La Revolución Verde
 

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DEFINICIÓN

 En círculos internacionales se bautizó con el nombre de Revolución Verde al importante incremento de la producción agrícola que se dio en México a partir de 1943, como consecuencia del empleo de técnicas de producción modernas, concretadas en la selección genética y la explotación intensiva permitida por el regadío y basada en la utilización masiva de fertilizantes, pesticidas y herbicidas. Las nuevas técnicas se fueron incorporando con posterioridad a otros países del Tercer Mundo, al tiempo que se aplicaron a diversos cultivos como el arroz y el maíz. La importancia de esta revolución radicaba en que mostraba perspectivas muy optimistas con respecto a la erradicación del hambre y la desnutrición en los países subdesarrollados. 

 

LOS RECURSOS ALIMENTICIOS

 Un problema de primer orden para la humanidad, y al que al parecer la Revolución Verde sería la respuesta, es el de la falta de alimentos para cubrir las necesidades de una gran parte de la población mundial. Un primer punto de partida es, pues, la insuficiencia alimenticia de la población humana; pero esta insuficiencia no es homogénea a lo largo de toda la geografía del planeta . Por el contrario, existen zonas donde se da una alimentación abundante -e incluso sobreabundante-, en contraste con otras donde gran parte de su población se encuentra desnutrida (países subdesarrollados). Las cifras al respecto no dejan dudas: 1/8 de la población mundial (500 millones de personas) sufre desnutrición; 12.000.000 de personas al año mueren de hambre; en la India mueren anualmente un millón de niños por falta de alimento (1). A esto hay que sumar las personas que tienen una dieta insuficientemente variada que ascienden a mil millones (2). Es conveniente señalar que todas estas cifras son sólo ilustrativas. A menudo los distintos colectivos, instituciones y organismos no se ponen de acuerdo con respecto este tipo de datos. A este problema se añade el de las deficiencias del aparato estadístico y administrativo de los países subdesarrollados (población no censada, fallecimientos, etc,.). Este carácter ilustrativo se hace extensivo a todas las cifras que aparecen en el presente trabajo, por cuanto que la problemática señalada afecta por igual a la totalidad de ellas. Queda por lo tanto clara 1a magnitud del problema del hambre y la necesidad de solventarlo mediante el incremento de la producción. Sin embargo, no todo son unanimidades al respecto: mientras que el incremento de la producción como solución es defendido por los economistas, los sociólogos, por el contrario, sostienen que "lo que hay que conseguir es una distribución más equitativa" de la producción agrícola y los recursos alimenticios (3). La alternativa de síntesis la aporta J. Mayer afirmando que ambas cosas deben y pueden hacerse (4). En cualquier caso todos están de acuerdo en que la producción se ha de incrementar más tarde o más temprano. En donde no aparecen unanimidades es en la forma de llevar a cabo ese incremento. La tesis que defiende la reducción de la natalidad para equilibrar la población y los recursos alimenticios ha quedado desechada, por cuanto que se ha demostrado que la natalidad desciende cuando hay un aumento de la renta y del nivel de vida y no al contrario. La Revolución Verde constituiría una de las formas posibles de aumento de la producción -que no la única-, teniendo como base una tecnología encaminada al aumento de la productividad de cereales por unidad de terreno empleada. 

 

BASES Y FACTORES TECNOLÓGICOS DE LA REVOLUCIÓN VERDE

Queda claro que el objetivo principal es el incremento de la producción de alimentos básicos (cereales). Los medios tecnológicos con que se cuenta son la mejora genética de las variedades de plantas de cultivo, la mejora del rendimiento de los suelos a través de los fertilizantes y los riegos, el control de plagas de insectos y enfermedades de las plantas y la resistencia a condiciones de cultivo variadas. No obstante, parece ser que el factor que pone en marcha a todos los demás lo constituye 1a utilización de fertilizantes. En un principio se trata de aumentar 1a productividad del suelo mediante una mayor densidad de plantas. Ello implica el empleo masivo de fertilizantes para evitar el agotamiento de nutrientes del suelo. En teoría la idea es buena, pero al ponerla en práctica se descubren sus deficiencias: las plantas autóctonas crecen más que antes con lo que se ocultan a la irradiación solar unas a otras; a esto se añade otro problema: al alcanzar las cañas mayor altura no pueden resistir el peso de la espiga, por lo que acaban doblándose y "encamándose", con el alto riesgo de pérdida del producto que este fenómeno supone. La base por lo tanto es el empleo de fertilizantes; sin embargo, para poder aplicarlos, se hace necesaria la existencia de nuevas variedades de especies de cultivo que no se vean afectadas por el excesivo crecimiento vegetativo y el consiguiente encamamiento. Las especies enanas y semienanas híbridas serán la solución a este problema. Pero la mejora genética no acaba aquí; se continúa en su perfeccionamiento y en la consecución de variedades sumamente versátiles y rentables: de producción elevada, insensibles a los fotoperiodos, de amplia escala de con­diciones de cultivo (resistencia a la sequía y a las condicio­nes adversas del suelo), periodo más corto de maduración (per­mite recoger dos y hasta tres cosechas al año) e incluso de mayor contenido proteínico. La investigación genética aparece por lo tanto como un importante factor de la Revolución Verde. La aplicación de abonos, junto a un mejor aprovechamiento de los suelos y el control efectivo de las malas hierbas, insectos y enfermedades, por medio de los pesticidas, hacen posible que las nuevas variedades desarrollen su alto rendimiento potencial. Otro factor importante es la proporción favorable entre el coste de los abonos y restantes elementos necesarios para este tipo de producción y el precio que percibe el agricultor por el producto. 

