Rael Pestana


TAPPING

Resulta imposible de creer lo que hace Stanley Jordan con su revolucionaria técnica de tocar usando ambas manos sobre el diapasón para golpear directamente acordes, bajos y melodías completamente independientes. Mientras que músicos tan variados como Jimmy Webster, Leo Brouwer y el rockeror Eddie Van Halen han utilizado y experimentado en el duodécimo traste, golpeando suavemente para variar los grados, Jordan ha extendido las fronteras de la guitarra a zonas que hasta entonces eran exclusiva competencia de los teclistas, presentando solos y composiciones completas que ofrecen voces independientes.

La técnica Tapping consiste en martillear con los dedos de ambas manos totalmente independientes las cuerdas contra el diapasón de la guitarra en los trastes que convenga, consiguiendo aumentar las posibilidades contrapuntísticas así como ejecutar intervalos más amplios que convencionalmente pueden realizarse con la guitarra. La afinación se realiza por cuartas ascendentes, a partir de la sexta cuerda: EADGCF. La afinación estándar, EADGBE, es demasiado confusa debido a los esquemas de digitación que origina la segunda cuerda cuando está afinada en B. Por lo tanto la afinación por cuartas es más visual.


La principal ventaja de trabajar con esta técnica es que se pueden tocar más voces a la vez además de ofrecer la posibilidad de conseguir sonoridades no tan guitarrísticas como las que se obtienen con los dedos o la púa. El inconveniente principal es no poder controlar adecuadamente los elementos de dinámica (piano, fortes, reguladores, etc..).

Para que esta técnica alcance su máximo rendimiento las cuerdas tienen que situarse muy pegadas al diapasón, para conseguir que el contacto se produzca lo más rápido posible y no se pierda ni la energía ni la fuerza que llevaría consigo recorrer una distancia mayor.

Con el Tapping es más fácil realizar frases que implican intervalos amplios y cambios rápidos de dirección, siendo así más fácil saltar de una cuerda a otra, consiguiendo una mayor agilidad ya que no hay que mover ni la muñeca ni la púa.