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Sábado 21 de junio de 2008 | Publicado en la Edición impresa LA NACION
Noticias de Comunidad:

Una carpetita con datos puede convertirse en el primer eslabón de una cadena que tiene como finalidad nutrir los bancos de sangre y ayudar así al sistema de donación vigente hasta ahora en el país.

Ese es el proyecto solidario que desde hace algunos años impulsan los alumnos de la escuela Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y el Instituto Privado Nuestra Señora de Belén, ambos en Ituzaingó.

Todo comenzó hace siete años, a causa de la dificultad con la que se encontró la mamá de un alumno de las Esclavas, que necesitaba una donación de sangre.

"En ciencias naturales estudiamos inmunidad y grupos sanguíneos. Se me ocurrió entonces que los mismos alumnos de segundo año podían comprender la complejidad de este tema y convertirse en difusores de información para los adultos", explica a Comunidad la bióloga Liliana Mosso, profesora e impulsora de este proyecto.

Así los estudiantes, guiados por su profesora, se capacitaron en el tema y recolectaron información en su comunidad. Al poco tiempo tenían un registro de donantes voluntarios para que cualquier persona allegada al colegio, y que necesitara un donante, pudiese mirar en la carpeta y encontrar datos y dadores.

"Al principio, el programa no fue muy exitoso. Pero aprovechamos las ferias de ciencias, a las que asistía toda la comunidad escolar, para difundir el tema de la donación de sangre. Armamos un aula completa con información en maquetas y murales. Tuvimos éxito cuando confrontamos a los alumnos con los padres", recuerda Mosso.

Ante este escenario, el Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (Clayss), que acompaña y colabora con estudiantes y docentes involucrados en proyectos solidarios, capacitó en forma independiente a los profesores. Mosso reflexiona: "Nos sirvió para darle forma a nuestro proyecto con la modalidad de acción solidaria. Desde las cuatro paredes de un aula se puede intervenir y cambiar la realidad".

Hoy, el colegio Esclavas cuenta con unos 130 donantes y Nuestra Señora de Belén reúne otros 90.

A fines del año pasado, la Fundación Favaloro se interesó en esta iniciativa y actualmente buscan juntos la manera de replicar este modelo en otras instituciones, y así cambiar el sistema vigente de donación de sangre.

"Nuestro desafío ahora es que los mismos alumnos que hoy participan en la difusión se conviertan, el día de mañana, cuando cumplan la mayoría de edad, en donantes voluntarios, y así convertir un proyecto personal en una actividad continua de por vida", dice Mosso.

Y continúa: "Ya no se trata sólo de trabajar dentro del colegio, sino como ciudadano de un país que impulsa la conciencia solidaria sobre la donación de sangre para cambiar el sistema actualmente vigente".

En la Argentina impera el sistema de donación por reposición: quien necesita una intervención quirúrgica se procura su propio donante. "El problema es que no todo el mundo tiene familiares. Muchos consiguen donantes pagos que, por necesitar el dinero, no confiesan algunos riesgos y las donaciones se vuelven inseguras. Los bancos de sangre necesitan estar surtidos siempre", explica la bióloga.

En España, los ciudadanos son donantes frecuentes: donan sangre por lo menos una vez al año, tienen el hábito instalado -sistema de donación periódica- y la Cruz Roja les facilita todo el proceso. "Allí nadie duda en donar. La sangre es un tejido que todavía no se pudo sintetizar en laboratorio. Por ahora, la única manera de conseguirla es por donación. Pero en el país no existe información suficiente ni voluntad política", sostiene Mosso.

El año pasado, la misma Cruz Roja de Madrid se interesó por la iniciativa que realizan estos alumnos, contribuyeron con material de trabajo y ofrecieron apoyo para lo que necesitaran.

Mosso insiste: "Si la gente viviera de cerca estas situaciones se daría cuenta del drama que significa. A veces están dadas todas las condiciones para que una persona se recupere, pero, si no tiene donantes, esa oportunidad está perdida".

Por Nathalie Kantt
De la Redacción de LA NACION


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