Clarividencia

Todo sobre el poder de este arte... 

Preparación

Es importante ser bastante estricto con los detalles, tales como quitarse los zapatos, yacer en la posición correcta y así sucesivamente. Supondrá una diferencia significativa respecto a la profundidad de la experiencia que alcancen los participantes. Es más que suficiente que uno o dos de ellos no sigan los procedimientos preparatorios y permanezcan en la superficie durante la sesión, para distorsionar las vibraciones de todo el grupo e impedir que los demás accedan a la experiencia.

Fase 1: Exhalación

Exhalar es la última cosa que hace un ser humano en este planeta. De ahí el uso del verbo "expirar", el cual significa tanto morir como la expulsión del aire en la respiración. Así como hay una fantástica tensión, asociada con la primera inhalación del recién nacido, de la misma manera hay una tremenda liberación cuando los moribundos dan su último suspiro.

El arte de exhalar es una búsqueda de la última exhalación. Hágalo como si estuviera en el lecho de muerte, tras haber completado una vida muy plena.

Se puede aprender a emplear la exhalación como el vector que transporta tensiones y energías negativas fuera del cuerpo. La práctica de suspirar puede ser bastante terapéutica.

Fase 2a: Circulación por las partes del cuerpo

La práctica de la toma de conciencia de las distintas partes del cuerpo, no debería ser considerada como una mera técnica de relajación, sino como una importante herramienta en el camino de la alquimia interior. Al conectar la conciencia con las partes del cuerpo, se infunde conciencia en el plano físico y comienza a tener lugar una profunda transformación. A medida que nos relajamos y abrimos, la conciencia alcanza mucha mayor profundidad en el plano físico que si se circulara por las partes del cuerpo con la conciencia usual de vigilia.

Cuanto más nos "hagamos uno" con cada parte del cuerpo, más profundamente se infundirá la conciencia en el plano físico. Sintonicemos con la parte del cuerpo y permitamos que sus cualidades se hagan vívidas en nosotros.

El sentimiento que llega al sintonizar es el de un conocimiento a través de la identificación: uno se "convierte" en la parte del cuerpo. Uno de los secretos de la transformación física reside en alcanzar esta unidad metafísica, mucho más allá de una mera conciencia mental de la parte del cuerpo.

No es raro que - mientras se circula por las partes del cuerpo en el estado de visión - que se reciban visiones inesperadas de huesos, articulaciones y órganos.

Por ejemplo, enfoquémonos en las cavidades de las articulaciones. Entre los huesos hay un espacio relleno de un fluido singular, llamado líquido sinovial (es de destacar que synovia es un término introducido por el gran ocultista Paracelso). Cuando se sintoniza con la cavidad sinovial, se tiene una sensación de espacio. En alemán y en francés, la cavidad sinovial se denomina "espacio sinovial" (synovial raum; espace synovial). La clarividencia revela cómo conecta el cuerpo con el espacio astral universal a través de este "espacio en la articulación", lo cual sugiere un nuevo e interesante modo de ver las patologías de las articulaciones.

Una poderosa variación de esta fase consiste en añadir un momento de conciencia del punto neutro, a la mitad del cuerpo, después de cada par de partes del cuerpo. Por ejemplo: el ojo izquierdo... el ojo derecho... el área en el medio de ambos ojos...

O bien: la rodilla izquierda... la rodilla derecha... el área equidistante de ambas rodillas...

Los lados izquierdo y derecho del cuerpo encarnan polaridades de energía opuestas, al igual que día y noche, masculino y femenino, yin y yang, representan diferentes pares de polaridades opuestas.

Cuando se circula la conciencia de acuerdo con la fase 2a, primero se toma contacto con la polaridad izquierda de una parte del cuerpo, y luego con la derecha. Con el punto de en medio se conecta con el espacio donde las polaridades se anulan: es el "punto Tao", ni yang ni yin, o ambos - yin y yang - al mismo tiempo. Pruébese a sentirlo por uno mismo.

Otra forma interesante de circular a través del cuerpo es escuchando el sonido interno de cada parte del cuerpo.

