Información por contenidos

Ejercicio Físico

Recomendaciones para la realización de actividad física según el estado de salud.
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Ejercicio Físico
Fecha actualización

19-10-2013

Información de interés

Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para salud, OMS

Generalitat de Catalunya

http://www.pafes.cat/

Junta de Anadalucía
http://www.juntadeandalucia.es/averroes/html/adjuntos/2007/09/12/0017/index.html

Forumclínic

Ejercicio y actividad física, Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento US
http://www.nia.nih.gov/espanol/publicaciones/ejercicio-y-actividad-fisica-en-forma-de-por-vida

Para Niños: KidsHealth from Nemours
http://kidshealth.org/parent/en_espanol/general/exercise_esp.html

Family Doctor, EEUU
http://familydoctor.org/familydoctor/es/prevention-wellness/exercise-fitness.html

MedlinePlus, Tutorial interactivo
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/tutorials/index.htm

NIDA, Abuso de los anabolizantes
http://www.nida.nih.gov/ResearchReports/Esteroides/Esteroides.html


APPS - Applications

Club del Paseo (@clubdelpaseo), actividad física - twitter -apps

iBody, asesor de fitness con diario para puesta en forma


Información en Inglés - Information in English
 
NHS Choices, UK (English)
http://www.nhs.uk/LiveWell/Fitness/Pages/Fitnesshome.aspx

Health Insite, National Health Austrtalia (English)
http://www.healthinsite.gov.au/topics/Exercise


Artículos de Revistas
Fecha publicación   
19-10-2013




Circulation, 14/10/2013 "AssociationGuide to the Assessment of Physical Activity: Clinical and Research Applications; A Scientific Statement From the American Heart"
Una declaración científica de la American Heart Association proporciona una guía para la evaluación de la actividad física del paciente. Se ofrece una matriz de decisión como herramienta para guiar la selección de la mejor método de evaluación de la actividad física en base a las necesidades específicas de los clínicos.

Fecha publicación   
09-10-2013




¿Pueden las intervenciones mediante ejercicio físico ser tan eficaces como los medicamentos para prevenir la enfermedad coronaria?-> Hay pruebas, aunque limitadas, que sugieren que las intervenciones mediante el ejercicio son potencialmente similares en términos de mortalidad, a muchas intervenciones con medicamentos, para la prevención secundaria de la cardiopatía coronaria, la rehabilitación después del accidente cerebrovascular, el tratamiento de la insuficiencia cardiaca y la prevención de la diabetes.
BMJ, 01/10/2013 "Comparative effectiveness of exercise and drug interventions on mortality outcomes: metaepidemiological study"
Objetivo: Determinar la eficacia comparativa de ejercicios versus intervenciones farmacológicas en los resultados de mortalidad. Diseño: Estudio Metaepidemiológico. Criterios de elegibilidad: Meta- análisis de ensayos controlados aleatorios con resultados de mortalidad que comparen la efectividad de los ejercicios y las intervenciones farmacológicas entre sí o con control (placebo o la atención habitual). Fuentes de datos: Medline y Cochrane Database of Systematic Reviews, mayo de 2013. Medida principal de resultado: La mortalidad. Síntesis de los datos: Estudio los resultados combinados de los ensayos de mortalidad por nivel de ejercicio y medicamentos mediante metaanálisis de efectos aleatorios de red. Resultados: Se incluyeron 16 metaanálisis (cuatro de ejercicio y 12 de drogas). Se incorporaron otros tres ensayos de ejercicios recientes adicionales, nuestra revisión incluyó en total 305 ensayos controlados aleatorios con 339.274 participantes.  Considerando las cuatro condiciones con evidencia sobre la efectividad del ejercicio sobre los resultados de mortalidad (prevención secundaria de la cardiopatía coronaria, rehabilitación del accidente cerebrovascular, tratamiento de la insuficiencia cardíaca, prevención de la diabetes), 14.716 participantes fueron asignados al azar a las intervenciones de actividad física en 57 ensayos. No hubo diferencias estadísticamente detectables que fueran evidentes entre el ejercicio y las intervenciones farmacológicas en la prevención secundaria de la cardiopatía coronaria y la prediabetes. Las intervenciones de actividad física fueron más efectivas que el tratamiento farmacológico de los pacientes con ictus (odds ratios, ejercicio v anticoagulantes 0,09, intervalos de confianza del 95 %: 0,01 a 0,70 y ejercicio v antiplaquetarios 0,10, de 0,01 a 0,62). Los diuréticos fueron más efectivos que el ejercicio en la insuficiencia cardíaca (ejercicio v diuréticos 4,11 , 1,17 a 24,76). La inconsistencia entre las comparaciones directas e indirectas no fue significativa. Conclusiones: Aunque limitada en cantidad, las pruebas de ensayos aleatorios existentes en las intervenciones de ejercicios sugieren que el ejercicio y muchas intervenciones de drogas a menudo son potencialmente similares en términos de sus beneficios en la mortalidad en la prevención secundaria de la cardiopatía coronaria, la rehabilitación después del accidente cerebrovascular, el tratamiento de la insuficiencia cardíaca y la prevención de la diabetes.

Fecha publicación   
05-10-2013 (C)




Asociación entre la actividad física recreativa y ocupacional sobre el riesgo de hipertensión arterial-> Hay una asociación dosis-respuesta inversa entre los niveles de actividad física recreativa y el riesgo futuro de hipertensión, pero no entre la actividad física ocupacional y la hipertensión.
Hypertension, 30/09/2013 "Physical Activity and Risk of Hypertension. A Meta-Analysis of Prospective Cohort Studies"
La literatura publicada informa de resultados controvertidos sobre la asociación de la actividad física (AF) con el riesgo de hipertensión. Se ha realizado un meta-análisis de estudios de cohorte prospectivos para investigar el efecto de la AF sobre el riesgo de hipertensión. Se utilizaron las bases de datos PubMed y EMBASE para identificar todos los estudios de cohorte prospectivos relacionados. Se utilizaron la prueba Q y el I cuadrado para examinar la heterogeneidad entre estudios. Se seleccionaron los modelos de efectos fijos o aleatorios sobre la base de la heterogeneidad de estudio. Fueron utilizados un gráfico en embudo y la prueba de regresión lineal modificado de Egger para estimar el sesgo de publicación. Se identificaron trece estudios de cohorte prospectivos, incluyendo 136.846 personas que estaban inicialmente libres de hipertensión, y 15.607 personas desarrollaron hipertensión durante el seguimiento. El riesgo relativo (RR) de los principales resultados de estos estudios sugieren que los niveles altos y moderados de AF recreativo se asociaron con un menor riesgo de hipertensión (alta versus baja: RR, 0,81, intervalo de confianza 95%, 0,76 a 0,85 y moderada en comparación con baja: RR, 0,89, intervalo de confianza 95%, 0,85 a 0,94). La asociación de alta o moderada AF ocupacional con un menor riesgo hipertensión no fue significativa (alta versus baja: RR, 0,93, intervalo de confianza del 95%, 0,81 a 1,08 y moderada versus baja: RR, 0,96, IC 95%, 0,87-1,06). No se observó un sesgo de publicación. Los resultados de este meta-análisis sugieren que existe una asociación dosis-respuesta inversa entre los niveles de AF de recreo y el riesgo de hipertensión, mientras que no hubo asociación significativa entre la AF y la hipertensión ocupacional.

