Masculinidades y feminidades

Los límites a la feminidad

¿Qué es lo que un chico no quiere que piensen de él? ¿Y una chica?
¿Cuáles son los límites de la feminidad “aceptable”? ¿Y los de la masculinidad?
¿En qué momentos la gente se burla, margina, critica, ridiculiza... a un chico? ¿Y a una chica?
¿De qué maneras se hace?
¿Qué se consigue insultando, burlándose, pegando... maltratando así?
¿Como nos sentimos cuando nos critican a nosotr*s?
(1)

A las chicas, cuando se las quiere criticar porque han traspasado los límites de la feminidad “aceptable” se las califica de: guarras, marimachos y bolleras.
A los chicos, de maricones, gallinas y calzonazos.

En este post revisaremos los límites y hablaremos de las diversas maneras de ser chica.

Guarra (puta, zorra...). Este calificativo se le pone a una chica, no por cobrar por el sexo, sino por expresar deseos sexuales, hablar abiertamente de la sexualidad, tener varias relaciones, etc. Algunos chicos, muy machistas, también suelen usar estos calificativos cuando una chica rechaza sus proposiciones. Y las chicas también la usarán para descalificar a las otras con las que compiten por un chico.

En el otro extremo, estaría el calificativo de estrecha o el de calientapollas o calientabraguetas, que sirven para castigar a aquellas chicas que no quieren complacer a los chicos y no "se dejan", o para insultar a aquellas que, supuestamente, provocan a los chicos pero después los dejan "a medias". Debajo de estos insultos está el reconocimiento del derecho de los varones a ser complacidos por las mujeres, sin tener en cuenta que ellas también tienen deseos y que estos tendrían que ser tenidos en cuenta al mismo nivel.

Marimacho (chicazo...). ¿La masculinidad sólo es masculina? En absoluto. La virilidad, quizá sí; pero la masculinidad (o la feminidad) son masculinas y femeninas, y siempre lo han sido. Las chicas también pueden ser masculinas y de hecho, a lo largo de la historia, ha habido mujeres masculinas: es normal y está bien que así sea (el libro de la fotografía habla de la masculinidad femenina)


Bollera (tortillera, camionera...). Las mujeres lesbianas sufren una doble discriminación: por mujeres y por lesbianas. La lesbiana femenina es aceptada porque suele formar parte del imaginario pornográfico de los chicos heterosexuales; pero una lesbiana masculina no se considera atractiva ni deseable, y generalmente será duramente criticada e insultada.

Hay aún otro calificativo que no representa exactamente un límite a la feminidad pero se le acerca:

Gorda (foca, fea, friki...). Si no eres atractiva, no se te ve. Los chicos tradicionales tienden a sexualizar a las chicas. La gorda, la fea, la rara... no interesan porque no se consideran deseables y, por lo tanto, no existen. No son personas porque no son oportunidades sexuales. Las chicas tradicionales también las discriminan porque lo que mola es ser una divina.

¿Qué representan los insultos guarra, marimacho, bollera, foca...? ¿No puede ser atractiva una chica musculosa?, ¿masculina?, ¿gorda?, ¿sexual?... Las chicas deben ser fieles, discretas, solo sexuales con sus parejas, atractivas y femeninas. Y si no son heterosexuales, por lo menos que no sean masculinas y que estén "buenas". Su sexualidad se debe controlar, sus cuerpos también, y los insultos sirven para esta finalidad.

¿Y qué pasa con la diversidad? ¿La erradicamos a base de insultos? ¿Todos y todas iguales? ¿Nos debemos meter el zapato de tacón alto (realmente o metafóricamente) aunque no nos quepa?

PD: Últimamente se está poniendo de modo el calificativo de puta o zorra entre las amigas. ¿Es una manera de reapropiarse del término para resignificarlo y ampliar los límites de la feminidad?
(1) Preguntas y clasificación extraídas de "Heteropatriarcado y masculinidad" Álvaro Ruiz (Curso "Sexos, géneros, amores y dolores”, 2010)

 Los límites a la masculinidad

Javi tiene razón cuando dice que a un chico no le molesta que le digan puto o guarro. A los chicos les molestan otros cosas.

¿Qué insultos se le dirán a un chico para hacerle daño? ¿Qué es lo que a un chico le molesta que piensen de él?

- Que es (o se comporta como) una chica: nenaza, afeminado...
- Que no se comporta como se espera de un chico: cobarde, gallina, poco hombre...
- Que le gustan los chicos: maricón, mariquita...
- Que no quiere ser un chico: travestí, travelo...

“Si a un chico no le gusta el fútbol, julandrón fijo”, me decía un alumno el año pasado. Él tenía claros los límites de la masculinidad “auténtica”, unas fronteras que muchos chicos traspasan aunque reciban los insultos que más arriba hemos anotado.

¿Quien marca la autenticidad de la masculinidad? ¿El que insulta? ¿El que apela a la tradición (siempre ha sido así)? ¿El que grita más fuerte?

Repasaremos los insultos y lo que comportan:

Niña. Se les llama nenas a los jugadores de fútbol cuando no rinden lo suficiente. Se le llama nena al chico que tiene amistades femeninas y no se relaciona con las mujeres solo para ligar. Se le llama nena  al chico que no practica deportes “masculinos”, a quien tiene mucho cuidado de su estética, al que deja decidir a la novia (calzonazos), al que no tiene pluma heterosexual...

Gallina. Se le llama gallina a quien no se relaciona con otros varones desde la competitividad o la demostración de fuerza, al que expresa emociones, al que llora, a quien no se arriesga ni pone en riesgo a los otros por demostrar su hombría, al que trata de la misma manera a su novia, sea delante de amigos o solo con ella...

Maricón. Se le llama maricón a quien se salta la norma del deseo erótico hacia las chicas y se permite desear y amar a otros hombres. Las reacciones homófobas son diversas y las excusas también: es antinatural, da asco, me da igual pero que no vayan por la calle... El insulto esconde el miedo a “contaminarse” y la vanidad de pensar que a un chico gay le gustarán todos los chicos, incluido el homófobo.

Travelo. A las personas transexuales se las considera copias malas del original. Y la Asociación Norteamericana de psiquiatría lo considera una enfermedad. Curiosamente, las definiciones de las enfermedades van variante a lo largo dl  tiempo y lo que ayer lo era hoy ya no lo es.


¿Quien marca las fronteras de la masculinidad auténtica? ¿Tú también eres un/a vigilante del género o no te habías percatado de que vigilabas?

 Rosa Sanchis

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