¿Por qué se comienza por la parte izquierda en todos los casos? Curiosamente, los soldados hacen lo mismo cuando caminan: "izquierda, derecha, izquierda, derecha...". En Hatha-Yoga, la práctica llamada nadi-shodhana (respiración alternativa), en la que se respira por un orificio nasal mientras se bloquea el otro con los dedos, siempre se empieza con una inhalación por el orificio nasal izquierdo. En diversos casos encontraremos que, cuando se maneja energía, el lado izquierdo se activa antes que el derecho.

Aparte de lo antedicho, cuando se está inmerso en actividades espirituales, tales como lanzar las monedas para desentrañar el I Ching, tradicionalmente se emplea la mano izquierda (la mano del corazón). Esto mismo es aplicable cuando se corten las cartas del Tarot. Puede establecerse una conexión con el hecho de que el lado izquierdo del cuerpo se relaciona con el hemisferio derecho del cerebro, más intuitivo que analítico, y consecuentemente más orientado espiritualmente. Y en Hatha-Yoga, la principal circulación de energía en el lado izquierdo del cuerpo es ida- nadi, el nadi lunar, la cual crea una interiorización de las energías y una apertura a los espacios internos. Rudolf Steiner predijo que, en el distante futuro de la humanidad, la mano izquierda llegará a ser predominante, hasta el punto de que la mano derecha finalmente se atrofiará.

Fase 2b: Conciencia y 'visión' de los órganos

A medida que la propia clarividencia se incremente se tendrán - mientras se practique esta fase - visiones fascinantes de los órganos, las cuales irán acompañadas por una profunda comprensión intuitiva de sus funciones. Aparte de su valor sanador, este proceso conduce a un conocimiento diferente de los órganos. Se realizarán descubrimientos inesperados que arrojarán una luz bastante diferente sobre determinados lugares comunes de la anatomía, fisiología y patología. El camino de los buscadores está lleno de sorpresas.

Cuanto más clarividentemente se perciban los órganos en el propio interior, más se podrá percibir lo mismo dentro de los demás - ¡una gran ayuda para la diagnosis! Un hecho esencial acerca de la percepción en general es que, cuandoquiera que algo puede verse o sentirse en el interior de uno mismo, también podrá verse o sentirse en otra persona. "Dentro" o "fuera" no es muy distinto en términos de habilidades clarividentes.

¿Por qué esta particular secuencia de órganos? La tradición hermética (alquímica) establece correspondencias entre los órganos de nuestro cuerpo y los planetas del sistema solar. El hombre es el microcosmos, el Universo es el macrocosmos. Cada órgano encarna en el cuerpo todos los símbolos y funciones de su planeta correspondiente. La secuencia de órganos indicada para la fase 2a sigue la secuencia tradicional de las esferas planetarias: Saturno (bazo), Júpiter (hígado), Marte (vesícula biliar), Sol (corazón), Venus (riñones), Mercurio (pulmones), Luna (útero).

Una etapa más avanzada consiste en ser capaz de percibir las fuerzas planetarias tras los órganos físicos, convirtiéndose esta técnica en una meditación astrológica en el interior del propio cuerpo. Para llegar a ser un genuino astrólogo o alquimista, las energías planetarias deberían comprenderse intuitivamente, sentirse dentro de uno mismo, y no únicamente entenderlas en el ámbito intelectual.

Las personas interesadas en la tradición de los astros y sus correspondencias con el microcosmos humano, podrían inspirarse añadiendo una fase adicional a su práctica nocturna. Dicha fase consistiría en circular por las áreas del cuerpo, siguiendo la correspondencia tradicional con las constelaciones: Aries/cabeza; Tauro/cuello y garganta; Géminis/hombros; Cáncer/pechos; Leo/corazón; Virgo/intestinos; Libra/riñones; Escorpio/órganos sexuales; Sagitario/muslos; Capricornio/rodillas; Acuario/tobillos; Piscis/pies. Nombre mentalmente la constelación mientras está consciente del área correspondiente del cuerpo.

