3. Anatomía y fisiología del bovino para producción de leche.


La vida reproductiva de la vaca

En el reino animal, hay diferentes estrategias para asegurar la reproducción y la  supervivencia de las especies. En peces y reptiles, las hembras liberan numerosos huevos. Cada uno consiste de un embrión rodeado por nutrientes y usualmente una cobertura protectora.

Muchos huevos se pierden debido a que no encuentran el medio ambiente apropiado donde crecer o debido a que predadores los destruyen. Como contraste, los mamíferos producen menos células reproductivas y protegen al embrión recientemente formado durante los estadíos tempranos de desarrollo (hasta el nacimiento), lo que mejora el porcentaje de supervivencia.

La producción de descendencia, o reproducción, involucra procesos muy complicados que toman lugar en órganos delicados. Una exitosa reproducción es la llave de una exitosa explotación lechera ya que, sin reproducción, no habrá producción de leche (Figura 1.1). Animales estériles no se pueden reproducir. Aún en explotaciones lecheras bien manejadas, las vacas se reproducen frecuentemente a un ritmo inferior al óptimo para la especie. Un rendimiento reproductivo pobre produce serias consecuencias para la rentabilidad del hato lechero debido a:

·         Pérdidas en producción en relación a la vida de la vaca;

·         Incremento de los costos directos debido al tratamiento de desórdenes reproductivos y establecimiento de una nueva preñez;

·         Progreso genético lento del hato debido a reducidas opciones de descarte. Muy frecuentemente, una vaca que debería descartarse por baja producción de leche, debe quedarse en el hato para reemplazar una vaca de buena producción de leche que posee desórdenes reproductivos o es infértil.


Figura 1.1: Producción de leche y ciclo reproductivo se encuentran estrechamente ligados.

La concepción debe ocurrir de 80 a 90 días luego del nacimiento para mantener un intervalo de 365 días. Las formas de las curvas de lactancia difieren de un sistema de manejo lechero a otro. Los círculos durante los períodos de "vacía" representan ciclos estrales de 21 días.

Para obtener un ternero por vaca por año (intervalo entre parto de 365 días) la concepción debe ocurrir 80 a 90 días luego del parto, ya que la preñez dura aproximadamente 282 días.

En una novilla bien desarrollada, la pubertad, o el comienzo de la madurez sexual, ocurre aproximadamente a los 10 meses de edad. En las regiones tropicales del mundo, la pubertad en novillas puede ocurrir mas tarde (14 meses de edad o más).

Cuando el ciclo estral comienza, las novillas muestran signos de celo cada 21 días. En condiciones ideales, una novilla debe recibir servicio a los 15 o 16 meses de edad para parir por primera vez (primípara) a la edad de 24 o 25 meses. Luego de ello, una vaca debe de parir cada 12 o 13 meses. Un intervalo entre partos largo (13 a 14 meses) es aceptable solo cuando una vaca produce grandes cantidades de leche (por ejemplo, mas de 9000 kg de leche por lactancia). Animales responsables por importantes pérdidas económicas son:

·         Novillas que no han alcanzado un adecuado tamaño y desarrollo físico para ser servidas a los 15 meses de edad;

·         Vacas con baja fertilidad (con intervalos entre partos mayores a 15- 16 meses).

La Tabla 1.1 y Figura 1.1 presentan algunas características generales de los patrones reproductivos de las vacas lecheras.