Fecha publicación   
05-10-2013 (B)




Eficacia de las intervenciones cara a cara para promover la actividad física-> Las intervenciones que pueden ser eficaces en los adultos son el asesoramiento personal, la retroalimentación y el ofrecimiento de ejercicio con supervisión. Los resultados son mejores si la intervención es con un tipo específico de actividad física y es supervisada por un profesional no sanitario con una combinación de enfoques de grupo e individuales.
Rev Cochram, 01/10/2013 "Face-to-face interventions for promoting physical activity" 
Participar en cantidades insuficientes de actividad física conduce a un aumento en el riesgo de varias enfermedades crónicas y problemas de salud física y mental. La actividad física regular debe ser una meta para todos los adultos y puede proporcionar beneficios en la salud social, emocional y física. La mayoría de los adultos no son activos en los niveles recomendados. Se incluyeron un total de 10 estudios que reclutaron 6.292 adultos aparentemente sanos en esta revisión. Los resultados de la revisión indican que las intervenciones pueden apoyar con éxito los intentos de los adultos para convertirse en activo y en forma, por ejemplo, con el asesoramiento personal y el asesoramiento, la retroalimentación y ofrecer opciones de ejercicio con supervisión. Los resultados son mejores si la intervención tiene un tipo específico de actividad física y es supervisado por un profesional no sanitario con una combinación de enfoques de grupo e individuales. La nueva actividad física se puede mantener durante un máximo de al menos un año y no aumenta el riesgo de caídas o lesiones relacionadas con el ejercicio. Se necesita más investigación para determinar qué métodos de promoción ejercicio funcionan mejor a largo plazo para alentar a los grupos específicos de personas para ser más activos físicamente

Fecha publicación   
05-10-2013 (A)




Eficacia de las intervenciones a través de la Web 2.0 para promover la actividad física-> El uso de tecnologías de apoyo a los adultos en sus intentos de ser más activos, alcanzar las cantidades semanales recomendadas de actividad, o ponerse en forma pueden ser exitosas. Los cambios se pueden lograr con la ayuda de un profesional capacitado y mediante el apoyo personal por teléfono, correo electrónico o información escrita.
Rev Cochram, 01/10/2013 "Remote and web 2.0 interventions for promoting physical activity"
Participar en cantidades insuficientes de actividad física conduce a un aumento en el riesgo de varias enfermedades crónicas y problemas de salud física y mental. La actividad física regular debe ser una meta para todos los adultos y puede proporcionar beneficios de salud social, emocional y físico. La mayoría de los adultos no son activos en los niveles recomendados. Se incluyeron un total de 11 estudios que reclutaron 5.862 adultos aparentemente sanos en esta revisión. Los resultados de la revisión indican que el uso de tecnologías de apoyo a los intentos de los adultos a ser más activos, alcanzar las cantidades semanales recomendadas de actividad, o ponerse en forma tienen éxito. Los cambios se pueden lograr con la ayuda de un profesional capacitado y mediante el apoyo personal por teléfono, correo electrónico o información escrita. Nueva actividad física puede ser mantenida durante al menos un año y que no aumenta el riesgo de caídas o lesiones relacionadas con el ejercicio. Se necesita más investigación para determinar qué métodos de promoción ejercicio alentar a grupos específicos de personas a ser más activos físicamente en el largo plazo
Fecha publicación  
14-08-2013
Beneficios de ir al trabajo caminando en bicicleta -> Caminar o ir en bicicleta al trabajo se asocia con una menor probabilidad de tener sobrepeso y diabetes. Ir a trabajar caminando se asocia con una menor probabilidad de tener hipertensión respecto de ir en transporte privado
Am J Prev Med, 06/08/2013 "Active Travel to Work and Cardiovbascular RiskFactors in the United Kingdon"
Antecedentes: El aumento de los desplazamientos activos (caminar, bicicleta, transporte público), se ve cada vez más como integrante de las estrategias para aumentar los niveles de actividad física. Objetivo: Este estudio examinó (1) los factores sociodemográficos de los desplazamientos activos para trabajar y (2) las asociaciones entre desplazamientos activos y los factores de riesgo cardiovascular en el Reino Unido (UK). Métodos: Los datos proceden de Understanding Society, una encuesta representativa a nivel nacional de residentes del Reino Unido en 2009/2011, analizados en 2012. Se evaluaron las asociaciones entre los factores sociodemográficos y el modo del desplazamiento al trabajo mediante regresión logística multinomial. Fue utilizada la regresión lineal y logística para examinar las asociaciones entre el modo de desplazamiento y el sobrepeso / obesidad, y tener o no hipertensión o diabetes.  Resultados: Un total del 69% de los participantes se desplazaban a trabajar en transporte privado, el transporte público, caminar y montar en bicicleta se utilizaba en un 16%, 12% y 3%, respectivamente. El uso de cualquier desplazamiento activo fue más probable en los participantes que viven en Londres. Los Participantes negros eran más propensos a caminar (AOR  1,41, IC del ¼ 1,08, 1,84 95%) o tomar el transporte público (AOR  2,34, IC del  1,88, 2,90 95%) para ir al trabajo que los blancos. Utilizar el transporte público, caminar o ir en bicicleta al trabajo se asoció con una menor probabilidad de tener sobrepeso (AOR  0,80, IC del  0,54, 0,88 95% para caminar). Caminar o andar en bicicleta se asoció con una menor probabilidad de tener diabetes, y caminar se asoció con una menor probabilidad de tener hipertensión respecto del transporte privado (AOR 0,83, IC del  0,71, 0,97 95%). Conclusiones: Existen grandes variaciones en el medio de transporte para ir a trabajar en todas las regiones y grupos sociodemográficos en el Reino Unido. En este estudio representativo a nivel poblacional demuestra la asociación protectora entre el los desplazamientos activos y el riesgo cardiovascular, y se suma a la creciente evidencia de que la política concertada en este campo puede beneficiar la salud de la población.
 

Fecha publicación   
21-07-2013




Más evidencia de que las personas que se consideran inactivas físicamente tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular -> Los ajustes por los factores de riesgo del accidente cerebrovascular tradicionales (diabetes mellitus, hipertensión arterial, índice de masa corporal, consumo de alcohol y tabaquismo), atenúan parcialmente el aumento del riesgo de accidente cerebrovascular a las personas poco activas físicamente.
Stroke, 18/07/2013 "Physical Activity Frequency and Risk of Incident Stroke in a National US Study of Blacks and Whites"
Antecedentes y Propósito: La actividad física regular (AFR) forma parte de las recomendaciones importantes para la prevención del accidente cerebrovascular. Se compararon las asociaciones de auto informe de AFR con un accidente cerebrovascular incidente en el estudio Reasons for Geographic and Racial Differences in Stroke (REGARDS). Métodos: REGARDS reclutó a 30.239 estadounidenses blancos y negros (42%), de edad ≥ 45 años con un seguimiento cada 6 meses para los accidentes cerebrovasculares. Excluyendo aquellos con ictus previo, el análisis se realizó con 27.348 participantes que informaron de su frecuencia de moderada a intensa intensidad al inicio según 3 categorías: ninguna (inactividad física), de 1 a 3 veces, y ≥ 4 veces por semana. Se identificaron los casos de accidentes cerebrovasculares y ataque isquémico transitorio durante un promedio de 5,7 años de seguimiento. Se construyeron modelos de riesgo proporcional de Cox para examinar si la percepción subjetiva AFR se asoció con el riesgo de accidente cerebrovascular incidente. La inactividad física en los resultados se informó en un 33% de los participantes y se asoció con un riesgo relativo de 1,20 (intervalo de confianza 95%, 1,02 a 1,42, p = 0,035). El ajuste por factores demográficos y socioeconómicos no afectó a razón de riesgo, pero un nuevo ajuste para los factores tradicionales de riesgo de accidente cerebrovascular (diabetes mellitus, hipertensión arterial, índice de masa corporal, consumo de alcohol y el tabaquismo), atenuó parcialmente la razón de este riesgo (1,14 [0,95-1,37] , P = 0,17). No se encontró asociación significativa entre la frecuencia de AFR y el riesgo de accidente cerebrovascular en grupos del mismo sexo, aunque hubo una tendencia hacia un mayor riesgo para los hombres informaron una AFR de 0 a 3 x por semana en comparación con ≥ 4 veces a la semana. Conclusiones: La autovaloración de una baja AFR se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular incidente. Cualquier efecto de la AFR es probable que sea mediada a través de la reducción de los factores de riesgo tradicionales.

