Versus de cuculo

 
 

    Heu, cuculus nobis fuerat cantare suetus,

    quae te nunc rapuit hora nefanda tuis?

    Heu, cuculus, cuculus, qua te regione reliqui,

    infelix nobis illa dies fuerat.

    Omne genus hominum cuculum conplangat ubique,

    perditus est cuculus, heu, perit ecce meus.

    Non pereat cuculus, veniet sub tempore veris,

    et nobis veniens carmina laeta ciet.

    Quis scit, si veniat; timeo, est summersus in undis,

    vorticibus raptus atque necatus aquis.

    Heu mihi, si cuculum Bachus dimersit in undis,

    qui rapiet iuvenes vortice pestifero.

    Si vivat, redeat, nidosque recurrat ad almos,

    nec corvus cuculum dissecet ungue fero.

    Heu quis te, cuculus, nido rapit ecce paterno?

    Heu, rapuit, rapuit, nescio si venias.

    Carmina si curas, cuculus, citus ecce venito,

    ecce venito, precor, ecce venito citus.

    Non tardare, precor, cuculus, dum currere possis,

    te Dafnis iuvenis optat habere tuus.

    Tempus adest veris, cuculus modo rumpe soporem,

    te cupit, en, senior atque Menalca pater.

    En tondent nostri librorum prata iuvenci,

    solus abest cuculus, quis, rogo, pascit eum?

    Heu, male pascit eum Bachus, reor, impius ille,

    qui sub cuncta cupit vertere corda mala.

    Plangite nunc cuculum, cuculum nunc plangite cuncti

    ille recessit ovans, flens redit ille, puto.

    Opto tamen, flentem cuculum habeamus ut illum,

    et nos plangamus cum cuculo pariter.

    Plange tuos casus lacrimis, puer inclite, plange,

    et casus plangunt viscera tota tuos.

    Si non dura silex genuit te, plange, precamur,

    te memorans ipsum plangere forte potes.

    Dulcis amor nati cogit deflere parentem,

    natus ab amplexu dum rapitur subito.

    Dum frater fratrem germanum perdit amatum,

    quid nisi idem faciat, semper et ipse fleat.

    Tres olim fuimus, iunxit quos spiritus unus,

    vix duo nunc pariter, tertius ille fugit.

    Heu fugiet, fugiet planctus quapropter amarus

    nunc nobis restat, carus abit cuculus.

    Carmina post illum mittamus, carmina luctus,

    carmina deducunt forte, reor, cuculum.

    Sis semper felix utinam, quocunque recedas,

    sis memor et nostri, semper ubique vale.

 

Traducción al castellano:

 

Ay cuclillo que frecuentemente nos cantaba,

¿qué hora terrible te ha apartado de los tuyos?

Ay cuclillo, cuclillo, ¿en qué paraje te perdí?

Infeliz nos resultó ese día.

Todo el género humano llora al cuclillo por todas partes.

Se ha perdido el cuclillo. ¡Ay! Ha perecido mi amigo.

No ha muerto el cuclillo, volverá con la primavera

y, cuando venga, nos cantará alegres canciones.

¿Quién sabe si vendrá? Temo que esté hundido en las olas,

arrastrado por un remolino y muerto en las aguas.

Pobre de mí si lo ha sumergido en las ondas Baco,

que lleva a los jóvenes a su pestífera vorágine.

Si vive, que retorne y corra a los nidos nutricios

y que el cuervo no hiera con su fiera garra al cuclillo.

Ay cuclillo, ¿quién te arrancó del nido paterno?

Ay, te robaron, te robaron, no sé si volverás.

Si te gustan las canciones, cuclillo, ven rápidamente.

Ven, te lo ruego. Ven rápidamente.

No tardes, por favor, cuclillo. Ven mientras puedas correr.

Tu joven Daphnis desea estar contigo.

Se acerca la primavera, cuclillo, rompe el sopor,

el viejo padre Menalcas también te quiere.

Nuestros novillos pastan en praderas libres,

sólo el cuclillo no está aquí.

¿Quién, pregunto, lo alimenta?

Ay, pienso, lo malnutre Baco, ese impío

que ansía destruir los corazones con todas las maldades.

Llorad por el cuclillo, por el cuclillo llorad todos.

Se fue alegre, llorando volverá, creo.

Espero que pronto tengamos al cuclillo afligido

y nosotros lloraremos a la par que el cuclillo.

Ilustre niño, lamenta con lágrimas tus desgracias, llora,

y que todas tus entrañas las lloren.

Si no te engendró una dura piedra, llora, te lo rogamos,

Recordando quién eres quizás puedas llorar.

El dulce amor por un hijo obliga a llorar al padre

cuando la criatura es arrebatada por un súbito abrazo.

Cuando el hermano pierde a su querido y verdadero hermano,

qué hace si no lo mismo y llora constantemente.

En otro tiempo fuimos tres, unidos por un solo espíritu.

Ahora sólo somos dos, el tercero ha huido.

Ay, huyó, huyó. El llanto, amargo por este motivo,

ahora nos queda: el querido cuclillo se fue.

Enviemos tras él los poemas, tristes poemas.

Quizás, creo, estas canciones nos devuelvan al cuclillo.

Sé siempre feliz dondequiera que vayas

y acuérdate de nosotros.  Siempre y dondequiera que estés, salud.