicas para el control de la
personalidad, porque consiste en activar una manera de funcionar de
nuestro cerebro, capaz de crear imágenes y de percibir muchas veces de
acuerdo a los deseos o a sugestiones externas, lo cual da lugar a
crear trastornos de la conciencia que se consideran manifestaciones
superiores de espiritualidad, cuando nada tiene que ver con el factor
religioso ni la dimensión metafísica.
 Aquel ex-adepto, Dany, puso un ejemplo para explicarse a sí mismo su
vivencia en la gnosis de Samael: cuando alguien ve una mancha de tinta
o una nube y no percibe ninguna forma concreta, si hay otra persona
que le sugiere un dibujo o le apasiona gritando sobre la imagen de una
cara, ésta se acaba viendo, según más o menos el grado de
sugestionabilidad de la persona, pero el caso es que dicha influencia
afecta a los sentidos, porque no solamente se cree lo que le dice otra
persona, sino que lo percibe físicamente.  Lo mismo, pero de manera
más sofisticada altera los sentimientos, la voluntad, la facultad de
pensar y la manera de ser. Es en ese espejismo que uno se imagina en
el que el adepto queda atrapado. Es entonces cuando lo imaginado
aparece como real. Lo cual genera un estado de exaltación y de
experimentación de la “verdad”, por absurda que pueda parecer. Adecuar
a esa nueva realidad el entorno y el mundo se convierte en una misión.
No importa dar la vida por la Causa, pues morir por ella es una manera
de formar parte de esa verdad, no sólo de servir a su desarrollo. Por
eso los extremismo ideológicos o doctrinarios acaban creando dinámicas
de suicidios colectivos o de ejercer la violencia, matar, eliminar o
despreciar (según las exigencias doctrinarias, pero la actitud del
fanático es la misma en cualquiera de sus manifestaciones) a aquellas
personas que forman parte del mundo externo a su verdad, que en
definitiva son representantes o servidoras el mal, de manera  que
impiden el desarrollo de las intenciones mesiánicas o apocalípticas
que predice el iluminado de turno.
 El doctor Jacqueline Renaud ha estudiado el fenómeno del fanatismo
desde el aspecto neurobiológico. Ha observado que en el fanatismo un
modelo de voluntad y de fe se imprime en el cerebro al servicio de una
Verdad Absoluta. Es posible aplicar las técnicas de fanatización a
todo ser humano, de ahí que sea muy importante prestar atención a este
fenómeno, que sin embargo se sigue considerando algo anecdótico.  Una
de las conclusiones de su trabajo es que la conciencia se puede
enseñar, formar, de manera inteligente, pero también de manera
sensible, por lo que es vulnerable a la manipulación psicológica. El
resultado de sus estudios es que tras conocer el funcionamiento de las
estructuras cerebrales se puede afirmar que la vía del razonamiento se
encuentra en la corteza cerebral, mientras que la vía emocional
depende del sistema límbico. La comunicación nerviosa se hace en el
sentido que va de la parte emocional a la racional, no al revés.  De
esta manera comprueba cómo las emociones pueden dirigir la actividad
del sujeto, mientras que el razonamiento simplemente puede modificar
los impulsos emocionales.
  La creencia, desde un punto de vista biológico, aparece en el
registro cerebral afectivo-emocional. De esta manera, el doctor
Renaud, determina que existe una barrera biológica que separa la vía
emocional de la razón, pero no funciona con un rigor absoluto. Las
creencias son manifestaciones afectivas y siendo una percepción
subjetiva se convierte en certeza objetiva. Surge de la estructura de
la mente. Una secta destructiva lo que hace, mediante esta facultad
propia del ser humano, es poner la voluntad del adepto al servicio del
líder o le obceca en el cumplimiento de una doctrina, lo cual ya no es
el desarrollo de una fe, sino la aplicación de unas técnicas de
persuasión, de control mental y de anulación de la personalidad
(disolución del yo). Mediante la información emocional se controla la
conciencia y el pensamiento del adepto.  Jacqueline Renaud explica
cómo funciona la programación mental, la cual se desarrolla en varias
fases: a) La identificación con el líder. b) Entrenar al adepto,
mediante ceremonias y ritos para automatizar el comportamiento. c)
Trasladar la influencia afectiva a la influencia intelectual, sin que
sea detectado por la víctima. Las sectas bajan las defensas de la
conciencia del adepto, mediante un incremento de horas de trabajo, o
añadir a las tareas domésticas y laborales, las de la secta, que
apenas dejan tiempo para uno mismo ni para su entorno más inmediato y
familiar.  Otra manera de debilitar la voluntad es cambiar pautas
alimenticias y ofrecer un sistema de pregunta-respuesta a cualquier
duda, de manera que no quede espacio para la reflexión autónoma e
individual. Todo lo cual se vive en la secta con un interés
desorbitado, debido a que sucede en un ambiente psicológico individual
y de grupo, basados ambos en una enorme tensión emocional, bien sea
ante la espera de la llegada del fin de una era, o directamente el fin
del mundo. O una emoción a flor de piel ante la defensa del grupo, lo
que le lleva al adepto a mantener un estado de alarma permanente.  O
ante la superación de unas pruebas de iniciación para lograr escalar
en el camino de la perfección o la santidad.
  Pensemos que la mayoría de las veces el manipulador no lo hace a
propósito, se limita a aplicar una dinámica que funciona
manipulativamente por sí misma. El origen de semejante actividad que
tergiversa la realidad se encuentra en un delirio y su posterior
desarrollo. Jacqueline Reanud sitúa anatómicamente la programación
mental en el lóbulo frontal del cerebro, lo que indica que sucede en
el mecanismo íntimo de la célula nerviosa. El problema, vemos
entonces, no está en la creencia, en creer, sino en el control
psicológico, sea a través de una creencia, una ideología o una
dinámica de grupo que imponga modelos de referencia, bien  desde la
conducta emocional o por el prototipo de un nuevo ser social, lo cual
puede trasladarse al conjunto de la sociedad, como forma de
estructurar un orden totalitario.
 No es fácil identificar la manipulación. Tal como proponen H.
Bernesch y W. Schamandt, en su manual de autodefensa comunicativa, la
manipulación ocupa una pequeña parte de la esfera de las influencias.
El problema es cuando esta porción ínfima dirige el funcionamiento
total del cerebro. Ambos autores destacan cinco manipulaciones
psíquicas, de las cuales hemos comprobado que se dan de lleno en la
manipulación de las sectas. 1.- Manipulación de las ideas. Se modifica
la sucesión lógica de los pensamientos, siendo posible colocar juicios
y criterios manipulados dentro del sistema mental afectado. 2.-
Manipulación de necesidades. Necesidades que no son estrictamente
necesarias, como puede ser el deseo de salvación, de perfeccionarse,
de convencer a los demás o la necesidad de hacer la revolución, se
agudizan de manera que los deseos del adepto se intensifican al
considerar que son necesidades imprescindibles. De tal manera que se
da prioridad a los objetivos de la secta o de la Causa, antes que a
las necesidades familiares.  3.- Manipulación del sentimiento. Una
hipersensibilidad hace que se extremen los sentimientos, sobre todo de
tipo místicos o de victimismo, lo que llega a anular el pensamiento
razonado. 4.- Manipulación de la uniformidad colectiva. De esta manera
se impone una conducta y una norma general para todo el grupo que
asume una doctrina 5.- Manipulación de símbolos. Este es muy
importante en el ámbito de las sectas. Bernesch y Schamandt, referidos
a la manipulación en general escriben: "Algunas tendencias clave del
subconsciente se transforman en símbolos de validez general, que deben
empujar ineludiblemente a formas de conductas que conviene al
manipulador".  Comentan que la manipulación es por su propia
naturaleza una acción oculta, que no puede saber la víctima, pero
tampoco  quien la ejerce necesita tener conocimiento de las causas de
su actividad, sino que le basta con aplicar las correspondientes
técnicas.
 Para el fanático su doctrina o ideología se convierte en un guión que
debe seguir, cueste lo que cueste, para cumplir con su compromiso. Al
cabo del tiempo ya no es que deba hacer lo que sugiere o manda la
secta, sino que lo realiza de manera automática. Cuando se ha estado
en una secta los recuerdos se viven de manera diferente según se
recuerden momentos de antes de haber estado en la secta, durante la
militancia en ella o después.  Durante la militancia extremista sucede
una transformación global de la personalidad, que todo el que ha
pasado por tal experiencia lo sabe muy bien y es difícil de explicar.
Durante la entrega a un ideal pasionalmente o a una doctrina, acontece
un efecto deformador de la mente . Se sustituye la voluntad individual
por la del grupo y el pensamiento por la intuición. De esta manera
cualquier mensaje de los maestros o líderes se impregna en la mente.
Tal situación viene descrita y definida en los textos que dan origen a
la secta. Algo que comprobamos de manera ejemplificadora en los
escritos de Víctor Gómez, Samael Aun Weor.
 En los fundamentos de la construcción del fanatismo intervienen dos
factores esenciales. La psicología y la teoría. El primer factor si
sucede fuera de una agrupación y no se encauza en un sentido creativo
desemboca en alguna patología mental. El segundo, por sí mismo, si no
convence a nadie, se considera doctrina extravagante y poco más. La
unión de ambos factores es el desencadenante de la manipulación
sectaria. En el factor psicológico inciden muchas experiencias propias
del afectado, como el desencanto de la realidad, la angustia por la
incertidumbre de la vida cotidiana, que puede ser ante el futuro, la
muerte o la incomprensión de su sentido de la existencia y de
insatisfacción con todo lo que le rodea que hace que se relacione con
los demás de manera angustiosa.
 Una persona puede creer que es Napoleón Al contárselo a alguien queda
reconocido como un sujeto sin cordura. Ahora bien, puede elaborar una
teoría en torno a su delirio según la cual en verdad es la
reencarnación del Emperador francés.  Además puede coincidir su visión
con la de otros que se consideren soldados de Napoleón. O bien con el
delirio de quienes se creen llamados a algo especial, indefinido.
Estar al servicio de Napoleón en el mundo actual puede resultar
atractivo. Algo no poco común , quizás no sea con un ejemplo como el
indicado, pero sí en el deseo de ser famoso o colaborar con alguien
conocido por toda la humanidad. Algo sobre lo que fantasean jóvenes y
que encuentran en una secta la oportunidad de dar rienda suelta a sus
pretensiones de grandeza.  Muchos programas de televisión aprovechan
este resorte psicológico para ganar audiencia y fomentar el culto a la
fama. Todo puede quedar en una expectativa, en una ilusión, pero
cuando entra en juego una teoría como ocurre en las sectas, la
doctrina traduce el delirio a lo real, y el afán proselitista y la
obsesión por cumplir con su destino hace que pueda ser posible.  ¿En
qué afecta a la sociedad? En que un grupo minoritario puede decidir
atacar al mundo, para cumplir con su misión o destino, que puede ser
religioso, político o histórico.  Tal es lo que sucede con los grupos
terroristas.
 La diferencia entre una creencia y el fanatismo no se mide tanto en
la radicalidad de los conceptos, sino en la actitud. Quien cree adapta
su fe a la realidad. Es capaz de ser uno más entre otros seres humanos
que creen en otra fe. En un clima de tolerancia la creencia forma
parte de la libertad individual. El fanático, por contra, pretende
doblegar a los demás y adaptar lo real a su fe. Se esconde en la
realidad para actuar escondido, espera el momento, presta atención a
la oportunidad o la señal que el grupo se imagina para intervenir en
el mundo.  La doctrina o teoría del creyente define su fe. El fanático
cree en el lenguaje que le han enseñado y por medio del cual le han
adoctrinado. Es incapaz de salir de dicho lenguaje. Es el simbolismo y
el manejo de términos lingüísticos  lo que crea la fe y también un
dios o transcendencia que se transforma para encajar con los
postulados de su líder y las conveniencias de cada momento.  El
creyente sigue siendo el mismo con su fe o con sus crisis de fe,
creyendo o dejando de creer. El fanático no, sufre un profundo cambio
en lo más íntimo de su ser y posteriormente varia su manera de estar
ante los demás, de actuar y de percibir lo real.
 Jung, al estudiar la psicología humana, observa que la experiencia
demuestra a menudo que se necesita muy poco para disociar la unidad de
la conciencia, penosamente alcanzada en el curso de la evolución y
descomponerla en sus elementos primitivos. En su obra “Arquetipos e
inconsciente colectivo”, observa que el proceso de individuación
requiere de la integración de lo inconsciente. En las sectas se
constata  que sucede lo contrario: se desestructura el yo en la medida
que el grupo domina el inconsciente y forma una conciencia grupal  que
es a la que se integra el nuevo yo de cada adepto, formando una
especie de yo colectivo.
 Según Karl Jaspers, el ilusionismo puede desplegar un fanatismo que
lleva a la fijación de las ideas. El fanático se encadena mentalmente
a un hombre como profeta o maestro. Se somete a fórmulas y vínculos
que le roban la libertad. El adepto queda aislado en su ilusionismo,
sin proceso de elaboración lógica, sin comunicación con su ámbito más
cercano. Afirma este filósofo alemán: “El fanático se vuelve contra
todos los que no obedezcan a la idea fija, contra  los que no dependen
del maestro o no pertenecen a la corporación”. Avisa del tremendo
peligro que supone que este fenómeno transcienda de organizaciones
cerradas y pase a la sociedad. Sucedió con el nazismo y en nuestros
días se observa una condición similar con el integrismo islámico y los
actos terroristas de carácter nacionalistas. Las diversas teosofías, a
las que este autor alemán llama gnosis, las engloba en un desenlace
común: “degeneran en el saber finitante y fantástico”. Los mensajes
irracionales dependen de la aureola necesaria para provocar la
autogestión entre los curiosos que acuden a ver qué es lo que cuentan
los predicadores del vacío lleno de palabras.
 En el compendio de psiquiatría del profesor y doctor Francisco Alonso
Fernández, encontramos varios apuntes sobre el fenómeno delirante en
la psiquis humana.  Es sumamente interesante aplicarlo a la
problemática sectaria. Las universidades deberían incluir en sus
estudios y trabajos científicos el fenómeno de las sectas, pues
realmente es algo desconocido todavía por la comunidad científica y
requiere ser abordado de manera multidisciplinar. Más en un momento en
que diversos profesionales de la psiquiatría ponen sus titulaciones al
servicio de las sectas y grupos sectarios, unas veces para enmascarar
a estos y poner sus actuaciones como si fueran algo ejemplar y otras
para ofrecer una imagen de seriedad y científica a doctrinas
engañosas.  Los psiquiatras que participan en sectas se dedican a
atacar a personas que descubren los entresijos de las dinámicas
sectarias. Otras sectas, como Cienciología, se declaran enemigas
acérrimas de la medicina de la mente humana, para imponer su criterio
y hacer ver que son criticados y “perseguidos” por idear un modelo de
control mental válido para la humanidad. De esta manera enmascara las
intervenciones judiciales por sus actos delictivos. dan una imagen de
los psiquiatras como profesionales perversos y maquiavélicos.
 En el mismo concepto de psiquiatría, el profesor Alonso Fernández,
explica: “Lo que no debe hacerse nunca es tomar por anormalidad como
sinónimo de enfermedad. Lo anormal es - en su acepción más común - lo
que se desvía de la norma estadística o término medio”. Partimos pues
de este análisis, para no juzgar conductas ni doctrinas. A lo que nos
referimos es a la esencia de un proceso de manipulación y a las
fuentes que los inspiran, tomando como ejemplo concreto los textos de
Samael Aun Weor.
 Leemos en el compendio del Dr. Alonso Fernánez que los trastornos
psíquicos se pueden desdramatizar. Entonces se vuelven más insidiosos
y solapados. Esto es lo que sucede, exactamente, con el fenómeno
sectario, porque se ajustan determinadas patologías a unas
circunstancias  que intentan convertir un delirio en un tipo de
realidad. Se pretende hacer creíble los fundamentos sectarios, al
menos a un grupo de personas.  Lo cual lo indicamos por la actitud
ante determinada teoría, no tanto por su contenido. El cual, por sí
mismo, podría calificarse como "montaje irracional". Este profesor de
la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid dice:
“el delirio místico se ha transformado en un delirio racional y
técnico”. Comprobamos esta afirmación con claridad meridiana en
determinado tipo de sectas de carácter mesiánico o en relación a una
nueva era basada en la aplicación de todas las nuevas tecnologías para
el desarrollo de la felicidad humana, aunque sea mermando la
conciencia humana, lo que incluye el uso de máquinas que con sus
vibraciones relajan la mente. Otras sectas, sin embargo  mezclan el
delirio místico con el desarrollo de la tecnología más allá de nuestra
realidad, por lo que acuden a seres extraterrestres, con los que se
comunican y a los que ven escondidos en diversas instituciones
maléficas y secretas de  los gobiernos de las grandes superpotencias.
Los raelianos consideran que la clonación es la técnica con la que
seres de otras galaxias fabricaron a los seres humanos y se empeñan en
aplicar el conocimiento genético para elaborar seres humanos
superiores.  Otras, sin embargo, se repliegan a un estado fantástico
doctrinario de tipo místico que hace aislarse a sus miembros del
progreso tecnológico, aunque  utilicen sofisticados medios modernos
cuando les interesa para su expansión y para captar a nuevos adeptos.
Muchas sectas sirven para preservar los delirios místicos de sus
líderes del  razonamiento y no dejan que afecten a sus ideas los
nuevos conocimientos, de ahí el aislamiento ante cualquier tipo de
información que pueda descubrir la inconsistencia teórica en la que se
fundamenta la fe que profesan o poner en evidencia los datos que
utilizan. Ahora bien, una secta no es un cobijo de personas que están
enajenadas, sino de quienes se adaptan a la realidad mediante el
control sectario de su creencia imaginaria. En las sectas militan, por
regla general, personas normales que han sido afectadas por el
fanatismo, una especie de SIDA psicológico, cuya naturaleza es sobre
la que pretendemos reflexionar.    El problema es que tal proceso
mental se contagia y se extiende con estrategias de captación  y de
manipulación, de manera que anula cualquier defensa intelectual.
Estamos ante una peculiaridad  realmente preocupante, cuando ya el
problema de las sectas afecta a las familias que ven que algún
allegado acaba atrapado por  una organización o grupo, de manera que
deja de ser quien es para convertirse en un adepto, un fanático.
 Al adepto se le lleva a lo que el Dr. Alonso Fernández denomina
“estados crepusculares”. Consisten en un estrechamiento del campo de
la conciencia. Hay diversos grados. En los dos primeros, llamados
“orientados” y “ordenados”, subsiste una organización de la conciencia
normal. En el primer grado la anormalidad psíquica es apreciable desde
el exterior, porque se reduce a un campo vivencial muy estrecho, muy
intenso y con determinado contenido psíquico. En el segundo se observa
cierta dificultad en las relaciones con el mundo exterior y falta de
lógica.  Esto que es un proceso morboso de la psiquis humana es lo que
en realidad se enseña mediante el adoctrinamiento a los adeptos, lo
cual se asocia a una forma de ser que es definida por una doctrina. Un
ejemplo concreto lo iremos viendo, a lo largo de este trabajo, con los
textos de Víctor Gómez, Samael Aun Weor.
 ¿Queremos decir que el adepto es un enfermo mental o que las sectas
son una enfermedad social? No. Es una construcción psicológica
deformadora de la realidad, no como brote patológico, sino que se
construye. Sería un accidente más bien. Un proceso que distorsiona la
realidad individual, del adepto, y colectiva, en donde se aplique. Es
un peligro para la sociedad si se desarrollasen los principios
irracionales que proponen en las instituciones e impusieran sus
anacrónicos planteamientos para organizar el ordenamiento social, como
sucedió en Afganistán con los talibanes, o en Alemania con el gobierno
de Hitler.  Estamos planteando un fenómeno que se genera y aplica en
la mente de las personas, como primer paso, no algo que brota de
manera patológica en el individuo. Por este motivo una persona fuera
de las circunstancias sectarias puede recuperarse y volver a su estado
de identidad propia por sí mismo y con el apoyo de su entorno
familiar. Mientras que un enfermo además de las circunstancias que
desencadenen su patología , independientemente de ésta hay un factor
interno sobre el que se desencadena la enfermedad.  En las secta se
produce un estado patológico o de alteración de la mente, más que una
enfermedad o una patología concreta. Por otra parte en las sectas
sucede una mezcla de varios síntomas y de estados de alteración de la
conciencia y de deformación de la personalidad del adepto.
 Los trastornos cualitativos de la memoria también suceden en las
sectas por inducción. Ocurre cuando el adepto entra en una nueva
representación de la realidad, lo cual acaba por abarcar el conjunto
de la personalidad. Esta característica  implica colocar el pasado
personal de acuerdo a las nuevas interpretaciones de la secta. Se
provoca una percepción pretérita que se actualiza con un nuevo
significado, cuyo rasgo  es común a los significados propios de las
percepciones delirantes que, en el caso de las sectas, fundamentan sus
psicodoctrinas. Para que se entienda esta cualidad de las sectas
obsérvese el efecto que producen las pastillas de éxtasis, tan de moda
en la juventud. Su consumo, sobre todo si se mezcla con alcohol,
provoca alucinaciones, lo cual afecta al consumidor, hasta el punto de
que en los últimos años se han suicidado varios jóvenes bajo este
efecto. No es algo que se imaginen, viven las visiones como algo real
y les origina un miedo  y pánico palpable. En las sectas ocurre algo
muy parecido, pero que no lo produce una sustancia química, sino un
estímulo psicológico. En lugar de alucinaciones visuales o auditivas,
con las que se puede combinar en determinadas ocasiones, se tienen
alucinaciones conceptuales y emocionales, delirios de pensamiento y de
emociones sobrevaloradas e irreales.
 El falso reconocimiento de otra persona es otra experiencia
frecuente en el mundo de las sectas. Son casi siempre incipientes
procesos delirantes, pero en las sectas y sobre todo en los
psicogrupos o grupos de dinámica sectaria, encontramos que se vive
esta experiencia alucinatoria como un encuentro entre almas gemelas, o
se interpreta como una relación con alguien conocido de otras
reencarnaciones. Se traslada el delirio o la alucinación, a veces
esporádica, al más allá de manera que no pueda ser contrastada por
ningún elemento de la realidad. Sirve para confirmar  una creencia que
no es tal o para encontrar una prueba de su "realidad". Semejante fe
es en un vestido que cubre un delirio que adquiere apariencia de
“religiosidad”.  Son conocidos casos dramáticos, como el de una
profesora de música que atrapó a un alumno en una dinámica sectaria.
Para dar realidad a su alucinación y delirio platónico se enganchó a
las enseñanzas de Claudio Pena, un curandero que anuncia un inminente
plan de evacuación por naves extraterrestres. Se considera miembro de
los Amadores. Dicha profesora considera que su alumno es para ella un
alma siamesa, más que un alma gemela, que lo había reconocido y se lo
hizo creer al joven, el cual deformó su pasado y sus vivencias para
compartir un delirio que se le contagió por inducción, en una maniobra
psicológica que le llevó a abandonar su familia.
 Veamos un texto significativo sobre la manipulación afectiva que ha
dado lugar a un proceso de integración en un grupo de dinámica
sectaria, con una historia de encerramiento psicológico, que luego se
integró en una mentalidad irracional. El siguiente texto lo escribe
una  señora que  quiere implicar en su delirio a un joven un alumno.
Le convierte en cómplice de su fantasía para darla forma y realidad,
para lo cual la sitúa en un contexto doctrinario, que se lo
proporcionó un curandero visionario: “La noticia de la presencia de tu
alma en mi vida, me llegó de golpe, como una revelación, como un
designio.  (Tu alma) tuvo que viajar al interior de sí misma  y allí
se encontró conmigo. Mi alma te reconoció de inmediato y también supo
sería su aliada hasta el fin de los tiempos. Te llamé “Almafuerte””.
Tal falso reconocimiento llevó a este chico a abandonar la casa de sus
padres, bajo la excusa de ser novio de la hija de quien le escribe. Se
trata de una confabulación, que describe el Dr. Alonso Fenández como
una característica de este fenómeno psicológico. El cual consiste en
recuerdos engañosos. El afectado es atrapado en las vivencias
delirantes de su profesora, porque le engancharon, vía emocional, con
una doctrina de la reencarnación.  El pobre chaval llegó a creer que
había sido un delfín en  anteriores reencarnaciones y a la profesora y
sus hermanas las vio como miembros del templo de Akakor y sacerdotisas
de Claudio Pena. Escribe la persona atrapada en esta relación
delirante: “Hola, ahora me llamo ..... en esta vida, pues en otras
vidas me he llamado de otras formas, e incluso he sido un delfín”.
Tal proceso es muy frecuente en las sectas. El problema es que no es
algo que surja de la psiquis del adepto sino que se le coloca en su
mente a partir de estudiar unos textos acompañados de determinadas
practicas o intensas y artificiales emociones grupales o mediante la
exaltación de sentimientos personales.
 En los gnósticos el emparejamiento es necesario, no siempre
obligatorio,  para realizar el secreto de los secretos, que es la
cópula de la pareja sin derramar el semen, base de toda su
constelación teórica. La unión sexual responde a una vivencia cósmica
que sirve para encontrar el alma gemela.  Los adeptos viven este
encuentro como un destino al que fueron llamados. Para relacionar su
emparejamiento  con su presente reconstruyen su pasado de manera
totalmente deformada e irreal. Desemboca este proceso en lo que el
profesor Francisco Alonso Fernández, llama “seudología fantástica”,
según la cual se urden invenciones muy complicadas y fantásticas, de
manera que el sujeto se identifica con ellas. En el caso de los grupos
gnósticos y cualquier otra secta, tal invención no surge de la mente
del adepto, sino que le viene dada por unos textos, la doctrina del
líder o fundador. La características de simulación ante la sociedad
vienen recogidas por el psiquiatra que citamos, en el sentido de que
el que padece este estado psicológico dispone, por regla general,  de
gran distinción en sus modales y gestos y engaña con facilidad a otras
personas. Esta es la causa de que muchos adeptos den el pego ante
médicos, vecinos y demás personas a las que los padres suelen acudir
para que vean el problema de manera neutral. A quienes en este
panorama desde fuera les cuesta hacerse cargo de la situación, tal y
como la viven los familiares del adepto.
 La seudología fantástica, explica el Dr. Alonso Fernández, es un
trastorno d e personas necesitadas de estimación, que poseen además de
un pensamiento fantástico exuberante un porte y ademanes muy
distinguidos. La diferencia que hace este profesor de psiquiatría la
vemos perfectamente aplicable a la formación sectaria.  El
confabulador responde al prototipo del líder o fundador: “es una
especie de cronista falso, ya que presenta testimonios falsos y
engañosos de sus vivencias”, los cuales se cree. El seudólogo
fantástico, responde al modelo de adepto: “al atenerse a una conducta
regida por la mentira y la ficción, equiparable a un actor muy
identificado con su papel”. El adepto, efectivamente, cumple el guión
de la doctrina del maestro o gurú y se convierte en el personaje que
representa, el sectario.
 Los sentimientos del ser humano son de varios tipos.  Se ordenan
según los cuatro estratos que define Nicolai Hartmann: el material, el
biológico, el psíquico y el espiritual.  Hay una interacción reciproca
entre unos sentimientos y otros. Scheler habla de cuatro sentimientos
que además se corresponden con los estratos categoriales de la
concepción del mundo antes indicada: sentimientos sensoriales,
sentimientos vitales, sentimientos psíquicos y sentimientos
espirituales.  El Dr. Alonso Fernández explica que las pasiones,
movimientos afectivos bruscos, deforman las ideas del sujeto sobre
ciertas cuestiones: “El sujeto sobrevalora las ideas y juicios acordes
con el significado de la pasión y  suprime los datos  contrapuestos a
ella. Con facilidad se establece una idea sobrevalorada, una idea
sobrecargada de afectividad que ocupa el centro de la conciencia del
sujeto y rige su pensamiento y su conducta”. Esta descripción sucede
en los cuatro tipos de sentimientos, y todos ellos se sobrevaloran en
las sectas, por lo que profundizar en la comprensión del fanatismo
exige ahondar en la complejidad humana.
 Siguiendo el análisis del compendio de psiquiatría que venimos
consultando se observa algo de vital importancia para entender el
proceso sectario: “Cuando las ideas sobrevaloradas han arraigado tanto
en el sujeto que se han vuelto impremeables a la experiencia y a las
refutaciones lógicas, decimos que se han transformado en ideas
deliroides”. Lo que el doctor Alonso Fernández describe como
patologías mentales personales observamos que sucede claramente en las
sectas, nada más que camufladas en una cierta religiosidad o misión
mesiánica sea de tipo política, social, ideológica o de fe.
 El fanático fusiona su ser y su identidad a la organización a la que
sirve. Lo hace con alegría, euforia que vemos descritas por el
profesor Francisco Alonso Fernández como "exaltación vital", síntoma,
éste,  que no es más que una fase maníaca. Inmerso en este proceso
psicoespiritual se experimenta una gran capacidad de trabajo. Otro
síntoma que asocia al delirio el profesor Alonso Fernández. Muchos
observadores externos del comportamiento sectario piensan que los
adeptos están drogados. No hace falta. Las técnicas psicológicas
logran situar al adepto en un estado de exaltación vital que se
manifiesta como euforia o como iracundia. En este sentido Francisco
Alonso Fernández explica: “La exaltación vital dista mucho de ser una
exaltación existencial. Conduce, por el contrario,  a un
empobrecimiento existencial. Se estrecha el horizonte de la vida
psíquica propia, se suprime la comunicación y el diálogo con los demás
y se produce una entrega eufórica a la orgía o una entrega iracunda a
la lucha abierta contra el prójimo”. Circunstancia idéntica observamos
permanentemente en los casos de afectados por las sectas. Pensemos en
el peligro que supone proyectar esta actitud a la sociedad , pues
conlleva  una lucha contra el mundo.
 Las sectas juegan con la psicología de los adeptos. Infunden miedos
en forma de pánico, “cuando el miedo no se concreta en algo
determinado, sino que se refiere a todo”. Se activan mecanismos de
angustia, sin objeto concreto, para dar contenido a experiencias o
vivencias de lo que apunta una doctrina fantasiosa sobre el fin del
mundo, la llegada de una nueva era liderada por la secta,  y otras
promesas. La angustia espiritual, enriquecedora y creativa, se
convierte en una angustia vital que surge en el yo corporal, lo que
según el Dr. Alonso Fernández “supone siempre una reducción de
libertad del sujeto frente a sí mismo”. ¿Qué hacen las sectas en este
sentido?. Su técnica manipulativa supone, por así decirlo, en prender
fuego y luego acudir de bombero. Provocan un determinado estado
anímico negativo, por hacer sentir al neófito culpable, hacer surgir
miedos, temores, sensación de vaciedad interior, para acto seguido, al
cabo de unos meses o semanas,  ofrecer cursillos de relajación,
meditación, pensamiento positivo, sexualidad adoctrinada y otras
técnicas que calman al adepto. De esta manera la víctima percibe una
sensación gratificante en seguir los consejos y designios del líder o
fundador.
 El libro de texto sobre un compendio de psiquiatría  dice: “La
sensopercepción es un acto que pone en relación nuestra conciencia con
el mundo exterior. El sujeto en este acto no es un mero receptor de
datos exteriores, sino que asume una participación activa”. En una
fase inicial de participación se sustituye en el adepto la
participación activa por la actividad psicológica que provoca la
lectura de textos del líder o dejándose llevar por las enseñanzas de
sus apóstoles. Sucede, desde los estados manipulados del yo, una
especial deformación activa de la realidad, lo que se conoce como
"catatimia". En la secta se da una variante a la dicotomía entre
sujeto y sociedad. Como es el caso de que la experiencia del fanático
no se cumple en la condición de ser una experiencia común  y accesible
a los demás, ni tampoco es una construcción privada y subjetivista,
sino que es comunicable y compartida solamente dentro del grupo, de
manera que la militancia refuerza las psicopercepciones y
psicosensaciones que crea el grupo, por lo que el adepto necesita
participar en los ritos, ceremonias y actos de la organización, y se
aferra a toda esa parafernalia, pues fuera de ella se siente perdido.
 En los grupos gnósticos, como en otras muchas sectas, suceden
múltiples engaños de los sentidos. Ilusiones espirituales que se
llegan a conocer o percibirse sin objeto real. Se crea un estado
interior con los ejercicios que hace practicar la secta, que además en
los gnósticos se comparten con la pareja.  De esta manera la
subjetividad se vive como certeza objetiva, porque el sentimiento
individual es compartido por la pareja y luego por el grupo. La secta
provoca alucinaciones compartidas, que son las que ha elaborado el
fundador. Se construyen teorías y doctrinas que se interpretan de
manera delirante durante los cursos.  Se puede decir que en las
sectas  se enseña a delirar. Esta situación verdaderamente dramática
no es considerada en su auténtica dimensión ni se da la importancia
que requiere en nuestra sociedad, pues se considera judicialmente que
siendo una persona mayor de edad  se es inmune a esta catástrofe
psicológica.
 Como dice Alonso Fernández la materia prima con que el pensamiento
trabaja es la representación. Es el modelo de vivencia cognitiva. Algo
que en las sectas es representado por la dinámica de grupo o de la
organización. En los textos de Víctor Gómez podemos comprobar como se
ofrecen unos contenidos concretos, que por fantasiosos que puedan
parecer forman la psiquis del adepto. En sus escritos comprobamos la
gran cantidad de datos accesorios a los que se da una importancia
esencial por parte de los misioneros que propagan sus enseñanzas
engañosas. Sucede algo que el doctor Alonso Fernández denomina
“disgregación de las ideas”: asociación de representaciones y
conceptos sin vínculos de sentido entre sí, con lo que aparece un
pensamiento muy poco lógico y racional. Esta deformación intelectual
da lugar a un pensamiento alogico, pero coherente dentro de su
sistema, para que adquiera sentido es preciso anular el yo. Veremos
como esto ocurre, al pie de la letra,  en la gnosis ideada por Víctor
Gómez.
 Es muy interesante la visión que da Francisco Alonso Fernández, en
cuanto que las ideas sobrevaloradas y las vivencias delirantes no
pueden ser consideradas como trastorno del pensamiento sino como
estructuras psíquicas nuevas. Comprobamos que el rasgo común de todos
los delirios es la certidumbre con que el sujeto vive el fenómeno.
Algo que es palpable en la manifestación sectaria. El contenido
doctrinario forma parte de todas las sectas de creencias anómalas.
Aceptemos la definición del compendio de psiquiatría para explicar lo
que sucede en la manipulación sectaria: “podemos definir delirio en
conjunto como creencias o convicciones anómalas demasiado firmes y
tenaces y de contenidos un  tanto absurdos e ilógicos y sobrecargados
de afectividad, que se refieren por lo general a uno mismo”. En el
caso de las sectas ese "uno mismo" abría que ampliarlo con  el yo
colectivo de la organización, en el cual la subjetividad del adepto o
adepta quedado diluida. En este sentido hay que observar, con Alonso
Fernández, que hay creencias absurdas, como las supersticiones, que no
son delirantes. El consejo que da Alonso Fernández a los médicos de
medicina general es: “considerar como probable delirio a toda creencia
o convicción un tanto ilógica saturada de afectividad, centrada en el
propio sujeto y mantenida tenazmente”. En relación a las sectas nos
encontramos con la dificultad de que el sectario esconde su condición,
por recomendación de sus instructores. Justifica su pose ante los
demás que están fuera de la secta porque entiende que no va a ser
comprendido y hasta sabe que le pueden tomar por loco. Se trata de una
manipulación que se construye y el afectado es consciente de sus
efectos, pero no de las intenciones ni del proceso. Por el contrario
asume los efectos, cuya consecución vive como un gran proceso de
iniciación, una experiencia especial y reservada para unos cuantos
elegidos. Los cuales en realidad sufren la infiltración de una trama
psicótica y la rotura parcial o total de la continuidad biográfica, de
manera que la personalidad del adepto o adepta queda disociada, y vive
para sus adentros una doble realidad, hasta ser acaparado por la
realidad sectaria.
 La militancia en los grupos gnósticos es la inmersión del adepto en
un delirio originado en la alucinación mesiánica de Víctor Gómez, que
se transformó en Samael Aun Weor. Esas dos referencias nominales nos
remiten a dos realidades, la personal y la mítica, que luego se va a
trasladar, como mecanismo de adoctrinamiento, a sus seguidores.  No
fue solamente un cambio de nombre, sino una transformación de su
personalidad. Se convirtió en el actor de su delirio, para que se
expande en la medida que lo contagia a otras personas mediante cursos
teóricos y prácticos. Sus textos son un guión para la
despersonalización del adepto y fanatizar a sus seguidores. Se trata
de un manual para construir un delirio en la mente de quienes se
acerquen  a dichos grupos. Lo vamos a ver detalladamente a
continuación.

