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SANTUARIO DEL DIVINO ECCE HOMO

LOS RECTORES

El Santuario del Divino Ecce Homo no es una Parroquia. Por lo tantó, el sacerdote encargado de la atención pastoral aquí no tiene título de Párroco sino de Rector.

 

Hasta hace unos quince años, el Santuario era atendido directamente por el Párroco de Santa Ana del Pescador de Bolívar, en cuyo territorio se encuentra ubicado el Santuario.

 

Pero desde 1992, Monseñor José Gabriel Calderón, primer Obispo de la Diócesis de Cartago, nombró al Padre Hernán Echeverri como primer rector. Este sacerdote desempeñó este oficio hasta 1993, cuando murió. Era al tiempo Rector del Seminario Mayor.

 

Cabe anotar que los rectores del Santuario siempre han sido formadores del Seminario.

 

En 1993 fue nombrado el Padre Edgar Aristizábal.

 

En 1995, el Padre Fernando Arango.

 

En 1997, el Padre William Mayor Posso.

 

En 1999, el Padre Juan Carlos Cárdenas.

 

En 2001, el Padre Diego Fernando Osorio.

 

En 2003, el Padre Luis Mario Usma.

 

En 2004, el Padre Carlos Alberto Giraldo.

 

En 2005, nuevamente el Padre Juan Carlos Cárdenas.

En el  2010, el Padre Carlos Alberto Silva Marín, quien es hasta hoy el Rector del Santuario.

HISTORIA DEL DIVINO ECCE HOMO

VEA DESDE AQUÍ EL:VIDEO HISTORIA DEL DIVINO ECCE HOMO

 

 

ECCE HOMO significa: “He aquí al hombre” (Juan 19, 5).

 

A continuación algunos apartes de la historia de esta venerada imagen de Jesús:

 

Siendo presidente de la República Francisco de Paula Santander (1833-1837), la situación política y económica del país era muy precaria, debido a numerosas guerras civiles y a que el comercio interno se veía grandemente obstaculizado por la carencia de vías de comunicación; eso llevó a la práctica de un comercio más que todo regional.

Es así como las gentes laboriosas del Valle buscaban también riquezas en la zona de las cordilleras del Chocó, donde podían encontrar caucho, tabaco, etc. Productos estos que eran llevados en hombros hasta Jamundí y Buenaventura.

 

En  el Siglo XVIII Rafael Urriago comerciaba con el Chocó y en uno de sus viajes, más allá de Istmina, en la peña de la Trinidad, acosado por la sed se acercó al río y vio en la orilla una tabla que le causó admiración ya que en ella se percibía una sombra, como la imagen de un santo. La guardó cuidadosamente y la llevó a su casa de Yegüerizo (actualmente Ricaurte), y se la obsequió a su tía Manuela para que la guardara como recuerdo de sus viajes por el Chocó.

Su tía Manuela la conservó con gran esmero, puesto que presentaba una sombra que nadie comprendía y por esta razón fue guardada con cuidado por quienes la heredaban.

 

Fallecida Manuela Urriago, quedó la tabla en manos de Sixta Cruz, luego la heredó Mariana Cruz Triviño. Al fallecer ésta, la adquirió su hija Domitila Triviño, quien la colocó en una repisa. Debido a un temblor la tabla cayó y se rompió en tres pedazos. La dueña unió los pedazos de la tabla con una costura. La tabla ha soldado de modo maravilloso (Hoy no hay tal costura, pues la pintura es continua y no son visibles sino dos líneas transversales que no destruyen la unidad y la belleza de la imagen).

 

La imagen se hacía cada vez más visible y la gente acudía a conocer el santo que estaba apareciendo en la casa de Domitila Triviño.

En el año de 1928, el Obispo de la Diócesis de Cali, Monseñor Luis Adriano Díaz se dio cuenta de la existencia de esta imagen en Yegüerizo, por las personas devotas que venían a diaro con el fin de conocer el Santo de Yegüerizo (este fue el primer nombre que tuvo la imagen), y fue en persona a conocer esta imagen  aparecida, para confirmar si en realidad era obra de Dios. Al ver en dicha tabla la sombra que presentaba, constató que en realidad era una imagen que iba apareciendo día tras día y dijo que era la imagen del Ecce Homo (frase latina que traduce “Aquí rtienen al hombre” (Jn. 19, 5), y que pronunció Pilato ante el pueblo después de haber mandado azotar a Jesús), e inmediatamente ordenó el traslado de esta imagen de la casa de paja de la familia García Triviño, donde la veneraban diariamente los peregrinos, a la Capilla de Nuestra Señora de las Mercedes de Yegüerizo, la que hoy lleva el nombre de Santuario del Divino Ecce Homo, de Ricaurte, Valle.

 

En el año de 1933 el Reverendo Padre Fray Antonio Barona Becerra celebró la primera fiesta en la Capilla de Las Mercedes, en el mes de Julio. Más tarde esta fiesta fue trasladada al último domingo de Agosto de cada año, fecha que se mantiene hasta hoy.

 

La imagen se ha renovado; es una pintura fina, de fresco colorido, y es de observar que la imagen hasta hace unos setenta años tenía la pierna derecha cruzada sobre la izquierda. Hoy se ostenta una imagen muy devota del Divino Ecce Homo, con expresión de dolor. Está sentado sobre un banco, la mano derecha abierta colocada en la mejilla y el codo apoyado muy cerca de la rodilla. La mano izquierda está descolgada y tiene una caña muy inclinada; el pie izquierdo avanza hacia delante y el derecho (en un plano más elevado), un poco hacia atrás. Lleva corona de espinas entretejidas y potencias que semejan rayos de fulgor y luz. El cuerpo está inclinado, pero la cabeza recta, ojos grandes, abiertos, de mirada expresiva. Hay una ventana lateral. La tabla no tiene pulimento y presenta rastros de golpes.

 

Son numerosas las gracias que Dios concede por intercesión del Divino Ecce Homo de Ricaurte. A esto se debe que la Capilla sea visitada por numerosos peregrinos.

 

ORACIÓN AL DIVINO ECCE HOMO

 

¡Oh Jesús amantísimo! ¡Oh Divino Ecce Homo!

Mírame aquí humildemente

Postrado ante tu acatamiento,

Suplicándote que derrames sobre mí,

Sobre mi familia y mi patria

Tu bondad y misericordia.

Concédenos la paz y la prosperidad

En nuestro tiempo.

Amén.

 

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