Profeta Moises

CAPITULO UNO

EL PROFETA MUSA La paz sea con él

Sayyedina Musa descendió de uno de los doce hijos de sayyedina Ya’qub – quien también fue conocido como Israel – cuyos descendientes se llegaron a conocer como las doce tribus de la Tribu de Israel. Sayyedina Musa – cuyo padre se llamaba ‘Imran descendió de Levi, uno de los once hermanos de sayyedina Yusuf. Por lo tanto sayyedina Musa nació después de que los hermanos de sayyedina Yusuf y su padre sayyedina Ya’qub se habían establecido en Egipto.

De hecho, en los tiempos que nació sayyedina Musa, alrededor del siglo 13 AC, la Tribu de Israel se habían vuelto una clase social de esclavos en Egipto la cual gobernaba el Firaoun – el Faraón – y sus magos. Como tantos de las tales llamadas grandes civilizaciones antes de ellos, la sociedad de Egipto en estos tiempos era poco culto y muy ignorante. Era caracterizada por el uso de magia – un arte en el cual los magos de Firaoun eran muy hábiles.

La sociedad del antiguo Egipto en estos tiempos era formada de la misma manera como sus pirámides los cuales eran construidos usando la labor de esclavos que eran la Tribu de Israel: En la punta mas alta del pirámide gobernaba el Firaoun y sus magos; debajo de ellos estaban cuidadosamente estructuradas las clases sociales, cuyo grado de influencia disminuía los mas bajo que estaban en la pirámide invisible; y hasta bajo

de la sociedad estaban los mas bajos – los esclavos – cuyo trabajo barato sostenía las necesidades de todos los que estaban arriba.

Como tantas tales llamadas grandes civilizaciones antes de ellos, la mayoría de la gente en Egipto en esos tiempos eran adoradores de ídolos – adoraban todo lo que percibían como fuente de poder, sin darse cuenta que Al-lah es la Fuente de todo el poder.

Mucha gente en esta sociedad, incluyendo al mismo Firaoun, creían que era el Firaoun era quien era todo poderoso, y que era él quien era dios, como lo demuestran estos ayat de Surat an-Nazi’at:

“¿Te ha llegado la historia de Musa? Cuando tu Señor lo llamo en el valle purificado de Tuwa: ¡Ve a Firaún que ha ido mas allá de los límites!

Y díle: ¡Te llamo a que te purifiques, y a que te dejes guiar hacia tu Señor y tengas temor de El! Y le hizo ver el mayor de los signos. Pero negó la realidad y desobedeció,

Luego se desentendió y siguió con lo suyo. Y convocó y proclamó diciendo: Yo soy vuestro señor supremo.

Pero Allah lo agarró con el castigo ejemplar de la Ultima Vida y de la Primera. En eso hay un aviso para quien tenga temor (de su Señor).” (79.15-26)

Fue en esta sociedad que sayyedina Musa, y su hermano sayyedina Harun, la paz sea con ellos – quienes son conocidos por los Judíos y Cristianos como el Profeta Moisés y su hermano Aaron – nacieron. El Corán lo hace absolutamente claro que ambos sayyedina Musa y sayyedina Harun eran Profetas:

“Y recuerda en el Libro a Musa, él estaba entregado y fue mensajero y profeta. Lo llamamos desde la ladera derecha del monte y hablándole en confidencia lo acercamos a Nos. Y le concedimos por Nuestra Misericordia a su hermano Harún como profeta.” (19.51-53). Y:

“Es verdad que ya les dimos a Musa y a Harún la Distinción y una iluminación y un recuerdo para los que tuvieran temor (de Allah). Esos que temen a su Señor sin haberle visto y están temerosos de la hora.” (21.48-49).

Y, después de haber descrito a sayyedina Nuh y los Mensajeros que le siguieron, la paz sea con él y ellos: “Después enviamos a Musa y a su hermano Harún, con nuestros signos y un poder visible; a Firaún y a

su corte, pero ellos se llenaron de soberbia y fueron altivos. Dijeron: ¿Cómo vamos a creer en dos seres humanos como nosotros cuyo pueblo es esclavo nuestro? Negaron la verdad que decían y fueron destruidos.

Y le dimos el Libro a Musa para que pudieran guiarse.” (23.45-49).

Y,

“Luego dimos a Musa el Libro como culminación para quien hiciera el bien, aclaración de todas las cosas y guía y misericordia. Y para que tal vez así creyeran en el encuentro con su Señor.” (6.154).

Y,

“Es verdad que le dimos a Musa el Libro y le asignamos a su hermano Harún como asistente. Y dijimos: ¡Id a la gente que niega la verdad de Nuestros signos! Los aniquilamos a todos.” (25.35-36).

Ya que Firaoun estaba enterado que había sido pronosticado que un Profeta iba a nacer entre la Tribu de Israel en cierto tiempo – y que tal hombre inevitablemente retaría su poder y autoridad – él ordeno que todos los hijos que nacieron de las mujeres de la Tribu de Israel durante ese tiempo fueran matados.

Fue durante el tiempo de esta matanza que la madre de sayyedina Musa fue inspirada por Al-lah en poner a su recién nacido hijo en un cesto y que lo dejara flotar con la corriente del río Nilo, con la esperanza que el río lo llevara a un lugar seguro:

“Te vamos a contar, con la verdad, parte de las noticias de Musa y de Firaún, para la gente que cree. Realmente Firaún fue un tirano altivo en la tierra.

Dividió a sus habitantes en clases y subyugó a una parte de ellos, degolló a sus hijos y dejó vivir a las mujeres. Era un corruptor.

Y quisimos favorecer a los que habían sido subyugados en la tierra , hacerlos dirigentes y convertirlos en los herederos.

Les dimos sitio en la tierra y en ellos le hicimos ver a Firaún, a Haman* y a sus huestes lo que se temían. *(Un ministro o un general de Firaún).

E inspiramos a la madre de Musa: Amamántalo y cuando temas por él, déjalo en el río, y no temas ni te entristezcas porque te lo devolveremos y haremos de él uno de los enviados.

Y lo recogió la familia de Firaún para que fuera para ellos un enemigo y un motivo de tristeza; verdaderamente Firaún, Haman y sus ejércitos estaban descarriados.

Y dijo la mujer de Firaún: Será fresco para mis ojos y para los tuyos, no lo matéis, puede ser que nos beneficie o lo adoptaremos como hijo. Pero ellos no se daban cuenta.

Y la madre de Musa se quedó vacía en lo mas hondo y a punto estuvo de revelarlo de no haber sido porque reconfortamos su corazón para que fuera de los creyentes.

Le dijo a su hermana: sigue su rastro; y entonces lo vio desde un lugar apartado sin que se dieran cuenta.

Hasta entonces no habíamos permitido que ninguna nodriza pudiera amamantarlo, entonces dijo: ¿Queréis que os indique una familia que puede cuidarlo para vosotros criándolo bien?

Y así se lo devolvimos a su madre para consuelo de sus ojos y para que no se entristeciera y supiera que la promesa de Allah es verídica.

Sin embargo la mayoría de ellos no saben.

Y cuando hubo alcanzado la madurez y tomó su forma, le dimos juicio y conocimiento. Así pues recompensamos a los que hacen el bien.

Y en un momento de descuido de sus habitantes entró en la ciudad y encontró en ella dos hombres luchando, uno era de los suyos y el otro era un enemigo; entonces el que era de los suyos le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos y Musa lo golpeó con el puño acabando con él.

Dijo: Esto es un acto del Shaytán, realmente él es un claro enemigo que extravía.

Dijo: Señor mío, he sido injusto conmigo mismo, perdóname. Y lo perdonó, es cierto que El es el Perdonador, el Compasivo.

Dijo: ¡Señor mío, puesto que me has concedido esta gracia no seré más auxiliador de los malhechores!

Y amaneció en la ciudad medroso y vigilante. Entonces el que el día anterior le había pedido ayuda le pidió socorro a voces. Musa le dijo: Eres un perdido sin ninguna duda.

Y cuando se disponía a agredir al que era enemigo de ambos, éste dijo: ¡Musa! ¿Acaso quieres matarme como hiciste con uno ayer? ¿Es que únicamente deseas ser un tirano en vez de mejorar las cosas?

Y vino un hombre corriendo desde la parte más alejada de la cuidad, y dijo: ¡Musa! Los magnates están conspirando contra ti, vete pues, yo soy para ti un consejero.

Y salió de ella medroso y alerta, dijo: ¡Señor mío! Sálvame de la gente injusta.

Y mientras iba en la dirección de los Madyan, dijo: Puede que mi Señor me guíe al camino recto.

Y cuando llegó a la aguada de los Madyan encontró a un grupo de gente abrevando a sus rebaños

y apartadas de ellos a dos mujeres que mantenían a su ganado alejado, les dijo: ¿Qué os pasa? Dijeron: No podremos abrevar hasta que se vayan los pastores, nuestro padre es muy anciano.

Entonces abrevó para ellas retirándose al terminar a la sombra. Y dijo: ¡Señor mío! Realmente me hallo en necesidad de que hagas descender algún bien.”

(Se dice que cuando sayyedina Musa primero llego a los posos de Midian, estaba tan flaco que se podían ver vegetales verdes en su estomago.)

“Y vino a él una de las dos caminado con pudor, dijo: Mi padre te invita para compensarte que hayas abrevado para nosotras.

Y cuando llegó a su presencia y le contó su historia, dijo: No temas, estás a salvo de la gente injusta.

Dijo una de ellas: ¡Padre! Tómalo como asalariado pues nadie mejor que él, fuerte y digno de confianza, para contratar sus servicios.

Dijo: Quiero casarte con una de mis hijas a cambio de que trabajes para mí durante ocho años, aunque si culminas hasta diez será cosa tuya, no quiero hacértelo difícil; si Allah quiere encontrarás que soy justo.

Dijo: Esto es algo entre tú y yo; y cualquiera de los dos plazos que cumplas no me causará ningún perjuicio.

Allah es Garante de lo que decimos.” (28.3-28).

Sayyedina Musa por lo tanto se caso con una de las hijas del anciano, y se quedo en Midian por el tiempo del que se pusieron acuerdo. Se dice que el padre de la esposa de Musa era sayyedina Shu’aib, quien – como ya dijimos – era descendiente de sayyedina Ibrahim por medio de Madyan, pero no por medio de Isma’il o Ishaq, la paz sea con todos ellos. Cuando sayyedina Musa había completado su plazo en Midian, se fue con su familia, y fue entonces que se entero que era Profeta:

“Y habiendo Musa concluido el plazo y partido con su familia, distinguió en la ladera del Monte un fuego y dijo a su familia: ¡Esperad! He visto un fuego y quizás pueda volver con alguna noticia o con algún tizón con el que podáis calentarlos.

Y cuando llegó a él, una voz lo llamó desde el margen derecho del valle en el lugar bendito en la dirección del árbol: ¡Musa, Yo soy Allah el Señor de los mundos!

¡Tira tu bastón! Y al verlo reptar como una víbora se apartó espantando sin volverse atrás. ¡Musa! Ven y no temas, tú eres de los que están a salvo.