DESPERSONALIZACIÓN
 En una de sus obras, “La doctrina secreta de Anahuac”, Víctor Gómez,
transformado en Samael, desmonta cualquier referencia racional que
pueda hacer una persona que se vaya a introducir en el camino diseñado
por él. Escribe: “¿Qué entienden los psicólogos moderno por objetivo?
Lo físico. Lo tangible, lo material. Claro que están totalmente
equivocados. Los psicólogos no saben usar esos términos correctamente.
Objetivo es la luz, es algo que tenga la verdad. Subjetivo es oscuro,
tenebroso. Los elementos subjetivos vienen de ver, oír, tocar, palpar,
gustar. Los elementos subjetivos están constituidos por el Ego con
todos sus yoes”. Esta explicación psicológica la convierte en doctrina
espiritual. El conjunto de su mensaje evade la experiencia real y,
también,  la posibilidad de pensar en lo concreto.  Utiliza un
lenguaje metafísico, que convierte su teoría en un “argumento”
psicológico y viceversa. Funciona a modo de condicionamiento
emocional. Dice, por ejemplo, para entender o amparar la experiencia
del desdoblamiento de la personalidad, que induce a sus aliados: “La
unidad es que el padre se desdobla a sí mismo en la madre. A su vez,
la madre se desdobla, dando origen al Hijo, que lleva en sus
entrañas”.
 Comprobamos en otros párrafos que el desdoblamiento que predica
Víctor-Samael, consiste en trasladar la conciencia del estudiante
gnóstico a la mentalidad irracional del grupo, sin que el futuro
adepto sea consciente de este proceso. Mentalidad que está fuera de la
realidad, de lo comprobable, pero no es una creencia, pues con las
prácticas gnósticas se comprueba, se vive, se experimenta y se siente.
¿Cómo? mediante el contagio de un delirio y con efectos de alucinación
pasajeros, como son las “experiencias” de viajes astrales, el coito
mágico, etc. Se trata de un conocimiento que carece de base empírica y
de argumentación posible.
 El proceso de despersonalización no es sencillo. No siempre llega a
buen puerto.  Surgen dudas en el neófito que se adentra en la secta.
Sucede que ante el desconocimiento, por regla general, por parte de su
entorno familiar y de amigos en cuanto a que esté participando en algo
nuevo, quienes resuelven las inquietudes y escuchan a los
principiantes son los miembros e instructores de la secta. Si consulta
algo a algún amigo que no participa de la mentalidad gnóstica la
respuesta suele ser: “eso es una tontería”. Pero no lo es para él,
pues empieza a formar parte de su psiquis. Acude por curiosidad, por
una inquietud intelectual o afectiva, o por el afán de buscar algo
nuevo que le permita huir del hastío, de la desesperanza en la que
vive o para superar la visión negra que tenga del mundo en general. No
hay ninguna institución que informe al respecto de estas
organizaciones, y esto les permite abrirse paso en la sociedad. Se
constata que todo aquel que consulta con alguna asociación que informa
sobre sectas, por consejo de algún familiar, cuando merodea para
participar  en alguna organización sectaria acaba alejándose, por el
aviso con la simple información. No pocas veces se da cuenta después
de un tiempo asomándose a los actos públicos y ver y comprobar que lo
que se le ha contado sucede. La introducción táctica sucede paulatina
y sibilinamente, con un método que de no estar atento a su puesta en
marcha pasa desapercibido. Cuando el visitante curioso queda atrapado
o metido con el adoctrinamiento colocado en su mente ya es más difícil
que pueda dejar su participación, pues ésta tiene un alto grado de
adición y dependencia  psicológica, que como un ludópata o un
alcohólico, no es capaz de reconocer.  Requiere, entonces, un proceso
largo para hacer que se dé cuenta, y no siempre se consigue.
 En el período de transición se observa en el sujeto afectado una
inquietud permanente que va a resolver volcándose a la secta,
arrojándose a ella, para resolver su conflicto, al verse solo,
incomprendido por su medio, con el que por otra parte no se ha
comunicado suficientemente.  El desdoblamiento de la personalidad
comienza por la separación entre lo que vive en la secta y lo que
vivencia fuera de ella. Luego la doctrina explicará el proceso de
llevar tal situación a sus últimos extremos, algo que los gnósticos
hacen con especial maestría. Por perverso que pueda parecer, hay que
indicar que no lo hacen como algo malvado o engañoso, desde su punto
de vista, sino que creen en ello y consideran que es algo magnifico y
necesario.  Este aspecto es algo que cuesta entender a los familiares
de afectados por las sectas.  Es necesario desmontar la estructura
sicológica del adepto, pero igualmente el andamiaje teórico en el que
se sustenta. Y para ello hay que hacer que el afectado se dé cuenta
del proceso que ha vivido, ¡que le han hecho vivir!, que piense por sí
mismo. Es imposible convencerle, pues su mente está cerrada,
literalmente bloqueada para recibir información externa al grupo.
 A continuación transcribimos una serie de escritos realizados por
jóvenes cuando están en el período de traspasar la frontera que les
lleva a alguna secta.  Están hechos previamente a compartir un delirio
que el futuro adepto entiende como una enseñanza y experiencia mágica,
cuando se trata de la difusión de un pensamiento y sentimiento
delirante. Quienes lo padecen buscan, mediante su contagio, formar una
cadena  humana que convierta en realidad su imaginario, que primero es
del fundador y luego se hace colectivo. Transcribimos anotaciones que
muestran la inquietud de jóvenes antes de entregarse al espejismo de
una creencia: “No soporto cuando se acaba y tengo que pensar como me
siento”; “Odio no poder seguir sintiendo lo mismo todo el tiempo. Si
simplemente pudiera quedarme dormido... sintiendo lo mismo”. En estas
circunstancias el afectado rechaza cualquier ayuda externa, quiere
resolver su zozobra existencial por sí mismo pero dentro de la
dinámica sectaria que le está atrapado. Ante tal circunstancia no hay
un instrumento social que le permita reconducir sus inquietudes y
evitar que altere sus facultades sensitivas , emocionales y
cognitivas.
 Una persona que trata de captar a un joven para su delirio, no sólo
para su relación personal sino para su particular  desvarío, escribe:
“Tu estudias medicina para el cuerpo, yo estudiaré medicina para el
alma. Este libro que te mando corresponde al estado del alma. Lee y
sigue creciendo.... Conseguiremos una feliz eternidad en los campos
celestiales... Se te ha revelado el conocimiento más secreto. Hazlo
tuyo del todo”. Pocos comentarios hacen falta al respecto. Vemos como,
de manera afectiva, la autora quiere apoderarse de la psicología del
chaval, al que desmonta su historia personal, su percepción de lo
real, para llevarle a un delirio que luego se va a disfrazar de
doctrinas pseudoesotéricas y ufológicas. Durante esta trama
psicológica la persona enredada escribe en unas notas, que en una
conversación personal indica que se trata de un “guión literario” y
que “nada” tiene que ver con su participación en un grupo sectario:
“Te deseo Paz. (Define la paz, en otro apunte, como un punto invisible
para el alma) Pequeña palabra que evoca armonía, serenidad, sosiego,
felicidad. El alma de un no-hombre no encuentra su significado.
(Observemos como el no-hombre es la nueva  manera de ser fuera de su
realidad. Está viviendo un punto de inflexión para llegar a la
despersonalización). Mi alma sabe qué es, pero no está en paz. Cuando
he intentado ser sólo etérico y ver, conocer y por fin saber, cuando
lo he intentado y cuando se me ha concedido la gracia, el miedo, el
maldito miedo, ha frustrado mis intentos. Desde entonces no hago sino
luchar. Nunca entiendo porque lo que se me da luego se me quita. Ahora
lo entiendo. Había que recordar y yo he sido un instrumento utilizado
para tal fin. Quise ser una bella armonía y ahora no soy más que un
sollozo de lo que fui. Algo tenían que hacer, pero ¿el qué?”.  Son,
éstas, palabras demoledora, que se repiten de manera muy parecida,
cuando chicos y chicas jóvenes se inician en las sendas del mundo
sectario.
 En otras ocasiones los grupos de dinámica sectaria han recurrido ha
informes psicológicos para justificar el abandono de la realidad
familiar, no sólo la separación biológica, para pasar de la familia a
otra psicológica y luego culminar la andadura en una familia cósmica.
Tras haber hablado personalmente con un psicólogo que hizo uno de
estos informes, al cabo de un tiempo, Manuel Fernández Pellitero,
profesor jubilado de la Universidad Pontificia de Salamanca, reconoció
que su informe había sido manipulado y que el afectado había sufrido
un lavado de cerebro. Él luego no podía hacer nada, pues haría falta
la voluntad del afectado, pero una vez involucrado en la trama
psicológica es demasiado tarde.
 El estado de incertidumbre que surge durante la iniciación al
sometimiento a una secta se agudiza cuando se vive el periodo de
acercamiento.  Repasemos algunos ejemplos significativos de otros este
proceso en otros grupos. Se refieren a casos sobre personas que en el
momento de escribir  iban a participar en la gnosis: “Tengo que
vencerme a mí mismo”; “Debo dar el salto”; “Para seguir  es preciso
quemar las naves, no volver la mirada atrás”, etc.  Tal desasosiego es
reconducido por los textos doctrinarios que leen o explican los
maestros o instructores durante los cursillos. El objetivo de acudir a
estas fuentes de información, con inquietud y ansiedad, es resolver
dudas, las cuales aumentan, y pasan de ser fruto de una reflexión a
serlo como obsesión, es la duda compulsiva, muy típica en los momentos
previos a ser un adepto.  La necesidad de encontrar una respuesta hace
confundir el deseo con la realidad y lo que va a obnubilar la
conciencia  del adepto acaba convirtiéndose en la respuesta, la
solución a sus problemas, la Verdad.  En la introducción a la
militancia en la gnosis los misioneros  gotean permanentemente esa
"duda-respuesta" en la mente del interlocutor. Escribe Vícto-Samael:
“El halcón de oro robustece a Horus con la muerte total de nosotros
mismos. Necesitamos robustecer a Horus. Tenemos derecho a pedir que
nos fortifique los tres cerebros, intelectual, emocional, motor.
Necesitamos los tres cerebros fuertes para la batalla”. Más adelante
veremos en qué consiste tal batalla. De momento observemos como se
separa y desune la capacidad emocional del intelecto y de la conducta,
para desmembrar y desestructurar la personalidad del futuro adepto. En
el mismo proceso se construye una nueva personalidad, la sectaria, en
la que se unifican estos “cerebros” para formar una mente fanatizada.
Por eso la fanatización el adepto la vive como una experiencia propia,
el despertar espontáneo que surge de su alma. Considera que el
desasosiego que siente es el precio de su conversión, que es un camino
necesario para llegar a la meta añorada de liberación total. El
desazón que genera conocer una nueva teoría o un lenguaje doctrinario,
lo resuelve el neófito entregándose de lleno a la organización
mediante ejercicios de adoctrinamiento. Mata la duda y de paso el
pensamiento. Sucede un proceso psicológico vestido de un saber secreto
y un conocimiento de la verdad, que no es sino la incrustación de un
delirio.
 La manipulación sectaria abarca todos los rincones de la personalidad
de quien va a ser captado, o más bien deberíamos decir capturado en
una jaula psicológica. Víctor Gómez, enseña como hay que practicar sus
enseñanzas, lo cual es una forma de transmitir su delirio, mediante
una técnica de contagio psicológico. hace un retrato perfecto de lo
que venimos exponiendo: “Aquí tenéis los ejercicios para el desarrollo
de la memoria. Practicar intensamente. Obligad al subconsciente a
trabajar. Despertar la conciencia, poned en actividad la
supraconciencia”. Vemos que se sustituye la conciencia personal por
otra “superior”, la que forma y construye la mentalidad de la secta.
Continua: “La clarividencia se fundamenta en la objetividad...
Entiéndase por objetividad la realidad Espiritual, el mundo
espiritual. Entiéndase por subjetividad el mundo físico, el mundo de
la Ilusión, aquello que no tiene realidad”. Se constata como se educa
al interesado en la gnosis para pasar la conciencia de una realidad a
otra y construir como real unas teorías fantasiosas que provienen de
explicar una serie de alucinaciones. Este traspaso no se piensa, se
vive con inusitada emoción y el adepto queda encerrado en una visión
del mundo regida por los “conocimiento” sectarios. Esta cadena de
acontecimientos cógnitivos sucede muy amenudo en sectas de tipo
esotérico, ocultista y teosófico, así como  en fraudes perpetrados por
organizaciones orientalistas. Lo real se reduce a ser algo ilusorio,
Maya. Lo que es una explicación metafísica del mundo en diversas
religiones se convierte dentro de una secta en un instrumento
psicológico para manipular a las personas.
 Para llegar a ser un “Supraconsciente” el fundador de los grupos
gnósticos, que se anuncian por doquier, explica: “El gnóstico debe
alcanzar primero la habilidad de detener el curso de sus pensamientos,
la capacidad de No pensar. Sólo quien logre esta capacidad podrá
realmente escuchar la voz del silencio. Debe aprender a concentrar el
pensamiento en una sola cosa”. Lo que en realidad aprende es a
obsesionarse y a despersonalizarse. Pero Víctor Gómez, conocido como
Samael, para no ser cuestionado como un charlatán da una base
“científica” a sus peroratas, que aunque indemostrables  son teorías
irracionales: “La Glándula pineal se halla situada en la parte
superior del cerebro. Quien quiera desarrollar la supraconciencia debe
practicar la meditación interior, concentrándose en la Madre Divina
que reside en la profundidad de nuestro ser. Adormeceos rogándole que
ponga en actividad vuestra supraconciencia”. Con esta práctica se
logra bajar la tensión de la conciencia y provocar la aceptación de
sus mensajes en un estado de somnoliente autohipnosis y de sugestión
que provoca alucinaciones.  De esta manera se aprende a tener
alucinaciones. Porque se enseña a construir un delirio, el cual se
transmite mediante la manipulación de ciertos ejercicios. El contenido
de tales pensamientos delirantes los da la enseñanza de Víctor Gómez,
alias Samael. Al ser contenidos ilusorios compartidos por varias
personas el sujeto afectado considera que es algo “objetivo”, real,
por ser realizable en su nuevo entorno sectario, cuando no es mas que
una “realidad engañosa”. Se forma un delirio colectivo. este fenómeno
psicológico puede afectar a un grupo, a una organización o a toda una
sociedad.
 Víctor Gómez-Samael,  enseña que para fusionarse con Atma, lo que
según la tradición teosófica es la conexión con la esencia espiritual
del hombre, se debe salir con el cuerpo Astral abandonando el cuerpo
físico. Lo cual no es más que inducir, mediante semejante practica,
una alucinación que a la larga va configurando un desdoblamiento de la
personalidad. En ese tránsito hacia un estado irreal, el conocimiento
de un delirio convierte sus postulados en algo real, construye la
percepción del delirio en algo tangible, que es lo que transmiten los
cursos gnósticos. Explica Samael Aun Weor-Víctor: “En el mundo de Atma
es el real Hombre”. Siendo el mundo físico  la parte negativa. Lo cual
por lo tanto habrá de ser superado, arrinconado, eliminado, con el
consecuente peligro que tal concepción teórica y psicológica supone,
tanto para los adeptos de manera inmediata, como para la sociedad.
este tipo de mecanismo de fanatización es un riesgo potencial para la
expansión de estos grupos y su infiltración en la sociedad. Si
analizamos el desarrollo de los talibanes en Afganistán o de los nazis
en la Alemania de los años cuarenta, es un fenómeno similar. Se
enseñan unas doctrinas y se asumen fanáticamente por los estudiosos de
ellas. Lo demás viene por añadidura. Por eso las sectas que anidan en
nuestra sociedad pueden llegar a romper el cascarón, con el
consecuente peligro.
 En los cursos sobre la gnosis  se adiestra la voluntad, mediante
explicación de textos de Samael y ejercicios que luego se prolongan en
el espacio personal del adepto, con  lo cual deja de ser individual,
para ser un espacio vital colectivo de la secta, que se apodera de la
intimidad de sus miembros. Explica Víctor: “La mente es un sujeto
extraño, que debemos aprender a manejar con el látigo terrible de la
voluntad”. Ésta deja de ser personal, para ser una voluntad colectiva,
de la organización, regida e impulsada por los instructores. En los
casos de los taliban y otros grupos fundamentalistas islámicos ocurre
algo muy similar, pero con los textos del Corán como base de su
fanatismo. Lo veremos con mayor amplitud más adelante.
 En un alarde de argumentación por parte de Víctor Gómez descarta la
obra del filósofo René  Descarte, para eliminar cualquier tentación de
racionalidad en sus filas. Dice: “El concepto de Descartes <Pienso,
luego existo> es completamente falso, porque el hombre verdadero es el
íntimo y el íntimo no piensa, porque sabe. Atman no necesita pensar
porque él es Omnisciente”. ¡Y se queda tan fresco!. No define a qué se
refiere cuando dice "pensar",  porqué es un proceso de análisis falso.
Ahora bien, no falsificado, porque quien lo hace se lo cree. Descartes
como filósofo racionalista lo primero que realiza, para elaborar su
teoría, es definir los términos que va a usar. Indispensable  para
poder desarrollar una metodología racional, cuyo fin es liberar a las
personas y a él mismo de las trampas mentales que tienden los
ambientes irracionales y supersticiosos, que por aquel entonces
también se propagaban por doquier. En la actualidad la razón no es
sólo un método sino un fundamento de nuestra cultura. De manera que
todo principio razonador   puede ser debatido y criticado. Pero los
líderes sectarios se presentan como superadores de la razón, sobre la
base de chascarillos y comentarios jocosos, apuntando frases
paradójicas y indicadoras de grandes misterios y expectativas, como
reclamos de sus discursos huecos. Consiguen con gran maestría colocar
sus premisas en el pensamiento de los adeptos. Luego siguen un falso
proceso lógico y argumental, que es lo que hace que sus seguidores
aparenten ser muy inteligentes. Tras eliminar el pensamiento y la
razón un fanático de la gnosis es capaz de entender perfectamente la
afirmación trascendente que realiza Samael Aun Weor, Víctor Gómez: “El
Absoluto tiene tres aspectos: Ain, Ainsoph y Ain Soph Aur”. Ya que,
prosigue en maestro: “El Absoluto solar está formado por múltiples
soles espirituales, transcendentes, divinales”.
 Después de hablar largo y tendido con ex-adeptos, a los que se ha
preguntado cómo han podido creer semejantes historietas, coinciden
unánimemente en lo mismo: “No lo sé. Es algo peculiar. Te metes en
esas historias y todo te parece real. Lo que parece fatuo es todo lo
demás. Es como si me hubiera metido dentro de una película sin darme
cuenta y crees que esta película es la realidad porque forma parte de
tu pensamiento. No tiene ni pies ni cabeza. Pero es lo que dice Samael
Aun Weor: ves la luz. Lo ves claro. Ahora me parece incongruente, pero
en ese momento no lo piensas. Te lo tragas. Sientes esa película
dentro de tu cerebro. Todo lo que te pasa a continuación y todo lo que
estudias de la gnosis los vives como un síntoma de evolución, de
apertura a los grandes misterios.”
 En la gnosis de Samael, Víctor Gómez, integran sus textos dentro de
un ambiente de emoción grupal y de relación sectaria con la pareja.
Escribe el gurú gnóstico: “Conocerse a sí mismo es haber logrado la
identificación  con su propio ser Divinal”. Este "ser divinal" lo
define él mismo, lo cual es aceptado por sus seguidores no tanto por
lo que argumenta, sino por su capacidad de sugestión, convicción que
transpiran sus textos, los cuales son leídos bajo la creencia o
sospecha (cuando es al principio) de que su autor es un iniciado que
ha recibido el saber del que habla de la Jerarquía.
 Para desplazar la conciencia, el yo de la personalidad, de un sujeto
que  va a seguir las enseñanzas gnósticas, se manejan textos teóricos
sobre yo. Cuando  se interioriza la doctrina automáticamente el yo del
adepto queda anulado. Es decir, no se anula el yo para ser un
fanático, sino que a medida que se va fanatizando un individuo se va
diluyendo su yo, hasta que desaparece: “Dentro de cada persona viven
muchas personas, muchos yoes”. De esta manera se crean diversas
concepciones del mundo  e identidades que desplazan la manera original
de ser, la cual no evoluciona, no cambia, no crece, no se transforma
dentro de la secta, sino que se desplaza para cumplir una nueva
función que nada tiene que ver con el sujeto y la personalidad genuina
se aletarga. La manipulación es tal que el temor y la frustración
propias de las personas, se convierten en elementos psicológicos que
la secta utiliza para lograr que el estudiante acepte los postulados
que predica. Debemos darnos cuenta, para entender el factor
psicológico de los textos que exponemos a continuación, que no se leen
en soledad ni se piensa sobre ellos. Son estudiados en grupos, se
hacen prácticas al respecto dirigidas para convencer sin pensar y unos
compañeros a  otros se encierran en una conciencia grupal que es
condicionada por la presión colectiva.
 El incipiente adepto no entiende la transformación que sufre porque
le falta aún mucho camino por recorrer. Tiene que ir desembarazándose
de sus dudas (no resolverlas) a medida que va anulando su
personalidad. Escribe Samael, Víctor: "Al camino Secreto, al trabajo
sobre sí mismo, hay muchas trabas. Nuestras tentaciones particulares
se encuentran en nuestro yoes”.  Si alguien se desentiende de este
proceso y lo deja va a sentirse culpable y depreciado por los demás.
Explica el fundador de su gnosis: “Cuando el aspirante a la gnosis se
desilusiona es porque ha sido engañado por algún Yo negativo. El yo
negativo apela a nuestras experiencias personales, a nuestros
recuerdos”. ¿Qué hacer entonces? La anulación de la conciencia
personal es una exigencia clara y así lo enseñan los instructores. No
se propone de repente, ni sucede ofreciendo una teoría, sino bajo un
intenso adoctrinamiento que se sigue con prácticas de gimnasia de
lamasería, ejercicios respiratorios y practicas sexuales dirigidas por
el grupo, aunque se practiquen en la intimidad.   Se trata de un
método de fanatización para la mentalidad occidental. Partiendo de la
oferta de un conocimiento y la potenciación de la individualidad anula
ambas características: “Sólo decapitando y disolviendo al yo psico-bio-
tipológico que llevamos dentro podremos ser clarividentes perfectos.
Sólo con el arcano AZF (unión sexual sin derramar) decapitamos al yo.
Entonces recibimos la iniciación vetusta”. Esta maniobra psicológica
que Víctor Gómez-Samael presenta en el libro “Tratado de medicina
oculta y magia práctica”, es la manera de introducir a los adeptos en
la visión delirante del mundo. Construye una teoría que pretende
atrapar la mente de sus seguidores, para hacer real sus
alucinaciones.  Semejante táctica de despersonalización permanece
impune y se trasmite sin ningún reparo ni se presta atención por parte
de institución alguna. No hablamos, es necesario remarcar, de prohibir
las sectas, pues tal medida daría más fuerza a semejante desvarío en
la clandestinidad.  Además justificaría  un comportamiento antisocial
más brusco. Lo que parece imprescindible es informar al respecto,
advertir de las trampas emocionales y torticeras intenciones de los
cursos sobre conceptos vacíos que se llenan efectos psicológicos. Es
necesario que quien practique la gnosis de Samael o lo vaya a estudiar
sepa qué le espera y cuáles son, en su conjunto, los postulados y
ejercicios que va a aprender y que le van a influir. No se entiende
una Facultad o Academia que no dé a los alumnos un programa de
estudios sobre lo que van a tratar las clases.  Sin embargo las sectas
ofrecen, poco a poco, nuevos aparentes conocimientos. Se combina la
desvelación de cada nuevo pretencioso saber con la creación de
expectativas variadas. Esta dinámica se acepta en la medida en que la
convivencia con los demás adeptos y la aureola de los maestros va
erosionando la personalidad del curioso que se acerca a ver qué dicen
en unas charlas gratuitas., sobre temas genéricos.
 En otras obras como “La gran rebelión”, Víctor Gómez, Samael, da un
sentido religioso al fenómeno de eliminar el yo. Asocia la alienación
interior a un saber profundo y secreto, reservado para los gnósticos,
la gnosis. Dice: “El Cristo íntimo debe eliminar de nuestra naturaleza
psicológica, las mismas causas del error, los yoes causas... Surge
con  la disolución del yo psicológico... Los cambios son
indispensables en el avance esotérico”. Como nadie sabe que
significado tienen tales términos ni a qué se refieren, los
instructores de los grupos gnósticos manejan las palabras y construyen
conceptos que colocan directamente en la mente de los discípulos. Ante
la incomprensión de la gente de fuera del grupo advierte: “El Cristo
rebelde recibe calificativos de hereje, sacrílego, profanador,
malvado”. Las consecuencias de ruptura con uno mismo y su entorno
resultan al principio muy duras, pero es un reto que han de superar.
Escribe Samael: “Resulta espantosamente doloroso el trabajo que el
Cristo íntimo tiene que realizar dentro de nuestra  propia psiquis”.
Juega además con la imagen arquetípica de Jesucristo, de ser
crucificado y sufrir por los demás. Los demás, familiares y amigos,
dejan de existir para el nuevo yo. El grupo y su verdad es lo único
que finalmente importa al adepto.  Éste despliega en su actitud y
conducta un cinismo y una frialdad tal, que es calificada por los
familiares como algo terriblemente cruel. Sin embargo los fanáticos no
se dan cuenta de su comportamiento. Se colocan en otra dimensión, en
otro plano psicológico. En el que les ha puesto la secta.
 El padre de un adepto de la gnosis al leer algunos textos y
ejercicios que se realizan y estudian los seguidores de Víctor Gómez,
Samael Aun Weor, se quedó estupefacto y comento: “Esto es un manual de
enloquecimiento”. En pocas palabras definió lo que le estaba
ocurriendo a su hijo. El problema es que apenas se detecta desde
fuera, por quienes no han conocido antes, o suficientemente, al
adepto. Porque el delirio se disfraza de doctrina y los fanáticos de
la gnosis representan la normalidad como táctica de mantener en
secreto su participación y entrega a la secta. Es el fenómeno de
adaptación de la secta a su entorno, para luego hacer lo mismo en
relación  a la sociedad. Dice Víctor Gómez, Samael: “Necesitamos
apelar a un poder superior a la mente si es que queremos extirpar los
defectos. ... Debemos aprender a dirigir el fuego serpentino o rayo
del Kundalini contra tales o cuales agregados inhumanos”. Explica que
para la disolución radical de cualquier agregado se necesita pasar por
muy graves crisis emocionales. De esta manera integra en el proceso
manipulador las contradicciones y sufrimiento que supone la
despersonalización de cualquier sujeto. ¿Qué son los agregados
psíquicos? “Los yos o yoes que personifican nuestro errores”. Así
pues, a medida que durante la iniciación al conocimiento, a la gnosis,
se perfecciona el discípulo los instructores se encargan de extirpar
la conciencia del neófito. En la obra “Didáctica del
autoconocimiento”, cuenta el inventor de las múltiples sectas
gnósticas que con el secreto de los antiguos misterios se podrá
aniquilar, pulverizar y reducir a cenizas de manera muy rápida
cualquier agregado psíquico. La florida literatura con que adorna su
discurso, el Venerable Maestro, provoca una ambigüedad calculada, muy
habitual en lenguajes delirantes, para dar lugar a la interpretación
del receptor del mensaje y crear un lenguaje simbólico que permita
estructurar un delirio o una imagen alucinatoria en le mente, tanto
del emisor como del receptor del mensaje. De esta manera se pretende
“realizar” la conversión en real lo vivenciado, sin conexión alguna
con experiencias posibles de comunicar y de hacer palpable. Una frase
de los textos  de Víctor-Samael Aun Weor dice: “Se sabe que en la
sabiduría esotérica el Iniciado debe transformarse en pájaro, en
gavilanes con cabeza humana cuando se disuelva el yo”. También narra:
“Necesitamos transformarnos en serpientes de sabiduría. Necesitamos
transformarnos en cocodrilos si queremos subir. Debemos primero
sumergirnos en el abismo. Esta es la ley”.  En este sentido
encontramos un claro paralelismo con Crowley, quien en sus delirantes
enseñanzas sobre los fundamentos del satanismo animó a los que
quisieran iniciarse a saltar el abismo, para lo cual deberán destruir
completamente el yo.
 Al comentar con miembros activos de la gnosis algunos de los textos
comentados, siempre recurren al comentario de que desde la crítica se
hace una interpretación parcial de ellos, o que se sacan fuera de
contexto. Citamos frases textuales de su venerable maestro, para que
expliquen otro tipo de interpretaciones posibles, por ejemplo: “Es
urgente eliminar de nuestras representaciones y percepciones todos los
elementos subjetivos. Esto se consigue mejorando la calidad de las
representaciones con la técnica de la meditación y regenerando el
aparato psíquico con la magia sexual”. Para entender, dicen los
adeptos, hay que estudiar  en profundidad las enseñanzas del maestro.
Realizado este requisito mediante la lectura pormenorizada de muchos
escritos suyos, no resultan convincentes, ni siquiera muestran el más
mínimo de coherencia lógica. Para que funcionen en la mente de alguien
deben analizarse y ser memorizados en los cursos especiales. Se
acompaña o su comprensión con ejercicios prácticos. Lo cual lleva
directamente al lavado de cerebro, pues la sustitución de la reflexión
y experiencia  subjetiva se trastoca y sustituye  por una verdad
objetiva  que ha inventado Víctor Gómez-Samael Aun Weor.
 La gnosis en su despliegue sectario, no en el deseo de conocimiento o
de investigación en el mundo de las creencias espirituales. Su
objetivo es eliminar el pensamiento. Las técnicas Los ejercicios que
enseñan en los grupos gnósticos hacen sentir bien a los adeptos,
porque usan técnicas de relajación y la estimulación de diversas
percepciones, también sexuales. Éstas se prolongan mediante una
técnica de ansiedad que provoca adición a practicar el ritual
gnóstico. La dependencia, para cuya consecución los gnósticos llaman a
"cocer, cocer y cocer", sucede por ser las relaciones sexuales
incompletas. Finalmente el adepto sólo se siente bien estando dentro
de la secta y practicando lo que aconsejan y proponen los instructores
o misioneros de la secta. De tal manera se ha conseguido que la secta,
sus normas, ideas y demás estén dentro del adepto, el cual ha
interiorizado y hace suyo el delirio original. Fuera del ambiente
sectario los seguidores de Samael-Víctor Gómez,  naufragan, sucumben
en el sin sentido existencial, por carecer de referentes personales,
por eliminar la capacidad personal de razonar y de sentir. carecen de
recursos  subjetivos. En los textos escritos por el fundador de los
grupos de la gnosis encontramos enseñanzas internas que predican y
enseñan lo que venimos exponiendo: “El razonamiento se basa en la
opinión, en la lucha de los conceptos antitéticos, en el proceso de la
elección conceptual. Una mente dividida por el batallar de los
razonamientos es un instrumento inútil para el ser, para el íntimo”.
La anulación de la capacidad de pensar es el fundamento teórico que
justifica el lavado de cerebro, el condicionamiento de la conducta y
la anulación de la voluntad de la persona.
 Veamos algunos textos de los grupos gnósticos al respecto, porque es
muy importante que lo conozcan las familias afectadas, y sepan la
razón de lo que les sucede a sus hijos, hijas o parejas: “La cultura
intelectual es una función puramente animal del yo. Los intelectuales
están llenos de orgullo, soberbia y pasión sexual. El intelecto se
basa en la razón y ésta es luciferina, demoniaca... Es mejor practicar
la meditación interna que perder el tiempo razonando. Con la
meditación interna podemos hablar con Dios”. Pero va más allá Víctor
Gómez-Samael, para trasmitir su delirio y que cale en el inconsciente
de los adeptos, con toda una estrategia y organización para tal
efecto: “Debemos matar no sólo el deseo sino hasta el conocimiento
mismo del deseo. Tenemos que acabar con el razonamiento para tener
mente de niño. El niño no razona, intuye” (De la obra “Misterios
mayores”). Tal conocimiento directo de las cosas queda mediatizado por
una doctrina absurda cuyo contenido se basa en no razonar, en llenar
de falsos afectos y emociones manipuladas el contenido de la mente.
 Junto a lo que algunos autores denominan la técnica del olvido, se
produce, también, en las sectas,  la pérdida de identificación del
futuro. La nueva percepción de la realidad va a ser acaparada por la
nueva mentalidad que estructuran los instructores, predicadores,
mandos  o maestros. Un ex-mormón comentaba que cuando se enamoró de
una chica la organización no le dejó emparejarse, a no ser que la
captase como miembro de la secta. Para evitar razonar, pensar y
sentirse, y así poder obedecer,  cantaba en alto y mentalmente. De esa
manera llegó a no sufrir y pudo dedicarse a atraer a otras chicas. La
despersonalización también fue total. En los gnósticos, vemos el mismo
modelo genera que otras sectas, pero aplicado con toda su crudeza y
exigido por la dirección de los grupos y organizaciones gnósticas.
Víctor Gómez, alías Samael, especifica: “Nuestros discípulos deben
cambiar el proceso de razonamiento, por la belleza de la comprensión.
El proceso del razonamiento divorcia la mente del íntimo. Una mente
divorciada del íntimo cae en el abismo de la magia negra.... El
razonador es totalmente esclavo de los sentidos externos, y su alma
está inválida como el bote que el viento extravía  sobre las aguas. El
proceso del razonamiento rompe las delicadas membranas del Cuerpo
mental”. Pensar por uno mismo se convierte en una fuente de angustia.
Se induce el miedo. El miedo a pensar, el miedo a la libertad. El
adepto queda amenazado y adiestrado para no criticar lo que le
enseñan, lo cual hace que deje de ser una enseñanza y sea una
imposición. Pero, sobre todo, la transmisión del conocimiento de la
verdad es una manera de colocar unos mensajes y doctrinas que acaban
por definir la manera de ser del adepto. Desde la dirección de la
secta se va  a dirigir el comportamiento y los deseos de la persona
fanatizada.
 La irracionalidad de las creencias sectarias no se convierten en
pensamientos mágicos, sino en la inversión del sentido común y de la
cordura. No pasa nada, fuera de lo que supone el disgusto de ver a un
familiar manejado y totalmente convertido en la marioneta de un grupo.
Pero socialmente no ocurre nada, hasta que se activen esos mensajes
irracionales y se expandan entre la población, entonces el peligro
será inminente, tanto por la previsible acción violenta hacia el
exterior del grupo  como dentro de éste, con suicidios rituales o
masacres de los miembros. En la última década del s. XX han sucedido
una media de una por año en todo el mundo. Y cada vez se acelera más
el proceso. Se acaba diluyendo el fenómeno sectario con el fanatismo
social de muchas zonas del planeta, lo que supone un riesgo para la
convivencia social en todo el mundo.
 La despersonalización anula los sentimientos y las emociones propias,
para permitir al adepto carecer de escrúpulos de cara a lograr los
objetivos de la organización. El fin justifica los medios y cualquier
barbaridad que haga el acólito lo hace con conciencia de cumplir una
misión y de obedecer una exigencia del destino.  No hay porqués que
valgan. El fanático se justifica en su fe adoctrinada. Como recoge G.
Ripel, en su obra sobre la evolución de la obra de A. Crowley: “Si la
voluntad invoca al porqué entonces se detiene y no hace nada. La razón
es una mentira, puesto que hay un factor infinito e ignoto y sus
palabras son sabiamente distorsionadas. ¡Basta de Porqué!”.
 Las sectas se saben diferentes al mundo de donde provienen los
adeptos. Presentan su diferencia, no como una enajenación de la
realidad, ni un vaciamiento interior, sino como una rebeldía
psicológica, una insurrección espiritual, así lo explica Víctor Gómez-
Samael en su obra “Glosario Gnóstico”. La evasión mental y la
deformación de la conciencia se vive como un fenómeno paranormal, que
lleva al adepto a otra dimensión. Cualquier critica o advertencia es
vista posteriormente como una reacción del vulgo contra la capacidad
de ser libre y contra el superhombre, evolucionado del resto de los
mortales. Estas y otras mentiras podrían ser analizadas por el
discípulo, pero no se presenta una mentira tras otra, sino un conjunto
de ellas estructuradas y diseñadas para hacer mella en la mente de
quien cae en la trampa de los cursos que se imparten sobre las
enseñanzas de Samael Aun Weor, Víctor Gómez.
 Un gnóstico muy influyente presenta los conocimientos iniciáticos
como las revelaciones más cotizadas del mundo medieval, por los
alquimistas de entonces. Sin el más mínimo rigor ni demostración de lo
que dice  hace un llamamiento a iniciarse en las practicas del
movimiento gnóstico, para ser seres íntegros mediante la dominación de
la energía cósmica.  Considera a Víctor Gómez, el supremo revelador de
las claves de la resurrección interior. Se encarga de mezclar el
lenguaje de los delirios de su maestro con el lenguaje de religiones
asentadas en la sociedad, para vestirse de fe.  Ofrece abrir los ojos
para quien quiera beber del conocimiento directo, sin comprender que
lo que hace es implantar directamente una serie de doctrinas y
mensajes en la mente del adepto, al que no le permiten pensar. Por
supuesto no se prohibe dudar, sino que se deja de hacer mediante la
aplicación de técnicas manipuladoras, con las cuales se provoca y
exaltan las emociones con las que se maneja el inconsciente. El
objetivo es colocar una voluntad grupal en quienes hayan sido captados
para la causa gnóstica.
 La técnica de manipulación aborda el complejo mundo de las
experiencias y emociones humanas. No sucede por la aplicación de un
factor, sino por un conjunto de ellos. Lo que supone intervenir en el
cerebro del futuro adepto a través de la conciencia, a la que
sustituyen por la doctrina, la cual se vive subjetivamente por el
apartamiento de lo consciente. El neurólogo chileno, doctorado en
Hardvard, Francisco Varela, trabaja en Centro Nacional de
Investigación de Francia. Ha logrado captar la conciencia en una
imagen mediante la tomografía computerizada. Se puede estudiar y
observar las huellas cerebrales de los estados de conciencia difusos,
como son las emociones. Se ha captado el momento de la consciencia
cuando se ve algo. La conclusión es que la consciencia no está
localizada en un punto concreto del cerebro sino que se produce por la
interacción de diferentes y variables partes de éste”.  La
manipulación afecta al cerebro, de manera que hace ver alucinaciones,
pensar con absoluta convicción sobre enseñanzas recibidas.  Permite
tener plena certeza de que el final de la Humanidad está cerca. Varios
ex-adeptos de la gnosis han coincido, igual que de otras sectas, en
afirmar que no sólo han salido de una organización sino de un estado
mental en que se encontraron durante su estancia en la secta. No
entienden que les ha pasado, como han podido hacer lo que han hecho,
como han podido pensar lo que han pensado y cómo han sido capaces de
experimentar sensaciones y darlas un sentido espiritual. Todos han
reconocido unánimemente haber sido contagiados, empujados a creer que
han reconocido a su alma gemela, que se han transportado a otras
dimensiones en los viajes astrales, sin que luego, fuera de la secta,
lo hayan podido repetir. Se han sentido violados psíquicamente.
 Algunos psiquiatras ofertan sus títulos a sectas con las que
mantienen cierta cordialidad, para defender desde un criterio
"profesional", las dinámicas sectarias, como si de lago positivo se
tratara. Rechazan rotundamente que mediante el lavado de cerebro o
mediante cualquier otro artificio se puede introducir en la mente
humana, de modo permanente, una idea completamente extraña a ésta, sin
que el paciente se resista. Es obvio que el manejo de la mente desde
fuera es posible. Es un hecho. Pero matizan que pueda suceder de modo
permanente. Lo que es cierto. Por eso las sectas, y esto es lo que no
dicen sus defensores para justificar que al grupo al que defienden no
es una secta, mantienen una actividad permanente. Se produce un
refuerzo diario mediante discursos que se oyen en directo, luego se
escuchan en grabaciones y se leen más adelante una y otra vez. Se
participa en ritos y ceremonias en relación a los contenidos
doctrinarios, los cuales se acaban por grabar en la mente. Ejercicios
de meditación,  excursiones con gente de la organización sectaria, y
la convivencia con la pareja mediatizada por los requisitos que exige
la secta en la intimidad, hace que el lavado de cerebro sea reforzado
permanente. No hay capacidad de resistencia por parte del adepto, pues
su aptitud crítica ha quedado anulada. El adepto se deja llevar una
vez que ha sido atrapado, pero luego él mismo se refuerza con
pensamientos obsesivos en relación a los mensajes del fundador y ve
todo a través del prisma de la nueva idea frenética. En los grupos
gnósticos se anula el pensamiento individual, para desarrollar en cada
adepto un pensamiento grupal, que es uniforme y cerrado. Por lo tanto
sectario. En una comunidad religiosa la doctrina es la misma, pero
cada individuo mantiene su conciencia personal, sus propias
experiencias, su particular visión del mundo. En las sectas cada
miembro sufre una clonación psicológica para ser una replica del
líder. Lo que más llama la atención de los familiares de adeptos es
que cuando conocen más gente de las secta que les incumbe comprueban
que se parecen a la nueva manera de ser y comportarse de su allegado,
incluso en la manera de hablar, de reaccionar. Como suelen decir
muchas madres y padres: "están hechos con el mismo patrón". Visten de
manera parecida, hablan con tonos similares, utilizan frases muy
idénticas y hasta en los gestos parece que se imitan unos a otros.
 En los gnósticos, como en cualquier otra secta destructiva, se
constatan los cuatro pensamientos irracionales negativos que estudia
la psicología actual como tales:
1.- Generalizados. Todos los que no son de la secta son ignorantes de
la verdad y no comprenden a los que participan. Si todos los
habitantes del planeta  fueran de la secta el mundo sería perfecto.
2.- Filtrados. Se asumen las enseñanzas sin reflexionar sobre ellas,
sin contrastar, sin analizar qué piensan otras personas que no forman
parte del grupo.
3- Polarizados. Los de dentro son buenos y poseen la verdad. Los de
fuera del grupo son perversos o ignorantes y se ponen, por lo tanto,
al servicio de los malos.
4.- Catastrofistas. Predicen grandes catástrofes, el fin del mundo o
de los tiempos. La vida moderna esta dominada, de manera generalizada,
por la corrupción, las drogas, la prostitución, el egoísmo, etc.
 Vemos en los textos de Samael Aun Weor, Víctor Gómez, que en el caso
de su autodenominada y peculiar gnosis, no son sólo pensamientos, sino
que se trata de una construcción doctrinaria, que sitúa en lo
irracional al adepto. En su obra “El Cristo social” escribe: “Se hace
necesario desarrollar el poder de la percepción instintiva de las
verdades cósmicas, este poder se desarrolla con la disolución del Yo”.
Consisten, según sus palabras “en llevar a este Yo por el camino de la
disección analítica, hasta aquello que se llama funcionamiento-
psíquico-automático”. Quien conozca este aspecto de su doctrina y
piense sobre lo que dice rechazará , por la cuenta que le tiene,
introducirse en un proceso de mentalización y de programación
psicológica. Pero estas ideas se apartan, se obvian y dejan a un
lado,  hasta que se atrae por diversos métodos a la persona a la que
se ha conseguido despertar un cierto interés y empieza practicando
unos ejercicios, aprende unas teorías relacionadas con temas
generales, para pasar paulatinamente y sin darse cuenta al meollo de
unas enseñanzas que le van a ocupar su conciencia. A partir de ese
momento le han convertido en un autómata. Le han ido metiendo dentro y
lo mismo que nuestros sentido no perciben los movimientos de rotación
y traslación de la tierra, por ejemplo,  el adepto no se da cuenta de
los fenómenos psicológicos que le inducen pues desde dentro no se ven,
pero sin embargo las personas más cercanas sí, porque miran el proceso
desde fuera. De la misma manera que sólo desde fuera del sistema solar
se puede ver el movimiento terrestre, el cual a su vez se demuestra
con leyes científicas.
 Los cursos de los grupos gnósticos consiguen cambiar los puntos de
referencia que tienen las personas para analizar los problemas o las
ocurrencias y pensamientos. La maniobra lavemos descrita en las
consignas de Samael Aun Weor-Víctor Gómez: “Nadie puede experimentar
una teoría; lo real es aquello que uno mismo experimenta”. Basta con
hacer percibir al futuro adepto ciertas sensaciones, al aplicar trucos
afectivos y de relajación, reforzado con un apoyo del grupo que
intensifique muestras de simpatía, para lograr el objetivo que leemos
en los textos internos de los seguidores de don Víctor-Samael:
“Necesitamos convertir a lo subjetivo en objetivo, y esto sólo es
posible disolviendo el Yo”. Este autor maneja sus delirios. Consciente
de que no son comunicables advierte al lector: “si nuestros lectores
quieren llegar a saber, necesitan experimentar”. De esta manera les
introduce en su órbita mental. Sigue con sus consejos: “Al lector le
toca recorrer ese camino y luchar muchísimo para llegar a la meta ...
Quien quiera llegar a saber debe desarrollar sus facultades que le
permitan independizarse  de las palabras y de las letras de la
razón”.  Lo que consigue es llevar el pensamiento de sus acólitos a la
irrealidad, que se hace real en lo irracional. este sofisticado
proceso de transformación de la conciencia ha sido elaborado para
construir un delirio. Padecer éste no anula la capacidad intelectual,
solamente la deforma, pues aplica los conocimientos, los datos, la
perspicacia en referencia  a su firme creencia.
 La fórmula para lograr establecer la mentalidad gnóstica en los
adeptos es supeditar la razón a la intuición, siendo ésta la
aceptación de los mensajes del fundador de los grupos sectarios
gnósticos. El razonamiento de un delirio Víctor Gómez-Samael lo llama
"Razón Objetiva” o “Intelección Iluminada”. Tal como indica Theodor W.
Adorno, “la diferencia entre superstición y razón radica en la
estructura no en la definición nominal”. La irracionalidad lleva al
fanático a enfrentarse  con los demás y con las otras realidades que
compiten con la suya, pero ha comenzado por enfrentarse consigo mismo,
para anularse como individualidad. Para el profesor Adorno “la razón
es el principio de la libertad”. Razonar es  un uso, no  una verdad.
El razonamiento  lleva a un punto de vista comunicable y relativo en
respeto a los demás.
 Las falsas experiencias que pretende Samael ya fueron advertidas,
ante el florecer de miles de gurús con sus respectivos delirios
mesiánicos y apocalípticos a cuestas, por el profesor Adorno: “El
concepto de un hombre de experiencia ya no tiene el peso como cuando
se hablaba de un viejo artesano experimentado o de un viejo y
experimentado afinador de pianos. En todo caso este concepto de
experiencia esta socavado en gran medida y tiende a degenerar en la
manera del charlatán, del gurú, del que se ufana del secreto de reunir
una secta a su alrededor y admite a los miserables por medio de un
abracalabra en un círculo sagrado en cuya célula más íntima apenas se
encuentra nada. Todo esto pertenece al concepto del esoterismo
charlatanesco, si no la de todo el esoterismo como tal”.
 El colmo del cinismo es comprobar como el venerable Samael cita a
Kant, en varias ocasiones,  a lo largo de sus textos, para unas veces
mostrarse como superador de la racionalidad y otras para apoyarse en
su terminología, precisamente en un sentido opuesto a como la usa el
filósofo de Konnisberg. Dice Víctor Samael Aun Weor:  “Necesitamos
eliminar de nuestras percepciones y de nuestros razonamientos todo
elemento subjetivo, sólo así es posible conocer la “cosa en sí” de la
que habla Kant”. Con este baño de cultura la admiración de sus adeptos
aumenta.  La mayor parte, o casi todos, los practicantes de la gnosis
de Samael   no han leído a este autor. Desde luego no lo hizo ningún
exadepto de los que ase tengan referencias.  Los que imparten los
cursos gnósticos se permiten el lujo de tirar por tierra todo el
trabajo de un filósofo, basándose en cuatro citas  fuera de lugar.
Precisamente Inmanuel Kant entiende la metafísica no como un saber de
lo absoluto, sino como la ciencia de los límites de la razón. Muestra
multitud de paralogismos, falsas argumentaciones, con los que podemos
comprobar la ficción  del cien por cien de los textos de Samael Aun
Weor, Víctor Gómez. Éste presunto Avatara de Acuario cuando elabora su
particular cosmovisión cae constantemente en el paralogismo de
substancialidad: cuando la premisa menor no está demostrada, lo que se
conoce como “sofisma de suposición”. También desarrolla el paralogismo
de simplicidad: pasar de un juicio analítico a uno sintético. Y
reitera una y otra vez los paralogismos  de idealidad:  pensar que
puedo tener conciencia de mí más allá de la experiencia y de las
condiciones empíricas. Realmente las citas que usa Víctor Gómez-Samael
sobre Kant son un dislate y cualquier estudioso de los textos
gnósticos  debería contrastar y acudir a las fuentes en las que podrá
comprobar lo que dice su venerable maestro y lo que en verdad afirma
Kant. Este autor de la obra “Crítica de la Razón pura” expone: “El
arte ilusorio de muchos pretende dar a los conocimientos forma de
entendimiento. La lógica se usa para la ficción de afirmaciones
objetivas”.
 Los cambios de pensamiento y de manera de pensar forman parte de la
evolución de las personas, pero las transformación que sufre un adepto
sucede de manera inversa a lo que en psicología se conoce como
reestructuración cognitiva. Según esta idea, ante un problema o un
malestar se trata de identificar lo que origina la sensación negativa,
se analiza y posteriormente se modifican comportamientos o ideas, al
comprobar los errores de los pensamientos o interpretaciones erróneos
en la comunicación con los demás, o sobre determinados hechos. En los
grupos gnósticos se anima a modificar primeramente unas pautas de
comportamiento, mediante ejercicios, experimentación de ciertas
propuestas que luego se van a perpetuar. Sobre esta nueva experiencia,
cobijada en lo novedoso, se van a analizar e interpretar las
experiencias  pasadas y las venideras, lo que va generar un
condicionamiento de la conducta, que pasa inadvertido, lo cual se va a
convertir en el fundamento de los nuevos pensamientos. Por último se
identifican las ideas, los deseos y los problemas de acuerdo a la
doctrina enseñada. Un dolor de muelas, por ejemplo, se convierte en
una señal kármica para cambiar de trabajo. O la aprobación de una ley
supone, en este esquema de fanatización, la excusa para cometer ¡y
justificar! un atentado.
 El psicólogo ruso Pavlov experimentó la modificación de la conducta
de un perro. Le enseñaba un filete y se acercaba segregando jugos
gástricos. Al hacer sonar una campana el perro no respondía a tal
estímulo. Luego le enseñó el filete de carne al mismo tiempo que hizo
sonar la campana. Al cabo de unos meses, al hacer sonar la campana se
acercaba y segregaba jugos gástricos. En caso de una persona sucede
algo muy similar al asociar ideas a una experiencia, de manera que se
condicionen los pensamientos. El cambio no ha dependido del sujeto que
lo sufre, sino de una manipulación externa, pero que su receptor vive
algo propio. En el caso del  perro de Pavlov  el sonido de la campana
sería el equivalente a un alimento espiritual. De manera simple este
experimento muestra lo que le sucede a un sectario.  Se entiende que
haya fanáticos de los textos de Samael, Víctor Gómez, que con un buen
nivel cultural y con una situación social integrada en un entorno
agradable acaban siguiendo el camino de lo irracional. Escribe el
Venerable Maestro de la gnosis “Sólo entrando por el camino de la
rebelión íntima, sólo apartándonos de las sendas evolutivas e
involutivas de la rueda de Samsara podremos convertirnos en hombres
auténticos, legítimos y verdaderos”.
 “¿Qué ha sucedido a mi hijo (o hija)?”, preguntan madres y padres
cuando consultan sobre la participación de sus vástagos en un grupos
sectario. A veces es conveniente usar el esquema de la “ventana de
Johari” para explicárselo:

 


Desconocido por el yo
   Conocido por el yo

                                            ß
                 I                          ð                 II
           Área libre                                  Área ciega

 


           áò


               III                                             IV
          Área oculta                         Área desconocida

Conocido por los demás

 

Desconocido por los demás

 

 

 


