Charlie y La Fábrica de Chocolate Parte 1

TITULO: Charlie y la fábrica de chocolate
EDITORIAL: Alfaguara (Madrid)
AUTOR: Roald Dahl
PAGINAS: 199            


CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE 
    Esta historia comienza con una numerosa familia pobre de siete miembros de los cuales solo uno es niño, y ese niño es el protagonista de esta historia, su nombre es Charlie Bucket. Los otros seis miembros de la familia son el padre y la madre de Charle, el señor y la señora Bucket. Los otros cuatro son los padres de el señor y la señora Bucket, los abuelos de Charlie, los nombres de los padres del señor Bucket son el abuelo Joe y la abuela Josephine; y los padres de la señora Bucket son el abuelo George y la abuela Georgina.

    Todos ellos al ser tan pobres vivían en una diminuta caseta de madera, que parecía que se tenia que caer en cualquier instante, en las afueras de la gran ciudad.
    Apenas tenían para comer así que no podían permitirse algo mejor que eso ya que el señor Bucket era el única de esa numerosa familia que trabajaba. Los padres de Charlie a menudo renunciaban a sus propias raciones de comida para dárselas a Charlie pero él nunca las aceptaba.
    Todos los días por las mañanas al ir al colegio Charlie veía a todos los demás niños comprarse golosinas, mientras que él solo recibía una cada año por su cumpleaños.
    Charlie cada mañana para ir al colegio a demás de pasar por delante de los escaparates de las tiendas de golosinas, pasaba por delante de la grandiosa fábrica de chocolate del señor Wonka, que aunque estuviera funcionando de nuevo después de tanto tiempo nunca se veía salir o entrar a sus trabajadores solo  los camiones en los cuales se transporta la mercancía.

    Eso se acabó justo cuando al pequeño Charlie le faltaba dos semanas para el día en el que recidiva su única chocolatina del año, el día de su cumpleaños. 
Justo cuando faltaba tan poco para el cumpleaños de Charlie, por la mañana, se podían ver por toda la ciudad carteles en los que ponía:

Yo, Willy Wonka, he decidido permitir
que cinco niños -Sólo cinco y ni uno 
más- visiten mi fábrica este año. Estos
cinco afortunados harán una visita guiada  
personalmente por mí, y se les permitirá
conocer todos los secretos y la magia
de mi fábrica. Luego, al finalizar la 
visita, como regalo especial, todos ellos
recibirán chocolate y caramelos suficientes
para dorarles ¡toda la vida! Por tanto
¡buscad los billetes dorados! Cinco billetes
han sido impresos en papel dorado,
y estos cinco billetes dorados se han escondido 
en la envoltura de cinco chocolatinas 
normales. Estas cinco chocolatinas
pueden estar en cualquier sitio - en cualquier
país del mundo - sobre cualquier mostrador
donde se vendan la golosinas de
Wonka. y los cinco niños afortunados que
encuentren estos Billetes Dorados
serán los únicos a quienes se les permita
visitar mi fábrica y ver ¡cómo es ahora 
por dentro! ¡Buena suerte para todos, y
que tengais exito en vuestra búsqueda!
                (Firmado: Willy Wonka)  

    Al enterarse de esa noticia la ciudad se volvió loca comprando chocolatinas Wonka para intentar conseguir uno de esos cinco y únicos billetes dorados.
    Mientras toda la ciudad se volvía loca comprando chocolatinas el pobre Charle lo único que podía hacer era miar. Para cuando Charlie llegase a casa después de la escuela su familia le tenían una gran sorpresa para él, y cual era la sorpresa. La sorpresa era que todos hicieron un gran esfuerzo para adelantarle el regalo de cumpleaños antes de que se acabará el plazo para encontrar los famosos billetes dorados, a la que Charlie recibió la chocolatina en seguida la abrió pero por desgracia no apareció ningún billete, Charlie aunque estaba triste por ello decidió darles a todos sus familiares un trozo de su chocolatina.
    Después de lo ocurrido todos los cuatro abuelos empezaron a discutir sobre como sería el primer descubridor de uno de los billetes dorados, todos decían que sería un niño muy pero que muy gordo que nunca para  de comer chocolate y acertaron a la mañana siguiente en el periódico salió en portada el anuncio de un niño llamado Augustus Gloop.
  La segunda afortunada fue una niña de familia rica mimada que sus padres siempre le daban lo que quería y como ella quería un billete dorado su padre hizo que todos sus trabajadores empezaran a abrir chocolatinas sin pararen vez de cacahuetes; esa niña se lama Veruca Salt.
    El tercer billete lo encontró otra noña llamada Violet Beauregarde, esa se pasaba toda la vida masticando chicle pero al enterarse de los billetes lo dejo temporalmente detrás de su oreja y comenzó con las chocolatinas asta que lo encontró. 
    El cuarto afortunado fue Mike Tevé, un niños que se pasa todo el día mirando la televisión,él dice que encontró por pura casualidad que no lo estaba buscando. Ahora solo queda un solo billete, decía todo el mundo.