Fase 3: Conciencia de la respiración y cuenta atrás

Esta es la parte donde todo el mundo se queda dormido. ¡Incluso los que padecen insomnio recalcitrante parecen colapsarse a la mitad de esta fase! Pero dormirse no es necesariamente erróneo. Permítasenos volver a un punto importante de la teoría. Uno de los propósitos de la práctica nocturna es permitir la exploración de ese "filo de la navaja" entre dormir y estar despierto.
Si se permaneciera completamente despierto durante la práctica, implicaría que nunca se atravesaría el límite, perdiéndose el propósito. Por otra parte, si se cae dormido de inmediato y se permanece roncando hasta el final, asimismo la práctica tampoco será tan iluminadora.

El problema es que, tan pronto como se alcanza la línea divisoria entre estar dormido y despierto, se pierde la conciencia. Se está familiarizado con el estado de vigilia, así como con el de estar dormido, pero el espacio que separa ambos nos resulta extraño. Cada vez que uno se acerca al mismo, se pierde, quedándose inmediatamente engolfado por el lado del sueño.

Este es el motivo por el que esta parte de la práctica será mucho más poderosa si se emplea una cinta pregrabada, o bien si alguien lee o recita las instrucciones. Uno cae dormido, y rápidamente la voz reclama: "permanezca consciente de la cuenta atrás". Unos cuantos minutos después, se cae dormido de nuevo, y la voz nos trae otra vez al estado de vigilia. Así pues, nos mantendremos oscilando alrededor del filo de la navaja, lo cual será un excelente medio de familiarizarnos con él. Gradualmente se aprenderá a retener más conciencia mientras se esté en la frontera del sueño.

Con práctica, práctica, práctica... se alcanzará una experiencia donde se esté a la vez dormido y despierto, y consciente al mismo tiempo. Cuando uno pueda estabilizarse en la frontera durante algo más que unos cuantos segundos, la conciencia se transformará en superconciencia, entrándose en contacto con el misterio del umbral. Este es también el estado que nos dará la capacidad de recobrarnos de forma inusualmente rápida y llegar a ser maestros del sueño, al estilo de Napoleón.

De este análisis podemos extraer las siguientes conclusiones prácticas: No incluir la fase 3 si se practica a solas, sin que las instrucciones sean leídas por un amigo o por una grabadora, o bien si se está practicando en la cama justo antes de dormir, especialmente si se tiende a quedarse dormido cada vez que se atraviese la cuenta atrás.

Debe incluir la fase 3...

Si tiene dificultad en dormir.
Si está practicando durante el día para recuperarse de la fatiga, la mejor manera de revitalizarse es practicando la cuenta atrás, lo cual proporcionará un estado de dormitación intermitente.
Si la conciencia se ha consolidado y está comenzando a ser capaz de aproximarse al filo de la navaja, sin ser proyectado al sueño.
Si la práctica nocturna es conducida por un amigo. En este caso, puede resultar interesante emplear más tiempo en la fase 3, y continuar oscilando en la frontera del sueño, durante tanto tiempo como sea posible, tal como se vio anteriormente.

En estos casos pueden emplearse de quince a veinte minutos en la fase de la cuenta atrás.

Fase 3c: Vibración en la nariz durante la inhalación

Si se practica con regularidad, este ejercicio ampliará en gran medida la sensibilidad a los olores. Además, se mejorará significativamente la capacidad de absorber la energía del aire. A medida que llegue a ser más experto en este ejercicio, se hará obvio que, cada vez que el aire penetra, tiene lugar un chasquido entre la vibración del aire y la membrana de la nariz, desarrollándose un agudo sentimiento de vibración en la nariz. Tendrá lugar un inesperado despertar en las fosas nasales.

Es casi como si se estuviera "bebiendo" el aire, lo cual nutrirá y reforzará toda la faringe, teniendo asimismo un efecto directo de estimulación sobre el tercer ojo. Recuérdese que el tercer ojo no es un punto en algún lugar de la frente, sino más bien un túnel que va desde el entrecejo hasta la parte trasera de la cabeza. Los nervios olfativos parten de la mucosa nasal, pasando a la cavidad craneal a través de la placa cribiforme del hueso etmoides, aproximadamente unos dos centímetros por debajo del entrecejo. De ahí el efecto directo sobre el tercer ojo que tiene el despertar del sentido del olfato.