Fecha publicación   
09-06-2013




El ejercicio de alta intensidad puede obtener importantes beneficios para la salud en los hombres con un sobrepeso ligero -> Un corto período de ejercicio de alta intensidad tres veces a la semana mejora el consumo de oxígeno durante la marcha, la presión arterial y la glucosa en ayunas.
PLOS One, 29/05/2013 "Low- and High-Volume of Intensive Endurance Training Significantly Improves Maximal Oxygen Uptake after 10-Weeks of Training in Healthy Men".
La práctica de ejercicio regular mejora el consumo máximo de oxígeno (VO2 max), pero la intensidad y el volumen necesario para obtener el máximo beneficio óptimo aún está por definirse. Un creciente cuerpo de evidencia sugiere que el entrenamiento con intensidad alta y de corta duración, puede ser un medio tiempo-eficiente para lograr beneficios para la salud. En el presente estudio, que mide los cambios en el Vo2max y en los factores de riesgo cardiovascular tradicionales después de 10 semanas de un protocolo de entrenamiento que incluyó tres sesiones semanales con intervalos de alta intensidad. Un grupo siguió un protocolo que consistía en 4 × 4 min a 90% de la frecuencia cardíaca máxima (FC máx) intercalados con 3 minutos de recuperación activa al 70% FCmáx (4-AIT), el otro grupo realizó un único protocolo de combate que consistía en 1 × 4 min a 90% FCmax (1-AIT). Veintiséis hombres inactivos con sobrepeso pero sanos (IMC: 25-30, edad: 35-45 años) fueron asignados al azar a 1-AIT (n = 11) o 4-AIT (n = 13). Después del entrenamiento, el VO2max aumentó en un 10% (~ 5,0 ml ⋅ ⋅ kg-1 min-1) y un 13% (~ 6,5 ml ⋅ ⋅ kg-1 min-1) después de 1-AIT y AIT-4, respectivamente (diferencia entre los grupos , p = 0,08). El consumo de oxígeno durante la marcha a una carga de trabajo sub-máxima se redujo en un 14% y 13% después de 1-AIT y 4-AIT respectivamente. La presión arterial sistólica se redujo en  7,1 y 2,6 mmHg después del 1-AIT y AIT-4, respectivamente, mientras que la presión diastólica se redujo en 7,7 y 6,1 mmHg (diferencia entre los grupos, p = 0,84). Ambos grupos tuvieron una disminución similar ~ 5% de la glucosa en ayunas. La grasa corporal, colesterol total, colesterol LDL y el colesterol LDL sólo se redujeron significativamente después de 4-AIT. Nuestros datos sugieren que un solo episodio de AIT realizado tres veces por semana puede ser una estrategia eficiente para mejorar el VO2máx, reducir la presión sanguínea y la glucosa en ayunas en los individuos de mediana edad previamente inactivos pero por lo demás sanos. El tipo 1-AIT de entrenamiento se puede implementar fácilmente como parte de las actividades de la vida diaria y se puede traducir fácilmente a los programas destinados a mejorar la salud pública.

Fecha publicación   
12-05-2013




Ejercicio físico y reducción del cáncer de mama -> El ejercicio físico aeróbico reduce el riesgo de cáncer de mama mediante el aumento de la proporción de los metabolitos de estrógeno protectores en las mujeres premenopáusicas.
Cancer Epidemiol Biomarkers, 05/2013 "The effects of aerobic exercise on estrogen metabolism in healthy premenopausal women".
Antecedentes: Es bien aceptado de que el ejercicio puede disminuir el riesgo de cáncer de mama. Una evidencia clínica limitada sugiere que este riesgo podría ser mediado a través de cambios en el metabolismo de los estrógenos en las mujeres premenopáusicas. Nuestro objetivo fue investigar los efectos del ejercicio sobre el metabolismo de los estrógenos antes de la menopausia para el riesgo de cáncer de mama. Métodos: Eumenorreicas sedentarias jóvenes, sanas fueron asignadas aleatoriamente a una intervención de al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado a fuerte cinco veces a la semana durante aproximadamente 16 semanas (n = 212), o a un grupo control con estilo de vida sedentario habitual (n = 179 ). Se midieron los niveles urinarios de estrógenos [estrona [E1] el estradiol y estriol] y nueve metabolitos de estrógeno al inicio y al final del estudio de cromatografía líquida / espectrometría de masas en tándem. También se calcularon - Las proporciones de 2-hidroxiestrona al 16α-hidroxiestrona (2-OHE1/16α-OHE1) y 2-OHE1 4-hidroxiestrona (OHE1/4-OHE1 2). Resultados: La intervención de ejercicio dio como resultado un aumento significativo en la capacidad aeróbica y la masa corporal magra y una reducción significativa en el porcentaje de grasa corporal. Para las deportistas que completaron el estudio (n = 165), el 2-OHE1/16α-OHE1 aumentó significativamente (P = 0,043), mientras que el E1 disminuyó significativamente (P = 0,030) en las participantes de control (n = 153). El cambio desde el inicio en 2-OHE1/16α-OHE1 fue significativamente diferente entre los grupos (p = 0,045), aún después del ajuste de los valores basales. Conclusiones: La intervención de ejercicio produjo un aumento significativo en la relación 2-OHE1/16α-OHE1 sin diferencias en otros metabolitos de estrógenos o ratios. Impacto: Nuestros resultados sugieren que los cambios en el metabolismo de los estrógenos en mujeres premenopáusicas pueden ser un mecanismo por el cual el aumentó la actividad física reduce el riesgo de cáncer de mama.

Fecha publicación  
09-04-2013 (B)




Eficacia de las actividades escolares de actividad física -> Las intervenciones escolares con actividades físicas pueden ser efectivas para aumentar moderadamente la actividad física fuera de la escuela y para reducir el tiempo de ver la televisión, así como para mejorar el nivel de condición física.
Rev Cochram, 28/02/2013 "School-based physical activity programs for promoting physical activity and fitness in children and adolescents aged 6 to 18".
Se estima que unos 1,9 millones de muertes en todo el mundo son atribuibles a la inactividad física, y que la inactividad es un factor de riesgo clave en el desarrollo de la mayoría de las enfermedades crónicas y el cáncer. Esto es particularmente alarmante porque se sabe que los patrones de actividad física se siguen de la niñez a la edad adulta. Hay una cierta evidencia que sugiere que las intervenciones escolares de actividad física son efectivas para aumentar el número de niños que realizan actividad física moderada a vigorosa, así como cuánto tiempo dedican a estas actividades. También hay pruebas que sugieren que estas intervenciones reducen la cantidad de tiempo pasado viendo televisión. Esta revisión incluyó 44 estudios que evaluaron el impacto de las intervenciones escolares centradas en aumentar la actividad física entre 36.593 niños y adolescentes. Los participantes tenían edades comprendidas entre los seis y 18 años y viven en Australia, América del Sur, Europa, China y América del Norte. La duración de las intervenciones varió desde 12 semanas a seis años. No hay dos programas escolares de promoción de las actividades físicas que tengan la misma combinación de intervenciones. Además, la duración, la frecuencia y la intensidad de las intervenciones varió considerablemente entre los estudios. Métodos de recolección de datos para los resultados de los estudios incluidos se comunicaron para ser válidos y fiables. Hay algunas pruebas de que las intervenciones escolares de actividades físicas son efectivas en el aumento de la duración de la actividad física, de cinco a 45 min más por día, reduciendo el tiempo de ver la televisión de cinco a 60 min menos por día, y aumentar la captación máxima de oxígeno o la capacidad aeróbica , lo que refleja el nivel de condición física de un individuo. La evidencia también sugiere que los niños expuestos a las intervenciones escolares con actividades físicas son aproximadamente tres veces más propensos a participar en actividad física moderada a vigorosa durante la jornada escolar que los no expuestos. Como mínimo, una combinación de materiales educativos impresos y cambios en el plan de estudios que promuevan la actividad física en la escuela tienen efectos positivos para estos resultados. Las intervenciones escolares no son efectivas para aumentar las tasas de actividad física entre los adolescentes, o en la reducción de la presión sistólica y diastólica, colesterol, índice de masa corporal y la frecuencia del pulso.

