Escuela e Internet

Comunicación presentada en el XXI Congreso Metodológico-Didáctico de la Asociación Hespérides, celebrado en Pozoblanco (Córdoba), en abril de 2005.

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Escuela e Internet: una aproximación a la situación actual.

 La aparición de Internet significó la llegada de un nuevo recurso educativo de múltiples posibilidades. Por fin contábamos con esa especie de "biblioteca universal" a la que podría acceder libremente cualquier persona, teniendo al alcance de la mano todo el conocimiento acumulado por la Humanidad. Y ello de una forma rápida, inmediata y aparentemente asequible. La biblioteca, por otra parte, más completa de la que nadie hubiera dispuesto nunca a lo largo de la historia, al estar compuesta no solo de texto, sino también de imágenes y sonido. En fin, el ideal democrático por excelencia. En el ámbito educativo, las expectativas surgidas fueron obviamente mayores que las despertadas en su día, y sucesivamente, por la radio, la televisión y el video. Si bien pronto surgieron las discrepancias entre los docentes que podríamos denominar "tecnófilos" y los "tecnófobos". Una discusión que venía de lejos por cuanto que éstos últimos relativizaban mucho la incidencia de aquellos nuevos recursos (radio, televisión, video) en la esencia de la educación. Desde ese momento tanto la administraciones públicas como parte del profesorado defendieron la incorporación de Internet -y por extensión de las llamadas "Nuevas Tecnologías" (NN.TT. o TIC: Tecnologías de la Información y la Comunicación)- a los centros escolares. Mucha tinta y mucho dinero se han dedicado en los últimos años a la defensa e implantación de las NNTT en los centros docentes españoles. Sin embargo, en este aspecto seguimos en la cola de los países europeos, porque lejos de la retórica de los políticos, la realidad se muestra tozuda: escasos presupuestos (las "modernizaciones" son más fachada publicitaria que voluntad real), pobre penetración de Internet en los hogares españoles, paupérrima reflexión didáctica, raquítica dedicación a la formación del profesorado... En definitiva, un escenario poco propicio en nuestro país para aprovechar todas las posibilidades de las TIC, sin que por ello queramos defender que sean la panacea para resolver el reto que supone la Educación.

 

 1.- Colectivos implicados: actitudes y hechos

 Administración, profesorado, padres y alumnado constituyen los principales colectivos implicados en la incorporación de Internet a la educación. Estos colectivos han mostrado una actitud heterogénea con respecto al nuevo recurso que conviene analizar por separado para poder hacerse una idea lo más cercana posible a la situación actual. 

 

1.1 La Administración 

Tanto desde el gobierno central, como desde los diversos gobiernos de las comunidades autónomas, se ha ido impulsado la expansión de estas Nuevas Tecnologías (NNTT), si bien hasta la fecha (marzo 2005) podemos calificar este impulso como más bien escueto, probablemente como consecuencia de la cicatería presupuestaria a la que nuestro país está sometido en materia de educación. Todavía es frecuente ver anunciado en la prensa el objetivo de las administraciones: dotar a todos los centros docentes de un ordenador por cada dos alumnos, pero el plazo o no se menciona o simplemente se pospone. Así, la anunciada lucha contra la llamada "brecha digital", se va dilatando. Como ejemplo baste decir que en Andalucía existen todavía muchos centros de secundaria donde no hay plazas de profesores de informática especialistas y que en algunos centros TIC la enjundiosa tarea del mantenimiento de los equipos recae sobre un profesor no especialista, lo que ni mucho menos quiere decir incompetente, que normalmente se hace cargo de la misión por puro voluntarismo. Al margen de la dotación de equipos, tampoco se han dedicado muchos recursos a la formación del profesorado, que en numerosos casos ha de recurrir a su propio bolsillo para sufragar cursillos de nuevas tecnologías, ante la escasez de plazas ofertadas en los organizados por las administraciones educativas. Con lo que volvemos a presenciar algo que por ser muy frecuente no deja de ser chocante en el sector educativo y es que el empleado tiene que pagar su formación. No le ha ido mejor al desarrollo del software adecuado. Casi diez años después de la irrupción pública de Internet en España, siguen siendo escasos los programas educativos específicos que sean verdaderamente útiles. Por otra parte, las bienintencionadas iniciativas por el software libre (Linex, Guadalinex...), en la práctica no han dejado de ser aún meras declaraciones de intenciones, pues mayoritariamente se ha de seguir recurriendo a programas de pago. 

