SISTEMA CARDIOVASCULAR


Capitulo 14 Corazón, sangre y vasos sanguíneos

Introducción 

Capitulo 0 

Capitulo 1 

Capitulo 2 

Capitulo 3

Capitulo 4 

Capitulo 5

Capitulo 6 

Capitulo 7

Capitulo 8

Capitulo 9

 Capitulo 10

Capitulo 11

Capitulo 12 

Capitulo 13

Capitulo 14 

Capitulo 15 

Capitulo 16

Capitulo 17 

Capitulo 18 

Capitulo 19 

Capitulo 20 

Capitulo 21

Capitulo 22

Capitulo 23 

Capitulo 24 

Capitulo 25 

Capitulo 26 

Capitulo Ecologia y Energia 

Capitulo Ecologia y Humano

Capitulo Ecología Población y Comunidad  

Capitulo Ecología Hormonas Vegetales 

Capitulo Evolución 

Capitulo Evolución de los Primates

Glosario

Foro 

Temas DEMRE

 

En vegetales y animales inferiores que viven en contacto directo con el medio ambiente líquido, los procesos de intercambio se llevan a cabo por simple difusión. Sin embargo en vegetales y animales supe­riores, que presentan un mayor grado de organi­zación, los procesos de aprovisionamiento de sustancias nutricias,  oxígeno y eliminación de dese­chos orgánicos, se llevan a cabo a través de un circuito interconectado de túbulos con distintas características y diámetro. Estos hacen llegar a cada célula del organismo las cantidades necesarias de nutrientes y oxígeno y sacan de éste los materiales de desecho. El sistema encargado de esta función es el Cardiovascular.

Para facilitar su estudio, este sistema se puede dividir en dos grandes secciones: la sangre  y el  aparato Cardiovascular.

SANGRE
La sangre es un tejido formado por una fase sólida y una fase líquida. La fase sólida está constituida por pequeños corpúsculos microscópicos, denominados en conjunto “elementos figura­dos”, que se hallan incorporados en un medio lí­quido denominado plasma.

 Plasma  Sanguíneo

El plasma es la porción líquida de la sangre. Corresponde aproxi­madamente al 55% del volumen sanguíneo total (volemia). 

El plasma sanguíneo está formado por H2O y  numerosas sustancias inorgánicas y orgá­nicas disueltas.

Elementos Figurados

Forman parte de la porción sólida de la sangre, y constituyen aproximadamente  el 45% del volumen sanguíneo  total. Existen tres tipos: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

     Glóbulos Rojos, Hematíes o Eritrocitos:  

 Su forma es la de un disco bicóncavo de un diámetro aproximado de 7 a 8 micrones. Los eritrocitos  maduros carecen de núcleo, mitocondrias y el retículo en­doplasmático se encuentra muy reducido. Son ricos en hemoglobina, la cual ocupa aproximadamente el 33% del peso de un eritrocito.



Su función es el transporte de gases por ejemplo:  O2
El mecanismo de síntesis de glóbulos rojos es la Eritropoyesis, la cual en un  individuo adulto, se realiza en la médula ósea roja de los huesos esponjosos (costillas,  pelvis, esternón). 

·        Glóbulos Blancos o Leucocitos:
Son las unidades móviles de la sangre, poseen núcleo, no tienen una forma definida y son de un tamaño ligeramente mayor que los glóbulos rojos.
 

Por otro lado para que el leucocito logre llegar al lugar en que se está multiplicando la bacteria, éstos deben atravesar la pared de los vasos sanguí­neos, por un proceso llamado diapedesis, son guiados por quimiotaxis y al  llegar al punto donde están los agentes patógenos los fagocitan. La cantidad de glóbulos blancos en la sangre es menor  al de los glóbulos rojos. Cumplen un importante papel en la defensa del organismo contra las diversas infec­ciones,  producidas por microorganismos. La acumulación de células muertas, glóbulos blancos y bacterias, da lugar a los glóbulos de pus. Se  producen en la médula ósea roja de huesos largos y planos, timo, bazo y ganglios linfáticos.