Para tener una imagen más clara de la conexión entre el tercer ojo y el olfato, sintonícese en el ojo de un perro. El tercer ojo de este animal es totalmente "olfato". Puede apreciarse con claridad cómo su tercer ojo se extiende por sus fosas nasales.

Además de sus efectos locales, este ejercicio es un poderoso estimulante de la vitalidad en general, tanto por la entrada adicional de energía como por la estimulación refleja desde la mucosa nasal de varios órganos del cuerpo. La capacidad de recibir energía más vibrante persistirá durante el día, desarrollándose una sensibilidad prodigiosa a los olores. La nariz se convertirá en una constante fuente de asombro.

En el Kundalini-yoga, el sentido del olfato se relaciona con el muladhara-chakra, el chakra raíz, localizado en el perineo, en la base de la espina dorsal. En muladhara descansa el nivel más primario, más conectado a tierra y físico de la vitalidad corporal. Cualquier despertar intenso del sentido del olfato, se considera que desencadenará una reacción en el muladhara y, por tanto, activará las funciones de dicho chakra. Lo cual puede aprovecharse para el tratamiento de pacientes con depresión, que hayan perdido motivación en el plano físico, y que no deseen ni vivir ni morir. (Recuérdense las sales que se emplean para que quienes se desmayen vuelvan a la conciencia).

El olfato es el más primario de los sentidos físicos. Por ejemplo, el lóbulo olfatorio - el cual se relaciona con las funciones olfativas - es una de las partes más antiguas del cerebro en términos de filogénesis. La técnica antes citada para estimular el "poder de la nariz" puede, por tanto, dar resultados inesperadamente poderosos cuando se emplee para volver a despertar la fuerza vital de personas deprimidas, o pacientes con enfermedades incurables.

Gran parte de los adictos a las vitaminas se sorprenderían mucho, si se dieran cuenta que su vitalidad podría incrementarse notablemente con solo educar su nariz. La nariz es un órgano primordial de recepción del etérico (fuerza vital) del aire, que no solamente puede absorberse durante la práctica nocturna, sino también durante las actividades diarias.

Consejos...

Mientras se realice esta fase 3c - y durante la práctica nocturna en general - deberá tenerse cuidado con los olores. La habitación no debería estar cargada ni poco ventilada, y siempre sería preferible mantener abierta una ventana. No debería apreciarse olor a tabaco, incienso o perfumes fuertes. Esto es debido a que la sensibilidad se acrecienta en tal medida, que dichos olores nos harían sentir verdaderamente incómodos, e incluso podrían dañar el sentido sutil del olfato y la capacidad de recibir energía del aire.

Fase 4

Mediante la separación de las imágenes del hecho de ver, o estado de visión, es como se puede llegar a ser clarividente. El mismo principio puede aplicarse al desarrollo de otros sentidos sutiles, de ahí este trabajo de discernir entre el hecho de oír y los sonidos, el hecho de oler y los olores, y así sucesivamente.

Asimismo, esta fase es un método poderoso para lograr interiorizar los sentidos, para separar los sentidos astrales de los físicos, y para dejar el cuerpo astral en un estado que permita la máxima ayuda de los seres espirituales más elevados durante la noche.

Fase 5: Retomando las imágenes del día

Este ejercicio es considerado esencial por diversas escuelas occidentales de esoterismo, y a menudo se hallará mencionado en la literatura esotérica. Trabaja sobre varios niveles y tiene diversos propósitos. Trataremos de explicar algunos de ellos.

Una observación común, que relatan quienes han vuelto tras una experiencia cercana a la muerte, es que han presenciado la secuencia completa de su vida, la cual se ha desarrollado frente a ellos como si fuera una película. Aparte de este hecho bien conocido, los ocultistas describen el ciclo de reencarnación como compuesto de dos fases alternantes: vida sobre la Tierra, durante la cual se realizan acciones; y después, viajes a través de planos no físicos. Esta última es seguida por otra vida encarnada en la Tierra, y así sucesivamente.

