Concatenaciones.

El instante ácrono.

He podido compartir varias charlas con Luis Abraham, Rosa Audisio, Silvina Lobo y Roberto Rey. Y no es que la palabra interceda ante la imagen. Pero las conversaciones posibilitan ideas, sensibilidades e historias que contextualizan las obras.

Incluso pude conocer varios de los talleres donde son creados –y criados- los universos visuales.

Si bien estas experiencias son insustituibles, es indudable que el verbo principal es el de la obra. La obra en s í, y solo ella, es portadora de sentidos y vocabularios específicos,  reveladores de la mismidad, tanto de la pieza artística como del individuo social que la gestó (un gestar que no termina con la supuesta concreción del trabajo estético).

La convivencia con los artistas me permitió redimensionar las aristas y honduras de sus trabajos; me posibilitó comprender a la seriación como una de sus unidades temáticas. Me refiero a la seriación de motivos iconográfica en una o varias obras.

Las ranas, las cadenas de acido desoxirribonucleico y los molinos de agua constituyen parte de las entidades tratadas por Audisio, en tanto que Abraham se concentra en diversos animales,  objetos y personas significativos en las conciencias urbanas y rurales, dispuestos, las más de las veces, siguiendo patrones geométricos regulares. Rey se introduce en los intersticios metropolitanos, visualizando en los alambres de púas,  los códigos de barras y las fotografías de personas, la poesía que interpela el control de las vidas. El vacío encuentra en Silvina Lobo el medio de expresarse. Cientos de siluetas ejecutan múltiples bailes. Son estas danzas una suerte de conjuro ante abismos tan reales como simulados.

Estas grandes unidades temáticas (animales, cadenas de ADN, códigos de barras y siluetas) profundizan y expanden las series y las cadenas. Quiero decir, cuestiones fundamentales del pensamiento de los últimos cincuenta años (como los tópicos identidad, diferencia y masificación) están explícita e implícitamente tratados por los cuatro artistas. Y estos tópicos conducen a otros, indefectiblemente asociados a prácticas en la ciencia y la tecnología. Me refiero a las series y cadenas de datos e imágenes, tan importantes para el estudio como para el control de entidades bióticas como abióticas.

Series de edificios, animales y personas (motivos presentes en Rey, Abraham y Lobo) y cadenas de ADN (ícono que Audisio trabaja desde hace casi una década), al consolidar la mirada en torno a la manipulación de seres y objetos, nos introducen en cuestiones aún más cruciales para el pensamiento: memoria, identidad y libertad.

Estas preocupaciones elevan la actitud de contemplar. Es así como un instante adquiere intemporalidad, insuflando universo estético a nuestras vidas, ya demasiado falsas.

Miguel Ángel Rodríguez