 El campo de nuestra conciencia tiene cuatro áreas que determinan la
relación con los demás y con uno mismo. La orientación para
desarrollar el área libre (ðò)   se incrementa mediante la
introspección, de manera que el área ciega sea cada vez menor. Para lo
cual es menester incrementar la comunicación, el diálogo, la
comprensión  de los demás, de forma que el área oculta disminuya. El
área desconocida ya sería un trabajo psicoanalítico. Con el desarrollo
cotidiano del aumento del área libre se consigue potenciar la
autoestima, la confianza en uno mismo, mejorar las relaciones con las
personas que nos rodean, etc. Se potencia la individualidad y desde
ella la solidaridad. Se fortalece al sujeto para que tome decisiones
por sí mismo, para afianzar su capacidad de elección y permitir un
mejor desarrollo de la personalidad.
 En la dinámica de las sectas sucede exactamente lo contrario,
especialmente en las de tipo esotérico y en las teosóficas.  No nos
referimos a los grupos de estudio que investigan estas teorías y
buscan saber sus conexiones con la manera de ampliar  la investigación
científica o estimular nuevos debates sobre la visión del mundo. En
sectas de tipo orientalistas, en las que intensifican la meditación,
etc., se potencia el área libre, pero deformado y sobre todo
disfrazado de nuevos estímulos fantasiosos y desconectados con el yo
de sus adeptos, que en lugar de anularlo lo hacen etéreo. En el caso
de los grupos que enseñan y adoctrinan con los textos de Samael Aun
Weor, Víctor, acontece la reducción sistemática del área libre (éç).
Lo hemos ido desgranando, pero podemos matizar aún más cómo sucede.
Comprobemos que al  área ciega crece cuando el conocimiento interior
se basa en renunciar al yo de uno mismo. A cambio de incorporar la
definición de un “yo” hipotético que define el fundador de la secta,
sin el más mínimo fundamento empírico. Además carece de experiencia
para el adepto y anula las circunstancias externas y los procesos
personales de su biografía.  Lo conocido por el yo personal se reduce,
mientras que aumenta el yo sectario. Es decir el gnóstico se conoce a
sí mismo a través de la doctrina de Víctor Gómez-Samael Aun Weor. Al
mismo tiempo se aumenta en la conciencia del adepto el área oculta del
yo  personal y auténtico. Al mantener en secreto tales prácticas y
teorías, se oculta a los demás una parte de la personalidad y de sus
circunstancias sectarias, que cada vez son más extensas. Esa parte del
área libre que disminuye es de lo que se apodera la secta. El
discípulo  interioriza  la doctrina del fundador como conciencia. La
parte de la personalidad conocida por los demás se reduce a lo que
confiesa a los instructores y otros compañeros de la secta, que llegan
incluso a adueñarse de su intimidad. La secta llega a esta situación
porque define qué es el individuo, qué es su la mismidad, la cual
vincula directamente a la secta bajo el pretexto de ser una nueva
dimensión espiritual. La doctrina también determina la realidad que
rodea al adepto, define sus circunstancias personales para que el
fanático vea exclusivamente desde el punto de vista sectario y desde
éste interprete la realidad geopolítica del mundo. Revelar tanto el
área ciega, como el área oculta, en una secta es parte de la
parafernalia del descubrimiento progresivo de los secretos que estudia
el neófito: conocimiento/ gnosis de la secta. Lo que aparece como una
teoría o una creencia no deja de ser una técnica psicológica.
Mientras el estudiante de la gnosis cree que esta siendo iniciado, que
se adentra en los Misterios Cósmicos, lo que en realidad hace es dejar
que le manipulen y que se activen en su mente los textos del
fundador.
 Escribe Víctor Gómez-Samael en la obra “la doctrina secreta de
Anahuac”: “Quien maldice temerariamente a Lucifer-Nahuatl se pronuncia
contra la Reflexión Cósmica del Logos, anatemiza al Dios vivo
manifestado en lo material y reniega de la siempre incomprensible
sabiduría, revelándose por igual en los contrarios de la luz y
tinieblas”. La justificación de su idea delirante, proviene de
alucinaciones en forma de mensajes, voces a las que ubica en lugares
secretos y con los que se comunica por telepatía. Sucede lo mismo que
con  muchos otros gurús, casos como la profetisa Gabrielle, de Vida
Universal - Nuevo Retorno, Blavastky, Benjamín Cremer, Sixto Paz,
Claudio Pena, Eugenio Siracusa, Giorgo Bongiomani y otras más. Las más
recientes alucinaciones que se interpretan mediante un delirio
doctrinario es de Octubre de 1997, cuando "Águila Blanca" se presentó
a Paloma y Jose María en su dormitorio. Vieron mentalmente a un
indio , el cual representa la sabiduría.  Les dio el mensaje de reunir
una gran familia en la tierra. Águila Blanca sigue viniendo, dicen sus
beatos, a través de Paloma, mediante visiones. Gracias a tales permite
enseñar formas arcaicas de sanaciones y orientaciones espirituales.
Para realizar tal delirio van formando comunidades autosostenibles, en
donde realizan terapias de regresión, para reforzar el interior de las
personas. Para el despliegue de su parafernalia realizan ceremonias de
medicina del Camino Rojo. A partir de una alucinación-visión se
elabora un entramado que se extiende mediante ejercicios, ayunos,
pruebas de supervivencia, convivencias y charlas. En los grupos
gnósticos se enseña: “Fuera del cuerpo físico, en las horas de sueño,
el alma puede platicar con su divina madre, empero debemos empezar por
la disciplina del Yoga del sueño”. Los adeptos deben anotar
cuidadosamente los detalles del sueño. Si continúan en esta pericia su
fundador les asegura: “Según la ciencia tántrica más tarde o más
temprano surgirá de los sueños un elemento iniciador”, incluso se
podrá separar voluntariamente la conciencia del sueño. Advierte que la
mayoría da el primer paso pero les falta fuerza para dar el segundo.
En tal caso lo que recomienda es la técnica de meditación. El conjunto
de estas actividades es una manera de manejar el inconsciente y llevar
a él los elementos distorsionadores de la sabiduría fantástica de su
fundador.  Sucede lo que dos autores, Tobías y Lalich, comentan  en su
obra que versa sobre el poder de las sectas: “La disociación de las
sectas es el objetivo deseado... Una persona que se encuentra en un
estado disociativo es un sujeto sumamente sugestionable y sumiso,
situación que favorece la capacidad de controlar al adepto”. Pensemos
que en lo irracional todo es creíble, la realidad se hace fantástica y
se pierde, no la razón, sino  el razonamiento y el sentido común.
 La eliminación del pensamiento y del análisis lógico lo describe
reiterativamente Víctor Gómez, Samael Aun Weor, en sus texto. En la
obra “Misterios mayores" escribe: “El hombre puede sacar su cuerpo
físico de entre la región de la química y meterlo en los mundos
internos. En la región química reina la ley de la gravedad. En los
mundos internos la ley de la levitación cósmica: en los mundos
internos podemos flotar con el cuerpo físico”. Este proceso está
tipificado como una alucinación, que sucede espontáneamente, pero se
puede aprender mediante ejercicios que alteran la conciencia. La
sensación de vértigo, de flotar o volar estando tumbado en la cama o
con el cuerpo relajado de ser algo pasajero  se puede fijar como
conducta mental cuando se da  un valor sobre natural a esta
experiencia. Sucede igual que con quienes oyen voces en su relación
con los grupos espíritas o ufológicos. Los encargados de `predicar
estas doctrinas hacen creer a los  que padecen estas percepciones
alucinatoria que son mensajes de familiares fallecidos o de seres de
otras galaxias respectivamente. El propio Samael describe tal logro
como la prolongación e intensificación de nuevos poderes. Como es usar
el sonambulismo, con la pretensión de lograr el “sonambulismo
voluntario”. La receta es: “fe y un poquito de sueño, eso es todo”.
También se puede recurrir, se enseña a los seguidores de Samael Aun
Weor, al ángel Har-:po-crat-ist, que da nombre a un mantram especial.
De esta manera, explican los instructores de la gnosis: “Podrán los
discípulos de nuestro movimiento gnóstico meterse con su cuerpo físico
dentro de los mundos internos, así podrán ir en carne y hueso a la
santa Iglesia Gnóstica, así podrán recibir la comunión del pan y el
vino y asistir al Pretor. Así podrán conocer los grandes misterios sin
necesidad de estar dañando su mente con las teorías”.
 Como se indico al principio muchos familiares de adeptos, en un
principio, piensan que los miembros de la secta están drogados. Es una
percepción común. No hace falta, pues hay técnicas psicológicas que
permiten llegar a un estado similar de dependencia respecto al grupo y
a una doctrina que se convierte en una especia de soma psicológico,
parecido a lo que Aldous Huxley describe en su obra “Mundo Feliz”.
Víctor Gómez, bajo la excusa de una misión divina, preconizó el
consuno de peyote, para una finalidad de control psicológico, que él
mismo describe: “El peyotl es un cactus mexicano que logra producir
desdoblamiento de la personalidad humana”. Tal es un síntoma de los
sectarios, despliegan comportamientos y conductas con doble
personalidad, una para la organización y otra para lo de fuera de la
secta. Los familiares que conocen al adepto comprueban claramente que
cuando hablan sobre el tema de la secta reacciona de una manera brusca
y agresiva, pero cuando hablan de otros temas parece una persona
diferente, no solamente que responda de manera diferente. Es algo que
pone muy nerviosos a los familiares de adeptos. “Parece que son dos
personas distintas”, suelen decir los padres y madres de  adeptos. El
desdoblamiento es algo que fabrica, por así decirlo, la secta y forma
parte de sus fundamentos, especialmente lo hacen las de tipo
esotérico.
 Samael Aun Weor, Víctor, comenta en sus textos: “Con el peyotl todo
ser humano puede salir conscientemente en cuerpo astral”. Explica que
los antiguos mexicanos, los aztecas, adoraban esta planta a la que
consideraron sagrada. Saca  fuera de contexto una característica
histórica y geográfica, como puede ser, por ejemplo, la costumbre y
necesidad de consumir la planta de coca en la altiplanicie de Perú.
Las enseñanzas gnósticas indican: “En esos instantes de estar mascando
el peyotl debemos adormecernos concentrándonos en el Dios interno. El
resultado será el desdoblamiento. Entonces saldremos en cuerpo astral.
Así es como podremos ver, oír y tocar las cosas del ultra naturaleza”.
De esta manera se provoca un estado delirante. Ciertamente en los
grupos gnósticos de España no se han conocido casos en los que este
consumo se practique. Algunos han apuntado que hace mucho conoció a
alguien que lo había probado. Indican que a pesar de ofrecer estas
enseñanzas el venerable maestro Aun Weor, señor Gómez, no insistió en
este tema debido a que advirtió que se abusará de su consumo. No lo
recomendó en absoluto pues motivaba a la dogadicción y se enseña desde
entonces en los cursos de la gnosis a “lograr el desdoblamiento y el
desarrollo de la clarividencia, sin el auxilio de ningún elemento
externo”. Efectivamente con medios exclusivamente psicológico se
pueden provocar los mismos efectos. El desdoblamiento de la
personalidad lo definen como “visión de naturaleza endotérica,
mediante la cual se pueden investigar mundos que están  más allá del
tiempo”.
 Se debe advertir que en España desde 1998 se extiende un conjunto de
comunidades bajo las enseñanzas chamánicas, Camino Rojo, que consumen
peyote en sus ceremonias sagradas. Lo que se une a una serie de
pruebas iniciáticas que consisten en ayunar, caminar y otros
ejercicios iniciáticos. Lo que en un principio preocupa a los padres
es el consumo de tal substancia, que puede llegar a ser lo de menos,
mientras no cree adición. El problema grave, sobre todo desde el punto
de vista sectario, es que las alucinaciones y alteraciones de
conciencia que provoca dicho consumo se interpretan según una doctrina
irracional y conducen psicológicamente al participante dando un
contenido doctrinal que se vive como una "experiencia". Se presentan
como la vivencia irrefutable de unas teorías irracionales, lo que
permite convertirlas en realidad para el adepto.  Hemos visto, que
incluso no hace falta apoyarse en plantas ni sustancias alucinógenas.
La despersonalización que se produce con el adoctrinamiento son
ignoradas por parte de las instituciones de la sociedad. Preocupadas
por el consumo de drogas, no se ha prestado la debida atención al
problema de las sectas. Mientras que se hacen campañas informativas
sobre el problema de la droga, el alcoholismo y programas de
rehabilitación al respecto, nada se preocupa la sociedad de las sectas
destructivas, excepto las familias afectadas que ven la gravedad del
asunto. El resultado es la expansión silenciosa del fanatismo, que
acaba afectando gravemente a nuestra sociedad.
 Provocar en los adeptos una alteración de la conciencia y llenar de
contenido una serie de alucinaciones, estimuladas artificialmente, es
una tarea añadida que en las sectas se asocia al aprendizaje de una
nueva teoría. Escribe el fundador de los grupos gnósticos:  “Es un
delito no enseñar a los discípulos el uso y manejo del cuerpo astral.
Es necesario que los discípulos despierten su conciencia durante el
sueño”. De esta manera mete a sus seguidores en su propio delirio y lo
expande para convertirlo en realidad, algo que logra solamente en la
visión del mundo de sus acólitos. Se produce el contagio e inducción
de una serie de alteraciones mentales entre sus discípulos. Quedan
disimuladas, en muchos casos, pues el entrenamiento, para manifestar
una doble personalidad, permite pasar desapercibido al adepto fuera
del círculo secreto de la secta. Los adeptos de la gnosis llegan a
pensar y "comprobar" que pueden comunicarse con los maestros de las
ciencias ocultas. La ocultación de seres suprahumanos no es ni más ni
menos que su inexistencia, pero se ocultan (alojan) en el inconsciente
del fanático.  A los seguidores de la gnosis sameliana sus
instructores les hacen creer lo que escribe Víctor Gómez-Samael: “Las
teorías intelectuales del mundo físico para lo único que sirven es
para dañar la mente y el cerebro”, de manera que sólo los gnósticos
están en la verdad y todo lo que se cuente analizando sus
planteamientos o criticando sus técnicas de aprendizaje y de
adoctrinamiento se rechaza de antemano.
 El resultado de las sectas es el fanatismo.  Tras los atentados de
las torres gemelas en EE.UU. se ha comenzado a considerar como uno de
los grandes problemas de la humanidad, pero no se ha profundizado en
sus causas psicológicas ni  se advierte lo que sucede en las sectas en
el seno del mundo occidental y de las sociedades democráticas. Lo
veremos en el último capítulo más detenidamente. Lo que sí es preciso
atender es la característica del desdoblamiento de la personalidad,
que lejos de ser una táctica de camuflaje para una lucha clandestina
es una manera de  ser del fanático. Si no entendemos esto, las medidas
de prevención al fanatismo acaban siendo erróneas.
SEXUALIDAD MANIPULADA
 La base de la teoría de Víctor Gómez, Samael Aun Weor,  se fundamenta
en la manipulación del acto sexual. Es una manera de hacer “palpable”
los efectos del nuevo conocimiento que transmite.  Como de costumbre
enlaza sus propuestas de índole sexual con tradiciones, que desvirtúa
y saca de contexto y del momento histórico en el que surgen las
creencias y costumbres de hace cientos de años.  El tantrismo es una
de las múltiples formas de entender la sexualidad como un ritual
sagrado. No eyacular fue una manera de ejercer el control de
natalidad, a falta de otros medios. En su momento supone un avance
mora y social en una parte de la sociedad hindú.  En cualquier caso es
una modalidad que puede decidir una pareja, o formar parte del juego
erótico. Otra cosa es se integre en un proceso de manipulación y se
convierta en  una exigencia psicológica, para servir de herramienta
que procura la dependencia al grupo. Con las practicas de la gnosis de
Samael-Víctor, se pretende un estado de alteración biológica en la
función fisiología de la sexualidad del adepto. Se injerta una
constante ansiedad, cuya insatisfacción permanente es una maniobra
táctica. El adepto se entrena para acostumbrarse  ser "feliz" de esta
manera.  Lo que hacen los maestros de los grupos gnósticos es
interiorizar en el adepto las pautas indicadas por la doctrina de su
fundador.  Las  ceremonias rinden mediante un resultado concreto que,
siendo morboso, se convierte en una experiencia que da realidad
psicológica a un delirio. Si esta secta creciera la doctrina se
convertiría , o mejor dicho se iría convirtiendo a medida que crece,
en una realidad social.
 La esencia de bloquear el orgasmo consiste en alterar el cerebro, lo
que en términos religiosos puede entenderse como un proceso de
sublimación. Durante ceremonias esporádicas, esta castración sexual,
se entiende como una forma de despertar la conciencia, la
“iluminación”. Las diversas  teorías tántricas y gnósticas ubican la
energía sexual, el Kundalini, en la base del hueso sacro, el coxis, en
uno de los centros energéticos, a todos los cuales llama chakras. Se
trata de subir la energía físicamente al cerebro, mediante la
meditación en pareja o la contención del fenómeno de eyacular. Ahora
bien, la visión de Víctor Gómez, Samael Aun Weor, es, como tendremos
ocasión de ver, una descripción fuera de toda realidad razonable y
hasta incluso fuera de toda  irracionalidad, excepto la suya por ser
un planteamiento delirante. Lo describimos de esta manera en su valor
descriptivo, no valorativo,. No  consiste en descalificar ni insultar
a nadie, y mucho menos descalificar las creencias de ninguna persona,
sino de argumentar una opinión que se fundamenta en el estudio de una
doctrina fuera de su mecanismo de programación mental. La practica
sexual gnóstica rompe con los sentimientos y emociones personales, en
una especie de invento mental de características absurdas Es difícil
rebatirlo, pues queda fuera de toda lógica, fuera de cualquier
lenguaje mínimamente razonable o emocional. Por eso es necesario
analizarlo hasta sus últimos recovecos y desmontar su construcción
para comprobar que es una doctrina vacía, cuyo único contenido es la
ocurrencia estrambótica del fundador, inspirador de los grupos
gnósticos actuales.
 El despertar del kundalini, energía sexual, se convierte en una
obsesión y una exigencia que altera la personalidad y la relación de
pareja de los seguidores de Samael- Víctor Gómez. La mayoría de sus
obcecados seguidores lo vivencian como una experiencia maravillosa y
sublime porque su percepción del mundo, el que les rodea y de sí
mismos, queda distorsionada al tender a romper su personalidad, lo que
la gnosis entiende como diluir el yo. Así aparece descrito el proceso
en la doctrina gnóstica de Víctor Gómez y de tal manera se trasmite y
adiestra al adepto. Obsesionarse en estas practicas crea el objeto en
el que han hecho creer los instructores a los adeptos.  Cuando una
persona se dedica a recoger setas durante cuatro o cinco días
seguidos, y lo hace con ahínco, porque debe recoger muchas en poco
tiempo, al pasar esos días ve setas por todas partes. Al pasear por un
parque cualquier forma irregular de color oscuro parece que puede ser
una seta, la ve. Incluso al cerrar los ojos ve imágenes de setas, y
hasta en los sueños. Un método de aprendizaje que se basa en la
obsesión durante meses y años, día tras día, acaba haciendo ver lo que
enseña por muy inventado que pueda ser, pero no porque sea realidad,
sino porque estar obsesionado hace ver, creer , sentir y pensar la
Verdad que le inculcan sus instructores en los cursos. Es decir la
doctrina se convierte en una realidad psicológica. No podríamos
exponer esta crítica de no disponer de primera mano del testimonio de
personas que han militado en algún grupo gnóstico y de otros que
siguen. Pero además, como elemento de juicio fundamental y de
desmotración palpable sobre lo que disertamos, sacamos a la luz  los
textos en los que se fundamenta dicha conducta y transformación de la
personalidad de quienes siguen tales enseñanzas.
 Nuestro comentario no dejaría de ser un estudio crítico sobre los
textos  de los grupos gnósticos, si elaborásemos una crítica meramente
razonadora. Pero damos un paso más y les presentamos para que sean
analizados, tanto en el contexto de la manipulación de los adeptos,
como de personas relacionadas con algún sectario. O sea, queremos ver
no solamente qué dicen dichas teorías, sino también cómo funcionan,
tanto en la psiquis del adepto, como su repercusión social. Cabe la
esperanza que quienes sean seguidores de las enseñanzas, o mejor dicho
de los mecanismos manipulativos, de Samael Aun Weor, Víctor Gómez,  se
den cuenta de qué es lo que han vivido, para que puedan superarlo y
reconducir su vida para que sea dirigida  con criterios personales. No
se entra, para nada, a juzgar si las practicas del tantrismo, ni
siquiera tal como entiende la gnosis de Samael, es algo bueno o malo.
Comprobamos que parten de una visión delirante que contagia a sus
discípulos, pero sobre todo y especialmente, que cualquier variedad de
erotismo o vida sexual es respetable acordada entre adultos y produzca
satisfacción a quien la practique.  Lo que advertimos como peligroso
en esta investigación es que sea una conducta inducida desde fuera,
impuesta por el grupo. El problema de que genere satisfacción, tal
como argumentan los adeptos, es que de esta manera sirva  para
despersonalizarles, diluir su yo en la organización gnóstica. No
entramos a debatir si puede o no ser más o menos satisfactoria esta
práctica sexual, pues no dejará de ser un criterio subjetivo y una
variante más de la conducta humana, por más que parezca rara a quien
no esté de acuerdo por razones morales, físicas, espirituales o
psicológicas.
 Los  fanáticos de la gnosis arguyen que los frailes y  sacerdotes
católicos no practican la sexualidad y anulan su capacidad de tener
orgasmos. Lo mismo critican de los representantes de otras religiones.
Pero es muy diferente tomar una decisión consciente, de la que luego
se pueden arrepentir, a aceptar para siempre una conducta sexual cuya
exigencia es conocida antes de elegir seguirla. El problema es ponerse
en camino de practicar una determinada relación sexual sin haberla
elegido previamente, sino al cabo de un tiempo, después de haber sido
aleccionado y adiestrado para actuar de esa manera. La castidad puede
sublimar la fuerza sexual en una entrega a los demás. Es una exigencia
para participar en una forma de vida determinada.  Sobre la que se
puede estar de acuerdo o no. La sexualidad gnóstica, no es una
condición, sino una conclusión a la que se llega a ciegas y que es
utilizada para dirigir la manera de ser, los pensamientos y
sentimientos de los adeptos por parte de quienes dirigen la
organización. No se elige. El adepto se encuentra con ella y la
acepta, por motivos de adoctrinamiento o lavado de cerebro. ¿Por qué
ninguna institución democrática exige que se informe sobre este o
otros aspectos, antes de iniciar los cursos, para que quien elija
hacerlos lo haga libremente, con información suficiente para poder
tomar una decisión en condiciones?  He aquí el quid de la cuestión.
 Dirigir y controlar la sexualidad de los adeptos sirve para manipular
la conciencia de cada uno de ellos, cuando no han seleccionado tal
manera de intimidar con la pareja conscientemente, sino como
conclusión de una serie de cursos y de ejercicios. El proceso
manipulador los jerifaltes lo adornan con frases rimbombantes.
Semejante práctica es considerada como el Sancta Sanctorum de los
secretos de la secta: la alquimia sexual. Para las parejas se ofrece
el tantrismo. Para quienes no la tengan, como iniciación, ofrecen
ejercicios respiratorios. La mayoría acaba emparejándose con personas
de dentro de la secta, porque de otra manera no se puede practicar y
menos de manera obsesiva.  Los adeptos siempre dicen, que nadie les
obliga a ello. Pero con cualquier persona de fuera es imposible poner
en funcionamiento los preceptos sexuales que exigen las enseñanzas de
Víctor Gómez, Samael, y tampoco se van a relacionar con nadie de
fuera, pues son gentes ellos consideran que viven en el error. Puede
ocurrir que si un miembro de algún grupo gnóstico mantiene una
relación de pareja con alguien previamente a ser adepto logre
introducir a su pareja en la organización o se separe de ella. Éste
último es uno de los casos más frecuentes de consulta a las
asociaciones de ayuda a los afectados por las sectas. Como secreto que
es, dicha sexualidad, tampoco se comunica, por regla general, a la
familia, las cuales observan cosas raras, pero no saben qué.
 Dar a conocer el arcano de la gnosis y sus textos privados, no es
para nada un ataque contra las creencias de los adeptos gnósticos,
sino una forma de hacerlos visibles, ponerlos a la luz de la razón y
de la conciencia, para que puedan ser analizados sin una manipulación
previa del pensamiento. Nadie plantea censura alguna, sino todo lo
contrario, dar a conocer unos textos para que quien quiera seguirlos
como enseñanza lo haga libremente, porque ha tomado tal decisión
sabiendo en qué consiste lo que va a practicar y sepa adónde se
mete.
 La realización del acto sexual a medias, hecho sin culminar y de
manera incompleta neurotiza la sexualidad, convierte tal práctica en
una obsesión, cuyos síntomas la secta tergiversa con el termino
“devoción”. No vamos a entrar en describir patologías concretas que se
deriven de tales prácticas, sino sus consecuencias genéricas,
utilizadas como mecanismo de manipulación.
 El hilo conductor de toda la trama manipuladora se encuentra en los
textos de Samael Aun Weor, Víctor Gómez. Este autor escribe unos
manuales de "iniciación" para construir un delirio colectivo sobre la
base del suyo personal. De esta manera  lo pretende ver como real, no
sólo realizable. Este empeño es la fuerza motora de todas las sectas.
Es el lex non scripta de los fundadores de doctrinas sectarias y de
sus seguidores.  Siempre que se pregunta sobre las intenciones de los
líderes y propósitos que ocultan se responde: el dinero y el Poder.
Esta respuesta significa que no se entiende la esencia del problema
sectario. Evidentemente hay excepciones, pero lo que motiva a una
secta a expandirse y hacer prosélitos, es esencialmente la
construcción colectiva de un delirio. El cual se transmuta con el
lenguaje de la  secta en una visión de la realidad, en un mensaje
telepático, en un contacto con seres sobrenaturales, etc. El dinero y
el Poder son medios necesarios para tal fin y por ello buscan
fortalecer tales recursos.
 En la obra “Tratado de medicina oculta y magia practica” el fundador
de los grupos gnósticos escribe: “La iglesia gnóstica es la auténtica
iglesia de nuestro Señor el Cristo, es el templo de las iniciaciones y
está situado en el plano astral” (p. 58) En la página siguiente
específica que la iglesia gnóstica se preocupa especialmente por el
sexo. Indica: “Todo el que lea nuestros libros y practique magia
sexual quedará conectado internamente con ese templo”. Descalifica a
quienes critiquen su manera de entender la sexualidad, cuando lo que
se suele analizar, desde la racionalidad, es la trampa que se tiende
para introducir creencias y pensamientos mediante instrumentalizar la
sexualidad. Escribe Víctor Gómez-Samael: “Hay viejas decrépitas y
viejos agotados sexualmente, que nos critican porque amamos el sexo”.
La clave para los gnósticos queda expuesta repetidamente en todas las
obras de Samael Aun Weor, don Víctor: “Lo importante es gozar de la
dicha del sexo sin derramar el semen”. Repite a modo de consigna este
requerimiento. En torno a su práctica elabora todo un manual de
distorsión de la personalidad y del pensamiento: “Estudiamos la
alquimia y la kábala. Trabajamos desintegrando el yo psicológico”.
Recuerda reiteradamente  a sus seguidores que en la gnosis trabajan
con la piedra filosofal, sinónimo de “el sexo”, según su lenguaje.
 Los poderes mágicos no se refieren, en los grupos gnósticos, a la
magia sexual. Se atribuye, y así lo constata y narra Óscar Uzcategui,
en su obra sobre Samael, Víctor Gómez, en la que cuenta que Aun Weor,
señor Gómez, hizo llover por voluntad propia, gracias a sus poderes y
que resucitó a un hombre cuando estuvo completamente muerto. Gran
operación telúrgica del venerable Maestro que todos sus seguidores dan
por cierta sin que haya la más mínima constatación de la misma.  ¿Qué
no podrá hacer, al menos en su imaginación, quien asegura ser el
educador del faraón Kefrén? Ahora bien, específica, para que nadie
piense que es una incongruencia, que lo fue en anteriores
reencarnaciones. Explica: “Aunque mis palabras, puedan parecer
enigmáticas y extrañas, en verdad os digo que mi cuerpo no murió  y
sin embargo fue al sepulcro. ¿Catalepsia? ¡Sí! ¿De qué tipo? Imposible
explicaros eso, pues ahora vosotros no lo entenderíais”.
Evidentemente.
 No es la sui generis sexualidad que practican lo que manipula al
adepto gnóstico, ni los textos, ni  los ejercicios y reuniones por
separada caca cosa, sino el conjunto de todo ello. No podemos separar
los ejercicios que hacen, de las relaciones de pareja, ni ambas
situaciones de los textos, ni éstos de su aplicación práctica. Los
instructores y misioneros de la secta juegan con los sentimientos de
quienes acuden a informarse respecto a temas generales del esoterismo,
muchas veces por curiosidad. Plantean ciertos interrogantes que serán
respondidos más adelante con mensajes irracionales, pero para cuya
aceptación se ha preparado al discípulo.  No sólo cambiando sus
pensamientos sino también sus percepciones, algo que especialmente
sucede en los grupos gnósticos.
 Por una parte se anima a seguir con la esperanza de cumplir los
objetivos de plenitud cuando se sigan las consignas del fundador. Por
otra se azuza el miedo a no cumplir sus exigencias: “La Resurrección
esotérica sería algo más que imposible sin la magia sexual”; “Quienes
derraman el vaso de Hermes durante la cópula química, de hecho se
convierten en criaturas infrahumanas del sub-mundo”. Esta idea hace
que de poco sirva lo que puedan aconsejar, desde fuera de la secta,
familiares, ex-adeptos, psicólogos y demás personas, pues pertenecen a
un nivel inferior, debido a que los de fuera de la gnosis eyaculan
durante las relaciones sexuales. Y si es alguien casto sucede lo
mismo, pues no practica el coito. Lo que hace que los miembros de la
secta formen una comunidad especial, formada por  personas únicas en
lo que se refiere a practicar la sexualidad incompleta. Sobre la base
de los principios de la gnosis reinterpretan las enseñanzas y
narraciones de las demás religiones. Por ejemplo  que lo que alimentó
a los israelitas en el desierto fue el joni, el útero del eterno
femenino, el cual es lo que se conoce como el Santo Grial, dentro del
cual se encuentra el néctar de la inmortalidad.
 Según se lee textualmente en el libro “Las tres Montañas”:
“bautizarse equivale de hecho a firmar un pacto de magia Sexual”.
Entienden los gnósticos que bautizarse es un compromiso sexual. Así lo
explica Víctor Gómez, Samael Aun Weor: “El fundamento diamantino
bautismal incuestionablemente se encuentra en el Sahaja Maithuna
(magia sexual)”. Incluso concreta más: “En la transmutación científica
de las aguas espermáticas del primer instante se encuentra la clave
del bautismo”. Para Samael Aun Weor-Víctor Gómez, los creyentes de las
muchas religiones que existen “no tienen más información que la letra
muerta”, de forma que quien no entiende el doble significado  de la
Biblia es que no conocido el Arcano A.Z.F. ¿Qué es el Arcano A.Z.F.?
“El misterio revelador: Unión sexual del hombre y mujer sin derramar
el ens seminis”.  Ni el hombre debe eyacular ni la mujer tener
orgasmo.  Víctor Gómez sentencia: “los magos negros son los que
enseñaron a eyacular el semen como animales”.
 Cada vez un experto escucha la vivencia de algún ex-adepto por haber
participado en algún grupo de los gnósticos, comprueba que es
necesaria una información amplia de lo que sucede dentro de estos
grupos, que se amparan en la libertad de creencia y de conciencia.
Ahora bien, la sociedad democrática defiende los derechos de los
individuos, de las personas. También el de los grupos y
organizaciones, para organizarse libremente, pero no permite, o no
debe permitir, que se esclavicen a las personas en una estructura de
Poder.  Se ha emprendido una lucha para que en el mundo entero, pero
sobre todo en el seno de las sociedades democráticas se impida
realizar la ablación en niñas, cuando es algo que forma parte de
determinadas creencias y costumbres. Quienes las practican fuera de su
mundo lo hacen, clandestinamente, sin el reconocimiento de la
sociedad, pero desde  una estructura cultural y religiosa que lo
ampara. Eliminar el clítoris en la mujer elimina una fuente de placer
y reduce el acto sexual a la función reproductora. Es algo sobre lo
que se hacen campañas de información y se empieza a legislar al
respecto. Lo padecen menores de edad, pero no sería menos lamentable
si al llegar a la mayoría de edad legal lo ejecutasen igualmente  por
estar poseída de una creencia, sin haber recurrido a otras fuentes de
información, o a razonar sobre su fe y mantener sus creencias pero
adaptadas a  la luz de la nueva realidad, experiencias y la manera
moderna de entender su vida.
 En los grupos gnósticos sucede impunemente la ablación y la
castración psicológica. Se coarta radicalmente el desarrollo de la
sexualidad. Lo cual no elige la persona, pues no conoce tales
relaciones cuando se pone en contacto con un grupo de ellos.  Mediante
la anulación del orgasmo no se satisface la libido, el hambre sexual.
Se mantiene en estado de ansiedad perpetuo. Sucede una regresión
psicológica y mental que infantiliza a los adeptos, los cuales
entienden que se trata de un paso para la iniciación. Esta traslación
a través del lenguaje, para definir nuevas realidades, y por la
experimentación de nuevas sensaciones son pilares sobre los que se
asienta la programación psicológica. Los textos refuerzan y ensalzan
las exigencias para hacer emerger las emociones y que éstas sean
dirigidas por el gurú. La personalidad queda anulada, lo que definen
como "aniquilar el ego", "anular el yo". Se han cambiado el
significado de las palabras y el adepto construye una nueva realidad
en su cerebro. Por ejemplo, escribe Víctor Gómez: “El pecado original
de nuestros primeros padres fue el crimen de derramar el semen. Eso es
fornicación”.  Llega incluso a predecir que la  sexualidad que
predica  será una relación de pareja oficial y científicamente
aprobada: “La magia sexual será oficialmente acogida en las
universidades de la nueva era acuaria”. Sin embargo vemos que
desacopla el lenguaje y define las palabras a su antojo. "Fornicar" es
la realización del coito, que sí lo practican de la manera y
frecuencia que indica el líder. Lo que no hacen es eyacular el hombre
y ambos sexos evitan los espasmos  placenteros en las zonas de los
órganos sexuales.
 Los textos de Samael-Víctor Gómez, confunden y deslizan significados
con la confusión entre derramar el semen y fornicar. Lo hace de manera
estratégica para poder urdir la manipulación de sus seguidores.  No es
lo mismo, pero sí para su peculiar lenguaje. De esta manera puede
echar mano de citas bíblicas, lo que le permite decir: “Moisés
considera inmundo el derrame de semen”. Realiza citas del Levítico
fuera de contexto y deslizando los significados de las frases hacia la
corroboración de sus ideas fantásticas.  Pero la construcción de su
esperpento se despliega a lo largo de sus obras pertinazmente. En el
libro “Misterios mayores” se lee: “El tenebroso P.K. Heller y el
horrible mago Cherenzi enseñan a derramar el semen”. Ofrece Víctor -
Samael, datos concretos y nombres propios que avalan sus desvaríos.
Algo propio en la comunicación de cualquier idea o percepción
delirante, en la que se concreta la información ofrecida introduciendo
citas, nombres y casos concretos, pero indemostrables, o que nada
tienen que ver con la fantasía que se pretende hacer creíble. Advierte
Víctor Gómez - Samael, que debido a derramar el semen se hundió la
Atlántida, pues tal acto, necesario para la continuidad de la especia,
los gnósticos entienden que hace que los hombres se conviertan en
bestias.  Llaman a quien derrama semen "fornicario", palabra que es el
peor insulto que se puede decir a un gnóstico. Se extrema la idea
hasta el punto de que quien derrama "el vaso de Hermes" se considera
que es incapaz de amar y se convierte en un demonio.
 Los textos bíblicos se adaptan al lenguaje de venerable maestro.
Dice: "Cuando el ser humano se acostumbra a derramar el semen nace la
gran ramera”. El control emocional de la sexualidad por parte de los
grupos gnósticos es absoluta. La causa de las  desgracias en el mundo
es porque hay gente que eyacula. Si sucede un terremoto en cualquier
lugar del planeta o estalla una guerra o se precipita la catástrofe
que fuera, incluso actos terroristas, se hace ver que es por causa de
los fornicadores. Gracias a los adeptos, les hacen creer, se evita la
desgracia total, pero que llegará, para cuyo momento ellos se
preparan: "la fornicación corrompe al ser humano... Los monstruos
desconocidos de la naturaleza que Dios tiene encadenados, son
desatados con las armas atómicas, las selvas se descuajan, los lobos
del karma aúllan terriblemente.... El karma es terrible y habrá una
gran colisión de mundos. Ahora este cataclismo se repetirá... Todo se
consumirá en inmenso holocausto.... Esta raza será destruida dentro de
poco por el fuego”. Sólo podrán salvarse del abismo y de la muerte
segunda quienes entren de lleno en la senda del matrimonio perfecto,
el que evita el orgasmo y practica el coito diariamente. Así lo enseña
Víctor Gómez, que se hace conocer por Samael Aun Weor. En los momentos
de crisis históricas las sectas suponen un peligro vital de primer
orden, porque adquieren un protagonismo inusitado, ya que sus delirios
son fácilmente recibidos por una gran parte de la población, debido al
miedo, la angustia y la necesidad de una esperanza, aunque sea
falseada.
 El fundamento que justifica la anulación del orgasmo es transmutar
los instintos en voluntad. Sólo que es una voluntad regida, dirigida y
formada por y para el grupo. La individualidad desaparece. Algo que se
reitera como una constante en los textos de Víctor Gómez, con
múltiples metáforas y frases con las que mentaliza al devoto de sus
libros. Escribe: “Necesitamos acumular fuego sagrado y luego
aprenderlo a proyectarlo. La clave está en la conexión del membrum
virile con la genitalia muerielis, quietud del membrum virilie y del
genitalia murielis, de cuando en cuando suave movimiento”. Al usar
términos latinos pretende dar un carácter científico a sus propuesta
de iniciación. Según aparece en el libro “Las tres montañas”: “La
transmutación sexual del ens seminis en energía creadora se hace
posible cuando evitamos cuidadosamente el abominable espasmo, el
inmundo orgasmo de los fornicadores”.  El sentimiento de culpa ante un
orgasmo o derramar semen hace que la sexualidad se ritualice y anule
su componente emocional. Entre otras cosas porque entre el hombre y la
mujer se interpone una doctrina que dirige y controla su relación. La
anulación de la personalidad se logra cuando se entra en el juego de
practicar y experimentar ciertas sensaciones, que se toman como
pruebes contundentes de las ideas de Víctor Gómez - Samael. Las
percepciones sensitivas se van a interpretar de manera que de una
conducta patológica se hace creer que consiste en el domino de poderes
ocultos. La realidad biológica y psicológica queda anuladas: “Asciende
el fuego del deleite sexual cuando jamás cometemos el crimen de
derramar el semen”. El temor a no lograr tal requisito se azuza, sobre
todo cuando se trata de un riesgo diario. La amenaza es contundente:
“Cuando el iniciado derrama semen, entonces cae fulminado por el rayo
de la Justicia Cósmica”. Y, por supuesto, el fundador de los grupos
gnósticos modernos vincula el despertar de la conciencia al líder, que
es quien dirige su organización: “Nunca subiría el fuego de las
delicias sexuales en la espina dorsal de aquellos que traicionan al
gurú”. Pero el gurú de los gurús siempre será él.
 El objetivo de los grupos gnósticos es, desde el punto de vista
personal y social, implantar un cambio radical, en el cual los
principios visionarios de su fundador obtengan sentido. Para lograr
este propósito se ha elaborado todo un sistema teórico-doctrinario que
extiende su peculiar visión del mundo.  La táctica es manipular a los
sujetos que se relacionen con su órbita mediante actividades y
contactos personales. La otra, ya lo veremos más adelante, intervenir
en la sociedad, haciendo de su fanatismo una bandera de la salvación
del planeta. Samael - Víctor Gómez resume su estrategia en la máxima
alquímica, que repiten muchos grupos esotéricos de carácter neonazi:
“Solve et coagule”. Esta frase alquímica se ha convertido en una
consigna de transmutación de la realidad personal de los adeptos de
otras muchas sectas y de la realidad social, con el consiguiente
peligro para los individuos que son enrollados en dinámicas sectarias
y para los ciudadanos y ciudadanas que en un momento dado puede sufrir
sus consecuencias. Pero pensemos que la materia prima del fanatismo es
en los países subdesarrollados económica y políticamente la miseria,
miseria económica, miseria política, miseria social, pero en los
países ricos y con constituciones democráticas lo es el vacío
cultural, la superficialidad de las relaciones humanas, el impulso
consumista y la miseria moral que lleva a la pérdida de sentido
existencial y de la vida colectiva.
 La fórmula “solve et coagula” de ser un principio de la Alquimia para
intervenir en la realidad material, con la búsqueda de la piedra
filosofal, ha pasado a ser una referencia para sectas ocultistas y
esotéricas que desarrollan  la disgregación y disolución del yo. A
partir de esta anulación construyen, "coagulan", la nueva personalidad
del adepto.  Lo mismo se va a querer hacer para transformar
profundamente la realidad social. Primero destruir, para construir lo
nuevo después. Tal es el proceso despersonalizador que diseña Víctor
Gómez, don Samael Aun Weor, y ejecutan sus seguidores. Según analiza
Juan Eduardo Cirlot, solve et coagula, significó para los alquimistas
disolver lo inferior que hay en uno mismo, aunque quien lo haga se
rompa al hacerlo. La búsqueda del conocimiento se asociada a un cambio
interior. Los gnósticos y otras sectas disuelven toda la personalidad
del adepto, y le exigen un sacrificio y ruptura con su historia
personal, familiar y con el entorno social, aunque permanezca inmerso
en las circunstancias que le rodean,  para infiltrase en la sociedad
con su mentalidad fanática, la cual se ha formado en el siguiente
paso, “coagula”, que como indica Cirlot consiste en coagular,
construir una nueva realidad, sea personal o social,  con la fuerza
adquirida del paso anterior: la disolución, de la conciencia
individual o del orden político o económico al que quieran desplazar.
Más adelante veremos la relación de esta fórmula con los atentados del
11 de Septiembre de 2001.
 La estrategia de los grupos gnósticos es una de las piezas de
manipulación más eficaces y puras del mundo sectario. Los textos de su
fundador nos permite descubrir el camino  de fanatización que diseñan
para hacer realidad un delirio. 1º .- El control de la personalidad,
mediante la anulación de una sexualidad personal y de pareja, sobre la
cual se construye una doctrina que funciona psicológicamente, no tanto
como quiere aparentar ser, un discurso sobre la espiritualidad. 2º La
advertencia sobre el final del mundo, la destrucción del planeta,
sobre lo que trataremos seguidamente. 3º La reconstrucción de una
nueva sociedad a partir de la destrucción de la personalidad de los
sujetos y de los resortes de convivencia de la sociedad, así como de
las bases materiales y simbólicas de la civilización.
 La alteración de la conciencia y de las facultades mentales se
provoca en la gnosis de Víctor Gómez - Samael de manera sistemática.
Lo cual no quiere decir que los adeptos sean personas idiotas, sino
que son fanáticos, pero pueden ser al mismo tiempo muy inteligentes, o
que sepan acoplar su programación a las vivencias personales y de
grupo sin que nadie se dé cuanta de su perturbación. Algo que las
familias detectan al cabo del tiempo. Cuenta, Víctor Gómez - Samael,
en el libro “Glosario Gnóstico” cómo existe una Orden esotérica en
Oriente llamada Epoptae. Como no podrá nunca  mostrar tal Orden ni se
encontrará, debido a que existe únicamente en su delirio, advierte ,
para no anular sus fundamentos “reales” que no tiene representación en
el mundo físico. Explica: “Se encuentra en las regiones astrales y
mentales”.  El Poder de los instructores de tal Orden  se transmite a
aquellas mentas que piensen en ellos, los epopte. Enseñan a viajar a
las regiones mentales. De esta manera van a enseñar a quienes no
tiene  pareja a entrenarse mental y astralmente  para ponerse en
contacto con miembros de esa Orden. Así podrán practicar las
relaciones sexuales mágicas con las dakinis, mujeres sagradas del
mundo Astral que ayudan a los iniciados sin pareja a realizar la
alquimia sexual. La mujer que esté en el mismo caso lo realizará con
un deva, que será su marido. Para tener tal alto honor, indica Samael
Aun Weor, Víctor: “debe haber destruido mucho el ego”. Se induce a una
alucinación táctil o activa esa posibilidad potencial en muchas
personas. Vemos claramente como se llena de contenido una experiencia
alucinogena, que en unas épocas se ha considerado una relación con
seres espirituales de bajo nivel evolutivo, otras que son
extraterrestres. Quien cree en tales experiencias y las vive considera
que es una realidad. El problema es cuando este delirio se hace
colectivo y sobre todo se trasmite a otras personas mediante cursos,
ceremonias y ejercicios con los que se provoca la alteración de la
conciencia personal, de “disolve” para luego “coagula” la mentalidad
sectaria.
 La práctica de la relación sexual con las condiciones gnósticas exige
que cada beso, cada palabra, cada caricia “deben estar libres de
deseo”. Es una ceremonia y se deben apartar los sentimientos, para que
se desarrolle la doctrina, no sólo entre los sujetos que lo ejecutan
en pareja, sino en la mente de cada uno de ellos. Los instructores de
la gnosis interpretan las citas de la Biblia, sobre la que consideran:
“Tiene alusiones al culto fálico”. En la obra “El matrimonio perfecto”
Víctor Gómez - Samael escribe: “la historia de todas las religiones
está llena de símbolos y amuletos fálicos, tales como Nizpah Hebreo,
el poste de mayo cristiano... En tiempos antiguos se veneró
profundamente piedras sagradas de forma fálica”. También explica la
circuncisión como culto fálico. Leemos en los textos de los grupos
gnósticos: “En el cristianismo encontramos mucho falismo. La
circuncisión de Jesús, la fiesta de los Reyes Magos, el Corpus
Christi, etc. son fiestas fálicas heredadas de las Santas Religiones
paganas... La paloma, símbolo del espíritu santo y de la voluptuosa
Venus Afrodita, se la representa siempre como instrumento fálico  que
utilizó el Espíritu Santo para fecundar a la Virgen María.... El
falismo es la base de la realización a Fondo”. Como teoría podría ser
admitida como una opinión. Lo que cuestionamos es el efecto
manipulativo en torno a esta psico-teoría que afecta a los adeptos.
 Los textos con los que se adoctrina a quienes participan en los
grupos gnósticos, enlazan su doctrina delirante con otras religiones
establecidas en la sociedad, interpretándolas a su manera. Las sectas
deslizan los conceptos y las creencias religiosas a su terreno,
mediante una arquitectura del lenguaje capaz de formar una nueva
mentalidad mientras se aprende. El adepto es consciente del proceso de
aprendizaje, pero no  de la transformación que sufre. No sabe del
efecto psicológico que le está afectando mientras que estudia y
practica la doctrina sectaria. Al cabo del tiempo que es otra persona,
situación  que entiende  como un proceso de evolución espiritual. Son
expresiones cotidianas, cuando se habla con alguno: “Me siento otro”;
“He experimentado en mí mismo las enseñanzas que he recibido”; “La
prueba de todo lo que he leído está en mi interior, lo he
experimentado por mí mismo”. Se dan cuenta del giro que han dado en
todos los sentidos (afectivos, psicológicos, de pensamiento, etc.),
pero piensan que ha sido algo elegido elegido por él, cuando es un
proceso de despersonalización que ha ido calando en cada adepto, uno
por uno,  fuera de su capacidad consciente. La acción manipuladora
funciona de manera automática. Cuando se comenta a los miembros de los
grupos gnósticos si hubieran aceptado, como verdaderos, los textos que
consideran el conocimiento más alto del ser humano, coinciden
unánimemente en indicar que no. Explican que es porque no estaban
preparados psicológicamente, ni se habían trabajado a sí mismos por
dentro. Entienden que los manipulados, por las fuerzas del mal y la
ignorancia, son los que no forman parte de tales grupos. He aquí la
gran dificultad para que se den cuenta de su situación. Cuando piensan
por ellos mismos van reconociendo, aunque al principio les cuesta, que
han sido manejados y que el proceso de “conocer” ha sido dirigido
desde fuera, que se les ha escapado de las manos.
 Quienes deciden darse un tiempo de reflexión y piensan  por ellos
mismos, simplemente durante una temporada, concluyen que lo que han
asumido como cierto, como verdad absoluta, es un disparate. Tienen que
volver a recomponer sus esquemas mentales, emocionales y su relación
con los demás. Para lo cual deben vencer miedos irracionales, temores
que les aparecen cada vez que piensan críticamente, porque les han
introducido mecanismos de alerta para no abandonar la obsesión por una
misión mágica que viven día a día. Conscientes de querer abandonar el
pensamiento con el que han sido adoctrinados, tienen dificultades. Las
técnicas de manipulación han colocado una serie de mecanismos
psicológicos que actúan de manera automática, y sólo entonces es
cuando se dan cuenta de que algo les ha afectado más allá de su
voluntad.  Los adeptos que continúan y expanden las enseñanzas hacen
de los deseo del fundador un destino que da sentido a sus vidas. Hacen
de su existencia una aventura vacía y absurda, que refuerza su
programación psicológica: “En estos tiempos de crisis mundial tenemos
que correr ese riesgo y enseñar el sexo yoga, cueste lo que cueste”.
 La similitud con otras enseñanzas y otras religiones se repite en
diversos textos del fundador de los grupos gnósticos para disfrazar de
religiosidad y conocimiento su desvarío. También para el autor del
nuevo predicamento ponerse a la altura de las figuras históricas de la
religión. Algunos párrafos de su obra indican: “El pueblo de Sion es
el pueblo espiritual de Dios. Este pueblo está formado por todos
aquellos que practican magia sexual”.  Asegura que Mahoma dijo: “el
coito es un acto hasta placentero a la religión, siempre que se
realice con la invocación a Alá y con la propia mujer para la
reproducción, o mejor para la transmutación sexual". Cuenta que en el
Corán se lee: “Ve, toma por mujer una doncella a la que acaricies y te
acaricie; no pases al coito sin haberte excitado antes por caricias”.
También cita practicas sexuales taoístas sobre el coito reservatus, en
el que el esperma, que no ha sido eyaculado, baja del encéfalo a la
región prostática, para volver a su origen y ser la substancia Huan-
Tsing.
 Tras consultar varios textos sobre el taoísmo., se observa que esta
filosofía y espiritualidad oriental,  entiende que según sea la manera
de practicar la sexualidad será una u otra la manera de vivir. La
sexualidad forma de la cadena existencial en la que entra la salud, la
meditación, la dieta, la actitud mental positiva. Pedro la sexualidad
oriental se encamina a potenciar el orgasmo, no sólo como un espasmo
para relajar las pulsiones biológicas, sino que busca una calidad de
placer.  Une la sensación física a los sentimientos y a la
tranquilidad vital. La sexualidad forma parte del aprendizaje
cultural.  Incluso en sus teorías sobre el reciclaje de la energía
sexual diversos teóricos del taoísmo confirman que no existe un modo
correcto o incorrecto de tratar la energía sexual, sino una respuesta
individual. Lo importante es leer, informarse si se tienen
inquietudes, pero realizar lo que cada uno vea que es más acorde a su
manera de ser y  y según sus criterios y los de su pareja, en materia
de relación sexual. Los estudiosos del tantrismo hablan de cargar
energéticamente el cuerpo y el alma  haciendo el amor. La pareja
comparte una sensación de compenetración máxima, a nivel afectivo, que
lleva al sentido de unidad de la pareja mediante compartir el orgasmo
en el mismo momento. Su objetivo es hacer más placentero y
comunicativo el acto sexual de principio a fin. Precisamente entienden
como base de su pensamiento: “El Tantra no quiere que vayamos
sonámbulos por la vida. Consiste en ser nosotros mismos”. Quienes
defienden el tantrismo como una espiritualidad razonable y con
posibilidad de ser comunicada, explican: “Los amantes hacen el amor no
cazan fantasías, ya que esta caza se basa en una sensación de
carencia". Justo lo contrario que predican  los gnósticos. Esta
contradicción, con las mismas  fuentes teóricas en las se apoya el
adoctrinamiento que enseña Samael Aun Weor - Víctor Gómez, es
desconocida por los adeptos de la gnosis, quienes no participan de un
debate abierto ni se informan por otras vías sobre los que les están
inculcando.
 En relación a la figura de Jesús  enseña el venerable maestro Víctor
Gómez, fundador de los grupos gnósticos: “Jesús practicó magia sexual
con su mujer”. ¿En que se basa para hacer esta afirmación?. Todos los
adeptos a los que se les ha preguntado confirman que es verdad, porque
lo dice su fundador. Tal conocimiento concreto es algo que sabe a
ciencia cierta su líder, cuyas fuentes y métodos para saberlo son
secretos. Tiene, Víctor Gómez - Samael, más información al respecto:
“Durante el trance de magia sexual Jesús vocalizaba los sagrados
mantras... El mantra IAO también era vocalizado por el maestro Jesús.
Jesús sabía retirarse a tiempo para evitar la eyaculación seminal. Así
despertó todos los poderes ocultos. El mantra IAO tiene el poder de
despertar a la serpiente sagrada. Jesús supo amar a la mujer y así
despertó el fuego sagrado del espíritu santo”. Por eso finalmente en
el libro “Misterio mayores” indica: “Practicar magia sexual y os
convertiréis en dioses. Ésta es la doctrina de la Era Acuario, éste es
el gnosticismo, ésta es la quinta verdad, ésta es la doctrina que
Jesús enseñó en secreto a sus setenta discípulos”. Muchas personas que
no han entrado en la manipulación de los maestros de la gnosis
consideran que tales textos son de cachondeo. Para los discípulos de
Víctor Gómez - Samael Aun Weor son trascendentes, absolutamente
ciertos, aunque carezcan de pruebas para corroborarlo y viven cada
palabra dramáticamente en sus vidas. Viven para dar sentido a tales
enseñanzas, con todas sus consecuencias. Lo cual evidencia que estas
enseñanzas se adhieren a la conciencia mediante mecanismos
psicológicos. Se incorporan directamente en el pensamiento del adepto,
sin pasar por la barrera del razonamiento o de la conciencia sobre la
cual se aprende.
 En el libro “Alquimia sexual” su autor afirma que en él entrega a la
Humanidad el terrible secreto del Arcano. Advierte  que en Egipto
aquellos que divulgaban el Gran Arcano eran condenados a pena de
muerte, se les cortaba la cabeza y se les arrancaba el corazón y sus
cenizas eran echadas a los cuatro vientos. Dice también: “Todos
aquellos que divulgaron el Gran Arcano antes de mí murieron. Sólo hay
un hombre que divulgó el Gran Arcano y no murió: ese hombre fui yo.
Aquí se lo entrego a la Humanidad, aquí se lo regalo a todos los seres
vivientes para que se conviertan en dioses. Amen”. Tal libro lo
escribió, según sus palabras, “para la humanidad de Acuario y para
nuestros discípulos gnósticos que forman la vanguardia de la evolución
humana”.
 Otro secreto que divulga es la utilización de los mantra "Dis, Das y
Dos", que se han de vocalizar durante el trance sexual. El discípulo
deberá retirarse de la mujer antes del espasmo, para evitar la
eyaculación seminal. Lo cual define la gnosis de Samael como “la senda
de los valientes”. Víctor Gómez- Samael hace un llamamiento a sus
miembros para acabar con todo tipo de debilidades humanas. La magia
sexual la denomina “castidad científica”, ya que permite la
transmutación de las secreciones sexuales en luz y fuego. Enseña:
“Toda religión que se degenera predica el celibato”. Los acólitos de
los grupos gnósticos contentan a sus familias indicando que recogen la
esencia de todas las religiones, que las respetan y participan de las
ceremonias exotéricas (externas) y costumbres sociales, para hacer ver
que lo que aprenden no es nada raro, que simplemente es más completo,
más profundo. Sin embargo se fascinan con la lectura del libro “El
matrimonio perfecto”, algunas de cuyas frases aprenden de memoria:
“Pedro no fue célibe... La asqueante cofradía de los enemigos de la
mujer creen sólo que con el celibato forzoso se puede llegar a Dios.
Eso es un crimen”.
 Con las técnicas de magia sexual los gnósticos pretenden formar una
nueva raza de superhombres. Para perpetuar la especie humana la gnosis
samaeliana propone  un sistema especial de reproducción que se enseña
en los cursos sobre la obra de Víctor Gómez - Aun Weor. En su libro
“Didáctica del autoconocimiento” cuenta al respecto del superhombre:
“Hitler interpretó a Nietzsche a su modo... Aunque con muy buenas
intenciones no supo interpretar a Nietzsche. Yo creo en el
superhombre, pero me parece que Hitler erró el camino”. Para lograrlo
nuevamente este proyecto indica: “Para crear un hijo no hace falta
derramar semen. El espermatozoo  que se escapa sin derramar el semen
es un espermatozoo seleccionado, de tipo superior, un espermatozoo
totalmente maduro. El resultado de tal clase de fecundación es una
criatura de orden elevadísimo. Así es como podemos formar una raza de
Super-hombres”.  El contenido de esta doctrina es absolutamente
coincidente con el proyecto ario de los nazis. Empezando de establecer
una educación especial para formar una nueva raza de superhombres,
capaces de liderar y dirigir el mundo. A este proceso Samael, Víctor
Gómez, lo denomina “cerebrizar el semen y seminizar el cerebro”. De
esta manera pretende transformar el mundo y según dice: “hacer de la
doctrina de Nietzsche una realidad”. Algo absurdo en tanto y cuanto
este filósofo y filólogo crea un lenguaje de ruptura contra todo lo
que supone le fe, construida con palabrería. Los aforismos del
filólogo alemán son contradictorios y relámpagos de expresiones
conceptuales para el pensamiento. Sin embargo Víctor Gómez - Samael
usa sus citas para afianzarse en el mundo filosófico y relacionar sus
mensajes con otros que han sido conocidos en los ámbitos académicos de
la Filosofía. Manipula frases de autores que han aportado un
conocimiento a la comunidad intelectual de occidente, para llenar de
este reconocimiento su terreno mental deliroide. Sus seguidores no se
preocupan de comprobar las aseveraciones que hace su gran gurú, debido
al proceso de preparación que sufren para similar las verdades a modo
de impactos psicológicos. Para Samael - Víctor Gómez:  “el suprasexual
es el superhombre de Nietzsche”.  Ser suprasexual cosiste para el
gnóstico transmutar el esperma sagrado en energía, mediante la copula
en la que se evita eyacular el ens seminis. Esta transformación la
definen como: “una fuerza revolucionaria que se haya en el fondo de
nuestro sistema sexual, y que puede transformarnos en dioses”. A este
proceso lo denomina Samael - Víctor "el Lucifer interior, una
reflexión del Logos". Sería recomendable que los discípulos de Víctor
Gómez - Samael leyeran algunas obras de autores a los que cita su
Maestro. A modo de pauta he aquí unas máximas y dardos de Fredrich
Nietzsche, de su obra "El Ocaso de los ídolos": " Hay muchas cosas que
no quiero saber. La sabiduría marca unos límites incluso al
conocimiento"; "¿Qué estás buscando; te gustaría multiplicarte por
diez, por cien?, ¿estás buscando adeptos? ¡Busca ceros entonces?";
"¿La verdad? ¡Tú no conoces la verdad! La verdad es un atentado contra
todos nuestros pudores"; "Habla el desengañado: buscaba grandes
hombres y no he encontrado nunca más que monos imitadores de su
ideal".
 Lograr los objetivos de la gnosis es una obsesión para los discípulos
de Víctor Gómez - Samael. Se les exige pelear contra ellos mismos
hasta que cedan su individualidad al grupo. Los instructores de
ciertos grupos insisten en que “hay que cocer, cocer, cocer y cocer”.
En el sentido de leer una y otra vez  los textos de su venerable
maestro, de gastar el tiempo y los pensamientos en sus enseñanzas a
costa de practicarlas continuamente: “cocer, cocer”. Algo que Alberto
Morala describe muy bien en el testimonio que ha publicado sobre su
militancia en la gnosis. Deja claro el fundador de estos grupos
gnósticos el aviso siguiente: “Todo pecado será perdonado menos el
pecado contra el espíritu santo, el sexo”.
 En estudios sobre el tantrismo y la sexualidad oriental, muchas veces
ligada a creencias sobre el aspecto trascendente del acto sexual, en
pocas ocasiones se entiende como una práctica de carácter mágico.
Valor éste que en ocasiones buscan grupos y sectas que justifican de
esta manera la organización de orgías o la relación de "sabios
maduritos" con amantes muchos más jóvenes, incluso menores de edad.
Algo que se ha divulgado mucho en la literatura satánica, las más de
las veces como una leyenda urbana, más que como una realidad
constatable, la menos en la mayoría de los casos.
 Los escritos sobre el tantrismo o la sexualidad sagrada proponen una
dimensión que sirva de experiencia para gratificar a la pareja,
independientemente de las creencias o postulados filosóficos que
profesen los participantes, aun cuando muchos consejos puedan surgir
de una plenitud espiritual. Se separa el aspecto manipulador de
vincular las sensaciones con una fe, lo contrario de lo que hace la
gnosis de samael Aun Weor - Víctor Gómez. Lo que busca la sexualidad
oriental es la armonía de la pareja. Por regla general se concibe como
una actividad más amplia que el mero acto de copular No entiende la
relación sexual como algo dado, sino como un encuentro, entre el
hombre y la mujer, que debe aprenderse y, sobre todo, comunicarse
dentro de la pareja. Algo que en la cultura occidental se ha mantenido
muy olvidado. La curiosidad por lo oriental trata de compensar esta
carencia. El problema de las sectas es que falsifican las teorías, las
creencias y las experiencias personales.
 La sexualidad tántrica propone una mayor complicidad en la pareja y
una mayor actividad, sobre todo de la mujer. Se enseña a sentir placer
en las relaciones y no tener ningún sentimiento de culpa. Esto puede
chocar con las creencias religiosas de muchas personas, pero se busca
una relación más amplia, no sólo basada en la sexualidad, sino en la
formación de una familia, las relaciones sociales, el compromiso
personal, etc. Lo que presentamos no es un debate ni siquiera disertar
sobre teoría alguna, ni de estas ideas o maneras de ver las cosas ni
de otras, sino una aclaración que desenmascara la versión gnóstica de
la sexualidad sagrada, por ser el centro de gravedad sobre el que se
fomenta la manipulación de los grupos gnósticos.
 La occidentalización del tantrismo y la manera oriental de ver las
relaciones personales se ha orientado hacia la tendencia de ampliar la
comunicación en la pareja, romper perjuicios y entender de un modo más
armónica la relación humana. Se podrá estar de cuerdo o no en sus
planteamientos, formas y contenidos, pero lo que hace el tantrismo es
respetar la identidad de cada persona, algo que los grupos sectarios
que instrumentalizan tales enseñanzas  no hacen, sino más bien justo
lo opuesto. El tantrismo, así como la filosofía oriental del amor,
busca el equilibrio  de la pareja, pretende compartir el yo de cada
cual. Se forma un yo común que responde a un yo + yo. Para los
gnósticos de Víctor Gómez, Samael el yo común disuelve el yo de cada
uno y ese yo común desaparece en el yo sectario.  El tantrismo y la
sexualidad oriental enseñanza creatividad y belleza. Algo que la
cultura occidental ha tenido muy poco en cuenta. Hasta el punto de
mantener una sexualidad hasta los años sesenta casi limitada al acto
reproductivo y como un vinculo familiar más que de pareja. La
revolución feminista en la cultura occidental ha buscado algo más que
la relación física en la sexualidad, tanto para el varón como para la
mujer. Sobre todo han querido dar sentimiento a las relaciones
íntimas, y no que sean no un mero mecanismo de desahogo sexual, o de
trámite matrimonial. De ahí que hayan tenido tanto eco los nuevos
puntos de vista teóricos orientales sobre las relaciones de pareja.
Por ejemplo el erotismo oriental, independientemente de su contenido
espiritual, busca alargar el acto sexual y prolongar el momento de la
eyaculación masculina,  con el fin de permitir el desarrollo pleno de
la sexualidad femenina. Las filosofías orientales dan mucha
importancia al juego erótico. Dedican mucho tiempo a la relación
íntima. Se trata de una visión que contrasta con las prisas del mundo
occidental y la imagen que se da socialmente de relegar la búsqueda de
placer a la pornografía o a una idea de ser de algo “sucio”.  De hecho
ha habido una comercialización de esta imagen totalmente deformada en
un negocio de mercados sexuales disociados del sentimiento.
  Muchas veces se ha unido una costumbre con una creencia determinada.
Compaginar diversos criterios ha permitido  fomentar una cultura de
tolerancia, de respeto y potenciación de la mujer, sobre lo que aún
queda mucho camino por andar. Pero superar una realidad significa
incluirla en su autodesarrollo y no anularla. Destruir sus
fundamentos, como hace la gnosis, para crear otros sin historia, sin
racionalidad y sin sentido, es altamente peligroso, por tanto y cuanto
se puede lograr únicamente mediante la manipulación psicológica. Nunca
gracias a una evolución social o de cada persona.
 La palabra “tantra” viene del sánscrito y significa expansión.
Plantea un estilo de vida que potencia la creatividad del sujeto y en
las relaciones de pareja. Empuja a vivir las fantasías, pero como
tales, no tergiversando la realidad. La religiosidad de sus principio
o ceremonias están circunscritas a las motivaciones históricas y
culturales de cuando surge. Se desarrolla acompañando la evolución de
una determinada población. Implantar tales criterios fuera de su
contexto histórico y cultural produce efectos manipuladores de la
personalidad. Aplicarlos dentro de una organización  que deforma los
principios teóricos de cualquier filosofía o espiritualidad tiene el
sentido de adecuarlo a un desvarío mesiánico. Las sectas solucionan
ciertos problemas camuflando las causas de los conflictos y
trasladando la conciencia a un plano psico-espiritual dirigido por los
instructores o maestros.
 La incomunicación frecuente de muchas parejas se sustituye por una
doctrina. Lo que se va a comunicar es la relación sectaria. Por eso se
trata de una falsificación. Controlar la sexualidad de los adeptos,
bien por defecto, por exceso exigido  o por deformación de
determinadas prácticas, tiene como objeto atrapar el pensamiento y la
voluntad de quien sigue los preceptos de cualquier secta destructiva.
Y sucede este proceso porque el sujeto no elige conscientemente  la
manera de relacionarse, sino que se lo “enseñan” poco a poco, hasta
que es asumido completamente por el discípulo cuando se convierte en
un adepto que se ha fanatizado con una determinada doctrina o idea
delirante.
  La ausencia de orgasmo en las relaciones  sexuales  ha sido en
algunos casos una patología y en otros, en relación a  la mujer
occidental, una costumbre hasta mediados de este siglo como criterio
general. El sexo femenino ha sido considerado más un objeto que un
sujeto activo en las relaciones humanas, pero no sólo a nivel sexual,
sino laboral, cultural, etc. La liberación que preconizan las sectas
consiste  en trasladar ese ser objeto adentro de un  colectivo que,
mediante  el uso del lenguaje, da sentido a su anulación como sujeto.
En las relaciones sociales muchas veces la individualidad de la mujer
queda desplazada, pero en la secta es anulada. El malestar de ese
desplazamiento en las relaciones personales, en el mundo laboral y
ante la existencia es aprovechado por las sectas para llevar a las
personas a su terreno. Pero también el miedo a la libertad, la
inseguridad  y la exigencia de ser uno mismo en cada momento, genera
incertidumbre. La sociedad requiere dar resortes culturales y
formación a los ciudadanos y ciudadanas, lo que no siempre sucede,
preocupados, como estamos, por acumular conocimientos, titulaciones,
acaparar dinero y posición social, para lo que se prepara a los más
jóvenes, pero dándose poca o nula importancia a algo tan básico como
son los sentimientos y el conocimiento de las emociones. Hacen falta
cauces de expresión para la creatividad, la inspiración, las ideas y
hasta los sueños o ideales. De otra manera se atrofia una parte del
ser humano. Es en esa grieta existencial por donde empiezan a trabajar
las sectas.
 Las ideas orientales, las propuestas filosóficas en general, ofrecen
posibilidades para que cada individuo, cada pareja o cada grupo las
lleve a cabo. Lo contrario se encerrarse en unos dogmas y deformar los
mecanismos psicológicos individuales para compartir un delirio o
promover alucinaciones colectivas. Los grandes teóricos del tantrismo
y de las filosofías orientales coinciden  en afirmar que cada cual
haga lo que quiera hacer y que cada sujeto defienda el derecho de los
demás a hacer lo mismo. Nada que ver con condicionar a los sujetos
para realizar lo que diga un gurú o para interponerse en las
relaciones personales y colar  su cosmovisión irreal en la mente de
los adeptos. Cualquier propuesta creativa es necesariamente una
elección consciente, lo que va desde la castidad a mantener relaciones
homosexuales. El problema es cuando una relación es manipuladas.
 Para el doctor Gregorio Marañón el orgasmo es el complemento a la
libido, definida ésta como el hambre sexual.  El orgasmo tiene
vínculos con la persona, tanto orgánicos como  psicológicos. Evitarlo,
por condicionamiento de una secta, como sucede en los grupos
gnósticos, provoca efectos que manipulan el conjunto de la
personalidad. Este doctor observa que hay una diferencia entre el
orgasmo masculino y el femenino, lo que le lleva a describirlo como
“carácter sexual”. Esas diferencias no se tuvieron en cuenta en las
relaciones de pareja de su época, primera mitad del s. XX. Comenta en
su obra, “La evolución de la sexualidad”, que estas características
diferentes en la culminación del acto sexual son las que llevan, a las
parejas de la sociedad de entonces, a muchos disturbios conyugales y a
muchas neurosis.  Enseña que hace falta un conocimiento de la
sexualidad más profundo para "evitar que se rompa el lazo sexual  que
sirve de cimiento a los motivos espirituales de la convivencia". En
sus estudios contradice la opinión de muchos psiquiatras europeos de
entonces, que consideran que la neurosis sexual se debe al coito
interruptus, pues elimina el orgasmo a la mujer, ya que ha comprobado
que aunque el ayuntamiento sea correcto en la pareja con mucha
frecuencia la mujer no tiene el orgasmo, por lo que concluye: “para
gran cantidad de mujeres el acto sexual es habitualmente,
interruptus”. (año 1930)
 En la actualidad la liberación de la mujer y de las parejas lleva a
un efecto contrario, como es la ansiedad por el orgasmo, la plenitud y
exigencias idílicas en las relaciones, creándose  imágenes irreales en
los medios de comunicación,  a cuyas expectativas pocas veces se llega
en la vida cotidiana. Tal exigencia de placer sumo y de estar
superdotado sexualmente lleva a la angustia en las relaciones y al
miedo. Sobre todo se teme mostrar los sentimientos y otras muchas
veces se juega con ellos mediante relaciones banales y de consumo
afectivo pasajero.  La apariencia, la presunción de ser sexualmente
liberado, que luego no cumple las metas sobre las que ha presumido
desemboca en desencanto y desaliento vital. Es en este caldo de
cultivo del que se aprovechan las sectas para introducir sus
criterios. La huida de la realidad de muchos jóvenes hace que caigan
en las sectas, pues ellas evaden de lo real a sus adeptos. Por esta
razón el proceso de programación, de convertirse en un fanático, es
placentero.
 La deformación sexual que enseñan las sectas forma parte del proceso
de fanatización. Su consecución se vive en el seno de nuestra sociedad
occidental y cada vez se extiende más. Vivimos en una sociedad
compleja, por lo tanto debemos analizar los fenómenos cuidadosamente
para comprender  el funcionamiento de lo que nos rodea y evitar, así,
las circunstancias extremas que llevan a la violencia y a la
esclavitud de los individuos, amparados, los autores de estas lacras,
en falsificar y corromper la esencia de la libertad, la social y la
personal.
 Los problemas actuales tienen una dimensión muy diferente a cómo han
sucedido los problemas tradicionalmente. Las circunstancias que han
preocupado a la humanidad hasta mediados del s. XX fueron claras,
medibles a simple vista. En la actualidad se ha perfeccionado el mundo
material. Muchos hechos suceden porque se sufren pero no son
tangibles, sobre todo  a la hora de observarlos con nitidez. Tampoco
es fácil relacionar los efectos con posibles causas. Ante el atentado
de las Torres Gemelas y el Pentágono en EEUU, 11 de Septriembre -
2001, se habla de manera frecuente sobre un “enemigo invisible”. Las
guerras dejan de ser tradicionales, para enfrentarnos a grupos de
personas dispersos en diversos países, con gran capacidad técnica para
matar y declarar una guerra sin rostro. En economía los robos mediante
operaciones especulativas, lo que se denomina “ingeniería financiera”,
no dejan rastro. Por ejemplo nadie sabe donde están los 18.000
millones estafados por Gescartera. Los hurtos con estos mecanismos no
se ven a simple vista. Hace falta un análisis muy complejo para
detectar fenómenos como la corrupción. El dinero actualmente circula
por circuitos y en redes financieras que no hacen visibles un conjunto
de operaciones de inversión si no es siguiendo el rastro del dinero
durante un cierto tiempo. Es en este contexto en el que debemos
analizar los problemas nuevos a nivel social, pero también personal
cuando se manifiestan en la parte no visible de nuestra personalidad.
Gran número de bajas en muchos puestos laborales no lo son por
enfermedades tangibles físicamente, sino por afectos psicológicos,
como la depresión, el estrés, la angustia, fobias. Las dependencias
suelen tener una motivación psicológica difícil de detectar, desde la
ludopatía a las drogas. Pero en estos casos hay un elemento material
que lo hace ponderable. En el caso de las sectas no. Las relaciones
humanas  se pueden detectar mediante la observación de conductas,
conocer al adepto en profundidad y ver que “algo pasa”, pero poco
más.
 Nuevas enfermedades que hace años eran casos excepcionales se
convierten en temas de índole social. Es el caso de la anorexia y de
las sectas.  Podemos entender el caso de la fanatización como una
especie de anorexia psicológica, en el sentido de eliminar alimento
psíquico, falta de información, carencia comunicativa con el entorno y
rechazo de cualquier mensaje ajeno a las consignas de la secta. Por
otra parte igual que una persona afectada por la anorexia distorsiona
su imagen y teniendo un cuerpo paupérrimo, delgadísimo, la imagen que
uno tiene de sí mismo es de que aún sobra peso. La imagen del sectario
sobre su ser es la misma que el paciente de anorexia, pero
psicológicamente. El adepto se considera liberado, un iniciado en los
grandes conocimientos, cuando en realidad está esclavizado a un grupo
y carece de conocimientos e información suficiente para contrastar su
posición existencial, porque ha anulado su capacidad crítica y de
análisis.  Igual que en la anorexia, aunque ya comienza a darse
información sobre este fenómeno, todavía se veneran esas imágenes
enfermizas. En un caso como modelo estético de las quinceañeras, que
se fomenta en los desfiles de modas y en el caso de los sectarios se
"vende" la imagen de  vecinos ejemplares de la comunidad, como vemos
en el caso de alcaldes o instituciones cuando alaban a determinadas
sectas por labores comunitarias que usan como propaganda y para
ocultar de sus métodos de captación y de adoctrinamiento.  Lo que no
se acaba de entender es que las leyes no contemplen el fenómeno
sectario como tal. Se admite que robar una carta es delito, pero si se
roba la voluntad de una persona y ésta da "voluntariamente" la
cartera, no es delito, sino una manifestación de su libertad personal.
Es aquí donde radica el quid de la cuestión. Para este asunto no tiene
porque actuar la legalidad con la porra, sino con la capacidad de
informar, a los afectados y a la sociedad.
 En el caso de los grupos gnósticos sus miembros sufren una
castración   del orgasmo, la anulación de este impulso vital que
deforma la relación de pareja y la culminación del impulso natural de
la libido. Las alteraciones psicológicas y la despersonalización se
convierten en conductas idílicas dentro de las organizaciones
gnósticas. Se ampara tal conducta en la libertad de expresión, de
conciencia y demás, manipulando socialmente su desarrollo morboso con
apariciones públicas loables aplaudidas socialmente, como actos
culturales, concursos literarios, certámenes musicales y en otros
casos como ayudas sociales, actividades medioambientales, etc.
 La manipulación gnóstica abarca la totalidad del individuo, desde su
intimidad sexual hasta su proyección en la sociedad, pasando por jugar
con los afectos. La dinámica de grupo se utiliza para modificar
conductas individuales y cambios del significado del lenguaje. Todo lo
cual se somete a una presión psicológica ante el anuncio de que pronto
llegará el fin del mundo.

