Pueblo Picunche.


"Los Picunches" o "Gente del Norte" (Picun=Norte y Che=Gente) se ubicaron entre dos importantes ríos: El río Aconcagua (Limite norte) y el río Itata (Limite sur). Estos vivieron al sur de los Diaguitas y al norte de los Mapuches, recibiendo influencias de ambas culturas. La población Picunche se distribuía desde la costa hasta la cordillera de los Andes, utilizando el fértil valle central y curso medio del río Aconcagua. Los picunches desaparecieron de la zona central en los primeros años de la conquista española.

Los picunches pertenecían al pueblo araucano que fue invadido y dominado por los incas, etapa durante la cual se acostumbraron a tributar y ser dominados por un poder extranjero. Dominados por los incas, convivieron con indígenas peruanos desplazados hacia Chile, los Mitimaes. Por ello, los españoles encontraron muy poca resistencia y los picunches fueron serviciales y cooperadores durante el periodo de la conquista española.

Fueron agricultores y, por lo tanto, estos eran sedentarios. En esta zona el agua era abundante y el clima cálido. Se dedicaron preferentemente a la agricultura, cultivando principalmente el maíz, el poroto, la calabaza, el aji, la teca, la semilla del algarrobo y la papa, valiéndose eficientemente de un sistema de acequias de regadío. La tierra era de buena calidad y había abundancia de agua, lo que no les exigió una mayor especialización. El suelo árido de la cordillera les ha permitido contar con una buena calidad de caprinos, dedicándose principalmente a la crianza del guanaco obteniendo de él lana y carne en cantidad suficiente. Polo solo en grandes festividades mataban a los animales para comer su carne y utilizar las pieles. Practicaban un sistema agrícola denominado "Roza", que consistía en derribar árboles y quemarlos. Luego sobre las cenizas, que servían de abono, echaban encima semillas.

A pesar de pertenecer de tener influencia araucana, eran un pueblo pacífico dedicado fundamentalmente a la agricultura y, en menor medida, a la ganadería. Conocían también la alfarería (mucho más elaborada que la mapuche) y los textiles. Pero los Picunches alcanzaron una mayor evolución que los Mapuches y Huiliches debido a su contacto con Diaguitas e Incas, lo que permitió adquirir parte de su técnica y cultura.


Los picunches se instalaban en grupos de aproximadamente 300 person
as, en pequeñas aldeas. Las viviendas de los Picunches eran caseríos de madera y fibras vegetales, recubiertas con barro y techadas con totora. En cada una vivían unas 30 personas, entre el padre, las esposas, los hijos, y otros familiares directos. Sus viviendas eran de materiales sólidos, por lo que todavía se pueden encontrar casas de piedra que prueban la influencia diaguita e incaica en esta cultura. Los Picunches aparentemente practicaban lo que llamamos Poligamia (del griego, muchos matrimonios).

Las mujeres cultivaban la tierra, tejían y preparaban los alimentos. Para el padre, entonces, entregar una hija en matrimonio significaba disminuir la superficie de tierra cultivada y disponer de menos mantas, que se empleaban como medio de intercambio. El novio debía, pues, compensarlo por dichas perdidas, dándole a cambio, llamas, frazadas, o ponchos, cuya cantidad era convenida en forma previa al matrimonio. Los recién casados debían habilitar su propia ruca. Esta era levantada por parientes y amigos, sistema llamado mingaco a quienes en retribución, los alimentaba y festejaba con chicha de maíz. Los picunches intercambiaban productos con poblados de la costa y no se caracterizaban por ser belicosos.

Su costumbre establecía que los hombres mandaban o dirigían; la máxima autoridad era el padre y luego venía el hijo mayor. Sólo en caso de emergencia, en especial si ocurría una guerra, había un jefe que lideraba a los demás: el cacique. No obstante, conformaron un pueblo pacífico.
 

                       


Comments