¿Cuál es la razón que exista tanta similitud entre la Masonería Y el Sufismo Islámico?

Ven, ven, quienquiera que seas. Vagabundo, idolatra, adorador del fuego, Ven aunque hayas roto tus votos mil veces, Ven, y ven una vez más -------
 
 
Masonería y su poder de operar cambios en la Humanidad La masonería con su sistema ecléctico, que recién comienza a voltear hacia Gurdjieff y su escuela del cuarto camino (DE EVIDENTES INFLUENCIAS DE SUFISMO ESOTÉRICO ISLÁMICO), esto comienza a aportar una luz, para comprender ciertos aspectos poco comprendidos en la masonería. Gurdjieff viajó mucho por el medio Oriente Islámico, tomo ideas y las plasmó en sus Libros y enseñanzas - Aún y que Gurdjieff murió a mediados del siglo pasado, es ahora, que apenas y se toma en cuenta por apenas algunos masones ávidos; de comprender porque la iniciación masónica habla que el hombre debe de dejar de ser una simple maquina. Lo mismo pasa con muchos miembros del cuarto camino que comienzan a tomar consciencia del porque Ouspensky en su libro Psicología de la Posible Evolución del Hombre, comenta sobre la necesidad de que existan Naciones Libres para que ahí se desarrollen óptimamente los hombres y mujeres, pues agrega que en Naciones con pocas libertades el desarrollo consciente del Ser humano es imposible. Gurdjieff luego de salir de Rusia durante la Revolución Bolchevique, se refugia en un Francia (único lugar que le dio refugio) , Francia un País con claras y fuertes influencias Masónicas - Luego de muchos años de estudiar los sistemas Masónico, Sufí y el Cuarto Camino, puede darme cuenta que mientras los miembros del Cuarto Camino sueñan con Hacer algo o mucho y no pueden, la Masonería a Hecho los cambios necesarios y operado con éxito en muchos ámbitos - de Gurdjieff y del Cuarto Camino, hay que con inteligencia separar la basura que es mucha y las piedras preciosas que en verdad son muy valiosas. Pero, anteriormente explicaba; sorprendentemente mientras que los miembros del Cuarto Camino intentan fallidamente Hacer, la Masonería evidentemente Hace y Hace mucho Por el Bien de La Humanidad y de nosotros los propios Masones al hacernos evolucionar. Por lo tanto la Masonería es Operante, mientras que el Sufismo Islámico y el Cuarto Camino han solo quedado en el intento de Operar -------------------
 
 
 La verdad es que la Masonería se origina cada vez que un Masón es Exaltado al sublime grado de maestro masón. Aún así, Todo el estudio que se refiere al origen de la Masonería es tema de constante disputa y debate. Hay muchas diferencias de opinión y las posibilidades del acuerdo final están por esclarecerse. Donde existe seriedad, el conocimiento es fácilmente entendible, y en este pensamiento sólo está la esperanza de la verdadera comprensión del origen de la Masonería. Los investigadores de hoy en día, de acuerdo a sus variados puntos de vista, han probado su modernidad esencial, o de lo contrario, se han demostrado su excesiva antigüedad. Cualquier punto de vista, y las muchas actitudes intermedias son igualmente fácilmente probadas. Pero sin importar cuál sea la diferencia, el trabajo masónico sigue y los Masones continúan encontrándose en hechos sobre la investigación y buscando encuadrar las Evidencias, de manera que cada investigación pueda ser evidenciada. Las opiniones pueden diferir, pero la Masonería permanece como organismo viviente hasta hoy, preservando los «Antiguos Landmarks» y construyendo el Templo espiritual de Dios nuestro Señor. Las variadas teorías respecto al origen de la Masonería están bien incluidas en los siguientes extractos: El origen y fuente de donde primero emanó la Institución de la Francmasonería, tal como la tenemos ahora, ha dado lugar a más diferencias de opinión y discusión entre los estudiantes masónicos que ningún otro tópico en la literatura de la Institución.. Los que escribieron sobre la historia de la Francmasonería, en diferentes épocas, han atribuido su origen a las siguientes fuentes: 1) A la Religión Judía -2) A los Antiguos Misterios esotéricos. 