Violencia en parejas adolescentes

Traducción de la entrada de karici.es Violència en parelles adolescents

25 de noviembre. Día contra la violencia machista.

La violencia machista en la pareja existe en todas las clases sociales, edades y situaciones económicas y culturales. No penséis que solo pasa en la tele, con personas de otros países menos “avanzados” que nosotros o a mujeres más mayores, ignorantes, antiguas y 
un poco tontas que se casan con hombres muy machistas . Tú, o tu mejor amiga, –o tu mejor amigo–, podéis ser esa chica maltratada o ese chico que maltrata.

En las primeras relaciones de pareja entre chica y chico puede haber, y en algunos casos hay, una gran cantidad de violencia, disfrazada de amor loco y de atracción sexual, y que se manifiesta en forma de celos (¡no soporto que hables y/o chatees con otros tíos!), envidia (¿por qué te interesa tanto eso?), deseos sexuales incontrolables (vamos a hacerlo ya, si no lo haces conmigo es que no me quieres), necesidades imperiosas (quiero esto, ¿por qué no me complaces?), aislamiento (¡pasa de ellas!, tus amigas son unas cotillas, tu familia es una pesada...), propiedad (¡tú eres solo mía!), interés exagerado por estar asolas (¡vamos tú y yo solos, sin nadie que nos moleste...), etc.

ESO NO ES AMOR. Sin embargo, como no sabemos lo que es el amor ni el sexo –porque es la primera vez que sentimos algo así–, pensamos que debe ser de esa manera. También ocurre que la parte positiva de lo que sentimos, al ser emociones y sensaciones tan intensas y nuevas (ya que no nos había pasado nunca), creemos que son producidas por nuestra pareja, que seguro que debe ser muy “especial” si nos hace sentirnos así. Por el contrario, cuando tenemos más experiencias con otras personas, nos damos cuenta de que se puede mejorar mucho y que, lo que creíamos único, no lo es tanto.

Pero aún hay creencias que nos hacen también permanecer en relaciones de mal amor: creer que el amor es disponibilidad total y sufrimiento y que se debe sufrir mucho para gozar mucho. A las chicas se las educa para tener esa mentalidad un poco “masoquista” y para que crean que, si no se sacrifican mucho, es que son egoístas. A los chicos, en cambio, se les educa para que piensen que tienen derecho a ser cuidados y satisfechos y, por ello, a algunos les cuesta poco reclamar lo que creen que les corresponde, con presión, ejerciendo el control, e incluso mediante la fuerza.

Las chicas aguantan por culpa de esta educación, que también hace que se sientan realizadas cuidándolos a ellos e intentando salvarlos (de una infancia dura, de una familia que no les quiere, etc.). En la mayoría de los casos, no saben darle nombre al maltrato que sufren por parte del chico porque no lo ven, y creen que los celos o la violencia son una señal de mucho amor, y se alegran por ejemplo cuando su novio se pega con otro chico por ellas, cuando en realidad es una alarma que debería hacer que se alejaran.

Los chicos que maltratan creen que aman mucho, pero en realidad se quieren a sí mismos por encima de todo, no han aprendido a querer bien y no son capaces de la más mínima empatía y, además, son tan inseguros que necesitan controlar a su pareja para sentirse bien. Si amaran de verdad, querrían el bienestar de ella, se alegrarían de sus éxitos (también de su popularidad), contarían con ellas y con sus opiniones, aprenderían de ellas, cuidarían de la relación, respetarían sus gustos y sus amistades, etc. ESO SÍ QUE ES AMOR. Y no hace falta jurar amor eterno ni decir que no pueden vivir sin ellas porque sentir eso es más bien un síntoma negativo y lo que hay que hacer es preguntarse por qué necesitan a las parejas y por qué no pueden vivir sin ellas.   

Fuente: Traducción (i adaptación) de la Guia para evitar amores que matan o cómo prevenir los riesgos de violencia en la pareja, 2007. Consell de la Joventut d’Alacant. (Autores: Joan Subirana, Marisa Babiano, Ma. José Mosquera, Jesús Zulet, José Luís Prats i José Luis Castro).

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