 

1.2 El profesorado

 Como docentes, y como personas, debemos indudablemente celebrar la aparición de este nuevo recurso que es Internet: acceso inmediato a todos los conocimientos de que dispone la humanidad. Pero acceder no es "conocer", no es "saber". Partidarios del constructivismo educativo vienen haciendo hincapié en que el profesor ya no es el único transmisor de conocimientos, que debe abandonar ese rol (ahora sustituido con mayor perfección por las NNTT), pero olvidan que antes el profesor, el maestro, era además un guía que orientaba y aportaba valores, cuestiones inherentes a la educación de las que hemos disfrutado las generaciones anteriores y que se han de considerar mucho más importantes que la mera transmisión de conocimientos, por otra parte también accesibles tiempos atrás, mediante los libros o cualquier otro soporte. Ahora más que nunca la labor del profesorado debe ser orientar ante la cantidad y heterogeneidad de contenidos disponibles en la Red, para evitar que el alumnado se pierda ante el marasmo de información al alcance de la mano. Información por otra parte inútil si no es comprendida por los discentes, quienes con mucha frecuencia caen en el vicio del "copiar y pegar" que en nada eleva su nivel educativo. A este respecto José Antonio Marina refiere el caso contado por Séneca: "Un patricio romano, ávido de cultura, hizo que cada uno de sus esclavos aprendiera de memoria un libro. Así consiguió tener una biblioteca viviente a la que podía consultar con facilidad. Fue, sin duda muy astuto, pero se equivocó al pensar que con esa artimaña se había vuelto muy sabio. El acceso a redes de conocimientos nos está produciendo un espejismo parecido". (1) Sin duda el profesorado deberá realizar un gran esfuerzo para depurar la ingente cantidad de información disponible en la Red, con el inconveniente además de que esa información es igual e instantáneamente asequible al alumnado. Con lo que puede darse el caso, en asuntos de actualidad, de que el alumno conozca ciertos datos antes que el profesor. Sobre todo teniendo en cuenta que los grupos de edad jóvenes son quienes más utilizan Internet. Sin embargo, la misión del docente de formar alumnos críticos cobrará más sentido que nunca. Otros son los problemas a los que se enfrenta el profesor que intenta utilizar Internet en el aula. El primero de ellos es la visión de Internet que tiene el alumnado: el chat y las páginas web de contenido poco recomendable ejercen una atracción enorme en los alumnos cuando éstos se ven libres en los océanos de Internet, que muy bien se pueden calificar en este caso de auténtica "Telaraña". Ante esta situación el profesorado se encuentra inerme, por cuanto no se ha desarrollado suficientemente el software adecuado, de forma que gran parte del tiempo hay que dedicarlo a evitar que el alumnado se dedique a tareas inconvenientes. Por otra parte, se corre el riesgo, que debemos evitar, de recurrir a Internet cuando cunde el desánimo y tratamos así de entretener al alumnado, como ha ocurrido a veces con el uso del vídeo. Los escuetos recursos dedicados a la formación del profesorado en NN.TT., junto a las nulas ventajas concedidas al colectivo para la adquisición de equipos informáticos o para la conexión a líneas de alta velocidad -entre las más caras de Europa-, se suman a los demás inconvenientes y acaban de explicar las reticencias mostradas por una gran parte del colectivo ante el nuevo recurso. 