Fecha publicación  
09-04-2013 (A)




Beneficios para la salud del ejercicio moderado respecto del vigoroso -> El mismo gasto de energía con el ejercicio moderado (caminar) y vigoroso (correr) produce una reducción similar del riesgo para la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes y posiblemente para la enfermedad cardiaca coronaria. Puesto que los corredores gastan en torno al doble de energía que los caminantes, estos necesitan el doble de tiempo para obtener los mismos beneficios para su salud.
Arterioescler Thromb Vasc Biol, 04/04/2013 "Walking Versus Running for Hypertension, Cholesterol, and Diabetes Mellitus Risk Reduction".
Objetivo: Probar si el gasto de energía equivalente a ejercicio de intensidad moderada (por ejemplo, caminar) y vigorosa (por ejemplo, correr) proporciona beneficios equivalentes de salud. Enfoque y resultados: Se utilizaron las cohortes del National Runners’ (n=33.060) y Walkers’ (n=15.945) Health Study  para examinar el efecto de las diferencias en el tipo de ejercicio, y por lo tanto la intensidad del ejercicio sobre los factores de riesgo de la cardiopatía coronaria. El gasto basal (horas por día equivantes metabólicos [Meth / d]) se comparó con el auto-informe, incidente de diagnóstico médico de hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes mellitus y enfermedades del corazón durante 6,2 años de seguimiento. El correr redujo significativamente el riesgo de incidente de hipertensión en un 4,2% (p <10-7), la hipercolesterolemia en un 4,3% (P <10-14), la diabetes mellitus en un 12,1% (p <10-5), y las enfermedades del corazón en un 4,5% por Meth / d (P = 0,05). Las reducciones correspondientes para caminar fueron del 7,2% (P <7.10), 7,0% (p <10-8), el 12,3% (p <10-4), y el 9,3% (P = 0,01). Las reducciones relativas de riesgo para <1,8 Meth / d, de 1,8 a 3,6, 3,6 a 5,4, 5,4 a 7,2 y ≥ 7,2 Meth / d fueron los siguientes: (1) 10,0%, 17,7%, 25,1% y 34,9% en correr y el 14,0%, 23,8%, 21,8% y 38,3% en caminar. Para la hipercolesterolemia. (2) el 19,7%, 19,4%, 26,8%, y 39,8% en correr y el 14,7%, 19,1%, 23,6%, y 13,3% en caminar para la hipertensión. (3) un 43,5%, 44,1%, 47,7% y 68,2% en correr, y el 34,1%, 44,2% y 23,6% en andar para la diabetes mellitus (a pie> 5,4 Meth / d excluidos por muy pocos casos) . Las reducciones del riesgo no fueron significativamente diferentes para correr que caminar por diabetes mellitus (p = 0,94), hipercolesterolemia (p = 0,06), o enfermedad coronaria (p = 0,26), y sólo marginalmente mayor para caminar que correr para la hipercolesterolemia (p = 0,04). Los autores concluyen que los gastos de energía equivalente por el ejercicio moderado (caminar) y vigoroso (correr) produjeron reducciones similares de riesgo para la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes mellitus y posiblemente para las enfermedades del corazón.

Fecha publicación  
08-02-2013




Condición física y riesgo de demencia -> Un alto nivel de condición física a una edad media de la vida se asocia con un menor riesgo de desarrollar demencia en el futuro. La asociación es similar con o sin ictus anterior, lo que sugiere que los altos niveles de condición física pueden reducir el futuro riesgo de demencia independientemente de la enfermedad cerebrovascular.
Annals Intern Med, 05/02/2013 "The Association Between Midlife Cardiorespiratory Fitness Levels and Later-Life Dementia: A Cohort Study".
La prevención primaria de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia (demencia por todas las causas) es un importante objetivo de salud pública. Hasta la fecha, la evidencia para recomendar cualquier cambio estilo de vida para prevenir o retrasar la aparición de la demencia es insuficiente. El objetivo de este estudio prospectivo, observacional de cohortes es evaluar la asociación entre la medición objetiva de la aptitud cardiorrespiratoria a mitad de la vida ("fitness") y el desarrollo de demencia por todas las causas en la edad avanzada. Se incluyeron a 19.458 personas que vivían en la comunidad, adultos no ancianos que tenían un examen físico inicial. Se midieron los niveles de condición física, evaluados mediante el protocolo de Balke modificado en cinta de correr, entre 1971 y 2009, y el incidente de demencia por todas las causas utilizando datos de Medicare Parts A and B entre 1999 y 2009. Resultados: se identificaron 1.659 casos de incidente de demencia por todas las causas durante 125.700 años-persona durante el seguimiento de Medicare (mediana de seguimiento de 25 años [rango intercuartílico, 19 a 30 años]). Tras el ajuste multivariable, los participantes en el quintil más alto de nivel de forma física tuvieron un menor riesgo de demencia por todas las causas que los del quintil más bajo (razón de riesgo, 0,64 [95% CI, 0,54 a 0,77]). Los mayores niveles de condición física se asociaron con un menor riesgo de demencia por todas las causas con ictus previo (hazard ratio, 0,74 [IC 0,53 a 1,04]) o sin ictus previo (hazard ratio, 0,74 [IC, 0,61 a 0,90]). Limitaciones del estudio: Los diagnósticos de demencia se basaron en diagnósticos de Medicare, y en general los participantes fueron blancos no hispanos, saludables y bien educados y tenían acceso a la atención preventiva de la salud. Este estudio evaluó los niveles de aptitud, por lo que la prescripción de ejercicio específico puede no producir los resultados y las conclusiones pueden no ser causales. Los autores concluyen que  los altos niveles de condición física a una edad media parecen estar asociados con un menor riesgo de desarrollar demencia por todas las causas en el futuro. La magnitud y la dirección de la asociación fueron similares con o sin ictus anterior, lo que sugiere que los altos niveles de condición física pueden reducir el riesgo de demencia más adelante en la vida, independientemente de la enfermedad cerebrovascular.
http://annals.org/article.aspx?articleid=1567851

