Métodos de enseñanza para lectura


    Métodos de Aprendizaje

    ENSEÑANZA DE LA LECTURA: 

    Existe una gran diversidad de métodos para la enseñanza de la lectura. Son tantos que, para ordenarlos, se ha hecho varios intentos de clasificación. Se ha hablado de métodos analíticos, sintéticos, mixtos; métodos de marcha ascendente o de marcha descendente; métodos globales, silábicos y alfabéticos; métodos que privilegian la comprensión y los que apoyan la decodificación; métodos eclécticos, etc.  Entre todas las clasificaciones, la mejor por lo sencilla y coherente es aquella que emplea como criterio para organizar los métodos el punto del que parten. Según ese criterio, existen dos bloques: métodos que comienzan con el aprendizaje de unidades no significativas y métodos que inician el aprendizaje empleando unidades significativas. En el primero se encuentran los alfabéticos y los silábicos; en el segundo, los que parten de palabras, frases u oraciones

    Los métodos silábicos

    Al cabo de muchos siglos aparecieron propuestas distintas de las alfabéticas. En el siglo XIX, especialmente en América Latina, surgen los métodos silábicos. Se enseña a los niños un cierto repertorio silábico; cuando lo dominan, pasan a leer palabras conformadas por las sílabas que conocen y luego siguen con frases y oraciones. El gran maestro argentino Domingo Faustino Sarmiento difundió un método silábico basado en “cantinelas”, que eran recursos nemotécnicos para que los niños pudieran aprender mejor ciertos repertorios silábicos. Una de ellas, por ejemplo, era esta: “da fe li mo nu // fe li mo nu da // li mo nu da fe //mo nu da fe li…”. Entre nosotros fue empleado  hasta mediados del siglo pasado un método basado en la siguiente secuencia: “a ma sa pa la ra ta”, que daba lugar a palabras como “masa”, “mamá” y permitía llegar a oraciones como “la mamá amasa la masa”. Luego, la secuencia variaba como “e me se pe le re te”, “i mi si pi li ri ti”, etc., en el orden de las vocales. No se necesita de más ejemplos para mostrar cómo eran los procedimientos silábicos, que parten de unidades no significativas aunque con existencia más concreta para los niños, puesto que las sílabas son fácilmente percibidas por el oído. Esa facilidad hace posible un cierto éxito en el aprendizaje, aunque los textos construidos con los repertorios silábicos que va conociendo el niño son insulsos y poco favorables para la comprensión.

    Métodos que parten de unidades significativas

     Mostrando imágenes con palabras adjuntas, es el precursor de los procedimientos basados en unidades significativas: en este caso, basados en palabras. En efecto, una palabra es portadora de un significado. Su imagen visual, su imagen fónica y su significado pasan como una unidad a la memoria, que guarda todo ello en lo que se denomina el “vocabulario visual” de la persona, que es uno de los instrumentos imprescindibles para la el avance en la lectura.

    Los métodos basados en palabras

    Algunos métodos comienzan trabajando con palabras. Cuando los niños conocen visualmente un cierto número de palabras, se pasa a identificar letras que les son comunes, que sirven posteriormente como indicio para que los niños identifiquen otras palabras, no siempre presentadas por el libro o el maestro. Al mismo tiempo, se comienza con la lectura de frases y oraciones, se prestan para ir acompañadas de ilustraciones, resulta fácil descubrir la presencia de /b/ y su representación.

    Entre los materiales que siguen esta línea, hay una enorme variedad y también diversidad de calidades. Desde un punto de vista técnico, ésta es una buena alternativa para los países de habla inglesa pero no necesariamente la mejor para los lugares donde se habla el castellano, pues el paso de la palabra a la grafía prescinde de un recurso importante, el manejo de las sílabas, enteramente factible en la lengua que hablamos.

    Los métodos basados en oraciones

    Como los métodos que parten de palabras, los métodos que se inician con oraciones tienen ya larga data. Además, están seriamente respaldados por la investigación. Ovide Decroly – que no es el único pero sí el más conocido entre nosotros- proporcionó a comienzos del siglo pasado sólidos fundamentos para los métodos globales, entre los cuales se hallan los métodos de base oracional.