¿Qué sucede durante el viaje entre la muerte y el siguiente nacimiento? Entre otras cosas, hay un trabajo de integración de lo que se ha conseguido en la Tierra. Es como una maduración de las experiencias físicas que atravesó el alma, y una lenta incorporación de su quintaesencia.

Un punto crucial lo supone el hecho de que el alma viajera sea confrontada, con la imposibilidad de cambiar nada de lo que hizo durante su encarnación en la Tierra. El alma puede trabajar en la digestión de las acciones que se realizaron, puede tratar de preparar su próxima encarnación de la mejor manera posible. Pero si se han realizado hechos deplorables, o bien se han perdido oportunidades, está simplemente fuera de lugar cambiar cualquier acción pasada. Esto puede llegar a ser un drama terrible para el alma viajera.

Este hecho espiritual también puede encontrarse en la tradición hindú. Los textos sánscritos describen cómo el alma individual, mientras todavía no se ha encarnado, o incluso mientras está en el vientre materno, aún está llena de buenas intenciones: "seré un gran adorador de Shiva, dedicaré mi vida a la práctica del yoga..."

Pero, tan pronto como el individuo es atrapado por el remolino de la vida, inmediatamente se olvida de las buenas intenciones y empieza a comportarse de acuerdo con las motivaciones del ego inferior. Así, tan pronto como el alma deja el cuerpo al morir, se da cuenta dolorosamente que se perdieron irremisiblemente muchas ocasiones. Y el ciclo se repite a sí mismo una vez más. Puede que se haga algún progreso, pero con frecuencia no es nada comparado con lo que podría haberse conseguido, si se hubiera mantenido la memoria del propósito.

Este ejercicio, en el cual el día se ve hacia atrás, apunta a la creación cada noche del equivalente de la fase de contemplación de las propias acciones, que normalmente tiene lugar únicamente tras la muerte. En vez de esperar hasta la muerte, el proceso de maduración puede empezarse aquí y ahora, acelerando así el curso de la propia evolución.

Tómese nota de que sería bastante inapropiado pasar una revista mental y tratar de juzgar el valor moral de nuestras acciones, con un diálogo interno del siguiente tipo: "debería haber hecho esto. No debería haber hecho aquello..." El ejercicio trabaja a un nivel mucho más profundo. No es mediante un diálogo mental, sino a través de una profunda apertura del alma, que el proceso de maduración será iniciado. La conciencia superficial de una valoración moral, probaría ser totalmente inadecuada para desencadenar el resultado esperado.

Después de la muerte, la visión retrospectiva de las circunstancias de la vida, no solamente ocurre durante los primeros tres días y medio, sino que es repetida en diferentes etapas del viaje, con diversas modalidades. Si se ha observado pacientemente el panorama del día, cada noche antes de ir a dormir, se ahorrará una gran cantidad de energía. No es que haya ninguna urgencia después de morir; pero, si se ha hecho este trabajo, la energía estará disponible para realizar otras tareas importantes, y la transición será más fructífera.

En lo que respecta a la técnica de revisar las imágenes del día, puede optarse entre dos opciones. La primera posibilidad es revisar la secuencia del día comenzando por la noche y acabando por la mañana. La segunda, y más exacta, es ver el día exactamente como una película moviéndose hacia atrás. Si se ha caminado, se verá a uno mismo moviéndose hacia atrás. Se verá la comida saliendo de la boca, etcétera. Puede parecer difícil al principio, aunque, con cierta práctica, se alcanzará un estadio donde todas las imágenes se desarrollarán por sí mismas sin esfuerzo, cubriendo el día entero en cuatro o cinco minutos. Es una de esas cosas que uno en verdad no puede "hacer", sino dejar que suceda.

A menudo se cuestiona hasta qué nivel de detalle debe llegarse en la revisión del día, cuántas circunstancias triviales o detalles intrascendentes deberían incorporarse. Parece razonable completar la técnica en unos cinco a diez minutos. Cuanto más eficiente se llegue a ser, más detalles se incluirán en dicho lapso de tiempo.

