SISTEMA INMUNE

Capitulo 26 

Introducción 

Capitulo 0 

Capitulo 1 

Capitulo 2 

Capitulo 3

Capitulo 4 

Capitulo 5

Capitulo 6 

Capitulo 7

Capitulo 8

Capitulo 9

 Capitulo 10

Capitulo 11

Capitulo 12 

Capitulo 13

Capitulo 14 

Capitulo 15 

Capitulo 16

Capitulo 17 

Capitulo 18 

Capitulo 19

Capitulo 20

Capitulo 21

Capitulo 22

Capitulo 23 

Capitulo 24 

Capitulo 25 

Capitulo 26  

Capitulo Ecologia y Energia 

Capitulo Ecologia y Humano

Capitulo Ecología Población y Comunidad  

Capitulo Ecología Hormonas Vegetales 

Capitulo Evolución 

Capitulo Evolución de los Primates

 

Glosario

Foro 

Temas DEMRE

 

 

 

El sistema inmunitario se activa cuando un agente patógeno logra sobrepasar las barreras externas y alcanza cualquier lugar del organismo generando una infección. Las funciones del sistema inmunitario son:

 

·         Detectar la presencia de  patógenos en el organismo

·         Eliminar los patógenos de los tejidos

·         Prevenir una nueva infección por los mismos patógenos.

 

 

Ganglios Linfáticos: estructura oval localizada a lo largo de los vasos linfáticos, su longitud varia de 1 a 25 mm. contiene una depresión llamada hilio por donde vasos sanguíneos y linfáticos deferentes salen del ganglio, en tanto los vasos linfáticos aferentes entran.

Cada ganglio esta compuesto por una cápsula externa de tejido conectivo, en su interior se encuentra una red de soporte de fibras reticulares y células reticulares (fibroblastos y macrofagos), que en conjunto reciben el nombre de estroma. También presenta un parenquima, el que esta formado por una corteza externa que contiene linfocitos empaquetados en masas llamadas nódulos linfáticos que contienen en un centro germinal donde se producen linfocitos, en la región interna de la médula los linfocitos están dispuesto en cadenas llamadas cordones medulares, donde además se encuentran macrófagos y células plasmaticas.

 

La linfa circula para su filtración a través de los ganglios por los vasos linfáticos aferente y eferentes, los ganglios linfáticos están distribuidos en todo el cuerpo dispuestos en forma superficial y profunda, estando en mayor concentración en el centro de cuerpo y la articulaciones.

 

Amígadalas: son congregaciones múltiples de ganglios linfaticos embebidos en una membrana mucosa. Están dispuestos en: un anillo en la unión de la cavidad oral y faringea, una amígdala única en la pared posterior de la nasofaringe llamada adenoides, ubicadas en la fosa amigdalina entre los arcos faringopalatinos y glosopalatino se encuentran las amígdalas palatinas que son las únicas que se retiran de manera común en la amigdalectomía y las amígdalas linguales que solo se retiran en algunas ocasiones.

Su posición estratégica a la entrada de las  vías aérea y digestiva le permiten proteger contra la invasión de sustancias extrañas, producen linfocitos y anticuerpos.

Bazo: estructura oval, que esta formada por tejido linfático de aproximadamente 12 cm. de longitud, se ubica en el lado derecho superior de la cavidad abdominal entre el fondo  del estomago y el diafragma. Esta formado por una cápsula externa y un parenquima, el cual esta formado por pulpa blanca, la cual corresponde a linfocitos que se engruesan y forman  ganglios linfáticos llamados nódulos esplenicos y la pulpa roja que consiste  en senos venosos llenos de sangre y cordones esplenicos  que consisten en eritrocitos, macrofagos, linfocitos, células plasmaticas y granulocitos.

Su función es producir células plasmaticas productoras de anticuerpos, fagocita bacterias y destruye células sanguíneas dañadas o caducas, almacena y libera sangre.