    El abuelo Joe no podía soportar ver a Charlie tan desanimado así que llamo a Charlie e le dio cinco prediques y le dijo si despertar a los otros tres abuelos y a el señor y la señora Bucket:
 - Ahora coge eso y ve corriendo a la tienda más cercana y compra otra chocolatina, a ver si esta vez tenemos más suerte.
Charle no se lo pensó dos veces si levantó de golpe y se fue corriendo a comprar una chocolatina para probar su suerte de nuevo, y la llevo delante de su abuelo. Charlie y el abuelo abrieron la chocolatina pero por desgracia no hubo suerte.  

    Habían pasado tres días, cuando Charlie volviendo de la escuela, entre la blanca nieve, se encontró un billete de deiz prediques.
    Al principio pensó en volver a casa y entregárselo a su madre, pero al levantar su rostro se encontró una tienda donde vendían chocolatinas Wonka. Charlie tenia tanta hambre que entró en la tienda y pidió una chocolatina, la abrió y miró sin ganas haber si había algún billete dorado, no había ni uno pero Charlie de tanto hambre que tenía no se espero ni a salir a la calle se la comió en un segundo delante del tendero, a terminarse la chocolatina Charlie cogió y miro el cambio, le quedaban nueve prediques. Charlie después de haberlo pensado muchas veces decidió comprarse otra chocolatina ya que se estaba muriendo de hambre. Charlie ya solo pensando en el hambre que tenía abrió la chocolatina y como un milagro delante de sus narices se encontraba el quinto y ultimo billete. Charlie estaba mudo del todo cuando el tendero grito: 
- ¡Es el ultimo billete a encontrado el ultimo billete dorado!
A la que la gente oyó eso, al ver que era pobre pe ofrecían dinero a cambio del billete, pero Charlie seguía mudo; asta que oye al tendero decirle que se vaya corriendo y asta que no llegase a su casa no parase y Charlie así lo hizo, arranco a correr sin hacer caso a la gente y a las cámaras de televisión que llegaron en seguida que se enteraron del descubrimiento del ultimo billete dorado.
    Cuando Charlie llegó a casa lo primero que hizo fue gritar:
- ¡He encontrado el ultimo billete dorado! 
    Mientras lo agitaba por encima de su cabeza.
    Los cuatro abuelos y su madre que estaban e la casa se quedaron sin palabras. Y después de uno minutos de silencio; el abuelo Joe dice:
- Charlie querido no hagas esas bromas por favor
    Charlie le responde:
- No es una broma abuelo míralo bien es de verdad- acercándoselo a la cara de su abuelo.
    El abuelo lo examina y de golpe pega un sato de alegría gritando:
- ¡¡¡WIIIPPIIII!!!! ¡Es un billete, es el ultimo billete dorado!   
    Nadie se lo podía creer a parte de lo del billete miraban alumbrados al abuelo, que después de veinte años salio de la cama.
    En esas que el señor Bucket entra por la perta de su casa y se encuentra con todo ese alboroto y el abuelo Joe fuera de la cama. El señor pregunta lo que esta pasando, Charlie le cuenta todo y cuando el señor Bucket se recupera del chok empiezan a entrar las cámaras de televisión a hacer preguntas al quinto y ultimo afortunado Charlie.
    Los cinco niños afortunados leen lo que pone en cada uno de los billetes por orden:

¡Cordiales saludos para ti, el afortunado 
descubridor de este billete dorado, de parte del 
señor Willy Wonka! ¡Estrecho efusivamente 
tu mano! ¡Te esperan casas espléndidas!
¡Sorpresas maravillosas! De momento te
invito a visitar mi fábrica y a ser mi huésped
durante un día entero - tú y todos los
demás que tengan la suerte de encontrar
mis billetes dorados-. Yo, Willy Wonka,
te conduciré en persona por mi fábrica 
enseñándote todo lo que haya que ver, y 
luego, cuando llegue la hora de partir, serás
escoltado hasta tu casa por una procesión
de grandes camiones. Puedo prometerte 
que estos camiones estarán cargados de 
deliciosos comestibles que os durarán a ti y
a tu familia muchos años. Si en algún 
momento, se te acaban las provisiones, lo
único que tienes que hacer es volver a mi
fábrica y enseñar este billete dorado, y yo
estaré encantado de volver a llenar tu 
despensa con todo lo que te apetezca. De este
modo, podrás tener la despensa llena de 
sabrosas golosinas durante el resto de tu 
vida. Pero esto no es, de ningún modo, lo más
emocionante que ocurrirá el día de ti 
visita. Estoy preparando otras sorpresas que
serán aún más maravillosa y fantásticas
para ti y para todos mis queridos poseedores 
de billetes dorados - sorpresas místicas
y maravillosas que te extasiarán y te
maravillarán más allá de lo imaginable-.
¡Ni siquiera en tus más fantásticos sueños
podrías jamás imaginar que te ocurrirán
tales cosas! ¡Espera y verás! Y ahora, aquí
están tus instrucciones: el día que he 
seleccionado para la visita es el primer día
del mes de febrero. En ese día, y ningún 
otro, deberás presentarte a las puertas de la
fábrica a las diez de la mañana. ¡ No llegues
tarde! Y puedes traer contigo a uno o a dos 
miembros de tu familia para que cuiden de
ti y se aseguren de que no hagas ninguna
travesura. Una cosa más, asegúrate de llevar
contigo el billete, de lo contrario, no
serás admitido.  

    Al leer eso la familia se quedo uno segundos en silencio y luego Charlie dice:
 - ¿El primer día de febrero eso no es mañana?
    Y sí, en efecto era al día siguiente. El día en el que los cinco niños afortunados tendrían la oportunidad de entrar en la famosa fábrica del señor Willy Wonka.
    Charlie se preparó con su mejor ropa, sus mejores zapatos, se limpio y se peino como nunca lo había hecho; pero aún así la familia tenia un gran problema. ¿Quien iba a acompañar a Charlie para ir a la gran fábrica, el señor Bucket no podía porque tenía que trabajar para que toda la familia pudiese comer y la señora Bucket se tenía que quedar a cuidar de los cuatro abuelos. A la que el abuelo Joe oyó eso se acercó al señor y la señora Bucket diciendo que él acompañaría a Charlie en su gran excursión.
    El señor y la señora Bucket al ver al abuelo tan enérgico después de         
veinte años, de no salir de la cama, como se vía tan convencido le dejaron ir a la fábrica como acompañante de Charlie.

    Al día siguiente Charlie, el abuelo Joe y los otros cuatro afortunados niños con sus dos padres como acompañantes estaban delante de la gigante puerta de la fábrica.
    Se podía ver con claridad a los niños y padres completamente nerviosos, y no solo ellos sino que toda la ciudad se había reunido allí justo detrás de los afortunados niños para poder ver como después des veinte años las puertas de la fábrica se abrían y de ellas salía el señor Willy Wonka. 
    Después de una larga espera las puertas se empezaron a abrir, y al cabo de unos minutos salió el amo de la fábrica el señor Willy Wonka. Los niños maravillados se esperaron a que el señor Wonka dijera sus primeras palabras, y lo primero que dijo fue:
- Hola a todos mis queridos niños afortunados. Ahora os iré llamando por vuestros nombres por orden de haber descubierto los billetes y para poder entrar me tenéis que enseñar vuestro billete dorado. 
    Y así fue. El primero en ser llamado fue Augustus Gloop el niño glotón, se acercó junto a sus dos padres el señor y la señora Gloop, ya que ellos eran sus dos acompañantes.
    La  segunda niña en ser nombrada fue Veruca Salt la niña mimada por sus padres, se acercó junto a sus dos padres el señor y la señora Salt, ya que ellos eran sus dos acompañantes.
    La tercera niña en ser llamada fue Violet Beauregarde la niña que mastica chicle todo el día, se acercó junto a sus dos padres el señor y la señora Beauregarde, ya que ellos eran sus dos acompañantes.
    El cuarto niño en ser nombrado fue Mike Tevé un niño que no hace nada más que mirar la televisión durante todo el día, se acercó junto a sus dos padres el señor y la señora Tevé, ya que ellos eran sus dos acompañantes.
    Y el quinto y ultimo niño afortunado en ser nombrado fue Charlie Bucket, que se acercó junto a su único acompañante el abuelo Joe.
    Los cinco niños mostraron sus billetes para poder entrar, una vez dentro de la fábrica de chocolate del señor Willy Wonka los niños y adultos se quitaron las chaquetas menos Charlie y su abuelo que no llevaban. 