 

1.3 Los padres 

Aunque existen diferentes actitudes en función de la clase social y el nivel de renta, muchos de ellos ven en el ordenador solo un juguete caro y en Internet un gran peligro que distrae del estudio a sus hijos, amén de otros riesgos que con frecuencia son aireados en la prensa. La penetración de Internet en los hogares españoles sigue siendo baja en comparación con los países de nuestro entorno, en parte debido al elevado precio de la conexión y en parte al recelo, que los padres comparten con muchos profesores, causado por las dificultades para evitar que durante la navegación los hijos puedan visitar sitios inconvenientes cuando no verdaderamente indeseables. 

 

1.4 El alumnado

 La accesibilidad a Internet fuera del aula por parte del alumnado varía en función de las clases sociales. En la clase media-media es donde más conexiones se dan, mientras que la clase baja presenta un porcentaje raquítico de conexiones (Ver GRÁFICO I). La proliferación de los llamados cibercafés con precios asequibles, hacen posible el acceso a Internet a las clases más desfavorecidas, lo que unido a la paulatina implantación de centros TIC y las cada vez más presentes conexiones ADSL en la mayoría de los centros de secundaria, parecen conjurar a medio plazo el peligro de "brecha digital" interna. El otro aspecto a tener en cuenta es la actitud y uso que el alumnado mantiene con respecto a la Red. En el peor de los casos .actitud muy generalizada- lo utilizan para charlar, conocer gente o indagar en territorios ignotos y atractivos para su edad a los que de otra forma difícilmente tendrían acceso. En resumen, una forma de magnético entretenimiento al que recurrir rápida y fácilmente cuando la vigilancia del profesorado o de los padres se debilita. En el mejor de los casos, cuando se trata de realizar alguna tarea, la mayor parte de las veces rige, lógicamente, el principio económico de "mínimo esfuerzo, máximo rendimiento"; es decir, el "copiar y pegar" facilitado además por los excelentes buscadores actualmente disponibles. Es así como la información fluye delante de sus ojos, que no por su mente, y, como la electricidad por un hilo de cobre, pasa sin dejar huella. De manera que el llamado "problema cognitivo" ni siquiera se llega a plantear. En los últimos años en Francia se instituyó a modo experimental el sistema denominado TPE (travail personnel encadré), entre cuyos objetivos primordiales estaban el uso de Internet como fuente de información y el promover cierto espíritu crítico con respecto a la Red, pues a menudo el alumnado toma como cierto todo lo que allí aparece. El alumno debía investigar sobre un tema escogido por él dentro del currículo y a final de curso presentar su trabajo ante un tribunal compuesto por profesores de otros centros, quienes emitían una calificación que formaba parte de la nota final de curso. Al cabo de cinco años sucedió lo previsible: los antiguos alumnos colgaban sus trabajos en Internet y los nuevos los copiaban. A pesar de que los temas cambiaban cada año no se pudo evitar el plagio masivo. Como consecuencia se han suprimido los TPE de bachillerato a partir del próximo curso. Ni que decir tiene que no todo el alumnado se comporta así, pues hay una minoría que usa adecuadamente Internet, pera esa minoría es la misma que antes recurría a las bibliotecas públicas o paternas para realizar trabajos serios. 

2.- Internet en España y en español

 La implantación de Internet en nuestro país se ha desarrollado de una forma más lenta de lo esperado. Posiblemente este hecho sea en parte debido a los elevados precios de conexión antes mencionados. Lo cierto es que nos encontramos lejos del nivel de conexiones y uso que se da en países de nuestro entorno como Alemania, Reino Unido, Francia, Holanda, Suecia o Suiza (2). En marzo de 2004 no se llegaba en nuestro país a los doce millones de usuarios, cifra que en términos absolutos y relativos está muy por debajo de los cuarenta millones en Alemania, los veintisiete de Italia o los seis y medio en Suecia en esa misma fecha. Por otra parte la presencia del español en la red pone de manifiesto el atraso en que nos hayamos sumidos. Para comprobarlo basta teclear en un buscador el nombre de un personaje, hecho u obra de trascendencia universal y comprobaremos como los sitios web en inglés decuplican a los existentes en español, a pesar de ser la segunda lengua internacional más hablada. Sin duda este fenómeno se podrá achacar al menor desarrollo socioeconómico de los países hispanohablantes, pero no deja de ser significativo. 

