Berenjenas gratinadas rellenas de salmón

Ingredientes (para 4 personas):


2 berenjenas medianas

1 puerro

1 zanahoria

1 cebolla

4-5 espárragos verdes (pueden ser de bote)

100-150 gr.de salmón fresco 

2 cucharadas de salsa de tomate

2-3 cucharadas de salsa de queso (opcional)

Queso rallado para gratinar

aceite de oliva

sal y pimienta

1 pizca de hierbas aromáticas


Para la salsa de queso:

100 ml de leche evaporada

2 cucharadas de queso crema 

50 gr. de queso azul


Modo de hacerlo:


Precalentar el horno a 220º con calor arriba y abajo.

Lavar las berenjenas y partirlas por la mitad a lo largo. Hacerle unos cortes en la pulpa a modo de rejilla y espolvorear un poco de sal y pimienta. Untar ligeramente la superficie con aceite y colocar en una fuente de horno. Hornear a 220º durante 35-40 minutos.


Mientras se hornean las berenjenas preparar el relleno.


Pelar y cortar en dados pequeños la cebolla y el puerro. 

Raspar la zanahoria y rallarla. 

Cortar el salmón en dados o desmenuzarlo (si ya está cocinado).

Cocer los espárragos al vapor durante 10 minutos. Una vez cocidos partirlos en rodajas finas.


Calentar 2-3 cucharadas en una sartén a fuego medio y sofreir la cebolla y el puerro durante 5 minutos hasta que se ponga transparente pero sin que se doren. Sazonar con un poquito de sal para que se haga más rápido.Añadir la zanahoria rallada y continuar sofriendo un par de minutos más. Añadir entonces el salmón desmenuzado, los espárragos y la salsa de tomate. Remover y continuar la cocción hasta que el salmón cambie de color o se atempere. A continuación añadir la pulpa de las berenjenas troceadas o trituradas. Agregar la salsa de queso si se pone y mezclar. Apartar del fuego y dejar que se atempere.


Rellenar las barquitas de berenjena con la mezcla. Verter por encima unas cucharadas de la salsa de queso y espolvorear con el queso rallado. Gratinar en el horno durante 5 minutos o hasta que la superficie esté dorada.


Para hacer la salsa de queso.


Calentar la leche evaporada en un cazo a fuego suave y añadir los quesos troceados. Remover hasta que se deshaga y quede una salsa lisa y homogénea. Si queda demasiado espesa añadir un poco más de leche hasta conseguir la textura deseada. Si queda algún grumo pasar la salsa por un colador para eliminar los grumos.