Alcuino de York

 
 

 Más que historiador y teólogo, a lo que dedica primordialmente su actividad escrita, Alcuino es un gran organizador, consciente de la renovación cultural que le ha tocado dirigir.  Entre sus grandes aciertos habría que destacar el hecho de asentar el sistema de organización de la enseñanza en dos etapas: el trivium (gramática, retórica, dialéctica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía). Como poeta practica una artificial imitación de los antiguos, principalmente de Virgilio. Su epistolario es un documento rico y variado para conocer la civilización de su tiempo y la intimidad de la corte imperial.  Su producción escrita  comprende:

1.     Obras en prosa:

a. Manuales escolares  dedicados a la gramática, la ortografía, la retórica y la dialéctica.

b.     Obras científicas (dogmáticas y teológicas).

c.     Comentarios exegéticos.

d.     Tres obras hagiográficas.

e.     Diversas epístolas.

2.     Obras poéticas (sobre este particular se puede consultar la Tesis de Julian Solana Pujalte, Análisis métrico-prosódico de la poesía de Alcuino De York):

a.  Una epopeya en hexámetros dedicada a las grandes figuras del arzobispado de York.

b.     Un poema en dísticos elegíacos donde lamenta el saqueo de un monasterio anglosajón por los vikingos.

c.     Diversas piezas elegíacas, líricas y epigramáticas, unas veces religiosas, otras laicas y otras políticas, entre las que destaca Versus de cuculo y, en menor medida,  Plangamus cuculum.

d.     También se le atribuye el poema Conflictus Veris et Hiemis, que asienta el género del Conflictus, de enorme importancia en la Edad Media (sobre este poema –y la cuestión de su autoría- se puede consultar el siguiente artículo de Carmen Castillo. La composición del “Conflictus Veris et Hiemis”. Atribuido a Alcuino).

 

Una muestra de su obra se encuentra en  The Latin Library. Las Propositiones Alcuini (texto en latín y francés), aquí.