Pechuga de pollo rellena

Ingredientes:
(para 4 personas)
  • 4 Pechugas de pollo
  • 4 Pimientos del piquillo
  • 2 Cebollas medianas o 1 grande
  • 1 Puerro pequeño o la mitad de 1 grande
Para la salsa:
  • 25 cl Nata líquida
  • Queso azul o roquefort al gusto (90-150 gr aprox)
Nota: Necesitaremos papel de plata/aluminio para la cocción del pollo que lo haremos al papillote.

Proceso:

Lo primero que debemos hacer es el relleno. Pocharemos la cebolla y el puerro (bien limpio como os he enseñado ya en muchas recetas, por ejemplo en Crema de calabacín o Croquetas de Puerro). Podéis cortar la cebolla y el puerro en juliana o con una picadora hacer trocitos mal cortados no muy triturados. Esto ya como vosotr@s veáis. Eso sí, a fuego lento, con un buen chorro de aceite de oliva, un poquito de sal para que ayude a pocharse e ir removiendo hasta que esté con la textura que nos guste.

Una vez tenemos el relleno, vamos con las pechugas.

Las abrimos por la mitad sin cortar del todo, con cuidado y siempre con un cuchillo muy afilado que será menos peligroso que los típicos cuchillos que tenemos por casa que no utilizamos casi nunca y que no cortan nada bien. A malas en la carnicería lo podéis pedir.

Salpimentamos las pechugas, incluso si os apetece añadir algún aromático pues hacedlo!!!! Le vendrá de perlas!!!

Os aconsejo tenerlo todo preparado para empezar a montar las pechugas, es decir, tenerlas todas abiertas y salpimentadas, los pimientos del piquillo y el relleno, los trozos de papel de plata (medida aprox de 30x30 o incluso menos) y la bandeja del horno donde vamos a cocinarlas.

Así estilo cadena de montaje, si tenéis a algún pequeño/gran pinche pues mejor que mejor, más divertido será todo.

Vamos al lío, extendemos la pechuga, abrimos por un lado el piquillo y lo ponemos en un extremo de la pechuga, ponemos la cebolla y el puerro pochadito y hacemos un rulo, con mucho cariño.

Lo ponemos en el medio de uno de los trozos de papel de aluminio, juntamos dos extremos (los horizontales) y hacemos una doblez,y otra, y otra... hasta llegar a la pechuga. Ahora los extremos verticales los rulamos para el interior, hasta topar con la pechuga. De esta manera hacemos un paquetito totalmente cerrado para poder cocinar con la técnica del papillote. 

Los paquetes los podéis hacer de la manera que queráis, yo utilizo esta para que la pechuga quede bien "atrapada" y no se salga el relleno.

Una vez tenemos todas las pechugas envueltas, las ponemos en la bandeja y al horno a 250 grados unos 15 minutos si son pequeñas, 20 minutos si son medianas y 25/30 si son grandes. Será suficiente tener el horno precalentado a la misma temperatura durante todo el tiempo que hemos dedicado a rellenar y envolver las pechugas.

Cuando ya las tenemos cocinadas, mucho cuidado al sacarlas del papel puesto que el vapor que hay en el interior puede quemaros!!! Si no os gusta el color siempre le podéis dar un toque de plancha antes de servirlas, en mi caso, como las sirvo con una salsita por encima, no me importa que no tengan color, pero esto ya va al gusto.

Pues bien, las pechugas ya están listas, solo tocaría la presentación, en el restaurante las servimos con unos cortes en diagonal un poquito separados y superpuestos unos de otros y la salsa (en este caso de queso azul) por encima con una ramita de cebollino.

Para la salsa de queso azul, basta con poner la nata y el queso en un cazo e ir removiendo hasta que espese. Las cantidades son muy a ojo, al gusto de cada uno, si os gusta más flojita procurad que haya más nata que queso mientras que si os gusta más fuerte pues lo contrario, más queso que nata. Sea como fuere, cocinad los ingredientes hasta que espese la salsa.
Comments