                 

       Plaquetas o trombocitos: Son los elementos figurados más pequeños. No constituyen células en el sentido estricto de la palabra, ya que se originan por división o fragmentación del cito­plasma de células hematopoyéticas, denominadas megacariocitos, (no son células verdaderas ya que les falta el núcleo).  Existen aproximadamente 300.000 por mm3  de sangre. Participan en  la coagulación sanguínea. Al igual que los glóbulos rojos y blancos, son producidas en la médula ósea roja.

       COAGULACIÓN SANGUÍNEA

La coagulación sanguínea tiene por finalidad man­tener la Hemostasia (prevención de la pérdida de sangre) cuando un  vaso sanguíneo se corta o desgarra.

 

MORFOLOGÍA Y FUNCIÓN DEL APARATO CARDIOVASCULAR

El aparato cardiovascular, en la especie humana, comprende una bomba muscular (el corazón) y una serie de tubos comunicados entre sí (los vasos sanguíneos). Estos forman un sistema o circuito cerrado en donde la sangre permanece en el interior del sitema, durante todo su reco­rrido por el cuerpo.

ANATOMIA DEL CORAZÓN: Es un órgano de naturaleza muscular, que se encarga de bombear sangre hacia los diferentes tejidos del cuerpo. Su forma y tamaño son similares a la de un puño.

·         Epicardio: es una membrana delgada que se adhiere a la superficie externa del corazón, inmediatamente debajo de la hoja visceral de pericardio.

·         Miocardio: es la capa que constituye verdade­ramente la estructura del corazón. Esta formada por fibras musculares estriadas de carácter involuntario.

·         Endocardio: es el revestimiento interno del co­razón. Su estruc­tura es similar a la del endotelio de los vasos sanguíneos (un estrato de células delgadas y aplanadas). Su función es impedir que la san­gre se coagule dentro de los vasos.  Recubre todos sus recovecos y forma los velos de las válvulas cardíacas.

 

La sección longitudinal del corazón, nos mostrara lo siguiente:

 

Arterias coronarias: Se encuentran en número de dos y nacen de la región ascendente de la arteria aorta, apenas ésta sale del ventrículo izquierdo. Estas arterias son primordiales para el corazón ya que a través de ellas recibe oxígeno y nutrientes en gran can­tidad, necesarios  para cumplir su intensa actividad. 

Automatismo Cardíaco: Es la propiedad intrínseca del corazón de generar impulsos eléctricos en forma espontánea. El tejido que realiza este rol se conoce comoexito­conductor, se dispone el cual se dispone en  forma de nodos y haces. tejido, denominado

  • Nódulo Sinusal o Marcapaso: Está localizado en la pared dorsal, de la aurícula derecha. Es el encargado de originar la onda de contracción.
  •   Nódulo Aurículo-ventricular: Está ubicado en el piso de la aurícula dere­cha, muy cercano al tabique aurículo-ven­tricular. Su función es demorar el potencial de contracción, de forma  que se contraigan las aurículas, antes que los ventrículos.
  • Haz de Hiss: está ubicado en el tabique interventrícular. Son fibras espe­cializadas de naturaleza neuromuscular, encar­gadas de transmitir rápidamente potenciales de acción, que se divide luego en una rama dere­cha y otra izquierda.
  • Red de Purkinje: ramificación profusa de fibras musculares originadas en el Haz de hiss dirigida a los ventrículos. Su función es, conducir impulsos nerviosos, los cuales provocan la contracción total de los ventrículos.

 

  • CICLO CARDÍACO: Se define, como el período que transcurre entre el final de una contracción cardiaca y el final de la contracción siguiente. Cada ciclo se inicia por la generación espon­tánea de un potencial de acción en el nódulo sinusal. El ciclo cardíaco, incluye:

  • Sístole :  corresponde al período durante el cual el corazón está contraído. Su duración aproximada es de 0.4 segundos de los cuales 0,1 segun­dos corresponden a la sístole auri­cular y 0,3 segundos a la sístole ventricular.
  • Diástole :  corresponde al período durante, el cual el corazón está relajado.
  •  

 

TIEMPO (segundos)

AURÍCULA

VENTRÍCULO

0,1

0,3

0,4

SÍSTOLE

DIÁSTOLE

DIÁSTOLE

DIÁSTOLE

SÍSTOLE

DIÁSTOLE

 

El Electrocardiograma (ECG)  normal

 

El trazado típico de un electrocardiograma registrando un latido cardíaco normal consiste en una onda P, un complejo QRS y una onda T.

