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Schoenstatt Pereira 15 años





Carta Schoenstattiano

Singapore, 14 Octubre 2011


Familia Schoenstattiana

Pereira


Gracias a ustedes por esa postal de los quince años de nuestro Santuario del café que me han enviado, y por tenerme como parte de nuestro Santuario del Café.

Durante estos quince años de juventud de nuestro santuario y los más de 25 años del movimiento en Pereira, la semilla sembrada  por Gabriel en cada uno de nuestros corazones, se ha esparcido como braza dentro y fuera de nuestra ciudad, la comunidad schoenstattiana del Santuario del Café de Pereira es reconocida internacionalmente. 

Nosotros, los schoenstattianos del eje cafetero no somos solamente el pequeño grupo reunido en nuestro lugar de oración, aquí en el Rocío Alto de Pereira. Durante estos 25 años, contamos en cada uno de los hogares schoenstattianos, con la participación de nuestras familias, amigos, compañeros de estudio o trabajo que comparten los fundamentos de nuestro movimiento. 

En una nota muy personal, siento una emoción bastante inmensa, el saber que cada 18 de cada mes, esa antorcha entregada por Gabo a nosotros los pioneros sigue estando presente, activa y vibrante en los corazones de mas y mas personas, unidas en amor a la Matter, para seguir los fundamentos de nuestro padre Joseph Kentenich en nuestro Santuario del Café. 

Los sacrificios vividos para poder conseguir un terreno donde construir nuestro santuario nunca fueron en vano. Tanta espera, tantas ilusiones que fueron minadas por personas que en algún momento pretendieron utilizar a Schoenstatt Pereira para su beneficio personal en contiendas electorales; muchas situaciones las cuales Gabo tuvo que soportar porque nuestro movimiento laico no había nacido dentro de la diócesis, donde tuvimos disentimientos con nuestra propia comunidad religiosa por no tener un sacerdote al frente dirigiendo el movimiento, y muchas otras circunstancias ajenas que no permitieron la construcción del santuario cerca a cerritos, o en Dosquebradas donde, me acuerdo que se hizo el banqueo del terreno para después despacharnos con una palmada en la espalda y un “lo siento pero este terreno ya no puede ser dedicado al santuario”.

Hoy, con todo el amor que le tenemos a la Tres veces admirabilisima Virgen Santísima y Madre de Schoenstatt, podemos contemplar esta gran Bendición que nos regalo e hizo realidad hace quince años, este lugar bello de reflexión, acogimiento y congregación de toda nuestra gran familia shoenstattiana.

Muchísima gente ha entregado sus esfuerzos, sus horas de trabajo para atender este lugar tan especial. Desde la limpieza de un terreno que no tenía forma para ubicar un santuario, pasando por las sagradas bendiciones de la nuestra Reina tres veces admirable y la magia característica de Gabriel Loaiza para extender el área apta para construcción, hasta el mantenimiento y la dedicación que vemos día a día en cada uno de ustedes que participan de las celebraciones en este lugar de encuentro con la MATTER y el padre fundador. 

Desde la lejanía, siempre contemplo este lugar y me transporto dentro de mi santuario, de tu santuario, de nuestro santuario, cuando necesito le pido a la Santísima Virgen su ayuda en el diario proceder; lo recorro en mi mente, por dentro, en los alrededores y disfruto de ese paisaje de nuestra cuna de arrieros, donde crecimos y aprendimos a luchar por nuestros ideales, donde creció nuestra fe y la devoción a la Matter. 

Una construcción de concreto en realidad no es necesaria, cuando el verdadero santuario se lleva en la mente y el corazón; nuestro corazón siempre debe estar dispuesto a la Matter, a su obra schoenstattiana, para que el Señor haga de nosotros sus siervos y sigamos las enseñanzas de nuestra Virgen María. Señor haz de nosotros, por intermedio de nuestra Virgen y de tu obra schoenstattiana según tu palabra.

Nuestro corazón es de Schoenstattianos. Como Schoenstattianos y con la bendición de nuestro fundador el Padre Joseph Kentenich, las huellas hechas por los pioneros de nuestro movimiento en Alemania y cada uno de los países que poseen un semillero de shoenstattianos y las enseñanzas de nuestro pionero fundador en Pereira, Gabriel Loaiza, seguiremos manteniendo la antorcha de nuestro Santuario del Café para las generaciones venideras.

Feliz aniversario para todos mis hermanos shoenstattianos de Pereira.

Desde el Pacifico Occidental, les saluda un schoenstattiano de esta cuna.

Felicidades


Julián Andrés Grajales Osorio

Jefe de la división de soporte para la aviación naval, a bordo del porta-aviones USS George Washington.

Flota de avanzada de la Fuerza Naval de los Estados Unidos en Japón. 


Schoenstatt Pereira

LA DIOCESIS DE PEREIRA DESPIDE A MONSEÑOR TULIO DUQUE CON NOSTALGIA Y RECIBE CON ALEGRIA A SU NUEVO PASTOR MONSEÑOR RIGOBERTO CORREDOR.

GRACIAS MONSEÑOR TULIO. BIENVENIDO MONSEÑOR RIGOBERTO. 

FAMILIA SCHOENSTATT PEREIRA













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