TORMENTA DE GRANIZO


Jesús Mª - Salazar, 10 junio 2.007

Ayer, sábado, amaneció muy bonito, pero mientras estábamos comiendo en el balcón, se oían truenos de fondo. Yo pensé: “por algún sitio va a caer una buena”. Empiezan a caer gotas en el huerto, una bandeja que estaba en la balaustrada sale volando de una ventolera y se empiezan a levantar las servilletas. Empezamos a oír unos golpes secos y nos quedamos así como parados. Eran los primeros granizos. Poco a poco arrecian los golpes de los granizos y caen con toda su fuerza rompiendo los canalones. También la lluvia empezó a caer con fuerza y con el viento que hacía, fue entrando el agua casi dentro de casa. Toda el agua que resbalaba por las tejas, al estar roto el canalón, en vez de seguir su curso, caía encima de la pared y entraba al balcón. A todo esto nos faltaban manos para recoger platos y demás utensilios y meterlos a la cocina.

 

Luego bajamos a la puerta de la entrada, que es donde recogí algunos de los granizos que aparecen en las fotos; todo esto después de parar de granizar, porque cualquiera se aventuraba a salir a la calle con lo que estaba cayendo. Era curioso, pues con el calor que hacía en el ambiente muchos de estos granizos se derretían a los pocos minutos, otros si estaban más resguardados, aguantaron más.

 

Luego proseguimos con la comida y al acabar, hicimos un recuento de los desperfectos. El canalón comentado, el cristal del tragaluz del desván, el retrovisor del coche, rotos. Se puede ver cómo caía el agua por los agujeros.

 

Hoy, al mediodía, hemos dado una vuelta por el pueblo y hemos visto que lo de los canalones es general, a no ser que sean de aluminio o chapa.

 

 

Granizos de buen tamaño y en buena cantidad

 

 

Alguno de los desperfectos causados por el granizo