Timo: órgano linfático bilobulado, cada uno de los lóbulos esta enclaustrado en una cápsula de tejido conectivo y dividido en varios lobulillos, se localiza por atrás del esternón y entre los pulmones.

 

La corteza es compuesta por linfocitos empaquetados, en tanto la medula esta formado por células epiteliales y mas que nada de linfocitos distribuidos ampliamente.

 

Es una glándula importante en los lactantes y alcanza su tamaño máximo de aproximadamente 40 gr. en la pubertad, para luego ser reemplazada la mayor larte de su tejido por grasa y tejido conectivo al alcanzar la madurez, producto de la atrofia de la glándula, pero aun sigue siendo funcional.

 

La función del timo es ayudar a producir y distribuir a otros órganos linfoides células T, quienes destruyen a los microorganismos invasores directa o indirectamente ya que produce diferentes sustancias, además produce varias hormonas como la timosina, timopoyetina y factor humoral timico que favorecen la proliferación y maduración de las células T.

 

Los seres vivos deben ser capaces de distinguir las partículas extrañas de las propias, para lograr eliminarlas y evitar su potencial toxicidad. De esta manera se constituye un sistema especialmente destinado a la detección, eliminación y vigilancia de nuestro organismo. Además hay que considerar la existencia de barreras externas que impiden la entrada de agentes patógenos, las cuales si son sobrepasadas permiten la acción del sistema inmunitario.

 

Medula Osea: lugar donde se forma parte de los leucocitos, en forma exclusiva los granulocitos y los monocitos, además de unos pocos linfocitos, lo que además se forman en los diferentes órganos linfoides, tras su formación son transportados en la sangre hasta diferentes partes del cuerpo donde se les utilizan.

 

 Leucocitos: Los leucocitos son las unidades móviles de la sangre, poseen núcleo, no tienen

una forma definida y son de un tamaño ligeramente mayor que los glóbulos rojos. Sin embargo

el número de ellos que circula es menor (5.000 a 7.000 por mm3 de sangre).

 

En general, cumplen un importante papel en la defensa del organismo contra las diversas

infec­ciones producidas por microorganismos. Morfológicamente se distinguen dos grupos de

leucocitos.

 

      I     Granulocitos o polimorfonucleares: en los cuales se observa pequeños gránulos cito­plasmáticos y núcleos con varios lóbulos al microscopio óptico. Los gránulos corresponden a lisosomas condensados.

           Con el uso de colorantes, se tiñen de colores diferentes, lo que permite diferenciar  tres cate­gorías de granulocitos.

 

          Eosinófilos: son aquéllos que presentan afi­nidad tintorial por los colorantes ácidos (Eosina), y sus gránulos se tiñen de color rojo anaranjado. Su núcleo puede ser bi o trilobulado. Cons­tituyen el 1 a 3% de todos los glóbulos blancos. Son fagocitadores poco intensos y presentan quimiotaxis moderada. Por lo general, se les encuentra reunidos en sitios de reacciones antígeno-anticuerpo en tejidos y una vez que el proceso inmune se ha llevado a cabo, los fago­cita y digiere. Participan de la defensa contra parásitos y alergias.

 

          Neutrófilos: son aquellos leucocitos que pre­sentan afinidad con colorantes de pH neutro, y los gránulos tiñen de color lavanda pálido; son los más numerosos, pues representan el 65% de los glóbulos blancos y los más activos en cuanto a defensa contra infecciones, manteniendo la asepsia de los tejidos.

 

          Basófilos: granulocitos que presentan afinidad por colorantes básicos (azul de metileno), les dan color azul intenso a los gránulos del citoplas­ma. Son de poca movilidad, ya que su función principal es liberar alguna sustancia hacia la sangre; tales como heparina,sustancia que evita la coagulación sanguínea, histamina, bradicina, serotonina y diversas enzimas lisosómicas, importantes en algunos tipos de reacciones alérgicas, tal que el antígeno al unir­se al anticuerpo, provoca lisis del basófilo y ma­yor liberación de las sustancias antes nombra­das. Su proporción en la sangre es de 0,4%.