3) Al Templo del Rey Salomón. 4) A las Cruzadas. 5) A los Caballeros Templarios. 6) A los Colegios de Artífices Romanos. 7) A los Masones Operativos de la Edad Media. 8) A los Rosacruces del siglo XVI. 9) A Oliver Cromwell. 10) A los Pretendientes a la Restauración de la Casa de Estuardo al Trono Británico. 11) A Sir Christopher Wren, durante la construcción de la Catedral de San Pablo en Londres. 12) Al Dr. Desaguliers y sus asociados —año 1717. 13) Al Sufismo Islámico. 14) A vestigios de Hermandades druidas. 15) A la conexión extraterrestre con la Estrella Sirio. 16). A los esenios. 17). A un origen Peruano, según el libro La Nueva Atlántida de Francis Bacón. 18). Que se remonta al mismo Paraíso donde Adán fue constructor. ---------
 
 
Cada una de estas teorías han aparecido de tiempo en tiempo, sostenida con mucho celo, si bien no siempre con mucho discernimiento, por sus defensores. Algunas de estas teorías han sido aprobadas desde hace tiempo, pero otras aún atraen la atención y encuentran defensores Llamamos su atención aquí a esa definición de la Masonería que se refiere a ella como a un sistema de símbolos, una colección de alegorías y a una forma pictórica que vela y oculta una verdad tan general y universal que el hombre no puede vivir sin ella. Una alegoría es un relato susceptible de poseer dos significados, uno exterior, que cautiva la fantasía y aumenta la atención, y otro interior que trasmite al iniciado alguna verdad básica, cósmica y humana para la cual el hombre debe vivir. Esto puede ser ejemplificado por todos los verdaderos Maestros Masones en la historia de la actitud, muerte y resurrección de nuestro Gran Maestro Hiram Abiff .El permaneció fiel a su fe espiritual y al grado de Maestros a quienes representó a costa de su vida. Esta es una alegoría que, como veremos más tarde veremos, formula no solamente la verdad sublime de la inmortalidad del hombre, sino que describe también la crisis que el M.:M.: debe pasar. Solo y sin ayuda, él debe enfrentar a tres asesinos o rufianes, quienes invaden, con su traición, su vida (la ambición, la ignorancia y la hipocresía). --------- Un símbolo es una forma exterior y visible que oculta o vela una realidad espiritual interna. El trabajo en el templo masónico abunda en tales símbolos, y a través de ellos es revelado al M.:M.: inteligente (que ve esos símbolos «en la Luz») la historia de su propio progreso y también la historia evolutiva de la raza de los hombres. Todo esto se remonta a la infancia de la raza, cuando se enseñaba a los hombres mediante formas y parábolas simbólicas. Actualmente estamos tan acostumbrados al aspecto forma de la revelación, que olvidamos su significado interno. Se ha escrito mucho que es fantástico y forzado respecto al trabajo masónico, y muchos hombres valiosos buscaron probar la antigüedad de la tradición masónica, pero al hacerlo han traspasado las fronteras de los hechos, y en consecuencia se han extraviado dentro del velo de la ilusión. Intuitiva e inteligentemente, ellos consideraron que el año 1717 d. de C., del cual data la moderna Masonería, no indica el origen de este antiguo sistema. Al haber estudiado y trabajado, entraron en la corriente de vida masónica, que los ha remitido a un pasado lejano, a través de las Religiones Mistéricas del mundo antiguo, a la misma noche del tiempo. En su entusiasmo, algunas veces han tomado ficción por hecho, y la prueba deseada por comprobada realidad. Sus generalizaciones pueden haber sido correctas, pero su detalle ha estado lleno de errores y de imaginaciones fantasiosas, y su falta de discernimiento ha lesionado la causa que ellos aman. Otros, de temperamento más positivista, no han visto sino el trasfondo más inmediato de la historia