FIN DEL MUNDO
 La idea del fin del mundo se repite en muchas sectas y religiones. La
diferencia entre una creencia y un condicionamiento psicológico es que
en el primer caso se trata de un mensaje profético sin definir, sine
die. De tal manera que no afecta al comportamiento ni a la  relación
con los demás. Cuando se trata de un mensaje visionario y delirante se
indica la fecha o se insiste en que se trata de algo inminente y hasta
se ofrecen detalles de como será. Es comprobable que se trata de una
enajenación psicológica, por tanto y cuanto que en la fecha
determinada no se cumple.
 El convencimiento, de quien sufre una alucinación apocalíptica, se
contagia y trasmite a los seguidores del vidente. En esta caso influye
de manera rotunda y sistemática en el comportamiento, emociones
cotidianas y en la relación del adepto con su entorno. Pero no sólo se
trata de una idea o creencia, sino de que se convierte en un factor
psicodependiente del que no es fácil despojarse. La prueba de ello es
que aunque no suceda la hecatombe, que anuncia el líder de la secta,
siguen creyendo en ella bajo cualquier excusa pueril, como que se ha
aplazado para dar una oportunidad a más gente del vulgo. La conclusión
es que los militantes de la secta deben volcarse más a captar nuevos
prosélitos, como  si se tratarse de una misión en que les va la vida,
pues se les ha dado una nueva oportunidad.  Un peligro añadido en este
contexto es que un núcleo de la secta o todos en su conjunto, quieran
realizar la profecía, lo que se conoce como “profecía autocumplida”.
Los adeptos convierten el futuro en realidad y llaman a esta realidad
“venidera” destino. Esta pauta puede afectar de manera drástica al
grupo o a la sociedad en general. Para el fanático la profecía o el
mensaje de su líder se convierte en un guión, que todo adepto debe
cumplir automáticamente, como si fuera un actor. El fanático integra
la realidad en su ideario y pretende llevar éste a la realidad, por lo
menos que intervenga de alguna manera. Tal es la función de actuar
mediante la violencia, para causar miedo, pánico, desasosiego en la
población pues es una manera de estar presente en el mundo para dar
realidad a su proyecto delirante. Incluso cumpliéndose en el futuro su
ideal, nada tiene que ver tal consecución de los hechos con los
planteamientos que haga un grupo u organización sectaria.
 Un fanático puede funcionar con perfecta lógica en su vida cotidiana,
en el trabajo o con sus vecinos. Es  una manera estratégica de
funcionar, pero a la vez este comportamiento surge por sí mismo, es
algo espontáneo debido al desarrollo de la doble personalidad. De
acuerdo al deber para con la doctrina de la secta y sus consignas, el
adepto actúa con un mecanismo mental que se pone en funcionamiento de
manera automática. El fanático no se percata de un estado psicológico
que le arrastra a cometer cualquier acción de la que está convencido,
pero que no ha razonado, ni tan siquiera  es consciente de ella, sino
que se convierte en un instrumento de la irrealidad que le absorbe.
Una secta con gran difusión en España, Nueva Acrópolis, instruye y
adiestra sobre la consigna que interiorizan los adeptos
permanentemente: “Una mano no piensa, actúa”. De manera que la
obediencia ciega se asume por acto reflejo, para lo cual se entrenan a
controlar el cuerpo astral. Los mandos piensan y los demás obedecen.
En los gnósticos y otras sectas, sin una táctica paramilitar sucede
exactamente lo mismo, mediante la anulación del pensamiento
individual.
  Charles Manson asesinó a ocho miembros de la comunidad que dirigía,
en Agosto de 1968, al creerse el elegido para desencadenar el
Apocalipsis definitivo. En 1988 se produjo un suicidio masivo en
Guayana, de los miembros de la secta Templo de Dios. Tres años después
en México por parte de los seguidores del reverendo Ramón Morales. En
1994 las autoridades rusas detuvieron a casi un centenar de adeptos de
La Fraternidad Blanca que estaban dispuestos a suicidarse el día
señalado por su sacerdotisa. Lo mismo sucedió en España y en Israel,
con los seguidores de la Madre Aida y Cristianos Preocupados,
respectivamente, en 1998. Sí murieron cumpliendo con su misión decenas
de adeptos de la secta Tadtad en Filipinas, año 2000 y de Falum Gong
en China 2001. En este caso otros tanto en manos de las autoridades
persiguiendo a los miembros de la secta por entender que conspiran
contra el modelo autoritario del gobierno comunista. Reacción que
atrinchera aún más a los adeptos y el efecto del fanatismo es cada vez
más intenso en la República Popular China.
 En el caso de la secta Restauración de los 10 mandamientos, en
Uganda, año 2000, casi un millar de adeptos fueron inmolados por los
líderes de la secta, que al parecer fallecieron con ellos. En este
caso fue un asesinato por parte de los líderes que fallaron en la
predicción del fin de los tiempos y antes de ser  descubiertos
hicieron real su delirio, de cara a ellos y a sus adeptos. No se trata
de un asesinato en masa en el que se logra Poder o dinero, sino en el
que se da la vida por hacer real un delirio. Lo mismo está en el fondo
de los atentados suicidas por militantes integristas del Islam. Otro
caso que sucedió en Canadá y Suizo, en 1996, fue la muerte ritual de
los miembros de la secta Templo Solar. Se ha especulado que fuera una
operación de los servicios secretos, para ocultar cierta vinculación
con operaciones confidenciales de tráfico de armas en las que se
utilizó a los miembros de esta organización, pero el caso es que
fueran o no instrumentalizados, murieron en un acto ritual. Se
especuló con el suicidio, pero luego se vio que fueron asesinados. No
se entendió que lo hicieran sentados o tumbados sin moverse. Se pensó
que les mataron y que luego les colocaron así, pero se comprobó que
no. La doctrina descontextualizada y delirante de sus líderes, que
mezclaban teorías extraterrestres con principios de los templarios y
los cátaros, explica  el acto final de la secta. Cumplieron con lo que
se conoce como “la endura cátara”. Consiste en dejarse matar por el
maestro o un superior, en muestra de devoción y para trasladarse
juntos al cielo y desde allí prepararse para volver en otra época en
la que puedan cumplir con la misión final. La endura se define como
“servicio de amor  de la muerte”.
  En 1993 la secta de los davinianos en Waco, EE.UU., recopiló un
arsenal de armas de combate para luchar en la batalla del
Apocalipsis. Sus adeptos crearon una dinámica absolutamente fanatizada
que las fuerzas de seguridad estadounidenses no tuvieron en cuenta.
Pensaron que era un grupo armado sin analizar la respuesta delirante
del fanatismo que se había incubado en tal grupo y que estaban no sólo
dispuestos a morir antes que entregarse, sino que vivieron su
particular Apocalipsis, lo construyeron a su medida. Involucraron a
las fuerzas de seguridad en su papel de soldados de la Bestia. Murió
en aquel combate menores de edad, adeptos y el líder. Imagen, ésta que
tuvo efectos en una gran parte de la población rural de los Estados
del Sur, hasta el punto de que la intensidad de una creencia
irracional activó la acción de un antiguo soldado que dos años después
cometió un atentado masivo contra las torres de Oklahoma, en venganza
por la intervención de las fuerzas de seguridad federales.
 En el año 1995 la secta La Verdad Suprema lanzó gas sarín en el metro
de Tokio, Japón. No fue un atentado al uso. Se realizó contra nadie en
especial, fue contra el mundo, contra la realidad. Quisieron acabar
con la maldad del mundo e instaurar su propio sistema, fundamentado en
las convicciones de su líder. Los que sobrevivieran a su pretendido
ataque masivo serían los elegidos para sobrevivir.
 En 1997 la secta Puertas del Paraíso, de EE.UU.,  anunció y ejecutó
un suicidio colectivo  asumido por los adeptos cuando
"voluntariamente" se envenenaron, para trasladarse a la irrealidad que
habían construido en su mente, en forma de cometa. Como no vieron
materialmente el lugar de destino no pudieron acudir físicamente. Al
sufrir una programación psicológica no podían dejar de creer en esa
teoría (luego no se trata de una creencia) ni admitir que podría ser
un error, aunque sólo fuera un error de cálculo. Hicieron el traslado
anunciado con el alma, para lo cual "salieron" del cuerpo físico. Es
decir, los adeptos no entendieron que fue un suicidio, sino un cambio
de "traje", por decirlo de alguna manera, para ponerse otro al
reencarnar en otra dimensión y vivir en el cometa de destino.
 Todos estos actos que se han descrito provienen de la visión de un
iluminado que ha sido capaz de convencer a más personas y dotarlas de
medios económicos para construir y formar una organización en torno a
sus desvaríos mesiánicos. Todos los sujetos que protagonizaron estos
hechos no han sido pobres o marginados que luchaban por unos derechos
sociales o reivindicando alguna cuestión concreta. Fueron personas, en
su mayoría, integradas, con cierta preparación y medios de vida más
que suficientes para vivir. El fanatismo no se ha tomado en serio por
parte de las instituciones, hasta que una organización, Al Qaeda, La
Base, dirigida por Bin Laden atentó el 11 de Septiembre contra las
Torres Gemelas de New York y el Pentágono. Analizaremos más adelante
esta fecha y este suceso. Se ha formado una coalición contra el
terrorismo, pero sin comprender que hace falta elaborar estrategias de
información, culturales y de pluralidad para desmontar los mecanismos
del fanatismo, tanto grupales, como las condiciones que hace que se
extienda socialmente.
 Los hechos narrados han sucedido y por lo tanto son visibles para la
sociedad. Pero se fueron incubando durante años de adoctrinamiento.
Casos de muerte de muchas personas pueden suceder por actos de
enajenación mental a nivel individual, o por accidentes naturales o
fortuitos. El problema que diferencia atentados fanáticos de sucesos
accidentales es que en las acciones sectarias existe una voluntad que
se multiplica y propaga en un sentido, que aunque irracional, permite
ofrecer una justificación del hecho. Absurda, pero con una lógica y
coherencia absoluta para sus autores y quienes bordean su mentalidad y
acaban entrando en ella.   El paso previo a este tipo de acciones es
lo que sucede en todas las sectas, cuya fanatización, la capacidad de
manipular las mentes, no es visible para la sociedad. Incluso se
camufla. Un ejemplo puede ser cómo la secta de Cienciología, un grupo
fanático y visionario, controla la voluntad de sus adeptos y  pretende
aplicar sus métodos de tecnología espiritual para salvar a la
Humanidad. El dos de Octubre de 2001, en un debate en la primera
cadena de televisión, el cienciólogo que representaba a la secta en
España, hizo publicidad de su organización indicando y enseñando
fotografías de la labor que hicieron otros adeptos de EE.UU. en la
labor de desescombro del atentado en Nueva York, en la que fueron
asesinadas cerca de seis mil personas.  Aprovechar tales
circunstancias es una forma de presentar a Cienciología como
benefactora de la sociedad, manipulando a la opinión pública a la que
no cuentan sus métodos de captación y sus manuales internos de control
a los adeptos y la extorsión que hacen a quienes informan sobre sus
actividades internas.  La ayuda del voluntariado es una labor
humanitaria de personas que forman parte de equipos de protección
civil y en donde es el conjunto de la ciudadanía quien desarrolla la
solidaridad.   Nunca puede ser un reclamo publicitario de ninguna
organización, a no ser que se pretenda  un uso mezquino de esta tarea
para engañar a la audiencia.
 No entrar en el fenómeno del fanatismo, como técnica psicológica y
social, hace que crezca este fenómeno y se reproduzcan sucesos
dramáticos. Las acciones violentas hacen visible  la perturbación de
grupos y personas manejadas por un “ideal”. Las acciones por
perturbados mentales son imprevisibles. Sus atentados responden al
azar. Pero no es así en las acciones fanáticas, que añaden al delirio,
que siguen y construyen obsesivamente, una estrategia y una
justificación que permite a los jefes de la secta erigir sus objetivos
en la realidad social. Sobre todo la táctica del miedo incontrolado,
el terror, es una táctica que consigue alterar la capacidad emocional
sobre la población a la que quieren influir, para que entren en un
doble juego. Por una parte que las autoridades o sus enemigos entren a
enfrentamiento directo que dé credibilidad a su ideal u objetivos. Por
otra mediante la tensión emocional colectiva crear un ambiente
irracional, en el que su delirio salvífico, tenga cabida y sea
admitido como algo lógico. La intención de organizaciones o grupos
fanatizados es  imponerse sobre la población al presentarse como los
salvadores, capaces de eliminar las causas del mal que ellos mismos
provocan. No siempre los perpetran o realizan, porque no tienen medios
suficientes, pero sí colaboran, directa o indirectamente en  crear las
condiciones para que otros más colectivos fanáticos más preparados lo
realicen. Lo cual socava tácticamente los cimientos de la realidad que
pretenden combatir. Realidad que puede tomar forma de enemigo en la
figura de un Estado, de otra raza, de otra religión, de una
determinada clase social o de lo que sea.
 La fase previa a los atentados puede alargarse indefinidamente, al
perpetuarse queda escondido tal fanatismo y se adapta a la sociedad.
Extiende una red manipulativa que capta adeptos a la espera del
momento señalado, de manera indefinida. Pero teniendo presente en cada
momento la llegada del fin del mundo o de una etapa. Lo cual
condiciona la conducta de los adeptos. Es el caso de los Testigos de
Jehová, que se dedican a ofrecer sus cursos bíblicos y revistas.
Aconsejan no hacer estudios universitarios y dedican sus esfuerzos a
enriquecer a la organización reduciendo la dedicación al desarrollo
individual y familiar al mínimo posible, lo cual hacen en torno a una
doctrina que se convierte en una obsesión.  Los Ancianos  hacen que
los adeptos aprendan de memoria cientos de textos de la Biblia que los
jefes desde EE.UU. traducen de acuerdo a sus criterios, para que se
ajuste a su delirio mesiánico-apocalíptico.  Los Testigos de Jehová
esperan pacientemente la caída de la babilonia actual, en las
democracias occidentales que predican insistentemente que son
gobernadas por la Ramera y los que adoran ídolos. Incluye en esta
representación del Mal absoluto a la iglesia católica, a los gobiernos
de todos los países, etc. Los errores de cálculo sobre el fin del
mundo, les hace reelaborar la interpretación del delirio apocalíptico,
arguyendo que se trata del fin de un mundo, de una civilización que
será sustituida por el Reino de Dios en la tierra.
 Hay muchas organizaciones y grupos que se preparan para el fin del
mundo y ven en los acontecimientos de la realidad  un argumento y un
dato "objetivo" para su delirio. Es importante hacerse una idea de
esta pluralidad de hechos para ver el contexto en que se activan los
manuales y libros de los grupos gnósticos y la capacidad de estos en
sinergía con otros planteamientos similares. Todo lo cual sucede en el
seno de la sociedad occidental y en el meollo del desarrollo
democrático. Puede parecer minoritario, pero no lo es tanto, sobre
todo si atendemos a la intensidad con que se viven las ideas
mesiánicas y se trabaja por su consecución, en muchas ocasiones
implicando a instituciones y organismos de mucho poder en la sociedad.
A lo que hay que añadir las sectas que proponen en fin de un modelo de
sociedad a cambio de otro, el suyo. Todas tienen adeptos colocados en
todo tipo de actividades y trabajos, así como en instituciones y
centros de decisión, bien como secretarios, conserjes o el puesto que
sea.
 El grupo Astram prevé el fin del mundo mediante actos violentos sin
tregua. Se preparan, como otros grupos afines, como Nonsiamosoli, para
ser rescatados por naves extraterrestres. Entre sus adeptos hay
ingenieros, un piloto del ejército del aire. Los raelianos pretenden
crear una nueva humanidad mediante la aplicación masiva de las
técnicas de clonación, al considerar que los terrícolas fuimos
creados, por seres de otros mundos, mediante este tipo de tecnología
genética. El libro "Mensajeros del Alba", cuyo autor firma con
seudónimo, es leído por miles de adeptos de las más variadas sectas
ufológicas. Es el libro de cabecera de quienes creen irracionalmente
la intervención de seres extreterrestres en nuestro mundo. En él se
cuenta que, hace eones de años, unos extraterrestres manipularon los
genes de unos pocos seres humanos, para ayudar al resto a evolucionar.
Al no haberse conseguido el desarrollo espiritual la colonia de
humanos han sido abandonados a su suerte, por la jerarquía del
Universo. El libro avisa de que algunas personas son descendientes de
aquellos seres humanos evolucionados, son los Elegidos y deben de
darse cuenta, para salvarse y esperar que les vengan a recoger cuando
estén preparados. Ellos se salvarán. Para saberlo se aconseja que cada
cual siga sus emociones y que actúe en consecuencia. Para cumplir con
su destino deben unirse, lo que hacen en diversas sectas,  cuyos
adeptos se sienten especiales. Ante semejante tarea no deben
preocuparse de hacer sufrir a la familia, abandonar a hijos y parejas,
porque es la prueba que han de superar. El dolor que ocasionan a sus
allegados sirve para que evolucionen y sean seres más perfectos en la
próxima reencarnación, por supuesto en otro planeta, ya que éste va a
ser destruido.
 A finales de los años ochenta se desarticuló la secta Edelweis cuyo
cometido fue preparar marcialmente a los adeptos y enseñarles y
prepararles para sexualidad de otros planetas, de manera que los
discípulos fueron objeto de practicas homosexuales por parte de los
superiores jerárquicos. El curandero Claudio Pena, que se hace llamar
Nithán, el Amador, anuncia: “El final del ciclo es inminente".
Advierte sobre un plan de evacuación tras habérsele comunicado por
parte de seres de otras galaxias que pronto llegaran: “Llegaremos para
teleportaros antes del fin. Seréis llamados por el nombre para uníos a
las colonias espirituales”. Una de sus adeptas, sacerdotisa del templo
de Akakor,   ha revelado el conocimiento más secreto a un alumno de
sus clases de música, creando una cadena de transmisión de tal idea
delirante. El objetivo es formar una nación cósmica, de la que Claudio
Pena se proclama como miembro del Gran Consejo, formado por un
reducido grupo de Seres o Energías espirituales. La secta Energía
Universal y Humana, adoctrina mediante instrucciones que indican que
gente de otros planetas vienen a la Tierra. Los habitantes del planeta
Tierra podremos hablar con ellos. Estos ya avisan de que hay que
prepararse para la supervivencia en el futuro: “si este planeta no
sobrevive, deberemos irnos a otro”. Para lo cual se aprestan
obsesivamente y crean redes para reconocerse entre los alumnos, cuando
se refugien en   varios lugares en donde vivirán cuando acontezca la
explosión de una bomba nuclear. Preparan víveres, medicinas y dedican
su dinero a construir edificaciones subterráneas en las que
protegerse.
 El peligro de visiones apocalípticas no es sólo la enajenación del
afectado, es también que, sin necesidad de provocar ningún atentado,
tal mentalidad influye en la realización de acontecimientos de gran
violencia y sufrimiento, pues se realizan por una minoría que se cree
llamada a cumplir las expectativas irracionales de su creencia. Estas
inmensas minorías  se ven amparadas por otros colectivos fanáticos, en
los cuales los actos de terrorismo influyen de manera decisiva. Los
hechos  fanáticos se extienden como un reguero de pólvora en este tipo
de mentalidad, que promueve en su conjunto el derrumbe de la realidad,
empezando por la realidad social. Cuando se habla sobre la red de
grupos terroristas, se olvida que tras la malla de infraestructura
material para cometer atentados hay una superestructura psicológica  e
ideológica, mucho más peligrosa que la acumulación de armas: el
fanatismo. Este fenómeno, psicológico y social,  se apoya en miles de
ramificaciones que muchas veces nada tienen que ver unas con otras,
incluso pueden ser contrarias, pero que se refuerzan en  el
convencimiento de eliminar la realidad. La razón, la cultura, incidir
en métodos democráticos para resolver conflictos, la comunicación, el
respeto, la tolerancia forman  los fundamentos esenciales para
erosionar el fanatismo. Cuando estalla la exaltación y la
intolerancia, el problema se comprueba y se hace visible socialmente,
pero mientras tanto las familias de los afectados ven como sus
allegados se despersonalizan, quedan anulados como sujetos y a la vez
los adeptos se infiltran en la realidad para observarla, controlarla y
hacerla estallar cuando puedan. También ocurre que muchos familiares,
al verse impotentes para sacar de su obcecación a su ser querido, se
vinculan a la idea de la secta que le atrapa, porque, además sufren un
chantaje afectivo, de manera que se adhieren a las ideas que defiende
su hijo o hija atrapado en un grupo u organización, por lo que se
conoce como el "síndrome de Estocolmo", pues de alguna manera las
familias quedan a disposición de las sectas en este sentido.
 Quien ha logrado llegar a una situación de objetivo final ha sido la
red que lidera Bin Laden, pero no es la única. Tampoco sucede
solamente desde un contexto islámico. hay muchos procesos irracionales
que lo acompañan. Es en esta situación en la que debemos de ver la
necesidad de convertir el razonamiento en un foco de resistencia
frente al avasallamiento de las diversas irracionalidades.
 El fin del mundo se convierte en la finalidad del mundo sectario, sea
con una forma de interpretarlo o con otra. La diferencia de una
organización política, por muy radical que sea, si no cae en el
fanatismo, consiste en que cualquier objetivo de transformación parte
de la realidad y promueve su evolución hace objetivos que pueda
defender. Otra cosa es cuando se recurre a la violencia, para destruir
el sistema o al enemigo. Se anula la realidad para construir la
irracionalidad del grupo, que aplica sus métodos totalitarios ya
dentro de la secta u organización.
 Con la visión general que hemos expuesto podremos entender los textos
del fundador de los grupos gnósticos, que a su vez nos sirve de
ejemplo para comprobar el funcionamiento interno y psicológico de las
sectas y cómo se fragua el fanatismo, siguiendo el hilo conductor de
la doctrina de un visionario. Escribe Samael Aun Weor- Víctor Gómez:
“Todo lo que está escrito en el Apocalipsis es para los tiempos del
fin. Tenemos que informar a la Humanidad de que los tiempos del fin ya
llegaron”. Se apoya en un libro reconocido por diversas religiones
para incrustar su peculiar delirio. La llegada del final de los
tiempos provoca una gran tensión emocional, en quienes  viven tal
espera como una realidad que además forma parte de su estructura
psicológica. Para tal acontecimiento se preparan en los sucesivos, e
interminables, cursos: “Sólo aquellos que hayan logrado el ligamen
cruz-hombre, con el triángulo espíritu, serán salvos”, es decir
quienes sean fanáticos seguidores de las visiones de Víctor Gómez-
Samael, quien presenta la Alquimia sexual como sacrificio de la obra
realizada, lo cual exige la "autoinmolación de la personalidad". Quien
muere por un ideal o se suicida en un atentado, previamente ha tenido
que anularse psicológicamente como sujeto. Las formas varían, de unas
sectas a otras, pero el vaciamiento de la personalidad es común en las
manipulaciones psicológicas. Los grupos fundamentalistas, de la
doctrina que sea, achacan al ego la causa de todos los males, cuando
no es más que la referencia de cualquier acción ética, por ser una
condición sine quanum la intervención de la conciencia. La eliminación
del yo se traduce en la gnosis de Samael Aun Weor, Víctor, en la
capacidad del adepto para convertirse en un Dios. Escribe Víctor Gómez-
Samael: “Quien quiera autorrealizarse necesita la revolución de la
Conciencia: morir-nacer-sacrificarse”. Este esquema, cínico y anulador
de la personalidad, es el requisito para salvarse en la gnosis. Para
lograrlo los instructores marcan unas practicas que ya hemos
analizado. Otro texto que se apoya en una cita apocalíptica dice: “El
Apocalipsis dice: se fiel  hasta la muerte y yo te daré la corona de
la vida. Jesús fue fiel hasta la muerte y así recibió la corona de la
vida, que es el hálito eterno para sí mismo profundamente ignoto, un
hálito del Absoluto en nosotros”.
  Asegura Víctor Gómez-Samael: “Ya Hercólubus está a la vista de los
telescopios; entonces ¿qué más queremos¿ Así pues el objetivo de
nuestros estudios es preparar un grupo de gentes que sirvan de núcleo
para la futura raza. Esto es lo fundamental... Está a las puertas la
catástrofe pero las gentes oyendo no oyen y viendo no ven”. Insiste,
este profeta de la new age, en anunciar un “pavoroso cataclismo”, de
manera que cada terremoto, accidente o atentado se integra en la
expectativa que predica, lo cual se une al miedo a que suceda algo. Su
mensaje irracional influye en que algunas personas, en épocas
conflictivas, se integren en la secta gnóstica u otras del estilo. Uno
de los efectos de acciones terroristas es provocar efectos
psicológicos masivos, efecto que se expande a través de los medios de
comunicación, más cuando comunican las noticias con alta dosis de
sensacionalismo.
 La visiones proféticas del Víctor Gómez-Samael son tremebundas. No se
cumplen y al igual que en otras sectas se interpreta que el año que
dijo el líder que sucedería el fin, es para los acólitos cuando
empezó, pero luego se desarrolla poco a poco, para dar una oportunidad
a la Humanidad para que se ponga al servicio de la Verdad . El final
final puede desde entonces llegar en cualquier momento. Dice el
venerable maestro gnóstico: “Los gnósticos sabemos, por iluminación y
experiencia trascendental directa, que el juicio de las naciones
ocurrió en el año 1.950. Los dioses santos juzgaron a la Gran Ramera y
la consideraron indigna. La sentencia de los dioses fue <¡al Abismo!
¡al Abismo!>”.  Anuncia que el trabajo de Proserpina es "acabar con
toda la humanidad". Algo que comenzó desde la I Guerra Mundial, según
sus peculiares estudios de Historia. Explica taxativamente: “La
Tercera Guerra Mundial es inevitable, aquellos que planearon y
realizaron la primera y la segunda guerra mundial, ya están trabajando
activamente para dar forma y realidad a la tercera gran guerra, que
será millones de veces más horrible que las dos precedentes”.
Comunica a sus seguidores que existen clubes de asesinos, pero que,
por añadidura, sucederán terremotos en serie que harán caer a las
ciudades como castillos de naipes “y la tierra se tragará a toda la
humanidad”. Estos mensajes, no son sólo descriptivos sino valorativos
y de gran influencia psicológica. Recogen un sentido destructivo de la
humanidad, que forma parte de una característica psicológica, el
instinto tanático, que Sigmun Freud estudia en sus trabajos sobre el
inconsciente. Esta particularidad de la psicología humana Samael Aun
Weor, Víctor Gómez y otros iluminados, la llenan de  un contenido
doctrinario, ciertamente peligroso si no se analiza racionalmente.
Pero en las sectas se cultiva la irracionalidad y se prepara a los
adeptos para que lleven a cabo los planes del momento final: “El
instante culminante se acerca, la presión interna tendrá que llegar
inevitablemente a su límite máximo. La catástrofe está para suceder...
La Gran Babilonia será quemada con fuego, porque resultó millones de
veces más corrompida que la Atlántida”. Asegura, también, el Venerable
Maestro : “Esta humanidad ya está totalmente perdida, no tiene
remedio”. En ciertos grupos esotéricos se llamaba ya antes del
atentado a las torres gemelas del New York, “Sodoma y Gomorra”.
Veremos que tal atentado ha sucedido dentro de una trayectoria que se
acoge en el arquetipo mítico y simbólico de muchos grupos fanáticos,
entre los que se encuentran, especialmente las sectas. Las cuales
están implicadas en nuestra sociedad y son parte de ella, sin que se
hayan tomado precauciones a su debido tiempo.
 La disgregación de la mente se entrena en los cursos gnósticos. Los
ejercicios que practican provocan un estado de ánimo idóneo para poder
captar como realidad los mensajes del  fundador de la gnosis.  Él
mismo lo narra: “Si uno aprende a manejar los tres cerebros... se
alarga la vida. Para poder prolongar la vida al estar en estos
estudios esotéricos hay  que negociar con los señores del karma”. Es
evidente que el final del mundo se asocia al final del mundo personal,
lo cual es evidente. Verdad de perogrullo, pero en este caso se
trastoca la realidad asegurando que es posible alargar la vida, e
incluso motiva a buscar la inmortalidad, lo que forma parte de la
mitología de los grupos gnósticos, pero cuya comprobación se mantiene
en “secreto”.  La psicología humana se forma asumiendo el final de la
vida, como ley natural infranqueable. Si este final, la muerte de todo
ser humano, se asocia al final del mundo, es por una sucesión de
manipulaciones psicológicas.
 Veamos algún otro texto sobre la inmortalidad, que suponen el
contrapunto al fin del mundo. De manera que son mensajes irracionales
que funcionan como instrumentos de manejo de la psicología de los
adeptos: “Todo hombre que encarna puede pedir el Elixir de la vida.
Éste es un gas... Después de la resurrección el maestro ya no vuelve a
morir, es eterno... Tenemos el caso de Paracelso. No ha muerto. Vive
en Europa con el mismo cuerpo”. Algo que todo gnóstico cree sin la
menor duda. Lo mismo que el que los inmortales pueden aparecer y
desaparecer instantáneamente, porque se hacen visibles a voluntad en
el mundo físico. Víctor Gómez cita a Cagliostro, Sant Germain y
Quetzacoatl.
 El sentido catastrofista viene expuesto por un discípulo de Víctor
Gómez-Samael, Joaquín Enrique Amórtegui, que se hace llamar el
venerable maestro Rabolú. Explica el proceso final de la humanidad en
el libro “Hercólubus, el planeta rojo”. Este conocimiento se mantuvo
en secreto, por ser una sabiduría interna en los círculos gnósticos,
hasta 1999, en que se acercaba el fin del milenio. Las calles de las
ciudades y pueblos de toda España se vieron plagados de carteles que
anunciaban tal libro, con frases que resumen el mensaje de esa obra.
Es algo que preocupó a los colectivos de Ayuda a los Afectados por las
Sectas, ya que supone un paso más en  el despliegue de la secta, por
recurrir a mecanismos comunicativos de mensajes finales para captar al
mayor número de gente y “darles la oportunidad para salvarse”. Así en
la introducción el autor declara: “la necesidad que hay de dar aviso a
la Humanidad sobre el cataclismo que viene”. Preguntando a varios
gnósticos, sobre este asunto, unos dan la versión de que se hace
público porque fue un problema de registro de la propiedad, que se
consiguió que fuera para todos los grupos y no para uno en exclusiva.
Otros que al ser inminente el final del mundo se quiere dar una
oportunidad a los mundanos, para que reconozcan en su interior la
llamada del maestro y acudan a los centros gnósticos, para aprender a
ser un elegido que llegue a la inmortalidad.
 El libro en cuestión cuenta que todos los extraterrestres de Marte
visten como soldados.  Nacen, crecen y mueren a voluntad. Cuando se
cansan  del cuerpo se mueren para cambiarlo por otro: “La muerte para
ellos es un cambio de vestido”. Todo esto lo ha visto , afirma Rabolú,
Joaquín Enrique, no por telescopios ni nada de eso sino por la
capacidad de manejar sus cuerpos internos a plena voluntad, sobre lo
que la gnosis de Víctor Gómez-Samael le dio las claves. Asegura: “el
que quiera verdaderamente salvarse del cataclismo que viene, debe
empezar de una vez a desintegrar el yo psicológico”. En una carta
fechada el 29 de Octubre de 2001, el presidente del Movimiento
Gnóstico Cristiano Universal de España (Del Nuevo Orden), hace una
serie de consideraciones a una persona que le escribe pidiendo
consejo, ante los acontecimientos terroristas del 11 de Septiembre de
2001. Escribe: “Tras leer su carta, veo que lo único que puede hacer
es ponerse a trabajar fuertemente con los dos últimos capítulos del
libro <Hercólubus o Planeta Rojo>. Si así lo hace, se abrirá ante
usted una puerta que responderá muchas de sus preguntas. Si quiere
usted hacer algo por los demás, puede regalar dicho libro a otras
personas que aún desconociéndolo, pudieran estar interesadas en él”.
Informa que con tal aprendizaje se eliminan los defectos de tipo
psicológico y es posible explorar de forma consciente el mundo Astral,
descubrirlo y transitar por él con el fin de proseguir el camino del
despertar de la Conciencia.
 Los mensajes apocalípticos tienen una función manipulativa, sobre
todo para jugar con acontecimientos reales y dotarles de una
repercusión psicológica, que adecua las emociones de las personas a la
manipulación psicológica. Quien va entrando en esta dinámica en el
interior de una secta acaba viéndose atrapado. Explica Víctor Gómez-
Samael: “Es urgente saber que la actual barbarie falsamente llamada
civilización moderna, toca su catástrofe final. El mundo se debate en
un caos espantoso y si queremos realmente salvarlo, necesitamos
unirnos para crear una civilización serpentina: la civilización de
Acuario”. Estará gobernada por un Imperator de la mente Cósmica". Tal
es el objetivo social de la gnosis. Una sociedad serpentina es aquella
en la que se dan indicaciones espirituales, de manera que la ley la
dicte la quinta iniciación. Hace, este Iluminado, un llamamiento
clamorosos en sus discursos: “necesitamos hacer un esfuerzo supremo y
desesperado para salvar el mundo porque hasta ahora todo está
perdido”. Forma, con sus adeptos, lo que indica en su obra “El
matrimonio Perfecto”: “El Movimiento gnóstico está constituido por el
Ejército de Salvación Mundial”.
 Las sectas en general y la gnosis en particular, no son asociaciones,
religiones o grupos asépticos, ni anodinos, sino que intervienen
socialmente sin que se note su presencia, pero deslizan la realidad
hacia situaciones escabrosas. Es necesario conocer los entresijos y
fundamentos sectarios, para desactivar la fuerza que tienen al
intervenir en secreto y sobre todo aprovechándose de las crisis
personales y sociales. En la actualidad ha aflorado, con la llegada de
un nuevo milenio, que se interpreta como fecha símbolo, lo que se
agudiza con los atentados terroristas que afectan a la economía y a la
política mundial. Las sectas toman como referencia y actuación
simbólica estos sucesos, que viven como un aviso para realizar su
misión. Pero todavía no se ha reconocido la dimensión del problema y
el peligro está dentro de nuestra sociedad, no sólo infiltrada, sino
como parte de ella.

PROYECCIÓN SOCIAL DEL FANATISMO
 Todas las sectas pretenden proyectar  los contenidos doctrinarios de
su organización a la sociedad. Es una manera de desarrollar sus
fundamentos como algo real. Lo hacen de múltiples formas. La
Comunidad, seguidores de Silo, lo hicieron con un partido político, el
partido Humanista, que se presenta a las elecciones en España y que
incluso llegó a formar parte de la coalición Izquierda Unida cuando
ésta se formó. Hasta que la dirección de esta fuerza emergente en
aquellos momentos comprobó sus connotaciones sectarias  y quedaron
fuera de la coalición. Posteriormente se camuflaron en otro partido,
Los Verdes Ecologistas, de manera que creó una gran confusión en el
electorado por usar el nombre de otro partido ya establecido y con
gran reconocimiento por parte del movimiento ecologista., “Los
Verdes”, hasta que una sentencia judicial impidió tal uso del nombre.
Se llamaron anteriormente “Futuro Verde” y luego “Los ecologistas”.
Fue una táctica de adaptación a la realidad ante sus principios
mesiánicos, de salvación y de transformación de la realidad, que pasa
previamente por la manipulación (transformación interior) de sus
militantes, en sesiones en las que aprenden a "romper resistencias".
Fue un fracaso, pues sólo podía captar votos con la confusión de
muchos electores y la falta de información sobre quienes eran
realmente.
 Los gnósticos pretendieron la misma estrategia que la de La Comunidad/
Partido Humanista. La proyección social de una doctrina y de un
delirio mesiánico sirve para traducir los mensajes del fundador a la
mentalidad de la gente y pretender de esta manera su “redención”, en
la medida que tienen como objetivo “despertar” a los ciudadanos de su
ignorancia y llevarles a la moral verdadera. El fracaso está
asegurado, pero para tal desenlace tienen también una respuesta.
 Víctor Gómez, alias Samael Aun Weor, fundó el Partido Socialista
Cristiano Latino-Américano (POSCLA).  Su programa viene expuesto en el
libro “El Cristo social”. Lo presentó como vehículo de acción de sus
ideas, sobre todo por que “la mente humana se halla en estado de
decrepitud”. Con tales siglas oculta su carácter gnóstico y quiere
presentarse como cristiano y social, cuando en sus fundamentos
establece : “El POSCLA es el vehículo de acción social del Movimiento
Gnóstico”. No sólo pretende enseñar cómo se debe pensar, sino qué se
debe pensar. Entiende al ciudadano y ciudadana en  su faceta
psicológica y espiritual, además de   como ente político y económico.
Víctor Gómez-Samael justifica su ambición de Poder y su decisión de
lanzarse al ruedo político, dato que en España es bastante
desconocido,   en que la crisis mundial vive el momento más difícil de
su Historia. Su objetivo es enseñar a las masas el camino del Cristo
Social, provocando en el individuo un cambio radical y de paso poder
transformar el mundo. Ofrece para los votantes a sus acólitos y a él
mismo para dirigir la sociedad, pues los políticos y quienes les votan
tienen la mente degenerada. También anatemiza a los intelectuales, a
los que acusa de haber llevado al mundo al caos y a la anarquía.
 Presenta un  panorama catastrófico, imposible de salir de él si no se
hace caso a sus enseñanzas. Este es un truco muy típico de las sectas.
Proponen cuestiones absurdas que sin una programación metódica en
cursos y prácticas es difícil de creer y de hacer caso. Analizan los
problemas sociales de manera extrema y emocional, ofreciendo una
respuesta. Cuando no se les hace caso cualquier acontecimiento
dramático o el desenlace de una crisis la justifican  y “comprenden”
por el hecho de que ha sucedido porque la sociedad no les hizo caso.
Internamente siempre comentan, de una manera u otra: “si me hubieran
hecho caso estas cosas no pasarían”.
 El objetivo de formar un partido gnóstico es tener un despliegue
entre la población, de manera que se formen grupos en  los más sitios
posibles. Conseguirían camuflar la expansión de su doctrina con la
movilización política. Lo que va a permitir a sus adeptos situarse en
sindicatos, talleres, grupos de diversa índole. Hace para ello un
llamamiento a sus seguidores, a los que les incita a lanzarse a la
lucha: “Es urgente que el Movimiento Gnóstico se ponga en pie para
luchar por el Cristo Social”.
 Ante el estrepitoso fracaso de la acción política Víctor Gómez-
Samael, decidió disolver el partido, con el argumento de que los
hombres no son conscientes ni están debidamente capacitados, y mucho
menos preparados para unas ideas como las que ellos proponen. Es obvio
que se tratan de las mismas condiciones que cuando se presentaron como
partido salvador. Los encargados de propagar las ideas del movimiento
gnóstico siguen considerando imprescindibles tales ideas, a las que
apellidan de “ideas psicológicas”. Entienden que son las nociones que
regirán la sociedad de la Nueva Era. Su posterior estrategia consiste
en transformar a los sujetos individuo por individuo, como forma de
cambiar la sociedad.
 Lo preocupante no es la participación de los gnósticos y otras sectas
en la vida política, por tanto y cuanto, al ser una manifestación
abierta es controlada y sabida. La gravedad estriba en la acción
social que queda escondida, ocultada en forma de conocimiento
esotérico. Mediante esta faceta propagan ciertos símbolos, como la
esvástica, y forman colectivos proclives a una mentalidad totalitaria,
que en cualquier momento puede ser recogida por un líder carismático y
actuar contra la sociedad establecida. Pero aún hay algo peor: la
formación de adeptos fanáticos, dispuestos a lo que sea por lograr
cumplir los objetivos de la secta. Este fanatismo está dentro de
nuestra sociedad, invisible y por lo tanto difícil de ubicar y muy
complicado para defenderse de él. Es en la actualidad uno de los
fenómenos que ha conmocionado al muno, el fanatismo. Desde posturas
extremistas islámicas ha declarado la guerra a Occidente,
especialmente a EE.UU. A poco que se indague sobre sus propósitos y
fundamentos, vemos que se declara la guerra a la realidad, inclusive
la realidad islámica. Analizaremos seguidamente este fenómeno, para
entender que no es un manifestación aislada del mundo musulmán.  Se ha
activado una mentalidad que funciona solapadamente y a conciencia.
Acompaña las actuaciones violentas y a cualquier suceso escatológico,
pues integra  sus mensajes en la sociedad a través del miedo y
reafirma a los adeptos en su verdad, lo para ellos es la Verdad. Lo
iremos comprobando a la luz de los textos y analizando algunos
acontecimientos desde el punto de vista del fanatismo, con la
finalidad de ver su estructura y sobre todo poder descubrir sus
repercusiones para, en la medida de lo posible, desactivar la mecha de
la violencia y la aniquilación de las personas.
 Usaremos de hilo conductor los textos de Samael Aun Weor, Víctor
Gómez, pero podemos comprobar  que hacen resonancia con los de otros
líderes de sectas y movimientos fanáticos.  Prevenir el terrorismo es
prevenir un paso previo: el fanatismo, que es necesario analizar y
saber qué es realmente y cómo funciona. Sobre todo cuando se observa
que muchos de ellos no se contrarrestan por contrarios que sean sus
mensajes, sino que se asocian, aun sin organizarse en un foro común
pues aunque tienen formas doctrinales diferentes coinciden en un
objetivo común: eliminar la realidad actual, lo que engloba el modelo
político, social y económico, en tanto y cuanto en la realidad de la
mayoría de los hombres y mujeres no cabe  el mesianismo que defienden
los fanáticos. Por eso todos los fanatismos defienden modelos
totalitarios, que primero ejercitan con sus adeptos, a los cuales
imponen una auténtica teocracia. De cara a la sociedad es inadmisible
este modelo totalitario , pues en primer lugar ¿y si Dios no existe?,
o si hay gente que no cree. ¿Qué sucede entonces con esas leyes que
deben regir para todos los ciudadanos y ciudadanas?. Por otra parte
hay muchas ideas de Dios y creencias en Dios muy diferentes, todas
ellas tan válidas y respetables como la que más. Por eso es necesario
un principio de racionalidad, que permita la pluralidad y la
gubernabilidad de una sociedad que tenga en cuenta la creencia y fe de
cada ciudadano, aunque sean diferentes creencias, pero no que sea
regido por una sola, aunque sea la articulación de varias. Semejante
modelo sólo es posible mantenerlo mediante la violencia. Cuando los
fanáticos anulan el razonamiento, impiden entender otras maneras de
ver las cosas, incluyendo la suya, pero como una más.
 Es interesante comparar textos de sectas diferentes, para ofrecer la
auténtica dimensión del tema. Según se lee en el boletín “Infosec” de
La Asociación AIS (Asesoramiento e información sobre Sectas) de
Barcelona “la meta suprema de Cienciología es el dominio espiritual
del mundo”. Pretenden que toda actuación estatal y social se ajuste a
sus principios. Los estudios del Dr. Günther Beckstein (Rueda de
prensa para presentar la publicación “El sistema de Cienciología” / 4
- VI - 1998)  descubre  lo que oculta esta secta destructiva bajo la
fachada de querer el bien para la humanidad y el mundo. Los
Cienciólogos se aíslan del exterior prohibiendo dar información sobre
sus actos internos. En las sesiones de auditing recogen datos íntimos
de la persona a la que pretenden captar y de esta manera le van a
manipular su personalidad. En Cienciología se utiliza un lenguaje
lleno de términos con nuevos significados. El miembro acaba sometido
ciegamente tras un largo proceso de entrenamientos psicológicos en
forma de cursos. Una parte de los cuales pretende aplicar  en master
de dirección de empresas.  La meta es el Poder, el control del mundo a
través del control del individuo. Desarrollan técnicas  psicológicas y
sociales para lograr sus objetivos.  El estudio aludido observa que
las autoridades alemanas encargadas de la protección de la
Constitución consideran a Cienciología un movimiento
anticonstitucional, lo que se recoge en un documento oficial del 5/6
Junio de 1997. Utilizan para sus objetivos un avance estratégico
mediante la extensión de su organización y colocar a sus operarios en
lugares estratégicos de la vida social alemana. Los expertos definen
su modelo como tecno-totalitario, que influyen en las personas
mediante métodos de psicomanipulación. En el mismo sentido se orienta
el informe del senador alemán, Hartmuth Wrocklage, Presidente del
departamento del Interior de la Ciudad Libre y Hanséatica de
Hamburgo.  Advierte sobre la tendencia de esta organización contra la
Constitución libre y democrática.  y sobre todo del peligro que supone
que Cienciología infiltre a sus miembros en los gobiernos y empresas
para aumentar su influencia (Abril 1998)
 Los activistas de diversas organizaciones vinculadas a la Gran
Invocación proponen formar redes de meditación científica. Esperan la
llegada de Maitreya, casi de inmediato. Llevan varios años esperando
tal momento, que en un acto inicial será  emitirá un mensaje
televisado para que todo el mundo lo pueda escuchar y así poderse
salvar. En caso de que alguien no lo oiga podrá escucharlo
telepáticamente. Al parecer Maitreya, según indica la redacción de la
revista que hace de Boletín de varias organizaciones afines, "Emerger
Mundial": “Maitreya surgió en el centro de los Himalaya, cuando menos
se le esperaba.... desde entonces ha vivido en Londres como un hombre
corriente preocupado por los problemas modernos, políticos, sociales y
económicos. Desde Marzo de 1978 ha aparecido  como portavoz de la
comunidad paquistaní-hindu”. Benjamín Creme que se asegura portavoz de
Maitreya, predice que será quien enseñe a la humanidad.  Afirma en
Emerger Mundial nº 30, primavera de 2001, que la victoria de George W.
Bush no es un contratiempo para la misión de Maitreya, pues ganó el
Sr. Gore. El incremento del poderío militar de Bush “llevará a
Maitreya a presentarse abiertamente con más rapidez, sea cual sea el
estado de las Bolsas”, pues en otras ocasiones condicionó tal
aparición, "adumbramiento" lo llaman, a que cayeran las Bolsas de
Tokio y New York. Especifica que la victoria de Bush  incrementa la
tensión de los asuntos del mundo, lo que acelera el emerger de
Maitreya.
 Vemos la implicación política de muchos movimientos irracionales que
potencian entre la ciudadanía una mentalidad igualmente irracional.
Dentro de ésta se forma un núcleo de fanatismo que puede afectar el
transcurso de la Historia, de manera que el desarrollo de la Humanidad
se ve a menudo interrumpido por oleadas de violencia, y nadie
participa en ellas por hacer el mal o para perjudicar al conjunto de
la humanidad, más bien, por el contrario, actúan por el bien de  la
mayoría. Algo que con la actuación terrorista de grupos integristas
islámicos actualmente adquiere una dimensión mundial. Pero el problema
es el proceso mental que activa, la puesta en marcha del fanatismo
dentro de la sociedad occidental. Entonces las sectas juegan un papel
fundamental y adquiere mayor gravedad al ser sus métodos y su
presencia algo desconocido, y sobre todo camuflado. La intervención
violenta es el resultado de una presión psicológica y social que hace
que la intensidad de un sentimiento irracional o arracional, se
transforme cualitativamente en una actuación violenta. Aunque ésta la
ejerza una minoría, se ve impulsada por una masa que reflejado el
objetivo de su ideal en el triunfo de la lucha armada. Esta es una
regla general a lo largo de la Historia, que las democracias han sido
incapaces de abordar.
 En los textos de Samael Aun Weor, Víctor Gómez, se anuncia
reiteradamente la Tercera Guerra Mundial: “La futura guerra no hay
duda que será atómica”. Se asombra de que no haya estallado el
conflicto bélico total, pero advierte: “La humanidad aguarda con
infinito terror esta pavorosa catástrofe que por anticipado sabemos
que es inevitable”.  Estima, el paladín de los grupos gnósticos:
“Mientras exista el Yo habrá guerras”. Tal tesitura es una invitación
a preparar a los adeptos en tal sentido. Lo repite varias veces, de
manera que la despersonalización es una de las condiciones para formar
parte del movimiento gnóstico.
 Un delirio, profético y mesiánico, surge por sí mismo en la mente  de
quien lo visualiza, cuando lo reconoce como un mensaje que se
convierte en una misión. Para propagarlo tiene que conectarlo con la
realidad. Es el caso de líderes apocalípticos que actúan mediante el
terror y actos violentos. La lucha delirante, de los seguidores de Bin
Laden, recurre a la violencia para la  redención del mundo musulmán.
Se puede justificar en otros tipos de fanatismo sobre la base de la
independencia de una determinada nación o sobre el destino de una
raza, o lo que sea. El caso es destruir la realidad, pero a su vez el
fanático necesita, para propagar su idealización, aprovecharse de la
realidad. Incluye los desastres, las injusticias en unos discursos que
resaltan lo negativo de la realidad para hacer necesarias sus visiones
de futuro, para hacer útil el plan que pretenden.  A la vez se integra
la realidad cuando sucede alguna catástrofe, para  hacer pasar tales
hechos como pruebas de sus profecías o augurios ideológicas. En otras
ocasiones presentan la delincuencia, la violencia doméstica, no como
fruto de la problemática humana y la convivencia social, sino como
consecuencia directa de no hacer caso de lo que propugnan. Esta es una
de las grandes trampas en las que cae la mente de muchos seguidores de
ideas fanáticas. Muchas veces sin ser un obcecado no pocos ciudadanos
son arrastrados por la inercia del fanatismo, porque se presenta como
una alternativa a una realidad dolorosa o injusta.
 Las ideas fanáticas sirven de huida de la realidad. Por eso hay
momentos de crisis personales y colectivas, en que las personas se
dejan llevar, son atrapadas por estas dinámicas que desatan o
justifican la violencia. El fanatismo no sólo se da en las ideas y en
las creencias, con harto frecuencia también en los intereses
económicos, o para cumplir estos objetivos, lo que suele pasar
desapercibido, pero que, sin embargo, sí lo detectan los fanáticos
religiosos y políticos y tal cerrazón por la cuestión crematística les
sirve a ellos de coartada.
 En el conflicto creado por los actos terroristas de la red dirigida
por Bin Laden, se ha especulado hasta la saciedad que la pobreza y la
injusticia es la causa del fanatismo. Iremos pormenorizando el tema,
pero debemos indicar que no. El fanatismo surge por sí mismo y se
desarrolla para sí mismo. Otra cosa es que use la realidad, la
realidad cierta de la pobreza y las injusticias para su estrategia.
Bastaría preguntarse por qué las masas pobres no arremeten contra sus
archiomillonarios gobernantes en una acción política, contra su modelo
de sociedad. Por una parte la complacencia religiosa, por otra la
incultura, pero resolver tales conflictos forma parte de la historia y
de la evolución de los pueblos. Cuando aparece un líder carismático y
justifica su actitud visionaria con alguna acción apocalíptica busca a
las masas para convertir a una parte de la población en cómplice, no
sólo de sus acciones, sino otrosí de su “destino”.
 El proceso de fanatización es parecido en todos los casos. Las
consecuencias difieren según los medios humanos y materiales para su
consecución. Si un delirio sobre el que se tiene un empeño obsesivo lo
mantiene una persona, ésta acaba de anacoreta o en conductas
antisociales, hasta que poco a poco se desconecta de la realidad y
suele acabar en un tratamiento o internamiento psiquiátrico. Si hace
cómplice a un grupo se puede organizar y formar una secta en torno a
su obsesión. Por cada caso que se consigue hay mil que se quedan en el
camino. Hay casos suaves en lo que el sujeto controla sus desvaríos y
se conforma con ser un espectador de ese afán. Siente una gran
atracción por los temas esotéricos o escabrosos, se siente llamado a
leer y merodear por tales ambientes, pero es capaz de controlar su
inquietud mental. Considera que se siente atraído por tales temas por
una inquietud intelectual y se regodea en estudiarlos. De esta manera
se evade de la realidad que le rodea y de la suya propia. No se atreve
a romper con la realidad de su entorno, porque es consciente de que su
atracción es rara y la disimulan a propósito. No quiere esto decir que
quien lea o estudie y analice textos gnósticos sufra tal situación
mental.   Es sólo algunos de los casos suaves de padecer fijación con
tales temas, que se desvían por tales derroteros.
 Un visionario es aquel que tiene una visión imaginaria, producto de
su cerebro, y quiere objetivarla. Como nadie más puede comprobar por
sí mismo tal experiencia o se aísla o trata de convencer a los demás.
Puede elaborar una teoría o cuerpo doctrinario, como estrategia del
desarrollo del mismo delirio, contagia a los demás su  realidad.
Cuando funciona tal cometido se forma una cadena de personas que
transmiten lo imaginario del líder y lo realizan. Tal construcción de
la realidad sirve de catarsis al líder y de refugio o de evasión de la
realidad a los adeptos. En un recuerdo autobiográfico, Régis Debray
comenta cómo el Poder totalitario da lugar a epidemias imitativas,
propagadas a partir de un foco central: el Amado (el líder).
 Un delirio mesiánico, apocalíptico o de perfección interior se
reproduce mediante las enseñanzas de los que creen el mensaje que
emite su autor. Luego no se detiene, es imparable. Su objetivo es
ocupar la mente de todo el mundo o dominar al resto, que son
considerados malvados, ignorantes o infieles. La única solución es
desmontar el delirio  mediante la desocultación  del andamiaje
irracional. Lo cual exige desarrollo cultural, información, libertad y
modelos democráticos de convivencia y sobre todo desenmascaramiento de
los elementos distorsionadores de la realidad. El gran problema que
surge con la inmigración es una nueva realidad. Exige abrir las
puertas de los países ricos, como necesidad económica, a los
habitantes de los países pobres. A la vez que es una necesidad
cultural para las sociedades con un amplio nivel de bienestar, con
objeto de entender a otras culturas y abrir una convivencia real y
práctica con otros modelos de civilización, y que éstos reciban un
influjo de una de las bases del progreso, la racionalidad y la
ciencia. Ambos fenómenos van a permitir reducir la intensidad del
fanatismo islámico y frenar su expansión fanatizada, cada vez mayor
entre la población musulmana, al cerrarse cada vez más la puerta del
diálogo real, no sólo institucional, en la convivencia entre los
pueblos.  Algo que se ve también distorsionado por sectores racistas y
con grandes dosis de fanatismos dentro de nuestra sociedad. Si se
quiere evitar el dramático choque de civilizaciones que se anuncia
como nuevo motor de la historia moderna, se debe abordar el fanatismo,
dentro y fuera de nuestra sociedad.
  Desde el punto de vista social, en la historia de occidente se ha
visto que los modelos totalitarios acaban desvanecidos y se ha pasado
de épocas con permanentes guerras religiosas y persecuciones políticas
a modelos plurales de convivencia, para lo que se potencian valores de
tolerancia. Sin embargo la civilización moderna se encuentra azotada
por fanatismos ideológicos o amparados en religiones, lo que ha
desembocado en dictaduras y modelos de sociedad dictatoriales. Evitar
que rebrote el desquiciamiento de lo irracional requiere un esfuerzo
permanente. En el seno de sociedades democráticas, con un nivel de
desarrollo científico importante se ven florecer sectas que cultivan y
promueven el fanatismo acientífico y anticientífico. Falta información
al respecto e interés por desenmascarar las dinámicas irracionales,
más que alguna vez esporádicamente en algún medio de comunicación,
pero más como espectáculo informativo que como información real. Se
hace que se hace algo, pero nada más. Las sectas suelen organizarse
con una base de riqueza y Poder suficiente, en algunos casos, como
para comprar un puesto en la sociedad y quedar amparadas.
 Un gran error de nuestra sociedad es cobijar a determinadas sectas
porque cumplan una función de control sobre determinadas poblaciones.
Unas veces sobre personas inconformistas, otras para encarrilar cierta
rebeldía o sirvan para ordenar masas informes que son difíciles de
encajar mediante las modas o el pensamiento mayoritario. Vemos como
las instituciones han subvencionado a sectas para que cumplan un papel
social.  Unas que rehabilitan a drogadictos, otras que hacen
determinadas tareas de recogida de ropa usada, o que aparecen como
asociaciones consultoras de la ONU, o ONGs, o se les reconoce como
religiones, lo cual da un estatus oficial a la fanatización. Las
consecuencias de esta dejadez afloran primero en la afección de los
adeptos, luego a las familias que ven como sus allegados son
utilizados y se anulan como personas y el tercer paso es la
interferencia en la convivencia social.
 Hay una tendencia muy corrosiva en la sociedad, que consiste en
pretender ejercer desde los organismos oficiales una influencia
religiosa. Se logra colocando a personas, que militan en
organizaciones integristas de la religión que se practica
mayoritariamente en la sociedad,  como directores, secretarios
generales y puestos claves en determinadas instituciones o Fundaciones
y empresas, cuyos funcionarios o personal "seleccionado" están
dirigidos desde los "sectores duros" de alguna religión mayoritaria.
Bajo esta táctica se van implantando medidas que acaban por presionar
a una parte de la población que reacciona en contra cuando comprueba
que no se respetan sus derechos, pero al mismo tiempo se activa una
maquinaria dentro de iglesias y creencias que favorecen la
fanatización en sus filas. Forma parte del mismo fenómeno sectario, de
desprecio a la realidad, de extremar la fe religiosa.  Estas
organizaciones carcomen los fundamentos de la convivencia. Surgen del
seno de iglesias y religiones con una gran capacidad de socialización,
con objeto de fortalecer la fe, cuando lo que se consigue es
deformarla, sobre la base de criterios milagreros y de eficiencia
organizativa, con objeto de imponer un punto de vista cerrado en sus
postulados. Un ejemplo de este hecho lo podemos encontrar en
"Legionarios de Cristo" y otras organizaciones del mismo estilo. Su
objetivo es instaurar en la sociedad el Reino de Cristo. Para ello
hacen cursos especiales de preparación, que se convierten en
aplicación de técnicas de adoctrinamiento. Su despliegue en la
sociedad consiste en formar líderes que influyan, orienten y dirijan a
una parte de la población. Para actuar de esta manera  intervienen en
los medios de comunicación, el mundo empresarial y político, en la
enseñanza. Esta organización dirige 9 Universidades, 145 colegios y 21
institutos. Una de sus exigencias como demostración de fe es aportar
medios económicos para el desarrollo de la organización, bajo el lema:
"Si eres parte, pon tu parte".
 No se queda atrás en la labor de desgaste a la sociedad el
patriarcado del palmar de Troya, Iglesia Una, Santa, Católica,
Apostólica y Palmariana. En su misiva de 4 de Noviembre de 2001, el
Obispo padre de la Santa faz y de la Cruz, mite una misiva en la que
se lee: "Incontables son los pecados que se cometen por todo el orbe
en esa noche paganizada, en la que Satanás es exaltado por pasmosa
efusión por toda la caterva de sus numerosísimos seguidores... Mirad
como los amantes del mundo rinden homenaje a su padre, el Diablo, el
Príncipe de las Tinieblas, pisoteando la santa ley establecida por
Dios... Estos desgraciados son pobres esclavos bajo la seducción y
tiranía de Satanás, padre y señor de sus almas".  Esta iglesia hace
una peregrinación anual por todos los pecados que se cometen en el
Universo. Para esta religión solamente caben dos posturas,
absolutamente opuestas, la de  pertenecer al redil de la Iglesia
Palmariana, el Reino de Dios, o pertenecer al antro de la antiiglesia
o Reino de Satanás. El 16 de Julio el Papa Palmariano, Gragorio XVII
emite otro comunicado en el que hace un llamamiento a la lucha heroica
contra las embestidas de Satanás. Insiste, igual que a lo largo de sus
innumerables peroratas, el  que vivimos momentos apocalípticos donde
el inmenso poder del demonio se demuestra en la corrupción. Acusa a la
Iglesia Católica Romana de haber manipulado la misma Biblia, siendo
él, el Papa Gregorio XVII el maestro Infalible de la Verdad. Estas
practicas religiosas a golpe de visiones, éxtasis y mensajes
apocalípticos pueden desviarse  hacia cualquier dirección. Por mucho
que desbarren los mandatos, y por muy desvaríos que sean las doctrinas
los fanáticos seguidores de lo irracional  harán lo que se les inste a
hacer.
 Una persona puede ejercer el liderazgo de una determinada masa de
población y emprender un proceso social delirante, de no ser detectado
a tiempo. Cuando esto sucede demasiado tarde la única posibilidad es
acabar con tal proceso mediante el uso de la violencia. Los líderes
que se sienten llamados a construir una nueva realidad, lo mediante un
modelo totalitario que exige el uso de la fuerza. Tales formas de
gobierno se dedican a adoctrinar al resto de la población, a ejercer
su poder de coacción y quien discrepe es considerado un enemigo al que
hay que depurar, para que no interfiera en la realidad sectaria que
quieren realizar. Ahora bien ningún  líder crea el fanatismo, ayuda a
extenderlo o lo fomenta. Un líder se convierte en punta de lanza de
una determinada mentalidad social. Y es a este proceso al que se debe
prestar atención. El fanatismo lo genera un visionario, lo fomenta e
impulsa un grupo de adeptos. Cuando se acopla a la sociedad, es
entonces cuando surge el líder. El estudio de Wilhelm Reich, sobre la
psicología de masas, comprueba que Hitler no creó el nazismo ni la
exaltación de las masas, sino que estas crearon a su líder. Se
extendió entre la población una idea irracional contra los judíos y la
defensa de la raza aria. Los acontecimientos políticos y la situación
económica intensificó está idea, de manera que los ciudadanos y
ciudadanas dieron lugar a las condiciones para que surgiera alguien
como él y que sus discursos tuvieran un efecto arrollador. Sin una
base social propicia Adolf Hitler, en lugar de ser el guía de una
sociedad, hubiera sido relegado a ser un marginado de la sociedad, un
chiflado al que nadie hubiera hecho caso.

 El fanatismo social puede desarrollarse en torno a una idea religiosa
o a una ideología política. Son los casos de las dictaduras. Pero hay
fenómenos  en los que el convencimiento mediante la propaganda y la
manipulación, tanto  de la información como de los estados emocionales
de la colectividad, hacen que un grupo minoritario extienda su
fanatismo y se apodere de la mentalidad de una población determinada.
Este es el peligro potencial de las sectas. Un ejemplo histórico es
el nazismo.  Pero en general los modelos totalitarios han desarrollado
un fanatismo social, sólo que en los casos como el de los nazis, los
jémeres rojos, talibanes  y otros parten de un  reducido núcleo de
visionarios que mediante el ejercicio de la propaganda y la
implantación del terror se apoderan de la voluntad del pueblo al que
dominan.

 Una característica de los fanáticos cuando logran conquistar el Poder
es que cualquier persona que queda fuera de su realidad es considerada
enemiga. La inercia de su creencia o ideario fabrica un enemigo
esencial, causa de todos los males y a los que hay que eliminar como
condición indispensable para establecer la Verdad. Sea lo que hay que
hacer desaparecer la raza judía, la burguesía como clase social y a
los individuos que la representan.  Se establece una practica de
exterminio sistemática. Pero además, la mentalidad sectaria, crea
enemigos secretos, invisibles, para conseguir que el delirio pueda
sobrevivir en su realidad imaginaria. De esta manera se logran
construir enemigos míticos, secretos, ocultos de manera que alimentan
leyendas sobre sociedades secretas con sus respectivas mitomanías, más
allá de lo razonable, de lo comprobable y de la clandestinidad. A todo
aquel que es enemigo del poder totalitario  se le adjudica la
pertenencia a ese oscuro enemigo, inventado por la mentalidad del
mismo Poder. Pero se convierte en real, porque lo hace creíble. Muchos
datos y hechos se asocian a esa invención. Sin ser pruebas se
convierten en ellas, por la simple asociación de ideas. Incluso,
muchos fanáticos, llegan a inventar aspectos irreales de
organizaciones secretas, clandestinas  o cerradas en sí mismas para
conectar su imaginario con lo real. Es el caso de la construcción de
reclamos ideológicos fantasiosos contra la masonería, la CIA, los
judíos, pero también en el sentido contrario, grupos extremistas, de
izquierdas y de derechas, que se fanatizan y ven por todas partes la
mano negra de conciliábulos católicos, redes musulmanas por doquier,
mafias o sectas satánicas A las que en muchas ocasiones se coloca
detrás de múltiples acontecimientos y como activistas de
organizaciones violentas o subversivas. Se crean fantasmas como si
fueran un Poder en la sombra. Un ejemplo es la reconocida y demostrada
falsificación de los Protocolos de los sabios de Sión, que tanto
influyeron en las dictaduras políticas de Europa, en las actuales
organizaciones de extrema derecha y en los fundamentos del extremismo
islámico. Recogen, estos protocolos, las presuntas actas del Congreso
Sionista de Basilea de 1898. Nada tiene que ver una concepción
imaginaria con la triste realidad de redes mafiosas, organizaciones
terroristas contra las que se lucha desde el estado de derecho con la
aplicación de la ley y la labor policial. Hace falta llegar al
trasfondo fanático que inspira la violencia, pero sin inventar
historias. Muchas veces el exceso de celo ha llevado a peligrosas
distorsiones de la realidad  que desembocan en conflictos armados.
Sólo desde la aplicación de la Ley, al amparo de la justicia, se puede
actuar ante fenómenos que distorsionan la convivencia, pues al tomarse
la justicia por su mano grupos de exaltados o actuar desde el Poder
con un criterio totalitario el resultado es "la caza de brujas". Un
fenómeno archirrepetido a lo largo de la Historia, que sólo podrá ser
superado cuando se aborde el fanatismo como tal.  No solamente sus
efectos.

 Las sectas tejen una mentalidad social que permite asentar ideas
delirantes, sobre todo en casos de una emocionalidad colectiva
alterada por algún acontecimiento que estremece a la población. El
caso más reciente y extremo es el del atentado del 11 de Septiembre en
EE.UU.  Es un momento peligroso en este sentido y lo vamos a analizar
detenidamente pues ha puesto en el disparadero a muchos fanáticos, no
sólo islámicos sino también de otros ámbitos que pueden acabar
conectándose. Pero, además, vamos a hacer un seguimiento al desarrollo
de las consecuencias de este atentado y la posterior guerra que se
desata en Afganistán, para analizar la confluencia de objetivos en que
coinciden grupos extremistas y sectarios. Estudiaremos determinados
textos de algunas sectas, y más especialmente, por disponer de mucha
documentación al respecto, de los escritos del inspirador y maestro de
los diversos grupos gnósticos. Lo que nos hace ver que no es algo
baladí. No vamos a especular, sino comprobar y verificar con textos
claros y concisos. Y nunca para ejercer una persecución contra ningún
grupo u organización, sino para informar, pues el fanatismo se
desactiva con la información y el razonamiento. De otra manera se
puede acabar con él, pero resurge nuevamente y logra dispersarse para
aflorar en nuevos contextos, a la mínima de cambio

 Los fenómenos históricos suceden en lo que algunos historiadores
denominan "líneas de la Historia". Hay determinados periodos con
acontecimientos de especial intensidad en la Historia, porque
confluyen diversas líneas que desembocan en el estallido de un
conflicto o suceso que va a determinar el rumbo histórico. No siempre
tiene que ser una expresión virulenta. La cadena de descubrimientos o
la labor de inventores es la suma de otros precedentes, de
experiencias científicas que van sucediéndose hasta que estalla el
fenómeno de la industrialización, la posibilidad de iluminar las
casas, la mejora en el transporte y en definitiva en la calidad de
vida. En estos procesos se unen diversas líneas de la historia del
conocimiento humano, de la creatividada y de la economía.

 En un momento histórico que cambia el rumbo del mundo, como es el
caso del 11 de Septiembre de 2001, confluyen varias líneas de la
historia. Su estudio nos puede servir para comprender  lo que sucede,
a la vez que razonar sobre la necesidad de buscar nuevos elementos
sociales y económicos que permitan salir de la crisis. Analizaremos
especialmente el aspecto sectario dentro de nuestra sociedad, por ser
el tema que nos incumbe, pero sin dejar de observar que forma parte de
un conjunto de situaciones más amplias, sobre las que no vamos a
entrar en detalle, pues ya hay mucho escrito y estudiado al respecto,
aunque sí haremos las oportunas referencias.

 Si analizamos los conflictos con repercusión mundial y que han
forzado una intervención de la comunidad internacional, vemos que en
todos ellos se da un factor común: el protagonismo y enfrentamiento
con la cultura y religión islámica. El entre palestinos y el Estado de
Israel, la intervención armada de Rusia contra Chechenia, la
independencia de Timor oriental, la lucha entre Paquistán y la India
por el la zona de Cachemira, la guerra de Somalia, la guerra del Golfo
y el ataque de la Alianza Internacional contra Irak, todo lo cual se
concentra y estalla en los atentados masivos e indiscriminados contra
EE.UU., protagonizados por una organización  fundamentalista musulmán,
la cual toma todos estos acontecimientos como argumentos que
justifican su actuación.   La catarsis del conflicto se sitúa en
Afganistán, nación gobernada desde 1995 por estudiantes de teología
islámica, que imponen el más férreo gobierno teocrático. Núcleo,
también, de la red Al Qaeda, la Base, que ha tejido una organización
internacional con el fin de impulsar una guerrilla mundial, en la que
se implica una inmensa masa de población musulmana.

 Por otra parte, también vemos una línea histórica en una cadena de
sucesos que van  avisando de un nuevo fenómeno social, cada vez más
frecuente y más intenso: los suicidios colectivos y los atentados por
grupos fanáticos y que se extienden por todo el mundo. Ya hemos
aludido a ellos anteriormente, desde el caso de la Guayana, al de la
secta Falum Gong en China, pasando por el caso del gas sarín de la
Pura Verdad, el atentado contra las torres de Oklahoma City, en
venganza por lo sucedido en Waco con la secta de los davinianos, el
caso de la Puerta del Paraíso, o el de la Orden del Templo Solar.
Confluyen en una inmolación en un acto de martirio, para sus autores,
o de atentado suicida  por parte de un grupo de fanáticos. Cometen un
atentado en el que es necesaria la muerte de sus autores. Siempre se
entendió el problema de las sectas como algo anecdótico por parte de
las autoridades, casos exagerados, sin ver que al ser un fenómeno
creciente iba a incrustarse en la historia y cada vez más. Sobre todo
porque la mentalidad fanática, elaborada por diversos grupos y
organizaciones, logra su objetivo al instalarse en la realidad. Su
propósito es participar en los acontecimientos sociales y por lo tanto
intervenir en la historia para realizar su siroco.

 Una tercera línea se está formando cada vez con más intensidad y no
se quiere ver su trayectoria. Son las movilizaciones antiglobalización
contra el Poder financiero a nivel mundial, contra el sistema, contra
una forma de vida global. Las manifestaciones son cada vez más
virulentas. Anuncian un enfrentamiento futuro dentro del sistema, una
especie de guerra civil global si no se comprende a tiempo. Se trata
de un ataque a la realidad cada vez más radical. Aunque parte como
crítica a ciertos aspectos negativos de la realidad económica y
política, no se expresa como corriente política, como movimiento
social, sino que se desvía, cada vez más, como enfrentamiento directo
al sistema. No queremos decir que esté impulsado esta lucha por grupos
sectarios, pero sí la acompañan y se incorporan a él muchas proclamas
irracionales, bajo el disfraz de parafernalias revolucionarias,  y se
abren las puertas a esperanzas fantasiosas, cuando no místicas.
Colaboran desde sectores radicales del nacionalismo violento a
multitud de grupos contrarios a la mundilalización por entender que
supone un plan diabólico para dominar el mundo y establecer el
gobierno del Anticristo sobre la Tierra. No debemos olvidar que ésta
es una teoría muy extendida en ámbitos esotéricos y que forma la base
ideológica de muchos grupos neonazis y de extrema derecha. El 11 de
Septiembre se desata un ataque contra el corazón del impulso
globalizador, las finanzas internacionales y la cabeza del Nuevo Orden
Internacional, EE.UU.. Una de las bazas de la irracionalidad es la
falta de cultura política, la ausencia de análisis concretos y
ambientes de debates serios y controvertidos. Por una parte la
pasividad de la mayoría de la población, su conformismo, provoca un
vacío cultural y político. Por otro se intensifican las acciones de
agrupaciones extremistas. Lo cual, en su conjunto, es un caldo de
cultivo apropiado para intervenir desde lo irracional.

 Las tres líneas, que apuntamos, desembocan en un conflicto abierto,
cuya única manera de resolverlo va a ser la racionalidad, la
aplicación de la razón como método de análisis. Lo cual ya iremos
viendo paulatinamente, a medida que analicemos los resortes de la
estructura mental  y social, sobre la que se forman las ideas y
actitudes que rigen  el fanatismo.  También para analizar la respuesta
de las instituciones nacionales e internacionales, que entran en el
juego de reaccionar como  esperan los fanáticos, con medidas de
guerra, destrucción y de establecer un Poder más férreo y totalitario,
lo que parapeta a la sociedad en un modelo definido por meros
intereses económicos que se convierte, aún más,  en irracional.
Aspecto éste que no podemos obviar.

 En la confluencia de las tres líneas históricas, a las que nos hemos
referido, se produce una condensación del malestar social. Se suma la
inconformidad de sectores críticos con la sociedad, la hartura de
quienes viven en la miseria y pobreza, al lado de una economía de
opulencia y derroche. Por otro lado coinciden ideas que  entran cada
vez en mayor contradicción con las nuevas tecnologías y los avances de
la ciencia. Unas se basan en la tradición, otras en un invento para el
futuro.   Lo que sucede a nivel grupal se puede ampliar a una
situación social y de ésta a un conflicto mundial. Por desgracia las
pugnas se resuelven violentamente de no buscarse fórmulas
consensuadas, con miras culturales y democráticas que permitan
aminorar la resolución de la crisis, en el sentido original de la
palabra y tal como explica Ortega y Gasset, en el sentido de cambio.
Lo que vimos a comienzo del siglo XXI no  es, ni más ni menos, que el
gozne en el que se ajusta la nueva realidad mundial, el
establecimiento de una nueva mentalidad, un nuevo mundo que define la
tecnología y la ciencia  que, por ser una realidad material, han de
acoplarse las concepciones religiosas de muchas personas.  El
desajuste y la falta de adaptación a los nuevos, y cada vez más
acelerados, cambios que sufre la humanidad lleva a la angustia, a la
huida de la realidad y al enfrentamiento contra ella. Es tal el
momento histórico en el que los fanatismos juegan su papel. El
resultado es el sufrimiento para construir modelos “ideológicos”  o
teóricos que se acabaran desvaneciendo ante la inexorable realidad,
humana e histórica. Ha sido el caso del nazismo, de regímenes
comunistas o dictatoriales. Al cabo del tiempo desaparecen, pero dejan
una estela de sangre que deberían hacernos razonar sobre los
comportamientos colectivos y humanos a este respecto.