 

      II    Agranulocitos o Mononucleados: son aquellos leucocitos que no contienen gránulos en su citoplasma, y sus núcleos no son lobula­dos.

 

           Se clasifican en dos grupos:

 

          Monocitos: tienen un núcleo grande en forma arriñonada o herradura, que tiñe de color púrpura sucio con colorante de Wright. Son de gran tamaño 12 a 20 micras. Juegan un papel importante en las inflamaciones e infecciones  crónicas, ya que son fagocitadores activos (ma­crófagos), los cuales presentan gran movilidad. Su concentración sanguínea es de un 5% aproximadamente.

 

          Linfocitos: son células de tamaño aproximado a los hematíes, de núcleo redondo, grande y citoplasma escaso. Son muy abundantes en la linfa y representan del 25% a 30% de los gló­bulos blancos en la sangre normal. Tiñen de color púrpura con el reactivo de Wright.

 

RESPUESTA INMUNITARIA

Es el conjunto de reacciones químicas  y celulares que desencadena el sistema inmunitario ante un agente patógeno que atraviesa las barreras externas. Esta respuesta puede ser de dos tipos:

 

1.     Inespecífica. Llamada de esta manera porque es idéntica para toda clase de patógeno. Se produce en las primeras etapas del ataque patógeno. En esta clase de respuesta participan los neutrófilos, los macrófagos, las citocinas y el sistema del complemento.

 

2.     Específica, o especializada para cada patógeno. En esta clase de respuesta participan los linfocitos T, los linfocitos B, los monocitos, las células presentadoras de antígenos y los acrófagos. Además participan moléculas inmunitarias: inmunoglobulinas, citocinas y el sistema del complemento.

 

MECANISMOS INESPECÍFICOS DE DEFENSA

Entre éstos están las barreras naturales de defensa, que pueden actuar estructural o

funcionalmente para defender de la infección. Son inespecíficos pues actúan, en

forma similar ante cualquier agente patógeno.

 

BARRERAS Y MECANISMOS DE DEFENSA

El ser humano cuenta con un conjunto de barreras o mecanismos de defensa que le permiten resistir ante una infección y/o ante una enfermedad infecciosa consecuente.

 

 

Barreras Externas: Se encuentran localizadas en los posibles sitios de entrada para los agentes patógenos, y se pueden dividir en:

 

·         Barreras mecánicas: que constituyen un impedimento físico a la penetración de los gérmenes, tal es el caso de la piel, que a través de la capa superficial de células muertas adhiere a los microrganismos que luego se desprenden por medio de la descamación de la piel; el cerumen y pelos del conducto auditivo que retienen cuerpos extraños impidiendo su paso hacia el oído medio e interno y el mucus de la mucosa respiratoria que atrapa los elementos extraños que luego son eliminados a través del movimiento ciliar, la tos y el estornudo.

 

·         Barreras químicas: corresponde a un medio generalmente ácido que impide el desarrollo de los microrganismos, como es el caso del sudor y sebo de la piel, que forma una capa ácida y grasa sobre la piel impidiendo el desarrollo de patógenos; la saliva que contiene la enzima lisozima, inmunoglobulinas; las lagrimas que también contienen lisozima que impide el desarrollo de gérmenes y los jugos gástricos que a través de la acidez destruye los agentes patógenos.

 

·         Barreras biológicas: se refiere a algunas bacterias que habitan normalmente en algunos lugares del organismo y compiten con los patógenos, por ejemplo las bacterias de la flora intestinal o de la flora vaginal.

 

Inflamación: es una reacción ante un ataque infeccioso en que el tejido afectado responde inflamándose, proceso que tiene como finalidad detener y localizar el agente en un lugar fijo. Para esto, el tejido aumenta el flujo sanguíneo en la zona, llegan glóbulos blancos a fagocitar al microorganismo y se acidifica al pH local, con lo que mueren tanto el agente como los leucocitos.