 

LA REVOLUCIÓN VERDE EN MÉXICO Y LA INDIA 

Una vez vistas las necesidades de aumento de la producción de alimentos y los fundamentos tecnológicos de la Revolución Verde, pasamos a ver de forma sucinta su desarrollo y evolución en dos países donde se han puesto en práctica sus postulados. Como ya hemos dicho con anterioridad la Revolución Verde nació en México en 1943. Su funcionamiento se prolongó hasta 1959. Sus repercusiones por el contrario persisten hasta e1 momento actual. En México durante el periodo de 1945 a 1970 el crecimiento de la producción de alimentos (250%) superó al de la población (220%). En el terreno de lo concreto esto significó un aumento de las disponibilidades de alimento para 1a población. En lo que a posibilidades se refiere quedaba de manifiesto que manteniendo aquellos ritmos de crecimiento se acabaría por cubrir el total de las necesidades alimenticias. A título ilustrativo del incremento de la productividad baste citar como ejemplo al trigo; su producción pasó de un rendimiento de 750 kg. por hectárea en 1950, a 3,200 kg. en la mima superficie en 1970 (5). Igualmente se produjeron incrementos notables en la producción de maíz, fríjoles, sorgo y soja. La inversión en nitrógeno se recuperó multiplicada por seis, 1o que pone de manifiesto su rentabilidad. Los abonos químicos eliminaron las superficies dedicadas antes a barbechos, disponiéndose de esta forma de mayor superficie cultivada y el subsiguiente aumento de la producción. Tal aumento se debió también al uso de fertilizantes en condiciones que sí resultaban rentables; los fertilizantes eran conocidos con anterioridad pero no resultaban rentables en las condiciones existentes. La resistencia de las nuevas variedades de especies a la roya de los cereales y su mejor respuesta al nitrógeno y al fósforo fueron igualmente determinantes del aumento de producción. A pesar de todo el éxito de la revolución, éste sólo se materializó entre los agricultores importantes, es decir, los que practicaban la agricultura comercial. Se trataba de una minoría que representaba tan sólo el 7'l% del total de las explotaciones agrícolas del país. E1 progreso técnico, por el contrario, no benefició a los agricultores semicomerciales ni a los que practicaban la agricultura de subsistencia y, en consecuencia, amplias extensiones de tierra se vieron privadas de los beneficios de aquel progreso. Este sector de agricultores -semicomerciales y de subsistencia- tampoco se vio beneficiado por las rentas generadas como consecuencia del aumento de la producción, con lo que su marginación resultó doble. El caso de la India (6) es más complejo. La revolución llegó allí más tarde (1965), pero resultó beneficiada por los nuevos adelantos conseguidos hasta entonces. La producción de cereales para consumo humano aumentó en la India durante el periodo de 1950-76 a un ritmo del 2'8% anual. En este crecimiento se pueden apreciar tres fases, caracterizadas por los dis­tintos factores que contribuyeron al aumento de la producción. E1 crecimiento de la primera fase (1950-60), no tiene relación con las innovaciones tecnológicas; sus factores son el aumento de los regadíos, el mayor empleo de la mano de obra y la roturación de nuevas tierras. En la 2ª fase (1960-65), el empleo de fertilizantes es responsable en un 40% del incremento productivo. En la 3ª fase -Revolución Verde- el protagonismo del incremento de producción corresponde a las innovaciones técnicas. Durante esta fase la producción total de cereales crece con una tasa media anual del 3'3%. Los logros han sido importantes por cuanto que han repercutido cuantitativamente en una mejora de la alimentación de buena parte de la población mundial. Pero no es oro todo lo que reluce; la Revolución Verde también presenta aspectos negativos que no se pueden desdeñar y que abordaremos en el apartado de críticas. 