Fase 6: imágenes espontáneas

Tan pronto como las imágenes fluyan libremente en la conciencia, se sabrá que se ha alcanzado un estado de sueño psíquico. Se ha integrado la precisión de las imágenes del estado de sueño con la conciencia consciente del estado de vigilia. Este es un estado en el que hay una rápida recuperación de la fatiga.. Mientras se practique, se observará que la revista de la secuencia del día (fase 5) es una transición lenta, conducente a la fase de las imágenes espontáneas.

Una vez alcanzada cierta maestría en esta sexta fase, todo lo que hay que hacer es estar en el espacio (el mismo espacio púrpura de todas las prácticas del presente libro) y dejar que las imágenes acudan.

Para ir más lejos, trate de hacerse consciente del estado de visión y de la propia presencia en el corazón, cada vez que aparezca una imagen. ¿Qué es lo que quiere decir esto, en los términos del trabajo de clarividencia que hemos hecho hasta ahora? Significa implementar el triple proceso de visión desde el estado del sueño, en lugar del estado de vigilia. Significa extender nuestra varita mágica a las experiencias de la noche, en lugar de sólo emplearla durante el día. Esto nos conducirá a visiones magnificentes y realizaciones inesperadas.

Experiencias durante la práctica nocturna

Tensión

Puede ocurrir que la tensión vaya aumentando, hasta el punto en que haya que girar sobre el costado y acabar la práctica. Generalmente, tan pronto como uno deja de yacer de espaldas y se ha abandonado la práctica de esa noche, la tensión se desvanece y se puede dormir.

Esta experiencia, la cual es semejante al aumento de tensión que puede aparecer durante la meditación , es debida a bloqueos energéticos y emocionales. No hay que tratar de forzarse a yacer de espaldas a toda costa, pues esto fácilmente puede convertir la práctica en una experiencia penosa. La verdadera respuesta está a otro nivel: explorando el bloqueo mediante técnicas apropiadas, tales como la regresión ISIS.

Hay otra razón que puede ocasionar o exagerar la tensión muscular durante la práctica nocturna: mantener la vibración en el tercer ojo. Recuérdese que durante la práctica nocturna no debería haber vibración alguna en el ojo, ni fricción en la garganta.. Cada vez que se sienta tensión durante la práctica nocturna, hay que asegurarse que no se mantiene una particular conciencia en el ojo. Enfocarse en el corazón puede ser de ayuda.

Quedarse dormido todo el tiempo

No desespere - no será el único - y al menos se habrá encontrado la respuesta final al insomnio. Aquí se presentan algunas sugerencias para mejorar la situación:

Practique en el suelo, no en la cama.

Si se queda dormido en un punto de la técnica en particular, omítase dicha fase durante cierto tiempo, yendo directamente a la siguiente fase. Esto ayudará a romper lo que puede convertirse en un mal hábito. Retorne a la fase omitida algunos días o semanas más tarde.

Emplee los cassettes de la práctica nocturna. En Clairvision, la experiencia ha demostrado que un buen número de estudiantes que encontraban dificultad en practicar esta técnica, han encontrado una mejora inmediata tan pronto como empezaron a utilizar los cassettes de los cursos por correspondencia.

Practique durante el día, además de hacer la sesión nocturna. Esto incrementará la capacidad para permanecer consciente en el "filo de la navaja".

Consiga un reloj con una cuenta atrás y una alarma suave. Prográmelo cada cinco minutos durante la práctica nocturna.

Mire las estrellas: mírelas cada noche durante unos pocos minutos, antes de acostarse. Esté totalmente presente en sí mismo, mientras mira las estrellas. "Beba" de la luz de las estrellas, absorba su energía. Esto tendrá una fuerte influencia en la calidad de la conciencia, no sólo durante la práctica nocturna, sino también durante la noche.
Básicamente, si se encuentra dificultad en mantener la vigilia durante el sueño, será debido a que el cuerpo astral es débil, y a que hay una ausencia de puentes entre el plano astral y el físico. Por lo tanto, antes de comenzar el viaje nocturno, será de ayuda saturar la conciencia con una energía astral extremadamente aguda y refinada: la de las estrellas.

