Dimension Etica

La formación ética y moral en los niños consiste en abordar el reto de orientar su vida, es
decir, llevar al niño poco a poco a la interiorización de reglas y formas de relacionarse con
su entorno y con sus semejantes, y por otro lado, permitir apreciaciones sobre la sociedad y
sobre su papel en ella.
El objetivo de la educación moral sería el desarrollo de la autonomía, es decir, el actuar de
acuerdo con criterios propios. Contrariamente a posiciones que buscan imponer o inculcar
valores en los niños, Piaget propone el desarrollo de la autonomía moral, como la construcción
de criterios morales que permitan distinguir lo correcto de lo incorrecto. Construcción
que se hace en la interacción social, siendo la pregunta central del maestro cómo formar a
los niños, cómo construir estos criterios. La respuesta se encontraría en el tipo de relaciones
que se establecen entre los niños y los adultos. La moral autónoma se desarrolla en
unas relaciones de cooperación basadas en la reciprocidad. La moral heterónoma es fruto
de unas relaciones de presión sustentadas en el respeto unilateral.
En última, la creación de un ambiente en el aula y en la escuela, basado en el respeto mutuo
y en las posibilidades de descentrarse y coordinar puntos de vista, es la estrategia fundamental
para el desarrollo de esta autonomía. El maestro disminuirá su poder como adulto
permitiendo que los niños tomen decisiones, expresen puntos de vista, y aun sus desacuerdos
respecto a algunas posiciones del adulto.
Propiciará las relaciones entre los niños, base para la formación de la noción de justicia, el
intercambio de puntos de vista y la solución de problemas entre ellos mismos. Igualmente,
fomentará su curiosidad, la elaboración de preguntas y la búsqueda de soluciones ante los
problemas morales que se presentan en la vida diaria. Los niños en este ambiente irán
construyendo el valor del respeto al otro, de la honestidad, de la tolerancia, valores esenciales
para una convivencia democrática.

Finalmente, se puede decir que cada una de estas dimensiones están íntimamente
relacionadas, ya que el estimular una de ellas trae consigo el avance en las otras
paralelamente; ejemplo de esto es cuando se estimula al niño para el desarrollo del
lenguaje con actividades, lo que permitirá a su vez estimular la capacidad cognitiva,
perceptiva, social y afectiva de cada niño.
Comments