Fecha publicación  
20-12-2012




Esperanza de vida de los atletas olímpicos respecto de otras personas -> Los atletas olímpicos parecen vivir más que la población en general (2,8 años). En otro estudio de ex atletas olímpicos, no se encontró una mayor supervivencia en comparación con las personas que practican habitualmente ejercicio de baja intensidad.
BMJ, 13/12/2012, "Survival of the fittest: retrospective cohort study of the longevity of Olympic medallists in the modern era".
Estudio para determinar si los medallistas olímpicos viven más que la población general. Se tata de un estudio de cohorte retrospectivo con análisis de seguimiento de supervivencia pasiva y condicional para dar cuenta de pérdidas no identificadas en el seguimiento. Participaron 15.174 atletas olímpicos de nueve grupos de países (Estados Unidos, Alemania, los países nórdicos, Rusia, Reino Unido, Francia, Italia, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) que ganaron medallas en los Juegos Olímpicos celebrados entre  1896-2010. Los medallistas fueron comparados con cohortes emparejadas en la población general (por país, edad, sexo y año de nacimiento). La variable principal fue la supervivencia condicional relativa. Resultados: Más medallistas que controles emparejados en la población general estaban vivos 30 años después de ganar (la supervivencia relativa condicionada 1,08, 95% intervalo de confianza 1,07 a 1,10). Los medallistas vivieron un promedio de 2,8 años más que los controles. Los medallistas de ocho de los nueve grupos de países presentaron una ventaja significativa en la supervivencia en comparación con los controles. Cada uno de los medallistas de oro, plata y bronce disfrutaron de similares ventajas de supervivencia. Los medallistas en deportes de resistencia y deportes mixtos tenían una ventaja de supervivencia mayor sobre los controles a los 30 años (1,13, 1,09 a 1,17; 1,11, 1,09 a 1,13) que los medallistas en deportes de potencia (1,05, 1,01 a 1,08). Los autores concluyen que  los medallistas olímpicos viven más que la población en general, con independencia del país, medalla, o el deporte. Este estudio no fue diseñado para explicar este efecto, pero las explicaciones posibles incluyen factores genéticos, actividad física, estilo de vida saludable y la riqueza y el estatus que derivado de la gloria deportiva internacional.

Fecha publicación  
06-11-2012




Actividad física y deterioro cognitivo ->La actividad física parece asociarse con una menor progresión de deterioro cognitivo o demencia vascular entre pacientes de edad avanzada que vivían de forma independiente, sin cambios en la sustancia blanca en la RM al inicio del estudio.
Stroke, 1/11/2012, "Physical Activity Prevents Progression for Cognitive Impairment and Vascular Dementia".
El objetivo del estudio es comprobar si la actividad física puede interferir con la progresión del deterioro cognitivo y la demencia en las personas mayores que viven de forma independiente, con los cambios en la materia blanca. En el ámbito del LADIS (Leukoaraiosis and Disability) prospective multinational European study que evalúa el impacto de los cambios en la materia blanca en los sujetos independientes sujetos de edad avanzada sobre la discapacidad. Los sujetos fueron evaluados anualmente durante 3 años con un protocolo clínico integral y una evaluación cognitiva con la clasificación del deterioro cognitivo y la demencia según criterios clínicos habituales. La actividad física se registró durante la entrevista clínica. Se realizó RMN en el inicio y al final del estudio. Resultados: fueron incluidos seiscientos treinta y nueve sujetos (74,1 ± 5 años, 55% mujeres, 9,6 ± 3,8 años de escolaridad, el 64% físicamente activo). Al final del seguimiento, 90 pacientes tenían demencia (demencia vascular, 54; enfermedad de Alzheimer con componente vascular, 34; demencia frontotemporal, 2), y 147 tenían deterioro cognitivo sin demencia. Mediante un análisis de regresión de Cox, la actividad física reduce el riesgo de deterioro cognitivo (demencia y no demencia: β = -0,45, p = 0,002; cociente de riesgo, 0,64, 95% CI, 0,48 a 0,85), demencia (β = -0,49, P = 0,043; hazard ratio, 0,61, 95% CI, 0.38 a 0,98), y demencia vascular (β = -0,86, p = 0,008, cociente de riesgo, 0,42, 95% CI, 0.22-0.80), independientemente de la edad, la educación, la severidad en los cambios de la materia blanca, la atrofia temporal medial e incidente de accidente y la diabetes. Los autores concluyen que  la actividad física reduce el riesgo de deterioro cognitivo, sobre todo demencia vascular, en personas mayores vivir independientemente.

Fecha publicación  
29-10-2012




Forma física y riesgo de demencia -> En las personas mayores de 90 años, un mal desempeño en las tareas físicas se asocia con un mayor riesgo de demencia. Los resultados del estudio sugieren que la demencia es un proceso complicado que puede afectar tanto a la cognición como al rendimiento físico.
Arch Neurol, 10/2012, "Poor Physical Performance and Dementia in the Oldest OldThe 90+ Study".
Estudio transversal para examinar la relación entre el rendimiento físico y la demencia en la edad avanzada (≥ 90 años de edad). The 90+ Study es una población de estudio epidemiológico longitudinal sobre el envejecimiento y la demencia realizado en la Universidad de California, Irvine, desde el1 de enero de 2003 al 30 de noviembre de 2009. Fueron incluidos en el estudio un total de 629 participantes del + 90 Study. La media de edad fue de 94 años y el 72,5% fueron mujeres. La medida de resultados principal fue la demencia por todas las causas, en base a los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders  (Cuarta Edición). Las variables independientes fueron las medidas de rendimiento físico, incluyendo caminar 4 metros, levantarse 5 veces de una silla, el equilibrio de pie y la fuerza de prensión, puntuando cada uno de 0 a 4 (0, incapaz de realizar, 4, mejor rendimiento). Las probabilidades de demencia en relación con las medidas de rendimiento físico se estimaron por regresión logística tras ajustar por edad y sexo. Resultados: El bajo rendimiento físico se asoció significativamente en todas las medidas con el aumento de las probabilidades de demencia (P <0,001). La odds ratio para cada unidad menor en la puntuación de rendimiento físico fueron 2,1 para la caminata de 4 m, 2,1 para levantarse de una silla, un 1,9 para mantener el equilibrio, y 1,7 para la fuerza de agarre. Los autores concluyen que hay una gran relación transversal entre el rendimiento físico y la demencia en personas 90 años y más. Los hallazgos sugieren que la demencia es un proceso complejo neurodegenerativo que puede afectar al rendimiento físico y la cognición. Se necesitan investigaciones adicionales para determinar la relación temporal entre el rendimiento físico y la disfunción cognitiva.

Fecha publicación  
27-10-2012




La actividad física podría ser un mejor protector cognitivo que la actividad intelectual -> Las personas mayores que practican alguna actividad física regular son menos propensas a perder volumen cerebral y otros cambios estructurales del cerebro. No obstante, el estudio no encuentra un efecto beneficioso de las actividades más intelectuales o sociales.
Neurology, 23/10/2012, "Neuroprotective lifestyles and the aging brain. Activity, atrophy, and white matter integrity".
La mayor participación en actividades recreativas y físicas puede ser un  protector cognitivo, ya sea mediante la protección de la integridad de la materia blanca del cerebro o por reducir la atrofia y la lesión de la sustancia blanca (LSB).  Este estudio longitudinal de envejecimiento examinó la Cohorte de Nacimientos Lothian 1936 (n = 691). Se comprobaron las asociaciones entre la percepción subjetiva de ocio y la actividad física a la edad de 70 años y los biomarcadores cerebrales estructurales a los 73 años. Estos se midieron,  para la integridad de la materia blanca, mediante el análisis de los principales componentes de las 12 vías mayores de los factores generales para producir anisotropía fraccional (AF) y la media de difusividad. La atrofia gris, los volúmenes del aspecto normal de la sustancia blanca (NAWM), y las LSB se evaluaron utilizando métodos de procesamiento de imágenes, la atrofia y LSB también se evaluaron visualmente. Resultados: Un mayor nivel de actividad física se asoció con una mayor AF, más sustancia gris, volúmenes NAWM, menos atrofia y menores LSB. Las asociaciones de la actividad física con la atrofia, la materia gris y LSB siguió siendo significativa después del ajuste para covariables como la edad, la clase social y estado de salud. Por ejemplo, la actividad física (β estandarizada = -0,09, β estandarizada = -0,09, p = 0,029) y accidente cerebrovascular (β estandarizada = 0,18, β estandarizada = 0,69, p = 0,003) cada uno tenía un efecto independiente de la carga nominal LSB. El ocio estaba asociado con el volumen NAWM, pero no fue significativo después de incluir covariables. Los autores concluyen que en una muestra de adultos de 70 años de edad, la actividad física se asoció con una menor atrofia y LSB. Se admite4 su papel como factor neuroprotector potencial, sin embargo este estudio observacional no puede demostrar la causalidad.