 

Onda P: La onda P es la señal eléctrica que corresponde a la contracción auricular. Ambas aurículas, derecha e izquierda, se contraen simultáneamente.

 

QRS: El complejo QRS corresponde a la corriente eléctrica que causa la contracción de los ventrículos derecho e izquierdo, la cual es mucho más potente que la de las aurículas y compete a más masa muscular, produciendo de este modo una mayor deflexión en el ECG.

 

Onda T: La onda T representa la repolarización de los ventrículos.

 VASOS SANGUÍNEOS

En el hombre y otros vertebrados, hay tubos de diversos calibres, cuya función es transportar la san­gre  a todos los tejidos del orga­nismo. A estos tubos de diverso calibre, se les llama en conjunto vasos sanguíneos. Existen  tres tipos de vasos sanguíneos: 

Arterias:Son vasos sanguíneos que sacan sangre del corazón. En general conducen sangre rica en oxígeno, salvo la arteria pulmonar y arterias umbilicales. Al observar al microscopio óptico un corte trans­versal de arteria.

Capilares: son vasos sanguíneos, de unos 7 micrones de diámetro con una longitud media cercana a un milímetro. Nacen de la última división de las arteriolas, ramificándose luego  muchas veces, sin cambiar de calibre. A este nivel se unen para formar una red, llamada  lecho capilar,  cada lecho capilar, tiene extremos: uno arterial y el otro venoso. 

Intercambio de sustancias a través de la pared capilar: La  pared del capilar, está consti­tuida por una fina capa de endotelio, que ofrece un fácil pasaje de agua, gases y sustancias nutritivas disueltas en el plasma (sales, aminoácidos, glucosa etc.), pero impide la salida de las proteínas específi­cas de la sangre (fibrinógeno, albúminas etc).

Después de haber efectuado el inter­cambio de gases y solutos, los capilares conflu­yen en vasos que van aumentando de calibre, constituyendo finalmente las venas. Al igual que las arterias, constan de tres capas. Sin embargo, a diferencia de  las arterias presentan a nivel del endotelio,  repliegues de tejido, conocidos como válvulas venosas; estas impiden el flujo retrógrado de la sangre.

 

PRESIÓN SANGUÍNEA
 Debido a la expulsión de sangre desde el cora­zón, la presión en las arterias sube durante la contracción cardíaca. Corresponde ésta a la presión alta o sistólica. La presión durante la relajación del corazón, constituye la presión baja o diastólica. En una persona normal la presión sistólica está entre  90 y 120 mm de Hg y la presión diastólica a 60 u 80 mm Hg. La presión de los vasos sanguíneos va disminuyendo a medida que la sangre se aleja del corazón.

Llega a unos 32 mm de Hg en los capilares arteriales y a 

unos 12 mm de Hg en los capilares venosos. En las venas 

cavas la presión es casi nula ( 5mm de Hg).

CIRCUITOS CARDIOVASCULARES

La sangre que circula por los distintos vasos san­guíneos describe dos circuitos bien definidos que se denominan:


CIRCULACIÓN MAYOR O SISTÉMICA: En este sis­tema, la sangre es impulsada desde  el ventrí­culo iz­quierdo hacia la aorta, que la distribuye hacia todo el organismo, llevando nutrientes, oxígeno, etc. Final­mente, la sangre, ya empobrecida en estas sustan­cias, regresa a la aurícula derecha por la vena cava superior e inferior.

CIRCULACIÓN  MENOR  O PULMONAR: Este circuito comienza en el ventrículo derecho, que impulsa la sangre llegada desde la periferia hacia la arteria pulmonar. En el interior del parénquima pulmonar, esta ar­teria se ramifica, y finalmente los capilares se ponen en contacto con  los alveólos pulmonares. En esta forma, la sangre queda separada del medio rico en O2 que existe dentro de los alveólos, por una muy pequeña distancia. Esto le permite abastecerse de O2 y excretar CO2, para volver por las 4 venas pulmonares hacia la aurícula izquierda. Desde ahí pasa al ventrículo izquierdo para salir por la aorta, entrando nuevamente al circuito mayor.