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2.1 ¿Que es la Domótica?

El termino domótica viene del latín domus, “casa” y de un sufijo, -“Tica” de robótica. La domótica es integración de nuevas tecnologías al espacio arquitectónico, formando un todo coherente y medible, busca aportar al usuario una mayor calidad de vida. Entendemos como tal la incorporación al equipamiento de nuestras viviendas y edificios una práctica, intuitiva e innovadora tecnología que permita gestionar de forma energéticamente eficiente, segura y confortable para el usuario, los distintos aparatos e instalaciones domésticas tradicionales que conforman una vivienda (la calefacción, la lavadora, la iluminación...).

El usuario nota que tiene el control, y ese control lo ejerce mediante el sistema para ahorrar o derrochar (yo controlo, yo decido). Podemos hacer que una luz se encienda al abrir la puerta, o que se cierren automáticamente el gas y el agua, se bajen las persianas y se apague la calefacción cuando activamos la alarma al salir de casa, pero todo ello porque yo quiero, no porque el sistema quiera (el usuario establece de forma intuitiva, centralizada y eficiente como quiere que su hogar se automatice).

 

 

 

 Figura: 2 El usuario establece a forma sencilla las pautas a seguir por la vivienda.

Para que un sistema pueda ser considerado inteligente ha de incorporar elementos o sistemas basados en las Nuevas Tecnologías de la Información. Generalmente, un sistema domótico dispondrá de una red de comunicación y diálogo que permite la interconexión de una serie de equipos a fin de obtener información sobre el entorno doméstico y, basándose en dicha red, hará de la vivienda un entorno más funcional, inmediato y a medida de cada usuario.

En la actualidad la propia evolución, la convergencia en prestaciones y campos de aplicación de las tecnologías disponibles, junto con este estado todavía muy inexplorado y otras razones de carácter semántico hacen que se prefiera la denominación Gestión Técnica de Edificios y Viviendas en detrimento del término domótica.

Podemos considerar la domótica como la utilización simultanea de electricidad, electrónica e informática en la gestión técnica de las viviendas o bien decir sencillamente que es el lenguaje mediante el cual el usuario y la vivienda se comunican. Entendemos por gestión técnica la modificación, ya sea local o remota, de los parámetros de los servicios y funciones implementados en la instalación.

 Figura: 3 Modelo conceptual de la integración de sistemas del Hogar Digital.

Según el destinatario podemos hacer distintas definiciones:

  • Para el usuario: Aquella que permite una mayor calidad de vida a través de la tecnología, ofreciéndole un aumento del bienestar y la seguridad de los habitantes, a la vez que una reducción de las tareas domésticas y una racionalización de los distintos consumos.
  • Para el técnico: Aquella que incluye agrupaciones automatizadas de equipos normalmente asociadas por funciones, que disponen de la capacidad de comunicarse interactivamente entre ellas a través de un soporte de comunicaciones que las integra.

Antiguamente el usuario de una instalación eléctrica convencional se conformaba solamente con iluminarse, calentarse y disponer de acceso al tendido eléctrico para conectar los distintos dispositivos asociados.

Los requisitos de la instalación se limitaban a proteger las líneas y las personas contra los riesgos eléctricos.

Posteriormente, a las funciones tradicionales se han añadido nuevas funciones y productos que gestionan la energía y el confort (primordialmente).

Para dar respuesta a estas nuevas demandas, han aparecido en el mercado una extensa variedad de dispositivos que permiten aplicaciones específicas como programar la calefacción, regular la temperatura ambiental, gestionar el consumo de energía, etc.

La incorporación de estas instalaciones singulares ha supuesto mayor complejidad, el cableado que requieren estas innovaciones se debe añadir al ya existente y la densidad es tan elevada que una ampliación y/o modificación en la utilización de los locales se traduce en largas y costosas intervenciones por parte del instalador.

Se necesitaba una nueva tecnología para simplificar la instalación eléctrica, con el objetivo de:

v  Disminuir el cableado.

v   Una mayor flexibilidad que permita una fácil ampliación y/o re-configuración.

v  Integrar los servicios y las instalaciones convencionales, funcionando hasta ahora independientemente, posibilitando la comunicación e interacción entre ellos.

Al hablar del concepto de domótica en sí, que estaría mucho más cerca de un sistema de control que de un sistema de gestión, nos encontramos con dos tipos de filosofía principales.

La primera es la filosofía de los sistemas domóticos restringidos, que llamamos así porque no permiten utilizar los mecanismos (interruptores, pulsadores, etc.) que desee el usuario, sino que limitan el abanico de posibilidades de elección a los modelos y marcas que son compatibles con sus sistemas, en este grupo nos podemos encontrar con las grandes marcas eléctricas. Los magnates del mercado eléctrico en Europa, que no potencian ni imaginan verdaderas soluciones domóticas a la vida cotidiana, aunque camuflen su dejadez o falta de imaginación en teóricos estándares de comunicación europeos y otras especies, posiblemente porque su mercado y facturación siguen estando en el lado eléctrico de la vida, no en el electrónico.

Al otro lado está la otra filosofía, la que dice tú pon lo que quieras y yo te lo controlaré, con esta filosofía es con la que trabajan los fabricantes del país de la domótica, USA (o Home Automation como ellos lo llaman). Estos sistemas controlan todo lo que se instala en las viviendas y es susceptible de ser controlado. Toldos, persianas, electro-válvulas, luces, puertas automáticas, aires acondicionados, televisores, videos, equipos de música, DVD, y una larga lista de equipos, electrodomésticos y sistemas con los que convivimos día a día.

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