Agresor de periodistas

 
Hay más denuncias contra Alejandro Wong
CRISPÍN GARRIDO MANCILLA / Coatzacoalcos, Ver.- Un abultado expediente de

seis denuncias en contra de Alejandro Wong Ramos se encuentra en el escritorio del gobernador del estado, lo que no le deja duda de que se debe actuar.

Las instrucciones ya están dadas y los cuerpos encargados de aplicar la ley trabajan ya para detener y presentar ante el juez al agresor de tres periodistas, entre ellos el director editorial de Diario Notisur, José Luis Ortega Vidal, quien se recupera poco a poco en el Centro de Especialidades Médicas de la capital del estado.

Son seis denuncias por diversas violaciones al Código Penal del Estado, que fueron conjuntadas y anexadas al expediente que revisa el juez Tercero de Primera Instancia, Roberto Paredes Sánchez, con las que la fiscalía demuestra plenamente la conducta antisocial de Alejandro Wong Ramos, el agresor de los periodistas José Luis Ortega Vidal, José Luis Pérez Cruz y Jorge Tolentino García.

En su loca carrera contra las leyes veracruzanas, Alejandro Wong no solamente se metió en más de una ocasión en problemas con los medios de difusión, sino contra el propio Gobierno del Estado, al intentar falsificar documentos catastrales con el propósito de adjudicarse de manera ilegal predios de la reserva territorial del municipio de Coatzacoalcos, en contubernio con otro cliente asiduo de la Procuraduría de Justicia del Estado, Raúl Bringas Burelo.

LAS DENUNCIAS

1. La parte en que le costará más trabajo a Alejandro Wong librar la acción de justicia es en la averiguación previa COAT4/164/09, que ya fue consignada ante el juez Paredes por el agente cuarto del Ministerio Público del Fuero Común, Félix Jácome Gómez, por el delito de lesiones dolosas graves en agravio de José Luis Ortega Vidal, por las cuales no alcanza fianza.

De acuerdo con Jácome Gómez, el ex regidor perredista Wong Ramos es, mientras no sea capturado, un “evadido de la acción de la justicia”, o como comúnmente se dice “prófugo de la justicia”, y cuando sea detenido irá directamente al Cereso Duport Ostión para ser presentado ante el juez, quien no lo dejará libre porque el proceso estará siendo vigilado directamente por el gobernador.

Se tuvo mucho cuidado en integrar la averiguación con todos los elementos probatorios posibles, pues se prevé que una vez capturado Wong Ramos recurra a todo lo que tenga a la mano para poder recuperar su libertad; sin embargo, de acuerdo con el Código Penal veracruzano, por los delitos cometidos la pena es de 3 a 10 años, por lo que le queda negada la libertad caucional.

La averiguación contiene las declaratorias de los periodistas José Luis Pérez Cruz, Roberto Pérez López y Jorge Tolentino García, así como la reconstrucción de hechos realizada el mismo día en el bar de Benito Soriano Aguilera, quien hasta ahora parece que no será molestado, a pesar de que en su local se cometió un delito grave.

Además de las lesiones dolosas graves en agravio de Ortega Vidal, el legajo reclama la figura de lesiones en agravio de Tolentino García, quien refiere haber sido golpeado en diversas partes del cuerpo con las pesadas sillas del bar.

En esta misma consignación, se encuentra acusado por los mismos delitos Javier Hernández Cruz, alias El Memín, señalado de ser quien le pasó el arma a Wong.

La principal agravante contenida en la investigación ministerial se refiere a que, por los testimonios recabados, se establece de manera contundente que sí hubo una persecución pistola en mano y que Wong Ramos sí dio a alcance a José Luis Ortega Vidal, en la escalera, junto a la barda del otro lado de la cual fue encontrado.

Ello permite plantear la acusación directa de que pudo haberlo empujado para que cayera o pudo haberlo levantado del cuello, lo que propiciaría su caída, lo que convierte lo que habría sido un accidente en un ataque intencional.

