Graciela   Wencelblat

 


REGRESAR a PAGINA PRINCIPAL

Búscame, búscame, búscame!!!
no así no me vas a buscar.
Búscame!!!!!!!!!
no así tampoco.
         Perdón,
empiezo otra vez.
 
Búscame,
    la puerta esta abierta.
Búscame
en todos los rincones.
Búscame
con paciencia.
Escucha:
la música que puse para deleitarnos
el aroma de gardenias y nardos.
Te estoy esperando
con la piel deslumbrada
las caricias se escapan de mi cuerpo.
Traje para nosotros:
del pájaro... el vuelo
de las mariposas el suave movimiento
de los animales del bosque:
la pasión, el instinto.
Búscame:
                debajo de la cama,
                               en la espuma de la bañadera
                               dentro de ti.
A nada diré que no.
 
                                             Desde Graciela
 
-------------------------------
Me cansé
gordo
me cansé,
de ser buena,
de estar
siempre,
de no gritar,
de no llorar,
eras una momia?
como las de la recoleta
pero nadie me ponía ni un mango.
Así como ves
ahora bailo en ese café
donde te sirven café turco y te 
leen la borra.
Bailo, canto,
que lo hago como el culo,
pero sonrío
lloro,
y después leo la borra de café.
Pero sabés?
estoy aprendiendo
digo cosas lindas
a las mujeres
que van a tener un amor apasionado
(les encanta)
a los machos
que cada vez van a seguirlos más,
que van a ganar mucha guita
y conocer al presidente.
Se derriten
y me ponen billetes por todos lados.
Ves,
ahora miento
no hago nada bien
y me pagan cada vez mejor.
 
------------------------------------------
Miguel
Salvaje, diablo
corazón
los latidos brotan
las palabras
en mi boca se
atoran.
Refloto del mar
y grito
¡Tengo que encontrar
a Superman!
Sólo él me puede salvar
Me raptaron y no sé donde estoy.
Soy brisa y no puedo llevarla
soy adivina
y me sacaron mis poderes
soy maga
soy duende
y por el mundo soy.
Soy poeta y si no puedo
mandar al aire
mis poesías
languidezco y muero.
Superman
te suplico
ayuda
a esta mujer
que a tu bondad
mi estima
siempre va a agradecer.
¡¡¡Superman!!!
---------------------------------------------
Un ciclón hecho brisa
   enmudece el rostro.
   La tarde se vuelve extraña,
           en esa hora,
   que los pájaros se refugian en los árboles.
   el hombre aparece y busca,
          espera,
                recuerda,
   su pelo que olía a sauce
   su sonrisa contagiosa.
   El lugar parecía derrotado,
   los ángeles habían desaparecido.
   Su piel se llenó de lágrimas
   y empezó a correr,
                          atropellando sus sentimientos