Entrevista a Roberto Pineda

Desde la primera conversación es fácil descubrir que Roberto Pineda pasa muchas horas al día pensando en música y enlazando propuestas armónicas interesantes, siempre en busca de nuevas propuestas compositivas. Cordial y atento acoge esta entrevista con el afecto de un profesor, de un maestro.


   Natural de Antequera. Realizó sus estudios de Composición en Málaga bajo la supervisión del catedrático D. Ramón Roldán Samiñán. Obtiene Mención Honorífica al finalizar el Grado Elemental de piano y Matrícula de Honor en Hª de la Música.

   Ha sido becado durante tres años consecutivos por la Universidad Internacional de Andalucía, recibiendo cursos impartidos por Ramón Barce, Luca Lombardi, Antonio Martín Moreno, Benet Casablancas, Francisco Guerrero, José Evangelista, etc...

   Participa en los XXVI Cursos Internacionales “Manuel de Falla” de Granada, recibiendo clases de Luis de Pablo y Claudio Prieto. También trabajó con Leonardo Balada al año siguiente. En el citado curso compuso una obra que se interpretó en la Universidad de Carnegie Mellon (Pittsburg).

   “Ciclo de Nuevas Músicas” de la Universidad de Málaga. En él se grabó un CD en el que se incluyen dos composiciones suyas: “Wit na” y “En busca”.

   En 1995 publica sus “Cinco preludios para piano” con Ediciones Sib. Colabora en varios proyectos editoriales, realizando armonizaciones y lecciones pedagógicas.

   Compone la banda sonora de la obra teatral “Muerte en el barrio” de Alfonso Sastre.

   Durante el curso 1996-1997 es seleccionado para participar en el Seminario de Composición de la OJA (Orquesta Joven de Andalucía). Ha estrenado numerosas obras instrumentales y corales en lugares tan
emblemáticos como la Catedral de Sevilla, Festival de Guitarra de Córdoba, Santa María de la Alhambra, Auditorio “Manuel de Falla” (Granada).

   Realiza cursos de música de cine con Alberto Iglesias, Carles Cases, Lucio Godoy, Eva Gancedo y Antonio Meliveo. Durante este año ha publicado dos obras con la editorial Bebook: “Una revelación” (cl. y piano) y “Tres miniaturas” para piano a cuatro manos. Pertenece a las siguientes asociaciones de compositores: ACIM y ACSA.

   Actualmente es profesor en el Departamento de Composición del “Conservatorio Superior de Música de Granada”.



Pasado

Elena S.: ¿A qué edad empezó a tocar el piano?

Un poco tarde, a la edad de 11 años. Antes estudié algo de guitarra flamenca en el colegio como actividad extraescolar y también hice el Curso Hammond de órgano electrónico en el que tocábamos música pop y música de jazz.


Ángeles S.: ¿Qué le ha sorprendido más en la música en su vida?

Mi dependencia con respecto a ella. La necesito mucho. Estoy todo el día con la música.


Ana I.: ¿Quién le encaminó en la música?

Mis padres, cuando vieron que tenía bastantes cualidades. Les sorprendió, porque soy el único de mi familia que me he dedicado a esto. Nunca me pusieron trabas a la hora de estudiar “sólo música”. Eso es muy importante.


Bibiana L.: ¿Cuándo compuso su primera obra?

Con 12 o 13 años. Estudiaba solfeo.


Pilar G.: ¿Le gustó desde un principio el mundo de la composición?

Sí, pero yo era más de dar conciertos al principio. Me encantaban las audiciones y tocar en público. Después la cosa cambió y me ilusionó más la composición.


Keila M.: ¿Conocía ya de pequeño su predilección por el mundo de la música?

Sí, siempre lo tuve claro. Menos mal que mis padres me apoyaron.


Keila M.: ¿Qué le hizo decidirse por la carrera musical?

Era lo que más me gustaba desde siempre. Tienes que hacer lo que te ilusione.


Amador F.: ¿Cuántas obras has compuesto?

Uf, ni idea. Bastantes. No sé si podemos considerar las lecciones de solfeo, la música para teatro, cortos, como obras. Es decir, si son serias las músicas que no son exclusivamente música clásica. Ése sería un debate bastante interesante. Para mí toda la música que esté bien planteada es digna.


Nuria F.: ¿Cuál ha sido tu mayor reto en el mundo de la música?

Aprobar unas oposiciones y escribir una obra para grupo de percusión.


Nuria F.: ¿Qué destacarías de tu profesión?

