Un dicho oriental reza "el hombre es la herramienta del corazón para obrar en el mundo". Hacemos según nuestro ego la mayoría de las cosas a lo largo del día. ¿Por qué no le damos una oportunidad ahora a nuestro corazón? Y no estoy hablando de algo sacado de un guión de película: "lo vi e inmediatamente mi corazón me dijo que mi lugar estaba en ese avión con él"... El corazón no es un agente de viajes ni nada parecido. Si hacen verdadero y completo silencio en su mente, tal vez puedan escuchar el sutil y sencillo mensaje del corazón diciendo "disfruta el momento llamado ahora, siéntete satisfecho".
Igual que en un niño pequeño, jugar, curiosear, aprender, descubrir y disfrutar se dan a la vez. Sin quejas ni preconceptos ni tratar de ordenar a la naturaleza o a los demás cómo deberían ser o comportarse, porque las cosas son justamente como deberían ser. Si algo te desagrada, tal vez deberías estar en otro lugar/situación. La "naturaleza" ha invertido millones de años en perfeccionar su habilidad creadora, y la experiencia y orgullo de un ser humano que rara vez vive 100 años no alcanzará jamás para entender esa perfección y excelencia. Y quejarse repetidamente no sólo no hace que las cosas cambien sino que las empeora. En su lugar, tome aire llenando la "panza" (si, leyó bien: respiración "profunda" hace referencia a la zona del bajo vientre) dos o 3 veces y trate de recordar algún suceso feliz que le haya ocurrido.