Sin embargo, aun cuando José Luis, en su declaración (cuando esté en condiciones de hacerlo) dijera que no fue empujado, el delito sigue existiendo, toda vez que fue bajo la amenaza de una persecución con arma de fuego.

El fiscal Jácome Gómez hace la analogía de alguien que es perseguido en la calle por un individuo armado con una pistola y al  intentar cruzar la calle lo atropella un camión: “No es un accidente, porque la persona no tiene en ese momento la capacidad para decidir correctamente el cruce de la calle ni el chofer tiene tiempo de reaccionar. El culpable es el que lo va persiguiendo”, dice.

Se aplica aquí el principio de “la causa de lo causado”, o sea la causa de que José Luis Ortega casi pierda la vida radica, según los testigos, en que fue alcanzado por Wong y es muy probable que él mismo lo haya lanzado, ocasionándole lo que se conoce como “lesiones directas dolosas”.

El testimonio de Tolentino permite establecer que Wong azotó a José Luis contra la barda, porque ante los ojos de los investigadores no es creíble que temerariamente se hubiera lanzado al vacío.

Desde el punto de vista de los periciales, lo lógico es que si José Luis hubiera tenido oportunidad de decidir, aun bajo la amenaza del arma, se hubiera lanzado hacia el lado izquierdo, donde ya conocía.

El otro detalle observado fue que José Luis cayó totalmente descompuesto y si él hubiera saltado (como lo hizo Roberto Pérez López al ir a auxiliarlo, sin consecuencias graves) habría conservado la vertical.

En todo caso, señalan, si acaso saltó por sí mismo, fue bajo la presión del agresor, lo que le impidió hacerlo correctamente, y eso inculpa a Wong Ramos.

PÁJARO DE CUENTAS

En la Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos Patrimoniales (Ampedp), a cargo de Mateo Avellá Lara, hay tres investigaciones en las que en diversas formas se involucra a Alejandro Wong Ramos en delitos relacionados con bienes inmuebles.

1. La investigación 80/2008, consignada el 4 de agosto de 2008 ante un juez de Primera Instancia, es por el delito de despojo junto al fraccionamiento Los Almendros, por parte de Raúl Bringas Burelo, Alejandro Wong Ramos y Enrique Orta Romero.

2. La investigación 204/2008, corresponde a una denuncia presentada por el propio alcalde Marcelo Montiel Montiel en contra de Alejandro Wong Ramos y Enrique Orta Romero, por el delito de falsificación de documentos catastrales de un predio de ocho hectáreas aledaño a la Universidad Veracruzana.

La intervención directa de la autoridad municipal se debió a que los indiciados intentaban cédulas de un terreno en el que aparecían como propietarios Ramón de Diego y José Antonio González.

En los dos casos anteriores, el común denominador es un añejo pleito de Raúl Bringas Burelo y Alejandro Wong Ramos, con el hermano del primero, Manuel Bringas Burelo, quien acusa a Raúl y Alejandro de haber vendido a lo largo de los años muchos terrenos de los cuales no le han dado la parte que le corresponde.

Lo grave de este caso fue que en la disputa se intentó falsificar documentos oficiales del Gobierno del Estado y por eso intervino el alcalde, quien al salir de la presentación de la denuncia, el año pasado, anunció que el Ayuntamiento no permitiría más invasiones.

3. La investigación 11/2006 es la tercera que existe en la Amepedp, también es por el delito de despojo en contra de Alejandro Wong y Raúl Bringas Burelo, aunque no se precisa la ubicación del inmueble.

4. En la Agencia Segunda del Ministerio Público del Fuero Común (Ampfc), a cargo de Alberto Torres Rivera, se encuentra radicada la investigación COAT2/985/2005, por el delito de amenazas, en agravio de Leopoldo Zea Salas.