 

Sistema del Complemento: El sistema de complemento esta constituido por moléculas implicadas principalmente en la defensa frente a infecciones y células tumorales. Parte de los factores del complemento potencian la inflamación y la fagocitosis y actúan produciendo la lisis de células y microorganismos. En la activación del complemento se pone en marcha una serie de reacciones consecutivas en cascada, de tal forma que a partir de cada una de ellas se genera un producto activo que además de determinar que la reacción consecutiva prosiga, puede tener diferentes acciones biológicas importantes en la defensa del organismo

 

Algunos de los factores del complemento son enzimas con carácter proteolítico, de tal forma que durante el proceso de activación, algunas moléculas se rompen en fragmentos. Estos fragmentos poseen importantes funciones biológicas y son mediadores de la inflamación.

 

La activación del complemento puede iniciarse por dos vías: la vía clásica y la vía alternativa. La vía clásica se activa por la unión antígeno-anticuerpo, mientras que la vía alternativa se activa por productos bacterianos. En ambas vías se entra en la vía terminal o lítica que conduce a la lisis celular o bacteria.

 

Interferón: Es una sustancia de naturaleza proteica producida en el interior de las células infectadas por virus, que le permite interferir el proceso de replicación o multiplicación del virus, impidiendo así el desarrollo de la infección.

 

Células natural killer (NK): son una tercera población de linfocitos, diferentes a los linfocitos B y linfocitos T y pertenecen al sistema inmune innato. Provienen de la médula ósea y se encuentran en la sangre y tejidos linfáticos, especialmente el bazo; se caracterizan morfológicamente por ser mayoritariamente linfocitos grandes con gránulos citoplasmáticos. Su fenotipo característico en reposo es no presentan los receptores de los linfocitos del sistema inmune específico. Son una sub-población altamente heterogénea, cuyas principales funciones son la citotoxicidad y la secreción de citoquinas. Las células NK se activan a través del contacto con células sensibles o células blanco o por la acción de mediadores solubles, principalmente citoquinas.

 

La función citotóxica es la más reconocida de éstas células y la ejercen sobre diferentes tipos celulares: células tumorales, células transformadas por virus, células infectadas con bacterias y otros patógenos, lo que les confiere un amplio papel defensivo, frente a enfermedades neoplásicas e infecciosas.  La citotoxicidad mediada por las células NK es de dos tipos:

 

Citocinas: son proteínas que regulan la función de las células en son producidas u otros tipos celulares. Son responsables de la comunicación intercelular, inducen la activación de receptores específicos de membrana, funciones de proliferación y diferenciación celular, quimiotaxis, crecimiento y modulación de la secreción de inmunoglobulinas. Son producidas, fundamentalmente, por los linfocitos y los macrófagos activados, aunque también pueden ser producidas por células endoteliales, epiteliales y del tejido conjuntivo. Según la célula que las produzca se denominan linfocinas (linfocito), monocinas (monocitos) o interleucinas (células hematopoyéticas). Su acción fundamental es en la regulación del mecanismo de la inflamación. Hay citocinas pro-inflamatorias y otras anti-inflamatorias

 

MECANISMOS ESPECÍFICOS DE DEFENSA

En este grupo se encuentran a todos los medios que constituyen nuestra defensa inmunológica, que actúan más directamente sobre el tipo de agente que infecta al organismo. La respuesta inmune puede ser natural o adquirida, dependiendo si es espontánea o si fue inducida por el hombre.

 

INMUNIDAD NATURAL.

 

Activa: ante el contacto con el Agente o con sus toxinas, el organismo por sí mismo fabrica anticuerpos para anularlos. Permite al sujeto tener una cierta cantidad de anticuerpos circulantes para contrarrestar futuras infecciones. Esta inmunidad activa es natural ya que el contacto fue por un accidente vital espontáneo.