Desliza tu mano por el escote y saldrá blanca sin que tenga ningún mal. Y apriétate el pecho con la mano para vencer el miedo. Estas son las dos pruebas de tu Señor para Firaún y su corte, realmente son gente corrupta.

Dijo: ¡Señor! Maté a uno de ellos y temo que me maten.

Y mi hermano Harún se expresa con más soltura y claridad que yo, envíalo conmigo como ayudante que confirme mis palabras, pues realmente temo que me desmientan.

Dijo: Fortaleceremos tu brazo con tu hermano y os daremos autoridad de manera, que gracias a Nuestros signos, no podrán haceros nada.

Vosotros y quien os siga seréis los vencedores.

Y cuando Musa se presentó ante ellos con Nuestros signos evidentes, dijeron: ¿Qué es esto sino magia bien elaborada, no oímos hablar de esto a nuestros primeros padres?

Y dijo Musa: Mi Señor sabe mejor quién ha venido con la guía de Su parte y quién obtendrá la Morada Final, verdaderamente los injustos no prosperan.

Y dijo Firaún: ¡Consejo de nobles! No sé que tengáis otro dios que yo, así pues Haman cuece barro para mí y hazme una torre para que pueda subir hasta el dios de Musa, pues realmente lo tengo por mentiroso.

Y se llenó de soberbia en la tierra junto con sus ejércitos, fuera de la verdad. Y pensaron que no habrían de volver a Nos.

Entonces lo agarramos a él y a sus ejércitos y los arrojamos al mar; mira cómo acabaron los injustos. Los habíamos hecho dirigentes cuya llamada conducía al Fuego.

Y en la vida del mundo los hicimos que les siguiera una maldición. El Día del Levantamiento formarán parte de los que serán desfigurados.

Y después de haber destruido a las primeras generaciones le dimos el Libro a Musa para que los hombres pudieran ver, y como guía y misericordia para que pudieran recordar.

Y no estabas en la ladera occidental cuando comprometimos a Musa con Nuestro mandato, ni eras uno de los que estaban presentes.

Sin embargo suscitamos generaciones que tuvieron larga vida. Y tú no estuviste viviendo entre los Madyan recitándoles Nuestros signos, pero Nosotros te hemos hecho mensajero.

Ni estabas en la ladera del Monte cuando hicimos la llamada, sino que es una misericordia de tu Señor para que adviertas a aquellos a los que no les llegó antes de ti ningún advertidor, tal vez recuerden.

Para que no dijeran, si a causa de los que sus manos presentaban les venía alguna desgracia: Señor nuestro ¿Por qué no nos enviaste algún mensajero para que hubiéramos podido seguir Tus signos y haber sido creyentes?

Pero cuando les ha llegado la verdad procedente de Nos, han dicho: ¿Por qué no se le ha dado algo como lo que se le dio a Musa? ¿Acaso no habían negado antes lo que le fue dado a Musa? Dicen: Son dos magos confabulados, no creemos en ninguno de ellos.” (28.29-48).

Diferentes aspectos de la vida de sayyedina Musa también son relatados con mas detalle o con mas énfasis en muchos otros lugares del Corán. Por lo tanto, por ejemplo, el punto cuando sayyedina Musa fue informado por primera vez de que él era Profeta – al igual con lo que paso posteriormente – también es descrito en Surat An-Naml:

“Cuando Musa dijo a su familia: He divisado un fuego, alguna noticia o alguna brasa encendida para que os podáis calentar; os traeré de él. Y cuando llegó a él, una voz lo llamó: ¡Bendito sea todo aquel que esté donde este fuego y quien esté a su alrededor y gloria a Allah el Señor de todos los mundos!

¡Musa! Yo soy Allah el Poderoso, el Sabio. Tira tu vara. Y cuando la vió reptar como si fuera una serpiente se alejó dando la espalda sin volverse.

¡Musa! No temas, los enviados no temen ante Mí.

Pero sí quien haya sido injusto, a menos que reemplace el mal por el bien pues es cierto que Allah es Perdonador y Compasivo.

E introdúcete la mano en el escote y saldrá blanca, sin tener ningún mal, como parte de los nueve signos dirigidos a Firaún y a su gente. Realmente son gente descarriada.

Y cuando les llegaron Nuestros signos evidentes dijeron: Esto es pura magia.

Pero los negaron, en contra de la certeza que sus almas tenían sobre ellos, por injusticia y arrogancia. Mira cómo acabaron los corruptores. (27.7-14).

La hora cuando fue informando por primera vez sayyedina Musa que era Profeta – y lo que ocurrió en consecuencia – también es descrito en Surah Ta-Ha:

“¿Te ha llegado el relato de Musa?

Cuando vio un fuego y dijo a su familia: permaneced aquí, he divisado un fuego y tal vez pueda traeros alguna brasa o encuentre en él alguna guía.

Y cuando llegó a él, oyó una llamada: ¡Musa!:

Yo soy tu Señor, quítate las sandalias pues estás en el purificado valle de Tuwa.

Te he elegido, así pues pon atención a lo que se inspira:

Yo soy Allah, no hay dios excepto Yo; adórame y establece la Oración para recordarme.

La Hora vendrá con toda seguridad, y casi la tengo oculta para Mi mismo, para pagar a cada uno en lo que se haya esforzado.

Que no te aparte de ella quien no crea en ella y siga sus pasiones, pues te perderías. ¿Qué tienes en tu mano derecha Musa?

Dijo: Es mi bastón, en él me apoyo, con él vareo los árboles para mi ganado y en él tengo otras utilidades.

Dijo: ¡Tíralo, Musa!

Lo tiró y era una serpiente que reptaba con rapidez.

Dijo: Tómalo y no temas, lo devolveremos a su forma original.

Ponte la mano bajo el brazo y saldrá blanca, sin que sea debido a ningún mal. Será otro signo.

Es para mostrarte parte de Nuestros grandes signos.

Ve a Firaún pues realmente él ha sobrepasado todo límite.

Dijo: Señor mío, abre mi pecho, haz fácil mi misión y desata el nudo de mi lengua para que puedan comprender lo que digo.

Y dame alguien de mi familia que me asista. A mi hermano Harún. Fortalece me espalda con él. Y asóciale a mi misión para que Te glorifiquemos mucho. Y te recordemos mucho. Es cierto que Tú nos vez.

Dijo: Tu petición te ha sido concedida, Musa. Ya te habíamos agraciado en otra ocasión, cuando inspiramos a tu madre lo que le fue inspirado:

Ponlo en la canasta y déjalo en el río, el río lo arrojará a la orilla y será recogido por un enemigo Mío y suyo.

Deposité en ti amor procedente de Mí para que te criaras bajo Mi mirada.

Cuando fue tu hermana y dijo: ¿Queréis que os muestre quién puede criarlo? Y te devolvimos a tu madre para consuelo de sus ojos y para que no se entristeciera.

Y mataste a una persona y te salvamos del aprieto poniéndote a prueba.

Estuviste unos años entre la gente de Madyan y luego, por un decreto, viniste, Musa. Y te elegí para Mí. ¡Id tú y tu hermano llevando Mis signos y no flaqueéis en recordarme!

Id los dos a Firaún pues él ha sobrepasado todo límite. Y habladle de manera suave, tal vez recapacite y se guarde.

Dijeron: Señor nuestro, tememos que se precipite contra nosotros o abuse. Dijo: No temáis, Yo estaré con vosotros oyendo y viendo.

¡Id a él! Y decidle: Somos mensajeros de tu Señor, deja ir con nosotros a los hijos de Israel y no los castigues, hemos venido a ti con un signo de tu Señor. Y que la paz sea con quien siga la guía.

Verdaderamente se nos ha inspirado que el castigo caerá sobre el que desmienta y se aparte.

Dijo: ¿Y quién es vuestro Señor, Musa?

Dijo: Nuestro Señor es Aquel que ha dado a cada cosa su creación y luego la ha encaminado.

Dijo: ¿Y que me decís de las generaciones anteriores? Dijo: Su conocimiento está junto a mi Señor en un Libro. A mi Señor no se le escapa nada ni olvida.

El os ha puesto la tierra como asiento y os ha trazado en ella caminos. Hace descender agua desde el cielo para que con ella broten especies de plantas diversas.

¡Comed y apacentad vuestros rebaños! Es cierto que en ello tenéis signos para los que poseen inteligencia.

De ella os creamos, a ella os devolveremos y de ella os haremos salir de nuevo. Y realmente le hicimos ver Nuestros signos todos, pero negó su verdad y no quiso saber nada.

Dijo: ¿Habéis venido a nos para echarnos de nuestra tierra con tu magia Musa? Vamos a traerte una magia similar, fija una cita entre nosotros a la que ni tú ni nosotros faltaremos y que sea en un lugar intermedio.

Dijo: La cita que pedís será el día de fiesta; que la gente se reúna por la mañana. Firaún dio la espalda y reunió su estratagema, luego acudió.

Musa les dijo: ¡Ay de vosotros! No inventéis ninguna mentira contra Allah pues El os destruiría con un castigo. Verdaderamente todo el que fabrica falsedades fracasa.

Entonces deliberaron entre ellos su plan y guardaron secreto.

Dijeron: Realmente estos son dos magos que quieren echaros de vuestra tierra con su magia a acabar así con vuestra forma de vida sin igual.

Así pues reunid vuestra astucia y luego venid en filas. Hoy, quien sobresalga, triunfará.

Dijeron: ¡Musa! Tira tú o lo haremos nosotros primero. Dijo: ¡Tirad! Y entonces sus cuerdas y bastones, por la magia que habían utilizado, le crearon la ilusión de que reptaban.

Y Musa sintió miedo en su interior. Dijimos: No tengas miedo, tú eres el más alto. Arroja lo que tienes en la mano derecha y se tragará lo que han manipulado, pues no es más que un truco de mago y el que usa la magia, venga de donde venga, no tendrá éxito.

Entonces los magos cayeron postrados y dijeron: ‘Creemos en el Señor de Harún y Musa’.

Dijo: ¿Creéis en él sin que yo os haya dado permiso? Ahora veo que él es vuestro maestro, el que os ha enseñado la magia. Os cortaré una mano y un pie del lado contrario y os crucificaré en un tronco de palmera: Así sabréis de verdad quién de nosotros castiga con más severidad y duración.

Dijeron: No te preferimos a las evidencias que nos han llegado y a Quién nos creó, decide pues lo que tengas que decidir pues tú sólo decides en esta vida de aquí.

Nosotros creemos en nuestro Señor para que nos perdone las faltas y la magia a la que nos forzaste. Allah es mejor y permanece.

Es cierto que quien llega hasta su Señor siendo de los que han hecho el mal, tendrá Yahanam donde ni vivirá ni morirá .

Pero quien llegue a El siendo creyente y habiendo practicado las acciones de rectitud tendrán los grados más altos. Los jardines de Adn por cuyo suelo corren ríos, allí serán inmortales. Esa es la recompensa de quien se purifica.

Verdaderamente inspiramos a Musa: Vete de noche llevándote a Mis siervos y ábreles un camino seco en el mar y no tengas miedo de que te alcancen ni tengas temor.