 Estudiar el fanatismo y comprender sus fundamentos y consecuencias
nos va a permitir entender un cambio de rumbo en las relaciones
humanas y nos dará las pautas para transformar los métodos para la
resolución de los conflictos. Y sobre todo fomentar la cultura frente
al vaciamiento interior, al que nos lleva la sociedad de consumo y el
banal bienestar.

  Los textos en los que se basan los grupos gnósticos, para
desarrollar su peculiar visión sectaria, nos brindan la ocasión de
visualizar en lo concreto una célula del fanatismo. A partir de ello
podemos abarcar el proceso social que nos afecta en la actualidad. Ni
mucho menos están directamente conectados unos grupos fanáticos con
otros, pero se acompañan unos a otros en una mentalidad común,
catastrofista, apocalíptica y mesiánica. Se dice que para muestra un
botón, pero vamos a ver más de uno.  Debemos percatarnos sobre  la
naturaleza sectaria cuando ofrecen soluciones a los problemas
personales y que afectan a la sociedad, pues son carroñeros de las
crisis, de las situaciones difíciles, porque se aprovechan de cuando
las emociones están a flor de piel, para intervenir de acuerdo a su
estrategia de captación o de apalancarse, o ampararse, en organismos,
instituciones y empresas con repercusión social.

 Víctor Gómez , Samael Aun Weor, anuncia que la Tercera Guerra es
inevitable. De manera que ya hemos visto que tal situación exige la
inmolación psicológica de sus seguidores, mediante la anulación del
Yo. Pero además de anunciarla como algo inminente, hace que se
interprete como tal, o en función de sus mensajes, cualquier suceso
internacional o que ocurra en algún lugar del planeta y se conozca a
través de los medios de comunicación. En sus escritos advierte:
“estamos al borde del tercer gran cataclismo mundial”. Tal cataclismo
final y apocalíptico lo han interpretado cuando sucedió, la crisis de
Cuba durante la Guerra Fría, luego cuando la guerra del Golfo, luego
en la guerra contra el terrorismo internacional.  Explican que son
fases de un mismo proceso, por lo cual consideran que tienen razón.
Pero cuando pase el combate actual y al cabo del tiempo surja otro
dirán idem de adem. Con las noticias sobre muertes de civiles en los
conflictos bélicos ven las palabras de su fundador como proféticas,
cuando no son más que generalidades: “La Tercera Guerra Mundial será
peor que las dos guerras precedentes y lo peor del caso es que sufrirá
mucho más la población civil”. Los adeptos enseñan noticias de prensa
sobre las bajas y  muertes que suceden entre mujeres y niños. Pero
cuando comparas las cifras con lo sucedido en la II Guerra Mundial es
algo minúsculo, no por ello menos tremendo y nauseabundo, pero en
cuestión de cifras la diferencia es enorme. Entonces indican que está
empezando, y puede ser, pero no porque lo haya adivinado su maestro.
Porque cada vez que hay un terremoto o catástrofe natural vuelven a
confirmar y auto reforzarse en sus planteamientos obsesivos y en su
fijación doctrinaria, enseñando textos en los que se lee: “Los
terremotos y maremotos se sucederán en forma catastrófica, entonces
las ciudades caerán hechas ruinas como castillos  de naipes”.  Un
adepto gnóstico enseño, a quien escribe, este texto y otros similares
para que viera que razón tuvo Samael A. Weor, Víctor, cuando cayeron
las Torres Gemelas. Se le hizo ver que eran dos edificios,
emblemáticos, pero no toda la ciudad y que fue por un acto terrorista.
Para él fue un acto del destino y me explicó que al caer afectaría a
los túneles del metro y que antes o después sucumbiría toda la ciudad
de New York. Insisto en que su conclusión no tiene nada que ver con la
relación causa-efecto, sino que es una idea desconectada de la
realidad y que pudiera ser que coincidiese con un suceso real, lo que
se podrá prever sólo desde el estudio científico.  La prueba de que es
un argumento irreal es porque se fundamenta en datos históricos
inventados, pero que los adeptos dan por cierto al ser usados como
creencias que luego prueban a su vez que el suceso ha sido real y por
ende la creencia de la que parte esa visión de la realidad aparece
como la Verdad Absoluta.
 Pasaron unos días y el mismo adepto, acompañado de una compañera con
estudios más avanzados, se hicieron los encontradizos para enseñar
otro texto más claro y contundente: “El resultado será la caída de la
Torre de Babel con la cual hoy como ayer amenaza los cielos
estrellados”.   Samael-Víctor Gómez, predijo: "1960 significa algo muy
grave para el mundo, caerá la torre fulminada y entonces el clero
católico sufrirá mucho". Sucedió con cuarenta años de retraso. EL
Vaticano, predijo el mismo visionario en los años cincuenta, está a
punto de ser destruido. Lo cual enlazan con la amenaza que detectaron
los servicios secretos italianos, sobre un posible atentado a primeros
de Noviembre de 2001 contra la basílica de san Pedro. Sobre lo que se
añade otra previsión, que ya se activó como mecanismo de programación
psicológica para los gnósticos cuando fue la Guerra del Golfo y más
tarde ante los ataques sobre Afganistán: “Los ejércitos orientales
invadirán América del Norte por el estrecho de Bering. Estados Unidos
será vencido y la ciudad Nueva York convertida en cenizas dentro de
muy poco tiempo. Las explosiones atómicas alterarán la camada superior
de la atmósfera terrestre”.  Lo cual fue publicado por Óscar Uzcategui
en Diciembre de 1990. O se desmontan estas profecías o siempre habrá
alguien dispuesto a cumplirlas.
 En los grupos gnósticos estudian nociones históricas como esta: “La
bomba atómica acabó con el continente Atlante, produciendo la
revolución de los ejes de la Tierra”. Tal fantasía la proyecta sobre
la realidad. Se convierte en información emocional ante los sucesos
políticos que vive el mundo. Entonces ya se trata de una idea
psicológica, que acaba siendo parte de la mentalidad del adepto.
Advierten los grupos gnósticos: “La guerra entre el Este y el Oeste es
inevitable. habrá guerra atómica, se peleará en la tierra, en las
aguas, en los aires”. La política de bloques ha desaparecido, no hay
enferentamiento Este- Oeste, pero lo acoplan al nuevo conflicto con el
integrismo islámico. También cuenta, el fundador de la gnosis, que la
Lemuria fue destruida por la bomba atómica. La conclusión es que si no
queremos que vuelva a suceder  tenemos que seguir las instrucciones
que los gnósticos enseñan. Otras aportaciones a la ciencia moderna de
Víctor Gómez es: “La parte meramente geológica del mundo, es ¡hueca!.
Los sobrevivientes de Lemuria y la Atlántida viven  en Agarthi, parte
interior de la Tierra”. A lo que añade: “La humanidad divina de
Agarthi trabaja y vive bajo la dirección personal de Melchizedek, rey
del Mundo. Múltiples entradas conducen al reino de Agarthi, algunas de
estas entradas están custodiadas por feroces tribus”.
 Cuando los terribles acontecimientos de New York y Washington el 11
de Septiembre de 2001 la Asociación de Afectados por las Sectas
Destructivas de León fue testigo de un golpe psicológico muy
importante, al afectar y movilizar la mentalidad fanática.  Numerosas
llamadas de familiares de ex-adeptos avisaron que volvían a sus
respectivas sectas, lo que indica un denominador común. Con diferentes
doctrinas volvían a grupos que dejaron, algunos incluso desde hacia
dos años, y teniéndolo claro. Otros que estaban en el proceso de
razonar  e informarse de las técnicas de la manipulación y las
interioridades de la secta en la que militaba también volvieron al
refugio psicológico de la secta. Algunos llamaban a la Asociación
ellos mismos para echárselo en cara. Como si la razón fuera una trampa
en la que se les hizo caer ante “la realidad”. Lo que para la
población mundial y especialmente para la estadounidense fue un
acicate de angustia, miedo, inseguridad, para  la mentalidad fanática
fue una reafirmación de sus teorías, una prueba que verificaba sus
predicciones. “Los ves, lo ves” dijeron muchos  ex-adeptos que
volvieron. Incluso algunos que encontraban a quienes forman parte de
la asociación les paraban para demostrar que la secta tenían razón,
que Aremagedón había comenzado, que era el principio del fin. Y esto
se activó en personas que despachan en una tienda, que trabajan en un
Hospital, que dan clases, que son funcionarios. Su alteración la viven
especialmente dentro de sus respectivas organizaciones,. En su vida
social trasmiten  solamente una parte de su opinión.  Es una
mentalidad más extendida de la que parece a simple vista. Atomizada
pero que se agrupan con acontecimientos como las grandes crisis del
tipo que sean. No tienen porque ser causa ni colaboradores de  los
hechos morbosos y terroristas, pero sí los acompañan. Tales acciones
escabrosas de gran repercusión  y que forman parte de la realidad
convierte a los adeptos, para sí mismos, en protagonistas de lo
venidero. Comprueban el destino que su líder ha vaticinado. Se arriman
a la realidad, de esta manera, para acercar lo real a su delirio
mesiánico o apocalíptico. Los fanáticos se ven como los responsables
de cumplir el futuro, de construir las creencias que han elaborado sus
maestros. Los preparadores espirituales hacen creer a los adeptos que
dietas, meditaciones colectivas y otras zarandajas repercutirán en los
acontecimientos de la realidad, bien sea directamente o
indirectamente.   Lo cual puede ir incluso a hacer sacrificarse al
fanático dando la vida en una acción que intensifica el proceso de
destrucción de la realidad, con el fin de construir el mundo diseñado
por su fantasiosa mentalidad. O puede consistir, su “necesidad” o
aportación a la Causa, matar a los enemigos. En cualquier caso el
fanático es capaz de convertirse o transformarse   en un instrumento
del destino, de Dios, a cuyo servicio está la secta en la que milita.
Es significativa, a este respecto, la carta que Ziad Jarra, joven
libio que cometió el atentado suicida tras secuestrar el avión que se
estrelló en Pittbusburg, EE.UU., el 11-S, escribió a su novia, en la
que se lee el siguiente párrafo: "Hice lo que tenía que hacer. Ha sido
para mí un gran honor".
 El fanático se siente llamado para luchar contra lo más inmediato.
Construye una idea de destino que da contenido a su doctrina. Tiene la
obligación de cumplir su misión ante Dios. Lo hace en secreto,
compartido con su secta o grupo sectario, no sólo para no ser
descubierto, sino porque son los únicos que pueden conocer las claves
profundas y “misteriosas” según ellos, de su motivación.  Tratamos
pues sobre las bases psicológicas del fanatismo para ayudar a las
familias afectadas y prevenir las graves consecuencias sociales  ante
la extensión y desarrollo de semejante fenómeno.  Nos encontramos ante
textos que se mezclan con la realidad y que , siendo falsos, se
convierten en realidad y verdad total, para quien ha sido programado
sobre determinados mensajes. En una situación de miedo y angustia
social, ante las amenazas que se repiten a diario en los medios de
comunicación , hay quien encuentra consuelo y una estabilidad
psicológica en mensajes mesiánicos como el de Víctor Gómez, Samael:
“Con estos poderes que ha concedido el Cristo Íntimo, sacaré a un
pueblo selecto de entre el humo y las llamas, cuando se me indique”.
¿Cómo se pueden interpretar los acontecimientos posteriores al 11 de
Septiembre si se cree firmemente en las palabras de un “iluminado” que
frases generales y abstractas, las orienta para encajar en cualquier
realidad: “Se inventarán armas extraordinarias y las gentes todas se
postergarán en la tierra adorando a la gran Bestia diciendo: no hay
como la ciencia oficial, no hay como el Anticristo. Pocos serán los
que escuchen la palabra de Cristo”?. Estos mensajes, que son una
apología del fanatismo, se enseñan y ponen en marcha, a diario dentro
de nuestra sociedad.
 Una minoría escondida en su propio ambiente, como ciudadano o
ciudadana, normales y corrientes, puede actuar sembrando el terror
sobre la totalidad de la población. Desequilibrados mentales lo han
logrado durante un tiempo limitado disparando en un colegio, juzgado o
barrio. Pero fomentar el pánico de una forma organizad y con una
estrategia puede prolongar esa inquietud, como sucede en todo el mundo
a finales del año 2001. El uso de ántrax como arma química es mínimo,
de momento al menos y hay medidas para que sean controlados sus
efectos dañinos. Pero ha desatado una cadena de reacciones
psicológicas que es lo realmente terrible.  Los fanáticos dosifican
sus tácticas. Organizan acciones de despiste y sobre todo promueven
algaradas para manipular a sus grupos, de acuerdo a las nuevas
expectativas de la realidad, en las que los fanáticos adquieren un
papel destacado, o así se lo creen ellos. La manipulación  de sectas y
grupos extremistas se va extendiendo a grupos afines para lograr
ampliar el manejo colectivo de las emociones y las ideas de la
sociedad en su conjunto.  Al menos a una parte de ella, para poder
enfrentarse a la otra que se convertirá en un enemigo per
sé.

 Se ha focalizado el tema de los atentados del 11 de Septiembre en la
red de Bin Laden y los apoyos que tiene en sectores del integrismo
islámico.  Se obvia, por su silencio inicial o mejor decir aparente,
el fanatismo que pulula dentro de nuestra sociedad y que se desarrolla
a través de las sectas, y grupos especializados en inventar y diseñar
conspiraciones ocultas.  Seguidamente exponemos algunos ejemplos que,
junto con los textos que fundamentan a los grupos gnósticos,
constituyen una amenaza de primer orden para la humanidad. No
solamente porque la extensión del problema es mucho mayor de la que se
conoce y de lo que presentamos en este trabajo, sino porque es un
proceso creciente y cuyo desarrollo refuerza los acontecimientos de la
actualidad. La sociedad debe saber cuál es la mentalidad que se está
fabricando en el interior de las sectas, qué divulgan sus mensajes y
cómo adiestran a sus adeptos, sin  que se conozca su quehacer, por lo
menos suficientemente. Veremos, de esta manera, cómo procesos como los
que se viven en el interior de los grupos gnósticos parecen raros,
pero no lo son tanto en el mundo del fanatismo y las sectas.
 Se han comentado en revistas sensacionalistas algunas referencias
proféticas sobre lo acontecido en EE.UU. el 11 de septiembre, como la
que hizo la fundadora de la Iglesia Adventista del 7º Día. Elen G.
White, quien anunció que en la ciudad de New York crecerían edificios
gigantes y luego caerían. Se ha comentado la carta de Aleister Crowley
a Stanfeld Jover en la que indica la caída del árbol podrido de
nuestra civilización. Se tratan de referencias muy generales, pero lo
importante es ver  la psicología de grupo o colectiva que desarrollan
en sus respectivas organizaciones las sectas que tienen en cuenta
estas consideraciones. Algunas de las cuales tienen muchos puntos en
común, como veremos, con sectores fundamentalistas  que son la punta
de lanza de la lucha contra el mundo, aunque la referencia sea  un
país, junto a unas actuaciones criminales o corruptas de determinados
Estados. No es lo mismo una lucha por cauces políticos, o actuaciones
de defensa ante la violencia sistemática  ejercida desde el Poder, que
una acción de lucha armada  de un grupo de salvadores para redimir al
resto de la población. Los mensajes proféticos sobre la caída de la
civilización occidental es un arma psicológica, que está utilizando,
intencionada y concienzudamente, la cúpula militar de Al Qaeda y de
los taliban.  La finalidad es prender la mecha y echar combustible
para que arda una leña que está deseando convertirse en llamas, para
fabricar su esperado y anhelado apocalipsis.
 Hace unos años  llegó a la Asociación de Afectados por las Sectas
Destructivas , entonces funcionaba como Colectivo, una denuncia que
excedía el marco de actuación de la misma. Incluso parecieron
exageradas  las rerferencias concretas. Las hizo alguien a quien
quisieron captar, pero que logró no involucrarse. Los datos se
comprobaron que fueron ciertos, pero no se investigó más. Algunas de
las previsiones de la organización investigada pueden adquirir
actualidad a la luz de los nuevos acontecimientos a finales del año
2001. Los datos fueron obtenidos en 1990. Un grupo de personas en
España, con mucho dinero y algunos directivos de empresas importantes
en sus filas,  esperaban un golpe a los interese judíos a comienzos
del “próximo siglo” y con ello se iniciaría un cambio del nuevo orden,
para instaurar el IV Reich a nivel mundial, lo cual  pasaría por una
guerra civil en EEUU, incluso daban la fecha para su inicio, el año
2005. Evidentemente entonces pareció un poco de ciencia ficción. La
estrategia era un movimiento antijudío, con miles de ramificaciones
incontroladas. Tras una escalada de violencia “ellos” se presentarían
como los “salvadores”. Algunos militantes celebraron varios actos en
el Valle de los Caídos. Apoyaban a grupos de extrema derecha en
España, pero no estaban con ellos.  En varios actos en la plaza Tirso
de Molina un destacado dirigente llevó una pistola, Luger. Tiene
permiso de armas y poseía, que supiera el informante, dos escopetas de
caza mayor. El informante vio varias túnicas en casa de este
jefecillo. También brazaletes con la cruz gamada. Una túnica se la
dieron en EE.UU., en Salt Lake City, durante una ceremonia del Ku Kux
Klan, organización a la que pertenecía él y su padre.  La labor que
tiene encomendada es colocarse en buenas posiciones económicas y
estrechar relaciones con gente influyente.
 Salt Lake City es la capital de Utah, ciudad santa de los mormones,
Iglesia de los Santos de los Últimos Días. Este Estado que fue el
número 45 de los Estados Unidos de América, desde 1896. Tuvo hasta
entonces una independencia administrativa.  Durante la guerra de
Secesión estableció un gobierno autónomo. Tal como cuenta Carlos
Longarela en su trabajo de investigación sobre los entresijos de esta
organización “el fundador de los mormones, Brigham Young enseñó que la
sangre de Cristo no puede perdonar algunos pecados, los cuales sólo
pueden ser lavados con el derramamiento de sangre humana”.   En sus
orígenes fue una religión racista. El brote de tal religiosidad, con
una dosis muy alta de fanatismo, es la visión que tuvo su fundador. Un
Ángel, llamado Moroni le indica donde puede encontrar el libro sagrado
escrito en planchas de oro, el Libro Mormón. Luego ha habido diversas
excisiones que lo que hacen es propagar la mentalidad fanática en
diversas versiones. El historiador César Vidal señala que  los lugares
señalados por tal libro no han podido ser identificados, como sí
sucede con los libros sagrados de las religiones históricas. Para
justificar la visión del fundador él y sus primeros allegados
elaboraron una doctrina según la cual en un lejano planeta vive el
Dios de nuestro universo.  Cuando mantuvo relaciones sexuales con otra
diosa nació Jesús y el Diablo. Cuando llegó el momento de poblar la
tierra Dios designó para esta tarea a Jesús, pero el Diablo se negó, y
tal es el origen de la lucha entre el Bien y el Mal. Para la captación
los adeptos dan, en un principio, la apariencia de mantener una
creencia cristiana. Luego, mediante un proceso de manipulación, van
orientando hacia sus contenidos internos. A Cada adepto se le  pone un
nombre, que debe mantenerse en secreto y es por el cual será llamado
cuando comparezca ante Dios.  Diversos estudiosos de la doctrina de
los mormones han observado que las fechas en las que se dice fueron
grabados los textos por acción divina, entre los años 600 a.C.  y 421
d.C., pero que fueron traducidos en 1827, no pueden ser de tal
antigüedad debido a que aparecen citas de William Sakespeare o
menciona animales que no existieron en América (lugar en el que se
encontraron)  hasta la llegada de los europeos. La respuesta del
director de los mormones en Galicia, que aparece publicada en el
periódico “El progreso” (5 - XII - 1997) es significativa: “Es normal
la coincidencia con los textos de Sakespeare, porque los distintos
hombres fueron inspirados por el mismo Dios”. En cuanto a los animales
considera que cuando llegaron los europeos no hubo tales animales pero
si antes, sólo que se extinguieron. Sin que, para tal afirmación,
aporte ningún dato científico, o enseñe restos fósiles y demás
pruebas.
 La visión de la realidad que tienen los mormones es que América es el
nuevo Sión, el pueblo de los Elegidos. Tiene  desplegado una inmensa
masa de adeptos que se dedican a la labor de captación por todo el
mundo.  Consideran que todos los que no pertenecen a su iglesia serán
condenados. Una expresión concreta de esta mentalidad es el apoyo que
han prestado a diversas dictaduras de Sudamérica, para desarrollar su
Poder y propagar con más firmeza su psicocreencia, y financiar sus
proyectos gracias a contar con empresas de grandes intereses
económicos repartidos por todo el planeta, incluidas negocios
cupríferos. El modelo de sociedad que propugnan es el de una “Teo-
democracia”. Mantienen estrechas relaciones con organizaciones de
extrema derecha, lo que no quita que tengan representación política en
las instituciones de EE.UU. Lo cual es un dato más para observar cómo,
desde las sectas, se proyecta el fanatismo en la política del mundo
occidental, incrustando la irracionalidad psicológica en el progreso y
desarrollo económico.
 El contenido del mensaje de Bin Laden, el 3 de Noviembre de 2001, en
pleno apogeo de los bombardeos sobre Afganistán, no es sólo un
llamamiento al pueblo musulmán, que lo es. En  sus proclamas recoge
una tradición clásica de diversas corrientes islámicas que se
manifiestan, desde el punto de vista de la espiritualidad musulmana,
contra los gobernantes islámicos. En el caso que alude Bin Laden “por
cooperar  con la ONU y los infieles”.  Mensaje éste que funciona,
psicológicamente, en una buena parte de la población musulmana. Pero
también en sectores de la población occidental, con los que busca una
resonancia de acciones para derrocar el orden social vigente. Se trata
de un mensaje para receptores, de todos los países y culturas, que son
proclives a una mentalidad conspirativa, muy extendida en agrupaciones
sectarias y extremistas de muy diversa índole. Bin Laden arremete
contra la ONU, en la que participan gobiernos islámicos. Por esa parte
buscó la separación de las masas populares de los jefes de Estado,
algo que como en el caso de Pakistán genera tremendos problemas.
Incluso los servios secretos, se ha denunciado en varias ocasiones,
colaboran con los talibanes, mientras que su gobierno pacta con los
representantes políticos de EE.UU. Pacto inestable, pues hasta  el
mismo día del atentado del 11-S ambas naciones no mantuvieron
relaciones diplomáticas. Por otra, dentro de la sociedad occidental
hay una corriente soterrada, pero muy sólida que alimenta la idea de
que el Nuevo Orden es un diseño de las fuerzas judeomasónicas, que
tratan de imponer una dictadura mundial, ejecutada desde los intereses
económicos y teniendo a la ONU como esbozo de lo que será un gobierno
mundial dirigido por EE.UU. principalmente. Otro mensaje insistente de
Bin Laden es que no hay distinción posible entre Israel y EE.UU. Lo
cual implica de lleno los análisis antimundialistas occidentales como
los que plantea Robin de Rutier. En la misma línea el mulá Omar,
Príncipe de los Creyentes, el líder de los talibán, en una entrevista
a la cadena de radio BBC de Londres , 15 de Noviembre-2001, comunica
un mensaje que va más allá del mundo musulmán. Dijo que el verdadero
asunto de la guerra de Afganistán y que es lo que se pone en juego, es
la destrucción de los Estados Unidos de América. Preguntado si iba a
ser con una estrategia de atentados o de otra manera, con armas
biológicas o nucleares, contestó : "No es cuestión de armas, sino de
Dios. Con la ayuda de Dios, Estados Unidos se va a derrumbar". Se
trata de una misiva que coincide con el contenido social que emana de
las doctrinas de la inmensa mayoría de las sectas. El peligro de
activar esta mentalidad es que mientras que muchas sectas son
espectadoras e interpretes de los sucesos mundiales, alguna o alguna
facción de cualquiera de ellas se puede sentir llamada a ser un
instrumento de Dios, y encaminar una lucha terrorífica contra el
sistema, contra el mundo  irredento y contra la realidad misma. Los
gobiernos de  las naciones democráticas han emprendido un ataque
frontal contra el terrorismo, sin analizar detenidamente la naturaleza
del fanatismo, el cual puede despertar, por sorpresa y sin aviso
alguno atacar desde la retaguardia, sin que se haya previsto semejante
posibilidad.
 Dentro de la iglesia católica y de grupos evangélicos intervienen,
con peso e influencia en la sociedad, corrientes de pensamiento que
achacan a la masonería  el laicismo de los Estados, lo que afecta
especialmente a la enseñanza de estas sociedades y de esa labor
educativa se extenderá una política que prescinde de Dios. A esta
característica achacan las leyes en favor del divorcio, el aborto y
demás que hacen que se propague el espíritu masónico. En definitiva se
entiende, desde esta  postura, que la masonería socava los fundamentos
de la sociedad tradicional, basada en la religión, para ejercer el
control de las naciones y de la humanidad. Cuentan, los autores de
estas teorías, que los masones actúan mediante influencias en
partidos, empresas, gobiernos, asociaciones internacionales, etc.
Sobre todo esto hay una extensa literatura, muy consumida y  cuyos
contenidos se reproducen en decenas de revistas mensuales de sectas y
de consumo esotérico que aparecen en los kioscos de todo el mundo. El
historiador católico, Ricardo de la Cierva, publica muchos trabajos
sobre la visión  de que el gobierno mundial que se está formando
prescinde de Dios, y es construido por orientación masónica  y sobre
esta base teórica realiza sus análisis. El sacerdote Juan Antonio
Cervera y otros más insisten en estos exámenes, en los que ven
dirigidas las crisis mundiales, guerras y revoluciones por la mano
oculta de la masonería. Y en épocas de paz también: “reclutan
tecnócratas, economistas, políticos de diversos países para implantar
el gobierno mundial”.  Se considera a la ONU como la institución
incipiente de lo que será en el  futuro un “Super-Espado-masónico”,
sobre lo que inciden otros autores de EE.UU. y Europa y de la cultura
islámica. Para esta mentalidad persecutoria,  haga lo que haga el
declarado enemigo, habrá de ser cuestionado y rechazado, pues siempre
se va a encontrar una sospecha que descubra la esencia del mal del
enemigo, que lo es por naturaleza: "las tinieblas se pueden disfrazar
y aparecer como algo positivo". A este tipo de argumentos no hay
salida, de no ser que se resuelva lograr una actitud razonable de
quien piensa desde lo irracional.
 El Clan del Círculo, Ku Kux Klan, es partidario de un gobierno
desarrollado por la raza blanca, pues defiende la inferioridad innata
de los negros.  Su doctrina es  antijudía, especialmente. En sus filas
admiten a blancos de religión protestante, negando la participación a
negros, judíos y católicos.  Se basa  su antisemitismo en una
concepción doctrinaria del origen de la Humanidad, según la cual Eva
mantuvo relaciones sexuales con Satanás. De tal unión nació Caín, del
cual desciende la raza judía. Por supuesto entienden que Jesús es ario
y nada tiene que ver con la raza judía. Este movimiento y organización
surge clandestinamente  después de la Guerra de secesión (1861 -
1865). Desde comienzos del s. XX se impulsa su crecimiento, sobre todo
en los Estados del Sur, pero propaga su mentalidad. Llegó  a tener en
sus filas, en los años veinte, entre  tres y cinco millones de
adeptos. A comienzos del s. XXI su relación con grupos neonazis hace
que crezca su influencia.  En 1940 colaboraron activamente con la Liga
Germanoestadounidense, organización vinculada directamente con el
gobierno nazi. Desde sus orígenes, año 1865,  esta organización
clandestina se comprometió a luchar por todos los medios posibles para
combatir contra la política institucional de U.S.A. Dos años después
de constituirse, durante la convención celebrada en Nashville,
Tennessee, se proclamó “Imperio Invisible”.  En 1871 el gobierno de
EE.UU. realiza detenciones masivas constando la peligrosidad de esta
sociedad político-religiosa. Se habían organizado en múltiples
grupúsculos que ejercían una brutal violencia. En 1980 abrieron una
delegación en Toronto, Canadá. En 1989 David Duke, un antiguo maestre
de esta organización fue elegido por un gran número de votos para
representar a los ciudadanos y ciudadanas en la Cámara de
representantes de Lousiana.
 En EE.UU. proliferan  muchas pequeñas comunidades, exparcidas en el
mundo rural norteamericano, en las cuales se incuba un tremendo y
adoctrinado odio al gobierno federal. Un ejemplo de este submundo lo
expuso TV2 en el programa "Documentos TV". Informaba sobre la
existencia de una red de grupos conocida como "Naciones Arias", cuya
ideología defiende la supremacía de la raza blanca. No admiten que
entren judíos en sus propiedades y pretenden hacer negocios sólo con
blancos.  No es únicamente una organización, sino que es una forma de
vida, cuyos fundamentos religiosos  se basan en la "Iglesia Identidad
Cristiana", que forma parte de la "Congregación de la Alianza". Esta
religión predica que la raza blanca es la elegida por Dios y no debe
mezclarse con otras razas impuras. Cuando Dios firma su Alianza con
Abraham, el territorio para el pueblo elegido es EE.UU.  La ideología
hitleriana que defienden estas comunidades y familias se difuminan por
la geografía estadounidense, sobre todo en los Estados del Sur.
Cultivan el odio a los homosexuales, a la mezcla de razas y a los
judíos por razones bíblicas. Consideran que su pueblo está dominado
por judíos, sobre todo a través del dinero y que con los medios de
comunicación hacen pensar al resto de la población como quieren los
semitas. En sus agrupaciones se aíslan del mundo exterior y convierten
sus casas en auténticos arsenales de armas, para defenderse del FBI.
De esta base popular de extrema derecha surgió a finales de los años
ochenta una fuerza militar, cuyo objetivo es actuar, no sólo hablar.
Se organizan bajo el nombre de "La Orden". Preparan a sus miembros con
estrategias militares de guerrillas y para organizar la resistencia al
gobierno cuando llegue el momento de hacerlo. Su objetivo es
establecer la República Popular Aria, que será un gobierno exclusivo
para gente de la raza blanca.  La vanguardia de este movimiento forman
lo que llaman "los guerreros blancos", y son apoyados por muchas
comunidades arias, que sin que sean todos soldados clandestinos, sí se
consideran patriotas, lo que les hace fomentar y enseñar en el seno de
sus familias un profundo sentimiento antigubernamental. Son frecuentes
los robos y actos delictivos, que llegan al asesinato, por parte de
miembros de estas comunidades relacionadas con otras organizaciones
neonazis, de manera que en conjunto forman una mentalidad de odio y
violencia antisistema.
 Asociaciones, aparentemente culturales, que practican la meditación,
en sus enseñanzas internas desvelan   intenciones políticas y su
visión catastrofista de la Historia con un sentido mesiánico. Un
ejemplo es la Asociación Espiritual Mundial Brahama Kumaris. La
investigación de Jose Antonio Camacho  sobre este grupo y la
información que ofrece AIS (Asociación Información sobre Sectas) en su
boletín Infosect sobre esta secta nos permite conocer sus
interioridades, gracias a las personas que han salido de tal madeja
del pensamiento.  Su fundador, Lekh Raj crea la universidad Brahma
Kumaris en Karachi, actual Pakistán tras una revelación divina de la
verdad suprema. Esta secta está incluidas en los registros de naciones
Unidas (ONU) y UNICEF como organización no gubernamental. Se extienden
mediante cursos de raja yoga, pensamiento positivo, sanación con amor
espiritual, etc. La doctrina con la que adoctrinan a sus seguidores se
basan en mensajes proféticos de su fundador mediante una sui generis
interpretación del Karma. Justifica y ve la necesidad de un holausto
nuclear, para que se desarrolle lo que llaman el “Drama” en cada alma
individual, dentro del escenario del mundo. Enseñan que la humanidad
del s. XX vive el final de un ciclo, por lo que la destrucción del mal
y del mundo traerá la liberación de las ataduras del alma. Exigen a
sus fieles entregar sus bienes “impuros” para liberarse de “las
marionetas del mal”. Un murli (revelación) de su fundador en el 12 de
Marzo de 1982 establece que los adeptos deben descansar poco y donar
el 75% de lo que ganen. En la terminología de la secta una hermana o
hermano “rendidos” significa que están dispuestos a poner sus cuentas
bancarias y posesiones a disposición de la organización.  El
fundamento de su proselitismo engañoso, que internamente se considera
un servicio a la humanidad,  consiste en asegurar que lo hacen por el
bien de las personas, pues “sólo los brahma kumaris sobrevivirán a la
guerra atómica... éstos tras abandonar  su cuerpo  volverán al mundo y
establecerán un gobierno mundial que establecerá una paz mundial tras
purificarlo de toda maldad”. Desde el año 2000 intensifican su
actividad para llegar a la cantidad de adeptos que ha  expresado una
revelación, murli, de los dirigentes, para que se cumpla el “fin del
ciclo de la humanidad”.  En la actualidad disponen de casi 5.000 sedes
repartidas en más de 80 países.
 El fanatismo puede estar representado en todos los credos. Por
ejemplo la Asociación Tradición, Familia, Propiedad - Covadonga, que
profesa un credo católico, cuanta con importantes y acaudalados
donantes en Estados Unidos, Sudamérica, Portugal  y España,
principalmente. según el estudio realizado por Carlos Longarela. Se
trata de “una especie de orden de caballería en la que se combina
fascismo y religión". Sus miembros se denominan a sí mismos
“contrarevolucionarios”, pues luchan de manera constante contra lo que
creen que es el origen de la perdición de la humanidad: las
consecuencias sociales y religiosas de la Revolución francesa. El
obispo de Campos, D. Joäo Corso, en una carta a las familias católicas
españolas, con fecha 5-VI-1995, considera que se trata de una
asociación pseudoreligiosa, paramilitar y anticonciliar, camuflada de
“catolicismo”. Hace una referencia textual a “los fanáticos seguidores
de Plinio Correa de Oliveira”, que forman una organización
maquiavélica y en la que se presupone que se ejerce el lavado de
cerebro. Una investigación del periodista argentino, Héctor Ruiz
Núñez, revela cómo se esclaviza a los miembros mediante el terror que
se les inculca en sus respectivas conciencias. Se práctica el
espionaje interno. Los adeptos más veteranos creen que el fundador de
TF-Covadonga, Plinio Correa, resucitará, tal como desvela la
investigación de Alejandro Lamothe y el periodista Héctor Ruiz, y
volverá a la Tierra para luchar contra el Anticrsito junto a san
Enoch, san Elías y san Juan Evangelista. En carta fechada  el 9 de
Octubre de 2001, una asociación dependiente de TFP-Covadonga “Salvadme
Reina de Fátima”, explican qué hacer para que llegue el fin de la
guerra, No se refiere a la de los ataques de EE.UU. contra el
terrorismo internacional: “es la que está siendo llevada a cabo por el
demonio y por el mundo contra la Civilización Cristiana, contra la
Iglesia... contra la salvación de las almas”. Su conclusión es: “para
alcanzar realmente la paz del mundo, es indispensable establecer la
devoción al Inmaculado Corazón de María”.
          Otro ejemplo es una organización que se presenta como
asociación cultural: Nueva Acrópolis. Sus sedes se extienden por toda
la geografía española, de Sudamérica, Rusia y cada vez se amplia más
su presencia en toda Europa. Niega que sea una secta. En la
actualidad, personas afines a tal agrupación, con titulaciones de
psiquiatras forenses, pretenden informar a los jueces sobre casos de
manipulación de ciertos grupos de dinámica sectaria, bajo el nombre de
la empresa CIAC. Según la información de que dispone la Asociación de
Afectos por las Sectas, ofrecida por testigos directos podemos saber
que el proceso de captación indirecto de Nueva Acrópolis se realiza
mediante el anuncio de conferencias gratuitas que versan sobre
diversos temas de interés: historia, las pirámides de Egipto, la
Atlántida, medicina natural, arte, filosofía. Se invita a los
asistentes a participar en unos cursos de prueba, para ampliar los
temas que se han tratado en la charla.  Se pasa a lo que es la
Asociación Cultural, mediante tal curso de probacionismo. En éste se
trata de temas variados, pero haciendo una selección premeditada y
manipuladora de sus contenidos. El budismo se enseña en su aspecto del
desapego. El Bhagabad Gita en su versión de establecer una lucha y
tomar una decisión para comprometerse con el destino de cada cual.
Kant, en el sentido del deber. Y la teosofía, en el sentido de
explicar los 7 “cuerpos” que componen el ser humano, para “conocerse a
uno mismo” y evolucionar. Se debe entender que hay una jerarquía del
más inferior al superior debiendo supeditar los estados más bajos a
los más elevados.  Son 1) cuerpo físico. 2) Cuerpo pránico (vitalidad.
3) Cuerpo astral (emociones) 4) kama manas (mente concreta) 5) Kama
(mente abstracta) 6) Bhudhi (intuición) 7) Atma (espíritu)  Los 4
primeros forman el aspecto cuaternario. Los tres últimos la parte
inmortal. Para evolucionar hay que elevar la conciencia a las partes
más elevadas.   De los cursos de probacionismo se pasa a lo que se
entiende como una Escuela de Filosofía a la manera clásica. Se estudia
oratoria, psicología, iniciación a la simbología, política siguiendo
las ideas de Platón contra la democracia. Estos cursos hay que
pagarlos, pero se puede pagar trabajando, en labores del local,
colocar las salas para las conferencias, limpieza, pegar carteles. Se
hacen lecturas del sentido espiritual del trabajo y enseñan que a la
vez que se dedica tiempo para Nueva Acrópolis se hace un sano
ejercicio para desarrollar el cuerpo astral. También se tienen en
cuenta a los Elementales negativos para no dejar ningún rincón sucio.
También se convocan jornadas para trabajar en el castillo u otras
actividades y se paga por trabajar, ya que hacerlo para N.A. es un
honor. Para asistir a las clases los varones tienen que asistir con
traje y corbata y las mujeres con falda hasta la rodilla. Se hace en
señal de respeto al maestro que imparte la clase y a las enseñanzas
que se van a recibir. Lo que en realidad es crear las bases para
someter al discípulo. Al pasar el primer curso se propone al discípulo
poner en práctica alguno de los conocimientos adquiridos, para vivir
el proceso interior y los maestras desvelan un pequeño secreto, como
es el poder energético de saludar con el brazo en alto, que significa
crear entre dos personas el ying y el yang. Pero debe hacerse sin ser
visto por nadie que no sea de la escuela. También hay que decir al
mismo tiempo “ave”. Se cuenta que es una iniciativa para poner en
práctica el saludo romano y celta, para recibir y rememorar la
grandeza de otras civilizaciones. Se explica que hay dos tipos de
realidades, la interna, la esotérica, para los preparados y la
exotérica, para la masa que no conoce la verdad, “la verdad te hará
libre”, dicen.

           Un buen día los jefes de la Nueva Acrópolis, junto con los
maestros de algunos alumnos, eligen a los que ven preparados para
recibir un mensaje más profundo y de manera individualizada. Se trata
de vivir plenamente el ideal acropolitano, para lo cual hay que hacer
un curso especial. Se trata de un sistema muy sofisticado de
adoctrinamiento: “Una mano no piensa, actúa”.  Es entonces cuando se
empieza a formar parte del cuerpo acropolitano. Se explica, que igual
que el cuerpo humano tienen células de defensa, sistema inmunitario,
N.A. también, mediante un servicio de seguridad. Para acceder a tal
formación espiritual hay que firmar una carta solicitando el ingreso
en la estructura interna. Es la parte que consiste en una escuela de
iniciación o esotérica, propiamente dicha. No se debe de contar nada
de lo que se vea y oiga a gente de fuera, pues se dice que no lo
comprenderían o lo pueden mal interpretar. Se pone el ejemplo de que
un niño no puede aprender a hacer raíces cuadradas si no aprende
primero a sumar y restar. O que si una persona que vive en la
oscuridad se le pone ante la luz se ciega. Por lo cual el conocimiento
debe darse gradualmente, en la medida en que el adepto esté preparado.
Participar se convierte en una obsesión. En diversos cuartos se
colocan carteles con  frases, para que se metan en la mente del
adepto.

             A los líderes , comandante nacional e internacional, se
les llama madres o padre, al ser los que han hecho nacer al
conocimiento y convierten al adepto en "un hombre nuevo y mejor". En
las fiestas y ceremonias internas se les saluda arrodillándose ante
ellos y levantando el brazo al tiempo que se dice enérgicamente “Ave”.
Al finalizar la preparación se hace una ceremonia de ingreso, en la
que finalmente se entona un juramento. Se ha de estar una hora frente
al estandarte, solo y arrodillarse ante él. Se indica que es lo mismo
que cuando un caballero medieval iba a ser nombrado servidor del rey.
El juramento de las Brigadas de Trabajo es: “Ante el fuego sagrado,
ante el estandarte de la Rueda Solar, en presencia de mi alma
inmortal, y la de mis compañeros, caballeros de brigadas de trabajo,
yo conocido ahora como (se dice el nombre) me comprometo a servir con
lealtad y eficacia, como miembro del cuerpo de Brigadas de Trabajo. Si
así no lo hiciere que el destino, los dioses y mis jefes me lo
demanden. ¡Ave!”. Se realiza uniformado. Los compañeros de la misma
manera. El uniforme sólo se utiliza para actos internos, sin que pueda
estar presente nadie que no haya realizado el juramento.

            Se puede formar parte de tres cuerpos, conocidos como
Fuerzas Vivas.
Brigadas Femeninas. Su uniforme es falda azul y camisa azul más
claro.
Fuerza de Seguridad: Su lema es “saber orar, saber morir”. Practican
artes marciales, y aprenden a usar la espada. Su uniforme es pantalón
negro, corbata y camisa negra. Con un brazalete rojo en el que hay
bordados dos rayos en forma de “S” (Servicio de Seguridad)
Brigadas de Trabajo: Se hacen desfiles, ejercicios de artes marciales.
Trabajos de recopilación de cintas con discursos grabados, en la
imprenta, en mantenimiento de los locales. El uniforme es camisa
caqui, pantalón y corbata marrón. Con un brazalete, de color naranja y
dibujada una rueda dentada con cuatro brazos dentro que forman una
cruz. Se explica que es el símbolo del trabajo para el imperio que se
está preparando. La cruz cuando gire sobre la realidad y se establezca
el ideal en el mundo se convierte en una cruz gamada. Se advierte que
según gire hacia la derecha o la izquierda es positiva su actuación o
negativa. Que Hitler comenzó siendo una fuerza buena, por hacer una
lucha espiritual. Pero cuando se dejó llevar por la ambición y luchó
por los aspectos materiales, perdió la ayuda del más allá y luchó por
el mal. Sobre este tema se prohibía hablar fuera de las reuniones
internas, y en estas sólo para resolver dudas. Se insinuaba que más
adelante se entendería todo mejor. Un ejercicio para aprender a
controla el astral es ponerse en fila y dejar que el mando dé un
bofetada a cada uno de los que están firmes, que no deben inmutarse.
Luego cada uno da otra torta al mando.

          Hay diverso grupos que funcionan en torno a N.A.: GEA, Grupo
de Ecología Activa;  CANA, Círculo de Ancianos de N.A.;  Cadenita de
Oro (para niños y niñas); Caballeros de las tabla redonda (Para chicos
de entre 7 y 14 años). Luego hay una serie de categorías en una
jerarquía de la organización interna: hachados, mandos. Al Comando
Internacional máximo se le considera emperador del futuro imperio que
forja con su trabajo N.A.

        Algunas frases significativas del fundador, Jorge Angel
Libraga Rizzi (JAL) que aparecen escritas en textos del libro “Cartas
a Delia y Fernando” son:
- Sobre la Familia: (Pag. 30) “Si te ha tocado vivir con una familia
materialista el oponerse directamente a ella, cuando él mismo es aún
débil y muy joven no traerá más que dificultades y estados de tensión
estériles. Tampoco hace falta que colabore con ellos. Un gradual
despegue de costumbres y amigos materialistas se impone como táctica
indispensable”.
- Sobre el Fanatismo: (Pag. 22) “El Ideal justifica la cuna y el
ataúd. Por el Ideal se vive, por el Ideal se muere”. “Trabajar con
tesón fanático”.
- Sobre las Razas (Pag. 173) “El hombre nuevo está entre nosotros,
pero su fuerza se verá mañana. Pertenece a la nueva Raza espiritual en
la que el Superhombre, en la mejor acepción, será manifestado”. En los
cursos se considera la raza un estado de evolución y se interpreta
desde un punto de vista espiritual. Recoge, N.A., las enseñanzas de la
teosofía de Helevna P. Blavalsky.
- Sobre Matar: (Pag. 156) “Es mejor crimen matar a un perro porque sí
que a un hombre por una causa justa”
                                        “El no matarás debe ser
matizado. Mientras no sea estrictamente necesario”
                                     “Matar puede ser un acto de Amor,
deteniendo la acción de un hermano descarriado, por lo menos en este
número, y evitando muchos más sufrimientos y terrores”.

            Algunas frases del manual del dirigente son: “La entrega
al Ideal acropolitano debe ser total. Borrar de tu vida todo aquello
que lo entorpezca, por duro que pueda parecer”.
                                           “Una invitación
aparentemente inocente a seguir cursos y conferencias es más
provechosa que la exposición violenta de símbolos misteriosos o
sentencias enigmáticas”.
           Otros datos los aporta  Miguel Martínez Ball, que fue
miembro de Nueva Acrópolis durante 14 años. Comando Nacional de esta
secta en Egipto (19 - X - 89). Inauguró las sedes de Siracusa y Milán.
Ha tenido acceso a material interno, reservado:
 El proyecto de N.A. es crear las bases de una nueva raza, para
dominar el mundo. El imperio mundial de la raza teutónica.  Se define
como un ideal fuerte para un hombre fuerte. Se exige siempre estar
optimista.  El símbolo es el águila de Federico II, emperador opuesto
al Papa Inocente II, que lo excomulgó. Cuando se cumpla el ciclo
histórico “el águila volverá volar”. Extenderá entonces sus alas, como
nuevo símbolo. El actual Comando de España fue el médico privado de
JAL. Es hijo de un rico armador de Palma de Mallorca. Aprende
acupuntura en París. Llegó a ser el Presidente de la federación
europea de laserterapia. Hace diagnósticos por el color del aura.
Funda el Centro médico de acupuntura Seraphis, cuya sede estuvo en el
mismo lugar que la de NA. Se trata de lo que será en un futuro la
medicina esotérica. Recogen las enseñanzas del “maestro S”, que JAL
dijo haber conocido en los Himalayas. Un ex-legionario español, es
Jefe de las Brigadas masculinas de Madrid. Luego fundó la secta en
Estambul. Cuando se inaugura una sede se planta un pino y se mata un
gallo en honor a Marte. Al ser una muerte de honor, el animal adquiere
un alma inmortal. El 20% de la economía se dedica a propaganda. Entre
las normas a seguir está que si un comando nacional no escribe o
telefonea en 30 días al Comando Máximo será multado. Éste exige
hospedarse en hoteles de lujo y que se le hagan regalos arqueológicos,
su hobby, así como coleccionar armas. Los miembros se preparan y
adiestran para ser monjes-soldados. Su objetivo es salvar el mundo,
para lo cual necesitan aumentar los miembros, hacer pues prosélitos, y
dinero para tener Poder, así como controlar espacios claves de la
sociedad. Internamente advierten que los ataques contra ellos( que
puede ser una simple crítica o contra el funcionamiento interno) se
achaca a una instigación de la Iglesia, en concreto del Opus Dei, lo
cual , dicen, lo han averiguado empresas de detectives privados que
han contratado. La proyección política es una aplicación de las ideas
de Platón (se espera construir un imperio filosófico)  NA prepara el
advenimiento de un nuevo Avatara. No es una preocupación inmediata.
Desde 1.987, ante el descubrimiento ante la opinión pública de sus
estructuras secretas, se reforma de cara a las instituciones. La
brigada femenina se  transforma en Asistencia Social. La de trabajo en
grupo de ecología  y la de seguridad el protección civil. Hay un
servicio de Información, cuyo objetivo es mantener las crisis que
surjan en secreto. Culpan de lo que sea al causante. Hay también un
servicio secreto tanto interno como externo. Hay un Cuerpo de
Seguridad Internacional, formado por 2 mandos operativos, uno para
América y otro para Europa. Cada uno se forma por un grupo de 5
personas.  Dependen directamente del Comando Mundial. Se denominan
“Guardianes del Silencio”. Sólo se manifestarían en caso de
emergencia. Un jefe de la Unidad Operativa asume provisionalmente toda
responsabilidad como Comando Nacional. Se trata de un órgano  interno
de NA, de constitución secreta y actuación absolutamente confidencial.
Para defenderse de las críticas de fuera organizan actos y
organizaciones en torno a la figura de Giordano Bruno. Desde 1.992 se
adhiere a la federación Internacional de las Religiones y Filosofías
minoritarias (FIREPHIM), en el Consejo de Europa. Vemos que hay un
foro común para la mayoría de las sectas, cuyo objetivo es lograr un
espacio en el que se extienda la mentalidad fanática y hacer un
reparto en función al poder de captación de cada cual.

