Conflictus Veris et Hiemis

 
 

 

Conveniunt subito cuncti de montibus altis

pastores pecudum vernali luce sub umbra

arborea pariter laetas celebrare Camenas.

Adfuit et iuvenis Dafnis seniorque Palaemon;

omnes hi cuculo laudes cantare parabant.

Ver quoque florigero succintus stemmate venit,

frigida venit Hiems, rigidis hirsuta capillis.

His certamen erat cuculi de carmine grande.

VER prius adlusit ternos modulamine versus:

 

“Opto meus veniat cuculus, carissimus ales.

Omnibus iste solet fieri gratissimus hospes

in tectis, modulans rutilo bona carmina rostro”.

 

Tum glacialis HIEMS respondit voce severa:

“non veniat cuculus, nigris sed dormiat antris;

iste famem secum semper portare suescit”.

VER

“Opto meus veniat cuculus cum germine laeto,

frigora depellat, Phoebo comes almus in aevum.

Phoebus amat cuculum crescenti luce serena”.

HIEMS

“Non veniat cuculus, generat quia forte labores,

proelia congeminat, requiem disiungit amatam,

omnia disturbat: pelagi terraeque laborant.”

VER

“Quid tu, tarda Hiems, cuculo convicia cantas?

Qui torpore gravi tenebrosis tectus in antris

post epulas Veneris, post stulti pocula Bacchi.”

HIEMS

“Sunt mihi divitiae, sunt et convivia laeta,

est requies dulcis, calidus est ignis in aede.

Haec cuculus nescit, sed perfidus ille laborat.”

VER

“Ore feret flores cuculus et mella ministrat,

aedificatque domus, placidas et navigat undas,

et generat suboles, laetos et vestiet agros.”

HIEMS

“Haec inimica mihi sunt, quae tibi laeta videntur,

sed placet optatas gazas numerare per arcas

et gaudere cibis simul et requiescere semper.”

VER

“Quis tibi, tarda Hiems, semper dormire parata,

divitias cumulat, gazas vel congregat ullas,

si ver vel aetas ante tibi nulla laborant?”

HIEMS

Vera refers: illi, quoniam mihi multa laborant,

sunt etiam servi nostra ditione subacti.

 Iam mihi servantes domino, quaecumque laborant.

VER

“Non illis dominus, sed pauper inopsque superbus,

nec te iam poteris per te tu pascere tantum,

ni tibi qui veniet cuculus alimonia praestat.”

PALAEMON

Tum respondit ovans sublime e sede Palaemon

et Dafnis pariter, pastorum et turba piorum:

“Desine plura, Hiems -rerum tu prodigus, atrox-

et veniat cuculus, pastorum dulcis amicus.

Collibus in nostris erumpant germina laeta,

pascua sint pecori, requies et dulcis in arvis,

et virides rami praestent umbracula fessis,

uberibus plenis veniantque ad mulctra capellae,

et volucres varia Phoebum sub voce salutent.

Quapropter citius cuculus nunc ecce venito!

Tu iam dulcis amor, cunctis gratissimus hospes:

omnes te expectant pelagus tellusque polusque,

salve, dulce decus, cuculus, per saecula salve!”

 

 

Se reúnen pronto, llegados de los altos montes, todos

los pastores de ganado, un día primaveral, a la sombra

de los árboles, para celebrar juntos a las alegres Camenas.

Asistió el joven Dafnis y el viejo Palemón.

Se disponían todos a entonar alabanzas al cuclillo.

También acudió Primavera ceñida con una guirnalda florida

e igualmente llegó el frío Invierno, hirsuto con sus cabellos erizados.

Hubo una gran disputa entre ellos acerca de un poema sobre el cuco.

PRIMAVERA entonó rítmicamente esta estrofa de tres versos:

 

“Deseo que acuda mi cuclillo, la más querida de las aves.

Suele ser el más agradable huésped en todas

las moradas, modulando con su rojizo pico hermosas tonadas.”

 

Entonces el glacial INVIERNO respondió con voz severa:

“Que no venga el cuclillo; sino que en negras cavernas duerma,

pues acostumbra a traer el hambre siempre consigo.”

PRIMAVERA:

“Deseo que acuda mi cuclillo con su alegre retoño,

entrañable compañero de Febo, y ponga en fuga al frío.

A Febo le gusta el cuclillo cuando la luz serena va aumentando.”

INVIERNO:

“Que no venga el cuclillo, pues es causante de trabajos;

las guerras multiplica; aleja el amado descanso;

lo altera todo: tierras y mares se afanan.”

PRIMAVERA:

“¿Por qué, lento Invierno, lanzas invectivas contra el cuclillo?

Tú que, con pesado torpor, te ocultas en antros tenebrosos

tras los festines de Venus y las copas del necio Baco.”

INVIERNO:

“Gratas me resultan las riquezas y los banquetes,

dulce el descanso es, cálido en el hogar el fuego.

Eso lo ignora el cuclillo que, pérfido, trabaja.”

PRIMAVERA:

En su boca el cucillo porta flores y mieles proporciona;

moradas edifica y sobre aguas plácidas navega

y produce retoños y reviste los campos alegres.”

INVIERNO:

Desabrido me resulta cuanto alegre te parece.

En cambio, me place contar por arcas las riquezas añoradas

y gozar del alimento y al mismo tiempo descansar continuamente.”

PRIMAVERA:

“¿Quién, lento Invierno, dispuesto siempre a dormir,

te amontonará riquezas o te reunirá tesoros,

si antes la Primavera o el Verano para ti no han trabajado?”

INVIERNO:

Verdad dices: puesto que tanto trabajan para mí,

son siervos sujetos a mi autoridad.

Todo lo que se afana, me sirve como a su señor.

PRIMAVERA:

“No eres su señor, sino un pobre e indigente soberbio,

incapaz por ti mismo de encontrar sustento,

a no ser porque el cuclillo que vendrá te proporcione alimento.”

PALEMON:

Entonces, aplaudiendo, desde su alto asiento responde Palemón,

al par que Dafnis y la muchedumbre de los piadosos pastores:

“Déjalo ya, Invierno –despilfarrador, violento-,

y que venga el cuclillo, entrañable amigo de los pastores.

Broten en nuestras colinas los alegres pastos;

sirvan de pastizales al ganado y de dulce descanso en las campiñas

y las verdes ramas presten su sombrita a los fatigados

y acudan al ordeño las cabrillas con las ubres llenas

y a Febo las aves saluden con trinos variados.

Por ello, ¡acuda al momento el cuclillo!

Tú, dulce amor, para todos el más grato de los huéspedes:

te aguardan todos: el mar y la tierra y el cielo.

¡Te saludo, dulce gloria! ¡Cuclillo, por los siglos te saludo!”

 

Un "acercamiento" a este poema aquí