Firaún los siguió con sus ejércitos y ¡Cómo los cubrió el mar! Firaún extravió a su gente y no la guió.

¡Hijos de Israel! Os salvamos de vuestro enemigo y os dimos cita en la ladera derecha del monte e hicimos que descendiera sobre vosotros el maná y las codornices.

¡Comed! de las cosas buenas que os damos como provisión y no abuséis de ello, pues entonces desataría Mi enojo sobre vosotros y aquel sobre quién se desata Mi enojo cae en lo más bajo.

Y es cierto que Yo soy Indulgente con el que se vuelve a Mi, cree, actúa con rectitud y se guía.” (20.9- 82).

Mientras que sayyedina Musa estaba recibiendo revelación de Al-lah en el Monte Tur, la paz sea con él, fue probada la fe de la Tribu de Israel en su ausencia:

“¿Y qué te hizo adelantarte a tu gente, Musa? Dijo: Ellos iban siguiendo mis huellas y me adelanté a Tu encuentro, Señor, buscando Tu complacencia.

Dijo: Es cierto que, en tu ausencia, hemos puesto a prueba a tu gente y el Samirí los ha extraviado.

Entonces Musa regresó a su gente enojado y dolido, y dijo: ¡Gente mía! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Se os ha hecho largo el plazo o es que queréis que el enojo de vuestro Señor caiga sobre vosotros? Habéis incumplido lo que me prometisteis.

Dijeron: No hemos faltado a la promesa que te hicimos por iniciativa propia sino que nos hicieron cargar el peso de las alhajas de la gente y las arrojamos como hizo el Samirí*.

Y les hizo una figura de un becerro que mugía. Dijeron: Este es vuestro dios y el dios que Musa olvidó.

*[Es decir las arrojaron al fuego para fundirlas y hacer con ello el becerro de oro, animados por el Samirí.]

¿Es que no veían que no les contestaba ni tenía el Poder de perjudicarles o beneficiarles?

Harún ya les había advertido: ¡Gente mía! Con esto sólo se os está poniendo a prueba, realmente vuestro Señor en Misericordioso, seguidme y obedeced lo que os mando.

Dijeron: No vamos a cesar de estar dedicados a su culto hasta que no regrese Musa a nosotros. Dijo: ¡Harún! ¿Qué te impidió seguirme al ver que se extraviaban? ¿Es que desobedeciste mi orden?

Dijo: ¡Hijo de mi madre! No me agarres por la barba ni por la cabeza, de verdad que temí que dijeras: Has creado separación entre los hijos de Israel y no has esperado mi palabra.

Dijo: Y tú Samirí, ¿qué tienes que decir?

Dijo: He visto lo que ellos no ven, así que he tomado un puñado de la tierra en la que dejó sus huellas el mensajero y lo he arrojado. Esto es lo que me ha sugerido mi alma.*

*[El Samirí vio el caballo de Yibril, que es el mensajero aquí mencionado, y fue inspirado en su ánimo: Si tomas un puñado de tierra de la huella de este caballo y lo arrojas sobre algo se convertirá en lo que quieras. Los Judíos habían tomado las joyas de la familia de Firaún y las habían fundido, entonces el Samirí arrojó sobre ello una puñado de tierra de las huellas del caballo de Yibril y tomó la forma de un becerro que mugía.]

Dijo: ¡Vete! Durante toda tu vida tendrás que decir: No me toques*. Y tienes una cita a la que no faltarás. Mira a tu dios, ése al que te entregaste, lo quemaremos y esparciremos sus cenizas por el mar.

*[Musa le impuso como castigo no poder tocar a nadie ni acercarse a nadie.]

Ciertamente vuestro dios no es sino Allah, no hay más dios que El, abarca todas las cosas con Su conocimiento. Así es como te contamos algunas de las noticias de lo que pasó antes. Te hemos dado un recuerdo procedente de Nos.” (20.83-99).

La reacción de Firaoun y sus jefes a las señales que trajo Musa esta registrado también en Surah Az-Zakhruf:

“Y así fue como enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaún y su consejo, y dijo: Yo soy el mensajero del Señor de los mundos.

Pero cuando les trajo Nuestros signos, se rieron de ellos.

A pesar de que no les mostramos ningún signo que no fuera mayor que su compañero. Y los sorprendimos con el castigo para que pudieran volverse, arrepentidos.

Dijeron: ¡Eh tú mago!, pide por nosotros a tu Señor en virtud de lo que ha pactado contigo y nosotros seguiremos la guía.

Pero cuando les levantamos el castigo no cumplieron.

Y llamó Firaún a su gente, dijo: ¡Gente mía! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Misr y estos ríos que corren a mis pies? ¿Es que no véis? ¿Acaso no soy yo mejor que éste, que es insignificante y apenas puede explicarse?

¿Cómo es que no ha recibido ningún brazalete de oro o han venido con él los ángeles en grupo?

Buscó el punto débil de su pueblo y le obedecieron, realmente era gente descarriada. Y cuando causaron Nuestro enojo, nos vengamos de ellos y los ahogamos a todos.

E hicimos de ellos un precedente y un ejemplo para los que vinieran después.” (43.46-56).

La confrontación inicial entre sayyedina Musa y Firaoun, y en lo subsiguiente que ocurrió, también es descrito en Surat al-‘Araf. Después de describir lo que le paso a la gente que rechazo a los Profetas anteriores – la gente de los pueblos – Al-lah dice:

“Luego, una vez pasados éstos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaún y a los suyos que los negaron injustamente. Y mira cómo acabaron los corruptores.

Dijo Musa: ¡Firaún! Soy un mensajero del Señor de los mundos, y soy verdadero. Tengo la obligación de no decir sobre Allah sino la verdad. Habéis tenido evidencias de vuestro Señor, así que dejad que vengan conmigo los hijos de Israel.

Dijo: Si has traído un signo, muéstralo si es que dices la verdad. Entonces arrojo su vara y fue una serpiente claramente visible. Y se sacó la mano y esta apareció blanca ante los que miraban.*

*[como muestra más de lo que decía, se sacó la mano del interior de sus vestidos y ésta apareció con una luz resplandeciente alumbrando el espacio entre el cielo y la tierra.]

Dijeron los principales de la gente de Firaún: Ciertamente es un mago experto que quiere expulsarlos de vuestra tierra. ¿Qué es lo que deliberáis pues?

Dijeron: Retenedlos a él y a su hermano y envía reclutadores por las ciudades que le traigan a todos los magos expertos.

Y vinieron los magos de Firaún diciendo: ¿Seremos recompensados si somos vencedores? Dijo: Sí, y estaréis entre los próximos a mí.

Dijeron: ¡Musa! Arroja tú o lo haremos nosotros. Dijo: Arrojad vosotros. Y al hacerlo, hechizaron los ojos de la gente, los llenaron del miedo y produjeron una magia prodigiosa.

Pero inspiramos a Musa: ¡Arroja tu vara! Y se tragó lo que habían falseado.

Así prevaleció la verdad y se desvaneció lo que habían hecho. Allí fueron vencidos y quedaron empequeñecidos.

Entonces los magos cayeron postrados. Y dijeron: Creemos en el Señor de los mundos. El Señor de Musa y de Harún.

Dijo Firaún: ¿Habéis creído en él sin que yo os haya dado permiso? Realmente se trata de una estratagema que habéis urdido en la ciudad para sacar de ella a sus habitantes, pero vais a saber.

Os cortaré una mano y un pie del lado contrario y luego os crucificaré a todos. Dijeron: Verdaderamente hemos de volver a nuestro Señor.

Te vengas de nosotros sólo porque cuando llegaron los signos de nuestro Señor creímos en ellos. ¡Señor nuestro! Derrama sobre nosotros paciencia y llévanos a Ti, estándote sometidos.

Y dijeron los principales de Firaún: ¿Vas a permitir que Musa y su gente corrompan la tierra y te abandonen a ti y a tus dioses? Dijo: Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres y en verdad que nos impondremos sobre ellos.

Dijo Musa a su gente: Buscad ayuda en Allah y tened paciencia, pues es cierto que la tierra pertenece a Allah y la heredarán aquellos de Sus siervos que El quiera. Y el buen fin es de los que temen (a Allah).

Dijeron: Hemos sufrido antes de que tú vinieras a nosotros y también después. Dijo: Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en la tierra para ver cómo actuáis.

Y castigamos a la familia de Firaún con los años de sequía y esterilidad y la falta de frutos para que tal vez recapacitaran.

Y cuando les venía un bien decían: Esto es por nosotros; pero si les sobrevenía algún mal, lo atribuían al mal agüero de Musa y a los que con él estaban. ¿Acaso su mal agüero no estaban junto a Allah? Sin embargo, la mayoría de ellos no sabía.

Y dijeron: Sea cual sea el signo que nos traigas para hechizarnos con él, no te vamos a creer. Y enviamos contra ellos el diluvio, la langosta, los piojos, las ranas y la sangre como signos claros, pero se llenaron de soberbia y fueron gente de mal.

Pero cuando hubo caído sobre ellos el castigo, dijeron: ¡Musa!: Ruega por nosotros a tu Señor según lo que acordó contigo. Si apartas de nosotros este castigo, te creeremos y dejaremos ir contigo a los hijos de Israel.

Pero cuando los libramos del castigo durante un tiempo fijado y el plazo cumplió, ellos no cumplieron. Nos vengamos de ellos y los ahogamos en el mar por haber tachado de mentira Nuestros signos y haber sido insensibles a ellos.

cumplió. Porque fueron pacientes. Y destruimos lo que Firaún y su gente habían hecho, así como lo que habían erigido.

Así hicimos que los que habían sido subyugados antes, heredaran los orientes y los occidentes de la tierra que habíamos bendecido. Y la hermosa palabra que tu Señor había dado a los hijos de Israel se 

E hicimos que los hijos de Israel cruzaran el mar. Hasta que llegaron a una gente entregada a la devoción de unos ídolos que tenían. Dijeron: ¡Musa! Queremos que nos busques un dios, igual que ellos tienen dioses. Dijo: Realmente sois gente ignorante.

La verdad es que aquello a lo que están dedicados es perecedero y es inútil lo que hacen.

Dijo: ¿Deseáis tener otro dios que Allah cuando El os ha favorecido sobre todos los mundos?

¿Y cuando os salvó de la gente de Firaún que os atormentaba con el peor de los castigos, al matar a vuestros hijos y dejar con vida a vuestras mujeres? Ahí sí que tenías una gran prueba que vuestro Señor os ponía.

Emplazamos a Musa durante treinta noches que completamos con diez más, de manera que el tiempo que determinó su Señor fueron cuarenta noches.

Dijo Musa a su hermano Harún: Ocupa mi lugar entre mi gente, pon orden y no sigas el camino de los corruptores.

Y cuando Musa vino a Nuestra cita y su Señor le habló, dijo: ¡Señor mío! Muéstrate ante mí para que pueda verte; dijo: No Me verás, pero mira el monte y si permanece en su sitio entonces Me verás.

