La masculinidad tóxica
 

*De acuerdo con investigaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año mueren en el mundo un millón 200 mil personas por accidentes de tránsito. Diferentes estadísticas de distintos países muestran un promedio en el que, por cada mujer que provoca un accidente, hay diez hombres que lo hacen. Por otra parte, 75 por ciento de las víctimas de accidentes de este tipo son varones. Es cierto que hay más hombres que mujeres al volante, sin embargo, cuando las estadísticas se toman por kilómetro recorrido, mantienen la proporción. En la Argentina esto significa más de 10 mil muertes anuales, nueve mil accidentes protagonizados por hombres, entre 20 y 27 varones muertos por día, de acuerdo con investigaciones de la organización Luchemos por la vida.
     *Durante los primeros cinco años del siglo veintiuno se libraban en el mundo casi 90 guerras. Más de un billón de dólares (sí, un millón de millones) era dedicado a ese rubro. Con la misma cifra se podría garantizar servicios básicos a toda la población mundial. Los combatientes en esas guerras son, en más de un 95 por ciento, hombres. Los que las deciden, también y llevan apellidos como Bush, Rumsfeld, Blair, Aznar, Bin Laden, Al-Zahawiri, Nasrallah, Olmert, Sharon, Amas, y otros menos divulgados. Alguna mujer, como Condoleeza Rice, Secretaria de Estado de Estados Unidos durante el segundo gobierno de George Bush, aparece mimetizada allí con naturalidad y entusiasmo. En todos esos conflictos combatían alrededor de 300 mil niños (varones). Entre la población civil la mayoría de víctimas incluía a mujeres y niños (no así, obviamente, en los frentes de batalla poblados casi excluyentemente por millones de varones).
     * En la Argentina (cifras oficiales de la Provincia de Buenos Aires) el 70 % de las mujeres que mueren violentamente lo hacen a manos de hombres conocidos de ellas. Algo similar ocurre en Perú (datos de Pacific Institute for Women´s Health). En Uruguay (según el diario La República, de Montevideo), cada cinco días una mujer muere por violencia doméstica. En Chile (diario La Cuarta, de Santiago) el promedio es de 58 por año. De acuerdo con datos de la ONG Iansa (Internacional Action Network on Small Arms), entidad que propone desarmar a las sociedades civiles, 33% de las mujeres que mueren en Francia son asesinadas a tiros por sus parejas, un porcentaje que crece al 66% en Estados Unidos. Mientras, en Sudáfrica, cada seis horas una mujer es asesinada a balazos por su pareja actual o anterior. De acuerdo con cifras del Parlamento Europeo, en Guatemala 1200 mujeres mueren por año a manos de hombres y en México 350. En España (diario El País, de Madrid) llegaban a la veintena en sólo los tres primeros meses de 2006.
     *La diputada holandesa, de origen somalí, Ayaan Iris Alí (autora del libro Yo acuso) pronunció el 8 de marzo de 2006, Día Internacional de la Mujer, un discurso en Alemania en el que citó estas cifras de un informe publicado por el Centro para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas: en todo el mundo entre 113 y 200 millones de mujeres están demográficamente desaparecidas. Entre 1,5 y 3 millones de ellas (adultas y niñas) pierden la vida cada año víctimas de la violencia o el abandono debido a su sexo. En amplias regiones del planeta los alimentos y la asistencia médica se destinan en primer lugar a los varones (padres, maridos, hijos).
Parece ocioso seguir. Podemos recorrer el mundo y los continentes: veremos la repetición de un fenómeno que, “democráticamente”, se extiende a todas las capas sociales, los sistemas políticos, los niveles de desarrollo.
     *Una investigación del diario La Nación, de Buenos Aires señalaba (en mayo de 2006) que, si bien las mujeres ya ocupan en la Argentina el 40 % de los puestos de trabajo, su salario, cuando se requiere calificación profesional, es un 24% menor que el de los hombres. El porcentaje es de 15% en Europa, de acuerdo con un estudio del instituto estadístico Eurostat. Otra vez, una recorrida por el panorama mundial mostrará la reproducción, con variaciones locales o regionales, del mismo panorama.
    /.../
     *Un informe de la Policía Federal argentina señaló lo que se ha convertido en una trágica comprobación para la sociedad de este país: el 40% de desórdenes públicos es provocado por adictos, el 80% de los cuales son varones. La Secretaría de Prevención de la Drogadicción de la Provincia de Buenos Aires registró que el 70% de los jóvenes consume alguna sustancia tóxica, que la mayoría se da entre los 14 y 16 años y que en un 72,76% de los casos son varones. Un adolescente de 16 años, Matías Bragagnolo, fue muerto a golpes por una patota de jóvenes varones de su misma edad, o menores, en marzo de 2006, en un barrio de la alta sociedad de Buenos Aires. Otro muchacho de 21 años, Ariel Malvino, también argentino, resultó asesinado por una banda de compatriotas de su misma edad (estudiantes de buenas familias de la ciudad de Corrientes) el 19 de enero del mismo año en Ferrugem, playa brasileña. Sus asesinos solían practicar boxeo como una forma de afirmar su machismo.

¿Podemos seguir? Sí, por un largo tramo. Y, aún a riesgo de abrumar, quiero citar unos pocos elementos más.

     *Los investigadores en el campo de la salud sexual afirman que los varones son los principales transmisores de las enfermedades de transmisión sexual y del HIV debido a su conducta desaprensiva, a su ignorancia sobre el tema y a la falta de educación y guía. El fenómeno se va extendiendo entre los varones jóvenes.
     *Los entrenadores deportivos (he consultado a varios) se muestran crecientemente preocupados por las conductas de los padres (varones) en las confrontaciones infantiles y juveniles en deportes como el fútbol, el básquetbol, el rugby o el hockey entre otros. Esos padres arengan a sus hijos a ganar a cualquier precio, a ser violentos con el adversario, además de presionar a los entrenadores para que “formen” a sus hijos en esa dirección. No admiten la derrota y, a menudo, cuando esta sobreviene, buscan la revancha a través de enfrentamientos a puñetazos con los padres de los ganadores.
     *Un informe presentado en marzo de 2006 por Médicos sin Fronteras considera a la violación sexual como una verdadera plaga a escala mundial que, sólo en Estados Unidos, afecta a 700 mil mujeres por año pero que “no es cosa de latinos ni de salvajes, sino que está bien repartida a lo largo del mundo y de las clases sociales”.
     
 Datos extraidos de La pecera envenenada Por Sergio Sinay    

 Índice de artículos