Interculturalidad y Educación en el Perú

EDUCACIÓN PRIMARIA: CAMINO HACIA LA INTEGRACIÓN DE LOS NIÑOS MIGRANTES O DE PADRES MIGRANTES A LA SOCIEDAD EDUCATIVA LIMEÑA

 

Alguna vez se han preguntado ¿cuán difícil es para un niño de la sierra, de la selva o de la costa norte o sur que ha migrado a Lima, integrarse a esta sociedad? Si bien es cierto que la integración del niño a la escuela, empezando por la base de la educación inicial y la continuidad en la educación primaria, es difícil por la diferencia que hay entre su entorno familiar del cual ha salido y el entorno educativo al cual ingresa y donde encuentra nuevas personas, entre compañeros y profesores; quizás no hemos reflexionado en que es aún más difícil para un niño migrante de la sierra, selva, o costa norte o sur integrarse a una sociedad educativa limeña; pues este niño no sólo tiene que enfrentarse a un entorno nuevo, con personas nuevas, sino que además encuentra una cultura nueva para él, una cultura muy diferente a la suya que le es ajena y a la cual no comprende, además de ser la primera vez que el niño entra en contacto con otras culturas, diferentes a la suya. Esta situación no le permite integrarse totalmente a ese nuevo entorno.

 

Ahora bien, debemos recordar la importancia que tiene la socialización en el desarrollo del ser humano, pues es un proceso gracias al cual el niño aprende a diferenciar lo aceptable y lo no aceptable en su comportamiento, lo cual permitirá a este niño comprender las reglas de comportamiento social que debe respetar y seguir en las diferentes situaciones que afronte a lo largo de su vida en su interacción con la sociedad, evitando los conflictos o sabiendo cómo manejarlos cuando ocurren. Y aunque la socialización durante la infancia no es suficiente para afrontar los conflictos sociales o convivir en armonía en su sociedad, es la base para la socialización, la cual propiciará el desarrollo de una personalidad sana.

 

Por otro lado, la familia es el primer grupo en el que el niño va a interactuar y socializar, y es esta socialización la que le ayudará a comprender el mundo que le rodea. Para el niño, la escuela es una extensión de su entorno familiar; por ello, los primeros años de vida son fundamentales para desarrollar actitudes y adquirir el respeto a las normas de su  sociedad, para así alcanzar su desarrollo personal social, ya que en la educación inicial y primaria se sientan las bases y se inicia el camino a la integración del niño a la sociedad; siendo que la escuela, y más específicamente, la acción educativa no consiste sólo en que el docente brinde contenidos al alumno, sino también en que ayude al niño a desarrollar actitudes positivas, formas de organización y la capacidad de resolución de conflictos que se puedan dar en este proceso de socialización. Además, la socialización ayudará al niño a comprender el mundo que le rodea.

 

La escuela es el primer lugar de encuentro entre diferentes culturas, que interactúan a través del proceso educativo. Es aquí donde el niño migrante entra en contacto con otras etnias; y para estos niños migrantes la escuela actúa como un agente de integración, por ello debe ofrecerle un programa curricular que le ayude a desarrollar  habilidades para comprender el mundo. La escuela debe formarlos para ser ciudadanos útiles a la sociedad y debe cambiar las actitudes negativas que tuviese para que tenga una personalidad sana, y así en el futuro aportar como nuevo ciudadano útil a la sociedad peruana.

 

Pero en la escuela, el niño migrante encuentra frenos y/o trabas en su camino a desarrollarse como persona y como ciudadano, pues no sólo encuentra la dificultad de interactuar con una cultura diferente a la suya, sino que además se presentan otras dificultades, como la diferencia de lenguas (lo que no le permite comprender en su totalidad los contenidos que se le enseñan y por ende aprender bien, o comunicarse con sus compañeros y/o profesores) y la discriminación (por su acento no limeño, o sus rasgos físicos, de la cual es víctima y es conciente a pesar de su corta edad). Quizás ahora podemos tener una idea de lo difícil que es para estos niños integrarse a esta sociedad y convivir en armonía con ella.

 

Como futuros docentes, ¿qué solución podemos dar a este problema?, ¿cómo debemos proceder para que los niños inmigrantes puedan integrarse a esta sociedad y puedan estudiar tranquilamente y felices? Pues bien, no pretendo dar una lista de pasos a seguir para solucionar este problema, más bien mi intención es proponer algunas formas en las que el docente puede proceder y así ayudar a estos niños inmigrantes a que tengan los mismos derechos que tienen todos los niños peruanos.

 

Para comenzar, educar en interculturalidad consiste en señalar objetivos que incorporen la crítica, la libre expresión de ideas y la apertura de espacios de manifestación donde el niño no sea víctima de prejuicios y resistencias. Además, educar en interculturalidad consiste en un trabajo conjunto, de manera voluntaria, buscando facilitar y promover el intercambio, la interacción y la cooperación entre las culturas[1]:

 

-       Basándose en un tratamiento igualitario entre las culturas, reconociendo las diferencias, pero recalcando las similitudes entre las culturas (respetando las diferencias entre las culturas y rescatando las similitudes entre ellas);

 

-       Teniendo claros los conceptos de cultura e identidad cultural (de modo que cada individuo, así como cada cultura se respete y valore a sí mismo y respete y valore su cultura);

 

-       Rechazando vacíos culturales y la jerarquización de culturas (teniendo claro que ninguna cultura es inferior, ni superior a otra);

 

-       Siendo concientes y comprendiendo que la diversidad cultural es un elemento enriquecedor, y que no debe ser motivo de conflicto que afirma más las diferencias entre las culturas.