Y cuando su Señor se manifestó al monte lo pulverizó y Musa cayó fulminado. Al volver en sí, dijo: ¡Gloria a Ti! A Ti me vuelvo y soy el primero de los creyentes.

Dijo: ¡Musa! Verdaderamente te he escogido por encima de los hombres, dándote Mi mensaje y Mi palabra, así que toma lo que te he dado y se de los agradecidos.

Y escribimos para el, en las Tablas, una exhortación y una explicación de todo.

¡Tómalo con fuerza! y ordena a tu gente que tomen lo mejor de ellas. Os mostrare la morada de los pervertidos.

Alejaré de Mis signos a quienes se llenan de soberbia en la tierra sin razón; ésos que aunque vean todo tipo de signos, no creen en ellos y aunque vean el camino de la guía recta no lo toman como camino, pero que si ven el camino de la perdición, lo toman como camino. Eso es porque han negado la verdad de Nuestros signos y son indiferentes a ellos.

Y los que niegan la verdad de Nuestros signos y el encuentro de la Ultima Vida, sus obras serán inútiles. ¿Y es que acaso se les pagará por otra cosa que no sea lo que hayan hecho?.

Pero durante la ausencia de Musa, su gente se hizo, a partir de las joyas que tenían, el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Pero es que no veían que ni les hablaba ni les guiaba por ningún camino? Lo tomaron (como dios) y fueron injustos.

Y cuando se echaron atrás y vieron que se habían extraviado dijeron: Si nuestro Señor no tiene compasión de nosotros y no nos perdona, estaremos perdidos.

Entonces Musa regresó a su gente, enojado y entristecido y dijo: ¡Que mal me habéis sustituido en mi ausencia! ¿Queréis apremiar el mandato de vuestro Señor?.

Y arrojó las Tablas, agarró de la cabeza a su hermano y lo arrastró atrayéndolo hacía sí, y Este dijo: ¡Hijo de mi madre! La verdad es que pudieron conmigo y casi me matan no hagas que se alegren por mí los enemigos ni me tengas por injusto.

Dijo: ¡Señor mío! Perdónanos a mí y a mí hermano y haznos entrar en Tu misericordia, pues Tú eres el más Misericordioso de las misericordiosos.

En verdad que a quienes tomaron el becerro, les alcanzara la cólera de su Señor y una humillación en este mundo así es como pagamos a los que inventan.

Y los que hagan el mal y luego, después de haberlo hecho, se echan atrás y crean; es cierto que tu Señor, a pesar de lo que hicieron, es Perdonador y Compasivo.

Y cuando se hubo calmado el enojo de Musa, tomo de nuevo las Tablas en cuya escritura hay guía y misericordia para los que temen a su Señor.

Musa había elegido a setenta hombres de su gente para la cita fijada con Nosotros. Y después de haber sido arrebatados por el temblor fulminante, dijo: ¡Señor mío! Si hubieras querido los habrías destruido anteriormente incluyéndome a mí.

¿Nos vas a destruir por lo que han hecho los ignorantes de entre nosotros? Esto no es sino Tu prueba con la que extravías a quien quieres y guías a quien quieres. Tú eres Nuestro Protector perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres el mejor de los perdonadores.

Y escribe para nosotros lo bueno en esta vida y en la Ultima pues hemos sido guiados a Ti. Dijo: Aflijo con Mi castigo a quien quiero y Mi misericordia abarca todas las cosas y la escribiré para los que sean temerosos, para los que entreguen el zakat (la purificación de sus bienes) y para los que crean en Nuestros signos.” (7.103-156).

También hay una referencia sobre la confrontación entre sayyedina Musa y Faraón y sus magos en Surah Ash- Shu’ara:

“Cuando tu Señor llamó a Musa: ¡Ve a donde la gente injusta! La gente de Firaún. ¿Es que no van a ser temerosos?.

Dijo: Señor, temo que me tachen de mentiroso y mi pecho se estreche y mi lengua no se suelte, envía conmigo a Harún.

Ellos me reclaman un delito y temo que me maten. Dijo: En absoluto. Id ambos con Nuestros signos, que estaremos junto a vosotros escuchando. Presentaos ante Firaún y decidle: Somos portadores de un mensaje del Señor de los mundos para que dejes ir con nosotros a los hijos de Israel.

Dijo: ¿Acaso no te criamos con nosotros cuando eras niño y permaneciste entre nosotros años de tu vida e hiciste lo que hiciste convirtiéndote en un renegado?

Dijo: Cuando lo hice estaba entre los extraviados. Y al sentir miedo huí de vosotros, entonces mi Señor me concedió juicio y me hizo uno de los enviados.

Y éste es el favor que tu me hiciste: Esclavizar a los hijos de Israel.

Dijo Firaún: ¿Y quien es el Señor de los mundos?

Dijo: El Señor de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ambos, si tuvierais certeza.

Dijo a quienes estaban a su alrededor: ¿Habéis oído?

Dijo: Es vuestro Señor y el Señor de vuestros primeros padres.

Dijo verdaderamente vuestro mensajero, el que os ha sido enviado, es un poseso.

Dijo: El Señor del oriente y del occidente y de lo que hay entre ambos, si comprendierais.

Dijo: Si tomas otro dios que yo, te dejare entre los prisioneros.

Dijo: ¿Incluso si te traigo algo evidente?

Dijo: Tráelo, si eres de los que dicen la verdad.

Y arrojó su vara, y entonces fue una serpiente evidente. Sacó su mano y fue blanca para los que lo presenciaban.

Le dijo al consejo de nobles que estaba a su alrededor: Realmente es un mago experto que quiere haceros salir de vuestra tierra con su magia, ¿Qué deliberáis?

Dijeron: Dales un plazo a él y a su hermano y manda reclutadores a las ciudades que te traigan a todo mago experto.

Y se reunieron los magos en el lugar de la cita, el día fijado.

Se dijo a la gente: ¿Os reuniréis?

Tal vez sigamos a los magos si son los vencedores.

Y cuando los magos se presentaron, le dijeron a Firaún: ¿Tendremos alguna recompensa si somos los vencedores?

Dijo: Sí; si es así estaréis entre los próximos (a mí).

Les dijo Musa: Arrojad lo que arrojéis. Y arrojaron sus cuerdas y varas diciendo: ¡Por el poder de Firaún, seremos los vencedores!

Y arrojó Musa su bastón y se tragó la mentira que habían creado. Entonces cayeron los magos postrados. Dijeron: Creemos en el Señor de los mundos, el Señor de Musa y de Harún.

Dijo: ¿Creéis en él sin mi permiso? El es, en verdad vuestro cabecilla el que os ha enseñado la magia, pero vais a saber:

Os cortare la mano y el pie contrarios y os crucificaré a todos.

Dijeron: No hay mal, pues verdaderamente hemos de volver a nuestro Señor. Realmente esperamos con anhelo que nuestro Señor nos perdone las faltas por haber sido los primeros creyentes.

E inspiramos a Musa: Sal de noche con Mis siervos pues seréis perseguidos.

Y envió Firaún reclutadores a las ciudades: estos no son mas que un pequeño número, y ciertamente nos han enfurecido. Somos una sociedad que esta en guardia.

Así los sacamos de jardines y manantiales, Y de tesoros y de una noble posición. Así fue. Y se lo dimos en herencia a los hijos de Israel.

Y los persiguieron al salir el sol. Cuando ambos grupos se divisaron, dijeron los compañeros de Musa: Hemos sido alcanzados.

Dijo: No, mi Señor esta conmigo y El me guiará.

E inspiramos a Musa: Golpea con tu vara en el mar. Y se abrió, y cada lado era como una enorme montaña. Y atrajimos allí a los otros. Salvamos a Musa y a todos los que estaban con él; luego ahogamos a todos los demás.

Verdaderamente en eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes.

Y es cierto que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo.” (26.10-68).

También hay una referencia a la confrontación entre sayyedina Musa y Firaún y sus magos en Surah Yunus. Después de hacer referencia a sayyedina Nuh y a los Mensajeros que le siguieron, la paz sea con ellos, Al-lah dice:

“Luego, después de éstos, enviamos a Musa y a Harún, con Nuestros signos, a Firaún y a su élite; pero se llenaron de soberbia y fueron gente de mal.

Y cuando les vino la verdad de Nuestra parte, dijeron: En verdad esto es magia declarada.

Dijo Musa: ¿Es esto lo que decís de la verdad cuando os llega? ¿Cómo puede ser magia esto? Los magos no prosperan.

¿Dijeron: Has venido a nosotros para apartarnos de aquello en lo que encontramos a nuestros padres y conseguir para vosotros dos* la supremacía en la tierra? Nosotros no os creemos. [Es decir, tú, Musa, y tu hermano Harún.]

Y dijo Firaún: ¡Traedme a todos los magos expertos!

Y cuando vinieron los magos, Musa les dijo: ¡Echad lo que echáis! Y cuando hubieran echado, dijo Musa: Lo que habéis traido es magia y Allah lo hará desaparecer, Allah no pone bien en la acción de los que corrompen.

Y Allah confirma la verdad con Sus palabras aunque les disguste a los que hacen el mal.

Pero sólo una parte de la descendencia de su pueblo creyó en Musa por miedo a que Firaún y su gente los persiguieran; realmente Firaún fue altivo en la tierra y fue de los que exceden (todo límite).

Y dijo Musa: ¡Gente mía! Si Creéis en Allah confiaros a El, si es que sois sumisos. Y dijeron: En Allah nos confiamos. ¡Señor nuestro! No pongas a prueba, a través de nosotros, a la gente injusta. Y sálvanos, por tu Misericordia, de la gente injusta.

E inspiramos a Musa y a su hermano: Procurad casas en Misr* para vuestra gente, hacedlas lugares de adoración y estableced la oración. Y da buenas noticias a los creyentes. *[Misr era el nombre de una ciudad probablemente Menfis, que por extensión daría nombre a todo Egipto].

Y dijo Musa: ¡Señor nuestro! En verdad le has dado a Firaún y a su élite, lujo y riquezas en la vida de este mundo. ¡Señor nuestro! para que se extraviaran de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, porque no van a creer hasta que no vean el castigo doloroso.

Dijo: Vuestra petición ha sido ya respondida, sed pues rectos y no sigáis el camino de los que no saben.

Hicimos que los hijos de Israel cruzaran el mar y Firaún y sus ejércitos los persiguieron con hostilidad e injusticia, hasta que al ver que las aguas lo ahogaban, dijo: Creo que no hay otro dios sino Aquel en el que creen los hijos de Israel y soy de lo que se someten.

¿Ahora?, ¿Cuándo antes desobedecías y eras de los corruptores? Hoy arrojaremos tu cuerpo a tierra firme con el fin de que sea un signo para los que vengan después de ti.

Pero es cierto que muchos de los hombres son indiferentes a Nuestros signos.

