A.- A propósito de las ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE

Estrategias de Aprendizaje

 Roberto  Rosique

 

Partiendo del libro Estrategias docentes para un aprendizaje significativo de Díaz-Barriga y Hernández Rojas (2001) y particularmente del tema con que inicia el Capítulo 6 ¿Qué son las estrategias de Aprendizaje? y la clasificación de éstas, resumiré lo siguiente:

Resulta fundamental, indican los autores, hacer la distinción entre estrategias enseñanza y de aprendizaje, de estas últimas clarificar que serán ejecutadas por el aprendiz cualquiera que éste sea.

Existen diferentes definiciones que han buscado conceptualizar las estrategias de aprendizaje, la mayoría coincidentes en varios puntos que podríamos englobar, en términos generales, en la definición que propone Díaz-Barriga, Castañeda y Lule (1986); Gaskins y Elliot (1998): ¨Son procedimientos que un aprendiz emplea en forma consciente, controlada e intencional como instrumentos flexibles para aprender significativamente y solucionar problemas¨.

Pozo y Postigo (1993), mencionados por los autores, señalan tres grandes rasgos de las estrategias de aprendizaje: A). Que la aplicación de las estrategias es controlada y no automática, B). Que requieren de una reflexión profunda sobre el modo de emplearlas y C). Que el aprendiz tenga la capacidad de seleccionar inteligentemente los recursos que tenga a su disposición. Lo que garantizará la efectividad de dichas estrategias.

La ejecución de las estrategias de aprendizaje ocurre asociada con otros recursos y procesos cognitivos de que dispone el aprendiz. Para Brown, (1975); Flavel y Willman  (1977), existen cuatro tipos de conocimientos que interactúan en forma intrincada y compleja cuando el alumno utiliza las estrategias de aprendizaje: 1. El Proceso cognitivo básico, 2.Los conocimientos conceptuales específicos o conocimientos previos, 3. Los conocimientos estratégicos, es decir el saber cómo conocer y 4. Los conocimientos metacognitivos, referidos por Brown como los conocimientos sobre los conocimientos.

Clasificar las estrategias de enseñanza no es una tarea sencilla –nos dicen ─Díaz-Barriga y Hernández─ por la pluralidad de enfoques abordados por diversos autores, por tanto proponen clasificarlas según el tipo de proceso cognitivo y finalidad que plantea Pozo (1990) y en otra clasificación, según su efectividad, para determinados materiales de aprendizaje propuesta por Alonso (1991).

Las estrategias de recirculación

Las estrategias de elaboración                            Pozo (1990)

Las estrategias de organización

 

 

Las estrategias de recirculación suponen un procesamiento de carácter superficial y son empleadas para conseguir un aprendizaje ¨al pie de la letra¨ de la información. Que resultan estrategias básicamente de repaso, de repetición empleadas para el aprendizaje memorístico.

Las estrategias de elaboración,  que permiten integrar y relacionar la nueva información que se ha de aprender con los conocimientos previos. Estrategias que permiten aprender de manera básica su significado y no sus aspectos superficiales.

Las estrategias de organización, que son las que consienten hacer una reorganización constructiva de la información que ha de aprenderse, las que permiten, por tanto, organizar y agrupar la información con el objetivo de lograr una representación correcta de ésta.

Para los autores tanto las estrategias de elaboración como las de organización, la idea fundamental no es simplemente reproducir la información, sino elaborar y organizar el contenido para encontrar sentido a la información.

 

Alonso (1991 y 1997) propone clasificarlas según:

 

 

El tipo de contenidos declarativos (factuales)

Repetición: simple, parcial y acumulativa

Organización categorial

Elaboración verbal y visual

 

El tipo de contenidos declarativos complejos

Repetición gráfica de redes conceptuales

Resumir textos

Elaboración conceptual

Hacer anotaciones y formular preguntas

 

Dentro de la primera clasificación Alonso (1991  y 1997) propone estrategias efectivas para el aprendizaje de información factual (Información basada en hechos reales que se pueden probar), tales como datos (símbolos químicos, formulas matemáticas, etc.), lista de palabras o términos o pares asociados de palabras (vocabulario extranjero, capitales, etc.). Para el caso del aprendizaje de información conceptual (contenidos declarativos complejos), como  proposiciones o explicaciones.

 

Concluiría que las estrategias de aprendizaje vistas en términos generales como conductas o pensamientos que facilitan el aprendizaje, resultan fundamentales para lograr un aprendizaje significativo y habrá que tomar en cuenta que la efectividad con la que operen las estrategias dependerá principalmente de la transferencia que internamente enlace el propio estudiante, de ahí que si pretendemos emplee dichas estrategias de forma constante o permanente en las situaciones cotidianas, será necesario brindarle además, apoyo motivacionales y orientarlo acerca de los procesos metacognitivos (el conocimiento del conocimiento, el pensamiento sobre el pensamiento) en los que el aprendiz se pueda apoyar para completar o mejorar el proceso.

 

 

 

Referencias:

 

_ Alonso, J. (1991). Motivación y aprendizaje en el aula. Madrid, Santillana

_ Alonso, J. (1997). Orientación educativa. Teoría, evaluación e intervención. Madrid, Santillana.

_ Brown, A.L. (1975). The development  memory: Knowing about knowing an knowing how knowing. NY Academic Press.

_ Díaz-Barriga y Hernández Rojas (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo, méXICO. Mcgrill, International

_ Díaz-Barriga, Castañeda y Lule (1986); Gaskins y Elliot (1998)

_ Flavel y Willman  (1977) Metamemory. En R.V. Kail y J.W. Hagen (eds) Perspectives on the development of nmemory and cognition. Hillsdale N.J.

_ Pozo, J. l. (1990). Estrategias de aprendizaje. En C. Coll, J. Palacios y A. Marchesi (eds.). Desarrollo psicológico y educación II. Psicología de la educación. Madrid. Alianza.

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