Que es la más bonita que se puede elegir. Por lo menos para mí.


Presente

Carmen M. S.: Con el paso del tiempo, ¿componer se vuelve  más fácil o más difícil?

Más difícil, porque has realizado muchas obras y no quieres repetirte mucho. Yo soy de los compositores que no voy buscando un estilo personal perfectamente reconocible. Me gusta ser lo más versátil posible. Es decir, poder componer casi cualquier cosa y para cualquier agrupación. También, con el paso de los años, tenemos menos tiempo libre para componer.


Mª Victoria M.: ¿Qué le llena más como músico, la composición o la práctica de su instrumento?

La composición, aunque no se debería descuidar el instrumento.


Marta H.: ¿Qué le gusta más: ser profesor de piano o de composición?

Me gustan las dos cosas. Estoy más tranquilo siendo profesor de piano, menos alumnos, ya sabes. Si pudiera elegir me quedaría con las clases individuales aunque siguiera componiendo.


Eva J. T.: ¿Cuánto tiempo dedicas diariamente a tocar el piano?

Cuando estoy muy liado con la composición nada de nada. Ahora intento obligarme a estudiar tres cuartos de hora el piano o la flauta travesera. Sé que es poco pero menos da una piedra.


Miriam R.: Si quisieras aprender a tocar otro instrumento, ¿cuál sería?

El chelo, la trompa o perfeccionar la flauta travesera (la estudié durante dos cursos).


Laura G.: ¿Qué voz es usted en un coro?

Bajo.


J. Ramón G.: ¿Es para usted la música la mayor expresión artística del ser humano?

Una de las más grandes junto con la literatura.


J. Ramón G.: ¿Qué proceso sigue habitualmente para componer una obra?

En primer lugar me tiene que apetecer hacer determinado tipo de música, contrapunstística, homofónica, vocal, instrumental, al estilo de Ravel, etc… Luego me planteo la duración y ajusto los compases para darle una forma determinada. Cuidado, a veces piensas en una cosa y la música te lleva por otros derroteros. Casi siempre planteo primero la armonía (para que sea lo más rica posible) y luego la melodía sale sola. Después de componer es imprescindible dejar la obra unos días en reposo y luego revisar.


Carmen A.: ¿Prefiere compañía o soledad para componer (teniendo en cuenta que la compañía no implica ruido)?

Mejor siempre solo. Me cuesta escribir cuando estoy acompañado.


María A.: ¿Tiene alguna condición o “manía” a la hora de componer?

No. Procuro ponerme un par de horas al día durante la semana. El fin de semana es más relajado.


Ángela C.: Cuando compone, ¿se sienta y espera a que se le ocurra algo o compone sólo cuando le viene la inspiración?

Si trabajas a diario siempre se te ocurren cosas. Tú eres el que tienes que filtrar lo que es mejor o peor. Unos días supongo que estarás más inspirado que otros.


Sarai T.: ¿Es difícil componer para coro y orquesta juntos?

Bueno, yo es la primera vez que lo hago. Es más bien laborioso.


Manuel del M.: ¿Cuando compones  lo  haces de oído o con el piano?

Siempre con el piano o con un teclado conectado al ordenador para pasar las partituras.


Daniel M.: ¿Qué se siente al ser compositor y escuchar tu obra en el escenario?

Mucha emoción y nerviosismo. Me pongo menos nervioso cuando toco que cuando estrenan una obra mía. Supongo que es porque no puedo controlar yo mismo cómo van a tocar mi partitura.


Fernando S.: Hablando de compositores, ¿a qué compositor admira más?

Sin duda a Claude Debussy.


José A. R.: ¿Qué periodo histórico o estilístico prefiere musicalmente hablando?

El impresionismo.


Rafael S.: ¿Qué opinión tiene de la música flamenca?

No es la que más me atrae, prefiero el jazz. Sin embargo,  me gusta Paco de Lucía,  Jorge Pardo o Chano Domínguez.


María T.: ¿Qué le motivó a crear esta obra?

Me apetecía tener mi propio villancico. Hace tiempo participé en un concurso de composición coral y mandé un villancico pero era bastante difícil. Ahora creo que no funcionaba muy bien. No hay muchos villancicos en 7/8.


Begoña B.: ¿Se inspiró en algo/alguien para componer el villancico?

No. Aunque parezca mentira estaba en la playa y me dije; tengo que hacer más música coral, tengo pocas obras. De ahí surgió Oh hermosura que excedeis y este Villancico que dejé inconcluso en verano y retomé hace no mucho tiempo.