    Estrategias del aula: Para las lecturas en voz alta de la maestra

    Actividades de expresión oral

    Antes, o durante, la lectura de un cuento en clase, enséñeles el vocabulario. Esto es fundamental para que los estudiantes comprendan lo que están leyendo. Los estudiantes deben conocer al menos 90-95 por ciento de las palabras que leen para captar el significado del texto. Puede preenseñarles vocabulario usando estrategias de enseñanza de inglés como segunda lengua (ESL), como las que se describen a continuación:

    • Dramatizaciones o pantomima
    • Uso de gestos
    • Mostrar objetos reales
    • Señalar fotos o dibujos
    • Hacer dibujos rápidos en la pizarra
    • Usar el equivalente en el idioma de los alumnos y luego pedirles que digan la palabra en inglés.

    Comprensión auditiva

    Escuchar a la maestra leer cuentos en voz alta es una manera efectiva de que los estudiantes enriquezcan el vocabulario. También es una manera sencilla de introducir destrezas de comprensión, como hallar la idea principal y reconocer causa y efecto, ya que los estudiantes no tienen la ardua tarea de descifrar, aprender palabras nuevas e intentar captar el significado de la historia todo al mismo tiempo.

    Puede iniciar debates o actividades de pensar en voz alta para enséñeles vocabulario y destrezas de comprensión de una sección que acaba de leer. Cuando lea en voz alta para los estudiantes ELL, haga lo siguiente:

    • Muéstreles y léales las páginas de adelante y atrás del libro, la dedicatoria o la tabla de contenidos.
    • Use fotos, mapas, objetos o dibujos en la pizarra.
    • Bríndeles un marco de conocimiento sobre los conceptos que los alumnos necesitarán para captar el significado del cuento.
    • Presénteles las características y elementos de la historia (personajes, contexto, problema, solución, argumento).
    • Preenséñeles de cinco a seis palabras clave que encontrarán con frecuencia y necesitarán usar para los debates.
    • Muéstreles cómo se autocorrige un lector cuando comete un error.
    • Expréseles su pensamiento sobre lo que está leyendo; deténgase cada tanto y resuma lo que ha leído.
    • Déles la oportunidad a los alumnos de resumir o de relatar el cuento con narraciones dramáticas; o bien, hágales usar tarjetas con imágenes para ordenar la secuencia de acontecimientos de la historia.

    Estrategias para el aula - Para la lectura del estudiante

    Desciframiento y comprensión

    Los estudiantes ELL se ven beneficiados cuando empiezan a leer con libros secuenciados descifrables que parten de letras, sonidos y palabras aprendidas previamente. Estos libros empiezan por combinar sólo unas pocas consonantes y vocales. Los libros descifrables sencillos les permiten a los estudiantes ELL leer cuentos entretenidos e interesantes aunque sólo sepan unos pocos sonidos de letras. Algunas lecciones de ritmo rápido pueden incluir actividades para escuchar sonidos de palabras, identificar los sonidos asociados con letras específicas y combinar los sonidos de letras para formar palabras. Puede realizar estas actividades fonéticas mediante juegos y cantos en los que participe toda la clase.

    Después de repasar los sonidos que los estudiantes encuentran en los libros descifrables, haga una lectura guiada, y que los estudiantes sigan la lectura en sus libros mientras usted les muestra cómo se lee con fluidez. Lea la selección nuevamente y deténgase con frecuencia para ayudar a que los alumnos comprendan el texto aclarando conceptos, enseñándoles palabras desconocidas, haciéndoles preguntas sobre el cuento e incentivando a los niños para que relacionen los cuentos con sus propias experiencias.

    Luego, pídales que relean sus libros descifrables con un compañero. Pueden turnarse para leer alternando oraciones. Esto los ayuda a concentrarse en lo que están leyendo porque cada estudiante sólo lee una pequeña parte. Leer con un compañero les da seguridad y los hace sentir cómodos para leer en voz alta.

    Por último, concluya con actividades como debates de toda la clase o una redacción basada en la lectura.

    Otras ideas

    Aquí describimos otras cosas que puede hacer:

    • Cree unidades temáticas como "las comunidades" o "los dinosaurios" o "el medio ambiente". Esto ayuda a que los niños aprendan vocabulario más rápido porque escuchan las mismas palabras en los cuentos que lee la maestra, lo que ellos leen y en sus centros de aprendizaje y otras actividades.
    • Use actividades de aprendizaje cooperativo para que los estudiantes ELL y los demás tengan más posibilidades de desarrollar destrezas sociales y de expresión oral. Incluso si todos los estudiantes de una clase o grupo tienen conocimientos limitados de inglés, pueden beneficiarse practicando con sus pares. Obtenga más información sobre actividades de aprendizaje cooperativo.




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