5. En la Agencia Primera del Ministerio Público del Fuero Común, cuyo titular es Luis Reyes Barraza, está la investigación COAT1/062/2005, en la que Alejandro Wong Ramos es acusado del delito de fraude, en contra de Juan Manuel Valdés.

En total son tres denuncias por delitos de carácter patrimonial, dos por agresiones y una por fraude, lo que por sí mismo representa una agravante, ya que exhibe el perfil de un individuo que anda por la vida con una conducta antisocial.

CONTROVERSIA

Por tratarse de un caso que involucra a un personaje con mucha cercanía con el medio periodístico quien agredió a periodistas de diversos medios, el caso ha suscitado reacciones entre los reporteros, y a través de algunos ha intentado Alejandro Wong Ramos dar su versión de los hechos.

Una de ellas, planteada como una defensa a ultranza por parte de alguien que publica una columna, podría servir como una confirmación de lo que los testigos señalan: “Yo nunca saqué una pistola para lastimar a los periodistas... Lo único que dije fue pásame la pistola, eso fue todo, el arma no la saqué”, habría dicho Wong.

Esto, para la autoridad ministerial, significa la aceptación de que efectivamente Alejandro Wong estaba armado y a la vez confirmaría el resto del escenario.

El columnista y subdirector del Diario del Istmo José Luis Pérez Cruz, otra de las víctimas en este escándalo, escribe:

“Un mentecato y autista redactor da voz al intoxicado agresor y sugiere en su espacio recientemente que quien esto escribe, recibió un reclamo de Alejandro Wong por haber vertido burlas de él en este espacio.

“Olvidadizo, ignorante y frustrado como es y ha sido siempre, debería recordar, ya que es asiduo lector de Crónicas del Poder, que en meses no se ha escrito algo en contra o en favor de Wong Ramos-

“Ahí están los archivos.

“Y más aún, Wong Ramos le afirma que fue José Luis Pérez Cruz quien inició el problema.

“Con otro columnista, ahora cambia la versión y ahora dice que fue Tolentino quien lo agredió a sillazos.

“Dos historias con un mismo protagonista donde al parecer los grados de intoxicación le impiden recordar con exactitud su responsabilidad.

“Una más trata de hacerle al perito y reclama información sobre el tipo del calibre del arma que exigía Alejandro que le pasaran y que posiblemente los agredidos debieron verificar si tenía cartuchos y éstos alcanzaban para todos.

“Una periodista descerebrada ha llegado a comentar que hasta fue el mismo Roberto Pérez López el que aventó al vacío a José Luis Ortega Vidal...”

DELITO QUE ACUSA

El hecho es que hasta ahora ha sido sólo a través de los medios de difusión donde Alejandro Wong ha intentado presentar sus argumentos, pues en la realidad todo lo acusa y hay un lesionado grave a consecuencia de su proceder.

Al menos las dos primeras declaraciones de los periodistas agredidos fueron tomadas de manera simultánea por distintos secretarios del Ministerio Público; la tercera fue presentada de manera aislada por el tercero, lo que da a la fiscalía la certeza de que no mienten.

Alejandro Wong tuvo la oportunidad de presentarse a declarar ante la autoridad ministerial y no lo hizo, por lo que el caso evolucionó hasta llegar a manos del juez.

Sus antecedentes delincuenciales y las consecuencias de la agresión fueron más que suficientes para que el gobernador dictara órdenes especiales en este caso, lo que ha hecho que el pesado aparato de la justicia se movilizara con rapidez al grado de mantener en este momento a Wong en calidad de prófugo de la justicia, lo que le impedirá lo que hasta ahora ha hecho que ha sido pasearse por la ciudad tranquilamente, a pesar de haber sido denunciado en cinco ocasiones por diversos delitos.

Sólo falta que sea detenido y que el juez que está a cargo del caso proceda conforme a derecho para que haya castigo a quien puso en peligro la vida de varios periodistas, siendo el de mayor gravedad el director editorial de Diario Notisur, quien sigue internado en el CEM de Xalapa.

 

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