Bibiana L.: ¿Cuál fue el motivo compositivo que originó la composición de esta obra?

Negra-negra-tresillo de corchea y la caída en el compás siguiente. Esa sería una célula importante de la pieza.


Pilar G.: ¿Compuso a la misma vez letra y música?

Pues casi. Me interesaba más la música así que a veces tenía que cambiar algo la letra.


José M. C.: ¿Qué le llevó a componer un villancico en modo menor, si se supone que la Navidad es algo alegre?

Los modos menores también pueden ser muy alegres. Es un tópico.


Juan F. J.: ¿Por qué Sol m? ¿Qué criterio sigue para escoger una u otra tonalidad?

Fue algo bastante fortuito esta vez. Empecé a plantear una estructura armónica en solm y ví que venía bien a la tesitura de las voces. Si hubiese ido mal la tendría que haber trasportado a otra tonalidad.


Begoña B.: A la hora de componer el villancico, ¿se planteó primero la elaboración de una voz en concreto o elaboró las cuatro simultáneamente (verticalmente)?

Intenté que todas las voces funcionaran bien independientemente. Pero digamos que fue un trabajo más armónico. La melodía fue surgiendo en base al planteamiento armónico.


Beatriz G.: ¿En qué se basó para escribir la letra de la obra? ¿Por qué razón no tiene título este “Villancico”?

Pensé en que fuese una letra en el estilo de los villancicos tradicionales y en que encajase bien con la música que iba escribiendo. No tiene título porque no creo que escriba muchos más villancicos o bien puedes pensar que quería escribir el….. “Villancico definitivo”.


Beatriz G.: ¿Qué le llevó a escribir la obra en compases de ¾ y 2/4?

Fácil: La melodía que se me ocurrió para la introducción era ternaria. El cambio a 2/4  fue por darle algo de variedad a la pieza.


Blanca E.: ¿Qué inspiró sus armonías?

No sé, quería una armonía muy de César Franck o Mendelssohn pero que no fuese excesivamente difícil.


David J. G.: ¿Cuánto tiempo le llevó componer la obra después de todas las revisiones?

Una semana en verano, más una semana durante este curso, más otra semana con el arreglo de la orquesta de cuerdas. Me cuesta más si la obra tiene texto. Soy más de música instrumental. Pensad también que los compositores tenemos abiertos varios frentes casi siempre. Yo estaba con el villancico pero a la vez escribía también un quinteto de metales.


Julián P.: ¿Cree que la tradición de la Navidad se está perdiendo?

Un poco sí, detrás de todas esas luces chillonas y desagradables. Nos corresponde a nosotros mantener vivas las tradiciones (independientemente de que seais religiosos o no). Es algo más importante de lo que creeis.


Paula G.:¿Por qué nosotros? Es decir, ¿por qué nos ha escrito esta obra?

Me atrae mucho que los jóvenes aprendan música cantando alguna de mis obras. Yo estoy más a gusto estrenando en un Conservatorio que en el Auditorio Nacional. También, como he dado clase en el “Ángel Barrios” durante varios años, me gustaba la idea de volver.


Ramiro A.: ¿Qué se siente al haber compuesto la obra “Villancico” y estar a punto de escucharla estrenada por unos jóvenes coralistas?

Siempre me ilusiona y me pone nervioso a la vez. Aunque la obra dure sólo unos minutos. Me gusta hacer piezas pedagógicas que sirvan en los conservatorios, nunca he dejado esa faceta como compositor.


Futuro

Juan F. J.: ¿La composición es un don o es fruto de mucho trabajo y cualquiera que estudie composición a fondo podría ser un buen compositor?

Yo creo que es más una obsesión. Cuando terminas una obra y estás deseando comenzar a componer otra nueva, ya eres compositor.


Marta H.: ¿Es duro estudiar composición?

Igual de duro que pueda ser estudiar un instrumento. Hay que dedicarle mucho tiempo.


Nuria F.: ¿Qué consejo darías a una persona que quiere dedicarse a la composición?

Que analice mucha música antes para aprender. Y luego, que elija su propio camino. Yo lo hice un poco al revés, comencé a componer sin tener mucha idea. Pensaba que lo que componía era muy innovador, una joya vamos. Luego conocí a César Franck a Claude Debussy y a muchos otros y me dí cuenta de que lo que yo intentaba hacer ya estaba más que trillado.


Marta A.: ¿Qué consejo nos darías a todos los que estudiamos coro?

Que os tomeis muy en serio la asignatura y que la disfrutéis.

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