 

LAS INSTITUCIONES DE LA REVOLUCIÓN 

El papel de las instituciones, tanto privadas como públicas, en la realización de la revolución es tal, que sin ellas resultaría sumamente difícil imaginarla. Sus aportaciones son muy amplias y van desde el aspecto financiero al tecnológico, pasando por el divulgativo. En México el impulso inicial corresponde al propio gobierno que contó con el apoyo financiero de la Fundación Rockefeller. Fruto de esta colaboración será la creación del CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y Trigo). La Fundación Ford también prestará su apoyo. El IRRI (Instituto Internacional de Investigaciones sobre el Arroz, en inglés) se funda en Filipinas en 1960. La financiación inicial correrá a cargo de las Fundaciones Rockefeller y Ford. Idénticos pasos seguirán Nigeria, con la creación del IITA (International Instituto of Tropical Agriculture), así como Colombia al crear el CIAT (Centro Internacional de Agricultura Tropical). Las características genéricas de estas instituciones se basan en la búsqueda de nuevas técnicas para el aumento de la productividad agrícola. Son instituciones con características comunes en cuanto a organización y composición, pero con unas parcelas de actuación determinadas (una región, un cultivo, etc,. ) (7). Como culminación del proceso se crea en 1971 el Consultive Group on International Agricultural Researchs (CGIAR), organismo internacional que asume la financiación de las instituciones antes referidas y que está patrocinado por organismos internacionales (Banco Mundial, Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas, etc,), algunas naciones y fundaciones privadas. Gracias a todas estas instituciones y a la iniciativa de los gobiernos, las innovaciones técnicas se aplican en la mayoría de los países subdesarrollados: México, India, Filipinas, Tailandia, Pakistán, Argelia, etc, etc,. que se ven beneficiados por sus ventajas, las cuales repercuten en una mejora cualitativa y cuantitativa de la dieta de sus habitantes. El impulso de esta revolución dura hasta 1972 en que las malas condiciones climatológicas dan como resultado unas cosechas desastrosas, que, unidas a la crisis del petróleo del año siguiente, pondrán fuera del alcance de la revolución a países que como India, Pakistán o Bangladesh, son pobres en petróleo y otros recursos (8). 

 

CRÍTICAS 

Si numerosos son los defensores de la revolución objeto de este estudio, no lo son menos sus detractores, los cuales incluso se han ido incrementando a lo largo del tiempo. Las críticas a la revolución proceden de una amplia gama de puntos de vista: desde el propiamente económico al ecológico pasando por el político y el social. El ''Wall Street Journal" declaraba en 1978: "ya no queda nada en el saco de trucos de la Revolución Verde. La revolución efectivamente se volvió contra si misma" (9). Como graves fallos de la revolución, y entre otros, se encuentran los que brevemente pasamos a enumerar: problemas de almacenaje desconocidos y perjudiciales, excesivo costo de semillas y tecnología complementaria, la mejor adaptación de los cultivos tradicionales eliminados (10) y la aportación de nuevas plagas como el caso de Pakistán, donde "los enojados agricultores de arroz se burlan del 'arroz milagroso que ha traído langostas milagrosas' " (11). Hay que señalar que muchos agricultores están consiguiendo mediante selección natural rendimientos similares a los de las variedades modernas. Las consecuencias de todos los desajustes producidos por la revolución han provocado reacciones de diversos tipos; entre ellas señalamos la aparición de seminarios sobre costos y riesgos de la Revolución Verde, como ocurrió en Querzon (Filipinas) (12). Los resultados, por lo tanto, no han sido deslumbrantes; muy al contrario los costes de todo tipo (culturales, económicos, sociales, ambientales ...) han sido grandes. La implantación de especies de cultivo uniformes han hecho más vulnerables las cosechas a la acción de las plagas (13). Por otra parte supone una pérdida cultural la introducción de nuevas variedades de cultivos por cuanto que se produce una "erosión genética" (14); esta pérdida puede producir grandes desastres en el caso de que las cosechas de variedades modernas se vean atacadas por alguna plaga. Otro problema que plantea es el de las grandes inversiones que se necesitan. La incorporación de la tecnología supone grandes costos para los países pobres, amén de una gran dependencia del exterior. Como ejemplo tenemos el de la India que en 1967 destinó el 20% de sus ingresos por exportaciones al pago de las importaciones de fertilizantes (15). No hay que olvidar el impacto social. Le revolución beneficia a las clases mas pudientes, al tiempo que altera el tejido social de forma que éste ha de adaptarse a las nuevas formas de producción y comercialización. La composición y calidad de 1a dieta de las poblaciones afectadas se ven alteradas con repercusiones negativas en muchos casos. Así, las leguminosas, que aportaban la mitad de las proteínas que consumía el Tercer Mundo, han visto reducida su superficie de cultivo, y .por ende- su producción, con el subsiguiente impacto desequilibrador en 1a dieta de estos pueblos. La lista seria interminable (16). Pero no vamos a terminar sin citar dos aspectos negativos importantes de la Revolución Verde. El primero sería el que apunta la necesidad de nue­vos mercados para la tecnología agrícola (fertilizantes, pesti­cidas, maquinaria, etc.) superproducida por los países desarrollados, como factor determinante de la revolución; es decir, el protagonismo de factores no humanitarios y ajenos a la economía de los países presuntamente beneficiados (17). La adhesión de la Fundación Kellog al CGIAR, propiciada por el aumento de los costes y de los éxitos de la revolución, pone de manifiesto la conexión entre intereses económicos de industrias agrícolas multinacionales con la revolución. Baste recordar que "Kellog fue quien desarrolló el proceso revolucionario que produjo el exceso de fertilizantes" (18). En definitiva se trata del problema de los intereses ocultos (19). Un segundo aspecto quizás más importante dada su gran trascendencia es, cómo no, el impacto en el medio ambiente de las técnicas de explotación intensiva que caracterizan a la Revolución Verde. E1 uso indiscriminado y abusivo de productos químicos (abonos, pesticidas, etc.) tiene repercusiones no sólo en el propio suelo, sino también en el medio ambiente y hasta en el hombre. Incluso la FAO pone de manifiesto los peligros de una aplicación indiscriminada de productos químicos (20), así como sus efectos contraproducentes. Los efectos sobre el medio ambiente son muy variados. Pueden darse tanto en el suelo como en la atmósfera y pueden afectar por igual a la superficie en explotación como a su entorno vegetal y animal, incluyendo al hombre (ingestión de alimentos contaminados por residuos químicos presentes tanto en los propios alimentos como en las aguas). Por otra parte hay que tener en cuenta que desde esta perspectiva (las repercusiones en el medio ambiente), el problema trasciende el campo de la economía. La Tierra tiene unas limitaciones que hay que respetar, sobre todo teniendo en cuenta que no sólo es patrimonio nuestro sino también de las generaciones venideras. 