 

A través de la socialización se desarrolla la identidad personal; el sentimiento de pertenencia a una cultura genera también un sentido de identidad, la cual se expresa en valores, actitudes, costumbres y rituales de los individuos, que se identifican con un grupo, aunque no todas las personas del mismo grupo lo manifiestan del mismo modo, y puede evolucionar a lo largo de la vida en función de las interacciones sociales con otras dinámicas y personas.[2]

 

Ahora bien, en nuestro papel como docentes debemos:

 

-       Tener tolerancia y aceptación de las culturas diferentes, para así enseñar a los niños a tolerar y aceptar a los integrantes de otras culturas diferentes a la suya;

 

-       Valorar y respetar a las culturas diferentes de la nuestra y no imponer nuestras creencias, costumbres y maneras de pensar a los niños inmigrantes, pues como todos los niños, ellos también tienen derecho a mantener sus creencias, actuar de acuerdo a sus costumbres, sin tener que avergonzarse o reprimirse, y expresar su ideología.

 

-       Aprender lenguas nativas, para así poder comunicarnos con los niños de comunidades andinas, amazónicas o de la costa norte y sur, y así no se sientan lejanos y diferentes de los demás niños. La imposición nunca es buen camino para llegar a alguien, por ello así como no imponemos nuestra ideología, ni costumbres a los niños inmigrantes ni a ningún otro niño, así tampoco debemos imponer la lengua española a los niños inmigrantes;

 

-       Conocer las costumbres de los pueblos andinos, amazónicos y de la costa norte y sur, además de la central, para así conocer las similitudes culturales y comprender y respetar las diferencias culturales; de modo que así podamos enseñar a nuestros niños a que también comprendan y respeten las diferencias entre las culturas;

 

-       Inculcar la práctica de valores con el ejemplo, para que los niños sepan respetar las diferencias culturales, de idioma o de rasgos físicos y puedan convivir en armonía las diferentes culturas; para que así todos los niños se desarrollen con libertad, seguridad y dignidad, siendo concientes de que tienen valor como personas y así se respeten a sí mismos, y así sepan valorar y respetar su cultura;

 

-       Recalcar la igualdad entre los seres humanos, para que así los niños comprendan que no se debe discriminar a otros compañeros por las diferencias de lengua, o de rasgos físicos, recalcando que todos pertenecemos a una misma raza, la raza humana, y que no existen otras razas, sino que existen diferencias de rasgos físicos o características de cabellos, ojos, etc, pero que todos somos iguales y debemos respetarnos entre todos;

 

De este modo, como docentes, podemos promover que los niños inmigrantes puedan integrarse más rápidamente a la sociedad educativa y que también valoren sus costumbres, sus rituales, su cultura, la respeten y no se alienen, como pasa muchas veces; y así pueda convivir en armonía y puedan aprender.

 

Finalmente es importante recordar que a fines de 1991, el Estado promulga una nueva política educativa, la Política Nacional de Educación Intercultural y Educación Bilingüe Intercultural aún vigente. Los lineamientos de este documento suponen un avance en cuanto al concepto de interculturalidad como podemos observar a continuación:

 

  1. La interculturalidad deberá constituir el principio de todo el sistema educativo nacional. En tal sentido, la educación de todos los peruanos será intercultural.
  2. La interculturalidad propiciará al mismo tiempo el fortalecimiento de la propia identidad cultural, la autoestima, el respeto y la comprensión de culturas distintas. La adopción de la interculturalidad es esencial para el progreso social, económico y cultural, tanto de las comunidades y regiones como del país en su totalidad.

Otros lineamientos de este documento hacen referencia a la población indígena y la hispanohablante:

 

  1. Para las indígenas y campesinas cuya lengua predominante sea vernácula, la educación será bilingüe además de intercultural.
  2. Para las poblaciones hispanohablantes, el sistema educativo incluirá contenidos referentes a las culturas y lenguas existentes en el país y, cuando sea posible, la enseñanza de alguna lengua vernácula.[3]

 

Pero de todo ello, es importante enfatizar que la base y comienzo de la educación está en la educación inicial y primaria, y como docentes debemos aplicar la educación intercultural para así brindar a todos los niños de nuestro país una educación de calidad y principalmente justa para todos e igualitaria.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

*     Zuñiga Castillo, Madeleine y Ansión Mallet, Juan. Interculturalidad y educación en el Perú. Foro Educativo. Lima, 1997.

  

WEBGRAFÍA

 

*     Calderón Astorga, Natalia. La socialización como elemento fundamental en la vida. Lima, 2008. En Página Web: http://www.psicopedagogia.com/socializacion

 

*     Departamento de Orientación del Centro de Educación de personas Adultas “Lucas Aguirre” Cuenca. Diferencias entre Educación Multicultural e Intercultural. Lima, 2010. En Página Web: http://alerce.pntic.mec.es/frol0006/PDF/multiintercultural.pdf

 


[1] Departamento de Orientación del Centro de Educación de personas Adultas “Lucas Aguirre” Cuenca. Diferencias entre Educación Multicultural e Intercultural. Página Web: http://alerce.pntic.mec.es/frol0006/PDF/multiintercultural.pdf

[2] Calderón Astorga, Natalia. La socialización como elemento fundamental en la vida. Página web: http://www.psicopedagogia.com/socializacion

[3] Zúñiga Castillo, Madeleine y Ansión Mallet, Juan. Interculturalidad y educación en el Perú. Foro Educativo. Lima, 1997. http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/inter.pdf

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