    El señor Wonka no perdió el tiempo al ver que ya se habían quitado las chaquetas los llevo directamente al recinto del chocolate por allí comenzarían la visita a su fábrica una vez allí, conocieron los Oompa-Loompas.
    Los Oompa-Loompas son unas personitas de no mas de veinte centímetros que el señor Wonka encontro durante sus investigaciones en busca de nuevos sabores exóticos en las junglas africanas. Allí se encontró una aldea entera de los Oompa-Loompas. Los Oompa-Loompas se alimentaban de erugas gusanos y otros bichos repugnantes pero en realidad lo único que les gustaba de verdad eran lo granos de cacao pero como ellos solo conseguían uno o dos al año al señor Wonka se le ocurrió una idea, y esa idea era llevarse a los Oompa-Loompas a su  fábrica para hacerlos sus obreros y él a cambió les pagaba como y fuera su sueldo con granos de cacao. Los Oompa-Loompas aceptaron en cantados, y es por eso que estaban allí a dentro de la fábrica.
    Y con esa explicación el misterio de que nunca la gente de la gran ciudad había entrar ni tampoco salir a los obreros de la fábrica cuando volvió a funcionar después de diez años de estar cerrada y eso era porque los Oompa-Loompas además de trabajar en la fábrica vivían en ella.
    Augustus fue el primero en desparecer durante la visita. En el recinto del chocolate el señor Wonka permitió que niños y mayores comieran todo lo que les apeteciera. Había praderas verdes comestibles ríos de chocolate junto con su cascada que según el señor Wonka serbia para mezclar bien el chocolate derretido y hacerlo todavía más sabroso.
    Augustus tan glotón como siempre empezó a comer todo lo que veía a su paso todo iba bien asta que se acercó al río de chocolate fundido para intentar comer un poco, el señor Wonka le advirtió que no lo hiciera porque era peligrosa, que se podía caer, el señor Wonka se cansó de repetírselo y pasó de él, no hizo falta esperar mucho para poder ver como Augustus estaba siendo arrastrado por el río de chocolate y más tarde absorbido por uno de los tubos que salían del techo. Esos tubos conducían a las salas correspondientes para hacer las golosinas con chocolate, pero lo que la gente se preguntaba era, que como un niño tan gordo como él podía pasar por alguno de esos tubos que eran bastante estrechos y todavía más para que pudiera pasar Augustus.
    La gente no paraba de mirar como subía y subía por el tubo mientras que sus padres estaban histéricos perdidos. Entre los adultos y niños se podían oír rumores que decían que Augustus se quedaría trabado por la mitad del tubo y así fue, Augustus dejo de subir por el tubo.
    El señor Wonka trató de calmar a los padres del niño diciendoles que los Oompa-Loompas les ayudarían a encontrar a su hijo. Mientras tanto los Oompa-Loompas como les gustaba cantar empezaron a cantar una cancion que definía al niño glotón y diciendo que se lo tenía merecido por no dejar de comer nunca.
    Después de escuchar su canción continuaron la visita como si nada hubiera pasado. Los siguiente que hicieron los niños y los padres que quedaban durante su vista fue pasear por el río de chocolate con una barca de caramelo de color rosa, esa barca avanzaba gracias a los Oompa-Loompas que no paraban de remar a no ser que el señor Wonka lo ordenase.
    Mientras la barca avanzaba los afortunados niños que aún quedaban podían ver las diferentes salas donde se creaban las golosinas no se detuvieron en ninguna de esas puertas hasta llegar a una que tenia un cartel donde ponía:
Sala de invenciones: Caramelos Eternos y Toffee Capilar.
    Una vez que la barca se detuvo el señor Wonka junto los padres consus hijos bajaron y se detuvieron delante de la puerta cerrada con llave.
    El señor Wonka sacó una llave de sus bolsillos y abrió la puerta, una vez abierta los visitantes entraron en la sala. Cuando ya estaban dentro el señor Wonka les enseño los Caramelos Eternos y el Toffee Capilar, pero en esa sala había otra cosa más, era una maquina de chicle, a la que Violet oyó eso no paró de insistir que quería probarlo ese chicle contenía tres platos de comida el primero, el segundo y el postre una comida entera. Al parecer el señor Wonka todavía lo tenía que perfeccionar y por  eso intentó impedírselo pero sin que nadie se diera cuenta Violet ya se Había metido el chicle en la boca.
    Todo iba bien asta que sin parar de masticar, llego al postre que era un pastel de arándano, al llegar a ese plato Violet se empezó a poner morada, un vez todo su cuerpo se puso morado se empezó a hinchar y se volvió redonda tal y como un arándano, y así fue como desapareció el segundo niño. Ya que sus padres histéricos le pidieron al señor Wonka que la volvieran a la normalidad los Oompa-Loompas los guiaron a la sala donde la intentarían volver a la normalidad. Mientras los Oompa-Loompas cantaban la canción sobre la niña que se pasaba toda su vida masticando chicle los visitantes que todavía quedaban siguieron su visita.