           Los textos de la Doctrina Secreta, cuya autora es Helevna
Petrovna Blavasky,  son la base teórica de Nueva Acrópolis. En ellos
se apoyuó también Víctor Gómez_Samel para dar un lenguaje a sus
desvarios mesiánicos. Se lee:
TOMO III
* “La Svástica, cruz ansata o cruz gamada es el símbolo más científico
de todos”. “Es el martillo de la creación, con dos líneas de
actuación, la del espíritu y la de la materia.”
* "Existen razas inferiores y otras intelectualmente superiores". En
N.A. se entiende  la raza como un estado de evolución.
* “Los ángeles rebeldes son nuestros maestros”. “El infierno es la
materia.”
* “Satán es Lucifer el ángel brillante de la luz, el portador de la
luz y la vida”.
* “La Biblia desde el Génesis al Apocalipsis es la Historia de la gran
lucha entre la magia blanca y la magia negra”
* “Cuando la iglesia maldice a Satanás maldice la reflexión cósmica”.
”Satanás es el Dios de la sabiduría”
* "Satanás es el padre del hombre espiritual. Abrió los ojos al
autómata creado por Jehová”.
* “El mono apareció después del Ser Hombre”.
* “Satanás no es enemigo de Dios, es el espíritu divino más elevado”.
* “El Mal es una necesidad y uno de los sostenes del Universo
manifestado. Es necesario para el progreso y la evolución”.
TOMO IV
* “Los judíos son una raza artificial aria”
* “Satanás y Dios son idénticos”. “Logos y Satán son uno”
TOMO VI
* “Satán y el Arcángel son un solo cuerpo y una sola mente.
* “Los elementales tienen conciencia en el plano físico”.
El lema de la Teosofía es “Satyât Nâsti Paro Dharmah”, que quiere
decir “No hay religión superior a la Verdad”.
 A través de Internet y filtraciones de personas  con la oreja puesta
en círculos neonazis, se ha podido constatar que los grupos seguidores
del legado hitleriano celebraron el atentado del 11 de Septiembre de
2001 contra los símbolos de la civilización americana como un “gran
golpe de liberación”. Las noticias periodísticas al respecto se ha
reducido a la más mínima expresión. Parece que algo no existe si no se
divulga, lo que hace crecer la mentalidad fanática con los
acontecimientos mundiales, porque se cierra en sí misma.  El nazismo,
fuerza minoritaria, pero nada despreciable por lo organizados que
están y el grado de fanatismo de sus miembros,  se extiende en el
interior de la sociedad europea y americana. En EE.UU. varios grupos
políticos entienden que la violencia es una ley de la naturaleza y que
debe aplicarse para imponer la supremacía racial, considerando la raza
blanca superior a las demás y que deben de establecer este orden
racial en el mundo. Se declaran contrarios al gobierno americano, como
sistema, enemigos de todos los partidos democráticos:  Nación Aria y
Partido Nazi Americano, Guerreros Blancos y NSDAP-AO. A través de la
red informática mundial apoyaron los atentados del 11-S. Alabaron a
sus protagonistas como héroes.  Otros grupos similares lo han hecho
internamente, al estar organizados en grupos de filosofía o cierta
religiosidad gnóstica. Todos ellos están extendidos por todo el mapa
mundi. Coinciden estas fuerzas con el integrismo musulmán en que ambos
tienen un enemigo común, los judíos, considerando ambos a Estados
Unidos símbolo del Poder judío. Pero hay más, esta concepción está muy
extendida en la literatura y el análisis soco-político desde las
versiones del esoterismo, y en tal concepción, sin exteriorizarlo,
coinciden muchas y variadas sectas. En conjunto forman una mentalidad
que echa raíces dentro de nuestra sociedad occidental. La red
terrorista de Bin Laden se superpone a una red psicológica que activa
los fanatismos en diversos grupos y organizaciones, en ese marasmo
ideológico coinciden muchos intereses de Poder, cuyos protagonistas
pretende hacer realidad diversos modelos de fanatismo.  Se apoyan unos
a otros lograr establecer un nuevo sistema. Entre tanto se amparan, no
tanto como conexión organizativa ni siquiera de coordinación, mediante
la sinergía de la actividad de cada sector que actúen por su cuenta.
Lo que no quita que pueda haber una relación entre los dirigentes de
alguno de ellos, pero es algo sin demostrar. Lo primero sin embargo es
una deducción razonada a partir de los textos que divulgan
organizaciones fanáticas de diversa índole. Sería lo mismo que en el
mundo empresarial u negocio, aunque no tenga nada que ver con otro,
incluso menos con la competencia, se apoyan unos a otras gracias a la
sinergía que se produce al fomentar el consumo y propiciar un ambiente
de deseo de comprar.
 Las bravatas que los grupos neonazis emiten por internet, en contra
de los gobernantes corruptos, que por definición, según ellos, los son
todos los regímenes democráticos, son cortinas de humo de acciones
encubiertas más eficaces y estratégicas. Las proclamas fanfarronas son
una mera operación de disimulo y de desvío de la atención, para
realizar una serie de aciones encubiertas, que no tienen porqué estar
organizadas con el terrorismo integrista islámico, pero saben de ello
y lo tienen en cuenta. Mutuamente se relacionan aunque no estén
coordinados, o sí, esto no se sabe de momento.  La estrategia dentro
del mundo occidental es abrir una crisis que permita una lucha
encubierta, sin enfrentarse directamente. La base táctica de dicha
actuación es la manera típica de organizar una intervención desde el
fanatismo. Difundir el miedo en la sociedad, crear situaciones de
angustia y pánico. Hacerlo de manera continua para ir creando una
condiciones emocionales en el conjunto de la población que exijan una
acción de orden, de seguridad. En donde se vean ineficaces las medidas
que se amparan en la libertad. En definitiva que la sociedad requiera
de un “salvador”, un "guía” para erradicar las causas del terror,
establecer un enemigo, causante del mismo, e imponer un orden social
basado en valores morales. La mentalidad conspirativa es propia de los
fanáticos, tanto para definir lo que hacen los enemigos, como para
actuar ellos mismos.
 A finales de octubre de 2001 la policía Federal americana y la
Central de Inteligencia, afirman que lo más probable es que el ataque
con ántrax, de manera difusa para lograr más efectos psicológicos que
realmente como propagación de una epidemia, provienen de grupos de la
extrema derecha. Hay que destacar que en 1997 Larry Wayne Harris,
especialista en microbiología de Ohio, EE.UU., fue condenado debido a
que recibió por correo tres frascos con gérmenes de peste bubónica.
Esta persona fue militante de “Nación Aria”.  Grupos que toman del
esoterismo diversas explicaciones doctrinarias con las que justifican
su visión antijudía del mundo.
 Tal como aparece en una pequeña y única  referencia en el Diario de
león (10 - X - 2001) Hitler vio la necesidad en 1941 de realizar
ataques  terroristas dentro de EE.UU para dañar el Poder judío. El
líder de las tropas de élites nazis, las SS, Heinrich Himmler, declaró
en 1944: “Los estadounidenses también deben sufrir la guerra: Destruir
New York ....estoy convencido de que los ciudadanos norteamericanos no
soportarían que se atacase en su propio país”.  No debemos olvidar que
el libro “Mi lucha”, de Adof Hitler, es leído y venerado en países
árabes como Irak y otros, así como en círculos neonazis y también  en
sectas esotéricas  por las coincidencias de símbolos y análisis
coincidentes sobre la evolución de las razas, entre la política del
nacionalsocialismo y fuentes teosóficas, algunas de las cuales
aparecen en los textos internos de los grupos gnósticos.
 No podemos olvidar tampoco a un sector de la iglesia católica, que se
parapeta en el fanatismo, para mantener incólumes sus principios,
mientras que la sociedad avanza en materia científica y social a pasos
agigantados, lo que exigió  el proceso de aggiornamento en el II
Concilio Vaticano impulsado por Juan XXIII. Diversos textos de
sacerdotes e historiadores católicos, entre ellos Ricardo de la
Cierva, establecen una visión de la historia que se dilucida en una
lucha del Bien contra el Mal. Para autores conspicuos, del mundo
cristiano, la maldad se organiza en una conspiración masónica, a cuyos
cerebros achacan el ocupar la dirección del Poder actual, sobre todo
el económico. A este "gobierno en la sombra" le acusan de inspirar la
formación de un gobierno mundial. Incluso ve la proliferación de las
sectas como una obra maquiavélica de unos pocos  estrategas que
participan de una confabulación cuyo objetivo es   realizar el
gobierno mundial como obra del Anticristo, en sustitución de la figura
de Jesús como regidor de la Historia de la humanidad, para lo cual hay
que cumplir de manera universal la verdad revelada por él.  En tal
proyecto incluyen a múltiples personajes de la vida política y social
de la actualidad y otras celebridades que han influido con sus
pensamientos a lo largo de la Historia. Las sectas surgen por sí
mismas. Luego se relacionan mediante una mentalidad común, que a su
vez, de manera espontánea, generan una conexión existencial entre los
fanáticos por defender un criterio común, aunque sea sólo en algunos
aspectos. Pero coinciden en un mismo enemigo. Lo cual difícilmente lo
entienden muchos analistas. Unos obvian esta mentalidad que participa
de lleno en la construcción de lo real de nuestra sociedad. Otros
exageran esta influencia, la deforman  mediante  la explicación de
maniobras ocultas diseñadas al milímetro o ven por doquier intenciones
satánicas en acontecimientos que, sin embargo, forman parte de la
evolución lógica y es consecuencia del desarrollo material de la
humanidad.
 Es necesario desactivar la visión doctrinaria y unilateral de
cualquier conflicto o coyuntura histórica. Se trata de un discurso
arracional, sin referencias claras ni concisas, cuyo contenido se
elabora mediante una cadena de elucubraciones que relacionan hechos de
la realidad con deducciones con demasiada carga psicológica y poca
validez como argumento teórico.  Las conclusiones de estos análisis
motivan el enfrentamiento contra un enemigo fabricado por
definición.
 La organización Vida Universal, Asociación promovida por otra de tipo
más religiosa, Nuevo Retorno, advierte sobre la próxima venida de
Jesús, para lo cual los dirigentes de esta secta pretenden preparar a
la Humanidad. Los impulsores de esta secta dan a conocer los mensajes
de un arcángel que habla a través de la profetisa Gabrielle Wittek,
que en estados de trance se convierte en médium  para dar voz al ente
espiritual, el cual también le transmite mensajes personales a la
profetisa.  Esta organización dispone de varias emisoras de radio para
divulgar sus mensajes. También centros de terapias naturales, casas
rurales esparcidas por Europa, especialmente en Alemania. Miembros de
esta secta dirigen la empresa “Estamos para Ustedes", con la que
ofertan servicios de albañilería, transportistas, jardineros,
servicios de limpieza y demás. Tienen empresas de repostería y
hostelería. Disponen de 10.000 seguidores en todo el mundo. En España
son  cerca de 2000 militantes, siendo la mitad de nacionalidad
alemana, que suelen residir en la zona del Mediterráneo. Forman
núcleos crísticos dispersos. Uno de los libros que fundamenta la
actuación de esta secta en la sociedad viene descrita en el libro "El
Estado de los demonios". Su ideario se desarrolla a partir del mensaje
profético que indica: “la Tierra se abrirá y devorará el mal”.
Preparan a sus adeptos para la llegada del fin del mundo, algo
inminente, para lo cual exigen anular el ego, con el fin de establecer
en todo el planeta el "Estado de Cristo".  Sobre el libro ”El Estado
de los demonios” hicieron un despliegue informativo tremendo a
comienzos de los años noventa. Utilizaron para su difusión el
periódico mensual "Christusstaat Intenacional", de mayo de 1992
editado en español en la ciudad alemana de Würzburg.  Enseñan a sus
adeptos que existe un “plan general para implantar  una dictadura
mundial”. Explican cuestiones que parecen absurdas, pero dado los
atentados del terrorismo internacional en Septiembre de 2001 recobran,
tales mensajes, cierta relevancia: “En EE.UU. casi todos los edificios
representan símbolos ocultos”. Alude su publicación que el Ministerio
de Defensa Americano está construido en forma de pentágono, lo que le
da popularmente este nombre. Lo cual se asocia a las estrellas de
cinco puntas de la bandera de la UE. Todo lo cual, según Vida
Universal-Nuevo Retorno,  responde a una conspiración  masónica para
ejercer el poder mundial. Esta finalidad la desarrollan mediante una
macro operación secreta que consiste en manipular a la población
mundial. Los dirigentes de Vida Universal interpretan cada fenómeno
histórico, político y económico bajo el prisma de una fe que no ve
nada fuera de sus principios, los cuales parten de la comunicación con
entes espirituales. En este tipo de teorías cabe cualquier
planteamiento  inimaginable. Son pensamientos y emociones delirantes
que se desenvuelven  sobre la base de una fuerza espiritual, por regla
general oculta. La doctrina que se despliega sirve para hacer realidad
la irracionalidad de mensajes fantasiosos, pero que son creídos y
experimentados interiormente.  Todo tipo de hipótesis
abracadabrantescas adquieren la categoría de Verdad, cuando pasan por
el tamiz de la manipulación psicológica. Los líderes de Vida Universal
vinculan a los miembros del sistema bancario internacional con sectas
que rinden culto a Lucifer. La actuación de los adeptos a esta secta
se encamina a luchar contra el mal mundial,  que lo representan en la
figura de los actuales dirigentes del mundo. En el mismo sentido se
manifiestan los miembros de Mensajeros de la Vida, que actúa como
grupo integrista dentro del catolicismo. También el Centro para la Paz
de Florida, que ve una estrategia del Anticristo en todo el desarrollo
de la New Age, la cual es otra forma de extender una red irracional.
 El peso específico de esta mentalidad, en la sociedad occidental, es
cada vez mayor, en tanto y cuanto el vacío cultural, la conducta de
consumo y la falta de reflexión es un mal endémico de nuestro modelo
social. Una parte del desarrollo cultural se despliega en función a
esta mentalidad. La razón se ve arrinconada, cuando  sólo reaccionando
desde la racionalidad y lo razonable va a ser posible superar esta ola
de fanatismo que adquiere poco a poco su clímax.  En tales
circunstancias las sectas adquieren más fuerza. Ya pocas personas se
atreven a criticar a las sectas y denunciar sus mecanismos
manipuladores, porque han funcionado sus amenazas, sus estrategias de
denuncias en los juzgados, sus escaramuzas para manipular la
legislación democrática sobre libertad religiosa y de conciencia. En
ese sentido avanzan y ante una situación de miedo social, de
acontecimientos  que hacen de la violencia un espectáculo y de una
realidad rota por el terrorismo y la respuesta a éste por parte de los
gobiernos de la mayoría de los países (de manera aplastante y sin
buscar soluciones a largo plazo y más profundas) las sectas se
convierten en un refugio para una parte de la población. No es
mayoritaria. Se calcula que entre un 5 y un 10% de la población. Ahora
bien, si entendemos el fanatismo también fuera de las sectas, el
porcentaje puede llegar a entre un 17% y 20%. Si a esto añadimos, que
ante las mismas causas y otras añadidas surgen  problemas humanos que
afectan al desarrollo de la personalidad, incluso la llegan a
anularla, como es el problema de la drogadicción, el alcoholismo,
patologías mentales, etc. La situación es preocupante.  Estas
conductas enfermizas que afectan al conjunto de la población, no
solamente al afectado, son  también una huida de la realidad y un
amparo psicológico. Pero al mismo tiempo en su seno está el germen de
la destrucción de la realidad, personal y social. Y es necesario
prever tales situaciones. Los gobiernos occidentales han colocado el
enemigo fuera,  en el fanatismo islámico, con personas infiltradas en
la sociedad, pero cuyas actuaciones permanecen limitados por su
condición integrista  islámica. Pero las autoridades no miran al
Caballo de Troya que tienen dentro de su sociedad y que acompaña al
fenómeno de la de la violencia, desde una visión apocalíptica y el
empeño de establecer un nuevo orden espiritual.
 Cuando decimos que  el fenómeno sectario acompaña la acción del
terrorismo internacional islámico, es en el sentido de que plantean
una dinámica común, pero sin tener nada que ver ni coordinarse un
proceso con otro. Pueden haber relaciones de conveniencia táctica o de
apoyo logístico. Se han descubierto encuentros entre representantes de
ETA y de la red Al Qaeda. Es de suponer que también se hayan producido
contactos con otros grupos, aunque ninguno de ellos tenga nada que
ver. El acompañamiento es suficiente y se tiene en cuenta a la hora de
valorar los efectos de una acción. Cuando, por ejemplo y salvando las
distancias, un grupo ecologista, de carácter minoritaria hace una
queja ante un problema medioambiental, si tiene éxito  y repercusión,
no es por su fuerza en sí, que es casi nula. Pero siempre cuenta que
sus acciones van a ser acompañadas por algún partido de la oposición,
el cual sí tiene un respaldo social amplio y relaciones con la prensa.
Desde el juego político de la oposición  un problema ecológico se
utiliza  contra el partido en el Poder. A nivel municipal da lo mismo
que esté gobernando el Ayuntamiento la socialdemocracia o el partido
conservador, funciona de la misma manera y no hacen falta acuerdos de
acción, sino que funciona el acompañamiento, por la dinámica común  en
esa acción concreta. Se suele acusar a los ecologistas de estar
compinchados con un determinado partido, cada vez que emprende una
acción en defensa de la naturaleza. Pero en otra provincia o, cuando
cambia el gobierno, en un mismo municipio,  se les acusa de lo mismo
pero con el partido contrario.  Con este ejemplo queremos que se
entienda lo que quiere decir "acompañar". Nada tiene que ver con
insinuar que pueda haber una confabulación, desde el esoterismo o
desde estrategias maquiavélicas.  Las cuales de haberlas, habrán de
ser demostradas.
 Por otra parte es necesaria una autocrítica de nuestra sociedad, una
reflexión colectiva. Tal vez sucede aquello de que “el dolor es
vehículo de conciencia”, y los dramáticos hechos que azotan la
Humanidad a nivel global desde Septiembre de 2001, sirvan de espejo
para vernos y comprender que estábamos inmersos en un mentalidad de
ambiciones, vanidades vacuas, de existencia estéril y ciega bajo el
fanatismo del dinero. En la sociedad desarrollada económicamente se
han realizado atrocidades para mantener y acaparar intereses
económicos y de Poder.  Hace falta tal reflexión. Porque las sectas y
el fanatismo se engrandecen en la inercia de lo irracional, cuyo punto
de partida es una serie de elementos perversos que acontecen en el
modo de vida occidental. Es un caldo de cultivo para que crezcan los
delirios mesiánicos y apocalípticos. No para que aparezcan lo cual
sucede de por sí. Pero cuando se ponen en marcha  pululan en los
rincones más sombríos de nuestra sociedad.
 Una secta ufológica asentada en España, probablemente un grupo
autónomo derivado de Nonsiamosoli, ha realizado una serie de
comunicados a sus adeptos mediante internet, a partir del 11 de
Septiembre. Recojo algunos fragmentos a los que ha tenido acceso Luis
Santamaría del Río, investigador y estudioso del fenómeno sectario.
Los mensajes son, presuntamente, emitidos por extraterrestres, a
través de algún destacado miembro de la organización. Desde Barreiro,
Portugal Carlos Carcalho se hace emisor de lo que comunica el
extraterrestre Adoniesis. Recuerda varios textos del Apocalipsis,
indicando que se refieren a  EE.UU.: “Le fue dado aun poder de hacer
guerras contra los santos y de vencerlos, así como poder sobre todas
las tribus, pueblos, lenguas y naciones”.  Pero recoge otro texto a
continuación del mismo: “Si alguien mata por la espada, por la espada
morirá”.
 Otro extraterrestre que rige los destinos y el comportamiento grupal
de Nonsiamosoli, o de algún grupúsculo derivado del mismo, es Asthar
Sheran. Dice algo estremecedor, sobre todo porque es algo ignorado y
no se atienden sus posibles consecuencias. Cada cual que lo analice
por sí mismo: “Los verdaderos inocentes para nosotros son los seres
del reino mineral, reino vegetal, del reino animal y del reino dévico.
Son esos que lamentamos. Cuando una bacteria o un virus se vuelve
demasiado virulento y letal es necesario eliminarlo, con certeza que
coincidís con eso. El Hombre está en la misma letalidad últimamente.
Debe ser exterminado para el bien de la salud del Planeta y del
Cosmos, pues su actuación es demasiado virulenta. América solo tomó
ayer un poco de su remedio. Tiene más aún que le está reservado”.
Este mensaje es un mandato para los adeptos que le veneran. Finaliza
indicando que desde su galaxia y universo están preparados: “A la
primera señal de peligro intervendremos en masa. No dejaremos apagar
la Conciencia de Cristo. Salvaremos el Hombre salvable”. Es decir a
aquellos que estén fanatizados con esta escabrosa historia. Desde
luego el delirio es claro, por tanto y cuanto se da a través de
personas que lo oyen  o reciben “telepáticamente”, sin ninguna base de
certeza. Otro ranger de los extreterrestres , Myriam, afirma, también
a través de Carlos Carcalho, esta vez desde Oporto, Portugal, que ya
habló hace años a través del mensaje de Fátima, que fue secuestrado
por la iglesia católica. Insiste en que fue él lo que luego se convino
en llamar "la virgen de Fátima".  Advierte: “Satanás puede tomar
completamente el control de la Tierra”.  Anuncia que La Humanidad
estará perdida en las manos de Satanás: “El Anticristo tiene todo
creado para tomar el control de la Tierra”. Ya mandan, afirma Myriam,
los Hijos de la mano negra, pero el manto de Luz que mana del
extraterrestre en cuestión cubrirá a los creyentes de su mensaje.
Termina diciendo “mi corazón triunfará”. El 29 de Septiembre asevera:
“El planeta movilizó sus medios para defenderse del crimen que el
hombre pretende hacer. La guerra santa y justa va a ser hecha por
nosotros. El hombre es demasiado violento para ser dejado vivo. Dios
se arrepintió de haberlo creado. Juntaos o Santos, pues los inicuos
tienen los días contados”. Lo cual no deja de ser tendencioso, cuando
en un comunicado el 7 de Octubre de 2001, el señor Carvalho, emite
otro mensaje, del que es mero portador,: “”¡Ay, ay de Israel, pues su
fin será terrible!”. Este tipo de mensajes afecta a muchas personas,
pues se sienten inseguras. Porque no es fácil analizar racionalmente
la realidad, sobre todos en momentos de grandes tensiones,
especialmente cuando actúan personas absorbidas por la absoluta
irracionalidad.  Hay personas  que en tales momentos dudan de sí
mismos y acaban acercándose a movimientos sectarios. Aluden que podría
pasar como cuando el Arca de Noé, o lo de Sodoma y Gomorra.
 No pocos grupos esotéricos achacan a un contubernio de judíos
millonarios el fenómeno del nazismo, pues , aseguran, subvencionaron
la escalada al Poder de Hitler para convertir en víctimas  a su pueblo
y lograr de esa manera que se reconociera poco después el Estado de
Israel. Tal pensamiento, perverso y maniqueo, es un mecanismo de
defensa del fanatismo ante sus propias acciones, de cara a sus
seguidores. En diversas declaraciones que se extienden a modo de rumor
y comentarios públicos, vemos algunas reacciones de grupos integristas
islámicos, como Hamás, que ante el atentado del 11 de Septiembre en
EE.UU. sus representantes aseguran (El País, 23-IX-2001) que quienes
idearon tal matanza están dentro del sistema, incluso advirtiendo que
detrás de ello se sitúa la CIA y el Mossad. Uno de sus portavoces
asegura que se trata de un complot. Se dan datos que o bien sucedieron
casualmente o que nada tienen que ver, o que incluso no son ciertos,
pero se  han indicado a modo de pruebas de estas aseveraciones, como
que ese día iba a viajar el presidente de Israel y pocas horas antes
de volar canceló el viaje. Que pocos meses antes las torres
derrumbadas habían pasado de ser una propiedad pública a ser de una
empresa privada. Podría estar relacionada la acción terrorista con
grupos colaboradores o expectantes de este tipo de actos, dentro de la
extrema derecha americana, pero la participación de una red islámica
es clara, sobre todo porque los autores materiales militaron en ella y
algunos dejaron un testamento sabiendo que morirían en la acción.
Algunos dirigentes del Partido de Dios Libanés todavía indicaban que
cómo lo van a saber si no han descubierto quién mató a Kennedy en
verdad. La manipulación mezcla la realidad, o aspectos de ésta con la
idea obsesiva que ciega para cualquier análisis y autocrítica.
Posteriormente se justificaron los atentados como un mandato de Alá y
una necesidad para evitar el dominio del mundo por parte de EE.UU. Si
se pregunta a quienes argumentan que el 11-.S se activó por una
conspiración del Poder americano y judío, la respuesta es que para
justificar una guerra con la que anular los focos de islamismo
auténtico  y dejar sólo a los musulmanes sumisos a Occidente. La
analogía entre causa y efecto carece de lógica, pero funciona como
explicación en los esquemas del fanatismo.
 Otros mensajes emitidos desde Nonsiamosoli, por el intermediario
Carlos, denominan al Nuevo Orden Mundial “la Orden de la Cábala
mafiosa del Gobierno Mundial” y hablan sobre los mensajes del billete
de un dólar. Lo que coincide con la tradición esotérica moderna de
muchos grupos y sectas. Desde Lisboa la intelectualidad extraterrestre
recuerda: “Los gobernantes de la nación más poderosa del mundo   están
dominados por Satanás” (19 - IX - 2001) En el mismo texto indica: “Al
otorgarse EE.UU. el derecho divino para la guerra, va a profanar con
esto el nombre de Dios y dará origen a la mayor carnicería del
planeta”. Los adeptos a la doctrina ufológica de esta secta propagan
algo que,  de alguna manera, es el deseo colectivo de la mayor parte
de las organizaciones sectarias: “Dentro de la propia América podrá
correr la sangre, pues hay inmensos grupos fanáticos extremistas”. Es
evidente que a sí mismos no se ven como tales, sino como profundos
analistas de la realidad y sobre todo poseedores de la Verdad, porque,
además, tales mensajes son presentados como "informes del cielo a la
Tierra”.
 Otro mensajero extraterrestre, Orthon,  el 19 de Septiembre de 2001,
a través de un representante de Nonsiamosoli da una serie de pautas
para sobrevivir   al conflicto que se desarrolla desde el atentado del
11 de Septiembre: “Tengan en casa una buena provisión de arroz
integral. Ha de cocinarse apenas con sal y ser el único alimento al
día, día tras día, con el fin de sacar de vuestro cuerpo los líquidos
excesivos que en caso de armas químicas o radiación os protegerá....
El arroz integral disecando el cuerpo os aumenta las defensas y
contrarrestará este tipo de acción. La toma de Aloe vera debe ser una
vez al día para prevenir las radiaciones y su acción a largo plazo”.
 Los telepredicadores de EE.UU. han azuzado la culpabilidad, para dar
un sentido interno a los atentados del 11-S.  El reverendo Jerry
Falwell culpa a los propios habitantes de New York de la catástrofe:
“por dar cobijo a rojos, abortistas, gays y lesbianas”. (El Mundo 22-
IX-2001). Absolutamente incomprensible si no es desde una mentalidad
fanática. En este argumento comprobamos que no se hace un razonamiento
que enlace la causa con el efecto, sino que los hechos se relacionan
con el extremismo de una creencia. Los fanáticos llevan su reflexión
fuera de la realidad, pero son capaces de  provocar un gran impacto
emocional entre sus seguidores. Predican una apreciación emocional que
cala profundamente en  quien está condicionado a dicha fe, y ésta
construye la psicología y personalidad del adepto.
 Según comenta en una de sus informaciones Antonio Toscano, a
fraternidad de los rosacruces, en un curso vía internet sobre la
temática del esoterismo, explica las causas ocultas de la
contaminación y la existencia de los llamados hermanos mayores,
extraterrestres o espíritus superiores, con los que se puede entrar en
contacto.  En sus farragosas informaciones los rosacruces, gracias a
su conocimiento especial y superior, aseguran que  la civilización se
desploma, y el preludio para tal acontecimiento mundial es el “golpe
psicológico del atentado a las torres gemelas”.  El reverendo Moon
basándose en un principio divino asegura que es necesaria la Tercera
Guerra Mundial. Todos estos mensajes catastrofistas no quedan en el
interior de una organización, sino que se desparrama en forma de
mentalidad, en la cual coinciden muchas personas que militan en  las
sectas y grupos extremistas. Estas organizaciones  buscan en la visión
apocalíptica de la realidad un hueco para asaltar la realidad (“tomar
el cielo por asalto”) y adquirir el protagonismo que consideran que se
merecen, pues cada una de las sectas se creen portadoras de la verdad
y sus miembros destinatarios de una misión “muy especial”. Bien sea
directa o indirectamente, quienes creen en el Apocalipsis, como algo
próximo e inmanente, lo acaban provocando. Este es el peligro en que
nos enfrentamos si no somos capaces de razonar sobre los mecanismos
que el fanatismo es capaz de activar.
 Seis millones de adeptos de los Testigos de Jehová  distribuyen
enormes cantidades de ejemplares   de la revista Atalaya, en 230
países, cuya función es: “Estar atentos a los sucesos mundiales que
cumplen las profecías bíblicas”. Desde esta publicación se predica que
el reino de Dios pronto destruirá a aquellos que oprimen a sus
semejantes. Esta secta, reconocida como religión en muchos países,
construye una mentalidad de acuerdo a este tipo de mensajes con los
que adoctrinan a sus seguidores, quienes  están firmemente
convencidos  de la literalidad de algunas frases bíblicas que, sacadas
de su contexto original, sirven para desvirtuar la realidad de los
sucesos históricos y actuales. Esta organización cuenta con una prole
inmensa para propagar la actitud necesaria para implantar su
psicocreencia. En la revista “Atalaya” del 15 de Octubre de 2001 se
afirma: "Fuerzas ocultas se oponen a que los humanos formen un buen
gobierno”. Recogiendo citas bíblicas de un lado y de otro hace un
amasijo doctrinario, sin el más mínimo rigor teológico ni teleológico,
que permite asegurar a los dirigentes de esta organización que se va a
establecer un Reino Celestial que regirá toda la Tierra. A lo largo
del   ejemplar  indicado,  se insiste en  enseñar y propagar el
mensaje en cuanto a que dentro de muy poco los dirigentes de la secta
asumirán el control del mundo para establecer un sistema mejor. Los
Ancianos de la congregación de EE.UU. explican que el gobernante
actual del mundo es el Diablo, lo que reciclan de una frase de San
Pablo: “el dios de este sistema de cosas”.  Los estrategas de los
Testigos de Jehová  afirman: “Las profecías bíblicas y los sucesos
mundiales demuestran que vivimos cerca del corto espacio de tiempo en
que gobierna el Diablo”. Observamos un paralelismo, sin tener nada que
ver, pero que coincide con el fundamentalismo islámico, en que el Gran
Satán gobierna el mundo moderno de occidente. La dicotomía entre el
Bien y el Mal es una constante en el mundo sectario y del fanatismo.
 El problema de grupos pacíficos, en principio, que constituyen una
población silenciosa, pero fanatizada, es que forman una mentalidad
que promueve que sus seguidores actúen de acuerdo a ella. No es
difícil que surjan grupos de ación específicos para cumplir las
profecías, para hacer verdad la Verdad. Los adeptos sucumben a una
encerrona psicológica, de la que no pueden salir, más que entregando
su existencia o su vida al ideal o a la fe en la cual están
programados. Es decir viven condicionados psicológicamente por las
doctrinas que les han inculcado. Toda creencia requiere, para serlo,
un juicio crítico y personal, con el fin de reafirmar la fe, sea cual
sea, y para cuestionar algunos comportamientos o principios que pueden
verse desplazados por una nueva manera de pensar. Cuando ésta es
positiva se incorpora a la creencia. Los Testigos de Jehová  son, sin
embargo,  un ejemplo más de cómo en el mundo sectario  se evitan las
dudas. Para impedir éstas los Ancianos advierten: “todavía habrán de
afrontar más pruebas antes del fin del sistema malvado de cosas”. Y
aseguran que quien esté dispuesto a morir, leales a su fe, serán
recibidos por Dios en el Paraíso eterno. Esto ha hecho que muchos
militantes fanatizados por técnicas de persuasión se hayan dejado
morir o a sus hijos, por no hacerles una transfusión de sangre.
 Los mensajes que publica la organización Testigos de Jehová en la
revista de octubre de 2001, no aluden a lo sucedido el  11-S, pero es
el eje de toda su exposición, ya que está presente en todos sus
lectores. Su proyección política, en tanto preparan a sus seguidores
para un gobierno mundial,  es desviada a una mera cuestión religiosa,
hecha para intervenir en la tierra y en “este sistema de cosas”.
Destaquemos una separata que parece desvelar el dicho latino de
"excusatio non petita, accusatio manifiesta" (" la excusa que no se ha
pedido es una acusación clara"), cuando advierte: “Los Testigo de
Jehová no se involucra en la política ni fomenta la rebelión contra
los gobiernos del mundo”. Su objetivo es, indica la nota, adaptar los
valores bíblicos y seguir  principios anunciados en la Biblia. Vemos
que no participa directamente, pero crea una mentalidad proclive a
tener una visión apocalíptica de la política y al mismo tiempo
mesiánica, lo cual acompaña a los acontecimientos catastróficos y al
conjunto de vivencias que desde otras sectas se manifiestan en
relación al desarrollo de la humanidad.
 Hemos expuestos unas breves referencias sobre el contenido del
fenómeno sectario.  Vemos que los grupos gnósticos no son una
anécdota, sino que sus textos responden a una mentalidad que se
desarrolla imparablemente a través de diversas organizaciones.
Seguidamente nos ocuparemos más pormenorizadamente en el desarrollo
teórico de la gnosis de don Samael Aun Weor, D. Víctor Gómez, en
cuanto a su proyección social del fanatismo, a modo de ejemplo, pues
disponemos de unas claves concretas, que nos van a permitir observar
de una parte las particularidades de la gnosis, con su potencial
peligro, sobre todo porque que se propaga y actúa de manera
imperceptible. De  otra, analizaremos el conjunto social en el que se
asientan los postulados gnósticos. No vamos a divagar al respecto,
sino aportar textos concretos sobre los cuales se desarrolla todo un
modelo de fanatización, cuyos mecanismos hemos venido estudiando y
ahora comprobaremos sus graves consecuencias.
 Uno de los textos más crípticos de Víctor Gómez, Samael A. Weor, hace
referencia a los “Enigmáticos Poemas Solares”. Tales son considerados,
por todos los grupos gnósticos, como “verdades transcendentales que la
antropología profana desconoce”. En la interpretación de ellos su
interprete hace un canto a la muerte, lo que supone el sometimiento
total a la organización. El fundador de los grupos gnósticos recurre a
la alegoría, para activar el típico mecanismo de la fanatización. No
sucede como una táctica estudiada, sino espontáneamente, al ser una
forma de trasladar el contenido delirante de los mensajes solares a su
peculiar visión delirante de  la realidad. Se hace mediante una
sugerencia, para que suceda en el pensamiento del adepto, como si se
tratase de algo que a él mismo se le ocurre. De esta manera, junto a
las demás pautas que hemos analizado sobre el lenguaje y las
ceremonias, la fantasía inicial del precursor de la gnosis se llena de
argumentos que adquieren una "realidad" y  una lógica interna dentro
de la organización. Pero sobre todo y especialmente hace que su
doctrina forme parte del mecanismo de pensamiento del sujeto
fanatizado, el adepto.
 El fanatismo es una característica a la que tiende el pensamiento
humano, es una característica de su ser. Comprobamos que ha sucedido a
lo largo de toda la historia y en todas las civilizaciones. Se trata
de darnos cuenta de este fenómeno y ser conscientes de esta
peculiaridad de la mente, que tiende a la dependencia, a dejarse
llevar por un funcionamiento automático, quizá por comodidad. Y lo
mismo que en las escuelas se enseña a leer, a escribir y contar se
debería enseñar a pensar. Es muy importante la educación en valores de
tolerancia, en la crítica, en aprender a superar y afrontar fracasos y
frustraciones. Sin saber convivir en la pluralidad y dejados a que
cualquier desvarío, propio o ajeno, nos arrastre todo lo que lleguemos
a conocer se puede convertir en un arma, contra uno mismo y contra los
demás.
 En determinadas sectas esotéricas se lee a los adeptos un escrito
azteca de sometimiento al jefe y de pleitesía para motivar a trabajar
en la comunidad sectaria. El aprendizaje de textos de tradicones
sagradas se emplean en las sectas para hacer que los adeptos sigan el
ejemplo de los esclavos de antaño. De esta manera se inculca una
manera sumisa de actuar, sin ordenarlo un mandamás, sino que es una
motivación iniciática. En otras sectas se cuentan  informaciones no
confirmadas, pero que se narran a modo de leyenda. Sobre como en algún
país lejano las autoridades quisieron clausurar una sede de la secta y
los miembros se encerraron en muestra de su valor y de aplicar lo que
habían aprendido. Amenazaron a las autoridades con inmolarse de no
ceder a sus pretensiones de quedarse. Al final los mandos
gubernamentales, cuentan, cedieron al comprobar el alto idealismo que
les movía y comprobar que eran nada más que un foco de cultura y la
semilla de una  futura humanidad nueva y mejor. De esta manera se
modula la psicología del adepto, para someter su personalidad  a la
organización y poner su vida a disposición  del “ideal”, el cual se
vive a modo de destino y máxima aspiración: “por el ideal se vive, por
el ideal se muere”; “El ideal justifica la cuna y el ataúd” , son
frases que se enseñan en Nueva Acrópolis, escritas por su fundador en
la obra “Cartas a Delia y Fernando”. El primer nombre corresponde a
quien es en la actualidad el mando supremo de la organización en todo
el mundo, Delia Steinberg Guzmán, directora también de la revista
(cuaderno de cultura) "Esfinge".  Sus sedes se extienden por más de
cincuenta países.
 Los textos de Víctor Gómez, Samael,  cuentan: “Cuantos mueren en la
guerra contra sí mismos, quienes logran la aniquilación del “Mí
Mismo”, lucen esplendorosos en el espacio infinito, penetran en los
distintos departamentos del reino (Entran en la Casa del Sol)”. De
esta fase de lucha interior pasa a la muerte externa, es decir el
sacrifico de la vida, por un ideal. Lo hace recogiendo párrafos de los
Poemas Solares de los Aztecas. Obsérvese el parecido a las palabras de
los textos gnósticos  con las promesas de entrar en el Paraíso que
creen los actuales mulhadines, que dan su vida por Alá en la guerra
santa, yihad.  Los devotos musulmanes que mueren por la fe islámica
consideran que verán el Paraíso e irán a él al dejar la vida, un lugar
lleno de placeres sensitivos. En los libros que adoctrinan a los
adeptos gnósticos se leen frases históricas, pero no como referencia
informativa o de estudio, sino como una comparación vivencial, a modo
de ejemplo y de orientación:  “Cuantos morían en la guerra, o en el
altar del sacrificio iban a la Casa del Sol. Todos andaban unidos en
una inmensa llanura... Cuantos cayeron muertos entre magueyetes y
cactus y cuantos han ofrecido sacrificios a los dioses, pueden
contemplar al Sol, pueden llegar hasta él... Están en continuos
placeres con el Sol... porque están en la casa del Sol donde hay
riquezas y deleites. Y de esta manera quienes mueren en las guerras
son muy honrados acá en el mundo y esta manera de morir es muy deseada
por muchos. Muchos tienen envidia de los que así mueren, y por eso
todos están deseando esta muerte, porque los que así mueren son muy
alabados”, (texto recogido del libro “Zahagun, 2 - 140) Comprobamos
que el fanatismo tiene una historia que acompaña a la Humanidad desde
sus ancestros. Lo importante es ser consciente de esta problema, pues
adquiere una peligrosidad inusitada debido a los avances tecnológicos
que pueden acabar en manos de quienes se ven inmersos en la labor de
“hacer justicia para todos” o de “salvar a la humanidad del mal”.  Se
trata pues de un fenómeno antiguo con manifestaciones modernas, el que
vivimos en nuestra época, sin darnos cuenta que está muy arraigado en
la mentalidad de la población, sin ser únicamente lo que se hace
visible mediante la violencia.
 El esoterismo  ha creado a lo largo de la Historia un lenguaje que
permite razonar cualquier delirio o fantasía doctrinaria. Un disparate
argumentado crea su propia lógica y para desmontarlo hay que llegar a
la premisa sobre la que se monta.  Una doctrina que explica una
fantasía ofrece un aparente sistema teórico, el cual es casi imposible
contradecir. Es necesario poner en evidencia sus fundamento y método
de aprendizaje para que no se propague. Una vez que lo ha convencido a
una masa de gente es muy difícil de delimitar. Sobre todo porque el
mecanismo mental de algunas personas necesitan ampararse en tal
sistema. Se han realizado muchos estudios, desde el psicoanálisis y la
psiquiatría, sobre todo después de la intervención del nazismo en la
Historia, para descubrir la naturaleza de la violencia y de la
destrucción sistemática que arrastró a una población culta e inmersa
en un gran desarrollo económico. Este modelo doctrinario arraigó en la
conciencia de muchas personas. Hubieron causas territoriales,
históricas, pero se desencadenó un despliegue atroz, a partir de
razones demostrables,  desde postulados indemostrables e incoherentes,
pero que fueron avalados científicamente en aquella época, en relación
a la supremacía desde la raza aria y la necesidad de exterminar a los
judíos. Se estableció un modelo fanático, que actuó para conquistar el
mundo y salvar a la Humanidad del Poder de la raza semita. Lograron
distorsionar todos los valores una vez se admitió  el modelo nazi.
Luego el modelo comunista de la Unión Soviética desplegó una
mentalización que adoctrinaba a las masas. Se deformó la visión de la
realidad, incluso para sus élites dirigentes e intelectuales que
convirtieron la aplicación del marxismo en una creencia irracional,
cuya realización costó, inevitablemente,  la vida a millones de
personas, sobre todo, durante la etapa de Stalin. En las sociedades
democráticas la proliferación de las sectas ha sido espectacular. Por
otra parte ha medida que se han modernizado las sociedades árabes se
ha intensificado el fundamentalismo. Debemos considerar que el
fanatismo se aplica primero en grupos de "elegidos". Para pasar a la
sociedad establece un sistema de manipulación de la ciencia, del arte,
de la historia y finalmente tergiversa la interpretación de la
realidad, de manera que logra que sus principios irracionales sean
admitidos y creídos por una parte muy importante de la población.
 Se ha entendido el fenómeno del fanatismo como el extremismo de las
ideas. Carlos Marx explicó el radicalismo como la critica que es capaz
de ir a la raíz de los problemas. El fanático es el que se queda en
esa raíz, o en los fundamentos iniciales anulando la capacidad
crítica. Es quien elimina de su pensamiento cuestionarse las bases de
sus ideas y trata de imponerlas a los demás. Sucede  al perderse la
visión relativa de cualquier opinión. Incluso no se puede fanatizar la
lucha contra las sectas, sino mantener una crítica razonable al
respecto, opinar y dar pautas de información a los afectados y
adeptos.  Incluso admitir que una entelequia espiritual podrían tener
la verdad de su parte, lo que sucede es que habrán de demostrarlo y
analizarlo ante quienes no comparten ni participan de sus modelo de
programar las enseñanzas ni han caído en las técnicas de manipulación
que ejercen las sectas. Es decir, una creencia debe tener la capacidad
de ser comunicada, sin necesidad de modelar el cerebro de quien siga
sus preceptos y sin que creer suponga anular la subjetividad y la
capacidad de razonar el creyente.
 El fanatismo tiene entidad propia y es preciso analizarlo como tal,
en sí mismo, como algo posible y que ha de ser limitado por la
información y la cultura, para evitar que se extienda entre la
población, lo que afecta ya, sin necesidad de propagarse,
negativamente a muchas familias. Hay que  hacer que no se derrame en
la sociedad, sobre todo y especialmente cuando lo hace usando la
violencia. En una entrevista que se publica en el periódico “Diario de
León” (1-X-2001), la presidenta de la Sociedad Española de
Psiquiatría, afirma tras los atentados del 11-S.: “No hay que buscar
explicaciones médicas  al fundamentalismo. Los terroristas no tienen
ninguna enfermedad o patología mental y no son locos. No es bueno
identificar violencia y maldad con la locura”.  Vayamos por partes.
Entendemos que no responde a un cuadro clínico establecido. Ahora bien
una persona que se suicida y carece de un mínimo de sentimiento humano
ante la muerte de miles de personas inocentes, algo tiene en su
mentalidad y pensamiento. Como mínimo se le ha bloqueado el
razonamiento de su acto. O bien rechaza cualquier acto de razonar.
Ahora bien puede encontrar miles de justificaciones, pro no valen como
razón, o, mejor, es un falso razonamiento, una razón manipulada.
 Los autores del atentado del 11-S tienen dos características. Una es
que actúan en nombre de Alá, o de un Ideal. Cualquier idea de Dios es
una  abstracción. No se puede establecer una relación  causa-efecto.
Cuando se relaciona  lo hace únicamente  en su mente del adepto. Lo
cual es una distorsión del pensamiento. Por ejemplo, Osama Bin Laden
considera un deber sagrado obtener armas de destrucción masiva. Se
puede argumentar que es el deber de un ejército, para presionar y
amenazar al enemigo, incluso aniquilarle. Ahora bien, poner a Dios por
medio es absurdo. El único sentido que tiene es usar la lógica del
fanatismo.  La segunda característica es que el fanático no cumple su
misión  por maldad, esto es algo que debemos valorar muy
profundamente. Incluso cuando por el fruto de su acción mueran miles o
millones de personas. Actúa sacrificándose por el bien de los demás.
Lo hace por amor, pero ¿es amor? Es un amor fanatizado, por lo que
deberemos de dar una identidad a esta característica.  Tal esquema de
funcionamiento sucedió durante la Inquisición dentro de la
cristiandad, en las revoluciones comunistas  e, incluso, en el
desenlace del nazismo y de cualquier dictadura o modelo totalitario
amparado en un criterio de religiosidad o de Verdad Absoluta, sobre la
cual se quiera construir la realidad. Si no nos planteamos el
fanatismo como tal sus efectos serán cada vez más espectaculares y se
reproducirá  de manera permanente con el paso tiempo.
 Grupos terroristas que intervienen en Europa como ETA, IRA, caen en
la deformación de la realidad y en una autocomplacencia, que requiere
de una actuación social, que permita  a sus integrantes romper con ese
juego de acción violenta que retroalimenta su fanatismo y que
encuentra un apoyo social. Es la vía anglosajona para resolver el
conflicto de Irlanda del Norte, pero sin hacerlo de una manera
completa.  La socialización del fanatismo  se logra cuando se consigue
definir un enemigo y comunicar a un colectivo una visión emocional de
la realidad, en cuya consecución muy poco valen los argumentos
racionales. ¿Qué tienen razón en sus objetivos? Podría ser, o no., Es
lo de menos, lo que define el fanatismo es la aplicación sistemática
de la violencia indiscriminada y el cerrazón de sus planteamientos.
Los cuales se refuerzan con actos, mítines, fiestas, libros y revistas
que extienden una acción irracional a golpe de impactos emocionales y
de fabricar una imagen heroica para sus correligionarios. El impulso
sentimental y un esquema rígido de consignas teóricas  bloquea
cualquier estrategia política, incluso en favor de conseguir los
objetivos por los que lucha. Cualquier modelo totalitario, que ejerce
la violencia como método cuando logra sus metas sigue activando la
maquinaria de la violencia porque su verdad fanática no existe más que
en la mentalidad de los adeptos  o militantes entregados de por vida a
la causa. De manera que aplican la fuerza para mantener viva la llama
de su idea o doctrina, primero en una lucha entre facciones deferentes
de la misma idea, luego entre los correligionarios para evitar la
herejía o el reformismo.
 El fanatismo es incapaz de socializar sus ideas o creencias, de
compartirlas con los demás, si no es por imposición. No acepta su
derrota si no es dando la vida por su ideal.  Tanto para defenderlo
como para activar su lucha. No siempre muriendo en un atentado, sino
arruinando su existencia y convivencia familiar por una militancia
obsesiva. Y además exigiendo un comportamiento similar a sus
compañeros, o de lo contrario les acusa de ser colaboracionista o
meros reformistas e hipócritas, cuando no traidores.
 Un delirio cuando se hace colectivo se convierte en un mito  para sus
seguidores. También se siembra el impulso mítico cuando una
organización fanática es derrotada. Sucede en momentos en que alguna
secta entra en crisis por ser descubiertas sus estratagemas en los
medios de comunicación y dejar de tener actividad. El núcleo de
fanáticos que quedan no reconocen que están fuera de la realidad (no
sólo fuera de la ley cuando se les ha pillado en infraganti delito).
Interpretan que no ha llegado el momento, que la gente no está
preparada. Se encierran en su  burbuja artificial a esperar a que
llegue el Enviado, o a recibir una señal. Algunas sectas, o grupos
sectarios que estaban recluidas a cinco o seis adeptos tras lo
acontecido el 11-S se han activado al entender que es una señal del
comienzo del fin, de la necesidad de que intervengan fuerzas de otros
planetas y demás seres irreales o para que los humanos se salven ante
la inminente catástrofe. Cuando pasen unos años y todo se calme
entenderán que ha sido un aviso de la divinidad, a modo de
entrenamiento para cuando suceda definitivamente de verdad. Es
frecuente observar que sectas que desaparecen al cabo de los años
resurgen  o han dado lugar a otras que se entroncan con la
desaparecida.
 No pocas revistas esotéricas y manuales de enseñanza de grupos
neonazis alientan el mito sobre la   la muerte de Hitler. Apuntan que
no es cierta, que la foto, que tuvo que publicar la URSS ante la
extensión de este rumor,  es la imagen de un doble. Es una manera de
perpetuar el culto sobre  existencia de una idea irreal. Otros amplían
las sospechas induciendo a pensar que muchos grupos nazis, iniciados
en el esoterismo nazi, se ocultaron en lugares remotos, aislados del
mundanal ruido. Esperan el momento de actuar y trasmitiendo ciertas
enseñanzas a un grupo muy reducido de "elegidos". Incluso extienden la
idea de que muchos OVNIS son naves que prueban las nazis ocultos en
galerías subterráneas. Es la base de las teorías sobre
intraterrestres. Los teóricos de estas fábulas detallan incluso qué
energía utilizan debajo de la tierra, "el Vril". Evidentemente es
absurdo pero es creído, por lo que no se puede ignorar y menos
despreciar, pues se trata de una mentalidad muy explosiva en
determinados momentos, capaz de construir una realidad acorde a sus
creencias. En los que reina la calma social es altamente corrosiva.
Desquician a sujetos que son atraídos por estas leyendas. Las ideas
delirantes sobreviven   a la realidad, cuando ésta anula o deja
aparcadas doctrinas sin sentido, pero su irrealidad resurge de un modo
u otro porque hay una mentalidad que lo hace posible. La mayoría de
los líderes de sectas y de grupos totalitarios han pasado por la
cárcel o los tribunales. Lejos de ser cuestionados esta fase de su
vida sirve para que sus adeptos les mitifiquen. Cualquier acusación
contra un líder sectario que se demuestra que es cierta refuerza su
imagen de líder carismático de cara a sus acólitos. Lo cual nos hace
ver que, la visión doctrinaria de la realidad, se trata de una imagen
incrustada en la mente de los seguidores del gurú o el Guía. He aquí
el fanatismo. El peligro de luchar contra el fanatismo fuera del
análisis de la razón es que refuerza las posturas delirantes. Cuando
un líder de sectores fanatizados, que rinden culto a la persona que
les dirige, es arrestado o asesinado, se suele asociar, mediante el
pensamiento analógico, a la figura de Jesús, quien, según el
cristianismo, sufre un calvario y muere por la Humanidad. Por ser una
figura universal con esta asociación de ideas el líder sectario fragua
su imagen de un nuevo Jesús, un nuevo profeta, Madhi o Enviado por
Dios.  Muchos lideres de sectas esotéricas se sienten complacidos
cuando sus seguidores les comparan con figuras históricas como
Sócrates, Pitágoras, Giordano Bruno, Galileo Galilei que fueron
perseguidos por las autoridades de su tiempo. Cuando son mujeres las
que dirigen el cotarro sectario las figuras a las que se les asocia
son Juana de Arco y santa Teresa de Jesús, por lo incomprendidas que
fueron a lo largo de su vida, pero a las que luego se reconoció su
labor.  En esta trampa de asociaciones de ideas y personajes, caen
siempre las personas que se fanatizan.
 La mentalidad fanática se retroalimenta a sí misma. Se construye
sobre su idea y para ella. Tal característica hace que   las pautas de
actuación, para  evitar sus intervenciones en la sociedad,  deban
entender el fanatismo como un fenómeno específico. Cuando se responde
con violencia a la actividad, incluso violenta, de grupos u
organizaciones obsesionados con su ideal, lo que se consigue es
intensificar la cohesión del mismo. El grupo sectario logra encontrar
apoyos fuera de su feudo y hace que personas próximas a sus ideas o
creencias acaben entrando en él núcleo duro del fanatismo.
Precisamente por eso el uso de la fuerza o la provocación para que
recaiga sobre ellos determinadas acciones judiciales, policiales o
militares es una táctica necesaria para el fanatismo. Su activismo se
encarga de provocar que se desencadene una persecución contra ellos.
La violencia beneficia a los estrategas que gestionan el fanatismo e
involucran a colectivos próximos a sus planteamientos en su dinámica,
cuanto más generalizada mejor, y si responde de la misma manera el
enemigo les lleva a su terreno. Sin embargo esta dinámica
desestabiliza a las democracias y las impide su desarrollo. Hasta el
punto de que para aplicar adecuada y contundentemente la lucha armada,
como defensa inclusive, hace necesaria una gestión autoritaria del
Estado. Hace varios años una madre logró sacar a su hijo de una secta.
Tardó cuatro años y no desfalleció ni un instante. Corrigió sobre la
marcha, cada vez que sus actuaciones no daban frutos. Cuando consiguió
su objetivo llegó a dos grandes conclusiones, que aunque muy
simplificadas muestran una orientación de por donde debe encaminarse
la lucha contra el fanatismo. "¿Sabes la única manera de luchar contra
un fanático? Dándole cariño", dijo. Lo segunda conclusión a la que
llegó es que es un error querer ofrecer al fanático otra idea, para
que sustituya la que le tiene obsesionado, por mucho que se pueda
argumentar y hacer que hable con expertos en Teología, Filosofía y
demás Lo que hay que procurar es que piense por sí mismo. En
definitiva, como dice el adagio latino, "ignis igne non extinguitur",
que quiere decir: "El fuego no se apaga con fuego".
 Es imprescindible conocer el problema sectario a fondo y tomar
medidas que hagan que un ideario o doctrina se desmonte por sí mismo,
simplemente mediante el contacto con la realidad.  Un delirio
colectivo no desaparece, pero se desmorona. Si bien es cierto que se
pueden ver cumplidas reivindicaciones de los fanáticos, pero no porque
sean sus ideas delirantes, sino porque sean propuestas colaterales en
las que el fanático enganchan su ideal con la realidad. En caso
contrario lo que sucede es que el fanatismo se expande, pues la
irrealidad sectaria deja de ser concreta y se convierte en una
mentalidad general. Lo irracional se extiende  ante el truco de
presentar a los fanáticos como víctimas o héroes, pero siempre
luchadores por valores abstractos como la libertad, la justicia, la
paz mundial, el derecho de autodeterminación, cumplir el mensaje de
Dios y demás. Los cuales calan en individuos sensibles y con
inquietudes. Ésta es una de las trampas del fanatismo que los adeptos
o militantes obcecados desarrollan espontáneamente, porque forma parte
del mecanismo de su mentalidad.  Es algo que funciona automáticamente
y debe ser atendido desde la razón, social y política. El sistema
educativo debería tener en cuenta este aspecto.
 Es incongruente que cuando se termina la enseñanza obligatoria en
España todos los alumnos y alumnas, inclusive quienes eligen
alternativa a la religión, saben quién es Jesús, la vida de María y
muchas cosas relacionadas con la religión católica. Pero ni uno ha
oído hablar de Ramón y Cajal, de Fleming, de Julio del Campo, de Marie
y Pierre Curie, de Severo Ochoa, Giner de los Ríos, . Nada saben de
sus vidas, ni de su ciencia. Nada se les ha explicado de las ideas de
Kant, perfectamente  adaptables a la mentalidad infantil y juvenil en
muchas de sus explicaciones, necesarias ara la convivencia. Nada sobre
Descartes. La Filosofía cada vez tiene menos espacio en la enseñanza.
Termina COU y ningún alumno ni alumna de la provincia de León ha oído
hablar de Toni Morrison, la octava mujer premio Nobel de Literatura,
en 1993, y la primera de color.  Para meter un segundo idioma se
eliminan horas de matemáticas o lenguaje. Y sin embargo se amplia la
enseñanza de religión católica a las edades de tres años. La
alternativa a esta asignatura, para quien no desee que se le imparta a
sus hijos o hijas, apenas hay colegios que dispongan de un programa y
se tome en serio. Se confunde cultura religiosa o enseñanza de la
religión, como factor histórico o como un elemento del mundo del
pensamiento, con adoctrinamiento.  El resultado es una inmadurez
intelectual enorme, que afecta a la inmensa mayoría de la población.
Gracias al contexto democrático y de libertad en que se desenvuelve no
es dramático, pero hay una tendencia que influye en favor de lo
irracional. Cuando social y políticamente se suprime la libertad,
tenemos sociedades con el problema del fundamentalismo, cuyo origen es
el estudio de los textos sagrados sin analizar críticamente y sin
pluralidad de creencias, mas que dentro de la misma doctrina.
Talibán, por ejemplo, significa estudioso del Corán.
  Para un fanático su lucha no consiste en lograr unos objetivos
concretos, aunque de cara a la sociedad así lo comunique. Su actividad
y todo tipo de acciones en las que participa tienen como finalidad
propagar su ideal y su mentalidad. No le importará relacionarse con
otros grupos u organizaciones similares, aunque tengan ideales
opuestos, con tal de ampliar su campo de acción. Más adelante ya
lucharán contra sus compañeros de viaje. Así se entiende que
organizaciones terroristas de ideología marxista se asocian a otras
con fundamentos islámicos.
  El autor de la explosión en el edificio federal  Alfred P. Murrah
de Oklahoma City, Timothy Mc Veigh, causó 169 muertes el 15 de Abril
de 1995. Días antes de ser ejecutado declaró que no se arrepentía de
nada. Lamentó el dolor causado, pero siguió considerando necesario su
atentado. La fijación de tal idea es un claro ejemplo de fanatismo.
Fue sargento de infantería, condecorado en la guerra del Golfo. Actuó
para vengar las muertes de los adeptos de la secta de los
dawinianos,en Wacco-EE.UU.. Estaba obsesionado con la idea de un
gobierno mundial como signo del mal en la tierra y que lleva a
recortar las libertades individuales. El día que ejecutó su acción
vestía una camiseta con la inscripción de una frase del ex presidente
estadounidense Thomas Jefferson: “El árbol de la libertad debe ser
regado de vez en cuando con sangre de patriotas y tiranos”. Para un
fanático cualquier enemigo de su delirio puede ser considerado un
tirano y cualquiera el momento para actuar y que mueran “patriotas”.
Su pena de muerte la vivió como una inmolación. Formaba parte del plan
que él diseñó para su vida. Actuó como el protagonista de sus
delirios. Los expertos se asombraron de la extraordinaria inteligencia
de este ciudadano, pero moral y emocionalmente inválido. Sin embargo,
como otros casos similares este tipo de personalidad, es afectuoso con
su familia, con los vecinos y cordial y amable con los compañeros de
trabajo. Tiene algo en el cerebro. Un mecanismo que, cuando se activa,
es altamente destructivo y que sólo interviene en relación a su ideal
obsesivo: el fanatismo. Seguro que esta persona vería mal  que dos
personas se pelearan por un disputa entre forofos de equipos de
fútbol. Lo consideraría  una trivialidad. No pocos jefes del nazismo
alemán fueron vegetarianos por una exacerbada sensibilidad hacia los
animales. Estas características tan difíciles de entender forman parte
del complejo mundo del fanatismo.
 Una de las trampas en las que más cae la sociedad, ante el fenómeno
del fanatismo, es la ejemplaridad de los adeptos o seguidores ciegos
de una idea. Se presentan en su convivencia con los demás agradables,
empeñados en demostrar lo bien que hacen las cosas. Por ejemplo en una
reunión de catequistas en León uno de los oradores puso de ejemplo
para seguir, la actividad de los Testigos de Jehová , que van puerta
por puerta, sin ver que es fruto de la obsesión que se les induce a
los adeptos en cursillos especiales. Para llevar a cabo su entrega
dejan de atender a sus familias y se despreocupan de ellos mismos. En
otro sentido, varias veces, se lee en entrevistas a empresarios que
ellos trabajan 35 horas... diarias, que no paran. Tal actitud obsesiva
se toma como modelo, cuando no es más que una aberración de la
conducta, para uno mismo y para el entorno familiar, y mucho más para
quererlo poner como prototipo en la sociedad. Son ejemplos que en el
caso de terroristas que han cometido atentados, las personas que han
convivido con ellos, no conocieron su punto de fanatismo y se han
quedado sorprendidas, por ser personas extraordinarias. Tras un acto
de violencia se ve que los autores no eran personas agresivas, ni
incultas. Todo lo cual hace más difícil su reconocimiento y más aún su
prevención si no se conoce a fondo el problema que representa. Un
aforismo de la ciencia médica afirma: "no existen enfermedades, sino
enfermos". En el tema que nos incumbe sucede al contrario, la esencia
del problema es el fanatismo, no el fanático. En el aspecto general es
donde más hay que incidir, precisamente por la naturaleza de esta
distorsión de la mente que no se desencadena como una patología
médica, ni siquiera desde el punto de vista psicológico.
 En el caso del fanatismo querer pasar inadvertidos no es solamente de
una conducta de camuflaje, para que  los terroristas vivan en la
clandestinidad. Un mercenario, un delincuente a sueldo o un terrorista
profesional realizan una operación concreta siendo conscientes de lo
que hacen. Un fanático no. Éste desarrolla su doble personalidad. Se
trata de una unidad en conducta que se disgrega al relacionarse con
los demás y con la realidad. Es  encantador, amable, correcto, culto
como forma de ser, y lo es de veras, no disimula. A la vez está
preparando una matanza o haciendo una labor de proselitismo. Piensa
que lo que hace es lo que hay que hacer, es una exigencia de su Dios o
su Ideal.  Sus familias nada sospechan en muchos casos. Muchos
familiares de adeptos suelen comentar que ven a su allegado correcto,
muy interesado por las cosas de la familia, pero raro, como ajeno. Y
sobre todo que no es él mismo. Tal es lo que le sucede.
 El síndrome sectario se tipifica como disgregación atípica de la
personalidad. La mente se desdobla y funciona a la vez en un doble
sentido. Esto que puede surgir como una evolución patológica de la
mente, en el caso de la esquizofrenia, se entrena y provoca en el
adoctrinamiento sectario. La forma de ser del fanático se adiestra
para lograr en el adepto una doble personalidad, que luego funcionará
de manera espontánea y automática. Este problema antiguo adquiere una
gran preponderancia en nuestra sociedad, debido al avance tecnológico,
al ritmo de vida agobiante, al gigantismo de las ciudades y a la falta
de comunicación y de solidez cultural. La palabra "esquizofrenia"
significa "mente dividida". según los estudios más modernos no provoca
una disociación de la personalidad, sino más bien un conflicto
interior. La terapia consiste en adaptar al `paciente al entorno
social. En el caso del fanatismo sí sucede la disociación de la
personalidad, aunque mantenga una unidad de pensamiento. Por este
motivo muchos psiquiatras forenses no han detectado el síndrome
sectario en el adepto, porque no han hecho un estudio con el entorno
familiar ni de la evolución psicológica y social del adepto, lo que
requiere una información de fuera, no solamente de los test o
preguntas que pueda responder el adepto. Los cursos que se imparten en
las sectas y organizaciones fanáticas funcionan a modo de terapias que
enseñan sus miembros a lograr una doble adaptación, una hacia el
entorno y otra de cara a la secta, para que funcionen según la
estrategia de cada momento.
 El fanático ha sido apartado psicológicamente de la realidad, (en
ocasiones también se le aparta físicamente) para convertir la idea que
profesa la organización en una realidad, la cual tiene que regir el
mundo. Las sectas transforman la fe, o una idea, en un delirio
mesiánico. Como lo que defiende forma parte de su mentalidad pasa
inadvertido para las personas que conviven con él. No es alguien que
discuta, ni tampoco es agresivo, porque ha aprendido a adaptarse A
quien no piensa como él le desprecia sin más. Su campo de actuación es
otro, el cual suele quedar escondido. Lo que tenga que hacer el
fanático lo hará cuando lo indique la organización. A veces actúa por
cuenta propia, al creer de motu propio que ha llegado el momento.
Aunque hasta que no recibe una señal, que ve en su interior o que le
marca el grupo, no hará nada. Por eso un miedo a las redes terroristas
son sus “células durmientes”, incorporadas en la sociedad, que pasan
inadvertidas y que pueden ponerse en acción cuando menos se espera y
con maniobras inverosímiles. La cabeza del fanático y los estrategas
de su organización trabajan permanentemente. Recogen datos, idean
acciones, toman el pulso de la gente que les rodea, estudian y
analizan para estar preparados cuando toque cumplir la misión. Todas
las sectas se adiestran y esperan la hora de ejecutar su misión, su
destino. Los sectarios no son exaltados, sino personas férreamente
seguras de lo que piensan y muy metódicas.
 Una estudiante de Derecho Internacional, Maida Ramón, convivió en una
residencia estudiantil de Hamburgo con uno de los fanáticos suicidas
que estrelló el avión en el que viajó, contra una de las Torres
Gemelas. Declara (Diario de León, 21-IX-2001): “Aún estoy
impresionada. Era muy simpático y agradable”. Lo mismo sobre otros dos
compañero de él. Buenos estudiantes, con unas notas sobresalientes.
Ninguno dio muestras de ser un exaltado, incluso alude : “eran gente
moderna que vestían vaqueros, eran ejemplares en el barrio”. Sin
embargo la dedicatoria del proyecto final de carrera que escribió
Mohammed Atta, dice: “Mi sacrificio, mi vida, mi muerte pertenecen a
Alá, el Señor del mundo”. Parece una frase hecha, manida, simbólica.
Una manera religiosa de hablar. ¿Adquiere sentido cuando comete el
atentado? Este es un error que se comete frecuentemente al analizar el
fanatismo. Imbuidos por el ritmo periodístico, los análisis rápidos y
que buscan soluciones simples, hace que parezca así. La violencia con
la que actuó fue el final del proceso, que puede llegar a hacerlo o
no. Lo que llena de contenido esa frase y su pensamiento es el
fanatismo, durante su formación y en el transcurso de su desarrollo,
en definitiva de una gran parte de su vida. Si no hubiera estrellado
el avión causando miles de muertos nadie se hubiera preocupado de tal
dedicatoria, ni de su proceso, pero en esa dinámica de fanatización
hay miles de personas, de las cuales sólo alguna desembocará en una
acción trágica, pero, absolutamente todas ellas, acompañaran la acción
de sus compañeros de mentalidad, en silencio o uniendo sus fuerzas
para actuar abiertamente.
 Algunos analistas hablan de “cordura terrorífica”, pues los
comportamientos cotidianos de los mártires de atentados no llevan a
pensar que sean locos, ni gente hermética que no tenga nada que
perder. La anulación del yo puede llevar a la enajenación mental, pero
no cuando se sustituye el yo, por un yo colectivo que dirige la
conducta, los deseos y la vida del adepto o del sumiso al Corán de
manera imperceptible.  El fanático no es un robot, como pueda parecer
un  soldado adiestrado para cumplir una misión específica. Es una
persona con una característica  peculiar: el fanatismo, y funciona
como tal. No es comparable a otras situaciones, psicológicas o
sociales.  La sustitución del yo se ve sustituida por un yo sectario
que funciona perfectamente. Ignorar tales circunstancias hace que el
fanatismo sea un fenómeno que crece cada vez más y sobre el cual se
actúa, generalmente, erróneamente, tanto a nivel familiar como
social.
 Es necesario delimitar el fanatismo en sus particularidades, para no
confundir semejante situación con otras, que pueden coincidir en
algunos aspectos, pero no son la misma cosa. Ya hemos deslindado el
fanatismo del forofismo, del seguidor pasional de una idea, lo cual
responde más a una dinámica de psicología de masas que a un grupo
fanático. Unos cuantos adeptos puede llegar a activar una acción de
exaltación que influya en colectivos más amplios que los que ellos
forman, pero impulsan esas corrientes, no lo son ellos. Lo pueden
hacer mediante la edición de alguna revista, subvencionando
determinados actos multitudinarios, diseñando modas, etc.
 El fanático tampoco es un beato. Cumple los preceptos de su fe, sin
exagerar.  No se mete con nadie y suele considerar su creencia como
algo que le ayuda personalmente y la divulga con su ejemplo. El adepto
trata de imponer sus principios desde la actividad de la organización
en la que milita, no en su entorno cotidiano.  No sigue los preceptos
a raja tabla.  Esta característica es algo que despista mucho a las
personas que van a ser captadas en un momento inicial y también a los
familiares de adeptos. Cuando algún fanático comete alguna atrocidad,
esta característica sorprende a las personas que le conocieron.  Para
entender dicha peculiaridad hay que analizar la visión del mundo, de
la vida y de uno mismo  que tiene el fanático. Su lógica y
construcción mental parte de la Verdad, de la verdad para él y su
organización, por supuesto, pero él entiende que es válida para todas
las demás personas. De lo contrario no sería la Verdad Absoluta. Sobre
ella se elabora la doctrina. Pero todo lo que vaya encaminado a lograr
sus objetivos vale. Es lo único que importa. Si conviene , en un
momento determinado hacer una excepción, no pasa nada. Lo contrario de
lo que le sucedería a un beato. ¿Se puede hablar de cinismo? No. Es
fanatismo.
 No pocos ejemplos ilustran las contradicciones de grupos sectarios u
organizaciones fanáticas, algunas que ejercen o han ejercido el
poder.  Una que ha sido estudiada y sobre la que se ha querido
demostrar la función hipnótica de la oratoria, es la de un hombre
enclenque y acomplejado por su pasado homosexual fuera capaz de
predicar y elaborar discursos convincentes en favor del superhombre
ario. Respondió a una dinámica fanatización, que afectó a una parte de
la sociedad alemana. El núcleo del que partió su activismo no fue muy
grande, pero las condiciones sociales hicieron de caldo de cultivo
para que creciera la base teórica del pangermanismo, mediante un
ideario político en el que creyeron millones de personas, muchas de
ellas altamente cualificadas en el plano intelectual.
 Muchas sectas predican el valor sagrado de la familia y lo primero
que hacen  es   separar al adepto de su núcleo familiar. Muchos padres
y madres, enterados del ideario que sigue su hijo o hija dentro de una
secta se lo echan en cara inútilmente. La excusa del adepto es que él
forma una familia espiritual con los demás miembros y que ellos, papá
y mamá, son un accidente biológico. Este caso es muy frecuente.
También mentir. Es algo cotidiano en los adeptos. Lo cuentan todo
dentro de la organización en la que militan, y con todo tipo de
señales, intimidades personales y familiares. Lo cual es una medida de
control de la secta. Pero fuera de ella se falta a la verdad de manera
permanente. Se pide dinero para comprar libros de la Universidad y es
para la secta. Se  dice que se va a  pasar un fin de semana con unos
amigos y se va a cursillos de la secta.  Los adeptos funcionan con un
esquema similar al de un sectario que fue pillado infraganti en un
renuncio de estas características. Al  ser preguntado sobre porqué
mintió, su respuesta fue que no mintió, que lo que hizo es encajar lo
que es su deber sagrado con su familia y gente de su entorno.
  En las sectas se admiten las contradicciones cuando sirven para
desarrollar su fanatismo, pero para los adeptos no es una mentira, es
decir no se admite como tal, sino que su actitud forma una unidad,
cuyo objetivo es cumplir con lo que le mandan sus ideales o
principios. Son conocidos los casos de misioneros de sectas que
predican la castidad y mantienen  una comunicación inicial basada en
el atractivo  físico y no pocas veces se pasa a mantener una relación
sexual, como sistema de captación, de la que luego se culpabilizan
para fortalecer sus principios. Algunas vístimas de esta forma de
atraer para la causa, han denunciado esta práctica como una forma de
prostitución, pero no se hace caso, debido a que no lo hacen por
dinero y porque sucede entre adultos, en las que no se fuerza a nadie.
Preguntados algunos ex-adeptos sobre  porqué lo han hecho, han
reconocido que se veía como algo bueno si se hacía para llevar nueva
gente a la organización. Cuando se deja la secta tal conducta se ve
absurda, pero dentro se considera coherente y lógica, pues está en
función de la Verdad a la que sirven. Un terrorista no considera que
mata inocentes, sino que cumple objetivos militares. Y si mueren
mujeres, niños y niñas asegura que son utilizados por los enemigos
como escudos humanos. O simplemente que cumplió su misión y punto. La
violencia la justifica cualquier fanático, en función de cumplir los
objetivos que hagan realidad su idea absoluta. Cualquier otro tipo de
violencia la consideran inadmisible, por no responder a su verdad. Son
formas de tortura, medidas represivas o asesinatos indiscriminados. Si
lo realizan sus seguidores es perfectamente admisible y necesario.
 Cuando investigaron la vida de Mohamed Atta en EE.UU. se comprobó que
ingería grandes cantidades de vodka. Muchos inmigrantes musulmanes no
beben bebidas alcohólicas porque lo prohibe su religión. Cumplen con
tal precepto. Pero una persona que da su vida por su Dios rompe tal
precepto. Podemos interpretar que se trata de un mecanismo de
camuflaje, pero no es tal. Consiste en su vivencia del fanatismo. El
beato vive su religión, el fanático la convierte en una misión. Admite
todo, beber o no beber, si es por su Dios. Lo vemos en periodos en que
se desarrolló plenamente el fanatismo en la iglesia católica, que
perseguía y mataba a los herejes, por Dios, incumpliendo el precepto
de “no matarás”. Si era por cumplir la misión de establecer su
religión como la única y verdadera en el mundo entero todo estaba
justificado. Lo mismo lo podemos ver en el campo de las ideologías a
lo largo de la Historia. Muchos procesos de cambio social y de
revoluciones en favor de la libertad, sucumben en lo contrario por la
fanatización de sus militantes. También sucede lo mismo en el campo de
los intereses económicos, ciegas ambiciones, obtener ganancia a costa
de lo que sea.  En este caso se trata de una mentalidad fanática
aplicada a intereses muy concretos y materiales.
 Una secta se dedica a vender en el mercado internacional productos
dietéticos, algunos de los cuales se promocionan anunciando efectos
afrodisíacos. En sus enseñanzas defienden la castidad como punto
esencial de su doctrina. Ante tal contradicción responden que con sus
productos se trata de facilitar lo que pide la humanidad en fase
animal. Al tomar sus productos, y no otros estimulantes,  van a poder
evolucionar.  Los clientes de tales productos gastan un dinero que
beneficia a una “religión”, que, según sus seguidores,   va a ayudar a
los mediocres cuando se den cuenta de su error. Los adeptos se quedan
tan panchos con tal argumentación.
 El régimen talibán impuesto en la nación afgana  no deja que las
mujeres enseñen el rostro cuando van por la calle. Tampoco que los
hombres lleven flequillo, pues en él, dicen, se aloja el diablo. Han
ejecutado a personas por tal motivo. Su religión prohibe  el consumo
de drogas. Sin embargo la economía de su país se basa en la
exportación de tal cultivo. Además se ha usado como arma contra el
mundo occidental. Hasta el punto de que en esas tierras se ha
cultivado y experimentado una heroína más fuerte, que crea más adición
y que se quiere vender más barata. Se conoce como “las lágrimas de
Alá”. Su objetivo es llevarla a EE.UU. y Europa para que los jóvenes
que la consuman desaten una oleada de violencia en la sociedad en la
que viven y acabar con muchos de ellos. En definitiva su misión es
atacar la realidad, sea cual sea, como todo fanatismo. De esta manera
construyen su creencia como única realidad. Esta es otra consecuencia:
la realidad de su idea absoluta sólo puede construirse como única. No
puede ser cuestionada. Cualquier crítica o comentario negativo se
entiende como un ataque del que hay que defenderse eliminando al
agresor.  De esta manera se prohiben otras religiones o partidos. Se
prohibe la libertad de expresión, algo que sucede en el interior de
las sectas, lo cual se consiente en sociedades democráticas.  En
Afganistán en el año 2000 se detuvieron a cuatro cristianos por hacer
proselitismo para ser juzgados por conspiración. En Noviembre de 2001
lograron escapar durante los ataques de las tropas del Norte a Kabul.
 El fanatismo hay que abordarlo en sí mismo, no solamente reaccionar
ante sus consecuencias. Este ha sido el retraso de una sociedad
prepotente y demasiado segura en sí misma. No hemos sabido ver que las
bases de la ciencia, la tecnología, la democracia están minadas y
carcomidas por el fanatismo. ¿A qué responden si no los manuales y
textos de las sectas? Todas se consideran una élite de la Humanidad,
los Elegidos.  Para ello preparan a sus adeptos, semillas de una nueva
humanidad que surgirá después de la caída de la actual civilización.
Tenemos un ejemplo claro y conciso en los escritos de Víctor Gómez,
Samael Aun Weor, sobre los que se desarrollan cientos de grupos
gnósticos en el seno de nuestra sociedad: “Las Ideas Materialistas
infectan las mentes de los niños y jóvenes con el visto bueno de las
autoridades. El resultado de semejante alimentación intelectual lo
tenemos a la vista: rebeldes sin causa, asesinos prematuros,
colegialas embarazadas que abortan en secreto...” En la obra “EL
Pistis Sophía” escribe el fundador de la gnosis samaeliana: “La falsa
ciencia materialista ha sido creada por la mente del Anticristo”.
Extrema la crítica y generaliza los casos particulares. Elabora un
discurso que ataca la realidad y la deforma. Al mismo tiempo previene
de la tentación de dejar de ser seguidor de su delirio: “Si alguien
tiene una extra-percepción sensorial, si logra ver Criaturas de
Dimensiones Superiores, todos dicen que es una alucinación y bien
pronto le llevan a un psiquiatra”.  Si alguien manifestara a un adepto
lo obvio de su conducta y de lo que le están provocando se le reafirma
la doctrina de su venerable maestro, que ya le ha puesto en guardia a
su acólito.  Pero ¿adónde lleva semejante lógica? A plantear lo
siguiente que aparece escrito en la obra “El Cristo Social”: “Existe
un conflicto entre el hombre moderno y la naturaleza. No está la raza
humana actual a la altura de las circunstancias. El resultado de
semejante conflicto será la destrucción de lo que no sirve.... Podemos
estar seguros de que habrá pavorosos cataclismos y grandes
acontecimientos que acabarán con nuestra raza degenerada. Los tiempos
del fin han llegado”. Lo cual es incontestable, porque se trata de una
argumentación convertida en creencia, la cual ha su vez se construye
como psicocreencia.
 Entre las propuestas concretas que hacen los gnósticos está la de
aprender a seleccionar semillas humanas, de la misma manera que se
seleccionan semillas vegetales o se busca la mejora genética de
animales con el propósito de mejorar la especie. Plantean los grupos
gnósticos que de esta manera que no nacerán delincuentes  y las
cárceles y códigos penales desaparecerán por innecesarios. Su fundador
entiende que la Tierra será un infierno mientras la mala semilla se
esté reproduciendo. Los seguidores de Víctor Gómez-Samael también
quieren evitar la reproducción de individuos perversos. Los objetivos
se habrán cumplido cuando no haya delincuentes. Sus fundamentos
“científicos” se basan en  que entre los antepasados de los sujetos
malvados hay algún criminal, aunque fuera en tiempos muy remotos.  Si
alguien la cuestiona semejante proyecto para ser aplicado en nuestra
sociedad, Samael Aun Weor-Víctor tiene la respuesta: “los cerdos del
materialismo se ríen de todo eso porque lo ignoran, nosotros decimos
que el que ríe de lo que desconoce está en el camino de ser idiota”.
No parece que dé mucho pie a la crítica. Saca sus afirmaciones de
cualquier análisis teórico, con afirmaciones como que no se colocan en
ninguna de las escuelas filosóficas ni políticas al uso: "porque somos
eminentemente revolucionarios”.
 Otro error de la sociedad occidental es caer en la trampa de la
funcionalidad de las sectas u organizaciones fanáticas. Incluso
fomentar el fanatismo como instrumento para resolver problemas
políticos y sociales. En unos casos se utilizó a los fanáticos como
máquinas de guerra, el caso de los talibanes, para luchar contra la
invasión comunista. Incluso la CIA llegó a usar como colaborador a Bin
Laden. La secta Falun Gong, con sede en EE.UU., ha puesto en jaque al
régimen comunista, ofreciéndose de ellos una imagen ideal e idílica de
lucha por la libertad, cuando sus adeptos se  han inmolado o han
fomentado mártires para poner en entredicho el modelo totalitario del
partido comunista chino, pero sobre todo y especialmente para
desarrollar su mentalidad fanática.  La secta Moon ha tenido el apoyo
gubernamental de EE.UU. con fábricas de armas y demás, para el
desarrollo de regímenes totalitarios en Sudamérica. Se ha fomentado
la  extensión, en forma de religión, de la secta "Iglesia de
Unificación Cristiana",  como freno al marxismo y a la teología de la
liberación en los países latinoamericanos. También para luchar contra
el régimen comunista de Corea del Norte. Los fanáticos judíos, los
colonos ortodoxos,  han sido la punta de lanza para ocupar terrenos en
Palestina, como si de una misión sagrada se tratase. Se deja que
crezcan dentro de las religiones los núcleos más fanáticos para que
hagan de guardianes de la fe. Dejemos a un lado las teorías sin
confirmar que hablan sobre experimentos de psicología de masas o de
control mental, que los servicios secretos han pretendido practicar
usando a colectivos sectarios como conejillos de india, o formas de
lavado de cerebro colectivos. Carecemos de pruebas que avalen esta
tesis. Lo que sí podemos deducir es que las sectas han estado
limitadas, pero consentidas, pues han cumplido una función social como
es el control de potenciales colectivos rebeldes, inconformistas,
inadaptados, etc. No se han creado para tal fin, digámoslo claramente
para no crear malos entendidos, al menos no nos consta que así sea.
Han surgido por ellas mismas, a partir de la visión de sus respectivos
fundadores. Lo que ocurre es que los técnicos del Poder se han
aprovechado de esas circunstancias y las han dado una función, por eso
de que “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...”. Se ha
deformado la libertad religiosa y de conciencia, al dejar que la
manipulación de la psicología humana ocupe semejante espacio, cuando
el proceso sería justamente lo contrario. Al final las sectas se
vuelven contra todo aquello  que no sean ellas.
 Es necesario comprender los textos de las sectas y organizaciones
fanáticas con el fin de aislar su cometido. Las doctrinas sectarias no
son meras opiniones o teorías, sino que se acompañan de instrucciones
y adiestramiento que hace que sean ideas activas y cerradas en ellas
mismas. Además distorsionan la mentalidad de quien se adentra en ellas
mediante el método de la programación mental. La labor informativa es
fundamental de cara a los afectados, para los adeptos antes de serlo y
para los familiares cuando se encuentran con el problema. Desde el
punto de vista social  se hace imprescindible aislar a los grupos
fanáticos, que, es necesario reiterar, surgen y se desarrollan por sí
mismos. Aislarles en su irrealidad. Crecen, no como causa, sino como
excusa de sus acciones y de su existencia, en ambientes de injusticia,
violencia, imposición de normas o conductas. Es necesario desarrollar
medidas sociales, políticas y económicas que faciliten un nivel de
vida y cultural mínimo como base del progreso humano, lo más en paz
posible. Sobre todo es preciso que reine un principio de racionalidad
social. Se hace, y cada vez con más premura, necesario aplicar en la
economía de mercado la Renta Básica, como elemento regulador del
progreso y desarrollo sostenible. En las acciones políticas, el
principio básico de racionalidad es incorporar el referéndum como
herramienta social para resolver conflictos y no solamente para elegir
a unos representantes cada cuatro años. De otra manera se desvían las
discrepancias a posicionamientos emocionales, sobre todo los que
conciernen a elementos nacionalistas y territoriales.  En este sentido
los grandes teóricos del liberalismo (L. V. Mises, F. Hayek) que tanto
se aplica en la economía, advierten de la necesidad de activar estos
mecanismos para evitar que se resuelvan mediante enfrentamientos
violentos que acaban rebrotando nuevamente con el paso del tiempo.