A menudo, durante la práctica nocturna, y particularmente cuando se siente que va a perderse la conciencia, no hay que dudar en invocar la energía de las estrellas para que nos rescate. Puede ayudar la invocación de las imágenes de las constelaciones que se han estado observando antes de ir a la cama. Beba de su energía.

Para concluir esta sección: la capacidad para retener la conciencia consciente durante el sueño depende mucho de cómo estén construidos los cuerpos sutiles. Esto es, por tanto, un proceso enteramente de alquimia interior, y no sólo de práctica nocturna; es lo que se precisa para alcanzar un estado más elevado de sueño psíquico. Es sabio aceptar que tomará tiempo y práctica, antes de poder recordar todos los viajes realizados durante la noche, al despertar por la mañana.

Tomando la noche por ambos extremos

El trabajo del sueño psíquico no solamente tiene lugar al principio, sino también al final de la noche. El propósito de la práctica nocturna es mantener despierta la conciencia durante el sueño. El propósito del "trabajo matutino" es recordar cuanto más sea posible de los sueños y los viajes astrales durante la conciencia diaria.

Seguidamente se exponen algunas sugerencias para trabajar en esta dirección.

Comentarios por la mañana

Si duerme en la misma habitación que el cónyuge o un amigo, cuenten el uno al otro al despertar cuanto haya ocurrido durante la noche. Hágase tan pronto como sea posible, mientras todavía se está en la cama y todavía es sencillo rememorarlo. Habrá una tendencia a recordar mucho más si se comenta sistemáticamente por las mañanas. Esto motivará al subconsciente a retener más memorias de las experiencias nocturnas futuras.

Si hay niños alrededor, haga que le cuenten sus sueños tan pronto como los salude por la mañana.

Emplee un símbolo como puente

Durante la práctica nocturna de la noche, antes de dormir, haga una firme resolución de que la primera cosa que hará, cuando recobre la conciencia la mañana siguiente, será tratar de recordar lo que ha ocurrido durante la noche. Un buen método consiste en elegir un símbolo (una estrella, un pentagrama, o algo que se juzgue apropiado) y tratar a toda costa de estar consciente del símbolo, en el último momento en el que se quede dormido, e inmediatamente después de despertarse. Tan pronto como se recobre la primera hebra de conciencia despierta por la mañana, llamar al símbolo creará un puente entre ambos instantes.

Siga recordando los sueños en la zona intermedia

El límite entre estar dormido y estar despierto es más un espacio que una línea.

Por la mañana, digamos que primero se recobra la conciencia en A. Puede ser que no se esté despierto del todo; pero se ha de cruzar completamente el espacio que hay entre A y B antes de estar completamente despierto. Esto sucede automática e inconscientemente. La mayor parte de la gente nunca se da cuenta de ello.

Ahora, supóngase que se recuerda un sueño o un viaje astral en A, por ejemplo. Cuando se alcance B es muy posible que ya se haya olvidado otra vez. Así que, para traer memorias al estado de vigilia, hay que recordarlas varias veces mientras se cruza la zona intermedia. Por ejemplo, tendrá que recordarse primero en A, después en A1, en A2, en A3 y en B.

Los sueños hay que recordarlos inmediatamente, tan pronto como se recobre un poco de conciencia de vigilia. De otra manera se acabará en A3, o incluso en B, sin ni siquiera darse cuenta de ello, y ya será demasiado tarde, pues se habrá olvidado todo.

Por dichos motivos, cuando recupere la conciencia, debe permanecer extremadamente inmóvil en la cama. Al cambiar de posición se acelera la transición de A á B. Tan pronto recobre el hilo de conciencia de vigilia por la mañana, permanezca inmóvil y trate de recordar cuanto pueda.

Utilizando la memoria del tercer ojo

Hay un modo de evitar los inconvenientes de las anteriores recomendaciones y todavía recordar lo importante.

A medida que se desarrollen los cuerpos sutiles, se hará evidente que se comienza a acceder a una nueva forma de memoria: la del tercer ojo. Numerosas cosas que la mente consciente había olvidado por completo, podrán recordarse de inmediato cuando se utilice la memoria del tercer ojo.

