13 de julio: Beata Angelina de Marsciano

publicado a la‎(s)‎ 13 jul. 2013 6:19 por Provincia Franciscana   [ actualizado el 13 jul. 2013 6:19 ]
 V irgen, viuda y religiosa de la Tercera Orden. Fundadora de las Hermanas Terciarias Franciscanas Regulares. Durante 50 años se consagró a servir a Dios y al prójimo, principalmente las jóvenes, desde la clausura por medio de su congregación.

 

Angelina, descendiente de los condes de Marsciano, nació en 1377 en el castillo de Montegiove -cerca de Orvieto, Umbría, Italia-. A los 12 años quedó huérfana de madre, entonces hizo voto de virginidad. A sus 16 años (1393), cuando su padre la entregó en matrimonio, Dios le envió la misma noche de bodas a su Ángel para protegerla. Su esposo la encontró en conversación con el celestial mensajero, ella, le reveló el secreto de su alma pura y él juró imitarla.

 

Al año de casada, Angelina quedó viuda. Distribuyó todos sus bienes entre los pobres y vistió el humilde sayal de San Francisco, haciéndose promotora de la virginidad y de la pureza de costumbres. Fue seguida por otras muchachas, que abandonaron el mundo para seguir al Señor. Pero ello suscitó la ira de los Feudatarios, que indujeron a Ladislao, rey de Nápoles, a decretarle el destierro junto con sus compañeras.

 

Angelina tuvo que partir con sus hermanas a Civitella. En su recorrido visitó Asís y las tumbas de San Francisco y Santa Clara. De allí se fue a Foligno, donde en 1397, emitió junto a sus compañeras los tres votos evangélicos de obediencia, pobreza y castidad. Así surgió el primer núcleo de Hermanas Terciarias Franciscanas Regulares.

 

El primer monasterio que erigieron estuvo dedicado a Santa Ana. Más tarde se construyeron otros en Asís (1421), en Viterbo (1427), en Florencia (1429) y en Rieti, por citar algunos. En 1430 el Papa Martín V, que había reunido todos los monasterios bajo una única superiora general, puso la nueva institución bajo la jurisdicción de los Hermanos Menores, asignándole como finalidad específica la educación e instrucción de la juventud femenina.

 

Cuando Angelina sintió acercarse su última hora, preparó su alma con una confesión general. Recibió devotamente los últimos sacramentos y exhortó a sus hijas a observar fielmente la regla franciscana. Después de haberles dado la última bendición, entró en un éxtasis delicioso. Su alma se unió con la falange celestial de las vírgenes, alrededor del trono del Cordero sin mancha.

Murió en el monasterio de Santa Ana de Foligno el 14 de julio de 1435, a la edad de 58 años. Su rostro se puso brillante con un esplendor maravilloso, y su celda se llenó de un aroma celestial. Se le hicieron solemnes funerales con participación del Obispo y de todas las autoridades, y fue sepultada en la iglesia de los franciscanos de Foligno.

 

En 1492 fue exhumado su cuerpo y, al hallarse incorrupto, fue colocado en una preciosa urna en un altar, frente a la tumba de la célebre mística franciscana Beata Angela de Foligno.

 

Aprobó su culto el Papa León XII, el 8 de marzo de 1825.