masónica, y su interés no los capacita para llevarlos más lejos de los dos últimos siglos. Su visión miope los enceguece para alcanzar la verdad. La verdad está allí, pero ellos no la ven. Es posible, sin embargo, que el hilo de la continuidad masónica pueda encontrarse penetrando en un obscuro y antiguo pasado, y que la moderna Masonería pueda ser unida definitivamente con los constructores de antiguos días. Pero si este hilo puede descubrirse alguna vez, sólo lo será por la tentativa de aceptar una hipótesis que debe ser probada, o bien para ser eventualmente aceptada, o finalmente desaprobada y por lo tanto descartada. La verdad no será descubierta por la rígida adherencia a ninguna creencia dogmática, o por los empeñados esfuerzos de ningún devoto para probar su particular punto de vista. Nosotros nos declaramos por la aceptación de una temporaria y tentativa hipótesis. Hay dos problemas mayores para ser resueltos en conexión con la Masonería, y ellos pueden ser expresados en la forma de dos preguntas: 1. ¿Es la Masonería de remota antigüedad y la hemos heredado de un borroso y distante pasado? 2. ¿Cuál es la razón peculiar para que el Judaísmo coloree la moderna Masonería? 3. ¿Cuál es la razón que exista tanta similitud entre la Masonería Y el Sufismo Islámico? La respuesta a estas preguntas dependerá de la aceptación de una hipótesis básica, sobre ciertas amplias generalizaciones, y también sobre el cultivo (aunque sea temporalmente) de una mente abierta, libre de las ideas preconcebidas y prejuiciosas, raciales y religiosas. La hipótesis que ahora se presenta ante ustedes y se busca probar por amplias conclusiones, es la que sigue y está basada sobre el estudio de los rituales y símbolos y sobre la alegoría de la iniciación: La Masonería desciende, o está fundada, sobre una religión universal impartida divinamente que antecede al primer dato de la creación como está indicado en nuestra Biblia. La Masonería y sus rituales alegóricos, sus símbolos y números, es todo lo que nos que da de la primera religión del mundo, que floreció en tan remota antigüedad que es imposible fijar fecha. Fue la primera religión unificada del mundo. Luego vino la era de sectarismo y separación en muchas religiones. En el presente estamos trabajando nuevamente hacia un mundo de religión universal.
 
 
El credo de un masón tiene, como sabemos, solamente dos principios. Ellos suman o engloban todo lo que el hombre necesita saber, y todas las doctrinas y dogmas menores son sólo expansiones e interpretaciones de estas dos verdades fundamentales. Primero, Dios el Más Alto, el G.:A.:.U:. vive y ES. Él se expresa a Sí Mismo como el G.:G..:U.: (El Gran Geómetra del Universo), fundando los mundos sobre el número y sobre la PALABRA y por Él los mundos fueron construidos. Segundo, el hombre es un hijo de la luz, un hijo del Padre y, por lo tanto, inmortal. Él es el heredero de las edades, por sí mismo un Hijo de la Luz, pero vagando en la obscuridad. Eventualmente, encontrará su camino de retorno a su lugar de origen. Se mejorará a sí mismo en la Masonería y aprenderá a subyugar sus pasiones, hasta que finalmente pasará a través del portal de la muerte y entrará en la vida. La creencia en Dios y la creencia en la inmortalidad es el credo y tema de la Masonería, y de ellos son representantes todos sus símbolos, rituales y secretos. Es posible tal vez, al menos temporalmente, aceptar la premisa básica de que la moderna Masonería es todo lo que nos queda de esa primigenia religión, desarrollada o quizás otorgada a la humanidad durante esas primeras civilizaciones de las cuales nos habla la ciencia moderna, y cuyos remanentes dan testimonio a un amplio conocimiento científico y a una amplia visión. De esto, tales símbolos como las pirámides, tanto en Egipto como en Sudamérica, mantienen ese testimonio, y las enseñanzas que contienen es lo que nos ha quedado de