0. Docencia

Poesía


Esos temas que he visto tan de lejos
Esos casos que siempre me han costado
Esos puntos tediosos y complejos
Que por falta de tiempo no he mirado

Esas graves falencias en teoría
Y la práctica, en que ando tambaleante
¡ni pensar en la angustia que tendría
si en vez de profesor fuera estudiante!

Alberto José Miyara

Proverbio chino

Si Ud. habla, yo escucho
Si Ud. hace, yo veo
Si Ud. me deja hacer, yo aprendo


El padre y las dos hijas (Fábula de Esopo)

Un viejo granjero tenía dos bellas hijas que pronto se casarían. La mayor de ellas, Rosa, contrajo matrimonio con un jardinero; la menor, Jazmín, se casó con un alfarero.
Un día el padre, que las extrañaba mucho decidió visitarlas. Encontró a Rosa, cuidando del jardín. Felices ambos de verse, tomaron té y compartieron unas ricas galletas caseras, el anciano preguntó a su hija como andaban sus asuntos. Rosa respondió todo muy bien y que sólo le pedía a los dioses que llueva para mitigar la tierra reseca por el verano que podía echar a perder las cosechas.
Al tiempo fue a visitar, a su otra hija a quien encontró moldeando un jarrón de barro. Jazmín estaba muy feliz con la visita de su padre, con el cual compartieron una rica torta. El padre preguntó como iba su vida y como marchaba el negocio. La hija respondió que no le faltaba nada, solo que deseaba: que el sol no dejara de brillar con intensidad, para que sus cacharros de barro se secaran con mayor rapidez.
El anciano dijo entonces: - Si tu pides sol y tu hermana lluvia. ¿Con cuál de las dos me quedo para rogar a los dioses?



Gol

Durante un partido de fútbol, un jugador le pide al arquero de su propio equipo que le pase la pelota.
Con la pelota en su poder, emprende veloz carrera hacia el arco contrario. 
Uno a uno elude a los jugadores rivales hasta que queda frente al arquero rival, a quien también elude.
Sólo, sin nadie que se interponga en su camino, queda frente al arco contrario.
Mira, apunta y patea ... ¡afuera!
¿Es gol? ¿O no es gol?