El carisma del Prado
 

 

El Prado es fruto de la gracia concedida a la Iglesia en la persona del P. Chevrier.   

El P. Chevrier nació en Lyon en 1826.  Después de una intensa experiencia espiritual, orientó su vida al servicio de la evangelización de los pobres. Buscó compañeros y promovió vocaciones para realizar una catequesis evangelizadora centrada en el conocimiento de Jesucristo. 

Hoy “el Prado” es una familia espiritual de sacerdotes diocesanos, religiosas, laicas y laicos consagrados y otros seglares, presente en diversos países.