Y establecimos a lo hijos de Israel en un lugar para vivir verdadero y les proveímos de las cosas buenas. Y no entraron en discordia sino después de haberles llegado el conocimiento. Realmente tu Señor decidirá entre ellos el Día del Levantamiento acerca de aquello en lo que discrepaban.” (10.75-93)

Por lo tanto, como ya le había señalado el mismo sayyedina Musa a Firaún antes, la tardía manifestación de creer en Al-lah, en la hora de su muerte fue la ultima muy pequeña expresión de lo que siempre había sabido dentro de si mismo pero tercamente había rehusado admitir:

“Dimos a Musa nueve señales evidentes. Pregunta a los hijos de Israel cuando se presentó ante ellos y dijo Firaún: Realmente, Musa, te tengo por un embrujado.

Dijo: Sabes que estos (signos) no los ha hecho descender sino el Señor de los cielos y de la tierra como evidencias; y en verdad Firaún te tengo por perdido.

Quiso hacerlos huir de la tierra y lo anegamos a el y a los que con el estaban sin excepción.

Y después les dijimos a lo hijos de Israel: Habitad la tierra y cuando llegue la promesa de la Ultima Vida os haremos venir a todos juntos.” (17.101-104)

Es interesante tomar en cuenta cuando nos referimos a esto que investigaciones históricas y científicas han establecido que el cuerpo del Faraón quien se ahogo mientras perseguía a sayyedina Musa y a la Tribu de Israel, de hecho ha sido preservado como una señal para toda la humanidad incluso en nuestros días. En su libro, La Biblia, el Corán, y la Ciencia, Maurice Bucaille concluye que el Faraón que cuido a sayyedina Musa en su infancia era Ramses II, y que Ramses II murió mientras sayyedina Musa estaba en Midian, y que el hijo de Ramses II, quien se llamaba Mernepth, era el Faraón que rechazo a la invitación de sayyedina Musa de adorar a Al-lah, y quien se ahogo en el mar Rojo.

Los exámenes de radiografía y de exámenes con microscopio de las partes internas del cuerpo que se llevaron acabo en 1975 en el cuerpo momificado de Mernepth (que habían sido descubiertas por Loret en Thebes en el Valle de los Reyes en 1898) revelaron, en las palabras de Bucaille, ‘lesiones múltiples de los huesos con grandes huecos, muchos de los cuales pudieron haber sido mortales... Es muy probable que el murió ahogándose, como dicen las Escrituras o de violentos ataques poquito antes del momento de ahogarse - o ambas a la vez.

El destino final del Faraón que se ahogó en el mar Rojo es descrita en el siguiente pasaje de Surah Hud:

“y enviamos a Musa con Nuestros signos y con una autoridad evidente a Firaún y a su consejo, y ellos siguieron las órdenes de Firaún. Sin embargo las órdenes de Firaún no estaban dirigidas con rectitud.

El Día del Levantamiento irá delante de su gente y les hará entrar en el Fuego. ¡Y por qué mala entrada entrarán!

En esta vida fueron alcanzados por una maldición y así mismo sucederá en el Día del Levantamiento. ¡Qué mal socorro el que recibirán!” (11.96-99).

El destino final del Faraón quien rechazo a sayyedina Musa también es descrita en mayor detalle en Surat al- Mumin, en un pasaje que también habla de una persona de la familia del Faraón que es secreto creía en Al-lah y en Su Mensajero, sayyedina Musa:

“Y así fue como enviamos a Musa con Nuestros signos y una autoridad clara. A Firaún, Haman y Qarún. Estos dijeron: Es un mago farsante.

Y cuando trajo la verdad que venía de Nuestro lado, dijeron: ¡Matad a los hijos de aquellos que creen con él dejando vivir a las hembras! Pero la maquinación de los incrédulos sólo es un fracaso.

Y dijo Firaún: ¡Dejadme matar a Musa y que él llame a su Señor, pues temo que cambie vuestras creencias y haga surgir la corrupción en la tierra.

Y dijo Musa: Me refugio en mi Señor y el vuestro de todo soberbio que no crea en el día de la Cuenta.

Y dijo un hombre creyente de la familia de Firaún que ocultaba su creencia: ¿Vais a matar a un hombre porque os dice: Mi Señor es Allah, cuando nos ha traído pruebas claras que vienen de vuestro Señor y que, en caso de que sea un mentiroso su mentira se volverá contra él, mientras que si dice la verdad, una parte de lo que asegura os afligirá?

Allah no guía a quien sobrepasa los límites y es un farsante.

¡Gente mía! Hoy tenéis la supremacía dominando la tierra, pero ¿quién os auxiliará ante la furia de Allah si ésta viene a vosotros? Dijo Firaún: No os hago ver sino lo que veo y únicamente os guío al camino de la recta dirección.

Y dijo el que creía: ¡Gentes! Es verdad que temo paras vosotros lo mismo que les ocurrió a todos los que se confabularon*.

*[Contra los profetas]

La misma suerte que corrieron la gente de Nuh, los Ad, los Zamud y los que vinieron después de ellos. Y Allah no quiere la injusticia para Sus siervos.

¡Gentes mías! Temo para vosotros el día en el que unos se llamarán a otros. El día en que os volveréis la espalda y no tendréis quien os defienda de Allah.

A quien Allah extravía no hay quien le guíe.

Y he aquí que Yusuf os trajo anteriormente las pruebas claras, pero os quedásteis dudando de lo que os había traído, hasta que cuando él murió dijisteis: Allah no enviará ya a ningún otro mensajero después de él. Así es como Allah extravía a quien excede los limites y desconfía.

Aquéllos que discuten los signos de Allah sin tener ninguna prueba que les haya venido. Grande es la repulsa que provocan en Allah y en los que creen. Así Allah marca el corazón soberbio y arrogante.

Y dijo Firaún: Haman, constrúyeme una torre para que pueda alcanzar los accesos,

los accesos a los cielos, y subir hasta el dios de Musa, pues realmente lo tengo por embustero. Así fue como a Firaún se le embelleció la maldad de su acción y fue desviado del camino. Sin embargo la estratagema de Firaún no fue sino perdición.

Y dijo el que había creído: ¡Gente mía! Seguidme y os guiaré al camino de la recta dirección.

¡Gente mía! Esta vida de aquí es simplemente un disfrute pasajero pero la Ultima Vida es el hogar de la Permanencia.

El que haya cometido maldad sólo recibirá el pago equivalente a ella, pero quien haya obrado con rectitud, sea varón o hembra, y sea creyente, ésos entrarán en el Jardín donde se les proveerá sin limitación.

¡Gente mía! ¡Cómo puede ser que yo os éste llamando a la salvación mientras que vosotros me estáis llamando al Fuego? ¿Me llamáis a que reniegue de Allah y Le asocie aquello de lo que no tengo conocimiento, mientras que yo os llamo al Poderoso, el Perdonador?

No hay duda de que aquello a lo que me llamáis no puede responder a lo que se le pida, ni en esta vida ni en la Ultima, y a Allah hemos de retornar. Y los que vayan más allá de los límites serán compañeros del Fuego.

Os acordaréis de lo que digo. Confió mi asunto a Allah, es cierto que Allah ve a los siervos. Allah lo libró de las maldades que tramaron y cayó sobre la gente de Firaún el peor castigo.

El Fuego, al que serán expuestos mañana y tarde. Y el día que llegue la Hora*: ¡Haced que la gente de Firaún entre en el más duro de los castigos! *[Se dirá a los ángeles]

Y cuando en el Fuego se hagan reproches unos a otros, dirán los débiles a los que fueron soberbios: Fuimos vuestros seguidores: ¿Podéis quitarnos algo del Fuego?

Dirán los que habían sido soberbios: Todos estamos en él, Allah ha juzgado ya entre los siervos.

Y dirán los que están en el Fuego a los encargados de Yahannam: ¡Pedid a vuestro Señor que nos alivie un día del tormento! Dirán: ¿Acaso no os llegaron mensajeros trayendo las pruebas claras? Dirán: Sí. ¡Rogad entonces! Sin embargo la súplica de los incrédulos no encontrará ningún camino.

Auxiliaremos a Nuestros mensajeros y a quienes crean, en esta vida y en el día en que se levanten los testigos. El día en que a los injustos no les servirán de nada sus disculpas y tendrán la maldición y la mala morada.

Y así fue como le dimos a Musa la guía y le dimos el Libro en herencia a los hijos de Israel. Como guía y recuerdo para los que supieran reconocer lo esencial.” (40.23-54).

Debe de ser tomado en cuenta al relatar la historia de sayyedina Musa que la esposa del Faraón, que cuidaba a Musa cuando era niño – cuyo nombre era Asiyya – también era creyente, esto a pesar de la profunda arrogancia y incredulidad de su esposo:

“Y Allah les pone como ejemplo a los que creen: La mujer de Firaún cuando dijo: ¡Señor mío! Haz para mi una casa, junto a Ti, en el Jardín, sálvame de Firaún y de sus actos; y sálvame de la gente injusta.” (66.11).

También se debe de tomar en cuenta al relatar esto que Haman y Qarun, quienes fueron mencionados al principio del pasaje de Surat al-Mumin que acabamos de citar, eran dos de los jefes mas ricos y influyentes del Faraón. De hecho fue la inmensa fortuna de Qarun que contribuyo a su caída:

“Qarún era uno de la gente de Musa que abusó contra ellos. Le habíamos dado tesoros cuyas llaves habrían hecho tambalearse a un grupo de hombres fuertes; entonces le dijo a su gente: No te regocijes pues realmente Allah no ama a los que se vanaglorian.

Busca en lo que Allah te ha dado la morada de la Ultima Vida sin olvidar tu parte en ésta, y haz el bien igual que Allah lo hace contigo y no busques corromper en la tierra; es cierto que Allah no ama a los corruptores.

Dijo: Lo que se me ha dado es gracias a un conocimiento que tengo. ¿Acaso no sabía que Allah había destruido a generaciones dentro de las cuales había gente con mayor poderío y más acumulación de riqueza que él? Y no se esperará que los malhechores expliquen sus faltas.

Y apareció ante su pueblo con sus adornos; entonces dijeron los que querían la vida de este mundo: ¡Ojalá y tuviéramos lo mismo que se le ha dado a Qarún, realmente tiene una suerte inmensa!

Y dijeron aquéllos que habían recibido conocimiento: ¡Ay de vosotros! La recompensa de Allah es mejor para el que cree y actúa con rectitud, pero no lo consiguen sino los pacientes.

Entonces hicimos que la tierra se lo tragara junto con su casa y no hubo ninguna guardia que pudiera socorrerle fuera de Allah ni pudo defenderse a sí mismo.

Los que el día anterior habían ansiado su posición, amanecieron diciendo: ¡Cómo acrecienta Allah la provisión a quien quiere de Sus siervos o lo restringe! De no haber sido porque Allah nos agració nos habría tragado la tierra. ¡Qué cierto es que lo incrédulos no cosechan éxito!

Esa es la Morada de la Ultima Vida que concedemos a quienes no quieren ser altivos en la tierra ni corromper. Y el buen fin es para los que tienen temor (de Allah).

Quien venga con buenas acciones tendrá algo mejor que ellas, y quien venga con malas acciones... Los que llevan a cabo las malas acciones no serán recompensados sino por lo que hicieron.” (28.76-84).