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17-10-2012




Relación de la intensidad del ejercicio con el síndrome metabólico -> Un régimen de ejercicio centrado en la intensidad más que la duración de la actividad puede reducir significativamente el riesgo de los factores de riesgo cardiovascular conocidos como síndrome metabólico. En contraste, caminar tranquilamente, incluso durante más de una hora al día, no tiene efecto preventivo sobre el riesgo de desarrollar síndrome metabólico.
BMJ Open, 10/2012, "Intensity versus duration of physical activity: implications for the metabolic syndrome. A prospective cohort study".
Estudio de cohorte prospectivo para comprobar la importancia relativa de la actividad física en el tiempo libre (AFTL), caminar y correr sobre el riesgo de desarrollar el síndrome metabólico (SM). Participaron 10.135 hombres y mujeres de entre 21-98 años del Copenhagen City Heart Study, que acudieron a un primer examen entre 1991-1994 y fueron reexaminados después de 10 años. Las medidas de resultado fueron la asociación de AFTL, correr, velocidad al caminar y distancia caminada con el SM al inicio y a los 10 años de seguimiento, evaluadas mediante el análisis de regresión logística. Resultados: La prevalencia inicial del MS fue del 20,7% en mujeres y del 27,3% en los hombres. Tanto en las mujeres como en los hombres, la prevalencia del SM se asoció con una menor AFTL y velocidad al caminar, y fue comparativamente menor en los corredores respecto de los no corredores. En sujetos libres del MS al inicio del estudio, el 15,4% había desarrollado SM de 10-años de seguimiento. El riesgo de desarrollar SM se redujo en sujetos con AFTL moderada o alta, una mayor velocidad del paso y en los corredores, mientras que una mayor distancia de caminata no se asoció con un menor riesgo. Después del ajuste múltiple, el odds ratio (OR) de desarrollar SM en los practicantes moderados / altos de AFTL fue de 0,71 (IC del 95%: 0,50 a 1,01), en la velocidad rápida al caminar 0,51 (0,33 a 0,80), en los corredores 0,60 (0,37 a 0,95) y caminar >1 h diaria 1,22 (0,91 a 1,65). Los autores confirman el papel de la actividad física en la reducción del riesgo de SM y sugieren que es más importante la intensidad de la actividad física que la distancia de la actividad.

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14-09-2012




Mantener en buena forma física a mediana edad reduce la carga de enfermedades crónicas en la edad adulta, como la insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular y diabetes. Las características individuales de los hombres que estaban asociadas con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas son el colesterol total, el índice de masa corporal, la presión arterial sistólica, el nivel de glucosa y el tabaquismo.
Archiv Inern Med, 27/08/2012, "Midlife Fitness and the Development of Chronic Conditions in Later Life".
Esta bien descrita la asociación entre la aptitud cardiorrespiratoria (fitness) y la mortalidad. Sin embargo, la asociación entre esta aptitud en la mitad de la vida y el desarrollo de enfermedades crónicas no mortales en los mayores de edad no ha sido estudiado. Con datos de los participantes del Cooper Center Longitudinal Study estaban se estudiaron 18.670 participantes sanos (21,1% mujeres, con una edad mediana de 49 años) con cobertura de Medicare entre el 1 de enero de 1999 al 31 de diciembre de 2009. Se analizó como una variable continua (en equivalentes metabólicos [MET]) el tiempo estimado en la cinta Balke, de acuerdo a los quintiles específicos de edad y el sexo. Se definieron  8 condiciones crónicas comunes se definieron utilizando algoritmos validados, y se evaluaron las asociaciones entre la aptitud a mediana edad y el número de condiciones utilizando un modelo modificado de riesgos proporcionales de Cox que estratificó la población en riesgo por el número de condiciones, ajustando por edad, índice de masa corporal, presión arterial, colesterol y niveles de glucosa, el consumo de alcohol y el tabaquismo. Después de 120.780 personas-año de observación en Medicare con una mediana de seguimiento de 26 años, el quintil más alto de la aptitud (quintil 5) se asoció con una menor incidencia de enfermedades crónicas en comparación con el quintil más bajo (quintil 1) en los hombres ( 15,6 [IC 95%, 15,0-16,2] frente a 28,2 [27,4-29,0] por 100 persona-años) y mujeres (11,4 [10,5-12,3] frente a 20,1 [18,7 frente a 21,6] por cada 100 persona-años). Tras el ajuste multivariante, la mayor aptitud (en MET) se asoció con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas en los hombres (razón de riesgo 0,95 [IC 95%, 0.94-0.96] por MET) y en las mujeres (0,94 [0,91-0,96] por MET ). Entre los fallecidos (2.406 [12,9%]), la mayor aptitud se asoció con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas relativas a la supervivencia (relación de compresión riesgo, 0,90 [IC 95%, 0.88-0.92] por MET), lo que sugiere una menor morbilidad. Los autores concluyen que en esta cohorte de adultos sanos de mediana edad, la condición física se asoció significativamente con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas después 26 años de seguimiento. Estos hallazgos sugieren que la mayor aptitud en la mediana edad puede estar asociada con una menor morbilidad en la edad avanzada.

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28-08-2012




En las mujeres ciclistas, la colocación del manillar un poco más abajo que el sillín se asocia significativamente con el aumento de las presiones del sillín sobre el perineo y disminución de la sensibilidad genital.
J Sexual Med, 05/2012, "The Bar Sinister: Does Handlebar Level Damage the Pelvic Floor in Female Cyclists?".
El ciclismo está asociado con neuropatías genitales y disfunción eréctil en los hombres. Las mujeres jinetes también han apreciado una reducción de la sensación genital. No obstante, existe escasa información sobre las acciones para modificar los efectos de tales riesgos para las lesiones neurológicas en las mujeres. Este estudio evalúa los efectos de la configuración de la bicicleta, el sillín y los atributos de las ciclistas sobre la percepción genital. Se comparó la sensación genital en mujeres ciclistas (N = 48) con la de las corredoras (N = 22). Se incluyeron a mujeres no embarazadas, premenopáusicas que recorrían al menos 10 millas por semana, 4 semanas al mes. Para la medición de la sensación genital se utilizó los umbrales vibratorios de bioestesiometría (UV). Las presiones de la silla de montar sobre el perineo se determinaron utilizando un mapa de presión especializada y registrada en kilopascales (kPa). El manillar poco más abajo que el sillín correlacionado con el aumento de las presiones sobre el perineo y la reducción de la sensación vaginal anterior y del labio mayor genital izquierdo (P <0,05, P <0,02, P <0,03, respectivamente), sin alteraciones en otras áreas genitales. Después de ajustar por edad y tipo de asiento, el manillar bajo se asoció con un aumento del 3,47 kPa de media sobre el sillín (P <0,04) y un aumento de 0,86 micra de UV en la parte anterior de la vagina (P <0,01). Los autores concluyen que en las mujeres ciclistas la colocación del manillar un poco más abajo que el sillín se asocia significativamente con el aumento de las presiones del sillín sobre el perineo y disminución de la sensibilidad genital. La modificación de la configuración de bicicletas puede ayudar a aliviar neuropatías en las mujeres. Se precisan investigaciones adicionales para evaluar más a fondo el alcance de esta asociación.

