Situación Presente

Diagnóstico de la actual situación ...


¿Qué es el Neoliberalismo de la derecha conservadora?.


Es la concentración del capital en los países industrializados (ESTADOS UNIDOS y otros) que alcanzando la fuerza de capital financiero, abandonan las inversiones en las metrópolis económicas, para hacerlo en otro países (CHINA y otros) y, por lo tanto, este capital que en su propia metrópoli tiene utilidades muy bajas, adquiere grandes utilidades en el extranjero, porque, además, muchas veces las negociaciones son entre las compañías que son dueñas de estas y que están más allá de nuestras fronteras.


Los países poderosos fijan las normas de la comercialización (TRATADO DE LIBRE COMERCIO*), que controlan los fletes, imponen los seguros, dan los créditos ligados que implica la obligación de invertir un alto porcentaje en esos países; si además sufrimos las consecuencias que emanan y que cuando los países poderosos, o el país más poderoso, del neoliberalismo estima necesario devaluar su moneda (US $ DÓLAR), las consecuencias las pagamos nosotros, y si tiembla el mercado del dinero en los países industrializados, las consecuencias son mucho más fuertes, mucho más duras y pesan más sobre nuestros pueblos. Si el precio de las materias primas baja, el precio de los artículos manufacturados, y aún los alimentos, suben; cuando el precio de los alimentos sube, nos encontramos que hay barreras aduaneras que impiden que algunos países que pueden exportar productos agropecuarios lleguen a los mercados de consumo, los países industriales.


Entre Zambia, Perú, Zaire y Chile, signatarios de lo que se llama CIPEC, entre estos cuatro países se produce 70% del cobre que se comercializa en el mundo, más de tres millones de toneladas, pero el precio del cobre se fija en la bolsa de Londres, con un límite pre establecido por los países industrializados.


Lo anterior seguramente les suena ahora a muchos en Venezuela, Colombia, México, Brasil, Irán, Rusia con relación al petróleo.


Somos países monoproductores en la inmensa mayoría: somos los países del cacao, del banano, del café, del estaño, del petróleo o del cobre. Somos países productores de materias primas e importadores de artículos manufacturados; vendemos barato y compramos caro.


Nosotros, al comprar caro (tarjeta de crédito) estamos pagando el alto ingreso que tiene el técnico, el empleado y el obrero de los países industrializados. Además, en la inmensa mayoría de los casos, como las riquezas fundamentales están en manos del capital foráneo, se ignoran los mercados, no se interviene en los precios, ni en los niveles de producción.


Somos países en donde el gran capital financiero busca, y encuentra, por complacencia culpable muchas veces de malos POLÍTICOS que no quiere entender su deber patriótico, la posibilidad de obtenerlo.


Somos países ricos potencialmente, y vivimos como pobres. Para poder seguir viviendo, pedimos prestado. Pero al mismo tiempo somos países exportadores de capitales. Paradoja típica del régimen en el sistema capitalista neoliberal.



* Fisiocrata francés Gournay (1712-1759) acuña la celebre formula: "laissez faire, laissez passer" (DEJAR HACER, DEJAR PASAR). 


Dejar hacer = Cancelar las limitaciones del intervencionismo del ESTADO.

Dejar pasar = Abrir las puertas de las naciones, suprimiendo las barreras aduaneras, de modo que se estimule y active la circulación de la riqueza.



Perú tuvo "Revolución Libertaria" en julio del 1821.

Esta revolución transfirió el poder político de la corona de España a la clase colonial criolla. Se puso en vigencia la Constitución que otorga libertad e igualdad de derechos a todos los ciudadanos. Pero la misera condición de las grandes masas amazónicas, indígenas, campesinas y afrodescedientes no cambia hasta ahora. Ponemos en cuestión el régimen neoliberal instituido en Perú, esa alternancia de la derecha en el poder que ha generado explotación, miseria, hambre, corrupción, entreguismo y venalidad.

Los de LA DERECHA NEOLIBERAL CONSERVADOR, crean un oasis al alcance de muy pocos. Su verdadera fuerza motriz es la conservación de un estatus que goza de riqueza, privilegios y desmesura: imponen normas al pueblo para mantener impermeable e inaccesible su burbuja de oro. En el gobierno populista, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos mediante mecanismos jurídicos sofisticados, que permiten que varios especuladores lleven una nación a la bancarrota.

LA CORRUPCIÓN POLÍTICA ORIGINA POCOS MILLONARIOS Y MUCHA POBREZA EXTREMA EN PAÍSES CON INSTITUCIONES DÉBILES Y BUROCRÁTICAS. Discriminación y debilitamiento del imperio de la ley, un sistema judicial poco confiable, condiciones inhumanas y degradantes en las prisiones, serios atropellos a los derechos humanos y casos graves de no rendición de cuentas. Es de nuestro vital interés reaccionar ante todas estas tendencias alarmantes.

