BioTerrorismo

Fragmento de texto extraido de http://matap.dmae.upm.es/cienciaficcion/ESPECULACION/3/index.htm



EL bioterrorismo es una palabra de ferviente actualidad, tanto en medios de comunicación, como en nuestro lenguaje cotidiano, debido a sucesos recientes. Pero no es nueva. Se origina en EEUU que, desde hace años, denomina así a los posibles ataques terroristas utilizando material biológico. A partir de esa hipótesis, desarrolló mecanismos de control de ingreso, egreso y manipulación de microorganismos y sus productos que puedan ser utilizados potencialmente para esos fines.

Pero la utilización de esa palabra (bioterrorismo) deforma los hechos y entraña definiciones políticas útiles a ese país (y también a otras potencias). De este tema nos ocuparemos más adelante.

En realidad debiera hablarse de armas biológicas, que es la utilización con fines bélicos de microorganismos (bacterias, virus, hongos, parásitos, riquettsias, etc.) y sus productos. Armas que pueden ser usadas en guerras rápidas o de desgaste, atacando a seres humanos o a vegetales y animales (para destruir fuentes de abastecimiento), o simplemente para crear terror en la población civil o militar, afectando a la capacidad de combate y/o productiva del adversario y quebrando su voluntad de lucha. Los microorganismos utilizados pueden usarse tal cual se encuentran en la naturaleza (se habla entonces de procesos de baja tecnología, rústica o cruda) o modificados por métodos biotecnológicos hasta obtener gérmenes de características genéticas nuevas (alta tecnología).

Las armas biológicas son más “baratas”: se dice que afectar un kilómetro cuadrado sale dos mil dólares con armas convencionales, ochocientos con armas nucleares, seiscientos con armas químicas y un dólar con armas biológicas. Su facilidad de producción desde el punto de vista económico y tecnológico (en las llamadas rústicas), ha hecho que se las considere las bombas atómicas del tercer mundo. Pero, como veremos, esto es engañoso, porque los más importantes centros de investigación y producción los tienen las grandes potencias mundiales.

 

Debe decirse también, que desde la antigüedad se usaron materiales biológicos en la guerra, ya que persas y romanos buscaban contaminar fuentes de agua con animales muertos. Más cerca en el tiempo, fueron las grandes potencias las que las usaron. En las guerras entre Inglaterra y Francia, en el territorio de los actuales EEUU, los ingleses regalaban mantas contaminadas por enfermos de viruela para diezmar a las tribus aborígenes aliadas al adversario; método que también, se afirma, usaron los españoles en la conquista de América. Veremos todo esto con mayor detalle a continuación.



PERO... COMO PODEMOS SER NOSOTROS BIOTERRORISTAS?

Bueno, no necesariamente se necesita mucho capital para ser bioterrorista... si alguna vez viajaron y les tocó pasar por una aduana o control, seguramente sabrán que no está permitido llevar algunos alimentos, como por ejemplo en la provincia de Rio Negro Argentina, está prohibido llevar manzanas ya que en la provincia hay muchos cultivos de manzanas y las semillas podrían mezclarse dando como resultado una producción de menor calidad y generando perdidas de dinero.
Eso significa que podes ser terrorista traficando semillas de plantas que no son del lugar, o animales que pudieran ser peligrosos introducidos en otros ecosistemas. claro que no vas a andar por ahí con un caiman abajo del brazo, pero facilmente podrías colocar una semilla en tu zapato y pasar por un control sin ser detectado para luego propagar dicha especie en otro país. A eso se le llama eco terrorismo.

El BIO-TERRORISMO está más orientado al uso de germenes, toxinas y algunos tipos de virus para afectar a la gente. Por ejemplo, si pudieses poner un material radioactivo en un conducto de agua mayor, seguramente terminarías matando a mucha gente antes de que siquiera pudiesen advertir la toxina en el agua.

A la introducción de especies en otros ecosistemas se le suele llamar ecoterrorismo




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