los Antiguos Misterios. Si existe alguna base para esta creencia, entonces la Masonería debe estar íntimamente conectada con la primitiva historia del hombre, y nosotros deberemos mirar dentro del templo mismo para encontrar evidencia de este hecho. ¿Hay algún estilo o procedimiento que pudiera hallarse como indicador de este crecimiento racial? Poco a poco la historia del hombre ha sido estudiada retrospectivamente hasta que se ha considerado a la raza como tan antigua que sus huellas nos conducen a través de cientos de miles de años. Si la historia de nuestros países modernos no nos satisface en su pasado de obscuridad e ignorancia, y sus orígenes son tema de disputa, ¿nos extraña que la historia de la interpretación simbólica del divino propósito, presentada a través del tiempo por muchos tipos de razas y pueblos, resulte igualmente insatisfactorio , en lo referente a su origen mucho más antiguo?, ¿no es quizás un milagro que sobrepasa nuestra comprensión, que la estructura original de la verdad y de la enseñanza aún permanezcan, como están, intactas?. Se busca enfatizar en estas instrucciones, el hecho de que los Antiguos Misterios fueron custodios temporales de la antigua verdad y que están íntimamente aliados al trabajo masónico del presente. La relación de los Misterios con la Masonería ha sido reconocida con frecuencia y el hilo de oro de la continuidad viviente puede trazarse entre ellos y la moderna Masonería. Los Misterios de los Cabires en Hebrón; los de Samotracia y Eleusis, en la antigua Grecia; los de Jesús y muchos otros, son parte de ese antiguo hilo que se origina en la primitiva religión y termina hoy en la Masonería. El detalle de esta continuidad ha sido tratado ya de forma correcta y extensa en muchos libros masónicos. Se desea ir aún más atrás, a ese período de la infancia de la raza donde los hijos de los hombres (que no eran sino niños) aprendieron por parábolas, alegorías, sucesos dramáticos, símbolos y palabras, y no conocían el significado de aquello que buscaban expresar. Es interesante notar cuando floreció este período y obtener de ello alguna idea de la época de la aparición de esta primigenia religión que coincidió con la aparición de una civilización muy antigua y con un ciclo de gran actividad de la Logia en lo Alto. En todos los Misterios, así como en la simbología de la Biblia, encontramos la frecuente recurrencia del número doce. Este aparece también en la Masonería bajo tal simbolismo como las doce tribus de Israel en el Grado del Arco Real y los doce CC. que están activos en el tercer grado. Tenemos también los doce hijos de Jacob en el Antiguo Testamento y los doce discípulos de Cristo en el Nuevo Testamento. Están los doce meses del año y muchas otras instancias en las escrituras del mundo. ¿A qué se refieren todas ellas? ¿Cuál es el simbolismo que subyace en este número constantemente recurrente? Simplemente una referencia al viaje del Sol (el símbolo de la Deidad) alrededor de los cielos, pasando regularmente a través de los doce signos del Zodíaco en el curso de su viaje anual de doce meses, o su ciclo mayor que recorre aproximadamente cada veinticinco mil años. Esta es la verdad básica que aparece una y otra vez en los rituales masónicos. Hay siempre un viaje, un proceso hacia adelante o alrededor, una búsqueda de la Luz, un viaje desde el Occidente al Oriente, o una circunvalación. --------------
 
 