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29-07-2012




La eliminación de la inactividad física podría reducir la mortalidad por cualquier causa en al menos 5,3 millones de personas por año en el mundo. Como comparación, la carga de mortalidad global por fumar cigarrillos es de aproximadamente 5 millones por año.
Lancet, 18/07/2012, "Effect of physical inactivity on major non-communicable diseases worldwide: an analysis of burden of disease and life expectancy".
Una importante evidencia muestra que la inactividad física aumenta el riesgo de muchas condiciones adversas para la salud, incluidas la enfermedad cardiaca coronaria, la diabetes tipo 2 y el cáncer de mama y colon, acortando la esperanza de vida. Debido a que gran parte de la población mundial desarrolla poca actividad, esto presenta un importante problema de salud pública. El objetivo de este estudio es cuantificar el efecto de la inactividad física sobre las enfermedades descritas, mediante la estimación de la morbilidad evitable si las personas inactivas se convirtieran en activas, así como para estimar la ganancia en esperanza de vida poblacional. Para el análisis de la carga de enfermedad se calcularon las fracciones atribuibles poblacionales (FAP) asociadas con la inactividad física utilizando supuestos conservadores para cada una de las principales enfermedades, por país, para estimar la cantidad de morbilidad que podría evitarse si fuera eliminada la inactividad física. Se utilizó el análisis de las tablas de vida para estimar las ganancias en la esperanza de vida de la población. Se estima que a nivel mundial la inactividad física causa el 6% (desde el 3,2% en el sudeste de Asia hasta el 7,8% en la región del Mediterráneo oriental) de la carga de morbilidad por cardiopatía coronaria, el 7% (3,9 -9, 6) de la la diabetes tipo 2, el 10% (5,6 -14,1) del cáncer de mama, y el 10% (5,7 -13, 8) del cáncer de colon. La inactividad hace que el 9% (rango 5,1 -12, 5) de la mortalidad prematura, o más de 5,3 millones de los 57 millones de muertes que se produjeron en todo el mundo en 2008. Aunque la inactividad no fuera eliminada, pero disminuyera en  un 10% o 25%, se podrían evitar cada año más de 533.000 y 1,3 millones de muertes respectivamente. Se estimó que la eliminación de la inactividad física podría aumentar la esperanza de vida de la población mundial en 0,68 años (rango de 0.41 -0 • 95). La inactividad física tiene un efecto sobre la salud a nivel mundial y su disminución o eliminación puede mejorarla considerablemente.

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24-07-2012




La esperanza de vida de la población en los EE.UU. sería 2 años mayor si los adultos redujeran el tiempo que pasan sentados a menos de 3 horas al día y 1,38 años si se reduce el tiempo dedicado a ver la televisión a menos de 2 horas al día.  
BMJ Open, 09/07/2012, "Sedentary behaviour and life expectancy in the USA: a cause-deleted life table analysis".
Metaanálisis de estudios prospectivos de cohortes para determinar el impacto del sedentarismo y de ver la televisión en la esperanza de vida en los EE.UU. La información sobre los sujetos se obtuvo de la Encuesta Nacional de Salud y la Encuesta de Nutrición de EE.UU. Las ganancia estimada en la esperanza de vida en la población de los EE.UU. fue de 2,00 años para el caso de reducir el tiempo que se pasa sentado o delante de la televisión a menos de 3 horas / día, y una ganancia de 1,38 años si se reduce a menos de 2 h / día. Los límites superior e inferior de un análisis de sensibilidad que involucró al mismo tiempo variando las estimaciones de RR (con los límites superior e inferior del IC del 95%) y la prevalencia de la televisión (± 20%) fueron 1,39 y 2,69 años para permanecer sentado y 0,48 y 2,51 años para ver la televisión, respectivamente. Los autores concluyen que la reducción de las conductas sedentarias, tales como sentarse y ver la televisión, pueden tener un importante potencial para aumentar la esperanza de vida en los EE.UU.

Fecha publicación  
03-07-2012




Las mujeres que hacen ejercicio físico durante unas 2 horas al día la mayoría de los días de la semana reducen un 30% el riesgo de desarrollar cáncer de mama, independientemente del nivel de intensidad del ejercicio. Después de la menopausia el aumento de peso puede suprimir los beneficios de la actividad regular.
Cancer, 25/06/2012, “Fat or fit: The joint effects of physical activity, weight gain, and body size on breast cancer risk”.
Aunque se sabe que la actividad física reduce el riesgo de cáncer de mama, no se conoce la duración mínima y la intensidad necesaria, así como otros aspectos del ejercicio. Este estudio investiga la relación entre la actividad física recreativa (EFR) y el riesgo de cáncer de mama. Se incluyó una muestra poblacional de 1.504 mujeres de 20 a 98 años (N = 233 in situ, N = 1271 invasivo) y 1555 controles del Long Island Breast Cancer Study Project, in Long Island, New York. Se observó una relación dosis respuesta no lineal entre el riesgo de cáncer de mama y el EFR durante el período reproductivo y después de la menopausia. Las mujeres en el tercer cuartil de la actividad física experimentaron el mayor beneficio con una reducción del riesgo de aproximadamente el 30% en la edad reproductiva (odds ratio = 0,67, IC del 95% intervalo de confianza 0.48 a 0.94 =) y después de la menopausia (odds ratio = 0,70, IC 95% = 0,52 -0,95). No obstante no se observaron diferencias en relación con la intensidad de la actividad o el estado del receptor hormonal. Se observó una interacción multiplicativa significativa entre la EFR y el aumento de peso adulto (p = 0,033). Los autores concluyen que la EFR en cualquier nivel de intensidad durante los años reproductivos y después de la menopausia, produce beneficios en la reducción del riesgo de cáncer de mama. El aumento sustancial de peso después de la menopausia puede eliminar los beneficios de la actividad regular.

Fecha publicación  
18-05-2012




Los cambios en la actividad física en el tiempo libre afectan al riesgo de infarto de miocardio, cardiopatía isquémica y mortalidad por cualquier causa. Una disminución en la actividad física se asocia a un mayor riesgo de enfermedad coronaria.
Eur J epidemiol, 27/02/2012, “Changes in physical activity in leisure time and the risk of myocardial infarction, ischemic heart disease, and all-cause mortality”.
La actividad física está asociada con un menor riesgo de mortalidad por todas las causas y por enfermedad coronaria. Los efectos a largo plazo de los cambios en la actividad física en la enfermedad cardiaca coronaria son, sin embargo, menos conocidos. En el ámbito del Copenhague Heart Study se examinó la asociación entre los cambios de la actividad física en el tiempo libre y el riesgo de infarto de miocardio, de cardiopatía isquémica y de todas las causas de mortalidad, así como cambios en la presión arterial. Se incluyeron a 4.487 hombres y 5.956 mujeres. La actividad física se midió en 1976-1978 y 1981-1983 y los participantes fueron seguidos hasta el año 2009. Los hombres que redujeron la actividad física en al menos dos niveles y las mujeres que redujeron un nivel, tenían un mayor riesgo de infarto de miocardio con relación a un nivel de actividad física sin cambios ([HR] = 1,74, intervalo de confianza 95% [IC 95%]: 1,17 -2,60 y HR = 1,30, IC 95%: 1,03 a 1,65). Se encontraron asociaciones similares para la CI, aunque sólo con significación en las mujeres. Respecto de todas las causas de mortalidad, los hombres que aumentaron su actividad física tuvieron un menor riesgo, y los hombres y mujeres que redujeron su actividad física tuvieron un mayor riesgo en comparación con un nivel de actividad física sin cambios. No se encontró asociación entre los cambios en la actividad física y la presión arterial. Los resultados de este estudio prospectivo sugieren que los cambios en la actividad física afecta el riesgo de infarto de miocardio, cardiopatía isquémica y mortalidad por cualquier causa. Una disminución en la actividad física se asoció a un mayor riesgo de enfermedad coronaria.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22311520