Haman y Qarún también son mencionados en Surat al-Ankabut, donde después de referirse a los primeros Profetas y lo que le paso a los que los rechazaron, Allah dice:

“Y Qarún, Firaún y Haman. Musa les trajo las pruebas evidentes pero se llenaron de soberbia en la tierra y no pudieron adelantarse (escapar). A cada uno le castigamos por sus faltas. A unos les mandamos un viento huracanado, a otros les agarró el Grito, a otros hicimos que se los tragara la tierra y a otros los ahogamos.

Allah no fue injusto con ellos en nada sino que fueron ellos mismos los injustos. Los que han tomado fuera de Allah protectores son como la araña que se ha hecho una casa.

Y sin duda la casa de la araña es la más frágil de las casas, si supieran. Allah conoce lo que invocais fuera de El. El es el Irresistible, el Sabio.

Esas son las semblanzas con las que llamamos la atención de los hombres, pero sólo los que saben las comprenden.” (29.39-43).

El destino del Faraón y sus ejércitos también es mencionada el estos ayat:

“Y Musa, cuando lo enviamos a Firaún con una prueba evidente. Pero éste, con lo que lo sostenía* se desentendió y dijo: Es un mago o un poseso. *[Se refiere a sus ejércitos y a su poder]

Lo agarramos a él y a sus ejércitos arrojándolos al mar, y quedó reprobado.” (51.41-42).

Y,

“Y les llegaron Mis advertencias a la gente de Firaún. Negaron la veracidad de todos Nuestros signos y los agarramos con el castigo de un Irresistible, Todo Poderoso.” 54.41-42).

Y,

“Y Firaún, los que hubo antes de él y las ciudades que fueron puestos del revés. Todos cometieron transgresiones.

Desobedecieron al mensajero de su Señor y el los agarró con un castigo cada vez mayor. (69.9-10).

Y,

“Ya antes de vosotros habíamos puesto a prueba a la gente de Friaún, a la que le llegó un noble mensajero:

Dejad marchad conmigo a los siervos de Allah, realmente soy para vosotros un mensajero fiel. No os rebeléis contra Allah, os traigo una prueba evidente. Me refugio en mi Señor y en el vuestro de que me lapidéis. Si no creéis, dejadme en paz.

Y rogó a su Señor: ¡Estos son gente de mal! ¡Sal de noche con Mis siervos porque vais a ser perseguidos! Y deja el mar abierto, porque van a ser un ejército anegado. ¡Cuantos jardines y fuentes dejaron! ¡Cuántos cultivos y qué noble posición! ¡Y qué deleites de los que gozaban!

Así fue. Lo dejamos en herencia para otra gente.

Ni en el cielo ni la tierra lloraron por ellos ni se les esperó.

Así fue como salvamos a los hijos de Israel del castigo infame

de Firaún. En verdad él destacaba entre los que se exceden.

Y los elegimos, en virtud de un conocimiento, por encima de todos los mundos*.

*[es decir, por encima de la gente de su tiempo].

Y les dimos signos que constituían una evidencia.

Y seguro que éstos van a decir: No existe mas que nuestra primera muerte y no se nos devolverá a la vida.

Haced que vengan nuestros antepasados si es verdad lo que decís.

¿Pero es que son acaso mejores que la gente de Tubba’* y sus antecesores a los que destruimos? Ellos hicieron el mal.

*[Antigua dinastía del Yemen que fue destruida por su incredulidad.]

Y no hemos creado los cielos y la tierra y lo que entre ambos hay para jugar.

No lo creamos sino con la verdad, sin embargo la mayoría de ellos no sabe.

Es verdad que el Día de la Distinción será el término fijado para todos ellos.

El día en que ningún amigo cercano podrá hacer nada por el otro ni habrá auxilio.

Sólo para aquel de quien Allah tenga misericordia; es cierto que El es Poderoso, Compasivo.” (44.17- 42).

Existen muchas más referencias en varios pasajes en el Corán sobre lo que le paso a Musa y a la Tribu de Israel después de que fue dividido el mar Rojo que los permitió cruzar a salvos al lado de Sinai antes de que se volvió a juntar sobre Faraón y sus fuerzas y en consecuencia ahogándolos. Los siguientes ayat están en Surat al-Baqarah:

“¡Hijos de Israel! Recordad los beneficios con los que os favorecí y recordad cómo os preferí sobre todos los mundos.

Guardaos de un día en el que nadie le valdrá lo que otro haya hecho, ni se aceptará que nadie interceda por nadie , ni habrá posibilidad de pagar ningún rescate, ni habrá ayuda.

Y (recordad) cuando os salvamos de la gente de Firaún que os causaban un horrible castigo, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres.

Ahí teníais una enorme prueba que os ponía vuestro Señor.

Y cuando, por vosotros, hicimos que el mar se abriera en dos y os salvamos, ahogando a las gentes de Firaún ante vuestros propios ojos.

Y cuando emplazamos a Musa durante cuarenta noches y durante su ausencia, tomásteis el becerro* y fuísteis injustos.

*[Como el objeto de vuestra adoración.]

Luego, a pesar de lo que habíais hecho, os perdonamos para que pudiérais agradecer.

Y cuando le dimos el Libro a Musa y el discernimiento para que os pudiérais guiar.

Cuando Musa dijo a sus gentes: ¡Pueblo mío! Habéis sido injustos con vosotros mismos habiendo tomado el becerro; volveos a vuestro Creador y que unos den muerte a los otros* , eso es lo mejor para vosotros ante vuestro Creador.

El os ha aceptado de nuevo, porque El es le que se vuelve a favor de Sus siervos, el Compasivo.

*[Es decir que los inocentes de vosotros, que no adoraron al becerro, den muerte a los que sí lo hicieron.]

Y cuando dijisteis: ¡Musa! No creemos en ti hasta que no veamos a Allah abiertamente.

El rayo os fulminó mientras mirabas. Luego, después de muertos, os devolvimos a la vida para que pudiérais agradecer.

Y os cubrimos con la sombra de la nube e hicimos que bajaran el maná y las codornices: ¡Comed de las cosas buenas con las que os sustentamos! Y no Nos perjudicaron, sino que fueron ellos los perjudicados.

Y cuando dijimos: Entrad en esta cuidad* y comed de lo que hay en ella donde queráis y sin limitaciones, pero entrad por la puerta con respeto y decid: ¡Alivia nuestras faltas! y se os perdonarán.

Y a los hombres de excelencia les daremos aún más.

*[Jerusalén]

Pero los que de ellos eran injustos dijeron otras palabras de las que se les había mandado decir, e hicimos que bajara del cielo una plaga contra ellos por no haber cumplido lo mandado.

Y cuando Musa pidió que se le diera de beber a su pueblo y dijimos: Golpea la piedra con tu vara.

Brotaron de ella doce manantiales y cada uno supo donde debía beber. ¡Comed y bebed de la provisión de Allah y no hagáis el mal en la tierra como corruptores!

Y cuando dijisteis: ¡Musa! No soportamos más comer un único alimento, así que pide a tu Señor que haga salir para nosotros algo de lo que crece en la tierra como legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas.

Dijo: ¿Queréis cambiar lo mas elevado por lo más bajo? Bajad a Misr y tendréis lo que habéis pedido.

Se decretó que la vileza y la mezquindad fueran inseparable de ellos.

Y volvieron habiendo incurrido en la cólera de Allah. Esto les pasó por haber negado los signos de Allah y haber matado a los profetas sin razón, y por haber desobedecido y haber traspasado los límites.

Cierto que los que han creído* , los que siguen el judaísmo, los cristianos y los sabeos, si creen en Allah y en el Ultimo Día y actúan rectamente, tendrán su recompensa ante su Señor y no tendrán que temer ni se entristecerán.

*[En Muhammad, que Allah le dé Su gracia y paz.

Según Ibn ‘Abbas, esta aleya estaría abrogada por lo que dice: “Y quien desee otra forma de Adoración que no sea el Islam, no le será aceptada y en la Ultima Vida será de los perdedores.” (aleya 84 de la sura 3).

Y cuando os tomamos el compromiso y elevamos el monte poniéndolo por encima de vuestras cabezas* : ¡Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que contiene, ojalá os guardéis!

*[Como amenaza disuasoria.]

Luego, a pesar de ello, dísteis la espalda. Y de no haber sido por el favor de Allah con vosotros y por Su misericordia, habríais estado con los que se pierden.

Ya sabéis lo que les ocurrió a aquéllos de vosotros que transgredieron el sábado* y les dijimos: ¡Convertíos en monos despreciables!

*[El sábado era el único día en el que les estaba prohibido pescar y ese día los peces llegaban hasta la orilla del mar dejándose ver. No pudiendo resistir la prueba, fueron a pescar y Allah los convirtió en monos].

Hicimos esto para que les sirviera de lección a sus contemporáneos y a los que vinieran después. Y es una llamada de atención para los temerosos (de Allah).

Cuando dijo Musa a su pueblo: Allah os manda que sacrifiquéis una vaca. Respondieron: ¿Te burlas de nosotros? Dijo: Que Allah me libre de estar entre gentes ignorantes.

Dijeron: Pídele a tu Señor por nosotros que nos aclare cómo ha de ser. Respondió: Dice que sea una vaca que ni esté entrada en años ni sea prematura, sino intermedia. ¡Haced lo que se os ordena!

Dijeron: Pídele a tu Señor por nosotros que nos aclare de qué color ha de ser. Y respondió: Dice que sea una vaca de color azafranado intenso, que alegre a quien la vea.

Dijeron: Pídele a tu Señor por nosotros que nos diga cómo ha de ser, pues todas las vacas nos parecen semejantes y de verdad que, si Allah quiere, encontraremos el camino.

Respondió: Dice que sea una que no haya sido subyugada ni para arar la tierra ni para regar el campo, intacta y sin ninguna marca.

Dijeron: Ahora has traído la certeza. Y la degollaron, aunque poco faltó para que no lo hicieran. Y cuando matásteis a uno y disputábais acerca de ello; Allah puso al descubierto lo que ocultábais.

Dijimos: Tocadlo con un miembro de ella* . Así es como Allah hace vivir lo muerto y muestra Sus signos para que podáis comprender.

*[Es decir: Tocad al muerto con un miembro de la vaca sacrificada. Y así hicieron, entonces el muerto volvió a la vida y refirió el nombre de su asesino, volviendo a morir después.

Luego, y a pesar de esto, sus corazones se endurecieron y se volvieron como las piedras o aún más duros, pues hay piedras de las que nacen de ríos, piedras que se quiebran y mana de ellas agua, y piedras que se vienen abajo por temor de Allah. Allah no está descuidando lo que hacéis.” (2.47-74).

El incidente en el cual la gente de Musa cayeron muertos – porque no querían creer en Musa amenos que vieran a Allah claramente – y luego fueron vueltos a la vida es comentado en el siguiente ayah:

¿No has visto a los que salieron por miles huyendo por temor a la muerte?* Allah les dijo: ¡Morid! Y después los devolvió a la vida. Es cierto que Allah posee favor para los hombres, sin embargo, la mayoría de ellos no agradecen.” (2.243).