 En el primer grado el candidato entra al Templo en busca de la luz y se le formula la pregunta: «¿Desde dónde vino usted y hacia dónde está viajando?» y la respuesta llega: «Desde el Occidente, y viajando hacia el Oriente». Entonces el Maestro que preside inquiere: «¿Por qué deja usted el Occidente y viaja al Oriente?» y el candidato contesta: «En busca de la Luz en la Masonería». En el segundo grado el candidato avanza paso a paso en la adquisición de conocimiento, y así gana el derecho de entrar en la Cámara del Medio del Templo del Rey Salomón, y allí recibe su salario, habiendo viajado diligentemente en busca del conocimiento. En el tercer grado el golpeado Maestro viaja de un portal a otro, hallando dificultad en cada uno, buscando la palabra del Maestro y al mismo tiempo siendo el custodio de ella. Así, la idea del viaje se encuentra detrás de la entera iniciación masónica; el viaje en busca de la luz; el viaje en busca del conocimiento; el viaje en busca de la palabra del Maestro. En la historia del candidato el tema se muestra así y es repetido nuevamente en los cielos por el Sol en su viaje a través de los doce signos del Zodíaco. -------------
 
Prestemos atención aquí al significado esotérico de los dos Columnas Boaz (B.) y Jachim (J.) cuando se los considera en conexión con este viaje zodiacal. Colocados en posición uno junto al otro, estos dos pilares forman el símbolo utilizado en astrología para representar al signo de Géminis, y el estudio de su significado revela en esta conexión, quizás más claramente que ninguna otra cosa el subyacente tema de la Masonería. También puede significar el origen, o el tiempo del origen, de la así llamada Masonería histórica. Si este origen se remonta a 7,000 años a. de C., cuando el sol estaba en el signo de Géminis, o si debemos referirnos a ese punto cuando el gran ciclo zodiacal de 25,000 años, comenzó en ese signo, no es útil para nosotros conjeturar, pues no existen medios para probarlo. Es posible también referirse a una época aún más distante respecto de este tema. Las dos columnatas, B. y J. indican no sólo una fecha (conocida por los iniciados del pasado pero oculta a nosotros hoy), sino que también indican la fundación del trabajo masónico. La Masonería es el símbolo de la realidad interna, la verdadera religión de la humanidad. Esa religión universal fue establecida con fuerza, y su vitalidad es tal, que hoy miles de años más tarde, aún persiste. Las dos columnatas De bronce que fueron elegidas por los antiguos constructores y colocados en todo templo para recordar a los humanos ese antiguo símbolo zodiacal del signo de Géminis, en el cual tal vez, comenzó la búsqueda de la luz. En este signo de Géminis la dualidad del hombre está simbolizada por los gemelos. El hombre, bueno y malo en su misma naturaleza, procediendo de la obscuridad y buscando la luz; el hombre, compuesto de dos aspectos o naturalezas, pues el primero «es de la tierra, terrenal, y el segundo es el Señor del Cielo»; el hombre, el hijo de la Viuda, pero también el hijo de la Luz. Dios y hombre unidos, los dos hermanos, Cástor y Pólux, irradiando juntos y significando la mortalidad y la inmortalidad. De forma curiosa, actualmente la luz del hermano «mortal» está brillando menos, mientras aquella del hermano «inmortal» está ganando brillo, recordándonos las palabras de San Juan Bautista cuando dijo: «Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.» (Juan, 3: 30). Tal es la historia de la constelación de Géminis en la tradición y la leyenda. Ese es también el tema de la Masonería: el creciente brillo de la luz de un M.:M. :hasta que se olvidan los días de ciega obscuridad, cuando era un candidato. En consecuencia, la Masonería puede ser tan antigua como la humanidad misma, y la religión universal tan antigua como la Masonería. ------------- http://groups.google.com/group/secreto-masonico
 
