La época musulmana supuso un gran desarrollo y en el 740 los árabes edificaron una fortaleza llamada Al-Mudawwar (redondo o seguro), a la que se debe el nombre del pueblo. Durante los siglos VIII, IX y X la fortaleza y su término formaron parte de la provincia de Córdoba, mientras que en el S. XI quedó adscrito primero a la taifa de Carmona y luego a la de Sevilla. Ya con los almorávides se reintegró a la jurisdicción cordobesa y, por último, en el S. XII y parte del S. XIII pasó a depender de la corte almohade de Sevilla.

En 1240 fue incorporada mediante pacto a la corona de Castilla por Fernando III, quien la entregó tres años después al consejo de Córdoba. Con Alfonso X, en 1267, se establecieron los límites  entre Almodóvar y Posadas. En 1360, Pedro I se aposentó en su castillo, como también lo haría en repetidas ocasiones Enrique II. La tenencia del castillo de Almodóvar se vincula durante el S. XV a la Casa de Baena y Cabra.

Almodóvar y su castillo sirvieron de fianza para comprar Fuente Obejuna en 1513, pero volvió a manos de la corona. La villa tuvo una jurisdicción de realengo, vinculada a la ciudad de Córdoba, hasta que Felipe IV accedió a la venta de la villa de Almodóvar en 1629. El comprador fue Francisco del Corral y Guzmán, caballero de la Orden de Santiago, y así el pueblo pasó a ser señorío.
Este pueblo ha participado en los acontecimientos históricos de los últimos siglos, como la Guerra de la Independencia, la desamortización de Mendizábal y, finalmente, en el movimiento campesino de la II República, la Guerra Civil o la emigración masiva de sus conciudadanos en la década de los 70.
 
Parroquia de la Inmaculada Concepción, iglesia con una única nave longitudinal y un crucero de brazos cortos con cabecera recta. La construcción inicial data de los s. XVII o XVIII, ofreciendo un acabado de clara vinculación barroca. Ha sufrido modificaciones posteriores, la más reciente tras el incendio que casi la destruyó en 1991, en el que se perdieron imágenes y el retablo mayor
 
Muy cerca de pie se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Rosario y San Sebastián, dedicada hoy a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad. Fue fundada por Fernando III El Santo con motivo de la conquista de la plaza. La ermita pertenece al barroco andaluz (segundo tercio del s. XVIII) y de ésta destaca la nobleza y austeridad decorativa del remate del acceso principal y la elegante espadaña que remata los pies de la construcción.

La capilla y Convento de Nuestra Señora de Gracia data del siglo XVII y fue en su tiempo ermita y hospital. Destaca en la capilla la parte baja del retablo de 1.619, con dos tablas que representan a San Sebastián y Santiago. Actualmente se ha convertido en colegio, conservándose la capilla desde donde sale en procesión la Hermandad de Jesús Nazareno.

El Mirador de las Pairejas está situado en un lugar privilegiado, la calle Pairejas, en la falda de la peña donde se sitúa el castillo y sobre la curva del Guadalquivir. Desde él podemos admirar magníficas vistas del Castillo, su peña y la Vega del Guadalquivir.

El Mirador del Ribazo, situado en la plaza del mismo nombre, es una bella balaustrada con jardín que se asoma a la Vega y a la Campiña, ofreciéndonos la impresionante visión de tierras onduladas hasta el horizonte y una magnífica visión del castillo.

Situado sobre la peña, el Mirador Natural del Castillo ofrece unas impresionantes vistas de toda la comarca.

Portus Romano, situado al margen del río Guadalquivir, al cual se puede acceder a través de un sendero peatoanal que pasa por debajo de la linea del AVE.

Museo Etnológico

Para conocer las costumbres del pueblo andaluz del último siglo, situado en Los Llanos, un recinto donde se pone a prueba la memoria colectiva con enseres tan variados como aperos agrícolas, radios y mil objetos más que forman esta colección realizada por ángel Estévez tras muchos años de búsqueda y tesón.

Museo de Máquina de Coser

Colección privada de Antonio Ramos  y que pueden conocerse en la calle Homero nº18. En la exposición hay 140 máquinas de coser, de las cuales todas funcionan pese a su antigüedad y están en perfecto estado de conservación.