LOS GNÓSTICOS Y LOS SÍMBOLOS NAZIS
 Los textos de los grupos gnósticos señalan la esvástica como un
símbolo sagrado. Fue utilizado por el nazismo  y diversas sectas
esotéricas recuperan su valor. No se trata de una referencia histórica
o etnológica, como suelen disculpar sus defensores, sino que responde
a un contexto de actuación irracional. Vamos a comprobarlo
detenidamente. Víctor Gómez-Samael escribe: “En las aguas de la vida
la Cruz Svástica simboliza el Chacra Muladhara”. Simboliza, explica
este autor, los cuatro dioses de la Muerte en el que se encuentra la
Serpiente Sagrada que ilumina a los adeptos osirianos, Hijos de la
Luz. Podría quedar como algo anecdótico, pero va más allá a lo largo
de sus escritos, sobre los que se adoctrina a sus seguidores. Para
Víctor-Samael: “la svástica es un signo alquímico, cosmogénico y
antropológico, bajo siete distintas claves... quien llega a comprender
todo su místico significado queda libre de la gran Maya o ilusión”.
Otorga una realidad sensible al símbolo. Lo que quede fuera de su
influencia es irreal, ya que para Samael Aun Weor, Víctor, la realidad
es su doctrina y nada más. Lo que encierra un peligro, al que hay que
estar atentos,  no es sólo la dependencia doctrinaria, que generan las
practicas gnósticas, para introducir su ideal en la mente de los
adeptos, sino su proyección fanática  a la sociedad. Su fundador
afirma que el superhombre que preconizan sus enseñanzas está más allá
del bien y del mal. A renglón seguido enseñan: “El Reino de los Cielos
sólo puede ser conquistado por la violencia y la rebeldía”. Lo cual
marca unas pautas de actuación peligrosas. Que probablemente no se
realicen, pero sí en caso de crecer o para acompañar algún proceso
social irracional del que se harían compañeros de viaje, para
implantar lo que consideran la “era Acuario”. En este proyecto se
pretende involucrar a más grupos dentro de lo que se ha venido a
llamar la “Conspiración Acuario”, que en algunos casos responde a un
cambio interior, en otros a ideas innovadoras y nuevos fundamentos
humanos de convivencia, pero en otros a pautas irracionales a las que
se suman las sectas, las cuales se sienten protagonistas de la nueva
Historia. Según revela Óscar Azcategui, en la obra “Samael Aun Weor,
el Hombre absoluto”, en el año 1962 comenzó la era Acuario.
 Para Samael Aun Weor, Víctor Gómez, la serpiente es el símbolo
sagrado "Tau", cuya representación es la cruz Ansata, la svástica, que
representa los grandes misterios. El sendero del Tau son varios
caminos. El que recorren los gnósticos, según su fundador, es el
cuarto, para lo cual sus seguidores convierten la existencia en “el
gimnasio psicológico para producir poderes, facultades y virtudes
extraordinarios”. Cumplir esta meta exige “la rigurosa disciplina
esotérica". Lo curioso del caso es que  cuando se entabla conversación
con cualquier gnóstico no son capaces de asomar ninguna grandeza, lo
que indican que sucede únicamente para sus adentros. En tal proceso de
interiorización los gnósticos enseñan que el diablo de las religiones
ortodoxas no existe. Pero anuncian lo que indica su venerable maestro:
“Satanás, Lucifer, el Diablo es  la reflexión de nuestro Ser Íntimo en
nosotros mismos y dentro de nuestra conciencia, aquí y ahora”.
 El potencial peligro del fanatismo radica en que su actuación es
dirigido y organizado por una doctrina. Uno de los símbolos
trascendentales de la gnosis es  la svástica. Samael Aun Weor recoge
varias referencias en su obra “Doctrina secreta de Anahuac”.  No
podemos olvidar el contexto en el que se desarrollan estas teorías que
adquieren realidad en la mentalidad de los adeptos gnósticos y de
manera parecida en otras organziaciones esotéricas. La  palabra
“nahuatl” significa,  según estudia Riffard, en su Diccionario
Esotérico, “ocultarse cubriéndose con algo, disfrazarse, velar”.
Nahulí significa “hechicero” que puede transformarse en varios
animales. Se llama “nagual” al animal cuyo disfraz adopta  un hombre
con un fin mágico o iniciático. No podemos perder de vista esta
función de enmascaramiento y ocultación que practican las sectas. Y
especialmente cuando se hace con un sentido táctico desde la gnosis.
Según estudiosos de las culturas precolombinas “nahuatl” significa
“lengua azteca”. Sucede que el significado ha variado en el sentido
indicado porque ciertas palabras de esa lengua la usan chamanes y
gurús.  Estos maestros aplican determinados ritos para ofrecer
engañosas sanaciones y fraudulentas enseñanzas. Para Víctor Gómez
“Nahuatl” es el símbolo sagrado del Movimiento Cósmico, asociando su
significado a la svástica pues entiende que la cruz gamada es la Cruz
en movimiento, cuyo emblema es INRI. Según la obra de Víctor Gómez,
“Doctrina Secreta de Anahuac”, las iniciales INRI se refieren al
significado “Ignis Natura Renovatur Integram” que quiere decir, según
la traducción del mismo autor “El fuego renueva incesantemente la
naturaleza”.
 La cruz gamada ha sido un signo mágico en muchas culturas. Desde
1908, tal como recuerdan J. Bergier y L. Pauwels, en la obra “El
retorno de los brujos”, tal signo se convierte en un símbolo de la
pureza de sangre, y sobre todo del “conocimiento esotérico revelador”.
Su presencia rige la ley de la destrucción. Las sectas esotéricas para
justificar dicho símbolo en su parafernalia aseguran que si gira hacia
la derecha (estrógira) significa creación, y si gira hacia la
izquierda (levógira) destrucción. Indican, para curarse en salud, que
la svástica nazi comenzó girando hacia la derecha, pero luego por la
ambición de Hitler lo hizo en sentido contrario. Por tal motivo,
explican los esotéricos y teósofos nazis, comenzó venciendo el
ejército nazi en sus contiendas y luego sin embargo perdió
irremediablemente.
 Aunque muchas interpretaciones y sentidos esotéricos parezcan un
dislate  hay que estar atentos a su evolución, pues son creídos
ciegamente por los adeptos. Y más cuando los grupos gnósticos
consideran que su doctrina conduce al sendero de la Luz y es por lo
tanto una doctrina de salvación, válida para ellos y para los demás.
Consideran que la svástica es una cruz mágica. Advierten los maestros
de la gnosis que existen peligros sutiles que el estudiante ignora,
por lo que hacen un llamamiento a “librar sangrientas batallas contra
los tenebrosos, cuyas claves encuentran en el Arcano 18, el cual
representa la luz y la sombra, la magia blanca y la magia negra".
Semejante irracionalidad supone un potencial peligro, que nunca se
sabe  qué puede desencadenar  y cómo. La desconfianza que planteamos
se debe a que no es una irracionalidad aislada, sino en resonancia con
otras muchas, que en un momento determinado se pueden activar en
conjunto con graves repercusiones sociales.
 El fundador de los grupos gnósticos, cuya doctrina es la base del
ideario de todos ellos, explica que la labor de las prácticas y
enseñanzas gnósticas es  que el adepto llegue a ser el super-hombre,
el camino que conduce a tal objetivo está más allá del bien y del mal.
Sobre lo cual escribe  Samael Aun Weor-Víctor Gómez, en su obra “La
Gran Rebelión”: “El mal es peligroso. El bien también es peligroso....
el espantoso camino más allá del bien y del mal es terriblemente
cruel”. A lo cual añade: “Cualquier código de moral  puede detenernos
en la marcha hacia el superhombre.... Dentro del superhombre
resplandece abrasadoramente el Cristo Rojo. El Cristo revolucionario,
el señor de la Gran Rebelión”. Lo cual no sólo incita al neófito a
seguir en el camino de la anulación personal, sino a actuar en la
sociedad cuando sea preciso. Podría suceder sin ningún escrúpulo.
Tales consignas valen para cualquier grupo que se considera  la tabla
de salvación de la humanidad y que decide tomarse la justicia por su
mano. Tal es el derrotero de las sectas en general. Todas ellas tienen
un sentido transcendente de la Historia y se preparan para intervenir
en ella.
 La identificación del individuo con el mundo se hace palpable en los
grupos gnósticos, de manera que  el yo se diluye en la acción sectaria
para la Historia. Víctor Gómez-Samael escribe, clara y taxativamente:
“Cuando disolvemos el yo existe la Revolución Total”. Lo cual es el
objetivo final, materializar el delirio de su fundador, el cual,
previamente, ha convertido en una doctrina. En este sentido es
interesante tener en cuenta lo que afirmó René Genón, en cuanto a algo
que existiera en la imaginación colectiva, es tan interesante como si
respondiera a una realidad concreta. Aunque sea un grupo de personas
nada más, sus planteamientos  se hacen realidad en la vivencia interna
del grupo, por más irreal y absurdo que pueda ser.
 ¿Cuál es el guión que siguen los seguidores de Samael Aun Weor? Un
guión que se convierte para ellos en su destino privado y en el
destino de la Humanidad. La existencia del adepto queda sustituida por
la doctrina, inventada más que ideada por su Maestro, en cuyas
enseñanzas quedan atrapados. El mundo para cualquier fanático es un
escenario, en el que buscan la representación de lo único que da
sentido a su vida: las palabras de su líder. Y como este grupo
sectario de los gnósticos pululan miles y miles en todo el mundo.
Algunos de los cuales han logrado socializar sus desvaríos y entran a
formar parte de la Historia y de la política.
 La sociedad ha perdido la capacidad de reflexionar, ante el aluvión
de noticias, de informaciones a medias y siempre propagandísticas.
Como indica Régis Debray: "Para el hombre postmoderno lo real son los
medios de comunicación y los hechos las imágenes”. Y advierte de que
el ritmo de la Historia real tiene su ritmo y el de nuestras imágenes
otro, lo cual nos podrá deparar más de una sorpresa.  La conciencia
social se ha substituido por una difusa y abstracta opinión pública,
pero que ejerce un empuje sobre la conciencia ciudadana cada vez
mayor. Asistimos al desmantelamiento de un tipo de violencia
tradicional, sin darnos cuenta de que está naciendo otra más brutal,
más, si cabe, sofisticada. Con raíces más hondas en el fanatismo, es
el surgimiento de un nuevo terrorismo y una nueva delincuencia.
Asistimos en silencio a semejante proceso emergente, sin que nos demos
cuenta. Al sufrirlo, entonces, ya será demasiado tarde para prevenir.
Los terrorismos nacionalistas se desvanecen. Los que plantean la lucha
de clases se han ido disolvienbdo: IRA, el terrorismo Corso, la Mafia,
Grapo, Frap, Brigadas Rojas, (Queda ETA como particularidad de la
cuestión vasca) También otras de reacción fascista o amparadas por
instituciones del Estado: OAS, Cristo rey, Gal, skinger y demás bandas
urbanas y violencia callejera grupal en general.  etc. Todo esto se va
convirtiendo en un recuerdo del pasado. Aparece un terrorismo
encubierto, que no tiene unos objetivos concretos ni de ideas, sino de
ruptura de la realidad. Actúa anónimamente. Simula accidentes y
tragedias colectivas. Su objetivo es la anulación de lo real por un
mandato divino o histórico, sin posible solución que no pase por
destruir la realidad. Su nueva manera de actuación fanática es difusa,
descentralizada. Abre sus puertas a gente desquiciada para que actúe
por su cuenta o a grupos que operan en forma de comandos. La nueva
delincuencia se preparan  para actuar mediante guerrillas a la hora de
asaltar una casa, un banco o secuestrar a alguien. La violencia
desenfrenada es un ritual en una nueva era de brutalidad, donde la
acción policial se extiende como una fortaleza. Para mantener la
seguridad merma la libertad individual y la intimidad de los
ciudadanos y ciudadanas. Las nuevas formas de actuación terrorista
recogen las nuevas tecnologías, la nueva mentalidad social, las nuevas
formas de vida, sobre todo lo cual no se ha reflexionado pausadamente,
excepto mediante laboratorios de intelectualidad de consumo, de la que
forman parte de personajes que se convierten en showman de la vida
pública y del espectáculo que hacen de la cultura un castillo de aire,
muy lujoso, pero al que no tiene acceso el pueblo más que como
espectador pasivo. Y es en estos focos de rancia intelectualidad,
donde se ha fabricado la defensa de las sectas como expresión y
ejemplo de la pluralidad y la libertad.
 El despliegue de las sectas, en esta nueva etapa que se avecina, es
primordial, y no se han tomado las precauciones necesarias. Tales
requieren fomentar la cultura, la participación ciudadana y la
resolución limpia de los conflictos. El ejemplo de un  grupo,
aparentemente simple, como los gnósticos nos debe hacer recapacitar.
Otro de los mensajes que creen firmemente los adeptos de la gnosis de
Víctor Gómez, es lo que dejó escrito este visionario: “Los maestros
del círculo consciente de la Humanidad Solar, saben que la Tierra se
transformará... y esa transformación sólo es posible mediante un
gigante sacrificio, mediante un gran holocausto”.  Los tres
significados de la palabra “holocausto” son : “Sacrificio en que se
quemaba a toda la víctima”; “Gran matanza de seres humanos” y “Acto de
abnegación  total que se lleva a cabo por amor”. En el mensaje
gnóstico tal vez se incluyan los tres al mismo tiempo.
 En el desarrollo de las explicaciones de Samael A. Weor, Víctor
Gómez, se recogen textos significativos, en los que podemos leer: “El
número 10 es también la svástica, que se representa  con la cruz
dentro del círculo, símbolo también de la tierra”. Alude en otro
párrafo que el círculo es la Rueda del Destino y al 10 una referencia
cabalística  para significar “Centro Vital”. Con estas claves preparan
su actuación: “Sólo una revolución puede salvarnos del Abismo”. Los
seguidores de la gnosis convierten sus enseñanzas en algo trágico,
cuyo desenlace es el drama para el que se preparan, lo que consiste en
disolver el yo, pero no sólo el de los adeptos, sino el de todo aquel
que se quiera salvar. Al respecto afirma Víctor Gómez, Samael Aun
Weor: “Ahora  comprenderán ustedes cuál es nuestra labor. Se necesita
formar un núcleo de gente selecta que sirva de base para la futura
Sexta Raza. De ahí la intensa labor de Misionero, porque son ellos los
que deben organizar el Ejército de Salvación Mundial, antes de la gran
catástrofe”. Promete a sus seguidores: “El pueblo selecto será llevado
a un lugar secreto del pacífico, una isla. Desde allí podremos ver la
gran tragedia”.  En la obra “La gran tragedia” se explica la
grandiosidad del misionero gnóstico, pues la humanidad está sentada
sobre un polvorín que en cualquier momento puede explotar. Asegura el
autor de su peculiar gnosis: “La civilización actual será quemada”.
Advierte que es algo que saben los gobiernos, pero que censuran tal
información para evitar la psicosis colectiva. Al mismo tiempo vive
satisfactoriamente  que suceda la gran tragedia pues: “Habrá
desaparecido para siempre esta perversa civilización de víboras”.  Los
grupos gnósticos enlazan el análisis racista, basado en las
diferencias de razas sobre todo desde un punto de vista espiritual,
con los movimientos apocalípticos. En la obra “La Pistis Sophía
develada", el promotor de estos grupos escribe: “Esta es la gnosis, el
Misterio Crístico, la Doctrina Fundamental que resplandecerá
gloriosamente en la futura sexta raza, después de la gran catástrofe
que se avecina”.
 La Edad de Oro que preconizan los misioneros gnósticos, está
determinada por un la supremacía de una sexta raza, la Raza Raíz que
llaman. Se preparan en este sentido para una nueva civilización y una
nueva cultura. Desde hace años han cumplido la estrategia de su
fundador: “Viajar a Francia, Inglaterra y todos los países europeos
para hacer la labor gnóstica... Nos situaremos en Japón para iniciar
la labor en el continente asiático”. La condición que exige a sus
seguidores es la del fanatismo ciego, la muerte del ego. Lo cual
permite asociar el símbolo de la svástica con el desarrollo de la
humanidad, en función del  progreso de las razas. Algo frecuente en
los análisis tesóficos y sectas esotéricas.  Según Samel Aun Weor,
Víctor Gómez: “Cualquier raza de humanoides sirve para el experimento
solar. Cuando una raza se torna demasiado lunar, mecanicista y
materialista, el sol la destruye porque ya no sirve para su
experimento. Tal es el caso de la actual Raza Aria. Ésta se tornó
grosera, atea, espantosamente materialista; motivo por el que será
destruida en el “katún” trece de los mayas. Sin embargo antes de la
gran catástrofe que se avecina, el sol ha obtenido una pequeñísima
cosecha de hombres solares... La Raza Aria ha llegado al maximum de la
degradación y será destruida”. El análisis fundamentado en las razas y
las esperanzas de futuro puestas en la violencia y en un trágico
desenlace de la humanidad orienta la conducta de loa adeptos a la
gnosis. Aunque los seguidores de Víctor Gómez-Samael, en un principio,
no ejerzan acciones violentas  encajan su doctrina con procesos
totalitarios y convierten las acciones armadas en una especie de
destino, y como tal irremediable. Acompañan al terrorismo, a las
catástrofes y guerras. La conclusión a la que llegan los grupos
gnósticos , en boca de su Maestro es: “Ya no tenemos más esperanza que
el incendio universal”. Pero advierte: “Antes de la gran catástrofe se
multiplicarán las guerras, el hambre, las enfermedades y horribles
holocaustos atómicos destruirán esta perversa civilización de
víboras”.  ¡Ojo! con lo que esta mentalidad prepara, aunque no todos
los que la fomentan ejecuten estas acciones ni  participen
directamente en ellas. Lo cual va acompañado de una teoría racial,
cuya esencia consiste en que los fanáticos se autoconsideran los
elegidos: “La futura Raza vivirá en nuevos continentes, porque los
actuales quedarán en el fondo de los océanos”.
 En la obra “Glosario Gnóstico”, su autor expone que el número 5 es el
número de la guerra, que simboliza la Quinta Raza. Sobre lo que
indica: “Definir estos cinco aspectos es indispensable para cada uno
de nuestros estudiantes”, lo cual relaciona con las cinco iniciaciones
de Misterios Mayores que, presuntamente, asocia con la masonería
oculta. En el conjunto doctrinario que forman las obras de Víctor-
Samael, se define la autorrealización retomando frases bíblicas e
interpretando su sentido en el de ser un seguimiento incondicional a
él, Samael: “Niéguese a sí mismo y sígame”. Seguir al fundador de los
grupos gnósticos exige la revolución de la conciencia, que consiste en
morir, nacer y sacrificio, lo que de alguna manera podemos entender
como las fases del lavado de cerebro, sobre lo que hemos recogido
varios datos anteriormente. Autorrealizarse, dentro de las sectas
gnósticas de hoy en día, significa según el fundador de todas ellas
“estar dispuesto a renunciar a todo, riquezas, paz, honores...”. A lo
que añade algo preocupante: “debe dar (el adepto) su misma sangre”.
Mensajes que deben ser atendidos por sus consecuencias. Sobre todo
cuando hace un planteamiento maximalista, que exige un razonamiento de
los miembros de la gnosis, por cuanto la revolución que plantea es un
cambio de realidad, cambio que lleva a imponer unos principios
irracionales y absurdos. Define Samael A. Weor, Víctor Gómez, la
misión final como “revolucionarnos contra el Cosmos, contra la
naturaleza, contra todo y así fabricamos cuerpos solares y encarnamos
al real Ser”.  Lo que en un principio vimos tiene unas repercusiones
psicológicas, que afectan a los miembros de los grupos gnósticos,
tiene una proyección social que no es baladí.  Pensemos que en la
apreciación delirante de la realidad, Víctor Gómez, Samael, considera
que quien sigue sus pasos toman el camino de la derecha, y quienes no
lo hacen, afirma literalmente: “se convierten en seres diabólicos”. Lo
cual desde un punto de vista espiritual trastoca, en una inversión de
valores, el pensamiento en la incoherencia más absoluta. Afirma que la
Serpiente es un símbolo esotérico de la Sabiduría y del conocimiento
oculto, símbolo de todos los dioses santos, entre los que cita a
Jesús, Dante, Buddha, Zoroastro, Serapis y Hermes. Esto es creíble
solamente si alguien sigue las enseñanzas que adoctrinan según una
fórmula que indica con claridad el aislamiento del intelecto y la
transmutación que supone la programación mental para llegar a ser un
adepto “Si un Hombre Solar quiere convertirse en un hombre galáctico,
necesitará inevitablemente crearse una galaxia psicológica dentro de
sí mismo”, algo que Víctor Gómez-Samael escribe en su obra “Glosario
Gnóstico”. Se ha creado una expectación  en diversas sectas, sobre la
llegada del homo galacticus. Lo cual implica una acción sobre el
sujeto y la sociedad.
 La fundamentación teórica sobre el racismo aparece en  la teoría de
los grupos gnósticos amparándose en explicaciones de su fundador,
quien desprecia y degrada al hombre actual, al cual es necesario
eliminar: “Esta raza que ahora vive sobre la faz de la Tierra, es el
resultado de la mezcla fatal de hombres y bestias”. De lo cual deducen
los maestros de los grupos gnósticos lo que afirma su venerable
maestro: “Incuestionablemente, se hace necesario crear al hombre. El
animal intelectual no es el hombre”. Para ello propone Víctor Gómez-
Samael poner en marcha “el don de Kriyaskakti", que consiste en:
“Excluir el orgasmo, el espasmo animal y el derrame seminal de las
bestias e intelectuales: la eyaculación seminal es exclusivamente
animal, jamás humana. Evitando la eyaculación seminal se logra la
creación humana dentro de nosotros”. Lo que quiere decir que la
categoría de “ser humano” la tienen , para los gnósticos, únicamente
ellos.
 El peligro de estas consignas y que crezcan dentro de nuestra
sociedad es que, tal como indica Howard en su obra “La conspiración
oculta”, las sectas se transformen en una especie de sociedades
secretas, “capaces de influir en los gobiernos mediante presiones
incontroladas y en la que sus miembros incitan al asesinato a través
de diversas organizaciones en las que influyen y si fuera preciso
organizar una matanza”.  En este sentido recojo la inquietud de  Jean
Vernette, cuando afirma: “¿No será la Nueva Era el IV Reich? Aunque
no todos los hijos de Acuario sean nazis y muy pocos estén al
corriente de la naturaleza real del movimiento en el que actúan, las
similitudes son preocupantes”.  Así mismo T. Ranvenscrof estudia cómo
en Alemania antes de la eclosión del nazismo nadie prestó atención  al
sentido esotérico y religioso que se proyectaba en la sociedad desde
esta fuerza política minoritaria.
 Con el emblema de la svástica, como símbolo esotérico, se asociaron
en Bruselas en 1975 diversas organizaciones neonazis, bajo el nombre
secreto de "Los Polares", según las investigaciones de Jean-Paul
Bourre: “Todo participa del mismo plan de ación tanto oculto como
social”, en lo cual se preparan fanáticos esperando el día y la hora
“queridas por los dioses”. Para ampliar su campo de acción esta red
acompaña a otras formadas en la fijación de una cruzada contra
Occidente. Se coordinan en una asociación de enlace llamada "Orden
Verde". Lo que incluye desde organizaciones integristas islámicas a
grupos esotéricos como la Fraternidad Céltica, el Orden Ario, Hijos
del Fuego y demás. El mensaje y  lenguaje que utilizan es coincidente
con el de las sectas. Los diseñadores de estos montajes advierten,
según algunos escritos que recoge J.P. Bourre: “El hombre galáctico
sólo se puede hacerse por una intensa preparación, tanto social como
mágica. Desde aquí se toma el poder político”. Esta amenaza de lo
irracional se puede comprobar en los textos y manuales de las sectas.
Los gnósticos son un ejemplo más, entre otros.
 El llamamiento de Víctor Gómez, conocido dentro de su secta como
Samael Aun Weor, no puede ser más claro respecto a lo que venimos
comentando. Lo hace en el libro “Misterio mayores”: “El poderoso
Movimiento Gnóstico Revolucionario Universal avanza victorioso en
todos los frentes de batalla, y ya nada ni nadie podrá detenernos en
nuestra marcha luminosa y triunfal. Nuestro jefe es nuestro Señor
Cristo Jesús, quien mora en el Sámbhala del Tíbet con el mismo cuerpo
resucitado de entre los muertos. Con él moran otros maestros cuyos
cuerpos son hijos de la resurrección. Nosotros somos los inciadores de
la Nueva Era Acuario. En la Nueva Era estableceremos sobre la tierra
gobiernos gnósticos y entonces desaparecerán las fronteras”. Este es
el drama con el que nos amenaza un hombre que empezó estudiando
teosofía y a los dieciséis años ya dictaba conferencias. Su diploma de
teósofo se lo dio Jinaradasa, ilustre presidente, por aquel entonces,
de la Sociedad Teosófica.  De la misma escuela brotó el fundador de
Nueva Acrópolis, Jorge Ángel Livraga Rizzi, al que se conoció en su
secta como JAL, pues no se podía pronunciar su nombre.  Y de la
Sociedad Teosófica surgen muchos grupos esotéricos, pues su doctrina
da amparo a los delirios más estrambóticos que podamos imaginar.
Delirios de grandeza, de persecución, mesiánicos, apocalípticos que
adquieren cierta “lógica” en la incoherencia del esoterismo. Vemos en
la gnosis de Samael Aun Weor-Víctor Gómez un claro ejemplo, lo cual
hemos analizado exponiendo sus textos y viendo las circunstancias y el
modo en que se aplican sus enseñanzas.
 Para los sectarios su idea sobrenatural constituye su realidad.
Cuando hablamos de lo real indicamos la construcción social de la
realidad, en los valores y practicas de la tolerancia, de las
relaciones humanas. Desde análisis ideológicos se ha querido hacer de
la realidad un objeto, un instrumento para colocar un ideal. Ideales
que se han desmoronado al ser aplicados por encima de las personas.
Este desencanto le lleva a comentar a Régis Debray, en su obra
“Alabados sean nuestros señores”, tras el desencanto de su lucha: “Sed
realista, creed en los símbolos. No creáis en lo real como hice yo.
Preocupado por lo verdadero todo fue falso. No confiéis en la razón,
en los hechos, en el fondo de las cosas. Lo real es una categoría
técnica”. Este desmoronamiento de las ilusiones transformadoras exigen
un análisis para saber cómo actuar en la nueva realidad. El problema
es que ese vacío de ideales lo ocupan muchas sectas, las cuales no
imponen su realidad a los sujetos, anulan la individualidad, eliminan
la subjetividad de la conciencia personal. Es por ello que la sociedad
y las personas deben aprender a razonar, a tomar decisiones
colectivas, abrir pautas  de participación en todos los ámbitos de la
vida. Precisamente para actuar sobre las consecuencias de nuestras
acciones.  De esta manera se va a desarrollar la cultura política,
científica, religiosa, que hoy brilla por su ausencia de manera
general. La gente se esconde, no quiere saber nada y tal desgana
social, tal pasar de todo y una actitud de indiferencia ante casi todo
permite que los grupos de fanáticos tengan más impulso, más fuerza en
su actividad. Entonces la realidad no  será lo que se construya
socialmente, sino lo que defina algún modelo totalitario, que impondrá
su obra definida por una visión del orden y sobre cómo ha de vivirse,
sin posibilidad de elección. O lo que es peor, eligiendo, como sucede
en las sectas, lo que quiera el líder. Por eso, como indica Debray,
“el peligro del sectarismo es cuando el a priori mata el a
posteriori”.
 El fanatismo sitúa a los adeptos en un estado de psicología límite.
La emocionalidad queda a flor de piel. Su pensamiento queda encerrado
en una doctrina psicológica que no le permite pensar de otra manera a
como lo hace. Vive con una permanente tensión obsesiva que le hace
renegar de todo lo que sea externo a la secta, sean ideas, opiniones,
modos de comportamiento. Vive esta experiencia gratificantemente.
Ataca a lo que queda fuera de su ideal, por lo que la lucha de las
sectas es una lucha contra la realidad, da lo mismo que sea una
realidad comunista, capitalista, democrática, materialistas, judíos,
estos apellidos son excusas. Los principios de una secta, como los de
cualquier modelo totalitario, se meten en la cabeza de los adeptos o
súbditos mediante una intervención técnica de enredo psicológico, con
la aplicación metódica y sistemática de manipulaciones argumentales y
emocionales, que interfieren la voluntad y el pensamiento de las
personas atrapadas en dicha dinámica.
 Una imagen vale más que mil palabras. Lo que lo que venimos diciendo
puede comprobarse en una serie de textos de Samael Aun Weor, Víctor
Gómez: “Y aunque se espanten los débiles y los cobardes, es urgente
decir que el camino que conduce a los valientes a la Auto-Realización
Íntima es espantosamente revolucionario y terriblemente peligros.
Necesitamos levantarnos en armas contra la naturaleza, contra el
cosmos, contra la mundanidad, contra sí mismos, contra todo, contra
todos, cueste lo que cueste. Este es el camino de la revolución
Cósmica. Esta es la senda difícil, la vía que tanto odian los perverso
de la raza lunar. El camino opuesto a la vida común y corriente de
todos los días. Se basa en otros principios y está sometido a otras
leyes, en esto consiste su poder y significado. La vida corriente, la
vida rutinaria... conduce a los seres a los Mundos Infiernos... Lo
normal, lo natural es que la raza de Adam sirva de alimento a las
entrañas del organismo planetario en que vivimos. Lo raro , lo
extraño , lo difícil es que alguien se salve, que alguien entre en el
Reino... El muy muy sagrado Sol absoluto envía periódicamente a este
valle de lágrimas a los Avataras, a los Salvadores”.
 Tras advertir reiteradamente, Samael Aun Weor-Víctor, que el reino de
los cielos sólo puede ser conquistado por la violencia y la rebeldía,
escribe: “Yo, Aun Weor, el poderoso y hierofante de los misterios
egipcios iniciaré la Edada Acuario, aunque tenga que convertirse la
Tierra en un gigantesco cementerio... El cielo será tomado por asalto
porque el cielo es de los valientes. .. El gnóstico envuelto en la
coraza de acero de carácter, empuña la espada de la voluntad y como un
guerrero terrible se lanza a la batalla a tomarse el cielo por
asalto”. En esta teoría se preparan miles de adeptos que viven  dentro
de nuestra sociedad. Son enfermeras, maestros y maestras de colegios
públicos, empresarios, azafatas, dependientes... personas en cuya
cabeza hay un plan, que no sabemos cuando se activará, pero nada se
hace por desactivarlo, excepto las familias afectadas que quieren que
cada una de sus allegados, captados por alguna secta, vuelvan a ser
quienes eran antes de ser manipulados, para que sea libre de pensar lo
que quiera y para que se comporten como mejor les parezca, pero sin
ser programados, sin estar condicionados por una doctrina que afecta
su mente y personalidad como resorte de su psicología, la cual ha
sufrido un lavado de cerebro. Sin este mecanismo ningún adepto habría
aceptado jamás como Verdad Absoluta una serie de mensajes delirantes e
irracionales.
 Para las sectas el fin justifica los medios y elimina la razón como
elemento de análisis. Los líderes espantan cualquier crítica, hacen
acusaciones tremendistas a quienes descubren su doctrina, a quienes
analizan la falsedad de su fe y los métodos de captación. Nada más
lejos de la verdad sobre sus adjetivaciones, pero son creídas por los
adeptos, que quedan convencidos con palabras grandilocuentes. Desvelar
los textos de una secta es imprescindible para que se sepa qué es lo
que mantienen en su escondite. Mucho más que la información
sensacionalista sobre abusos sexuales, estafas económicas,
levantamiento de herencias, fraudes fiscales, etc. A los adeptos nunca
se les ha advertido de lo que iban a creer al asistir a unas
conferencias gratuitas, a unos cursos, a unas practicas aparentemente
inocentes de yoga u otras actividades. A la sociedad tampoco se le
informa de las pretensiones sectarias, que puede acabar afectando al
conjunto de la población. Esperamos que esta obra sirva para tal
finalidad. Para ello hemos querido evitar toda exageración, todo tipo
de sensacionalismo. Hemos recogido textos originales, que bastante
espectacular es. Explicamos las consecuencias y el contexto en el que
se resuelve el desenlace de una doctrina.
 La táctica de las sectas, en el caso concreto de los grupos gnósticos
queda patente, consiste en descalificar a las personas que informan, a
desacreditarles como ciudadanos y ciudadanas, con un solo objetivo: no
discutir las ideas de los demás y, por ende, tampoco las suyas
propias. Se evita la argumentación, para seguir militando sin pensar.
Es lo único que pedimos, (a quienes participan en los grupos gnósticos
y otras asociaciones o religiones del estilo, a sus familiares y a la
mayoría de las personas que se muestran indiferentes a este tema) que
se piense sobre lo  que hemos presentado. La respuesta del líder ya
está escrita: “Debemos advertir a los estudiantes gnósticos que el
filtro más peligroso que usan los tenebrosos para sacar al estudiante
de la Senda del Filo de la navaja es el intelecto. Para invitarnos a
la eyaculación seminal o para desviarnos haciéndonos ver escuelas,
teorías, sectas... No hay que olvidar que los hombres engañados adoran
a la Gran Bestia”. Ante semejante discurso no hay palabras, pues son
rechazadas de antemano. Tan sólo queda preguntar al adepto ¿en qué te
basas para pensar que las palabras de Samael AunWeor- Víctor Gómez son
la verdad? ¿Por qué no compruebas por ti mismo lo que te han enseñado
y lo analizas, aunque sea para llegar a las mismas conclusiones? Pero,
piénsalas por ti mismo.

