Hiperlaxitud ligamentaria en niños

(Autora: Pam Versfeld, Fisioterapeuta, Cape Town, Sudáfrica. Fuente: Website SkillsForAction.com. Traducido por Alejandra Guasp, Red Ehlers-Danlos Argentina, Junio 2010)

¿Cuál es la causa de la hiperlaxitud ligamentaria?

Las articulaciones se mantienen unidas por cápsulas articulares y ligamentos. Estas estructuras están formadas por tejido conectivo que es resistente, flexible y cede levemente cuando se estira. La cantidad de "estiramiento" del tejido conectivo difiere entre los individuos. Los tejidos conectivos más rígidos proporcionan más protección articular. En individuos con hiperlaxitud ligamentaria, el tejdo conectivo es muy lábil (se estira fácilmente). Esto permite que las articulaciones se doblen más de lo usual y que sean propensas a las lesiones.

Los músculos tienen una cubierta de tejido conectivo llamada miofascia. Los tendones también están constituídos por tejido conectivo. La miofascia y los tendones juegan un papel importante en la transferencia de la fuerza de tracción creada por la contracción de los músculos.

Cuando el tejido conectivo es laxo, los músculos necesitan trabajar más para transferir la fuerza creada por la contracción muscular para lograr el movimiento. Esto significa que mantener una postura o posición (es decir, estabilizar) y mover el cuerpo requiere mucho más esfuerzo para un niño con articulaciones hiperlaxas que para otros niños.

La hiperlaxitud ligamentaria se ve con más frecuencia en niñas que en niños, y existe un factor genético que hace que se produzca en forma familiar.

La hiperlaxitud ligamentaria con frecuencia se asocia con una actitud muy cautelosa

Con frecuencia los niños con hiperlaxitud ligamentaria tienen una actitud muy cautelosa (se suele hablar de "niños muy sensibles"). El término para este rasgo del temperamento es inhibición de conducta. Los niños con inhibición de conducta tienden a evitar actividades que son nuevas, que son percibidas como difíciles y que requieren de un esfuerzo físico intenso. También tienden a ser menos persistentes y a darse por vencidos con facilidad. Esta tendencia a evitar actividades que son extenuantes implica que el niño no desarrolla la fuerza y la resistencia que otros niños ganan estando activos y enfrentando desafíos físicos.

Cómo afecta la hiperlaxitud ligamentaria la postura y el movimiento de los niños

Los bebés y los niños pequeños con hiperlaxitud ilgamentaria pueden demorar en aprender a gatear, treparse y caminar.

Los niños pequeños pueden evitar actividades que impliquen treparse y colgarse, que requieren fuerza y estabilidad, como jugar en juegos de parque (trepadoras, toboganes, etc.) .

La hiperlaxitud en las articulaciones de los pies y tobillos provoca pies planos y arcos vencidos. Estos niños también tienden a sufrir con frecuencia esguinces de tobillo. La postura de los pies también está afectada por la contractura/rigidez de los músculos laterales de la cadera y la rodilla.

Los niños con pie plano por lo general presentan debilidad en los músculos del pie y el tobillo, lo que les hace difícil correr y saltar. El niño puede caminar con el pie girado hacia afuera por la debilidad de los músculos de la pantorrilla.

La debilidad de los músculos, junto con la hiperlaxitud ligamentaria, contribuyen a la mala postura al estar sentado y de pie. El niño puede pararse encorvado, cargado de hombros y con las rodillas dobladas hacia atrás y apuntando hacia adentro.

El aumento de la flexibilidad del tejido conectivo implica que los receptores en las articulaciones y los músculos, que le informan al cerebro cuál es la posición del cuerpo en el espacio, son menos sensitivos a los cambios de posición y ejercen estrés en las articulaciones. Esta lleva a una conciencia pobre del cuerpo y es una de las razones por las cuales los niños con laxitud ligamentaria a veces tienen mala coordinación y postura.

Sentarse erguido es cansador. El niño se sienta con una postura encorvada y con frecuencia se apoya en los brazos. Esto hace que sentarse y escribir en un escritorio sea difícil para el niño. La postura encorvada ejerce más presión sobre los músculos y ligamentos de la columna, ya de por sí débiles.

La escritura a mano puede ser cansadora y difícil, porque la laxitud de los ligamentos de las manos y la debilidad en los músculos de las manos y los hombros hace difícil sostener y mover el lápiz.

Algunos, aunque no todos los niños con laxitud ligamentaria, se quejan de dolor en sus articulaciones luego del ejercicio vigoroso. Como resultado de ello, estos niños evitan el ejercicio intenso, lo que implica que tienden a estar menos en forma y a tener músculos más débiles que otros niños. Este es un círculo vicioso, ya que los niños con laxitud ligamentaria necesitan fortalecer sus músculos para proteger sus articulaciones.

El dolor con frecuencia se asocia a rigidez muscular. El dolor nocturno frecuentemente se produce cuando el niño está pasando por un pico de crecimiento.

Los niños con hiperlaxitud ligamentaria son más propensos, tanto a sufrir lesiones como a tener dolor de espalda.