Es claro en el siguiente ayat de Surah Ibrahim que como fuera que se comportara la Tribu de Israel – ya sea que fueran obedientes y agradecidos con Allah, o no – esto no afectaba a Allah en lo mas mínimo:

“Ya habíamos enviado a Musa con Nuestros signos: ¡Saca a tu gente de las tinieblas a la luz y recuérdales los dones de Allah! Verdaderamente en eso hay signos para todo el que sea paciente, agradecido.

Y cuando Musa le dijo a su gente: “¡Recordad las bendiciones de Allah con vosotros cuando os salvó de la gente de Firaún que os infligía el peor de los castigos y degollaban a vuestros hijos dejando vivir a vuestras mujeres! Con ello érais sometidos a una enorme prueba por parte de vuestro Señor.

Y cuando os anunció vuestro Señor: Si sois agradecidos, os daré aun más, pero si sois desagradecidos... Es cierto que Mi castigo es intenso.

Y dijo Musa: Aunque vosotros y cuantos están en la tierra no creyérais... Allah es Rico, en Sí mismo alabado.” (14.5-8)

Y así como Allah nunca esta en necesidad de nada de lo que ha creado, así también esta siempre presente:

¿Te ha llegado la historia de los ejércitos, Firaún y los Zamud?

Por cierto los que se niegan a creer están negando la verdad y Allah los rodea por detrás.” (14.5-8).

Fue la incapacidad de la Tribu de Israel de mantenerse firme en el camino recto y la guía que le había sido revelado a sayyedina Musa, al igual que su tendencia de preguntar demasiadas preguntas de los cuales ninguna pregunta de ellas era necesitada, lo que resulto en un demora de cuarenta años caminado a la deriva en el desierto, hasta que fueron capaces de entrar y establecerse en la sagrada tierra de Palestina que Allah les había prometido:

“Y cuando Musa dijo a su gente: ¡Pueblo mío! Recordad las bendiciones que Allah os dio cuando hizo surgir entre vosotros profetas, os hizo reyes y os dio lo que nadie en los mundos le había dado. ¡Pueblo mío! Entrad en la tierra purificada que Allah ha destinado para vosotros y no retrocedáis, porque entonces estaríais perdidos.

Dijeron: ¡Musa! En ella hay un pueblo de gigantes y no vamos a entrar hasta que no salgan de allí; y sólo cuando hayan salido entraremos. Dos hombres de los que temían a Allah y a los que El había favorecido, dijeron: Apareced ante ellos por la puerta, y cuando hayais entrado por ella, seréis vencedores.

Y abandonaos en Allah si sois creyentes.

Dijeron: ¡Musa! Nosotros no vamos a entrar mientras ellos sigan ahí, así que id tú y tu Señor y luchad vosotros, que nosotros nos quedamos aquí.

Dijo: ¡Señor mío! Yo sólo tengo autoridad sobre mi propia persona y la de mi hermano; apártanos de la gente rebelde.

Dijo: Estará vedada* para ellos, y durante cuarenta años vagarán por la tierra. No te entristezcas por la gente descarriada.

*[se refiere a la tierra purificada y a la ciudad aludidas en las aleyas anteriores.]

Y cuéntales la verdad de la historia de los dos hijos de Adam, cuando ofrecieron un sacrificio y le fue aceptado a uno pero al otro no. Dijo: ¡Te mataré! Contestó: Allah sólo acepta de los que Le temen.

Si levantas tu mano contra mí para matarme, yo no levantaré la mía para matarte, pues yo temo a Allah, el Señor de los mundos. Prefiero que vuelvas* llevando mi delito además del tuyo y seas de los compañeros del Fuego. Esa es la recompensa de los injustos. [A tu Señor]

Su alma le sugirió que matara a su hermano y lo mató, convirtiéndose en uno de los perdidos. Entonces Allah envió a un cuervo que se puso a escarbar en la tierra para hacerle ver cómo debía ocultar el cadáver de su hermano.

Dijo: ¡Ay de mí! ¿Es que no voy a ser capaz de hacer como este cuervo y enterrar el cadáver de mi hermano? Y quedo así arrepentido.

Por esto les decretamos a los hijos de Israel que quien matara a alguien, sin ser a cambio de otro o por haber corrompido en la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera.

Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera.

Y así fue como les llegaron Nuestros mensajeros con las pruebas claras y sin embargo, después, y a pesar de esto, muchos de ellos se excedieron en la tierra.” (5.20-32).

La historia de la Tribu de Israel es concisamente resumida en este ayah de Surat as-Saff:

“Y cuando Musa le dijo a su gente: ¡Gente mía! ¿Por qué me perjudicáis si sabéis que yo soy el mensajero de Allah para vosotros? Y cuando se apartaron, Allah apartó sus corazones. Allah no guía a la gente descarriada.” (61.5).

Puede haber sido durante este periodo de cuarenta años de vagar por la tierra – y el Corán no especifica exactamente cuando – que ocurrió el famoso encuentro entre un hombre llamado al-Khidr y sayyedina Musa, que la paz sea con ellos, fue durante este encuentro que Allah hizo claro que hay diferentes tipos de conocimiento y de comprensión y de sabiduría, y que El se los da a quienquiera que El desea.

Ha sido transmitido por Ibn ‘Abbas, que Allah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que una persona de la Tribu de Israel una vez le pregunto a sayyedina Musa que si sabía de alguien que supiera más que él. Cuando sayyedina Musa dijo que no, Allah le informo que sí había un hombre que sabía más y se llamaba Al-Khidr. Sayyedina Musa pregunto como podía encontrar a Al- Khidr, y le dijeron que se llevara un pescado con él, cuando saliera a buscar a Al-Khidr: Donde fuera que se perdiera el pescado, que sería en el lugar donde los dos mares se juntan, sería el lugar donde encontraría a Al- Khidr. (Al-Bukhari).

El relato Coránico de lo que paso esta en Surat al-Kahf, y empieza en el punto donde sayyedina Musa y un sirviente de él – quien según el hadith transmitido por Ibn ‘Abbas se llamaba Yusha’ ibn Nuh – están buscando el lugar donde se juntan los dos mares:

“Y cuando Musa le dijo a su criado: No cesaré hasta alcanzar la confluencia de los dos mares o haber andado por mucho tiempo. Y cuando llegaron a la confluencia de los dos mares se olvidaron del pez que tenían y éste tomó su camino hacia el mar como a través de un túnel.

Y una vez hubieron cruzado le dijo al criado: Trae nuestra comida pues a causa del viaje nos hallamos fatigados. Dijo: Mira lo que ha pasado: Al guarecernos en la roca me olvidé del pez, sólo el Shaytán me hizo olvidarme de él, y éste emprendió su camino hacia el mar prodigiosamente.

Dijo: Eso es lo que estabamos buscando y volvieron sobre sus pasos rastreando. Así dieron con uno de Nuestros siervos al que le habíamos concedido una gracia procedente de Nosotros y al que habíamos enseñado un conocimiento de Nuestra parte.

Musa le dijo: ¿Puedo seguirte para que me enseñes una guía recta de lo que se te ha enseñado?

Dijo: Realmente no podrás tener paciencia conmigo. ¿Cómo podrías tener paciencia con algo de lo que no puedes comprender lo que esconde?

Dijo: Si Allah quiere me hallarás paciente y no te desobedeceré en nada. Dijo: Si me sigues no me preguntes por nada si yo no te hago mención de ello.

Así partieron hasta que cuando habían subido en una embarcación, le hizo un agujero. Entonces dijo: ¿Lo has hecho para ahogar a los que van en ella? Realmente has cometido algo grave.

Dijo: ¿No te dije que no podrías tener paciencia conmigo? Dijo: No me tomes en cuenta por mi olvido ni me pongas algo difícil.

Y se pusieron a andar hasta que dieron con un muchacho al que mató, dijo: ¿Has matado a un ser puro sin haber sido a cambio de otro? Realmente has cometido un hecho reprobable.

Dijo: ¿No te dije que no podrías tener paciencia conmigo? Dijo: Si en lo sucesivo vuelvo a pedirte explicaciones no dejes que te acompañe más, mis excusas ante ti se han agotado.

Y así partieron hasta que llegaron a la gente de una ciudad a los que pidieron de comer pero ellos se negaron a darles hospitalidad. Allí encontraron un muro que amenazaba derrumbarse y lo enderezó. Dijo: Si quisieras podrías pedir un pago por ello.

Dijo: Esta es la diferencia entre tú y yo. Voy a decirte la interpretación de aquello con lo que no has podido tener paciencia:

En cuanto a la embarcación, pertenecía a unos pobres que trabajaban en el mar y quise estropearla porque los perseguía un rey que se apropiaba a la fuerza de todas las embarcaciones.

El muchacho tenía padres creyentes y temíamos que les obligara a la rebelión y a la incredulidad. Y quisimos que su Señor les diera a cambio uno mejor que él, más puro y más propenso a la compasión.

Y en cuanto al muro, era de dos muchachos de la cuidad que eran huérfanos y debajo del mismo había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido de los justos y tu Señor quiso que llegaran a la madurez y pudieran sacar su tesoro como una misericordia de parte de tu Señor; no lo hice por mi cuenta. Esta es la interpretación de aquello con lo que no pudiste tener paciencia.” (18.60-82).

Aunque no se menciona el nombre de Al-Khidr en el pasaje del Corán, es claro en el hadith transmitido por Ibn ‘Abbas que de hecho fue Al-Khidr con quien se encontró sayyedina Musa en el punto donde se juntaban los dos mares, que la paz sea con ellos, y que cuando sayyedina Musa le pidió a Al-Khidr que le enseñara, él dijo, ‘Oh Musa, yo tengo algo de conocimiento de Allah que Allah me ha enseñado y de lo cual tu no sabes, y tu tienes algo de conocimiento de Allah que Allah te ha enseñado y de lo cual yo no se.’ Cuando sayyedina Musa pregunto, ‘¿Te puedo seguir?’ Al-Khidr contesto, ‘No vas a poder mantener la paciencia con migo - ¿Cómo vas a poder mantener paciencia sobre lo que no comprendes?’ (Al-Bukhari).

Según el hadith transmitido por Ibn ‘Abbas, mientras estaban en el barco, un pájaro se paro sobre el lado del barco y metió su pico una o dos veces en el agua. Al-Khidr dijo, ‘Oh Musa, lo que se yo y lo que sabes tu no le ha quitado a lo que Allah sabe, así como esté pájaro ha tomado agua del mar (o sea una cantidad infinita).’ (Al-Bukhari).

Según el hadith transmitido por Ibn ‘Abbas el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, concluyo su relato de lo que había pasado diciendo, ‘Que Allah sea misericordioso con Musa – ¡si sólo se hubiera mantenido más paciente, hubiéramos escuchado más sobre su encuentro!’ (Al-Bukhari).

Siempre ha habido un debate sobre si Al-Khidr era Profeta o un santo, especialmente con lo que se dice que se la había otorgado la inmortalidad y que nunca va a morir. Allah sabe mejor. No cabe duda, que fue – o es – un hombre que tenía sabiduría y que era bien guiado por Allah, y las lecciones que se pueden aprender del pasaje Coránico son muchas y son profundas.

