Versos para vivir con atención

 
En la enseñaza de Thich Naht Hanh se pone mucho énfasis en el cultivo de la atención consciente. Suele usar versos o gathas que uno puede recitar con el fin de recordarse de mantener la atención consciente en cada momento. Ha compuesto gathas para todas las acciones del día desde despertarse hasta dormir.

En sus retiros tocan una campana periódicamente y al oírla los integrantes del retiro paran lo que están haciendo, enfocan la atención en la respiración y recitan un verso.

Thich Nhat Hanh nació en Vietnam en 1926 ha sido monje budista durante más de cuarenta años además de poeta y activista por la paz. Fue nominado por Martín Luter King Jr. Para el Premio Nobel de la Paz en 1967. Actualmente vive en Plum Village, una comunidad budista cerca de Burdeos, Francia, que él fundó en 1982. Ha escrito más de 60 libros, destaca su libro: “Versos para vivir con atención”.

VERSOS PARA VIVIR CON ATENCIÓN
Al despertarse

Hay que empezar el día con una sonrisa,
ya que tengo el regalo de 24 horas nuevas para mí.
Decido vivirlas con plenitud,
y ver a todos, con los ojos de la compasión.

Preparando la comida

En los vegetales frescos veo un sol verde.
Todos los Dharmas se juntan para hacer posible el milagro de la vida.

Sirviendo la comida

En esta comida veo claramente la presencia de todo el universo manteniendo mi existencia.
Las cinco contemplaciones

Esta comida es el regalo de todo el universo -la Tierra, el cielo y mucho trabajo duro.
Hay que comer con atención de manera que podamos ser dignos de recibirla.
Es necesario que transformemos nuestros estados mentales poco hábiles y aprendamos a comer con moderación.
Solamente debemos ingerir alimentos que nos nutran y prevengan la aparición de enfermedades.
Aceptamos estos alimentos para poder llevar a cabo el camino del entendimiento y el amor.

Contemplando la comida

Este plato de comida, tan aromático y apetitoso, también contiene mucho esfuerzo y sufrimiento. Esto nos puede ayudar a ver siempre el lado positivo de las cosas.

Empezando a comer

Con el primer bocado, prometo ofrecer alegría.
Con el segundo, prometo ayudar a aliviar el sufrimiento de los demás.
Con el tercero, prometo ver el gozo ajeno, en el mío propio.
Con el cuarto, prometo aprender el camino de desapego y ecuanimidad.

Terminando mi comida

El plato está vacío.
Mi hambre satisfecha.
Pero de ahora en adelante conscientemente me esforzaré en vivir, por el beneficio de todos los seres.

Tomando té

Manteniendo la taza de té con mis dos manos consigo focalizar mi atención.
Mi mente y cuerpo moran en el aquí y el ahora.

Lavando los platos

Lavar los platos, es como bañar un Buda bebé.

Lo profano es lo sacro. La mente diaria es la mente del Buda.

Extraído de las enseñazas de Thich Nat Hanh
(y adaptado por pensamientoconsciente)
 
 
 
 
 
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