“El auténtico pensar, como el vivir, es tarea que se aprende. Quien aprende, debe dialogar con aquellos que han pensado previamente; recorrer sus itinerarios, seguir sus rutas y estelas, consultar sus bitácoras. Sólo así se podrá llegar a conocidos y seguros puertos”.

Ernesto Mayz Vallenilla

 

Atenas de los Llanos debe su nombre al singular epíteto que en tiempos otrora distinguió a Guanare por su tesonera labor cultural, sobre todo en el contexto de las Bellas Artes. Hoy nuestra Alma Mater llanera, sede del Vicerrectorado de Producción Agrícola, específicamente desde el Programa Académico Ciencias de la Educación, se propuso la encomiable tarea de convocar a los exponentes de conocimientos, científico y humanístico, para que el conglomerado universitario de Venezuela y de más allá de nuestras fronteras, se entere de la notabilidad de los ideales, iniciativas e innovaciones que en los Llanos Occidentales se fraguan, en aras de fortalecer y enaltecer, en primer lugar, el gentilicio llanero y la mística unellecista, y en segundo plano la dedicación de quienes, como universitarios se esfuerzan por mantener viva la flama del pensamiento científico-humanístico, muy a pesar de las vicisitudes y conflictos de la actualidad social, convirtiendo tales debilidades en fortalezas


Sabido es, que las bases académicas que sostienen la filosofía de la Unellez, desde sus inicios, se cimentan en la producción, investigación y extensión  Agropecuarias y en el contexto ambiental, no obstante, desde hace algo más de una década el V. P. A. Guanare quiso y logró abarcar una significativa porción del pensamiento humanístico, creando para ello –entre otros programas académicos- Ciencias de la Educación, convirtiéndose desde entonces en una sementera de nuevos ideales, donde estudiantes y profesores, aunados en la docencia e investigación se conjugan en la esencia de pensamientos, pasiones, vivencias y quehaceres, en aras de construir una mancomunidad caracterizada por la consolidación de la firmeza, la estética y la justicia, elementos estos, necesarios para una cohesión humana más dinámica en esta nueva centuria de retos para el futuro universitario.


De tal manera que Atenas de los Llanos emerge, conllevando en su ética la huella de la investigación y de la creatividad intelectual. Su tarea primordial consiste en difundir, con eficiencia, el espíritu cultural y científico, tanto de la Unellez como de otras universidades cuyos miembros se dignen en ser copartícipes  de este proyecto editorial.


He aquí, pues,  la notable e ineludible misión de extender la simiente del talento humano en los surcos de la palabra escrita, expresando, tácitamente, la obra de los docentes e investigadores que acepten el reto de emprender con nosotros esta aventura, tanto en esta inicial como en otras ediciones, esperando con este esfuerzo vigorizar, con mayor ahínco, el producto intelectual de quienes a través de este medio imprimen valor a la pluralidad del pensamiento.

 

 

El editor