La presencia de escoliosis es mayor en las niñas con hiperlaxitud ligamentaria. Es importante controlar la columna a intervalos regulares. 

Bajo tono muscular o debilidad muscular



Los niños con hiperlaxitud ligamentaria con frecuencia reciben un diagnóstico de "bajo tono muscular". Esto es inoportuno, ya que desvaloriza el hecho de que la disminución, tanto de la función postural como del movimiento, están provocados por la debilidad muscular y que el niño necesita ejercicios de fortalecimiento.

El bajo tono muscular con frecuencia se trata con tácticas para incrementar la respuesta sensorial y la autoconciencia. Sin embargo, la única forma de aumentar la conciencia muscular es participar en ejercicios de fortalecimiento que han demostrado incrementar el sentido de la posición de los músculos.

Qué se puede hacer para ayudar a un niño con hiperlaxitud ligamentaria

· El aumento de la hiperlaxitud ligamentaria no puede cambiarse -las articulaciones siempre serán más flexibles que lo normal. Pero la musculatura débil puede fortalecerse para proporcionar soporte adicional a las articulaciones.

· Los músculos rígidos/contracturados pueden elongarse para mejorar la postura y los patrones de movimiento.

· El dolor ocasionado por la rigidez y la debilidad muscular puede manejarse con un programa de ejercicios. Los músculos y fascias rígidos pueden requerir de movilización por parte de un fisioterapeuta con experiencia en movilización miofascial.

· Los niños que evitan las actividades físicas que requieren gran esfuerzo pueden ser instruidos para disfrutar del ejercicio y para participar en actividades que les planteen desafíos.

· El ejercicio que aumenta la fuerza muscular también mejorará el sentido de la posición de las articulaciones y la conciencia de la posición del cuerpo.

Fisioterapia para niños con hiperlaxitud ligamentaria

Los niños con hiperlaxitud ligamentaria deberían derivarse con un fisioterapeuta que proporcione lo siguiente:

· Evaluación para identificar la debilidad y la rigidez muscular, la falta de resistencia, las causas del dolor y el bajo rendimiento, incluyendo actividades como sentarse, caminar y correr.

· Establecimiento de objetivos y planificación de una estrategia de manejo/ tratamiento.

· Consejos acerca de las formas de proteger las articualciones hiperlaxas -incluyendo consejos sobre ortesis y calzado para los pies planos.

· Ejercicios de fortalecimiento, agilidad y coordinación, para fortalecer los músculos y aumentar la propiocepción (la conciencia de la posición del cuerpo).

· Consejos sobre cómo aumentar la tolerancia al ejercicio y mejorar la condición física.

· Consejos para tratar las articulaciones dolorosas

Más acerca de los programas de ejercicio

Las dificultades con la postura, el movimiento y el dolor que experimentan los niños con articulaciones hiperlaxas son el resultado de varios factores que interactúan. Una evaluación ciudadosa del rango de movimiento del niño, de su fuerza muscular, de su coordinación y de su resistencia, así como de su participación (o falta de participación) en actividades, proporcionará pistas acerca del por qué el niño está experimentando dificultades. 

El fortalecimiento muscular es importante - mejora tanto la estabilidad articular, como la propiocepción y el tono muscular. El aumento de la fuerza y de la resistencia muscular también hace más fácil que el niño participe en actividades diarias, de esparcimiento, deportivas y escolares. Debe recordarse que lo importante acerca de los ejercicios de fortalecimiento es que deben realizarse con la resistencia adecuada, es decir sin que los músculos trabajen al máximo de su capacidad. Debe controlarse la cantidad de trabajo en cada sesión de ejercicios, así como el número de veces a la semana en que se hacen, para asegurar una carga que sea efectiva. Es malo hacer tan solo un poco de ejercicio y esperar que con ello los músculos se tornen más fuertes.

Algunos niños con hiperlaxitud ligamentaria desarrollan rigidez muscular que involucra a más de una articulación, por ejemplo en los músculos isquiotibilales y en los tensores de la fascia lata (músculo que se encuentra en la parte superior y lateral del muslo). Esto afecta su habilidad para sentarse erguidos de manera cómoda. Estos niños necesitan programas de ejercicio diseñados especialmente para fomentar la elongación de los músculos rígidos sin sobreestirar las estructuras hiperlaxas.

El aumento de la resistencia cardiovascular también es importante. Es importante identificar actividades que el niño disfruta y que no ejercen estrés excesivo en las articulaciones hiperlaxas. Algunos niños disfrutan andar en bicicleta o nadar en lugar de practicar deportes que requieren correr. Si un niño participa en actividades que involucran correr, debe utilizar un calzado que provea de sporte al pie si éste es muy laxo.

Si el niño es de naturaleza cautelosa y evita actividades que requieren esfuerzo, debe adaptarse el programa de ejercicios para alentar a que el niño tome desafíos y comience a disfrutar haciendo actividades físicas que representen desafíos.

El programa de ejercicios para el niño debe incluir ejercicios y actividades para fortalecer los músculos posturales y para crear conciencia del buen alineamiento postural. Sentarse erguido requiere de más esfuerzo para la gente con articulaciones hiperlaxas, pero es posible y se debería cultivar un buen hábito postural.