11 DE SEPTIEMBRE DE 2001
 La fecha del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono, en
EE.UU., ha marcado un antes y un después en la historia moderna. Hay
muchos procesos que se conjugan en el conflicto suscitado desde
entones, pero el que nos interesa se refiere a la relevancia que
adquiere a partir de ese instante el problema del fanatismo. Se habla
del fanatismo como inspirador de la violencia de una manera mucho más
clara que anteriormente, pero se sigue cayendo en el error de
pretender erradicar los atentados sin abordar el fanatismo en sí
mismo. En la Conferencia sobre Consolidación Democrática, celebrada en
Madrid, 26-X-2001, han participado 33 jefes y ex-jefes de Estado de
diversos países del mundo. Se ha disertado sobre la oscuridad del
fanatismo y su voluntad de expansión, pero se analiza sólo aquel que
recurre, en su fase final, a la violencia, cuando ésta es una pequeña
parte del proceso de fanatización. El resto de la mentalidad fanática
actúa impunemente sin que se den pautas culturales y políticas para
frenar su despliegue y evitar sus consecuencias. Se ha reconocido que
el mayor enemigo de los procesos de transiciones sociales y políticas
a modelos democráticos es el fanático. Aquel mismo día, en EE.UU., se
firmó la Ley Antiterrorista para actuar fuera y dentro del país. Los
últimos informes del FBI indican que el ataque con ántrax se  produce
desde el interior de sus fronteras, lo que ha afectado al Senado, la
Casa Blanca, las oficinas de la CIA y otros lugares.
 Se han hecho muchas interpretaciones sobre la cifra 11, como clave
críptica del atentado. La verdad es que son bastante rebuscadas y
absurdas. Sucede que el simbolismo de los actos es algo que
caracteriza al fanatismo. Pero hacer elucubraciones a toro pasado es
una argucia inútil.  Determinadas fechas suponen más bien
coincidencias arquetípicas, aunque no es descartable un hilo conductor
entre la elección del momento, como seña de un destino y las teorías
extravagantes del esoterismo, en cuyo fondo se puede encontrar una
parte del fanatismo moderno. Hay determinados datos históricos que
confluyen en lo sucedido. Es el resultado del proceso evolutivo del
fanatismo islámico que vamos a analizar seguidamente. Cierto es que
hemos ampliado este capítulo del libro, ante un dato que dejamos a un
lado, como dato anecdótico, pero que ante la coincidencia y
sincronismo teórico en los textos de  Samael Aun Weor, Víctor Gómez,
con lo sucedido el día 11 adquiere cierto interés, aunque sólo sea
como una coincidencia casual, porque no deja de ser una interpretación
creída en las filas de la gnosis, como un elemento de integración en
la realidad de los mensajes que enseñan los misioneros de los grupos
gnósticos. La nueva realidad que se avecina se refuerza con la
interacción del fanatismo. En esta mentalidad se coordina, de manera
espontánea, las expectativas del terror, con la mentalidad sectaria en
general.
 Algunas de las diversas interpretaciones sobre las que se ha
elucubrado son: En la fecha del 11 de Septiembre de 2001, habían
transcurrido 254 días, desde comienzos del año, 2+5+4=11, y restaban
111 días para que finalizase el susodicho. El nombre de New York City,
tiene 11 letras, lo mismo que George W. Bush y también las palabras
Afghanistan y que The Pentagon. Las formas de las torres, una al lado
de la otra, es la figura del número 11.  Desde luego son
interpretaciones absurdas y que asocian datos artificialmente. En caso
de ser otra fecha y, por ende,  otro número, habría otras “claves”,
que nada tienen que ver en la relaciónb causa-efecto.
 Desde un punto de vista histórico hay dos fechas relacionadas con el
11 de Septiembre, que pueden ser consideradas simbólicas o al menos
referenciales, y sobre las cuales nada se ha dicho. La primera fecha a
la que hacemos referencia es al 11 de Septiembre de 1971, cuando se
aprueba en Egipto, tras la muerte de Nasser, una Constitución que
tiene como religión oficial el Islam.  En aquel momento se diseña un
progreso en el que la modernidad se une a la tradición musulmana. La
otra es el 11 de Septiembre de 1948, cuando muere Muhammad Alí Jinnah,
líder de la Liga Musulmana india, siendo el padre fundador de
Pakistán, que crea esta nación separada del Estado de la India para
los musulmanes indios. Es venerado desde entonces, este personaje,
como Gran Líder, Qaid-hi Azam. No obstante cualquier asociación de
cifras son encasillamientos forzados, al menos en un principio.
 Lo que deberemos de observar es, sin embargo,  el contenido
doctrinario sobre el que se asienta el guión con el que actúa el
fanatismo islámico, y especialmente el papel protagonista que
desarrollan los miembros de la red Al Qaeda, La Base.  Hay un poso
común de mentalidad fanática en cualquier secta u organización con
actitudes extremas o idearios delirantes.  Semejantes coincidencias de
fechas no se hubieran tenido en cuenta en este trabajo, de no ser
porque llama la atención, en principio, como referencia casual, pero
que forma parte de los manuales esotéricos y que encaja con lo
sucedido el 11-S. La comprensión del fanatismo exige no solamente
pensar lo que se deduce de la razón y lo que se comprueba con los
datos, sino que es imprescindible averiguar cómo y qué piensan los
fanáticos.  Leamos una cita textual de Samael Aun Weor, Víctor Gómez:
“El número 11 consta de dos unidades que Henri Kunrath traduce en
estas dos palabras: COAGULA SOLVE. Necesitamos acumular Fuego Sagrado
y luego aprender a proyectarlo”. Sobre lo cual desarrolla su doctrina
sobre la anulación del yo, mediante la practica sexual que hemos
estudiado: “conexión del membrum virile con el genitalia muerielis,
quietud del membrum virile y del genitalia murielis, de cuando en
cuando suave el movimiento”. El número 11 también es el que Alexis
Crowley asume como número propicio dentro de su esquema de destruir la
actual civilización.
 Según estudia la doctrina de los grupos gnósticos “el Arcano 11 es el
trabajo con el fuego, con la fuerza del amor”. El objetivo de la lucha
gnóstica es textualmente: “convertirnos en llamas vivientes”. Insiste
el fundador en que la persuasión tiene más poder que la violencia,
algo que sirve para propagar su mentalidad, como si el proselitismo
que exigen a los adeptos se tratase de una guerra contra el mundo. El
problema grave es que se unan los acontecimientos del terrorismo
fundamentalista de la cultura del Islam, con la proyección social de
los textos gnósticos, o de cualquier otra secta del estilo, a la
realidad. Algo que puede suceder: “Las criaturas del fuego se
conquistan con la espada”. Lo cual, puede argüirse, se trata de una
metáfora. Como tal dependerá de lo que entienda el líder de turno u
otros que  formen diversas facciones, como ya de hecho sucede. Los
unos a los otros se acusan de ser fanáticos, y los otros a los unos de
no hacer nada. En cualquier caso la mentalidad fanática se desarrolla
de muchas maneras y con muchas facetas, para ocupar lo más posible en
la realidad, a la que quiere y necesita desplazar.
 La explicación que ofrecen los grupos gnósticos, en los cursos más
avanzados a los que hemos tenido acceso, es que  el número 11 se
descompone kabalísticamente en 1+1=2, lo que representa: “hombre-
mujer. El Fuego”. Significando el Arcano 11 “Haz tu deber”. El cual
es  para el adepto, ni más ni menos que, obedecer la doctrina que se
le ha inculcado. De esta manera su acción viene representada en el
imaginario de la gnosis de Samael de la siguiente manera: “Una bella
mujer abre con sus manos las fauces  de un león furioso”.  Víctor
Gómez, Samael, insiste mucho, en su obra “Tarot y Kábala”, en las
claves de la Kábala de Predicción. Es algo que grupos fundamentalistas
islámicos occidentalizados han estudiado, para conocer las claves del
enemigo a batir: los judíos, a quienes los musulmanes integristas
consideran  enemigos a muerte. Hay una especia de Kábala esotérica,
con cuyas claves y entresijos funcionan muchas sectas y que su estudio
se extiende en sectores antijudíos, para usar las armas del enemigo
contra él.
 Al estudiar el fenómeno del fanatismo no podemos caer en la
resolución del problema con una demostración de que es mentira lo que
dicen, o que las doctrinas en las que se basan carecen de base
histórica y fundamentos lógicos. Tal es el punto de partida. Lo que
tenemos que hacer es comprender cómo creen que sucede el desarrollo de
la realidad, para ellos, y cómo utilizan los acontecimientos, sus
creencias y conocimientos, para realizar su ideal. Muchos estudiosos
del fanatismo acaban concluyendo que lo que afirma una teoría sectaria
es una tontería y, más o menos, que quien se lo crea es tonto o tiene
algún problema. Tal actitud ha retrasado mucho el análisis de este
fenómeno, tan antiguo como la humanidad, pero que en la actualidad ha
adquirido un protagonismo esencial. Esas “tonterías” producen estragos
en familias de afectados por las sectas y llevan a muchos seguidores a
ser dirigidos por una organización, sin dejar de ser personas
sociables, inteligentes, con una buena posición social y económica, y
también sin todas estas cualidades. Hay de todo. Para una secta o
grupo fanático todos los adeptos le valen, pues a cada cual le coloca
en un papel determinado para que cumpla una función útil de cara a
lograr los objetivos.
 Según el diccionario “Expresiones y frases latinas”, de Víctor-José
Herrero LLorente, “Solve et coagula” significa: “Disuelve y coagula.
Famoso principio  o lema alquímico que se representa con una doble
espiral ~”. La frase del fundador de los grupos autodenominados
gnósticos invierte los términos en la traducción que hacen los
estrategas de la gnosis: “disolver para coagular”. Diversos autores
que estudian el esoterismo, como forma de pensamiento que distorsiona
la razón, explican que “solve” se refiere a disgregar la civilización,
mientras que “coagula” es construir sobre sus ruinas. Pensemos que los
efectos de los atentados no son sólo el suceso, sino su repercusión
económica, social y psicológica de toda una población, cuyos efectos
crecen con el paso del tiempo, lo que además se refuerza con nuevos
actos de terror y una interpretación apocalíptica de la guerra
iniciada posteriormente.
 Para los esotéricos, según el diccionario de símbolos de Cirlot, “el
sistema de los números no son expresiones meramente cuantitativas, son
ideas-fuerza, con una caracterización cada uno de ellos”. Los místicos
del Islam distinguen entre la unidad y el uno. La unidad es símbolo de
la divinidad, el uno la luz. El dos 1+1=2, se entiende en numerología,
tal como lo recoge el diccionario indicado, como “magna mater”, la
Gran Madre, lo que nos lleva a indicar una referencia a “la madre de
todas las batallas”, al referirse a un acto de guerra contra Occidente
y en especial contra EE.UU.. Aunque sea como asociación de ideas hay
una continuidad de los atentados con lo que fue denominada la guerra
del Golfo, contra Irak. Desde el mundo musulmán integrista fue una
guerra santa. El 11 es también el número de la dualidad, el bien y el
mal, el número del conflicto. Analizaremos más adelante la pautas
históricas que llevan a estos contenidos, al menos a tenerlos en
cierta consideración, por lo menos como hipótesis. No obstante
remarcamos que esta asociación de ideas y de datos son falsos
razonamientos. Pero si los recogemos es porque intervienen en la
mentalidad fanática, aunque de manera muy variada.
 El Once como tal se traduce también como “número de conflicto y del
martirio”, lo cual coincide con lo sucedido aquel 11-S. Según
Schneider, cuenta Cirlot, corresponde a la inversión y a la antítesis,
asociándose al dos, por la suma que interpreta las claves de la
numerología. Esto puede parecer una bobada, pero es una realidad que
se hace certeza incuestionable para quien se lo cree. Los adeptos van
a actuar en consecuencia y, sobre todo, van a interpretar bajo
semejante prisma los acontecimientos. Es necesario para comprender el
fanatismo ponernos en su mentalidad, en su punto de vista, de otra
manera se desprecia como una chorrada, como una locura, y tal es su
mejor disfraz para intervenir en acontecimientos o en intensificar un
tipo de mentalidad sin que nadie repare en sus promotores y
promulgadores. La única manera de desactivar el fanatismo es
comprenderlo.
 Debemos tener en cuenta varios aspectos sobre los hechos del 11-S.
Por un lado la personalidad de la figura del líder que representa
aquel acontecimiento, sobre quien gira una operación militar mundial,
de búsqueda y captura, Ussama Bin Laden. Por otra parte hay un
contexto histórico, al que vamos a hacer referencia solamente en
cuanto aspecto del fanatismo, que es lo que nos incumbe en la presente
exposición. Pensemos que los ejércitos de los Estados de la Alianza
Internacional no luchan contra otro ejército de soldados. La
mentalidad bélica espera que al mostrar la potencia militar al
enemigo, éste opte por la rendición. Entre los talibanes y las fuerzas
musulmanas que se pertrechan en la lucha combaten fanáticos armados,
la lógica militar no les afecta. La mayor amenaza con la que cuenta un
ejército es matar al soldado o a la población a la que representa y
defiende. Esto, al obsesionado con su dios o su idea, no le importa.
Por otra parte en esta guerra hay otro factor que no se está teniendo
en cuenta, y es la otra parte de fanáticos sin armas, que también
luchan, de muchas formas y maneras. Entre otras en la formación de
"opinión pública". Este fanatismo está desparramado en muchas
doctrinas y situaciones que no son exclusivamente árabes o islámicas.
Y a tales concepciones doctrinarias poco las afectan los medios de
comunicación.
 Las características de todos los fanáticos y fanatismos son
similares. Cambian las doctrinas, los objetivos y maneras de actuar,
pero la actitud y  la vivencia de lo irracional son similares. Esta
condición de la psicología humana entra nuevamente en acción en la
Historia de la Humanidad tras los atentados contra las Torres Gemelas
y el Pentágono en EE.UU.. La respuesta del gobierno estadounidense y
sus aliados refuerza dicho fanatismo y lo está activando cada vez en
más núcleos islámicos. La violencia, y cuanto más estrepitosa y
cruenta sea la respuesta más aún. Es el caldo de cultivo ideal para el
fanatismo, para ver realizadas sus predicciones y visualizar al
enemigo como el mal de todos los males del mundo. Se podrá vencer a la
parte más activa del fanatismo musulmán, pero surgirán otros núcleos,
cada vez más difíciles de detectar y más crueles. La sociedad
occidental se enfrenta a una dimensión histórica y psicológica muy
diferente respecto a aquello para lo que está preparada. Se trata de
algo cualitativamente diferente.  Primero se enfrenta a una forma de
vida que no tiene miedo a la muerte, que  hace de la pobreza un foco
de rebelión y un escudo frente a cualquier intromisión. En la guerra
que se desata entre EE.UU. y sus aliados contra Afganistán luchan las
potencias más poderosas del mundo y muchos países ricos de la Tierra
contra el más pobre. Se rompen los parámetros normales de la guerra.
Además los servicios de inteligencia occidentales y estadounidense no
pueden infiltrar a nadie en las filas enemigas, no pudieron durante
años, porque no encuentran a ningún agente o persona capaz de meterse
en un ambiente en el que no pueden mantener relaciones con mujeres y
se come malamente. Sin embargo esta manera de existir estimula y
engrandece al fanático estudioso del Corán.  No se puede entender el
fanatismo sin abordar el fenómeno de las sectas, ni a éstas sin
contemplar como problema social de primer orden el fanatismo, pero
todos los fanatismos.
 La figura de Bin Laden se convierte en el transcurrir de los días en
un héroe del islam, una imagen que sirve de referencia a los
extremistas musulmanes. Sobre el circulan cientos de leyendas que le
mitifican por un lado y por otra le deploran como estadista frío,
cruel y obnubilado por su peculiar interpretación de la fe. Compañeros
suyos en las batallas contra las tropas Soviéticas, cuando invadieron
Afganistán, cuentan que era un hombre tranquilo. Que llamó la atención
que siendo inmensamente rico fuera al frente de guerra. Cuando fue
comandante le daban arrebatos de furia contra el enemigo, hasta el
punto de llamarle “loco furioso”, según cuentan compañeros suyos en
aquellos momentos.  De cara a sus acólitos se comporta con suma
tranquilidad, es pausado, con toques de carácter nostálgico dulce y
apacible. Esta doble manera de ser sucede también en la exigencia de
cometer trágicos y masivos atentados, en los que mueren cientos, miles
de personas inocentes sin perturbarse y preparando tales acciones con
una absoluta frialdad. A la vez, cuando reza muchas veces llora y se
muestra con sus gentes piadoso y compasivo. Es una muestra de la doble
personalidad de los fanáticos que son de una manera hacia dentro de su
fanatismo y de muy diferente manera y condición hacia afuera.
 En periodo que luchó directamente en el campo de batalla  de
Afganistán, contra las tropas de la Unión Soviética, se sintió llamado
a algo, se vio como un ser especial. Semejante episodio es similar al
que vivió Hitler en la I Guerra Mundial, y muy parecido a varios
líderes de sectas, que en campañas bélicas, el caso del reverendo Moon
en la guerra de Corea, o en situaciones de especial tensión y
acontecimientos determinados, se sienten llamados, se ven como seres
especiales, con tal intensidad y certeza que se lo creen. Esta
sensación es frecuente, quizás como mecanismo psíquico de defensa y
supervivencia, en circunstancias límites. El problema es que tal
imagen psicológica de uno mismo se fije en la mente de quien la
experimenta y derive en delirios mesiánicos. Circunstancias que
suceden en la vida normal, ante una separación matrimonial, la muerte
de un hijo o hija, quedarse en paro y romper con el ambiente social,
etc. Ese verse algo diferente pero superior a los demás induce a
considerar que la secta, en la que merodea casualmente, es algo que es
para él, para vivir su ser diferente. Se siente  “llamado”. Lo cual
acaba encajando con el proceso de adoctrinamiento. Varias madres y
padres, así como parejas, de personas que han acabado como adeptos de
una secta, comentan que antes de volcarse en tal organización, familia
espiritual o grupo, han preguntado si le veían algo especial. Las
sectas potencian este sentimiento y lo crean, pues es lo que sirve
para aislarse del entorno de uno mismo, con el fin de vivir
gregariamente con los que tienen ese estigma de divinidad en su
interior.
 También los  líderes o fundadores de sectas o agrupaciones fanáticas
parten de una serie de visiones, las cuales proyectan sobre la
realidad. Lo que demuestra a sus protagonistas ser eso que sienten:
especiales y llamados para una misión. En los casos de fanatismos
laicos, o ateos, sus protagonistas sustituyen las visiones celestiales
mediante la proyección de su ideología al futuro, autoconsiderándose
ejecutores de la realidad histórica que está por venir y que necesita
de sus acciones, incluso las más violentas y represoras. Se autoerigen
en interpretes de la "realidad objetiva".
 En 1989 Bin Laden tuvo un sueño profético, según el cual Irak
invadiría Kuwait. Su cumplimiento iba a ser tomada por él como la
señal del inicio de una lucha mundial por la defensa del Islam, lucha
que acabará finalmente con el imperio del mal, dominado por el dinero,
como instrumento de Satán. Sobre este contenido esquemático construye
su creencia. Desde entonces organizó un brazo armado islámico
extendido por todos los países. Formó una red. Sus primeras acciones
fueron atentados masivos en diversas naciones contra intereses
estadounidenses. Era el inicio de una guerra declarad por decreto
religioso.  Tomó forma de terrorismo hasta convertirse en una guerra
en la que los seguidores de Bin Laden  tratan de unir a los musulmanes
en su particular y peculiar yihad, guerra santa. Bin Laden convierte
su fe en una herramienta de su propia visión mesiánica, que enlaza con
la realidad a partir de una serie de hechos, en unos casos que él
interpreta a su manera y otros los provoca directamente.  Por otra
parte se apoya en una doctrina con contenidos históricos que van a ser
deformados y utilizados para su causa. Tenemos que pensar una cosa
para abordar el problema desde un punto de vista, al menos, lo más
completo posible, que nadie actúa pensando que hace el mal. La guerra
más cruel, el atentado más horroroso se perpetra considerando sus
autores que es por el bien de la Humanidad o de los afines a su causa
y que el enemigo a batir es un mal para todo el mundo, pues
representan la esencia y causa de los demás problemas de los seres
humanos. Este principio distorsionador de la realidad es lo que
fomenta el fanatismo, pues el horror que causan no lo ven como tal.
 Vemos que el impulso del fanatismo y y con el que se funda una secta
parte de una visión imaginaria que se toma como real, bajo el halo de
espiritualidad, o de la autovisión de ser un enviado o portador de
determinados valores o conocimientos, o ambos casos a la vez. La
influencia de estos procesos en la Historia se suceden. Ludwig Von
Mises en una de sus conferencias celebradas en Argentina, que se
recogen en la obra “Seis lecciones sobre el capitalismo”, comentó el
asombro que le produjo conocer testimonios de personas muy preparadas
académica e intelectualmente en Austria, como el caso de Werner
Sombart, que fue doctor honoris causa de muy diversas universidades de
todo el mundo como economista. Esta personalidad divulgó en un libro
su convencimiento de que el Fhürer recibió sus instrucciones
directamente de Dios: “Ignoramos cuáles son las vías seguidas por Dios
para comunicarse con él, pero es un hecho incontestable”. La
intervención de Dios en la trama del fanatismo es una
instrumentalización contra toda lógica.  Carece de sentido una
argumentación que parte de la idea de Dios y concluye en la misma,
pasando por la justificación de las acciones que realicen los
fanáticos. Un ejemplo es la declaración de Bin Laden, sobre el uso de
armas de destrucción masiva: "Todas las cosas provienen de Alá. La
bomba atómica también y , por lo tanto debemos usarla para defender el
Islam". Comprobamos que el pensamiento fanático carece de
argumentación. Emite sentencias doctrinarias que imponen en sí mismas
una dinámica, cuyo objetivo es la realización  de su creencia
particular.
 Según las lecciones del psiquiatra y profesor de psiquiatría en la
Universidad Complutense de Madrid, Alonso Fernández, el delirio
onírico puede ser por onirismo o por obnubilación. La obnubilación de
la conciencia supone un vacío en la experiencia psíquica, mientras que
el onirismo es una actividad psicológica automática, por un fenómeno
análogo al de los sueños, de manera que se perciben visiones de
objetos, personas y escenas. Explica este profesor: “Las visiones se
organizan en torno a cierto tema”. De esta manera sucede que las
ilusiones y alucinaciones visuales dominan el campo de la conciencia y
se mezcla con la realidad, lo cual da lugar a un estado eufórico". Lo
cual, comprobamos,  describe los efectos y procesos que se observa en
el fanatismo. Si desligamos el proceso psicológico de la lucha
integrista o violenta de ciertos colectivos, lo mismo que del fenómeno
sectario, como si se tratase de un fenómeno meramente religioso o
social e histórico, según los casos, no entenderemos su desarrollo ni
podremos abordar posibles soluciones. Lo que tampoco podemos hacer es
reducirlo a ese factor psíquico, sin ver su desenlace histórico,
social y sus conexiones con la realidad.
 Una buena capacidad de comunicación y medios económicos suficientes
permiten  realizar un delirio por estrambótico que pueda parecer. Se
además conecta con ciertos elementos irracionales que funcionan en la
sociedad a lo largo de la Historia la expansión está asegurada, lo
cual puede, incluso, llegar a pervertir la realidad y la misma
condición humana. Bin Laden tuvo a sus disposición 50.000 millones de
pesetas para fabricar su obsesión salvífica. H activado un factor
religioso proclive y con una evolución interna, en cuanto a la fe
islámica. Ésta carece de una amplitud de criterios y variedad de
posturas existenciales dentro de su sociedad, como ha sucedido,
contrariamente, dentro del judaísmo y del cristianismo en general.
Dentro del Islam hay mucha variedad de corrientes, de facciones, de
religiones musulmanas, pero lo que no hay son corrientes amplias,
dentro de su sociedad y de su mundo islámico, de poblaciones ateas. No
existe  cuestionamiento posible de su fe, ni crítica interna a esa
forma de vida. Faltan corrientes propias que pongan  en cuestión los
fundamentos culturales y religiosos de su sociedad.
 En la carta que la cabeza visible de la red  Al Quaida, Bin Laden,
hace público, a través de la cadena de televisión Al Jazeera el 1 de
Noviembre de 2001, un llamamiento a una cruzada islámica, contra lo
que él considera una cruzada cristiana liderada por Bush. Divide el
mundo en dos bloques, aquellos que son partidarios de la bandera del
Islam, según él lo entiende, y los que siguen la del Mal.  Lo
paradójico de este esquema de pensamiento es que podría plantearse su
inutilidad y vacío en el supuesto de que Alá no existiera, o incluso
no fuera cierto en la manera en que él entiende  las religiones. Lo
cual es algo que no se plantean las sociedades musulmanas. El
racionalismo, las divagaciones nihilistas, los planteamientos ateos,
han permitido en la sociedad Occidental hacer de la religión un valor
relativo en la sociedad y que la creencia sea algo personal o
colectivo de quienes creen, pero se han buscado fórmulas de
convivencia sin imponer criterios absolutos. Las sociedades árabes no
han vivido esa evolución en el seno de sus sociedades. Sin embargo es
algo incipiente. Adquiere fuerza al depender cada vez más cualquier
sociedad del conocimiento  científico y utilitario.  Por eso la fe
extremista se cierra con más fuerza en la fortaleza del fanatismo.
 Michael Foucault define como humanismo aquello que se ha eliminado en
Occidente: el deseo de Poder adquirido por la fuerza. Lo cual ha
permitido el desarrollo democrático de dichas sociedades. Y da lugar
al respeto a las minorías. En una democracia pueden haber errores,
pero también capacidad para corregir. También corrupción, pero a la
vez acciones legales para desenmascarar dichas practicas y poder tomar
medidas judiciales contra ellas. Lo cual en regímenes totalitarios no
es posible.
 Cuando se pretende disimular o negar que exista un choque de
civilizaciones bastaría comprobar el credo de los islamistas que
siguen los preceptos del Corán y el modelo de vida occidental.
Mientras que para un creyente musulmán las prohibiciones de su
creencia son el fruto de una costumbre, una prueba de su fe y una
señal de identidad propia, igual que otras limitaciones lo son para
las demás religiones. Para un fanático su no cumplimiento es un
aprueba de quienes representan el mal, al cual deben combatir y
extirparlo, vencerlo y acabar con él, o serán, si no, devorados por
él. Pensemos en una sociedad que no permite beber alcohol, que no deja
que sus mujeres salgan a la calle sin taparse el rostro, que no
permite comer cerdo, que no deja ver televisión, más que programas
religiosos o informaciones que favorezcan los valores espirituales,
que no permite hablar mal de su Dios, que se paran cinco veces al día
a rezar.  En frente otra sociedad que sus jóvenes se ponen ciegos a
beber por las noches los días de fiesta. Donde es una costumbre ir de
vinos. Comer embutidos de cerdo es lo tradicional y frecuente. Hay
cines y programas de televisión en los que la pornografía se regodea
en escenas de desnudos y actos sexuales provocativos, aparecen
anuncios diariamente en la prensa occidental y que todo el mundo lee
sin dar mayor importancia a los anuncios sobre espectáculos lésbicos y
de homosexuales, páginas enteras ofrecen servicios de “relax”. Se
blasfema como forma de hablar con bastante frecuencia. Incluso en las
ceremonias religiosas se bebe vino como símbolo de la sangre de
Cristo. Si a todo esto, que es la visión que puedan tener un musulmán
del infiel en su vida cotidiana, se añade la visión de agredir con
violencia, mediante constante bombardeos a casas y poblados, o
practicas económicas de expoliación de la riqueza o de  aislamiento
comercial que han dado lugar a la muerte de cinco mil niños y niñas
mensuales por culpa de un embargo, como ha sido el caso de Irak, la
dramatización satánica para visualizar el fanatismo está servida. Lo
cual, además, se proclama como la causa que define la lucha
terrorista, entre  la cruzada en defensa del Islam contra la cruzada
cristiana de occidente.
 Al mismo tiempo la forma de vida Occidental es rechazada dentro de su
sociedad por sectas fundamentalistas, las cuales hacen a sus adeptos
comensales vegetarianos, jóvenes castos y vírgenes, obsesionados en
ver a Dios en cada paso de su vida cotidiana. Y que, además, exigen
que así vivan los demás, y para ello promueven campañas de
proselitismo permanente en las calles.  Nos hace comprobar   otro nexo
moral que une el fanatismo internacional, a pesar de las diferentes
doctrinas que dan  contenido a la intransigencia y al totalitarismo
como fórmulas de resolver los problemas de convivencia, sociales y
demás.  Es un frente común que rechaza la libertad individual como
proceso esencial en la evolución humana, personal y socialmente.
 En una entrevista con una cuñada de Bin Laden observamos rasgos de
fanatismo mucho antes de que sucedan los acontecimientos de acciones
violentas. Ella, Carmen Bin Laden, relata que Osama no le miró nunca a
la cara por no llevar puesto un velo sobre su rostro. Esta mujer
implica a miembros de la familia real Saudí en la financiación y
desarrollo de Al Qaida (Diario de León, 29 - X - 2001)  sobre lo cual
vamos a profundizar más, seguidamente.
 Todas las biografías de Osama Bin Laden coinciden en que este
millonario saudí tuvo en su primera juventud una vida envuelta en el
lujo, el despilfarro y la vida alegre. Algo que confirmó la
investigación de los servicios de inteligencia norteamericanos. Esto
le lleva a sentir una gran contradicción con su fe. Poco a poco va
profundizando en sus reflexiones. Viaja muchísimo y comienza a
estudiar los fundamentos del islam en profundidad. No cae en una
creencia superflua ni beata. Sus crisis de angustia, sobre todo a
partir de la muerte de su padre,  no le permiten apaciguar su
conciencia con dar generosas limosnas. Empieza a dar rienda suelta a
su fantasía y ésta la va incorporando a su propio adoctrinamiento.
Sentimiento de culpabilidad, necesidad de hacer algo y sentirse
predestinado. Pero además cuenta con una realidad que encaja con su
plan, primero es un proyecto  psicológico, luego religioso, luego
socio-político y finalmente histórico. Activa y desarrolla el
fanatismo a  lo largo de las sucesivas etapas correspondientes.
 El proceso psicológico que aludimos no es nuevo en familias
extraordinariamente ricas, sino que más bien es una constante. Parece
como si el exceso de riqueza hace tener todo lo que la realidad ofrece
y  el pensamiento salta a lo irreal y a la irracionalidad. Tal
actitud  desemboca, ocasionalmente, en situaciones dramáticas para la
propia persona y para sus familiares. Hay varios ejemplos, pero recojo
dos porque son muy significativos. Por un lado el de Edoardo Agnelli,
primogénito del empresario de Fiat. Se suicida en Noviembre de 2000, a
los 46 años de edad. Los últimos años de su vida estuvo metido en
discusiones filosóficas y espirituales, participando en diversas
sectas esotéricas y orientalistas, lo que le llevó, incluso a estudiar
el islamismo. Participa en movimientos de protesta contra el mundo
financiero del que procede, pero carece de una visión delirante de sí
mismo que le permita desempeñar una misión y acaba en la desesperación
cuando su vida deja de tener sentido y no encuentra escapatoria, ni
siquiera fuera de la realidad. Otro caso es el de Amschel Mayor James
de Rotschild, hijo mayor de lord Jacob Rotschild. Fue heredero directo
de la banca Rotschild. Se dedicó a practicar deportes de riesgo, para
jugar con la vida como escape psicológico de su existencia. Es incapaz
de vivir en el mundo que le rodea. Casado y con tres hijos se suicida
en Julio de 1996 a los 41 años de edad. Bin Laden comete el atentado
con el que pone en marcha la fase final de su visión apocalíptica a
los 44 años de edad.  Hay en estos casos una base psicológica muy
similar, pero en el tercer caso se añade un elemento delirante y otro
de un contexto que le permite huir de su desesperación mediante una
lucha. Ésta le va a permitir realizar su sentido de la vida, sentido
religioso, y junto a él, arrastra a millones de personas, unas que se
involucran en una realidad en marcha y otros que han sido adoctrinados
en una misma fe, más allá de la religiosidad. Cualquiera que vea la
fotografía de los últimos años de estas tres personas comprobará que
tienen una mira prácticamente igual y que los rasgos faciales son muy
parecidos. Reflejan una historia común desde el punto de vista
psicológico, que viven desde una situación de privilegio económico. El
resultado es la destrucción mediante la violencia. En los dos primeros
casos de manera íntima y personal, contra ellos mismos. En el tercero
hacia afuera, proyectando su visión personal en una catarsis colectiva
que arrastra al mundo musulmán. Sus se suicidan en un atentado y él
mismo  entra en una dinámica  en la que quienes le persiguen pretenden
acabar con su vida.  Le da lo mismo. La búsqueda de Bin Laden, vivo o
muerto, deja de tener efecto, mas que para cumplir una misión militar.
Respecto al fanatismo es un refuerzo más para realizar la misión
mesiánica del integrismo muslman y la visualización apocalíptica que
tienen de la realidad. Su figura se ha convertido en un símbolo, que
él mismo ha fabricado, mediante imágenes que se ha encargado de
elaborar, con la palabra del Corán en un lado y en el otro el fusil.
La lucha contra el infiel y la defensa del islam deja de ser un
acontecimiento político o histórico y pasa a ser una proceso simbólico
para sus seguidores. Su figura tiene un profundo efecto psicológico en
las poblaciones musulmanas.  Lo cual sólo se podrá evitar y reconducir
si se aborda el fanatismo como tal.
   Sin llegar a estos extremos son muchas las historias de adeptos de
sectas en nuestra sociedad, con procesos muy similares a este
acontecimiento, pero vividas y desarrolladas de manera más moderada y
a muy pequeña escala. ¿El leiv motiv? El rechazo a una realidad, en la
que cada vez más jóvenes no tienen cabida. Lo cual nos lleva a una
reflexión sobre la falta de comunicación cultural, la falta de
convivencia real entre las personas y la carencia de pensamiento
social. Las pocas posibilidades de expresión se reserva a muy pocos,
que acaban convirtiendo sus originalidades en un negocio  y son
utilizados con fines comerciales para anular la autenticidad del arte
y la profundidad de la cultura. Hoy ésta se convierte en un lamentable
espectáculo. Por ejemplo se sustituyen los lectores por clientes que
compran libros. La música se remplaza por modas cuyo seguimiento se
hace mediante campañas de mercadotecnia. Y la cultura y el arte se
promueve para potenciar una mentalidad de consumo. Los premios y
eventos creativos son amparados y valorados por bancos, fundaciones de
éstos, empresas editoriales o instituciones mediatizadas por partidos
políticos que son financiados por empresas y negocios bancarios. Estos
organismos económicos impulsan a artistas e intelectuales a la medida
de su conveniencia y desplazan la autenticidad del arte y del
pensamiento. Estas aristas, que apenas se tienen en cuenta, están en
el meollo de la causa del fanatismo dentro de nuestra sociedad. La
falta de cauces para la creatividad y para vivir libre y
responsablemente, sin ataduras absolutamente mezquinas, hace que
muchos ciudadanos y ciudadanas se suiciden existencialmente, para lo
cual están las sectas o las drogas, pues el yo queda anulado.
 Para saber cómo un fenómeno psicológico acaba influyendo e
interviniendo en la realidad, de manera es capaz de determinarla, hay
que analizar el contexto histórico y doctrinario en que sucede tal
conexión, entre la Idea y lo real.  No olvidemos que el fanatismo es
la relación de componentes psicológicos con factores de la realidad.
Para su desarrollo hace falta una estrategia que permita construir una
organización ejecutora del proceso de transformación de la realidad,
para conseguir  “realizar” el objetivo mesiánico. Casos parecidos, se
han dado, pero ante los que las sociedades democráticas han tenido
mecanismos de defensa y los han desactivado, sobre todo y
fundamentalmente gracias a la ofrecer información. Han sido proyectos
sectarios como el movimiento político de los gnósticos, el movimiento
humanista, el partido Ley Natural, y otros. Han tenido forma de
partidos políticos. El segundo estuvo a punto de involucrases en la
realidad política de España al  ser aceptado como miembro de Izquierda
Unida, cuando se fundó esta coalición electoral. También partidos
ultracatólicos han hecho sus pinitos en la política, pero la
racionalidad social de la mayoría de los creyentes ha hecho que
prácticamente desaparezcan, aunque desde sectores extremistas se siga
queriendo actuar indirectamente, mediante influencias y actuaciones
camufladas en labores pedagógicas, inversiones de negocios con
repercusiones sociales, para trasladar un determinado tipo de moral y
orden. Todos estos casos se reciclan en otro tipo de intervenciones,
sociales, comerciales o terapéuticas, a la espera de mejores tiempos
para ellos.
 Veamos el desenlace de la organización que impulsa Bin Laden y cómo
recoge el desenlace de todo un  proceso histórico que sucede con una
doctrina que da sentido a su misión y al mismo tiempo ofrece un
sentido a millones de fanáticos, pues ocupa el momento esperado, la
señal, que les permite activar su fe extrema y externa a la realidad,
pero que se convierte en real, al actuar sobre la realidad. No se
podrá desactivar el terrorismo si previamente no se hace lo mismo con
le factor psicológico, lo cual exige una gran dosis de comprensión del
problema y ver no sólo la viga del ojo ajeno, sino también la del
propio.
 En una entrevista (El Mundo 4 - XI - 2001) el ministro de Asuntos
Exteriores de Israel, Simon Peres, explica las acciones del terrorismo
de la red Al Qaeda como algo irracional, desproporcionado y fuera de
lugar: “Bin Laden empezó su discurso diciendo que lucha contra los
cruzados judíos pero lo cierto es que Israel se ha retirado de todos
los territorios egipcios y les ha devuelto el agua y el petróleo y lo
ha hecho sin Bin Laden. Israel ha devuelto a Jordania toda su tierra y
lo ha hecho sin Bin Laden. Nuestro ejército se retiró del Líbano y lo
hizo sin Bin Laden. Hemos ofrecido a los palestinos el 100% del
territorio (que les corresponden según los acuerdos internacionales)
sin Bin Laden Ahora queda sólo un 2% por discutir, pero ello no
justifica la muerte de miles de personas”. Observemos que la propia
autoridad palestina se ha desmarcado de los atentados. Lo mismo que
una gran parte del pueblo árabe y musulmán que viven el islamismo de
una manera razonable y social, como costumbre y fe.
 El fanatismo surge de una visión que tienen de sí mismo los
redentores de la población a la que quiere representar. Los principio
doctrinarios se unen a una inquebrantable determinación de establecer
únicamente su verdad. Es evidente que si el enemigo es esencialmente
representación del mal, su maldad lo será en todo momento, aunque
ceda. Si hace algo bueno, si cede en algunas de sus pretensiones, da
lo mismo. Es porque algo oculta, es porque en el fondo prepara alguna
trampa. No hay salida para esta manera de pensar, mas que el
enfrentamiento violento. Por eso los grupos fanáticos que actúen en
Palestina y en Israel, colonos judíos ortodoxos y fanáticos islámicos,
miembros de Hamás, que quieren que se cumpla únicamente su creencia de
ser el pueblo elegido, lo único que desean es que se aniquile al
adversario.  Impiden todo acuerdo de Paz y provocan conflictos cada
vez más graves para que no progresen las negociaciones de paz.
 Sobre las pretensiones de Bin Laden, Simon Peres, afirma: “Él cree
que es el Mesías, que actúa en nombre de Dios. Él se ha autonominado.
Gente con esas ideas , que creen que sólo ellos representan la
justicia son muy peligrosos porque su justicia justifica la muerte y
el asesinato. Bin Laden es sólo un asesino”. Su conclusión final es
errónea, pues lo que sucede con la guerra santa no es propio de un
criminal o un asesino. Éste cumple su objetivo y ya está. Bin Laden y
los suyos se basan en una forma de vivenciar una doctrina determinada.
Da lo mismo cual sea, incluso lo que diga el libro sagrado en el que
se base, pues se acaba extractando lo que interesa o interpretando lo
que se considera aprovechable como instrumento de una pretensión
mesiánica o de una convicción apocalíptica.  Pensemos en la época de
la Inquisición, o de acciones terroríficas por parte de la Iglesia
católica a lo largo de la Historia, sobre lo cual, a finales del año
200 su máximo representante, Juan Pablo II, pidió perdón al mundo por
lo sucedido tiempo atrás. Se cometieron atrocidades en nombre de un
Dios cuyo mensaje habla de poner la otra mejilla si te dan en una, o
de amar al enemigo, o sentencia "no matarás". También dicen los textos
de Evangelio “No traigo la Paz sino la espada”, etc. No es un problema
criminal, al menos solamente, sino de fanatismo, el que es   motor de
las acciones violentas por una causa transcendente. Por eso no termina
con el autor o autores de los atentados: “Acabar con Bin Laden no será
el fin, algunos querrán imitarle y nuevos peligros podrán paralizar el
mundo”, dice Simon Peres. El fanatismo se reproduce, se extiende de no
ser aislado, para lo cual hay que cercar su condición psicológica y
que no trascienda, lo cual exige un esfuerzo social y sobre todo
potenciar la cultura y la libertad, dentro de un marco de justicia
social mínimo, sin lo cual una gran parte de la humanidad permanecerá
sorda y ciega, y es para esa parte de la sociedad para la que hablan
los fanáticos y de la que se alimentan. Los cuales surgen por sí
mismos o se captan y adiestran con técnicas de manipulación  muchas
veces en ambientes privilegiados y de riqueza.
 No solamente el fanatismo islámico crece en más de cincuenta países,
sino que aumenta su persuasión psicológica, aumenta cualitativamente,
al convertirse en una referencia social que forma parte de la realidad
y la construye. Dejar que esto suceda ha sido el gran error de la
política europea y estadounidense. Dejadez que previamente han
demostrado con las sectas, a las que se ha tolerado sin informar sobre
ellas, sin preparar a los jóvenes y a las jóvenes, a quienes se
envuelve en una vida de consumo y de ocio amorfo. Ignorar el fanatismo
es lo que ha puesto en peligro el bienestar y el progreso. El arma más
eficaz hubiera sido y deberá ser, la formación de valores críticos, la
preparación intelectual, el compañerismo y la participación, no sólo
como consumidores, sino como sujetos pensantes, como ciudadanos y
ciudadanas.
 La red Al Qaeda, La Base, es una organización dispersa cuya
estrategia es unir en la acción a todas las corrientes islámicas, a
las que busca juntar por una base común de sus creencias.  Al menos
esa es la intención, que además manifiesta el líder afgano, Mohamed
Omar, cuando llama a la unidad de todos los pueblos musulmanes para la
lucha santa contra el mundo occidental, liderado por EE.UU. En ese
tronco común en el que todos puedan reconocerse hay un amplio
componente de esoterismo islámico, que da unas pautas comunes a la fe.
No sucede por un proceso de exaltación o por exacerbar una creencia.
Se diseña combinado conocimiento de la tradición, del significado de
la fe, de las nuevas tecnologías con la creencia  que van a
desarrollar.  Ese esoterismo islámico, conocimiento además de fe,
tiene unas referencias muy comunes al esoterismo en general, como ha
estudiado y analizado René Genón, quien a través del esoterismo
desembocó en su creencia islámica.  El libro “las mil y una noches”,
sobre el cual ha investigado ampliamente Michell Gall, refiere la
influencia en la mentalidad musulmana de los dioses preislámicos.
Pensemos que los mitos y leyendas estructuran la mente de las
poblaciones sobre las que influyen. Se elaboran en el inconsciente
colectivo. Tal como indica el antropólogo Claude Levis-Straus: “No
pretendemos mostrar cómo piensan los hombres al conocer los mitos,
sino como los mitos se traducen en las mentes de los hombres sin
saberlo ellos”. Lo cual hace mucho más efecto y condiciona más en
sociedades míticas, por decirlo de algún modo, es decir donde se rigen
sin principios racionales, sino religiosos. Cuando de la costumbre y
las tradición se pasa a la militancia cultural, religiosa o nacional
se intensifican y cierran las nociones   colectivas.  Es entonces
cuando se convierten en símbolos y banderas de una lucha sin cuartel.
Lo cual es impulsado por el fanatismo.
 El objetivo del fanatismo es imponer un principio divino como rector
del mundo. O más en concreto, cada organización fanática pretende
imponer su principio divino en la sociedad en la que vive. Todo
fanático tiene como objetivo hacer que su idea Absoluta rija todo lo
demás: La economía, las relaciones humanas, la legislación y demás.
Principio absoluto que puede ser en relación a una raza, clase, patria
o religión.  Incluso en procesos de fanatización dentro de modelos
ideológicos ateos, como el comunismo, lo que se ha hecho es sacralizar
al Estado.
 El problema que sucede con el fanatismo es que diversos modelos se
alían contra un enemigo común, pero como su absoluto no coincide,
finalmente  desembocan en luchas intestinas entre ellos. Sucede  entre
las tribus islámicas y facciones religiosas que parten de la misma
creencia. Los Estados musulmanes no cesan de guerrear unos contra
otros. El fanático que desarrolla su fe a través de la violencia acaba
convirtiéndose en un gallo de pelea. Pelea para vivir y acaba viviendo
para pelear, como prueba de su fe. Luchar, matar y morir se convierte
en su peculiar destino.
 Lo que vincula los diversos fanatismos es el hilo conductor del
esoterismo, no entendido en su aspecto de interpretar símbolos o
teorías fantasiosas, sino como conocimiento sobre la creencia. La
costumbre hace que la vivencia religiosa sea sociable y en función a
la cultura una doctrina se razona sin dejar de ser fe.  El esoterismo
estructura la fe como conocimiento y desarrolla lo irracional de la fe
religiosa. Sienta las bases de una raíz común de todas las religiones
y doctrinas, de manera que vale para todas ellas, a modo de mínimo
factor común.  En la tradición islámica hay un estudio esotérico del
Corán, “batín", y otro exotérico, “zahir”. Uno de los objetivos de la
red Al Qaeda es unir todas las corrientes islámicas en la acción, en
una lucha común contra occidente, que entienden ha sido dominada por
los judíos. Por otra parte en su estrategia está activar los frentes
antisistemas de la extrema derecha occidental, alimentados en sus
fundamentos últimos por teorías esotéricas, sobre el conocimiento de
sus creencias racistas o religiosas.  A la vez se expande una
mentalidad difusa, indefinida, que borbotea bajo el imperio
sociológico de la Nueva Era.  Su actividad social está a la
expectativa de que suceda algo que sirva de apoyo para hacer útil la
irracionalidad que profesan sus variadas corrientes, las cuales, de
una manera superflua y superficial, siguen muchos ciudadanos y
ciudadanas de la sociedad moderna occidental.
 Para los sunitas   y shiíes el conocimiento esotérico es saber del
conocimiento oculto del Corán, tawil, el cual se obtiene  mediante el
conocimiento   proporcionado por Dios al imán. Para los sufíes el
tawil se adquiere mediante las ceremonias y rituales específico. Se
trata de un conocimiento directo de Dios, sin necesidad de un imán
como intermediario. Los zaídies no admiten poderes sobrehumanos, de
manera que reconocen la fuerzas del imán por su activismo político,
siendo la fe una forma de vida que han de extender. Lo que vemos es
que el esoterismo no es ajeno al islamismo y quienes han proyectado
una acción mundial han elaborado previamente un plan teórico que
cuente con las diversas corrientes religiosas que funcionan en la
sociedad musulmana, especialmente en los sectores más extremistas y
por lo tanto más activos. Los campos de entrenamiento de los
extremistas islámicos, no son únicamente para entrenamiento militar,
sino, al mismo tiempo y formando una unidad, para adoctrinar a los
adeptos-creyentes.
 No podemos perder de vista que a través de los inmigrantes musulmanes
se infiltra en la sociedad la religión islámica, lo cual es altamente
positivo, por tanto y cuanto permite socializar y tolerar esta
religión con la mayoritaria del país receptor y con el laicismo
occidental. Pero sucede también que se intensifica la enemistad entre
ambas posturas, callada o silenciosa, rumiando un malestar el creyente
que le cierra en un fanatismo que espera sólo el momento de aplicar
una venganza, al comprobar como es despreciado, humillado, explotado
económicamente, siendo no sólo los que le humillan contrarios en sus
practicas religiosas, sino que actúan como seres perversos. Con los
que relacionarse será difícil si una de las partes no cambia de
costumbres, como ir de copas, participar de conversaciones obscenas o
trivializar la vida en el consumo. Hay tres fanatismos que responden a
actitudes del carácter personal: el activo y militante. El pasivo,
mitad militante, mitad sociable y el potencial. Será muy importante
tener en cuenta este aspecto en la ley de extranjería, para dotar de
derechos sociales y económicos a los inmigrantes. A finales de
Noviembre de 2001, se destapo la practica de grandes empresas de gas,
que subcontratan a otras empresas el reparto de bombonas de gas, las
cuales trabajan con inmigrantes de Paquistán, a los que no pagan nada,
nada de nada, más que les permiten vivir de las propinas que les den
los vecinos a los que suben las bombonas de quince kilos, en una
jornada de diez horas.
 Hay que destacar un movimiento de musulmanes negros, “muslimes”,  de
gran importancia y peso en la comunidad de color de EE.UU. Surgen en
1913 en New Jersey, cuando Timothy Drew, conocido como Noble Drew Alí,
funda varios templos moro-américanos de la Ciencia. Enseñó que los
negros tenían un origen moro, todos ellos y que Jesús fue de raza
negra, por lo que le crucificaron los romanos blancos. Parte de sus
enseñanzas, como descubre el historiador César Vidal, procedían de un
texto ocultista escrito por Levi Dowling, “Evangelio Acuario”.  A
este fundador le sustituye Wallace Fard, que se consideró su
reencarnación y habiendo nacido en la Meca, se sintió llamado para ir
a América para liberar al ser humano negro del diablo caucásico, el
ser humano blanco. Fundó la organización “La nación del Islam”. Su
doctrina predica que el blanco fue creado por un científico que se
volvió loco. La bestia blanca reinó la tierra durante seis mil años,
tiempo que concluyó en 1914, cuando entienden que es el momento de
que  la nación del Islam se alce con el Poder. Se trata de una
religión que se fundamenta en el Corán, dando una versión peculiar,
pero que se alimenta de diversas corrientes ocultistas y esotéricas.
Uno de los líderes de esta secta que más extendió su ideario entre las
capas más pobres de la población negra fue Malcolm X, con una oratoria
populista a tope. Logró dar un sentido de unidad y de orgullo a la
causa negra, llegando a predicar un racismo contra los blancos. Se
incorporan muchos ciudadanos y ciudadanas de piel negra porque
percibían  en esa doctrina un sentimiento de solidaridad y de
grupalidad frente al individualismo en que han sufrido sus problemas.
La imagen que crean es la del mal asociada a la cultura occidental, a
la que pretenden vencer. Tras ser asesinado Malcolm X, en 1965, por
cambiar sus ideas religiosas en favor de la solidaridad racial, y por
comprobar que las ideas de su organización poco tienen que ver con el
Islam, el movimiento que impulsó se radicalizó aún más y se llamó
“Comunidad del Islam en Occidente”. A sus adeptos se les conoce como
“bilalianos” (por ser Bilal el primer converso negro de Mahoma).
Entienden que los blancos son aliados del diablo y pretenden crear una
patria afromusulmana en EE.UU. Se han extendido a Europa y Asia.  Han
establecido cerca de cincuenta colegios propios y varias redes
empresariales. Hacen campañas de ayuda a drogadictos y alcohólicos que
engrosan las filas de sus agrupaciones.  Su estrategia más actual es
crecer silenciosamente, sin enfrentarse a nada ni con nadie. De
momento se conforman con convencer, uno por uno a sus futuros
adeptos.
 No podemos obviar la estrategia del terrorismo islámico
internacional, que se rige por unas pautas doctrinarias, que aunque
actualizada tiene una trayectoria histórica. El fanatismo lo que hace
es usar esta historia y los conflictos actuales para dar realidad a
sus despropósitos. Los fanáticos convierten su creencia o sus
objetivos en un guión perverso, en el que ellos cumplen un papel de
redentores,  de mártires o héroes, que muchas veces consigue deformar
la realidad de cara al resto de los ciudadanos.  Analizaremos aspectos
de la doctrina islámica, no como tal, sino en aquellos aspectos que se
convierten en herramienta del fanatismo, para ver la técnica de
fanatización que se extiende en la sociedad musulmana y afecta al
resto del mundo. De  esta manera vamos a comprobar que es un proceso
que puede incrementarse al entrar en resonancia con otros fanatismos
si no se toman las medidas pertinentes, que, hay que insistir, no
consisten en reprimir nuevas o antiguas creencias o ideas, sino al
revés, incrementar la libertad, informar, potenciar una educación
crítica, fomentar un ambiente culto y de reflexión y facilitar la
participación de la inmensa mayoría de los hombres y mujeres de
nuestra sociedad, pues su pasividad y el aislamiento al que lleva el
individualismo es lo que da fuerza al gregarismo de las sectas. Pero
sobre todo es necesario detectar y reconocer el problema, sobre lo
cual se ignora todo o casi todo lo que afecta a nuestra sociedad de
manera estrepitosa.
  Las sociedades democráticas en la actualidad, ante los ataques
terroristas que tienen como objetivo la sociedad occidental en
general, debaten entre aplicar mayor seguridad o mayor libertad.
Comienzan a tomarse medidas de censura en los medios de comunicación.
Se aprueban leyes que exigen más control sobre las personas.  La
violencia exige seguridad, indudablemente, pero más todavía reducir el
fanatismo a su mínima expresión. Como impulso de la violencia la
respuesta al fanatismo exige libertad, más libertad, por paradójico
que pueda parecer. Por eso las medidas de seguridad deben incrementar
la participación ciudadana y el establecimiento de más libertad, pues
de lo contrario se afianza el medio propicio para fomentar el
fanatismo, con el juego del enfrentamiento.
 El fanatismo en Occidente sucede de manera muy distinta al que surge
y se desarrolla en los países islámicos. El primero brota contra la
sociedad en la que vive, en su forma de vida, en su manera de
ordenarse institucionalmente, pero no actúa enfrentándose
abiertamente. Entre otras razones porque debe mantenerse en secreto
para perpetuar  la doctrina ilusoria que lo fundamenta. La
fanatización espiritual dentro de nuestra sociedad occidental está
atomizada en múltiples sectas y grupos cerrados en sí mismos.
Erosionan la realidad en su quehacer diario, desgastan solapadamente
la convivencia en una actuación personalizada de captación
proselitista y de crítica al modelo social y de convivencia para
justificar sus doctrinas. En las sociedades islámicas sucede lo
contrario, se crean grandes corrientes fanáticas que desarrollan de
manera extrema los mismos fundamentos que rigen la sociedad en la que
viven. La coincidencia de ambos fanatismos es en definir un enemigo
común, y en este hecho entran en resonancia. El peligro es que se
puedan  organizar en algún momento en que beneficie a ambos
fanatismos.
 La acción del extremismo islámico y el fundamentalismo teórico
perturban a sus propias sociedades, pero al mismo tiempo las preserva
en su identidad. <Sin embargo las impide evolucionar pues cortan
cualquier intento de aggiornamento. La necesidad de modernizar las
sociedades islámicas ha hecho reaccionar a muchos gobiernos y
sociedades que han tenido que enfrentarse a grupos extremistas
islámicos. Por ejemplo el gobierno sirio aplastó literalmente la
rebelión de la organización “Hermanos Musulmanes”. El Estado redujo a
cenizas la ciudad en que se produjo el foco integrista que se comenzó
a extender en toda la sociedad. Esta organización fundamentalista se
había iniciado en 1928 en Egipto. Se les considera los primeros
extremistas musulmanes modernos. Tras las represiones gubernamentales
contra ellos huyeron para reorganizarse en una especie de diáspora que
casi un siglo después se iba a consolidar. Sus militantes huyeron a
Paquistán, Siria, Argelia, Sudán, Irán.  También a ciudades europeas.
En Marruecos se han limitado las actividad de los fundamentalistas. En
Argelia el Grupo Islámico Armado (GIA) ha causado más de 60.000
muertos en cinco años de actividad terrorista y mantiene una lucha que
ha sido casi una guerra civil, hasta llegar a una serie de acuerdos y
haber desmantelado varios grupos operativos. En Filipinas el Frente
Moro de Liberación Nacional, reincia una guerra de guerrillas, tras
cinco años de inactividad, contra el gobierno. En Palestina el grupo
Hamás es un obstáculo para conseguir la paz y lograr establecer un
Estado árabe, junto al estado de Israel. Lo mismo sucede con los
ortodoxos judíos. El fanatismo de ambos sectores extremistas de sus
respectivas religiones y sociedades hace que no haya una solución que
no pase por la guerra, ya que el objetivo de ambos es cumplir su
misión divina: eliminar , vencer y acabar con el enemigo ayudados cada
uno por su “Dios”, ya que cada bando tiene el suyo particular con sus
inherentes creencias y formas de vida. El enfrentamiento es el sentido
y la razón de ser de los extremismos doctrinarios e ideológicos. Lo
que hace muy complicada la situación en tanto y cuanto se amparan sus
fundamentos y principios  esenciales de la sociedad en la que surgen y
actúan.
 El objetivo básico de todos los grupos extremistas islámicos es
implantar en cada nación árabe un Estado islámico. Su lucha es y ha
sido contra el sionismo, el judaísmo y el comunismo. Consideran a
EE.UU. la nación sionista por excelencia, que representa el
imperialismo judío, mientras que Israel es la patria judía. Fijémonos
bien que en esto coinciden con el análisis, idéntico, de las
organizaciones fascistas de extrema derecha. de EE.UU. y Europa.
 El llamamiento a la yihad como "guerra santa" es una variante de este
concepto islámico, pero que está perfectamente acoplado a las
sentencias del Corán.   “Yihad” significa “máximo esfuerzo”, "esfuerzo
santo". Es entendido como lucha, esfuerzo-combate en el camino de
Dios. Hay dos conceptos, éste, que se conoce como “yihad mayor” y la
“yihad menor”  que significa “guerra santa contra tierras y súbditos
infieles (los no musulmanes)”. Ésta sólo estuvo reservada, según la
mayoría de los doctos del Corán, los ulemas,  al proceso inicial de la
extensión de la fe, por parte de su profeta, Mahoma.  Sólo podrá ser
convocada por un imán, que está oculto hasta el final de los tiempos y
deberá ser un descendiente directo del profeta. Los imanes que
gobiernan las naciones islámicas son designados por su predecesor y se
entiende que reciben instrucciones directamente de Dios. La yihad
menor queda por lo tanto reducida a una acción defensiva, nunca
ofensivas. Lo cual si analizamos los mensajes de la red Al Qaeda es la
causa que defienden: un llamamiento a la guerra santa para la defensa
del Islam, el cual se ha visto atacado por las agresiones al pueblo
palestino, el pueblo iraquí, al de Cachemira, Chechenia  y la
ocupación por las tropas de EE.UU. de los lugares sagrados del Islam
en Arabia Saudí, la Meca y Medina.  En la entrevista a Bin Laden,
publicada por un periódico paquistaní, define claramente que la guerra
santa emprendida por Al Qaeda es una “yihad defensiva”. A su vez tal
llamamiento se intensifica tras los bombardeos de EE.UU. y los Estados
aliados contra el gobierno talibán de Afganistán. Si se hubiera
analizado el funcionamiento del fanatismo como tal en lugar de
potenciar su intensidad y “justificar” a sus seguidores más acciones
violentas, en respuesta a la violencia contra sus hermanos de
Afganistán, se podría haber emprendido un camino largo, lleno de
trampas, pero que hubiera sido efectivo en la desconexión de la red
terrorista de Al Qaeda y el la población musulmana más radical y que
gana apoyos cada día que pasa. Hubiera consistido en haber aceptado la
oferta del gobierno afgano de entregar a su cabecilla a un Estado
islámico, en el que fuera juzgado con un tribunal musulmán. De esta
manera se habría separado el extremismo y fanatismo de la creencia
musulmana, en lugar de arraigar ambas partes cada vez con mayor
intensidad. Lo que ha sucedido es la gran jugada de los fanáticos:
representar en la realidad su  visión del mundo. Han creado un
escenario en el que pueden actuar como protagonistas de la Historia.
En la que el enemigo se convierte en un dragón de fuego malvado y vil,
lo cual es visualizado en los miles de aviones de guerras que lanzan
bombas sin cesar. El fanatismo se activa más todavía. Medidas de
compromiso social, de reglamentar los ataques mediante una tribunal
internacional y aceptar el contexto en el que surge hubiera permitido
desactivar el fanatismo. Pensemos que cada fanático es un arma, una
bomba, un guerrillero contra la realidad. Y están extendidos por todo
el planeta, y no son sólo islámicos. Los hay de todas las creencias  y
de toda condición. La seguridad del Estado actúa para evitar los
atentados, lo cual es necesario, pero no es suficiente. Hay que evitar
propagar una mentalidad cerrada en su visión única del mundo y de la
vida, que funciona con una actitud obsesiva para conseguir llevar a
cabo sus propósitos.   La concepción más actual de la yihad es la de
juntar las fuerzas para salvar a los hombres de la maldad y la
desviación. Lo cual vemos que se relaciona mucho con los mensajes
sectarios de doctrinas esotéricas y mesiánicas del mundo occidental.
Para un musulmán la fe es creencia y acción.  Además están muy
determinados por lo que consideran el destino, que es la consecución
de su fe que se manifiesta en el determinismo del sino. Para que este
se cumpla deben  seguir el camino de la tradición y dar ejemplo
mediante su lucha, como se suele decir "cabalgar sobre el tigre".
 Evidentemente razonar exige un esfuerzo, sobre todo para que el Poder
en la sociedad sea cada vez más repartido, el poder del pueblo, frente
al que cada vez se concentra más en las instituciones, cuyos
representantes son elegidos, pero se dedican a ser relaciones públicas
entre los organismos de Poder y los ciudadanos y ciudadanas. Europa no
ha sabido, o no ha podido, quizá, actuar como mediadora en el
conflicto de EE.UU. y el terrorismo islámico, con su bagaje cultural e
Historia. Ha perdido una oportunidad de oro para liderar un proceso de
paz que atenúe los conflictos Norte-Sur y establecer un marco a nivel
mundial, jurídico y político, que permita una convivencia  entre los
Estados de todo el mundo, permitiendo establecer las bases de una
globalización más justa, más eficaz y más enriquecedora para todos los
pueblos del planeta. Se ha dejado llevar por quien capitanea una
guerra que podrá anular todas las bases militares de los terroristas,
sus lugares de entrenamiento, acabar con sus laboratorios para
fabricar armas químicas y nucleares, pero habrá intensificado el
fanatismo, sin darse cuenta que un fanático cuando no tenga armas será
capaz de matar con sus manos y si se las quitan lo hará con los pies.
Y que cuando el fanatismo se propaga cualquier actuación militar
acabará provocando un conflicto civil y que para dominar tal problema
sólo podrá recurrir al método de los fanáticos, porque no le quede más
remedio, pero a tal fin nos avecina el conflicto armado, que es
eliminar a todo el que no piense y sea como debe de ser, definido este
“debe” por quien detente el Poder.
 Las observaciones generales sobre la sociedad son necesarias en el
presente análisis, pues las sectas y el fanatismo no actúan en un
laboratorio aislados del mundanal ruido, sino que se desarrollan en un
determinado modelo de sociedad que responde a una historia
determinada.  Las sectas  intervienen como centros de estudio, en
donde se adoctrina a los adeptos. Los taliban son estudiantes de
teología, de la etnia pasthún, principalmente de la región de
Kandahar. Fueron apoyados por los shií de Pakistán en cuyo territorio
se crearon focos de adoctrinamiento. La participación masiva de
jóvenes de esta zona coincide con la extensión de la pobreza en la
zona y la multiplidad de conflictos que evitaban la formación de un
comercio estable y el desarrollo agrario y ganadero tradicional del
lugar. Desde 1988 se formó en Kabul la Escuela de Estudios Islámicos,
cuya finalidad social fue establecer, imponer, en la sociedad la
sharia (shar´s), ley islámica, como único principio rector de la
sociedad. Estas escuelas se propagan por todo el mundo islámico. Sin
seguir criterios extremistas mantienen unos principios de pureza, que
favorecen la fanatización, sobre todo porque son lugares de estudio en
los que no se permite la crítica, ni casi la relación con el mundo
exterior. Un ejemplo es la Universidad de Al Azhar en Egipto, la más
grande del mundo musulmán y con un gran prestigio. Se prohibe estudiar
el darvinismo por considerar, los ulemas, que es una teoría errónea  y
pecaminosa, pues está escrito en el Corán que el primer hombre fue
Adán. Pensemos que en determinadas escuelas del fundamentalismo
cristianos sucede otro tanto de lo mismo, en EE.UU. y en Europa.
 En Al Azhar  se memoriza el Corán, algo que no es sólo un
aprendizaje, sino que se vive  inmerso en un estado emocional muy
intenso provocado por las guerras constantes en que el mundo musulmán
participa, siendo la zona de Oriente Medio un foco de tensiones
permanentes, con los territorios palestinos  como centro de atención.
Esta universidad patrocina cerca de 5.000 escuelas de primaria en
Egipto. Su rector , Ahmed Omar Hashem, criticó y se mostró en contra
de los atentados terroristas del 11-S. Sin embargo potencia una
mentalidad favorable al fanatismo, como mecanismo social.  Sobre todo
cuando se enseña que la fe del islam responde no sólo a los problemas
del más allá, sino de este mundo, sin ver la pluralidad de otras
formas de entender las relaciones humanas.
 Las naciones árabes han vivido en una tensión de contrarios entre la
modernidad, con la incorporación de los avances técnicos y económicos,
a la vez que mantener la tradición islámica con las costumbres de
siempre en la vida cotidiana.  Esta tirantez ha llevado el
enfrentamiento de las dos posturas al interior de la sociedad
musulmana. Hasta la guerra del Golfo EE.UU. fue el amigo de los
enemigos internos de grupos fanáticos del islam. Caso de Argelia, en
donde ni siquiera de respetó una decisión  democrática que dio la
mayoría a los partidos extremistas. También en Arabia Saudí, Kuwait,
Jordania. Desde entonces, EE.UU. y sus aliados musulmanes, los
gobiernos corruptos, se convirtieron en enemigos de los
fundamentalistas islámicos. Los ataques comenzaron a apuntar al
imperio económico mundial. En Egipto se formó en los años ochenta otro
grupo, la “Yihad islámica”, para luchar contra la política oficial de
este país. Política complicada pues los gobiernos del mundo árabe en
general, han tratado de conjugar la creencia del pueblo con la
modernización del país en  todos los sentidos. De esa contradicción
nace el impulso que caracteriza el fanatismo islámico, como elemento
irracional que sirve de instrumento para empuje y motivación de
iluminados que logran socializar sus obsesiones. Las frustraciones, la
inseguridad ante lo nuevo, la desconfianza y el sentimiento colectivo
de inferioridad se convierte en euforia con las proclamas
triunfalistas, con el determinismo de triunfo como consignas de la fe
islámica. Las proclamas y la acción invierten esos sentimientos de
hundimiento moral en euforia, a veces incontrolada. Si todo esto se
ordena en una acción concreta se produce un plan de ataque que es lo
que se ha puesto en funcionamiento, como desarrollo intrínseco del
fanatismo musulmán.
 Egipto es un ejemplo de la contradicción a la que aludimos. Esta
nación fue el foco desde donde se expandió la lucha armada. Primero se
internacionalizó en el mundo islámico y luego en todo el planeta.
Samal Abdel Nasser persiguió con suma dureza a los integristas
islámicos, a la vez que llevó la prospéridad y el desarrollo económico
a Egipto. Su sucesor, Anwar ab Sadat mantuvo la influencia occidental
para mantener el progreso en la sociedad egipcia. A la vez inició la
guerra contra Israel, la guerra de Yom Kippur, en Octubre de 1973.
Seis años más tarde, el 26 de marzo de 1979 firma un tratado de paz
con Israel, basado en los acuerdos de Camp David. Lo cual hace que
Egipto sea expulsado de la Liga Árabe. Proyecto éste que había sido su
predecesor quien lo impulsó, hasta el punto de haber formado, aunque
fuera temporalmente,  una República Árabe Unida entre Egipto y Siria,
de 1958 a 1961, como intento de crear una gran nación árabe y que se
fuera expandiendo, hasta unirse con otros países. En la actualidad la
unión de las naciones árabes aparece fuera del ámbito  político, con
un fenómeno reciente que ha conmocionado a las diversas sociedades
musulmanas: la televisión con sede en el emirato de Qatar, Al Yazeera.
Ofrece una información común en todas las naciones árabes y va
orientando una mentalidad común, cuyo desenlace será ,en un futuro
utópico hoy por hoy,  la creación de los Estados Unidos del Islam. Lo
que quizá se lleve a cabo cuando el fanatismo se atenúe. Pensemos que
la unidad de Europa, que también persiguió el nazismo a su manera
(dictatorial), se logra cuando desaparecen los modelos sociales y
políticos totalitarios.
 En 1981 Sadat es asesinado por un grupo de fundamentalistas que
formaban parte de las Fuerzas Armadas, justo en un desfile que
celebraba el aniversario de la guerra de Yom Kippur. Desde entonces
las acciones fundamentalistas se intensificaron en Egipto, atentando
contra turistas y demás intereses gubernamentales. Lo que acrecentó la
represión estatal. El movimiento islámico fraguado en ese foco de
contradicciones se derramó por todas las naciones árabes. Han ido
uniendo sus fuerzas por la amalgama de otras fuerzas similares. No
debe olvidarse que entre los jefes de la red Al Qaeda figuran varios
egipcios, siendo de esta nacionalidad el número dos de la
organización, Saif Al Adel, como lo es el jefe del aparato militar de
Al Qaeda, Mohamed Atef. También el jefe del comando de los atentados
del 11-S, Maohamed Atta.  La mitad de los que participaron eran
ciudadanos de Arabia Saudí. La tensión de estas sociedades, entre la
razón económica por un lado y la razón de fe por otro, ha fraguado lo
irracional como superación de ambas contradicciones. Al haber un
enfrentamiento violento entre las dos partes se impide una evolución
dialéctica de la realidad, y aparece un desajuste histórico y social.
 En la esencia del islam vemos la intervención de la religión no sólo
en la vida cotidiana del creyente, sino en los acontecimientos del
mundo. Dentro del mes santo del ayuno, el Ramadán, la noche entre los
días 26 y 27, del noveno mes musulmán, que empieza a mediados de
Noviembre del calendario gregoriano, se celebra la “Noche de la
determinación”, coincidiendo cuando Mahoma tuvo su primera revelación.
Se atiende a que según el Corán, Dios, en árabe Allah, determina el
curso del mundo durante el año siguiente. Una cuestión de fe, que para
los fanáticos se convierte en una misión, en la que ellos y sus
acólitos deben intervenir como herramientas de tales designios, pues,
además, se creen portadores de la verdad y deben cumplirla, como
obligación religiosa. La palabra árabe islam significa 'entregarse' en
la acepción literal del término, pero el Corán establece su sentido
religioso como "someterse a la voluntad o a la ley de Dios". La
persona que practica el islam es un musulmán (del árabe muslim, 'el
que se somete a Dios'). Según el Corán, el islam es la religión
universal y primordial, incluso la propia naturaleza es musulmana ya
que obedece de modo automático las leyes que Dios ha establecido en
ella. Para los seres humanos, que tienen libre albedrío, la práctica
del islam no implica obediencia sino la aceptación libre de los
mandamientos divinos. Un musulmán es un seguidor de la revelación
divina (recogida en el Corán) formulada por el profeta Mahoma, lo que
le convierte en miembro de la comunidad islámica (umma). Para algunos
autores basta dar testimonio y pronunciar la shahada (profesión de fe)
que se expresa al afirmar "No hay más dios que Alá y Mahoma es su
enviado". Esto último deben repetirlo constantemente como prueba de la
fe en la Chahadah (testimonio). Quien pronuncia la chahadah es
considerado musulmán y tiene los derechos que emanan del islam.
 Diversos libros de la fundación Al-balagh, distribuidos gratuitamente
en el