 

Pasiva: corresponde a la introducción en el organismo de anticuerpos elaborados por el cuerpo de otra persona en este caso se encuentra la leche materna.

 

INMUNIDAD ADQUIRIDA (ARTIFICIAL)

 

Se adquiere a través del tiempo de vida del individuo. Se puede dividir en:

 

Activa: Aparece como consecuencia del contacto previo con Agentes Patógenos o con partes de estos últimos. Consiste en la formación de anticuerpos para la reacción Antígeno-Anticuerpo, por parte del organismo, tras ser expuesto a una vacuna.

 

Anticuerpo: Son glucoproteínas (proteínas unidas a azúcares), también llamadas inmunoglobulinas. Secretadas por un tipo particular de células, los plasmocitos, los anticuerpos tienen una altísima afinidad por moléculas llamadas antígenos. Los plasmocitos son el resultado de la proliferación y diferenciación de los linfocitos B que han sido previamente activados. Su propósito es reconocer cuerpos extraños invasores como las bacterias y virus para mantener al organismo libre de ellos. La producción de anticuerpos forma parte de la respuesta inmune humoral.

Funciones de los distintos anticuerpos

Anticuerpo

Función efectora especifica

Ig G

Opsonización de antígenos para ser fagocitados. Activación de la vía clásica del complemento. Citotoxicidad celular dependiente de anticuerpo. Transferencia a través de la placenta. Retroactivación negativa de la activación de linfocitos B

Ig M

Activación de la vía clásica del complemento. Receptor antigénico de linfocitos B inactivos

Ig A

Secreción a la luz uintestinal y respiratorio. Transferencia materno – fetal por calostro

Ig E

Citotoxicidad celular dependiente de anticuerpo (eosinófilos). 

Ig D

Receptor antigénico de linfocitos B inactivos. 

 

Antígeno es una molécula (generalmente una proteína o un polisacárido) de superficie celular, que puede inducir la formación de anticuerpos. Hay muchos tipos de moléculas diferentes que pueden actuar de antígenos, como las proteínas, los polisacáridos y, más raramente, otras moléculas como los ácidos nucleicos.

 

Pasiva: Corresponde a la introducción al organismo de anticuerpos (inoculación de inmunoglobulinas) generados en otro individuo, que puede ser humano o animal.

 

Las vacunas son antígenos específicos de un agente infeccioso, obtenidos de microbios

debilitados o muertos que se inyectan (inoculación) en un sujeto. También pueden ser toxinas

atenuadas (Toxoides) obtenidas del microorganismo. En ambos casos, se induce la

fabricación de Anticuerpos en el sujeto que las recibe.

 

Una vacuna se puede obtener administrando desde patógenos vivos atenuados.

Las Vacuna también puede ser obtenida de patógenos muertos, inactivados o de fracciones de cápsides de los patógenos que contengan los antígenos necesarios para producir anticuerpos

 

La respuesta inmunitaria específica puede ser celular o humoral. La respuesta inmune del cuerpo ya sea celular o humorales mucho es  más intensa en una exposición secundaria, de tal forma que podemos decir que la respuesta inmune se puede dividir en dos tipos:

 

Respuesta primaria: corresponde al aumento del número de anticuerpos seguido de una declinación gradual, el organismo se ha sensibilizado y han proliferado linfocitos inmunocompetentes.

 

Respuesta secundaria o anamnésica: respuesta al contacto entre un antígeno y el organismo sensibilizado, que induce una proliferación inmediata de linfocitos

 

RESPUESTA HUMORAL

 

Es llevada a cabo por los linfocitos B, que sintetizan inmunoglobulinas o anticuerpos para destruir a los antígenos. Los anticuerpos actúan contra las infecciones, principalmente las producidas por bacterias.