    La vista seguia por un gran corredor en el que había muchísimas puertas con carteles en los que ponía que se hacía en cada una da las salas. El señor Wonka solo se detuvo en alguna como por ejemplo en esa:               
Caramelos cuadrados que se vuelven en redondo. 
    Estos caramelos se llamaban así porque eran cuadrados con una carita redonda dibujada en una de sus seis caras.
    Después de ver esa sala de dirigieron delante de una puerta donde ponía:
El cuarto de las nueces.
    En ese cuarto desapareció el tercer niño pero esta vez junto sus dos padres, quienes desaparecieron fue toda la familia Salt.
    El señor Wonka ordeno que tanto niños como adultos observaran a las ardillas como hacían su trabajo de pelar nueces, pero como siempre Veruca la niña mimada empezó a decir que quería una de esas ardillas.
    Cuando el padre de Veruca le preguntó al señor Wonka cuanto dinero quería por una de esas ardillas el señor Wonka se negó rotundamente diciendo que no estaban en venta. Entonces fue cuando Veruca entró sin permiso en el cuarto de las nueces, todo iba bien asta que se dirigió a coger una ardilla. Todas las ardillas se subieron encima de Veruca para probar si era una mala nuez en su caso una mala niña, para comprobarlo le golpearon la cabeza tal y como si fuera una nuez y por lo visto sonó hueco de manera que la tiraron por el agujero que había en el centro de la sala, por el mismo sitió que tiraban las nueces malas. Los padres de Veruca al ver que la habían tirado por el agujero entraron y se acercaron al agujero gritando su nombre para ver si estaba bien, pero entonces las ardillas les hicieron lo mismo que su hija y acabaron igual que ella.
    En seguida el señor Wonka mando a un grupo de Oompa-Loompas a buscar a la familia Salt por todos los basureros de la fábrica, mientras tanto los niños y padres que quedaban, que eran Mike Tevé, sus padres, el abuelo Joe y el pequeño Charlie siguieron con su visita, lo siguiente que hicieron fue ir en un inmenso ascensor de cristal transparente.
    Ese ascensor podía ir en todas las direcciones posibles que conocemos. El señor Wonka ordeno que subieran todos. Esta vez el señor Wonka permitió que cada niño pulsará un botón de ese ascensor. Charlie de inmediato empezó a leer todas las etiquetas que había al lado de cada botón, en cambió Mike lo primero que hizo fue preguntarle al señor Wonka si alguno de esos botones conducía a alguna sala donde hubiese una televisión. El señor Wonka en seguida le señalo un botón y sin pensárselo dos veces Mike lo pulso, de repente el ascensor de cristal empezó a moverse por todas direcciones y cada vez iba más y más deprisa, todos se sujetaron como pudieron. Ala mitad de transcurso la madre de Mike se mareó y vomitó.  
    Cunado el ascensor se detuvo todos bajaron y entraron a la sala que había elegido Mike. 
    Al entrar se podía ver una gran sala con todas sus paredes de color blanco, dentro había un grupo numeroso de Oompa-Loompas que que llevaban unos trajes especiales que les protegía de los ultra-rayos que emitía la gran cámara de televisión que por lo visto esta televisión trasladaba chocolatinas Wonka directamente a las casa a la que salía un anuncio en concreto solo tenias que alargar el brazo y cogerla.
    A la que Mike oyó eso empezó a decir que quería ser tele- transportado como las chocolatinas y sin que nadie pudiese darse cuenta ya estaba dentro de la tele especial y como dijo el señor Wonka anteriormente las chocolatinas disminuían durante su viaje así que con Mike pasó exactamente lo mismo. Así que cando su madre lo cogió se podía ver como correteaba por encima de la palma de la mano de su madre.                
    El señor Wonka enseguida llamo a los Oompa-Loompas para que lo  llevaran a la sala donde lo intentarían arreglar.   
    El señor Wonka se giró y cuando se dio cuenta de que solo quedaba Charlie empezó a saltar de alegría, el abuelo Joe y Charlie no podían entender porque estaba tan feliz si de las 14 personas que entraron a su fábrica solo quedaban 2 de ellos. El señor Wonka empezó a explicar sus razones para ello y lo que dijo fue:
    La razón por la que estoy tan feliz es porque ahora ya tengo el heredero de mi gran fábrica de chocolate, y esa persona eres tu Charlie. La razón por la que hice todo el panorama de los billetes dorados fue porque me di cuenta de que no me quedaban muchos años de vida y como tampoco tengo ningún hijo o hija para que así pudiese heredar esa fabrica llegue a la conclusión que debía buscar a un niño educado, que hiciera caso a le que le dijera y que sea responsable para poderle instruir antes de mi muerte para que la fábrica nunca deje de funcionar. Y con eso creo que esta todo claro Charlie sera mi sucesor después del día de mi muerte.