También ha habido algo de debate al lo que se refiere donde es ‘el punto donde los dos mares se juntan’. Algunos dicen que los dos mares son el mar rojo y el Mediterráneo, otros dicen que son el mar Negro y el Mediterráneo, y aun otros dicen que en este contexto de palabras Arabes ‘majma’a al-bahrain’ se refieren al punto donde dos ríos, o lagos se juntan. Por lo tanto algunos comentaristas, que piensan que el encuentro entre sayyedina Musa y Al-Khidr tomo lugar antes de que la Tribu de Israel cruzara el mar Rojo, piensan que ‘el punto donde los dos mares se juntan’ es donde se encuentran el Nilo Blanco y el Nilo Azul. Allah sabe mejor.

También por supuesto existe el significado interior de estas palabras que son inherentes en el relato de lo que paso entre sayyedina Musa y Al-Khidr, que la paz sea con ellos, lo cual se refiere como el conocimiento interior en uno de Allah (haqiqah) se encuentra con el conocimiento exterior de lo que es el comportamiento necesario (shari’ah) – lo cual siempre se encuentra adentro y entre la gente que se les ha dado conocimiento de Allah.

Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que Al-Khidr – lo cual literalmente significa ‘el Verde’ – fue llamado así porque después de haberse sentado en una tierra seca, crecieron plantas verdes donde se sentó. (Al- Bukhari)

Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que sayyedina Musa era un hombre muy modesto: siempre estaba cubierto su cuerpo y siempre se bañaba sólo. Una persona de la Tribu de Israel insinuó que esto era porque sayyedina Musa tenia lepra o una hernia o algún otro defecto, y Allah quiso librarlo de tales acusaciones:

Un día, cuando sayyedina Musa, la paz sea con él, se iba a bañar en un lugar escondido, puso su ropa sobre una piedra- pero la piedra de repente se movió llevándose su ropa. Sayyedina Musa agarró su báculo y persiguió a la piedra gritando, ‘¡Regrésame mi ropa oh tu piedra!’ Pero la piedra no se detuvo hasta que llegaron a un grupo de gentes de la Tribu de Israel quienes entonces vieron que sayyedina Musa tenía un cuerpo atractivo el cual no tenía defecto alguno. Sayyedina Musa recogió su ropa y se la puso y empezó a golpear la piedra con el báculo. (Al Bukhari)

El profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, concluyó su relato de lo que había pasado diciendo, ‘¡Por Allah, la piedra todavía tiene los rasgos de los golpes que le dio sayyedina Musa, tres o cuatro o cinco marcas! Y eso es a lo que se refiere El Mas Alto cuando dice:

“¡Vosotros que creéis! No seáis como los que ofendieron a Musa y Allah manifestó su inocencia frente a lo que decían. El tenía ante Allah una posición de mucha estima.”

(33.69)

Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, que le Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que sayyedina Musa era un hombre alto de piel morena y pelo largo y lacio. (Al-Bukhari).

Fue durante el periodo de cuarenta años que la Tribu de Israel vagó por la tierra que sayyedina Musa murió, la paz sea con él. No se sabe exactamente donde esta enterrado, pero se dice que esta enterrado cerca de una colina roja cerca de Palestina, tal vez no muy lejos de la montaña donde Allah le había hablado por primera vez, y de donde recibió la revelación del Taurah – el Monte Tur – o el Monte Sinai, cómo lo conocemos hoy en día.

De igual manera, el Corán no nos dice cuando o donde murió sayyedina Harun, ni tampoco dice donde esta enterrado.

Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con é, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que cuando el ángel de la muerte fue mandado a sayyedina Musa, la paz sea con él, sayyyedina Musa le pego al ángel (quien sayyedina Musa no reconoció porque se le apareció en la forma de un humano) en el ojo. El ángel regreso con su Señor y dijo, ‘Me has mandado con un siervo que no quiere morir.’

Allah contesto, ‘Regresa con él y dile que ponga su mano sobre la espalda de un buey, y por cada cabello que cubra su mano, se le dará otro año de vida.’ Cuando el ángel había hecho lo que le ordeno Allah, sayyedina Musa pregunto que le pasaría después de eso, y el ángel le dijo, ‘la Muerte’, entonces él dijo, ‘Entonces que llegue ahora,’ y le pidió a Allah que lo dejara morir cerca de la Tierra Sagrada, a la distancia de un piedra aventada.

Según Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, agrego, ‘Si estuviera allí ahora, te pudiera enseñar donde esta su tumba, al lado de una carretera al pie de una colina de arena roja.’ (Al-Bukhari).

La importancia de la alta posición con Allah de sayyedina Musa y sayyedina Harun, la paz sea con ellos, nunca debe de ser subestimada. Muchos de miles de años después, su influencia puede todavía ser sentida hoy en día. La posición de sayyedina Musa y sayyedina Harun con Allah es referida en los siguientes ayat de Surat as-Saffat:

“Y así fue como favorecimos a Musa y a Harún. Y los salvamos a ellos y a su gente de la gran catástrofe. Los auxiliamos y fueron los vencedores. Les dimos el Libro clarificador y les guiamos por el camino recto.

Dejando su memoria para la posteridad. Paz para Musa y Harún.

Así es como recompensamos a los que hacen el bien.” (37.114-122).

Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, que una vez un Musulmán y un Judío empezaron a discutir. El Musulmán tomo un juramento, diciendo, ‘Por el que prefirió a Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, en todos los mundos...’ y el Judío contesto, ‘Por El que prefirió a Musa en todos los mundos...’, con esto el Musulmán alzo la mano y le pego al Judío, quien después fue con el Profeta Muhammad a quejarse:

El Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo, ‘No digan que soy mejor que Musa, porque cuando todos queden desmayados en el Ultimo Día, voy a ser el primero en recuperar mis sentidos – solamente para ver a Musa agarrándose de un lado del Trono, y no voy a saber si se desmayo y recupero sus sentidos antes que yo, o si fue de aquellos por quien Allah los exento.’ (Al-Bukhari)

Existen muchos ayat en el Corán que se refieren a lo que le paso a la Tribu de Israel después de la muerte de sayyedina Musa. No es posible relatar todos estos ayat en este capitulo, la cual se refiere en primer lugar al Profeta Musa, que la paz sea con él, en lugar de referirse a lo que le paso a sus seguidores después de que murió, pero los siguientes ayat de Surat al-‘Araf son instructivos:

“De la gente de Musa hay una comunidad que guía de acuerdo a la verdad y con ella hacen justicia.

Y los dividimos en doce tribus. Y cuando Musa pidió dar de beber a su gente, le inspiramos: ¡Golpea la piedra con tu vara! Y brotaron de ella doce fuentes. Cada uno supo de dónde debía beber.

Y extendimos sobre ellos la sombra de la nube y les bajamos el maná y las codornices: ¡Comed de lo bueno que os proveemos! Pero no Nos perjudicaron si no que se perjudicaron a sí mismos.

Y cuando se les dijo: Habitad esta cuidad* y comed de (lo que haya en ella) ella donde queráis, y rogad: ¡Alivio (para nuestras faltas)! Y entrad por la puerta en postración, que así vuestras faltas se os perdonarán. Y a los que hagan el bien les daremos aún más.

*[Jerusalén]

Pero los que de ellos eran injustos dijeron otras palabras de las que se les había ordenado decir y les mandamos un castigo del cielo a causa de la injusticia que habían cometido.

(Ha sido transmitido por Abu Hurayra, que Allah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, dijo que ellos ‘cambiaron la palabra’ entrando por la puerta arrastrándose sobre sus traseros en vez de postrarse – y en vez de decir, ‘hittatun’ que significa ‘buscando el perdón’, estaban diciendo, ‘hibatun fi sha’aratin’ que significa un grano en el pelo, o posiblemente, ‘amando poesía’). (Al-Bukhari).

Y pregúntales por la cuidad que se encontraba a orillas del mar, cuando transgredieron el sábado, siendo el sábado cuando los peces acudían y se dejaban ver, mientras que, por el contrario, los días en los que no debían guardar descanso no acudían. Así fue como los probamos por haberse pervertido.

Y cuando un grupo de ellos dijo: ¿Por qué amonestar a una gente a la que Allah va a destruir o a castigar con un severo castigo?*

Dijeron: Es para tener una justificación ante vuestro Señor y por si acaso no temen.

*[Según explica Ibn Kathir, la gente de esa ciudad se había dividido en tres grupos: Uno, el de los que violaron el sábado al pescar en él. Otro el de los que se opusieron a ello, advirtieron a los primeros y se alejaron de ellos. Y un tercer grupo que calló aunque no participó, y éstos últimos son los que hablan en la aleya.]

Y cuando olvidaron lo que se les había recordado, salvamos a quienes se oponían al mal y agarramos a los que habían sido injustos con un castigo implacable a causa de su perversión.

De manera que cuando tu Señor anunció que hasta el Día del Levantamiento estaría enviando contra ellos a quien les inflingiera el peor castigo. Es cierto que tu Señor es Rápido en la cuenta y que El es Perdonador y Compasivo.

En la tierra, los dividimos en comunidades: Unos rectos y otros no. Y los pusimos a prueba con bienes y males por si acaso volvían.

Después de ellos vino una generación que heredó el Libro. Tomaban lo que les ofrecía la vida inmediata de aquí y decían: Ya se nos perdonará. Y si se les presentaba de nuevo algo semejante lo volvían a tomar.

¿Acaso Allah no les exigió el compromiso de no decir sobre Allah nada que no fuera verdad y no estudiaron su contenido? La morada de la Ultima Vida es preferible para los que tienen temor (de Allah). ¿Es que no van a razonar?

Y los que se aferran al Libro y establecen la oración prescrita... Es cierto que no vamos a dejar que se pierda la recompensa.

Y cuando sacudimos al monte por encima de ellos como si fuera un entoldado y creyeron que les iba a caer encima. Tomad con fuerza lo que os hemos dado y recordad lo que contiene, tal vez os guardéis.” (7.159-171).

Eventualmente las doce tribus de la Tribu de Israel se establecieron en la Tierra Santa, en palestina, y por los miles de años que iban a venir después, algunos de ellos, aunque no todos, continuaron a vivir de acuerdo a la enseñanzas de sayyedina Musa. Siguieron un largo fila de Profetas, la paz sea con todos ellos, quienes fueron mandados por Allah a la Tribu de Israel para asegurar que las enseñanzas de sayyedina Musa no fueran alteradas, y – mas significativamente – para demostrar cómo debían de ser encarnadas.

Así cómo con todos los Profetas y mensajeros antes de ellos, que las bendiciones y paz de Allah sean con todos ellos, estos Profetas – de los cuales solamente algunos son mencionados de el Corán – fueron aceptados por algunas gentes y rechazadas por otras.

Ha sido transmitido por Ibn ‘Abbas, que Allah este complacido con él, que el Profeta Muhammad, que Allah lo bendiga y que le de paz, una vez dijo, ‘Me mostraron todas las naciones, y vi una gigante multitud de gente alcanzando hasta el horizonte, y se me dijo, “Este es Musa y su gente.”’ (Al-Bukhari).



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