Loki
 

 

 

El grito de dolor retumbó en toda la cueva, haciendo que la tierra entera temblara. Sentía cómo el veneno recorría mi cara desde la frente hasta los ojos. Me era casi imposible mantenerlos abiertos. El ardor era insoportable. Y, al no poder evitar retorcerme, las lozas me cortaban la carne. ¡Mujer, apúrate con esa copa! Así está mejor, tengo tiempo de restablecerme y planear mi venganza. ¡Oh, que gran venganza va a ser! Por lo que me están haciendo y por lo que perpetraron en contra de los seres que más quiero. Ni siquiera yo hubiera pensado en este acto. No puedo evitar sollozar al pensar en mis hijos. ¿Por qué lo hicieron?

¿Que actúe mal? ¿Quién lo puede asegurar? ¿Que engaño? ¡Para eso existe la palabra! Alguien dice la verdad cuando cree en las mentiras que afirma. ¿Que soy malo? ¡Miren quien lo asevera!, aquellos que viven sólo para la guerra. Ellos tienen más muertes en su haber que yo con mis actos. Al contrario, yo puedo dar vida. Algo que ellos no ostentan. ¿Que soy astuto? Es más una virtud que un vicio. Sé que he hecho ciertas cosas que los perturban, pero es que a mi mente le es imposible estarse quieta. No puedo pasarme la eternidad sentado y ciertamente no me la puedo pasar guerreando. La guerra es muy vulgar, no importa lo justificada que quieren ellos que sea. Simplemente la demostración de poder. Fuerza bruta. La ley del más fuerte. Yo no soy el más fuerte, pero si me lo propongo, mi ley es la ley. Quizá esa es la cuestión. La envidia. Todos ellos me tienen envidia, por eso estoy aquí.

      Me echan en cara el haber otorgado al hombre la palabra y la expresión. ¿Qué querían entonces? Perros ya tenemos. En la palabra y en la expresión está el arte y la belleza. En el corazón de los hombres está el cómo. Este reproche sólo muestra la decadencia de mi gente.

También se molestaron cuando maté al enorme animal en el río. No fue por maldad, en serio, fue por hambre. Y ellos ni se inmutaron —al contrario, se alegraron— hasta que descubrimos que era el hijo del gigante aquel, de cuyo nombre no recuerdo, y de ahí se desató la gran epopeya en el reino de los hombres.

Juzguen ustedes, ¿qué falta tan grande puede ser el cortar una parte del cabello de una mujer? ¿Tanto como para amenazarme de muerte? Lo acepto, estaba aburrido, y quizá fue una mala idea, pero creo que no era como para llegar a ese extremo. Además, ¡todo sea como el cabello!, que siempre vuelve a crecer.

Y cuando el problema con las manzanas, ¿qué más podía hacer? Mi vida estaba en peligro. Todavía no podía ser la hora de mi hado. Por eso rapté a la cuidadora de las manzanas para llevarla con mi captor, que era lo que él quería.

Por lo demás, todo esto terminó bien. ¿De qué se quejan? ¿Por qué me han confinado a este lugar y bajo esta tortura?

Además, ¿por qué me achacan la muerte del hijo del jefe? Yo no tuve nada que ver, toda la culpa fue del ciego ese. El cual, a causa de su ceguera, no se fijó en lo que le arrojaba. Mi ansia de conocimiento me hace investigar sobre todas las cosas. Por eso indagué sobre su punto débil, pero no por maldad. Y, como buen científico, tenía que comprobarlo con la experiencia. Y fue cierto, no me habían mentido. Por lo demás, ¿dónde está la pena? El mundo es igual ahora que antes de su muerte. No participaba en la guerra, como todos los demás. Era como un cero a la izquierda. Sin embargo, todos le lloraron. Le siguen llorando. Como todos saben, era su destino, ¿porqué llorarle entonces? Gusto por el sufrimiento.

     Creí que el veneno me estaba cayendo encima de nuevo, pero eran las lágrimas de mi esposa. Ella también debe de estar pensando en nuestros hijos. Su largo cabello rojo le cubre parte del rostro. No quería que yo supiese sobre su dolor. Pero su llanto la ha delatado. Cualquier otro hombre no la entendería, pero yo si. Yo que he parido un hijo. Sé lo que ella está sintiendo.

     Sólo espero la ruptura de las tripas de mis hijos que me tienen encadenado. Está escrito, y el fin está próximo. El destino los dioses se va a cumplir y con él mi revancha. Mi furia se desatará contra ellos y el mundo venidero, que nacerá de las cenizas de mi destrucción, recordará con horror y encanto el nombre de Loki.