 

Los linfocitos B son capaces de producir muchas copias de un anticuerpo específico (clonación). Los anticuerpos actúan como receptores en la superficie celular y se pueden unir a un antígeno específico, unión que activa al linfocito B. Este proceso de activación se caracteriza por ser complejo y  por la participación de los linfocitos T y células presentadoras de antígenos, tales como macrófagos y células dendríticas.

 

La activación comienza con la presentación que se hace del antígeno por parte del macrófago o células dendríticas. El antígeno es presentado junto a las moléculas MHC en la superficie celular. Este complejp antígeno – MHC entra en contacto con linfocitos T y ambas células intercambian señales químicas, por ejemplo, el macrófago libera interleucinas I, que estimulan al linfocuito T de ayuda, el que presenta el antígeno al linfocito B activándolo.

 

Cuando el linfocito B es activado aumenta de tamaño y se divide por mitosis, originando líneas de clonación, seleccionando solo aquellas células que identifican a un antígeno en particular, este proceso se llama selección clonal.

 

De las células formadas por la clonación del linfocito B, un porción se convierte en células plasmáticas, que se ubican en los ganglio y  secreta el anticuerpo especifico hacia la zona de infección. La otra parte de la población se transforma en linfocitos B de memoria que viven largo tiempo secretando el antígeno en pequeñas cantidades, a la espera que el antígeno vuelva a atacar al organismo y entonces se clonan inmediatamente, para repetir el proceso de clonación.

 

RESPUESTA CELULAR

 

Está a cargo de los linfocitos T que destruyen células infectadas por un agente patógeno. Realizan esta función junto a los macrófagos. Destruyen células infectadas por virus, así como células que hayan sido alteradas por alguna causa o células trasplantadas que son consideradas como extrañas.  Cada una de estas células tiene mas 50.000 receptores que se unen a un antígeno especifico.

 

Los  linfocitos T solo pueden reconocer a aquellos antígenos que le fueron presentados de la siguiente forma: al ser invadido la célula por un virus u otro patógeno, parte de la proteína antigénica del invasor es exhibida con las moléculas de histocompatibilidad (MHC) en la superficie celular. Los receptores de linfocitos T reaccionan entonces con tales complejos antígeno extraño – MHC. Solo se activan linfocitos T específicos para este complejo.

 

Cuando el linfocito T es activado aumenta de tamaño y se clona, es decir se produce un alto número de células idénticas a él por medio de mitosis. De esta línea de clonación algunos se transforman en linfocitos T citotóxicos y otros en células de memoria. Los linfocitos citotoxicos salen de los ganglios linfático, para luego dirigirse a la zona infecciosa. A su llegada los linfocitos T citotóxicos se combinan con un antígeno de superficie en la célula blanco, secretando enzimas como la perforina que destruyen a la célula blanco, después de lo que el linfocito T se separa y busca otra célula blanco. Los linfocitos T también generan mermoria a través de los linfocitos T de memoria

 

Fundamentalmente existen dos clases de linfocitos:

·         Linfocitos T citotóxicos que destruyen las células que han sido infectadas, así como también algunas células cancerosas.

·         Linfocitos T cooperadores, que regulan la actividad de los linfocitos B y macrófagos.

 

MEMORIA INMUNIRTARIA

Esta es función de los linfocitos T y B de memoria. La primera exposición a un antígeno estimula la reacción primaria, es decir, la selección clonal de los linfocitos T y B, si existe una segunda exposición al mismo antígeno, produce una reacción secundaria.

 

La respuesta secundaria es mucho mas rápida que  la  primaria, con un periodo latente más corto. Se requiere mucho menos antígeno para estimular una respuesta secundaria y se producen mas antticuerpos.