La política económica de hoy es básicamente la misma que dejó Fujimori: los trabajadores siguen con salarios bajos y sin derechos laborales, la minería y el petróleo siguen privilegiados pagando pocos impuestos y contaminando impunemente, la educación superior y la tecnología de calidad no se promueven, las trasnacionales tienen convenios que les dan ventajas y protección especial, y las AFPs son un oligopolio que nos tiene cautivos por ley hasta nuestra vejez.

Tanto hoy como ayer, la idea es la misma : otorgar todas las ventajas a las grandes empresas, sin importar el sacrificio de los trabajadores, los consumidores, el medio ambiente o los intereses nacionales. Los resultados son también similares: la economía crece, con alta desigualdad y un poco de chorreo, durante algunos años mientras las condiciones internacionales son buenas. Pero cuando el escenario internacional cambia, la economía se detiene.

Así pasó en 1999, con la llamada crisis asiática, volvió a pasar el 2009 con la gran crisis financiera en EEUU y Europa, y vuelve a pasar ahora con la caída del crecimiento chino. Igual que pasó con Fujimori a fines de su gobierno, el MEF y el BCR no respondieron como era necesario y el crecimiento paró. Hay también otra coincidencia: el ministro de economía y la Confiep proponen que no haya “ruido político” para que la economía vuelva a crecer.

Fujimori durante varios años eliminó todo “ruido político” a punta de tanques, y luego comprando por lo bajo la línea de prensa de radios, canales y periódicos. Su ministro de economía fue el presidente de la Confiep. Hay, pues, otra gran continuidad, desde Fujimori hasta ahora, pasando por Humala, García y Toledo: la Confiep decide la política económica y les molesta la oposición y la crítica, a la que tildan de “ruido” en vez de entender que es parte de la democracia.

"En lugar de tener una economía que esté al servicio de la prosperidad de todas las personas, de las generaciones futuras y del planeta, se ha creado un modelo económico que beneficia sólo al 1 % de privilegiados".

El neoliberalismo de la derecha conservadora, surge como nueva política en 1975 en Chile, bajo el auspicio de la dictadura del general Pinochet. Hacia fines de la década de 1970, se convierte en una marea que alcanza a todos los rincones del mundo con el liderazgo de los gobiernos de Margaret Thatcher en Reino Unido y de Ronald Reagan en Estados Unidos.

Las consignas son simples, pero categóricas: desregular la economía, liberar los mercados, flexibilizar la contratación de mano de obra. El resultado en los países desarrollados ha sido un estancamiento de las remuneraciones y una insólita concentración de la propiedad y el ingreso.

Como consecuencia, las rentas del trabajo, como porcentaje de las rentas totales han ido disminuyendo en la mayoría de países capitalistas desarrollados. Las rentas del trabajo pasaron a representar del 70% del PIB en EEUU, el 70,4% en Alemania, el 74,3% en Francia, el 72,2% en Italia, el 74,3% en Gran Bretaña, y el 72,4% en España en los años 70, a solo el 63,6% en EEUU, el 65,2% en Alemania, el 68,2% en Francia, el 64,4% en Italia, el 72,7% en Gran Bretaña, y el 58,4% en España en el año 2012.

Las rentas del capital, por el contrario, se han ido disparando, creando un problema bien conocido en los textos de economía política que se define como overaccumulation, que no es otra cosa que la enorme acumulación y concentración de las rentas del capital obtenidas a costa de la súper explotación de las rentas del trabajo. Ahora bien, esta enorme concentración de las rentas (y de la propiedad, es decir, del capital) y consiguiente crecimiento de las desigualdades, ha creado otro grave problema, pues la mayoría de la demanda que estimula la economía productiva -que es la economía que produce bienes y servicios- procede de las rentas del trabajo (es decir, de la mayoría de la población, que es la que deriva sus ingresos a partir del trabajo).

Al disminuir estas rentas del trabajo, disminuye también la demanda doméstica y con ello el crecimiento económico. Y es ahí donde se encuentra la génesis de la Gran Recesión, y también del enlentecimiento de la economía mundial, explicación que raramente aparece en los grandes medios de información y persuasión. Es, pues, el aumento de la tasa de explotación del mundo del trabajo el causante del gran crecimiento de las desigualdades que, a su vez, ha creado la crisis de demanda tan notable que mantienen las economías estancadas, y cuya máxima expresión se ve en el mundo capitalista neoliberal.

Un "sistema de financiación de campaña corrupto" y una "economía amañada". "La política ha dejado de servir a la gente en el mundo democrático".


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