 

3.- Y sin embargo es el gran recurso 

Más no todo son inconvenientes en Internet; sus posibilidades didácticas, conocidas por todos, son infinitas: desde consultar la prensa a realizar visitas virtuales a museos y monumentos; desde la obtención de datos (históricos, de población, meteorológicos, estadísticos...) hasta el fomento de intercambios entre culturas, pueblos y comunidades; desde el uso para el estudio de idiomas al fomento de la educación en valores mediante la participación en proyectos colaborativos. Y aunque el software educativo aún no se ha desarrollado todo lo que cabría esperar, existen programas de fácil manejo que permiten la autoevaluación del alumnado o la edición de páginas web que pueden servir de extensión a los conocimientos impartidos en la escuela, por poner solo dos ejemplos. Las "enciclopedias libres" o "wikipedias", son un recurso de fácil manejo con amplias posibilidades didácticas. Se encuadran dentro del software libre y a diferencia de otras enciclopedias su consulta es gratuita. Pero además son colaborativas, es decir, cualquiera puede incorporar sus conocimientos con respecto a un tema o artículo, por lo que están en continuo crecimiento y perfeccionamiento. Su utilidad en el campo de la educación en valores está clara; en cuanto a su vertiente de fuente de consulta tiene sus detractores. Pero sin duda es un interesante instrumento para que el alumno vaya construyendo sus conocimientos, estimulado por la edición on line, a la vez que el apartado de "historial" permite una fácil evaluación del alumnado y la corrección de posibles errores. En cuanto a las denominadas "web quest" ni que decir tiene que se han revelado como una útil herramienta de evaluación que además estimula la conexión a Internet para uso didáctico. Han proliferado mucho en todas las disciplinas y tiene como valor añadido el que sirven de repaso a los conocimientos impartidos. Cuentan también con la ventaja de que mediante programas como Hot potatoes resultan fáciles de elaborar, sin necesidad de grandes conocimientos de informática. 

 

4.- Conclusiones 

Resulta difícil hacer pronósticos que luego resulten acertados con respecto al papel que desempeñará Internet en la escuela del futuro. En estos momentos nos encontramos en el "ojo del huracán" y éste es mal lugar para analizar lo que ocurre en su interior y hacia donde se dirige. De momento estamos a merced de la vertiginosa velocidad a la que se mueve la Red, que, para bien o para mal, va imponiendo su ritmo. Pero no resulta aventurado afirmar que las cosas están cambiando y ese cambio va a dejar su huella en la educación, si bien aún no llegamos a vislumbrar el alcance de esos cambios. Hay que saludar la llegada de este nuevo y potente recurso, como cualquier otra novedad que contribuya a la mejora de la educación y por ende a elevar la formación y el bienestar de la Humanidad. Y aún con todos los aspectos negativos que presenta, no se debe dejar de contemplar con un moderado optimismo. Sin duda es un gran reto para los educadores, a los que espera una ardua labor porque habrá que ir desbrozando el terreno y separando el grano de la paja. Un nuevo y apasionante episodio en la aventura del conocimiento del que habremos de aprovechar todas sus posibilidades. 

 

Gráfico  I 

  

Notas 

(1) MARINA, J. A.- El timo de la sociedad de la información. En: Educación e Internet. Madrid, Grupo Santillana Ediciones, 1999. pág. 13.

 (2) Para éstas y otras estadísticas mencionadas se recurrió a la web de la AUI.