 

 N O T A S

 (1) MAYER, J. "Las dimensiones del hambre humana". Pág. 25.

 (2) MAYER, J. , op. cit., pág. 29. 

(3) MAYER, J. , op. cit., pág 34. 

(4) MAYER, J. , op. cit., pág.34.

 (5) WELLHAUSEN, E. J., "la agricultura de México", pág. 107. 

(6) MELLOR, J.W., "La agricultura de la India", págs. 123.133. 

(7) JENNINGS, P. R. , "Como aumentar la producción agrícola", págs. 158.159. 

(8) MAYER, J. , op. cit., pág. 32.

 (9) MOONEY, P.R., "Semillas de la sierra", pág. 40.

 (10) . . . . 

(11) . . 

. .(12) . 

. . (13) JENNINGS, P. R., op. cit., pág. 154. 

(14) MOONEY, P.R., op. cit., pág. 46. 

(15) MOONEY, P.R., op. cit., pág. 43.

 (16) En el capítulo dedicado a la Revolución Verde dentro de la obra citada de P.R. Mooney, se cita una gran parte de los aspectos negativos de la revolución. 

(17) MOONEY, P.R., op. cit., pág. 40.

 (18) MOONEY, P.R., op. cit., pág, 40.

 (19) MOONEY, P.R., op. cit., págs. 40 y 47. 

(20) FAO, "Los recursos naturales y el medio humano para la agricultura y la alimentación", págs. 42, 49 y 54. 

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA .

FAO. Los Recursos Naturales y el Medio Humano para la Agricultura y la Alimentación. Roma, 1980. 

.JENNINGS, P.R.. ..Como aumentar la producción agrícola". Alimentación y Agricultura. Ed. Labor. Barcelona, 1978. 

.MAYER, J.. "Las dimensiones del hambre humana". Agricultura y Alimentación. Ed. Labor. Barcelona, 1978. 

MELLOR, J. W.. "La agricultura en la India". Agricultura y Alimentación. Ed. Labor, Barcelona, 1978.

 .METCALF, D.. La Economía de la Agricultura. Alianza Editorial. Madrid, 1974. 

MOONEY, P.R. Semillas de la Tierra. Ed . Inter Pares (Ottawa) para el Canadian Council for Internacional Co.operation y la Internacional Coalition for Development Action (Londres). Ottawa, 1979.

 .WELLHAUSEN, E.J.. "La agricultura de México". Agricultura y Alimentación. Ed. Labor. Barcelona, 1978. 

.WORTMAN, S.. ''Alimentación y Agricultura" . Agricultura y Alimentación. Ed. Labor. Barcelona, 1978.