Fecha publicación  
16-05-2012




Es más importante la intensidad de la práctica del ciclismo que su duración para obtener beneficios en la reducción de muerte por todas las causas y por enfermedad cardiaca coronaria.
Eur J Prev Cardiol, 19/02/2012, “Intensity versus duration of cycling, impact on all-cause and coronary heart disease mortality: the Copenhagen City Heart Study”.
Actualmente se recomienda a todos los adultos que practiquen 30 minutos o más de actividad física moderada en el tiempo libre, preferiblemente todos los días de la semana. No obstante, la intensidad óptima, duración y frecuencia aún no se han establecido. El objetivo de este estudio fue examinar el impacto de la intensidad y duración de la práctica de bicicleta sobre la mortalidad por todas las causas y enfermedad cardiaca coronaria. En el ámbito de la cohorte Copenhagen City Heart Study se registraron la intensidad y la duración del ejercicio en bicicleta en 5.106 hombres y mujeres aparentemente sanos de entre 21-90 años de Copenhague, y fueron seguidos durante un promedio de 18 años. El número total de muertes durante el seguimiento fue de 1.172, de las cuales 146 fueron muertes por enfermedad coronaria. Se encontró, para ambos sexos, una asociación inversa entre la intensidad del ciclismo y el riesgo para todas las causas de muerte y la enfermedad cardiaca coronaria, pero sólo una débil asociación con la duración. La ganancia de años de vida útil en relación con la intensidad de la práctica de ciclismo fue. Los hombres con práctica más intensa de ciclismo sobrevivieron 5,3 años más y los hombres con una intensidad media 2,9 años más que los hombres con la intensidad baja. Para las mujeres, las cifras fueron 3,9 y 2,2 años más, respectivamente.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21450618

Fecha publicación  
04-04-2012




Sigue habiendo incertidumbre en cuanto a la eficacia de los programas de estímulo a la realización de actividad física para las personas sedentarias, con o sin un diagnóstico médico.
BMJ, 6/11/2011, “Effect of exercise referral schemes in primary care on physical activity and improving health outcomes: systematic review and meta-analysis”.
Revisión sistemática y metaanálisis para evaluar la efectividad de los programas de estímulo a la realización de actividad física desde atención primaria, tanto a nivel de adherencia como de resultados en salud de los participantes. Se seleccionaron 8 ensayos controlados (1990-2011) con un total de 5.190 participantes en 3 países, que incluían a personas con factores de riesgo cardiovascular. La duración de las intervenciones oscilaba entre 2 y 12 meses. En comparación con la atención habitual, los programas de estímulo al ejercicio mostraron un aumento en el número de participantes que alcanzaron 90-150 minutos de actividad física de intensidad al menos moderada por semana (RR 1,16, 95% IC 1,03 a 1,30) y un menor nivel de depresión (diferencia de medias estandarizada -0,82, -1,28 a -0,35). No se encontraron diferencias con especto a la forma física, bienestar psicológico, calidad de vida, presión arterial, niveles de lípidos en sangre, índices de obesidad o función respiratoria. Ninguno de los ensayos incluidos presentaron por separado los resultados de los individuos con diagnósticos médicos específicos. Así mismo, no se encontraron diferencias con respecto a otros programas con actividades físicas alternativas (caminar) o con intervención conductual añadida.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3209555/?tool=pubmed

Fecha publicación  
14-02-2012




La realización de un ejercicio moderado durante 3,5 horas por semana prolonga la vida.
Am J Public Health, 28/11/2011, “Effect of intensity and type of physical activity on mortality: results from the Whitehall II cohort study”.
Estudio de cohortes Whitehall II para evaluar la intensidad de la actividad física y su relación con la mortalidad, el un grupo de 7456 hombres y mujeres ingleses con una edad media de 60 años. Murieron 317 participantes durante el seguimiento medio de 9,6 años. El grupo que realizaba ≥ 3,5 horas por semana de todos los tipos de actividad física examinados, a excepción de las tareas del hogar, se asoció con una menor mortalidad ajustada por edad.

Fecha publicación  
10-12-2011




Mantener o mejorar la forma física mediante ejercicio moderado previene la perdida de salud asociada a la edad y prolonga la vida.
Circulation, 06/12/2011, “Long-term effects of changes in cardiorespiratory fitness and body mass index on all-cause and cardiovascular disease mortality in men: the Aerobics Center Longitudinal Study”.
Se han estudiado durante más de 11 años a más de 14000 hombres (edad media de 44 años) que han practicado fitness. Tras comparar a los que han mantenido la forma física y los que la han perdido, concluyen que mantener o mejorar la condición física se asocia, independientemente del cambio del IMC (Índice de Masa Corporal), con un menor riesgo de mortalidad por todas las causas y de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en los hombres. La prevención de la pérdida asociada con la edad física es importante para la longevidad, independientemente del cambio de IMC.

Fecha publicación  
10-12-2011




El ejercicio de resistencia muy intenso puede entrañar algunos riegos.
Eur Heart J, 06/12/2011, “Exercise-induced right ventricular dysfunction and structural remodelling in endurance athletes”.
Partiendo de la hipótesis que entrenamiento de resistencia intenso puede estar asociado con la remodelación cardiaca arritmogénica del ventrículo derecho, se estudiaron cuarenta atletas al inicio e inmediatamente después de una carrera de resistencia (3.11 h de duración) y una semana después de la carrera.
Se comprobó que la carrera de resistencia intensa provoca una disfunción aguda del ventrículo derecho pero no del izquierdo. Aunque a corto plazo la recuperación parece completa, cambios estructurales crónicos y la reducción de la función del ventrículo derecho son evidentes en muchos de los atletas.

Fecha publicación  
10-12-2011




Aunque correr maratones entraña algún riesgo, reduce los factores predisponentes a enfermedades cardiovasculares.
Med Sci Sports Exerc, 01/03/2009,  “Lower prevalence of hypertension, hypercholesterolemia, and diabetes in marathoners”.
Información previa: Correr maratones incurre en un pequeño riesgo de muerte súbita cardiaca, y está específicamente prohibido para las personas con alto riesgo cardiovascular. En promedio se producen ocho muertes cardiacas súbitas por cada 1.000.000 participantes, es decir, aproximadamente dos muertes por cada millón de horas de ejercicio vigoroso. La localización más frecuente de estas muertes súbitas se produce en los últimos 1,6 Km. antes de la meta. Las autopsias muestran que la aterosclerosis coronaria es la causa primaria subyacente.
Resultados del estudio del National Runner´s Health Study (>100.000 participantes): La prevalencia de la hipertensión, la hipercolesterolemia y la diabetes decrecen con la frecuencia de la participación en maratones, independiente de la distancia anual recorrida.