 La constelación de Géminis puede ser un símbolo colocado para nosotros en el ilustrado libro de los cielos para recordarnos que ese distante tiempo, cuando nuestro sol (pasando a través del signo de Géminis) marcó el período en que emergió sobre la tierra esa humanidad infantil de la cual nuestra moderna raza de hombres es el fruto. Ese período también pudo haber sido el tiempo de la fundación de esa simple enseñanza que más tarde fue elaborada dentro del ritual y trabajo de la moderna Masonería. Es interesante notar cómo esto podría aparecer como verdad de acuerdo a la enseñanza impartida en los primeros tres grados, a pesar del hecho de que la división en tres grados de la Logia Azul es relativamente moderna, según los historiadores. Sin embargo, ellos no siempre tienen razón. Las cosas desaparecen, y cuando vuelven a aparecer, se las aclama como nuevas. Hoy en día vivimos en ese período en el que Cristo profetizó que «las cosas secretas se harían sencillas». Por lo tanto, se puede esperar que la Masonería en esta época revele más claramente sus secretos, y tome esas formas que finalmente eluciden su verdadero significado. El mundo del significado se está acercando. Los científicos indican dos razas que precedieron a la nuestra, y les dieron nombres: La civilización lemuriana y la civilización atlante. La antigua Lemuria vio al primer ser humano caminar sobre la tierra. Era poco más que un animal, ciego a todos los verdaderos valores de la vida y sin ninguna comprensión. Era un alma en una profunda y obscura prisión, con la luz que está oculta en cada forma, perdida y velada, invisible y desconocida. Era el pobre ser, candidato a la luz, golpeando ciegamente las puertas del Templo. Ciego e ignorante se pierde arriba y abajo, buscando luz, imposibilitado de responder las preguntas puestas ante él. Esto está maravillosamente enseñado en la iniciación del A. donde esto es todo lo que puede hacer, hasta que el premio de la luz le es conferido por expresar su voluntad de buscar. Toda otra pregunta que se le formula, es respondida por su escolta. Más tarde, sucede la civilización Atlante y la raza de los hombres alcanza un punto donde puede comenzar a «subyugar sus pasiones» y cultivar esas artes y ciencias que los llevará a una escala de vida más elevada. Aprenden a trepar la escalera en espiral (pues es un largo y lento proceso) que conduce a la Cámara del Medio donde sus logros como Operarios pueden ser reconocidos y recompensados. Esta es la lección de la iniciación del C. Actualmente en nuestra raza Aria, la humanidad, habiendo buscado la luz y recibido una medida de iluminación, pasado a través del Aula del Aprendizaje y trepado al difícil ascenso del Conocimiento, está preparada para la siguiente revelación. Al hombre se le permite llegar al sublime grado de M.:M:. y recibir la palabra del Maestro que ha buscado durante tanto tiempo. En esa tarea se enfrenta al hecho de la muerte y al problema de la inmortalidad, y debe pasar esta vez del Oriente al Occidente, desde donde es elevado por el esfuerzo unido de la Logia de MM:.MM:. personificada por el V:.M.: quien solicita ayuda a la Logia. Antes que esto pueda hacerse, el factor mente dentro suyo debe funcionar y tres veces hace su elección. Tres veces, cuando es enfrentado con el tema, dice: «Yo no quiero», demostrando así que él puede decidir inteligentemente el camino a tomar y de esta manera dar evidencia de su desenvolvimiento mental, que es la gloria de la raza Aria. Toda esta historia racial está indicada en el trabajo de los tres grados de la Logia Azul. La historia del desenvolvimiento racial está representada pictóricamente y el ritmo del triple trabajo del Pasado, Presente y Futuro es revelado. La misma Historia también permanece eternamente cierta para el individuo. Grado de Raza De la obscuridad Búsqueda de Aprendiz Lemuriana a la Luz. la Luz Grado de Raza De la ignorancia Búsqueda del Compañero Atlante a la Sabiduría. Conocimiento Grado de Raza De la muerte Búsqueda de la Maestro Masón Aria a la Vida. PALABRA del M. Este tema se presta para ser examinado en mayor extensión. En la Lemuria por ejemplo, la humanidad como un todo, debió desarrollar esa sensibilidad emocional que, figuradamente se nos muestra en la búsqueda de la luz por parte del candidato; ese símbolo de respuesta a la vibración. En la Atlántida, la humanidad, sensorial y físicamente, debió desarrollar la respuesta mental, y a través del estudio de las artes y las ciencias desenvolver su conciencia, y adquirir conocimiento. Ese es el problema de todos los atlantes —emocionales, sensitivos y místicos. ------
 
 