Esto nos lleva a discriminar dos memorias diferentes: la de la mente y la del tercer ojo. Muy curiosamente, no registran las mismas cosas. Por ejemplo, la memoria del ojo recuerda auras. Si se ha visto un aura hace diez años, podrá recordarse al instante con solo sintonizar la memoria del tercer ojo. Esta memoria es mucho más fiable que la mental. La memoria del ojo nunca olvida nada, tal vez porque no depende de las células cerebrales. Y, a diferencia de la memoria de la mente, la del ojo funciona sin esfuerzo, las cosas llegan automáticamente.

En lo que respecta a las noches, la mente tiende a recordar sueños, mientras que el ojo tiende a recordar viajes astrales y experiencias de la conciencia. Por lo tanto, esta memoria del ojo es la solución para el tan común problema de "amnesia matutina".

Por desgracia, no existe ninguna fórmula sencilla para desarrollar el acceso a la memoria del ojo. Llega como resultado del proceso completo de la alquimia interior. Pero el caso es que esta memoria del ojo ya está presente en muchas personas. El problema consiste en que ni siquiera piensan en utilizarla. Cuando han de recordar algo, buscan en su mente, y ni siquiera piensan en tratar de recordar desde el ojo.

Así pues, vaya cada mañana al tercer ojo y trate de recordar desde allí. Será como efectuar una lectura de auras de la pasada noche. Si convive con alguien descubrirá que - una vez se puedan recordar las propias experiencias desde el ojo - también se podrá ver lo que sucedió por la noche a los demás. Como se vio anteriormente, las percepciones del tercer ojo no están confinadas a los límites de la propia piel.

Si no puede recordar nunca nada

Espere a las próximas vacaciones y entonces, durante unas cinco noches consecutivas, despiértese después de cada sueño y anote todo cuanto pueda recordar. Mantenga un cuaderno de notas, un bolígrafo y una linterna junto a la cama. Para algunas personas, es suficiente efectuar una fuerte resolución antes de dormir, para conseguir levantarse después de todos y cada uno de sus sueños. Si este no es el caso, utilice un reloj electrónico y prográmelo para que la alarma suene cada hora.

Si ha de pasar la noche en un tren, o en cualquier situación en que más bien dormite que duerma, no debe dejar pasar por alto la ocasión de anotar cuantos sueños tenga, uno tras otro.

Variación para acupunturistas

Quienes practiquen acupuntura, shiatsu u otras áreas de la medicina oriental, hallarán valioso la incorporación de una fase de conciencia de los meridianos, entre la fase 2 (circulación por las partes del cuerpo y los órganos) y la fase 3 (conciencia de la respiración). Esta fase adicional de los meridianos es similar al trabajo de las circulaciones energéticas (Capítulos 4 y 6); pero sin frotación, ya que el cuerpo permanecerá completamente inmóvil de principio a fin de la práctica nocturna. Si el tiempo disponible es limitado, hágase sólo una vez la circulación de la fase 2.

En cada meridiano, primero debe tratar de sentir la vibración o cosquilleo, que no es otra cosa que la percepción del qi o energía etérica. Entonces, procure percibir el flujo de la vibración en el meridiano (¡no siempre fluye en la dirección indicada en los libros chinos!). Después, trate de activar el flujo, moviendo conscientemente la energía a lo largo de la línea del meridiano, siguiendo la técnica de las "manitas".

En lo que respecta a la secuencia de los meridianos, sígase el orden tradicional de circulación de la energía: pulmones, colon, estómago, bazo, corazón, intestino delgado, vejiga urinaria, riñón, constrictor del corazón, triple calentador, vesícula biliar, hígado. Finalícese con Concepción, Gobernador y, por último, la chimenea central del chong mai, la cual tiene semejanzas con la sushumna hindú, el canal central ubicado en el centro del cuerpo, tal como se desarrolla en Kundalini-yoga y Kriya-yoga. Dado que los recorridos anatómicos de los meridianos están descritos en todos los libros de acupuntura, aquellos lectores interesados en el tema pueden consultar la abundante literatura especializada existente.