Niegan indemnización

Se niega AU pagar a pasajera accidentada

 
El pasado 18 de junio de 2006, María Susana  Santiago Pedraza vivió una tragedia donde casi pierde la vida. Ella viajaba en autobús de la línea Autobuses Unidos (AU) desde la ciudad de Puebla hacia su lugar de residencia en Córdoba Veracruz.  De pronto, en una parte del  tramo La Esperanza – Orizaba, un tracto camión se atravesó al paso del autobús donde viajaba Susana, provocando que este volcara.

En ese accidente perdieron la vida 5, incluyendo el conductor del tráiler responsable. Desde entonces, la vida de María Susana sufrió un brutal cambio, pues aunque logró salvar la vida, perdió su brazo derecho y sufrió otras heridas considerables en la cabeza y el rostro, también del lado derecho que le dejaron cicatrices para siempre.

El drama apenas comenzaba

Lego del accidente, Susana junto con todas las personas que viajaban con ella, recibieron las primeras atenciones por parte de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), donde se hicieron cargo de la hospitalización, medicamentos, intervenciones quirúrgicas y tratamiento médico.

Al terminarse la póliza de CAPUFE, la línea de Autobuses Cristóbal Colón continúa pagando las curaciones.

Las siguientes operaciones  en el rostro, el hombro lastimado y el proceso de rehabilitación, estuvieron a cargo de Autobuses Unidos (AU).

En su momento, sólo pagaron tres veces los viáticos para viajar a Acayucan donde estaba su lugar de residencia, pero jamás pagaron la incapacidad que le provocó el accidente, pues Susana se encontraba laborando en una institución educativa privada.

Ahora, Susana reclama la indemnización par la pérdida del brazo y la cirugía estética del rostro, además de la operación de un colgajo en el hombro derecho para poder maniobrar la prótesis y el tratamiento odontológico que requirió luego de la tragedia.

Además, AU debe responder por el daño moral y el daño psicológico que esto causa, pues la pérdida de un miembro conlleva muchos problemas tanto de autoestima como de incapacidad para poder trabajar en alguna institución o para poder realizar cualquier trabajo manual.

La recuperación

El deseo de vivir de María Susana la llevó a enfrentarse con valentía a la adversidad. En el momento del accidente, cursaba  el octavo cuatrimestre de la carrera de Ciencias de la Educación. Al enterarse sus compañeros de lo que había sucedido, de inmediato surgieron muestras de solidaridad, de apoyo para Susana en momentos en que la muerte le rondaba.

Desde la universidad, sus compañeros implementaron una campaña para conseguir recursos económicos, se formaron grupos de oración por la salud y la vida de Susana.

Finalmente, logró superar todo el dolor físico y emocional que una tragedia de este tipo genera. Se reincorporó a su vida cotidiana, casi normal. Regresó a sus clases y logró terminar su licenciatura en agosto de 2008 y ahora se encuentra en el proceso de incorporarse al mercado laboral.

Sin embargo queda pendiente que la línea de autobuses AU cumpla con su responsabilidad de indemnizarla  totalmente, pues la vida de esta muchacha cambió radicalmente. A pesar de todo lo que se diga, las personas con alguna discapacidad todavía sufren de algún tipo de discriminación en nuestra sociedad.

Es necesario destacar que un pasajero, al comprar un boleto para viajar a cualquier destino, adquiere lo que se llama el seguro del viajero; sólo que en muchos casos el pasajero no puede definir con exactitud a quien le está comprando el boleto, pues la razón social visible de AU es esa,  Autobuses Unidos (AU); sin embargo, el boleto dice otra cosa, como Autos Pullman, SA de CV, pero el nombre real de la empresa es Alas de Oro, SA, de CV.

Susana solicitó la intervención del Gobernador Fidel Herrera quien la canalizó a la Procuraduría General de Justicia en Córdoba y Orizaba. En este caso, a pesar de que el chofer del autobús no tenía responsabilidad en el accidente, huyó, dejando a su suerte a sus pasajeros, lo que representa un delito.

Ahora María Susana espera que se haga justicia.

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