MICROCUENTOS INFANTILES



¿Qué son los microcuentos?




Los microcuentos, también llamados microrelatos o hiperbreves, narran historias de forma breve.  Su extensión puede variar: de 10 líneas, 15 líneas o una sola línea.  El microrelato no es algo nuevo.  Desde la edad media comenzaron con los llamados bestiarios, con estructuras narrativas completas, pero condensadas.  Sus principales características son la brevedad y la temática de ficción pura.


10 pasos para crear un microcuento:

1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas
para ser contada. No es el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni un chiste. Tiene que tener planteamiento, nudo
y desenlace, y su objetivo es contar una historia.
3. Normalmente transcurre poco tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. No pongas muchos personajes. Tres ya son demasiados.
5. El microcuento suele suceder en un solo lugar, dos como mucho.
6. No te enrolles en la presentación y descripción de espacios y personajes. Vete al grano
y selecciona bien los detalles con los que serán descritos.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje.
Es muy importante seleccionar lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta),
y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento
el título es fundamental: forma parte de la historia, y también aporta información.
8. Aunque son muy cortos, los microcuentos pueden decir mucho. Es decir, cuentan algo
muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para
que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Se original, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni
nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.