 

GRUPOS SANGUÍNEOS

 

 En la membrana de los eritrocitos  existen ciertas proteínas llamadas aglutinógenos (antígenos), que permiten clasificar a la sangre según sus características. Los  principales sistemas de clasificación son ABO y Rh

 

SISTEMA ABO:   Los aglutinógenos en este caso pueden ser de 2 tipos: Aglutinógeno A y Aglutinógeno B. Estas proteínas pueden combinarse tres formas diferentes, o bien estar ausentes, dando origen a los cuatro tipos de grupos sanguíneos. A su vez, en el plasma sanguíneo existen aglutininas (anti­cuerpos), las que son capaces de reconocer al aglutinógeno, unién­dose a él generando una reacción de rechazo o aglutinación, o reaación antigeno - anticuerpo. Existen aglutininas de dos tipos: Alfa o anti A  y beta o anti B.

 

Al reaccionar con el aglutinógeno específico pro­ducen aglutinación de los glóbulos rojos respectivos, que corresponde a un apilamiento de ellos con la consiguiente forma­ción de grumos, que pueden llegar  a obstruir los vasos sanguíneos.

 

GRUPO

AGLUTINÓGENO

(Eritrocito)

AGLUTININA

(Plasma)

  1  AB

2  A

3  B

4  0

Ninguno

A

B

A y B

 

No tiene

Beta o anti B

Alfa o anti A

Anti A y Anti B

 

Las personas de un determinado grupo sanguíneo poseen aglutininas en su plasma opuesta al aglutinógeno presente en las membranas de sus glóbulos rojos, así se evita la autoaglutinación.

 

SISTEMA Rh: Se ha encontrado además, en la superficie del eritrocito, otros antígenos que consti­tuyen un marcador específico llamado Rh. Cuando existe esta molécula, la sangre es Rh+(positiva) y cuando no se encuentra, la sangre es Rh- (negativa).

Si la sangre es Rh+, no existen anticuerpos anti Rh, estas moléculas similares a las aglutininas, se encuen­tran en el plasma y reaccionan específicamente con el marcador Rh, provocando aglutinación y lisis de los eritrocitos.

 

Cuando la sangre es Rh-, en condiciones normales el plasma no contiene anticuerpos anti Rh, pero si una persona Rh- recibe una vez sangre Rh+, comenzara a fabricar anticuerpos anti Rh que permaneceran en la sangre. Este sistema adquiere gran importancia en caso de transfusiones y embarazo.

 

Transfusiones Sanguíneas: una transfusión es una inyección endoveno­sa de sangre de un individuo llamado dador hacia un individuo llamado receptor, entre cuya sangre existe compatibilidad.

 

Para que una transfusión se realice  sin aglutinación de los eri­trocitos transfundidos, es necesario saber qué clase de aglutinógeno tiene el dador  y qué   clase de aglu­tinina tiene el receptor. En este caso no interesa la aglutinina del dador, pues se  diluye en el plasma del receptor.

           

Eritroblastosis  fetal: Por último, también en relación al sistema Rh, existe una situación muy particular. Es la de aquellas mujeres que son Rh- y tienen un hijo Rh+. Du­rante el parto, es posible que algunos glóbulos rojos del niño pasen a través de la placenta, tomando contacto con la sangre de la madre. De esta forma su sistema inmunitario fabrica anticuerpos anti Rh, lo cual no es problema para el primer hijo. Pero si la mujer se embaraza por segunda vez, sus aglutininas anti Rh cruzarán la placenta hacia la sangre fetal. Si el feto es Rh+, se presentara la enfermedad hemolítica del recién nacido o también llamada eritroblastosis fetal.

 

Trasplantes: Las moléculas MHC, son producidas a partir de una gran variedad de sus alelos, por lo que es mu difícil encontrar en individuos distinto moléculas MHC idénticas, salvo que se trate de gemelos, por esta causa cuando se trasplanta un tejido  o un órgano a un donante a un huésped es probable  que el sistema inmune lo reconozca como ajeno y comience la respuesta inmune, proceso conocido como rechazo del injerto.  

 

La prevención del rechazo se lleva a cabo con la administración de drogas inmunosupresoras, por ejemplo los corticoides, las que disminuyen las posibilidades de rechazo pero también vuelven al individuo mas sensible a cualquier enfermedad.