 En nuestra raza, la humanidad, sensible a inteligente, debe buscar la Palabra del Maestro, ganar salarios y viajar por países extranjeros. Estos tres son, en sus connotaciones menores, los objetivos de la humanidad en este tiempo. El hecho de ganar salarios, el deseo de adquirir maestría de una manera u otra, y el viajar constante, son las características sobresalientes de nuestra moderna civilización. Subyaciendo bajo estos objetivos materiales y personales están sus contrapartes espirituales: la adquisición de recompensas espirituales, una constante actividad y la búsqueda de la palabra del Maestro. Cuando esa búsqueda es recompensada por la muerte y a su turno, seguida por la resurrección a la vida, el M:.M:. descubre que la Palabra Perdida aún permanece perdida y que por el momento debe contentarse con la palabra sustituta. El ha sido elevado de la muerte, pero la Gran Obra no esta terminada. La palabra sustituta le permite trabajar como M.;M:. pero la Palabra Perdida aún lo elude, y continuará siendo así hasta que llegue el tiempo en que la humanidad como un todo, a través de sus individuos resurrectos encuentren esa Palabra juntos. En el interín, los MM.MM. trabajan individualmente con la Palabra del Maestro y buscan elevarse como muchos de sus hermanos, a manera de estar preparados para que unidos, un día la Palabra Perdida sea buscada y encontrada. Entonces el pleno significado de las palabras escritas por San Juan Evangelista (Juan, 1: 1) se volverán manifiestas: «En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. . . ». Al principio de este capítulo se ha mencionado la enseñanza dada a la humanidad infantil, y la antigua formulación de ese sistema de alegoría y símbolo que expresaba la más profunda moralidad y ética, así como el secreto de la construcción del universo que fue dado a la raza y el cual ha permeado la forma de nuestra moderna Masonería. ¿De dónde provino esa enseñanza? ¿Quién la impartió? Toda forma exterior organizada (y en esto la Masonería no es excepción) es la forma exterior y visible de una realidad subjetiva interna y espiritual. De acuerdo a esta premisa, podemos concluir por lo tanto, que existe una Logia en lo Alto. Esta es la Logia bajo la supervisión del Gran Maestro del Universo, la cual es reconocida por todos los buenos masones cuando miran hacia el Oriente. Esta Logia es el impulso motivador detrás de esta antigua institución simbólica. Una Logia Masónica es, como veremos más tarde, una réplica en miniatura de la Divina Logia, el Templo del Señor en los Cielos. Su constitución es la misma; es la expresión terrestre de un arquetipo celestial. Los iniciados de la Logia en lo Alto han recibido la palabra sustituta del Maestro. Ellos no pueden, o más bien no lo eligen, recibir la verdadera Palabra hasta el momento en que el personal de la Logia Celestial haya sido completado por la elevación de todos los hijos de los hombres. Tres regulan una Logia, y en ellos la Trinidad de la Deidad se refleja a Sí misma en las muchas Logias con sus VV.MM., SS.VV. y PP.VV. (Venerables Maestros, Segundos Vigilantes y Primeros Vigilantes). Cinco dan forma a una Logia y así la estrella de cinco puntas de la iniciación se refleja a sí misma en la Logia. Siete la hacen perfecta, y la Logia en lo Alto no será perfecta hasta que todos los hijos de Dios, en sus grupos septenarios hayan entrado, pasado y sido elevados en el Templo del Señor en la tierra y así entrado juntos al Templo Celestial. Este es el misterio masónico más profundo, y solamente el verdadero iniciado entre los MM.MM. del mundo lo comprenderá
 
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