    Cuando el abuelo Joe escucho esas palabras casi cae desmayado.
    Cuando el abuelo Joe se recuperó del chok el señor Wonka ordeno que volviesen a subir en el ascensor de cristal, una vez todos dentro Wonka pulso algunos botones del ascensor y salio disparado hacia arriba y más arriba asta que hizo un agujero en el techo y siguió subiendo asta pararse mi mantenerse en el aire. Una vez arriba el señor Wonka señalo a los otros cuatro niños afortunados que volvían a sus casas.
    Se podía ver como Augustus se había estirado y adelgazado al pasar por el tubo. Detrás de el iba Violet, que la volvieron a la normalidad usando el prensador de arándanos, bueno más o menos por que aunque ya no estaba hinchada, seguía siendo de color morado. En tercer lugar se veía toda la familia Salt que estaba cubierta de basura. Detrás del todo iba Mike, en ese caso no se pude decir si lo han arreglado o empeorado, porque lo estiraron con la maquina que se hacia servir para estirar el chicle pero al parecer lo estiraron demasiado, ahora media casi cinco metros pero era delgado como un hilo. Aunque las cuatro familias se llevaron a su casa golosinas para el resto de sus vidas. 
    Por terminar el señor Wonka le pregunto al pequeño Charlie donde vivía y entonces a través del cristal Charlie señalo donde estaba su casa, entonces el señor Wonka pulso unos cuantos botones y el ascensor se estrello en casa de Charlie. La familia entera casi se muere del susto. 
    Cuando se recuperaron del chok Charlie y el abuelo Joe les contaron a toda su familia las aventuras que pasaron y lo más importante, que Charlie sería el heredero de la fábrica.
    Al cabo de un rato el señor Wonka dijo lo siguiente: 
- Puedo ver que tenéis problemas para vivir pero eso se va a acabar todos irán a vivir junto a Charlie en la fábrica.
    Charlie le responde:
- Pero eso no es posible los abuelos no se pueden ir, desde hace 20 años no salen de su cama.
    El señor Wonka contesta:
- No te preocupes nos los llevaremos con cama incluida en el ascensor hay espacio de sobras.

FIN

Esta historia continuara...
(TIENE UNA SEGUNDA PARTE)          

Opinión del libro:
    A mi me a parecido que el autor, pretendía que sus lectores adolescentes se dieran cuenta que no siempre puedes conseguir lo que quieres. 
    También que tienes que ser ducado y hacer lo que te dicen para no sufrir las consecuencias. 
    Sobretodo a mi me ha parecido que lo ha hecho de manera humorística.

    Esta historia me a parecido muy interesante y graciosa, tanto que me leí el libro entero en un solo día.
    las parte mas graciosas para mi es de la manera que desaparece cada niño, y como quedan después de eso. 

    pero esa es solo mi opinión si quieres puedes comprobarlo tu mismo. ¡Adelante léelo amigo!  
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